Silaje de grano húmedo: todo lo que debe tener en cuenta para su confección, manejo y aprovechamiento

Silaje de grano húmedo: todo lo que debe tener en cuenta para su confección, manejo y aprovechamiento

El silo de grano con alto contenido de humedad como un ingrediente de la dieta de ganado bovino, aporta ventajas comparativas de manejo y de aumento de la calidad nutricional. Para reducir las pérdidas durante su elaboración y aprovechamiento, un equipo de especialistas en el que participaron técnicos del INTA, publicó un informe con una serie de recomendaciones tendientes a extremar la calidad en su confección y manejo.

 La preservación como silaje de granos con alto contenido de humedad es una práctica común en los sistemas de alimentación de los rodeos en la mayoría de las zonas templadas del mundo.

Si bien el silo de grano húmedo es un ingrediente que puede ser usado en todas las especies, ciertas precauciones al momento de alimentar monogástricos (mayor susceptibilidad a micotoxinas) y aves (sistemas de alimentación), han hecho que esté más difundida como integrante de la ración balanceada en bovinos de carne y leche, en donde al compartir la infraestructura para el manejo y suministro de forrajes húmedos (por ejemplo, con silaje de planta entera), se facilita su inclusión en la ración.

Es una técnica de conservación muy adoptada en la actualidad, por lo tanto es importante repasar algunos de sus factores principales de manejo para aumentar el retorno de la misma en la alimentación del rodeo.

Metodologías y variantes

Nunca se debe perder de vista que todas las variantes del ensilajeutilizadas en la Argentina y en el mundo (Figura 1), ya sean apuntadas a aumentar el valor energético o de fibra del silaje, deben seguir siempre los pilares básicos de manejo ampliamente difundidos para el silaje de planta entera, respecto a la compactación, sellado y manejo de la extracción y suministro.

El grano húmedo se puede ensilar mediante alguna de las siguientes variantes:

1.    Cosechando granos húmedos con una cosechadora convencional y luego quebrarlo y compactarlo en un silo anaeróbicamente.

2.    Reconstituyendo granos secos (“humidificando”): agregando agua en cantidades controladas a granos secos procesados durante el ensilado, para aumentar sus propiedades fermentativas y aumentar su digestibilidad. Es la menos difundida en la Argentina por sus costos, pero aparece como una opción interesante para feedlots que adquieran sus granos tranqueras afuera.

3.    Silaje de espigas, cosechando espigas con un cabezal maicero convencional, adaptado a una picadora autopropulsada. Aquí se diferencian dos términos:

a.      Earlage: que es el ensilado de grano húmedo y marlo, sin chala. Esto demanda una configuración especial de la máquina.

b.      Snaplage: que es el ensilado de grano húmedo, marlo y chala, realizado con cabezal maicero adaptado a una picadora tradicional.

4.    Toplageo silaje de la parte superior de la planta, elevando la altura de corte con una picadora tradicional hasta la altura de la primera espiga para lograr alta concentración de granos y materia seca muy digestible -de la parte superior de la planta- y por consiguiente la digestibilidad total del silo.

Figura 1. Diferentes variantes en la técnica de silaje difundidas en Argentina y el mundo, según el tipo de material conservado. (Educapoint, 2018).

Aspecto nutricional

Desde el punto de vista nutricional los granos húmedos tienen una mayor digestibilidad del almidón a nivel ruminal. Por esta misma razón, hay que tener precaución en los niveles de suministro para evitar problemas de acidosis. En términos generales, en dietas que de por sí son húmedas y con escasa FDNef -con base pasturas tiernas suplementadas con silajes-, se recomienda no superar los 3 a 3,5 kg de MS/vaca/día de silaje de grano húmedo y completar el resto, si fuera necesario, con grano seco y en lo posible aplastado, no molido.

 

Contenido de humedad

La humedad del grano al momento de la cosecha y ensilado es uno de los factores determinantes del éxito de esta técnica.

Un rango de humedad adecuado a la cosecha de entre el 25 al 35 %, permite lograr que los granos “estén llenos”, es decir que hayan alcanzado el máximo de acumulación de almidón -madurez fisiológica-, pero resguardando y potenciando la digestibilidad del mismo a nivel ruminal, y también favorece una buena fermentación durante la etapa de estabilización del silo, lo que asegura la conservación en el tiempo, con el mínimo de pérdidas de calidad.

 

¿Entero o quebrado?

Junto con la humedad en nivel de importancia, previo al ensilado, los granos deberían quebrarse en un tamaño apropiado, en función de la humedad del material. Siempre se recomienda el partido fino, especialmente en sorgos, ya que permite una muy buena compactación, mejor extracción del aire y por lo tanto una apropiada transformación de los azúcares solubles a ácido láctico. El grano húmedo que se ensila entero o partido muy grueso -en 4 a 6 trozos-, no se compacta bien y tiende a dejar bolsones de aire que luego favorecen la reacción de Maillard o ardido del grano, perdiendo significativamente valor nutritivo.

En el caso de los sorgos, el proceso de ensilado mejora sustancialmente su calidad, aumentando notablemente la digestibilidad, pero siempre y cuando el material haya sido previamente partido (Figura 2). Si quedan granos enteros éstos pasarán a las heces.

 

Figura2. El ensilado de granos de sorgo húmedos y partidos mejora notablemente su digestibilidad.

La cosechadora y el silaje de grano húmedo

Cuando se cosecha un lote con destino a silaje de grano húmedo, el equipo más utilizado en la Argentina es la cosechadora de granos, ya sea axial o convencional (Figura 3). La principal diferencia entre las regulaciones tradicionales aplicadas a una cosechadora para grano seco y una cosecha para confeccionar silo de grano húmedo, es que esta última demandará mayor agresividad en su sistema de trilla y que podemos prescindir de lograr extremada calidad de trabajo en la etapa de separación y limpieza de la máquina, ya que si el material es entregado con restos de granza y paja, la misma aportará algunos puntos de humedad que son interesantes para el proceso fermentativo del silo (Bragachini et al., 2018).

Figura 3. Cosecha de sorgo para silo de grano húmedo.

 

Silo bolsa o silo aéreo

La embolsadora de granos con quebrado de los mismos en una sola operación (Figura 4), es la máquina más utilizada para la confección de silo de grano húmedo en la Argentina, las cuales bajan costos operativos y disminuyen las pérdidas durante la etapa de extracción y suministro del mismo. Las bolsas, al tener menor frente expuesto, son más adecuadas para almacenar este tipo de ingrediente energético que generalmente compone un bajo porcentaje de la ración, lo que ayuda a disminuir su degradación aeróbica en el frente expuesto.

Figura 4.Embolsadora con partidor de grano incorporado.

Es importante aclarar que también es factible ensilar granos húmedos en sistemas de silos aéreos, pero deberemos tener en cuenta la taza de extracción que vamos a aplicar para considerar las posibles pérdidas durante la extracción y suministro (Figura 5). Y no se debe olvidar que los silos de grano húmedo son muy susceptibles a la degradación aeróbica, por lo que se debe ser más preciso en el tapado y sellado de los mismos.

 

Figura 5. Silaje de grano con alto contenido de humedad de grandes proporciones.

 

Inoculación del silo de grano húmedo

El uso de inoculantes bacterianos enzimáticos en el ensilado de granos con alto contenido de humedad está indicado como una práctica recomendable para promover la calidad nutricional de este tipo de materiales durante el periodo de almacenaje y al momento de comenzar con la extracción y suministro del mismo.

Gutierrez (2010) encontró en snaplage de maíz que el uso de inoculantes bacterianos enzimáticos (Lactobacillus más encimas celulolíticas), mejoró la calidad nutricional aumentando significativamente el contenido de proteína bruta (PB), almidón y la digestibilidad de la materia seca (DIVMS). Este autor también observó una disminución significativa del contenido de fibra (FDN y FDA), un aumento en la DIVMS (lo cual indica una reserva de mayor valor nutritivo) y una mejora en la calidad fermentativa a través de una disminución significativa del nitrógeno amoniacal (NH3-N) y del valor del pH de este material.

 

Conclusiones

Las ventajas y desventajas de esta técnica de conservación se resumen a continuación (Morris et al., 2013):

 

Ventajas:

·        Aumento del rendimiento en grano por reducción de las pérdidas de cosecha al realizarlo con mayor humedad.

·        Sirve para ajustar la planificación de actividades ya que acorta el período de tiempo entre tareas en el lote.

·        Obliga a ser más eficientes en la técnica de sellado del silo durante el período de almacenaje.

·        Reduce la presencia de polvo en las raciones y en los comederos del rodeo.

·        Aumenta sus cualidades fermentativas durante el almacenaje.

·        Aumenta la digestibilidad del grano.

·        Aumenta la flexibilidad en la separación y limpieza de los granos por la cosechadora.

 

Desventajas:

·        Aumenta el riesgo de pérdidas de calidad del material ensilado durante el período de almacenaje, extracción y suministro. La cara expuesta atrae insectos en verano.

·        Consumo de energía para procesar los granos.

·        Ineficiencias en el ensilado pueden resultar en pérdidas totales del material.

 

Las recomendaciones surgieron de un trabajo conjunto que llevan adelante especialistas del sector, entre ellos: Guillermo Piñero de la empresa HAB, Juan Monge de la Universidad Nacional de Villa María, Fernando Opacak y Fernando Clemente de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros, Pablo Cattani (asesor privado), José Costamagna (asesor privado), Javier Barnech de la empresa De Laval, Oscar Queiroz de la empresa Chr Hansen, Federico Sánchez de la empresa Claas Argentina y técnicos de INTA: José Peiretti, Gastón Urrets Zavalía y Facundo Méndez.

Bibliografía consultada

Bragachini, M., P. Cattani, J. Giordano, J. Peiretti, F. Sánchez, and G. Urrets Zavalia. 2018. Manual Técnico de Forrajes Conservados, Tecnologías Para Producir Alimentos de Alta Calidad y Aspectos Relacionados a La Eficiencia Del Uso de La Maquinaria Agrícola y El Manejo Nutricional. Ediciones. E. INTA, ed. INTA EEA Manfredi, Manfredi, Córdoba.

Educapoint. (2018). Frações da planta de milho: quais as possibilidades de uso na silagem?. Webpage. Disponible en: https://www.educapoint.com.br/noticias/fracoes-milho-silagem/?utm_source=twitter&utm_medium=tweet&utm_campaign=setembro-2018&utm_content=fracoes-milho-silagem

Gutierrez, L.M. 2010. Inoculante bacteriano enzimático y calidad nutricional – fermentativa del earlage de maíz. Page 1 in AAPA. AAPA, L.M. Unidad Integrada Fac.Cs.Agrarias, UNMdP-INTA EEA Balcarce.

Morris, J.R., R.E. Muck, J. Buchanan-Smith, J.H. Harrison, D.R. Buxton, and T.K. Smith. 2013. High Moisture Grain and Grain By-Products 825–854. doi:10.2134/agronmonogr42.c18. 

Fuente: INTA informa

Primicias Rurales

 

En un año los precios de los alimentos aumentaron 53%

En un año los precios de los alimentos aumentaron 53%

Buenos Aires, 14 marzo (PR/19) — La consultora IES Investigaciones Económicas Sectoriales realizó un informe del sector alimenticio argentino y señaló que el Índice de Producción Industrial del sector alimentos de IES registra una merma interanual del 2% en diciembre, mientras que para el año 2018 señala una caída del 1,9%.

En lo que respecta a los precios de los alimentos, los datos provenientes del IPC Nacional, indican que aumentaron 3,4% en enero de 2019, con una marca interanual del 53%, por encima del nivel general de precios (49,3% interanual).

Las ventas externas de la industria alimenticia en 2018 totalizaron u$s 14.659 millones, 4,1% por debajo de los 15.279 millones registrados en el año 2017. Medidas en cantidades, registraron 33,4 millones de toneladas, 14,3% por debajo de los 38,9 millones de toneladas registrados en 2017.

La participación de las exportaciones del sector alimenticio en el total de las ventas externas de nuestro país llegó al 23,8% en el año 2018, 8,7% menor al 26,1% del año 2017. Incorporando las ventas externas del sector de bebidas, la participación llegaría al 25,5% en el acumulado del año pasado, contra el 27,7% del año 2017.

En el año 2018, el principal destino de los alimentos argentinos fue la India, con el 13,2% en valores y 8,4% en cantidades. En segundo lugar se encontró Vietnam, con el 9,9% en valores, y 12,1% en cantidades.

Lo siguen en valores: Indonesia (8,9%), Argelia (7,4%), Brasil (4,9%), el Reino Unido (4,7%), Italia (4,4%), España (4,2%), Polonia, y Bangladesh (4,2%), entre los países con participación superior al 4,2%.

Para Alejandro Ovando, director de IES Consultores “hacia adelante, el sector continuará con una oferta restringida hasta que los resultados de la cosecha entrante materialicen la oferta de materia prima para la industrialización, ya que se espera una fuerte recuperación y un nuevo récord en la campaña agrícola”.

Primicias Rurales

Relevancia demográfica y económica de la región del Norte argentino afectada por excesos hídricos

Relevancia demográfica y económica de la región del Norte argentino afectada por excesos hídricos

El norte argentino sufre permanentemente los vaivenes causados por alternantes déficits y excesos hídricos en las últimas campañas agrícolas. La zona próxima a la Cuenca de los Bajos Submeridionales que comprende parte de las provincias de Santiago del Estero, Chaco y Santa Fe que fuera afectada por las lluvias en los meses de noviembre, diciembre y enero de 2019 es una zona muy importante. Representa cerca de 160.000 kilómetros cuadrados donde habitan más de un millón de personas en 23 departamentos afectados de dichas provincias.
Algunos datos productivos claves de esta área afectada son los siguientes:
  • En estos 23 departamentos afectados por las lluvias se asienta el 7% del rodeo bovino total nacional a la vez que concentra el 10% de la superficie agrícola argentina destinada a algodón, girasol, maíz, soja y sorgo.
  • Estamos hablando de una región que concentra 3 millones de hectáreas agrícolas, equivalente al 40% de los campos destinados a producir algún tipo de cultivo en la tres provincias bajo análisis (sumadas Chaco, Santa Fe y Santiago del Estero).
  • En estos 23 departamentos comprometidos por lluvias e inundaciones se produce en promedio cerca de 9,6 millones de toneladas de algodón, girasol, maíz, soja y sorgo. Esta cifra representa el 36% de la producción conjunta de Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero y cerca de un 10% del total producido por nuestro país en estos cinco cultivos.
  • En algodón, los 23 Departamentos seleccionados del Norte Argentino concentraron el 65% del área nacional destinada a este cultivo industrial y el 60% de la producción total argentina.
  • En girasol, el área bajo estudio representa el 20% del total nacional, con cerca de 293.000 hectáreas destinadas a este cultivo, de donde se obtienen 470.000 toneladas, destinadas a industria y exportación.
Nota completa:
Una de las áreas más afectadas por las persistentes y abundantes lluvias en el período Noviembre 2018 a enero de 2019 que devinieron en inundaciones y anegamientos de grandes extensiones de tierra productiva, además de poblaciones urbanas y rurales, comprende el norte de la provincia de Santa Fe, el este de Santiago del Estero y el sureste de Chaco. Esta zona es el epicentro de la Cuenca de los Bajos Submeridionales, cuya situación al 23/1/2019 se ilustra en el primer mapa (imágenes satelitales). El presente artículo busca analizar la relevancia territorial, poblacional y productiva de esta región afectada por este evento climático. Se trata de una región comprendida por 12 Departamentos de la provincia de Chaco (12 de Octubre, 2 de Abril, 9 de Julio, Almirante Brown, Chacabuco, Fray Justo Sta. Ma. Oro, Gral. Belgrano, Independencia, M Luis J. Fontana, O’Higgins, San Fernando, San Lorenzo y Tapenagá), cinco Departamentos del Norte de Santa Fe (9 de Julio, Gral. Obligado, San Javier, San Justo y Vera), y 6 Departamentos del Noreste de Santiago del Estero (Aguirre, Alberdi, Belgrano, Gral. Taboada, Juan F. Ibarra y Moreno) . Queremos evaluar su importante aporte para la actividad agrícola y ganadera regional y nacional.
Como muestra de la gravedad del fenómeno acaecido, la primera imagen muestra una comparativa de la situación hídrica en la unión fronteriza de tres provincias, en las delegaciones de Quimilí (Santiago del Estero), Charata (Chaco) y Avellaneda (Santa Fe), entre el 13 de diciembre del 2018 (a la izquierda) y 21 de enero del 2019 (a la derecha), donde se destaca claramente la proporción de área anegada (representada por las zonas de color oscuras o negras) de la última foto. El color verde brillante, en tanto, indica zonas con vegetación, mientras que los suelos aun sin sembrarse se ven en color ocre claro. Los anegamientos corresponden a las zonas deprimidas de la cuenca de los Bajos Submeridionales, bajo análisis.
En los 23 Departamentos del Norte afectados, habitan más de un millón de personas, de las cuales la población rural supera el 40%, según datos del Censo Nacional de Población de 2010. Seis de los doce departamentos afectados del Chaco, tienen una densidad poblacional baja e inferior al promedio provincial (11,47 hab/ km2), mientras que los otros seis territorios tienen mayor cantidad de habitantes por km2 que la media provincial. En este segundo grupo se destaca el departamento San Fernando, cuya densidad poblacional supera los 100 hab/km2 ya que contiene no sólo a la capital provincial Resistencia, sino también a la ciudad de Fontana y las portuarias Barranqueras y Puerto Vilelas. La proporción de población rural en estos departamentos es muy dispar, el promedio se ubica en torno al 40%.
Los cinco departamentos del norte santafesino tenidos en cuenta en este análisis totalizan una población de alrededor de 329.000 habitantes que se distribuyen en este extenso territorio presentando una densidad poblacional muy baja e inferior a la media provincial (25,54 hab/ km2). El departamento con mayor densidad poblacional es General Obligado (aunque también por debajo de la media provincial); además, este territorio aporta aproximadamente la mitad de los habitantes del área considerada. Debe tenerse en cuenta que los departamentos Vera y Nueve de Julio son los territorios con mayor superficie de toda la provincia. En promedio, el 34% de los pobladores santafesinos que habitan estos departamentos residen en zonas rurales.
Finalmente, otro área severamente afectada por inundaciones y anegamientos es la franja este de la provincia de Santiago del Estero. En los seis departamentos santiagueños considerados habitan alrededor de 122.000 habitantes, que tienen una distribución territorial menor a la densidad poblacional promedio de la provincia (6,8 hab/km2). La población rural alcanza, en este caso, el 42% del total.
En esta región, la ganadería constituye una importante actividad con fuerte arraigo tradicional. La ganadería que se practica en gran parte de estos territorios es del tipo extensiva, ya que se dedican grandes extensiones de tierra para la cría de ganado (entre 3 y 4 hectáreas por cabeza). Una de las ventajas comparativas del área es que cuenta con el forraje de los pastizales naturales de la zona; además, gran parte del territorio es zona libre de moscas que suelen representar un importante problema para la cría de ganado. La ganadería con suplementación tiene gran aceptación en todo el territorio; bajo esta práctica en los meses invernales se alimenta el rodeo con granos y pasturas artificiales. Otro atractivo de esta vasta zona es que cuenta con tierras de menor valor y productividad que en la zona núcleo de producción agropecuaria argentina pero con aceptables rendimientos ganaderos. La zona se caracteriza también por una alta tasa de preñez.
En los territorios costeros, en las superficies formadas entre el Río Paraná y sus brazos colaterales y afluentes, se practica la ganadería de islas, que aprovecha los ricos recursos forrajeros que este ambiente ofrece. Las islas varían según la altura del río, aumentando su superficie aprovechable para la cría de animales cuando el río permanece en niveles bajos, y reduciendo su superficie cuando el río sube. Ante crecientes de gran magnitud las formaciones isleñas llegan a desaparecer completamente obligando a los productores a transportar la hacienda a tierra firme. Este factor suma altos costos y un importante grado de incertidumbre a la actividad y limita la posibilidad de realizar una planificación ganadera con cierto grado de precisión.
Según datos de SENASA de la primera campaña de vacunación antiaftosa de 2018, en el territorio de los 23 departamentos afectados por las inundaciones y lluvias el ganado bovino totaliza 4,6 millones de cabezas. El rodeo de la región seleccionada representa el 44% de las cabezas bovinas de las provincias de Chaco, Santa Fe y Santiago del Estero. Se destaca la importancia relativa de los novillos de la zona en los agregados provinciales (55%) como así también de los toros, que constituyen el 49% del stock de toros de las tres provincias. Desde una perspectiva nacional, el rodeo de los territorios afectados representa el 11% de las cabezas bovinas de Argentina. Sobresale la participación de la región en las categorías de toros y vacas, con 20% y 19% del stock nacional respectivamente.
En relación a la producción agrícola, por la época del año en que ocurrieron las lluvias, los cultivos afectados son algodón, girasol, maíz, sorgo y soja. Según datos de la Secretaría de Agroindustria de la Nación, los 12 departamentos seleccionados de la Provincia de Chaco destinaron a estos 5 cultivos cerca de 1 millón de hectáreas en promedio durante las últimas cinco campañas. De éstas, se obtuvieron en total 2,8 millones de toneladas de productos primarios. En tanto, los 5 departamentos del Norte santafesino destinaron a estos cultivos un promedio de 800.000 hectáreas, obteniendo de éstas 1,8 millones de toneladas de producción en promedio.
Finalmente, los 6 Departamentos de Santiago del Estero lideran el ranking como región agrícola con 1,3 millones de hectáreas destinadas a estos cinco cultivos, de las que se obtuvo un promedio de 4,9 millones de toneladas. En este último caso, el Departamento de Moreno es el que más explica la alta productividad de la zona, con cerca de medio millón de hectáreas agrícolas que generan casi 2 millones de toneladas de algodón, girasol, maíz, sorgo y soja.
Tomando a los 23 Departamentos de la Cuenca afectada por inundaciones y anegamientos como un todo, estamos hablando de una región que concentra 3 millones de hectáreas agrícolas, equivalente al 40% de los campos destinados a producir algún tipo de cultivo de las tres provincias bajo análisis (Chaco, Santa Fe y Santiago del Estero). La región afectada de la Cuenca, representa además el 10% de la superficie agrícola total de la República Argentina. En estos 23 departamentos afectados se produce en promedio cerca de 9,6 millones de toneladas de algodón, girasol, maíz, soja y sorgo. Esta cifra representa el 36% de la producción conjunta de Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero y cerca de un 10% del total producido por nuestro país en estos cinco cultivos.
Discriminando por cultivo, el caso más paradigmático es el del algodón, ya que los 23 Departamentos seleccionados del Norte Argentino concentraron, en promedio, más de 259.000 hectáreas o el 65% del área nacional destinada a este cultivo industrial, siendo el responsable del 60% de la producción total argentina. Le sigue, en orden de importancia, el girasol: el área bajo estudio representa el 20% del total nacional, con cerca de 293.000 hectáreas destinadas a este cultivo, de donde se obtienen 470.000 toneladas/año, destinadas a industria y exportación.
En sorgo, las 129.000 hectáreas que siembran los 23 Departamentos de Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe que componen la Cuenca, representan el 16% de la superficie total nacional que se destina al cultivo, y el 14% de su producción con 384.000 t. anuales.
Finalmente, si bien la participación de la región analizada en los cultivos de maíz y soja ha ido aumentando con el tiempo, si se toma el promedio de los últimos cinco años ésta ha concentrado el 10% del total nacional en el caso del cereal, y el 8% en el caso de la oleaginosa, contribuyendo con un promedio de 4 Mt de maíz en cerca de 750.000 hectáreas y 4,2 Mt de soja en algo más de un millón y medio de hectáreas destinadas a este cultivo.
Como puede verse, el área afectada por las intensas y periódicas precipitaciones de las últimas semanas es una región de importante aporte a la producción ganadera y agrícola del país y ha crecido notablemente en los últimos años, aportando en promedio la décima parte del algodón, girasol, maíz, soja, sorgo y ganado bovino que se produce en el país.

Fuente: BCR

Primicias Rurales

Apuntes para empresas del agro enero 2019

Apuntes para empresas del agro enero 2019

> El clima juega fuerte: se siguen repitiendo eventos climáticos extremos en algunas zonas relacionado con inundaciones y daño por tormentas y también con áreas que si bien no se inundaron tienen fuertes excesos hídricos. El NEA en particular muy afectado, con pérdida de cultivos sembrados y con lotes que ya no se podrán sembrar y con la ganadería acorralada y obligando a suplementar donde se pueda, más allá de que sea anti-económico. Parte de La Pampa, del sudeste de Buenos Aires y el oeste de Buenos Aires con daño por vientos y piedra. Pero también hay una gran parte de la Argentina con cultivos y pasturas que han sido beneficiadas por lluvias oportunas y por temperaturas medias poco elevadas y que muestran inéditos potenciales de rendimiento, que han sido potenciados con aplicación de tecnología (sobre todo fertilizantes). Si bien hay una posible merma en la producción total de granos a nivel país, todavía hay expectativas de una buena producción. En definitiva, dólares a los cuales el gobierno apuesta en un año electoral.

> La macro estable: dólar, riesgo país, inflación y tasas de interés en tendencia bajista, aunque los dos últimos todavía en niveles que dificultan hacer negocios razonables por el alto costo de oportunidad del dinero sumado a la altísima presión fiscal (60,5% de la renta agrícola según FADA). Se sobre cumplen las metas de achicar el déficit fiscal y parece factible lograr déficit primario cero en 2019, aunque falta bastante para que el déficit total (con intereses de deuda incluidos) tienda a cero. Mejora un poco el ánimo y las expectativas, aunque la economía real fuera del agro, el turismo y la energía muestra indicadores muy malos. El 2019 cuesta creer que sea el año con índices económicos soñados por Cambiemos para ir a elecciones, aunque el hecho de que aún se mantenga competitivo electoralmente habla de algunos méritos propios y de alternativas electorales de la oposición que por ahora sólo invitan al pasado o a un futuro poco posible. Faltan casi ocho meses para las PASO, veremos pasar varios “cisnes negros” en ese lapso.

> Ingresos Brutos Buenos Aires: Se modificaron las alícuotas del impuesto aplicable a los siguientes rubros de la actividad:

Actividades agropecuarias

2018: 0% para ingresos hasta 3 M. – 1% para ingresos hasta 78 M – 1.5% para ingresos superiores a 78 M

2019: 0% para ingresos hasta 4.5 M – 0.75% para ingresos por más de 4.5 M

Actividades industriales

2018: 0% para ingresos hasta 78 M – 1.5% para ingresos superiores a 78 M

2019: 0% para ingresos hasta 78 M – 1.5% para ingresos por más de 78 M

Dependiendo de la facturación de la empresa y su actividad, se ve una disminución en la alícuota de IIBB para la venta de granos y no se modifica para la actividad industrial (molinería, extrusora, planta de alimentos balanceados, etc.).

En cierta manera con esta última modificación, y dependiendo de la facturación,  no incentiva a industrializar la producción primaria en origen, dado que pagarían menos impuesto aquellas empresas que venden el grano sin industrializar. Las empresas con ingresos superiores a 78 M, les convendría vender sus granos en vez de industrializarlos internamente.(Agregado de Valor en Origen)

Marcamos este punto dado que en la mayoría de las actividades se produjeron bajas del impuesto, lo que demuestra la voluntad concreta de la Provincia, que por alguna razón no sigue la misma línea de pensamiento en actividades industriales.

> COT (Código de operación de traslado): es el remito electrónico que ya se aplica en ocho provincias. Si no se sacó y paran al camión, hay 24 horas para presentarlo sin multa. Si no la multa es del 10% del valor de la carga. No se entiende la necesidad de este remito existiendo hoy en el caso de los granos la Carta de Porte y el CTG. Sin embargo, tiende a generalizarse.

> Conflicto con UATRE: vuelve a ser noticia la amenaza de agremiados de esta organización de no dejar cargar camiones a los productores. Como es habitual, el hecho que cobró estado público se generó en el sur de Santa Fe, donde ya hace varios años viene ocurriendo sin que las autoridades se decidan a tomar medidas. Estas personas quieren obligar a productores que cargan camiones desde sus silos, en su propiedad privada, a tener que contratar gente del gremio que no necesitan. Se basan en acuerdo firmados en la CNTA (Comisión General de Trabajo Agrario). Y si el productor se niega sufre represalias asociadas a la destrucción de silobolsas y amenazas personales y a su familia. El conflicto se resolvió en esta ocasión, pero la amenaza sigue latente y vigente. Es el Estado el que debe poner fin a esta situación más allá de intereses políticos o sectoriales.

> Campaña de Trigo 18/19: Finalizada la campaña la estimación es de alrededor de los 19 MT transformándose en una campaña récord. Recordemos que fue una combinación de incidentes los que hicieron que los productores se inclinarán por aumentar la superficie de fina en la presente campaña (sequía en campaña gruesa del año pasado, cultivos sin retenciones) que posteriormente se combinaron con otros factores (clima, precio atípico, buena relación insumo/producto, devaluación, retenciones) para lograr el presente récord. En algunas zonas las heladas y el granizo no permitieron a productores capitalizar la presente campaña.

> Precio de Trigo campaña nueva 19/20: para la nueva campaña se ofrecen forward en valores cercanos a los 190 U$S/tn, y la posición Enero Rosario 2020 en el MATBA cotiza a 194 U$S/Tn. Si entendemos que estos valores tienen incluidas las retenciones, los valores ofrecidos serían comparables a  200 / 210 U$S/tn del año pasado. Valores alcanzados en el mes de Julio del 2018.

Variación Mensual cotizaciones posición cercana y cosecha (MATBA)

La evolución de los las cotizaciones fueron positivas el último mes, donde se destaca el maíz. El tipo de cambio tuvo una evolución negativa de magnitud superior a la evolución del precio de Trigo posición cercana y soja posición mayo.

> Negocio ganadero: se agranda la brecha entre el precio del gordo y el del ternero. El mercado parece preparado para mover sus variables, con precio de novillo que picó en punta (rozando máximos de 60 $/kilo) y un ternero con poca oferta pero que se ubica por debajo en precio. Recordamos que es poco habitual que la relación flaco/gordo sea menor a 1, lo que en general se corrige con el ternero aumentando su valor y el gordo quedando fijo en un escalón por un tiempo. Tampoco mueve por ahora el precio de la vaca preñada (la fábrica de terneros). El novillo sube de precio traccionado por la exportación y en menor medida por el consumo interno (que sigue firme en cantidad pero con precios que aumentaron bastante por debajo de la inflación). Los feed lots con márgenes chicos por la suba de costos de alimentación están tratando de comprar terneros con estos precios, motivados por una posible mejora de la rentabilidad en este ciclo. En resumen, por ahora más expectativa que realidad y los criadores asumiendo que lo perdido no se recupera pero esperando con algo más de optimismo el 2019 (algunos dicen que peor no puede ser…). A los interesados en este negocio, recomendamos la lectura de los informes publicados por Agroideas (Gil y Santangelo).

> Negocio Lechero: el SIGLEA muestra que el precio de la leche de diciembre fue en promedio de 9,28 $/litro o 137,50$/kilo de sólido. Es un 63% de aumento respecto a un año atrás…algo ha ido recomponiendo el precio pero no llega a un valor de 0,25 u$s/litro. Todavía falta bastante para ser optimistas pero al menos se modificó la tendencia de deterioro (a esta altura nos alegramos con poco). La cantidad exportada sigue aumentando (+34% respecto al año anterior) pero en el consumo interno salvo las ventas de quesos que subieron el 3%, el resto de los productos mostró caídas del 1% al 8% interanual. En muchas zonas la primavera pastosa ha permitido bajar costos de alimentación. Los tambos estabulados o semi-estabulados han mantenido sus niveles de producción por vaca (más de 30 litros por vaca por día) pero a un costo de alimentación que todavía dificulta encontrar rentabilidad atractiva.

Fuente: Zorraquin + Meneses

Primicias Rurales

¿Los cultivos de cobertura pueden modificar el patrón de nodulación de soja (Glycine max L.)?

¿Los cultivos de cobertura pueden modificar el patrón de nodulación de soja (Glycine max L.)?

Autor/es:

Navarro, G.1; Boccolini, M.2; Baigorria, T.2; Aimetta, M.2; Bertolla, A.1; Cazorla, C.2
1 Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, Facultad de Agronomía, Universidad Nacional de Villa María.
2 Estación Experimental Agropecuaria INTA Marcos Juárez. Área Suelos y Producción Vegetal. Córdoba. Argentina
Resumen
El patrón de nodulación del cultivo de soja puede ser modificado por factores de manejo como la calidad de rastrojos de los cultivos, la inoculación y la fertilización. Se realizó un ensayo en la EEA INTA Marcos Juárez con diseño en bloques aleatorizados con tres repeticiones para evaluar el efecto de diferentes antecesores invernales: (C) centeno (Secale cereale L.), (V) vicia (Vicia villosa L.) y un testigo (T) sin cultivo de cobertura (CC) en el patrón de nodulación. En suelo se determinó el contenidos de nitratos (NO3-) a la siembra, R2 y R5 de soja, mientras que en planta se midió la relación C/N del residuo superficial, el número de nódulos totales por planta (NNT), el peso seco de nódulos (PN), la materia seca (MS) y el contenido de nitrógeno (N) en R2 y R5. Los datos fueron evaluados estadísticamente a través de un análisis de la varianza y un análisis de regresión lineal. La inclusión de CC no modifico los contenidos de NO 3 -, la producción de MS y la absorción de N por la planta en los períodos evaluados. La relación C/N del residuo superficial tampoco presentó diferencias estadísticamente significativas, pero fue menor a 25 en el antecesor V en R2 y R5. Los antecesores CC no modificaron el PN, pero si afectaron el NNT. Se observó una relación lineal negativa y significativa entre los contenidos de NO 3 – a la siembra y el NNT. De esta forma, leguminosas utilizadas como CC pueden modificar componentes del patrón de nodulación.Palabras clave: vicia, centeno, residuos.

Introducción

Los cultivos de cobertura (CC) en los sistemas agrícolas actuales pueden constituir una importante herramienta agronómica para el manejo de la dinámica del nitrógeno (N) (Wagger et al., 1998). Algunos de sus beneficios están asociados a capturar N edáfico susceptible a lixiviación durante el período de crecimiento de los cultivos invernales. Luego, mediante la descomposición de residuos, es posible un aporte de N para el cultivo de cosecha (Stute y Posner, 1995; Sainju y Singh 2001; Malpassi et al., 2000). En ensayos con CC invernales se reportan disminuciones en el contenido de nitratos (NO3-) en el perfil en comparación a un barbecho sin CC previo a la siembra del cultivo estival (Alvarez et al., 2006).

La fijación biológica del N (FBN) es una adaptación de las plantas para utilizar el N atmosférico, pero si su disponibilidad es alta, se dificulta la simbiosis ya que las plantas lo extraen directamente del suelo (p. ej. Perticari, 2005). El patrón de nodulación (número, peso, ubicación y actividad de nódulos) puede ser modificado por las prácticas de manejo. De esta forma, hay una relación exponencial negativa entre la tasa de fertilización nitrogenada y la fijación bioló- gica de N (Salvaggiotti et al., 2009). En cambio, la carencia de N facilita la FBN (González et al., 1998; Díaz Zorita y Fernández Caniggia, 1999; Racca, 2003). La relación carbono/nitrógeno (C/N) de los residuos superficiales también puede afectar el patrón de nodulación. Valores mayores a 30 producen una inmovilización del N, lo que favorece la simbiosis. En cambio, una relación más baja la disminuye debido a que hay aportes de N por mineralización y un limitado suplemento de C al nódulo (Perticari et al., 2005). Por ejemplo, los rastrojos de maíz aumentan la relación C/N del sustrato, por lo que estimulan la inmovilización de N en el suelo y facilitan la FBN (Racca, 2003). La utilización de CC, a través de la modificación de los contenidos de NO 3 – a la siembra de los cultivos estivales y de la relación C/N de los residuos superficiales, podría afectar la producción de materia seca (MS), el número y el peso de los nódulos

El objetivo del presente trabajo fue evaluar el efecto de diferentes CC en la absorción de N, número de nódulos totales (NNT), peso de nódulos (PN) y producción de MS de plantas de soja a través de cambios en el contenido de NO3- del suelo y la relación C/N de los residuos superficiales.

 

Materiales y métodos

En la EEA INTA Marcos Juárez (Lat. S 32º43’04,51” y Lon. O 62º06’10,56”) se realizó un ensayo con diseño en bloques aleatorizados con tres repeticiones donde se utilizaron tres antecesores invernales de soja: centeno (Secale cereale L.) (C), vicia (Vicia villosa L.) (V) y barbecho sin CC denominado testigo (T). El ensayo se realizó sobre un suelo Argiudol típico, oscuro, profundo y bien drenado de la serie Marcos Juárez (INTA, 1978), donde los contenidos de arcilla, limo y arena del horizonte superficial son de 25%, 68% y 7%, respectivamente, mientras que las precipitaciones medias anuales son de 860 mm (INTA, 1978). Las precipitaciones entre el secado de los CC y la siembra de soja fueron de 56 mm. Las precipitaciones durante el ciclo del cultivo de soja fueron de 532 mm, concentradas alrededor del período crítico del cultivo (Fuente: Agrometeorología EEA INTA Marcos Juárez).

El cultivo de soja se sembró el 26 de noviembre de 2011 con una densidad de 16 plantas por m lineal a 52,5 cm entre hileras. La producción de MS de soja se determinó en R2 y R5 a través de la recolección manual de 2 m lineales de 2 surcos continuos, siendo la superficie cosechada de 2,08 m2. El material recolectado se transportó al laboratorio y se secó en estufa a 60 ºC hasta peso constante. Finalmente, la MS fue molida a un tamaño inferior a 0,5 mm para la determinación del contenido de N en planta mediante un analizador elemental marca LECO TRUSPEC.

El NNT y PN se determinó en R2 mediante extracción de tres submuestras de suelo en cada parcela con un cilindro de 22 cm de diámetro a una profundidad de 12 cm. En la muestra extraída se contó el número de plantas y se desechó la parte aérea. Luego se trasladó al laboratorio y se colocó en baldes con el agregado de hexametafosfato de sodio (NaPO3) para romper los agregados de mayor consistencia. Posteriormente, la totalidad de la muestra se pasó a través de un tamiz de 0,1 mm, recuperando el material retenido (nódulos y raíces) y se colocó en estufa a 60 ºC para su secado hasta peso constante. Finalmente, se realizó el recuento y pesado de nódulos para obtener el NNT y PN, respectivamente.

El contenido de nitratos (NO3-) del suelo se determinó a 0–20 cm de profundidad a la siembra, R2 y R5 utilizando el método del fenoldisulfónico (Bremmer, 1965). La relación C/N de los residuos superficiales se determinó en R2 y R5 recolectando tres submuestras mediante rectángulos de 0,25 m por 0,50 m. Para esto, se recolectó todo el material dentro del rectángulo y posteriormente se trasladó al laboratorio. Las muestras fueron colocadas en estufa a 60 ºC hasta peso constante y luego se procesaron utilizando un tamiz de 0,5 mm para eliminar restos de suelo adheridos a los residuos superficiales. Finalmente, las muestras fueron pesadas y molidas para la determinación del contenido de C y N mediante analizador elemental LECO TRUSPEC.

Los resultados fueron analizados mediante análisis de varianza (ANAVA) y se realizó un test de comparación de medias utilizando el test LSD Fisher (p < 0,05). Además se evaluaron relaciones entre el PN y NNT con los contenidos de NO 3 – a la siembra mediante análisis de regresión lineal utilizando el programa estadístico INFOSTAT (Di Renzo et al., 2011).

 

Resultados y discusión

Los antecesores no provocaron diferencias en la producción de MS y en la concentración de N en planta en los estadios fenológicos R2 y R5 (tabla 1). Similares resultados fueron encontrados por Alvarez et al. (2006) en un Hapludol del noroeste bonaerense. A su vez, la acumulación de N en planta fue mayor a lo informado por Benintende et al. (2010) donde los contenidos de N en planta fueron de alrededor de 160 kg ha-1 para el período R4. Estas diferencias pueden deberse a que la acumulación de biomasa aérea en ese experimento fue menor y, por lo tanto, los contenidos de N en planta. Así, las diferencias en el contenido de N se deben a la mayor acumulación de MS y no a la concentración de N (Koutroubas et al., 1998).

Tabla 1. Materia seca (MS), concentración de N en planta (%) y N absorbido en planta (kg ha-1) en los estadios R2 y R5 de soja con
diferentes antecesores.

El factor antecesor no provocó diferencias estadísticamente significativas (p < 0,05) en los contenidos de NO3- en los tres momentos evaluados, siendo en todos los casos menores a 30 ppm (figura 1). En la siembra de soja se observó una variabilidad en los contenidos de NO 3 – entre bloques para el antecesor V, la que pudo deberse a la producción de MS que fue variable entre bloques (datos no mostrados). La mineralización de N de los residuos superficiales depende de la relación C/N (Bolger et al., 2001) y de las condiciones de humedad y temperatura entre el secado de los CC y la siembra de soja. Algunos autores reportan incrementos en los contenidos de NO 3 – cuando se utiliza un antecesor V como CC debido a la mineralización del residuo (Vidal et al., 2002), como así también se reportan disminuciones cuando se utilizan gramíneas como CC en comparación a un testigo sin CC (Fernández et al., 2007; Restovich et al., 2012).

La relación C/N del residuo no presentó diferencias estadísticamente significativas entre antecesores (figura 2). Sin embargo, el antecesor V presentó, en ambos momentos, valores de C/N inferiores a 30, donde predominarían procesos de mineralización del N (Coyne, 1999). La relación C/N del residuo es determinante del proceso de mineralización o inmovilización y el aporte de nutrientes al próximo cultivo (Bolger et al., 2001). De esta forma, es probable que en los antecesores T y C la inmovilización del N haya sido mayor que en V.

El NNT en estado fenológico R2 presentó diferencias estadísticamente significativas entre antecesores, donde C presentó el mayor NNT y V el menor valor (figura 3).

Figura 1. Contenido de nitratos (NO3-) en los momentos de siembra, R2 y R5 de soja, en la profundidad 0-20 cm para los diferentes antecesores.

La ausencia de letras indica que no se encontraron diferencias significativas entre antecesores (p < = 0,05). NS: No significativo. Las barras indican el error estándar.

Figura 2. Relación C/N del residuo en estadio R2 y R5 de soja con diferentes antecesores. La línea punteada indica que por debajo comienza la mineralización del N. La ausencia de letras indica que no se encontraron diferencias significativas entre antecesores (p < = 0,05). NS: No significativo. Las barras indican el error estándar.

Figura 3. Peso de nódulos (PN) (A) y número de nódulos por planta (NNT) (B) con diferentes antecesores en el estadio R2 de soja. Las letras distintas indican diferencias significativas (p < 0,05). NS: no significativo.

En cambio el PN resultó sin diferencias estadísticamente significativas (p=). Tanto el NNT como el PN observados en los antecesores C y T fueron similares a los reportados por Perticari quien, en estadio R5, observó de 40 a 50 NNT y un PN de 7 a 10 mg. Estos resultados también son similares a los reportados por Álvarez y Scianca (2006) en Hapludoles típicos del noroeste bonaerense, donde el mayor NNT fue observado con gramíneas invernales como antecesores de soja. El contenido de NO3- al momento de siembra de soja fue el que determinó un menor NNT.

El contenido de NO 3 – a la siembra presentó una relación inversa y significativa con el NNP (R2=0,68; p <0,006), pero no presentó relaciones significativas con el PN (figura 4). Esto coincide con lo reportado por Streeter y Wong (1998) que mostraron una reducción en el número de nódulos con el incremento de la concentración de NO 3 -. En el presente estudio, por cada incremento en una unidad de NO3- hubo una disminución en una unidad de NNP. Una adecuada nodulación necesita alrededor de 40–50 nódulos totales por planta (Perticari, 2005). Por lo tanto, elevados contenidos de NO 3 – podían estar limitando el proceso de nodulación.

La relación observada entre el número de nódulos y la disponibilidad de NO3-, es similar a la reportada por Cicore et al., (2005) con una relación lineal negativa (R2=0,50) y por Pietrarelli et al., (2008) en suelos Argiudoes típicos del centro de la provincia de Córdoba para dos campañas (R2=0,88 y 0,79).

Figura 4. Relación entre peso de nódulos (simbolos vacíos) y número de nódulos por planta (simbolos llenos) determinados en R2 con los contenidos de nitratos (NO-3) del suelo a la siembra de soja.

La inclusión de CC previo a un cultivo de soja no modificó el contenido de NO 3 -, la producción de MS, absorción de N por la planta y el PN del cultivo de soja. En cambio, se modificó el NNT, donde el antecesor C presentó los mayores valores y V los menores. Esto pudo deberse, por una parte, a que la relación C/N del residuo superficial en el antecesor V siempre fue menor a 30. Por otra parte, los contenidos de NO 3 – a la siembra presentaron una relación lineal negativa con el NNT. Las variaciones observadas en el NNT no afectaron la producción de MS ni la absorción de N por la planta de soja, como así tampoco el rendimiento en grano (datos no mostrados). Si bien son necesarios estudios de largo plazo con el fin de evaluar la nodulación en diferentes condiciones ambientales, estos resultados preliminares reflejan que la utilización de CC afectaría la fijación biológica de N en el cultivo de soja.

Referencias bibliográficas

Fuente: Engormix

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Incendio de maquinaria, una amenaza presente en cada campaña

Incendio de maquinaria, una amenaza presente en cada campaña

Buenos Aires, 6 diciembre (PR/18) — Con la llegada de las altas temperaturas, el número de incendios de cosechadoras van en aumento. Este tipo de situaciones ponen en peligro al operario y a la maquinaria, que representa un gran capital económico. Desde el INTA destacaron la existencia de tres factores que posibilitan los incendios: el sistema productivo en siembra directa, las altas temperaturas y la tendencia hacia el sistema de trilla axial. Teniendo en cuenta los factores que generan un contexto propenso al desarrollo del fuego, es de vital importancia tomar los recaudos necesarios, ya que una vez iniciado el incendio se vuelve complejo extinguirlo. La principal causa de estos episodios es la acumulación de borba, material combustible, sobre elementos del motor. La borba es la mezcla de polvo y granza que al superar los 110 °C aproximadamente, se convierte en inflamable. En este sentido se estima que el 75% de los casos, el fuego comienza en la planta impulsora de la cosechadora. Recomendaciones para reducir las probabilidades de incendios -Evitar el desarrollo de la cosecha con temperaturas mayores a 30°C, vientos mayores a 35 km/h y con una humedad relativa menor al 30%. -Limpiar al menos tres veces por día las zonas críticas que generan acumulación de granza (motor, tomas de aires, piezas con fricción). -Incorporar en la cosechadora extinguidores clase A, ABC. -Tener herramientas de labranzas para realizar cortafuegos. -Controlar que no haya pérdidas de aceite o gasoil del motor. -Alejar el motor y el turbo de montículos de paja y granza. Por su parte, el ingeniero Santiago Tourn, especialista de la Unidad Integrada del INTA Balcarce, comentó: “En el caso de un principio de incendio en la cosechadora no se debe continuar trabajando. Resulta esencial detener la cosecha y realizar una limpieza exhaustiva de la maquinaria”. En este sentido resaltó que si no hay una limpieza exhaustiva, a pesar de que la condiciones climáticas sean óptimas el incendio se puede provocar igual. Sistema de alerta de incendio Desde el INTA Balcarce junto a la Asociación de Ingenieros Agrónomos local presentaron sistema para destacar los riesgos de incendios en cosecha. Este desarrollo muestra grados de peligrosidad en todo el territorio. Desde el INTA recomiendan detener la cosecha cuando el alerta muestra un índice alto o muy alto. Estos informes se publicarán de manera semanal a lo largo de la campaña 2018/2019. Origen Los incendios en las maquinarias datan del Siglo XX, pero en estas última década se vio un fuerte incremento. Una de las causas del aumento de estos casos es el uso de las cosechadoras axiales. Además ese riesgo aumentó por la gran eficiencia de la picadora de paja y desparramadoras de granza, mayor frecuencia de uso. El diseño de las máquinas actuales ubican el motor, radiadores y ventiladores en el sector trasero; y también lograron una mayor capacidad de trabajo que permitió alargar las jornadas. Qué pasa cuando ese fuego llega al rastrojo Durante la cosecha del cultivo se pueden desprender chispas que no solo provoquen el incendio de la maquinaria, sino que afecten el rastrojo o el cultivo seco. En este sentido cuando la superficie implantada es alcanzada por las llamas produce un importante deterioro en el suelo. Desde el INTA destacan que la primera consecuencia es la pérdida de materia orgánica, que es responsable de la estructura de la tierra. Además los grandes poros se ven destruidos, disminuyendo el movimiento del agua y la aireación del suelo. Por su parte el fuego genera la pérdida de agua en los primeros 20 centímetros y las cenizas tapan los poros que provocan escorrentía superficial en las primeras lluvias. Estas consecuencias se ven reflejadas en el rendimiento que según evaluaciones del INTA, durante años posteriores el rinde se redujo un 40 por ciento. Autor: Rodrigo Bonazzola Agrofy News Primicias Rurales