Arañuela roja en soja

Arañuela roja en soja

Pautas para la toma de decisión:

Además de no haber niveles de daño económico para arañuela roja en cultivos de soja, se suma el difícil y engorroso registro a campo de la cantidad de individuos presentes de esta plaga en cada folíolo. No obstante hay una manera práctica de manejo a utilizar como guía o ayuda para la toma de una correcta decisión.

Para cultivos con cierto desarrollo, como es sabido tanto los trips como las arañuelas van colonizando las plantas desde abajo hacia arriba. Mientras las colonias estén sólo en el tercio inferior de las plantas no habrá necesidad de control. En cambio, si se desarrollan colonias de arañuelas en el tercio medio de la planta, y/o se detecta la formación de tela en sus folíolos, oaparecieran síntomas de amarronado en el tercio inferior, será imperiosa la inmediata adopción de una alternativa eficiente para el control de esta plaga.

Esta arañuela, Tetranychus sp., hasta el momento (principios de enero) sigue mostrando limitada presencia en pasturas, alfalfa, tréboles, y malezas como rama negra y plántulas de cardo entre otras; aunque también, de manera incipiente pero potencialmente muy peligrosa, en cultivos de soja de distintas zonas de la región pampeana.

Las condiciones ambientales del mes en curso podrían ser favorables al rápido desarrollo de esta temible plaga. Aunque es indudable que su desarrollo e impacto final dependerá, fundamentalmente, de la real ocurrencia de altas temperaturas, baja humedad ambiental y, sobre todo, de vientos arrachados y cálidos que faciliten su dispersión de un lote a otro y entre distintas zonas.

Importancia de la oportunidad del control
La arañuela roja en soja es una plaga calificada de manera vulgar a nivel de campo comouna plaga «dura», «jodida», pero en realidad no es difícil. Porque no es difícil su control, pero…, eso sí, ¡hay que hacerlo a tiempo!, antes que sus daños se traduzcan en consecuencias irreversibles para esta oleaginosa. Y también, antes que su incremento poblacional explosivo la conviertan en una plaga fuera de control e inmanejable.

Es decir, si se espera hasta que el lote tenga un ataque generalizado el estrés fisiológico en la planta de soja, producto de la seca y agravado por el efecto de las arañuelas, muy probablemente no pueda ser revertido por la planta al presentar el síntoma de amarronado en sus folíolos (aspecto de tejido «rostizado», como si se hubiera pasado un lanzallamas).

Cuando la arañuela se generaliza en el lote y llega a afectar el tercio medio de la planta(generalmente comienza afectando desde abajo, progresando luego hacia arriba), el síntoma de folíolos totalmente «amarronados» será irreversible. O bien en el mejor de los casos, la recuperación sólo será mínima aunque posteriormente llueva en abundancia. Recuperación de la soja que será muy limitada en tales condiciones, incluso después de haberse controlado eficientemente a la plaga.

La arañuela empieza en pequeños rodeos dentro del lote que se visualizan globalmente por una coloración más pálida en su inicio (se aprecian zonas más clareadas), coloración diferencial característica de los rodeos porque presentan mayor nivel de ataque o presenciade arañuelas, y por ende zonas con plantas que tendrán un estrés más intenso en comparación al resto del lote.

Falacias que complican la decisión
El comienzo de un lote con ataque de arañuela roja suele verse asociado a creencias o falacias que eventualmente terminan resultando en impensados agravantes de la problemática del cultivo. Una de ellas, sugiere al productor que los efectos iniciales en el cultivo son pura y exclusivamente causados por la seca (sobre todo cuando se “mira desde lejos”).

Se piensa, además, que los rodeos producidos en el lote son como consecuencia de un mayor impacto de la sequía debido a la menor calidad de suelos en dichos sectores, menor cobertura, etc., pero no debido a la arañuela. En suma, muchas veces “no se detecta” que en el lote hay un problema inicial de arañuela roja.

Sin embargo, en los casos de haberse determinado a tiempo el ataque inicial de

arañuelas, la segunda presunción que conduce a otra falasia se basa en que como la suma del área con rodeos resulta mínima (los pequeños rodeos con el problema inicialmente suman una escasa superficie), se suele pensar, por consiguiente, que tal situación no justifica económicamente un control. Entonces, la decisión normalmente es “esperar a ver qué pasa”, con la esperanza que el panorama cambie…

Y sí, pero sobremanera con la persistencia de días sin buenas lluvias y altos registros térmicos el problema suele cambiar… aunque no en el sentido esperado. Dichas condiciones ambientales acentúan el estrés o la sequía favorable al desarrollo de la plaga, y el exagerado calentamiento de suelo y aire genera corrientes convectivas y vientos que favorece la dispersión de las arañuelas.

El crecimiento exponencial de la población de arañuelas y una rápida difusión de la plaga dentro y entre lotes provocará el rápido amarronado de las hojas, síntoma que indica un estado de la planta ya difícil de volver hacia atrás, por más que las arañuelas sean bien controladas.

Por lo tanto, el hecho que en un comienzo aparezcan unos pocos «focos», manchones o rodeos, y que el grueso del lote tenga un cierto «aspecto de normalidad», complica al productor decidir si resultará necesario realizar un control de arañuela roja en el cultivo. Sin embargo, y ante una posterior «explosión de la plaga» producto de la continuidad de condiciones óptimas que la favorecen, en pocos días puede sufrir la amarga sorpresa de que la situación ha tornado a grave y generalizada.

En tal caso, ante la nueva situación por el rápido deterioro de la soja, el productor puedequedar inmerso en la disyuntiva de saber si valdrá la pena gastar en una medida de control o no, pero en esta lamentable circunstancia debido al pobre potencial productivo que presenta, ahora, el cultivo.

La presencia generalizada de arañuelas en el tercio medio de las plantas de soja, y peor aún en el tercio superior, estaría indicando que el lote está «pasado» para unoportuno tratamiento químico. Es decir, que en este caso no se evitará el impacto económico de la plaga, por más que controlemos eficientemente a la arañuela.

En Resúmen:
Observar plantas principalmente en los folíolos del tercio medio.

Aplicar un tratamiento insecticida ante la aparición de las primeras colonias de arañuelas en el tercio medio y/o al inicio de la aparición de tela.

Controlar SIEMPRE ANTES de que aparezca el «amarronado» en folíolos del tercio medio, o bien, con los primeros síntomas de amarronado en el tercio inferior.

Si hay presencia de muchos huevos de arañuelas (perlados e individuales, normalmente abundantes) conviene esperar unos días para aplicar cercano al nacimiento de las arañuelas.

Usar un buen producto Tensioactivo, con Antievaporante ¡SIEMPRE!, o con agregado de Aceite (tanto en aéreo como en terrestre)

Control de arañuelas:

  • Agregar buenos Adyuvantes al caldo

Antes de pensar en el insecticida a aplicar para el control de arañuela roja, será de suma importancia no olvidarse de agregar al caldo de aplicación un buen tensioactivo, preferentemente siliconado, usándolo a una dosis no inferior a la indicada en marbete. La importancia del mismo radica en la imperiosa necesidad de reducir fuertemente la tensión superficial de las gotas de aplicación a fin de que éstas no queden retenidas por la tela en su parte externa, mientras las arañuelas permanecen protegidas y «saludables» debajo de la misma.

Además de la función tensioactiva, que el caldo de aplicación también tenga acción antievaporante, fundamental en las aplicaciones diurnas a fin de minimizar la evaporación de las gotas ante las condiciones normalmente extremas que son características de tratamientos contra esta plaga. Así “protegidas” las gotas del caldo de aplicación, con funciones tensioactivas y antievaporantes, permitirán obtener alta eficiencia en el control de arañuelas,tanto en aplicaciones aéreas como en terrestres.

  • Usar productos residuales, ante condiciones favorables a la plaga

En cuanto a alternativas para el control de arañuelas, una de las más eficientes yconocidas a la dosis de marbete corresponde al activo insecticida y acaricida llamado Abamectina. Dicho activo está a nivel comercial bajo varias marcas y formulaciones.

En cuanto a formulaciones, se debe prestar mucha atención a la concentración en la que se encuentra el activo en el producto comercial que se adquiere. Abamectina viene formulado en concentraciones del 1,8% y del 3,6%. Una dosis de control eficiente para arañuelas es de 200 cc/ha del producto comercial que tenga una concentración del activo al 1,8%. Por lo tanto, en el caso de un producto comercial formulado al 3,6% la dosisequivalente (igual cantidad de activo por hectárea) será de 100 cc/ha.

Otros activos como Clorpirifós y Dimetoato, etc., generalmente a las dosis de 600 cc/ha, son alternativas insecticidas con buena acción sobre arañuelas, pero con limitado poder residual. Estos productos fosforados a la dosis mencionada muestran una residualidad no mayor a 5-7 días en el caso del Clorpirifós, y no mayor a los 8 días en el caso del Dimetoato. Abamectina en cambio presenta algunos días más de residualidad.

  • Aplicar contra arañuelas antes de un gran incremento poblacional

Debiera evitarse llegar a enfrentar situaciones en las que se tenga que realizar el control de arañuelas después de haber «explotado» la población de este ácaro, transformando a dichos lotes en «pasados» en cuanto a su oportunidad de control.

En dichos casos, la densidad poblacional es tan grande que aún logrando buena eficiencia de control la población remanente todavía resultaría importante, transformándose la misma en una fuente de infección in-situ, llegándose en pocos días a prácticamente la misma cantidad de arañuelasexistente previo al control (incremento de la densidad facilitado por su rápida o alta tasa de reproducción).

  • Observar la soja de cerca (no usar la chata como mangrullo…)

Otras veces, por no detectar la presencia de huevos de la plaga (fáciles de visualizar en la cara inferior de los folíolos), se produce una rápida reinfección de los lotes poco después de haber sido tratados contra arañuela. La no detección de los huevos de arañuelas se debe exclusivamente a la no observación de los folíolos de la soja.

Paralelamente, el uso de productos de escasa residualidad, agravada y acortada aún más por deficiencias de aplicación, también son causas frecuentes de un rápido desarrollo denuevas poblaciones de arañuelas, a los pocos días de haber sido aplicados los lotes.

  • Tipo de plaguicida en relación a condiciones del cultivo

A manera de ejemplo, respecto a la decisión de usar un insecticida fosforado comoDimetoato, o de cualquier otro producto sistémico, se debieran tener presentes las condiciones del cultivo en cuanto a su actividad circulatoria.

Porque al tratarse de productos con actividad fundamentalmente sistémica, su eficiencia dependerá en gran parte del nivel de sistemia que presente y, éste, de lo activo que el vegetalse encuentre. Si por condiciones de sequía o fuerte estrés hídrico el cultivo se encontrara muy «parado» –fisiológicamente hablando–, debiera descartarse el uso del insecticida sistémico y más bien optar por una alternativa insecticida que presente acción translaminar (Clorpirifós, etc).

  • Otras alternativas y uso de mezclas

Existen alternativas eficientes adicionales a las mencionadas, que se pueden usar en el control de arañuelas. Algunas de ellas no están registradas específicamente para esta plaga, así como también insecticidas en mezclas (producto formulado que contiene una mezcla de activos; y también mezclas de insecticidas en tanque).

Ante la sola presencia de arañuelas en el lote (sin la incidencia conjunta de otra plaga animal) no sería recomendable el uso de mezclas, técnica ni económicamente, a menos que los componentes de la misma muestren algún efecto potenciador de la actividad insecticida. Pero de manera primordial, el uso de las mezclas en tratamientos contra arañuelas resultará convenientemente aconsejada ante la presencia conjunta de una plaga adicional que por la densidad en la que se presenta también necesite ser controlada.

Plaga adicional que normalmente corresponde a un Orden de artrópodo muy diferente,como el lepidóptero. Ejemplo común de lo mencionado en soja sería un ataque conjunto de arañuelas e isocas. Sin embargo, en función de qué otra adversidad hay que controlar junto a arañuela, dependerá la mezcla a seleccionar.

Vale la pena advertir que, al recurrir al uso de una mezcla para el control conjunto de arañuela y otra plaga, habría que evitar el agregado de un piretroide como Cipermetrina,porque presenta efectos contrapuestos o no deseables sobre arañuelas y/o sus benéficos.

Cómo retardar su entrada al lote:

Inicialmente el grueso de las fuentes de infestación de arañuelas están en los bordes de los lotes (focos en cabeceras), también sobre malezas que son hospederas favorables existentes en el sector de alambrados, en banquinas o cunetas y costados de los caminos, así como en situaciones potencialmente más peligrosas cuando la soja linda con lotes de alfalfa y treboles.

Ante tal situación, y sobre todo ante la presencia de condiciones predisponentes para su desarrollo y difusión, conviene realizar una aplicación de manera perimetral del lote de soja, tratando también de cubrir varios metros en su alrededor donde las arañuelas estén concentradas en sus circunstanciales hospederas. De no cambiar radicalmente las condiciones de estrés hídrico, repetir la aplicación perimetral a la semana o diez días.

Dicha estrategia preventiva basada en tratamientos perimetrales, con arañuelas presentes en las borduras o en lotes linderos de trébol o de alfalfa, pueden permitir un significativo ahorro de insecticidas, así como proteger el normal desarrollo de la fauna benéfica dentro del lote, y al menos lograr una demora importante de la explosión e invasión de la plaga hacia el interior del cultivo.

Sistema de Alerta
Servicio Técnico – INTA Pergamino
Para solicitarlo, dirigirse a: iannone.nicolas@inta.gob.ar

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Buenas Prácticas Agropecuarias: Seguimos avanzando en producciones sustentables

Buenas Prácticas Agropecuarias: Seguimos avanzando en producciones sustentables

Buenos Aires, 23 diciembre (Especial para NA, por Naiara Fernández Yarza y Facundo Solari Rodera*) — Las instituciones del sector público y del privado están trabajando en la promoción y difusión de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) desde hace varios años.

Ocurre que comprendieron que, para generar un cambio, hay que unir esfuerzos y realizar acciones conjuntas.

Por lo tanto, en 2014 numerosas instituciones se reunieron y decidieron conformar la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias (Red BPA), creando un espacio de diálogo y cooperación.

En la actualidad, de 30 instituciones que comenzaron a trabajar, hoy se sumaron más del doble de organismos vinculados al sector agroindustrial, que incluye desde asociaciones de productores, pasando por colegios de profesionales, industrias, acopiadores y exportadores, hasta ministerios nacionales y provinciales, organismos de certificación, de toxicología, de trabajo rural, de aplicadores, de educación y de salud.

Así las primeras actividades que se realizaron en el marco de la Red BPA fueron consensuar qué eran las Buenas Prácticas Agrícolas y qué acciones comprendían para lograr una producción sustentable que, además, sea sana, segura y amigable con el ambiente.

Puesto que el documento elaborado era sumamente general, al siguiente año se trabajó en la realización de dos documentos específicos, uno para cultivos extensivos (cereales y oleaginosas) y otro para intensivos (frutas y hortalizas).

Dado que la idea de la Red no sólo es recopilar información, consensuar conceptos y difundirlos, sino también lograr la implementación de las BPA, es que se idearon Indicadores de Buenas Prácticas para productores de cultivos extensivos e intensivos.

Su utilización permitirá autoevaluarse en qué grado se incorporan las BPA, e identificar los puntos de mejora y esos indicadores serán lanzados en marzo 2018 en Expoagro.

Las instituciones que conforman la Red BPA no fueron ajenas a los conflictos sociales generados por el tema de aplicaciones de fitosanitarios y brindaron una herramienta que puede ser utilizada por los tomadores de decisión al momento de elaborar normativas, que contribuyan a compatibilizar «el campo y la ciudad».

El documento de Recomendaciones para Normativas que regulen sobre aplicaciones de productos fitosanitarios fue coordinado por la entidad cooperativista Coninagro.

La propuesta, para los proyectos legislativos, se centra en 5 ejes: • Establecer definiciones de áreas, actores y elementos (producto fitosanitario, equipos de aplicación, etc.) que faciliten la comprensión del texto normativo.
• Un sistema de control y fiscalización de las aplicaciones en áreas de amortiguamiento.
• La creación de registros, compatibles con los ya existentes y de archivos que contengan la información de las condiciones en las cuáles se realizaron las aplicaciones en las áreas de amortiguamiento, de modo de poder impartir sanciones en los casos donde ocurran infracciones.
• La importancia de las capacitaciones no sólo en BPA y Manejo responsable, sino también de que normativas están vigentes en las localidades.
• Las habilitaciones técnicas de los equipos de aplicación, para asegurar las óptimas condiciones y funcionamiento de las máquinas, como así también las zonas de tránsito y permisos de ingresos.
Considerando que la experiencia de trabajo para temas particulares, como en fitosanitarios, fue exitosa, es que se crearon tres comisiones: • Pos-cosecha: para tratar los temas de residuos en los productos.
• Fertilidad y Nutrición: para prevenir y mejorar el estado de los suelos y la calidad nutricional de los productos agropecuarios.
• Maratón BPA: para acercar el campo a la ciudad y hacer conocer que existe una forma de producir sustentablemente.
Como las Buenas Prácticas no sólo abarcan a las producciones agrícolas, sino también a las ganaderas, la Red BPA optó por transformarse.

Se generaron cambios en el nombre de la Red, que pasó de Agrícolas a Agropecuarias, se incorporaron instituciones con conocimientos en bovinos, porcinos, ovinos y aves y se creó la Comisión de Buenas Prácticas Ganaderas (BPG).

En principio, la Comisión comenzó a trabajar en la Cadena de Bovinos para Carne, y está elaborando un documento guía o de base, que se estima que estará disponible para ser lanzado en julio de 2018, en La Rural de Palermo, con todo éxito.

(*) Especialistas del Departamento Económico de Coninagro.

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Lanzaron libro sobre Agricultura y la perspectiva del Cono Sur

Lanzaron libro sobre Agricultura y la perspectiva del Cono Sur

Buenos Aires, 15 diciembre (PR/17) — El lanzamiento del libro «Agricultural trade interests and challenges at the Wto Ministeral Conference in Buenos Aires: A southern cone perspectiva tuvo lugar en el marco del Simposio de Comercio y Desarrollo Sustentable 2017 (TSDS) que se realizó en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

En tanto, el trabajo fue elaborado en conjunto por la Bolsa de Cereales, la Fundación Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), el Grupo de Países Productores del Sur (GPS), el International Food Policy Research Institute (IFPRI), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), y el International Centre for Trade and Sustainable Development (ICTSD).

Con el objetivo de contribuir al proceso negociador, el libro «Agricultural trade interests and challenges at the WTO Ministerial Conference in Buenos Aires: A Southern Cone perspective» analiza los principales temas pendientes en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) desde la perspectiva de los países del Cono Sur.

Estructurado en tres partes, la primera evalúa los aspectos más importantes incluidos en los tres pilares del Acuerdo sobre la Agricultura, los cuales siguen sin solución y son de especial interés para estos países.

La segunda presenta dos temas que no han sido seriamente considerados en las deliberaciones de la OMC a la fecha: la eliminación de restricciones de exportación de productos alimenticios y la incorporación de disciplinas ambientales en la agenda de la OMC, según indicó la Bolsa de Cereales porteña. Mientras que la tercera parte presenta algunas conclusiones, sugerencias y recomendaciones.

La presentación se llevó a cabo en el Salón de Operaciones de la entidad como sesión de cierre del TSDS 2017, contando con la participación de autores y especialistas invitados.

Organizado por el ICTSD y celebrado del 11 al 13 de diciembre en la Bolsa de Cereales, el Simposio de Comercio y Desarrollo Sustentable 2017 (TSDS) es la principal plataforma para la investigación intelectual y el diálogo sobre desarrollo sostenible, comercio global y sistema de inversión.

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En la Argentina, se pierden 30 millones de dólares al año por erosión hídrica

En la Argentina, se pierden 30 millones de dólares al año por erosión hídrica

 

   
   Buenos Aires, 13 diciembre (PR/17) — Un informe del Instituto 
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) estimó que en la 
Argentina, se pierden 30 millones de dólares al año por erosión 
hídrica. 
   Cerca del 26 % del país, equivalente a 72 millones de 
hectáreas, tiene niveles de degradación que afectan el rendimiento 
anual de soja, maíz y trigo. 
   El dato surge del libro "Estimación de la pérdida de suelo por 
erosión hídrica en la República Argentina", estudio científico -el 
primero realizado después de 30 años- presenta el mapa nacional de 
la pérdida del recurso en las diferentes regiones.
   La pérdida de suelo es el principal problema que compromete la 
sustentabilidad de todos los sistemas productivos del país, con un 
impacto económico sobre el rendimiento anual de los cultivos 
estimado en 29,9 millones de dólares. 
   Como la pérdida calculada para soja, maíz y trigo, es 
acumulativa, por lo tanto, ascendería a 1.645 millones de dólares  
en una década.
   El estudio fue llevado a cabo por especialistas del Instituto 
de Suelos del Centro de Investigación de Recursos Naturales del 
INTA. 
   Se trata de la primera investigación realizada a escala 
nacional en los últimos 30 años, con la finalidad de contribuir al 
ordenamiento y manejo sustentable de los suelos.
   La consecuencia inmediata de la erosión del suelo "es una 
disminución de la productividad agrícola, debido a la pérdida de 
nutrientes, a su deterioro físico y a la pérdida de profundidad", 
indicó Juan Gaitán, especialista del Instituto de Suelos del INTA 
y uno de los autores del trabajo. 
   Puntualizó que "en casos extremos, puede implicar la pérdida 
total del suelo".
    De acuerdo con el estudio, la tasa media de erosión actual de 
los suelos, que considera todo el territorio nacional, equivale a 
seis toneladas por hectárea al año, esto representa 
aproximadamente una capa de 0,5 milímetros de espesor que se 
pierden al año.
   En tanto, los especialistas reconocen que existen fuertes 
diferencias entre las regiones del país. Cerca del 60 % del país 
presenta bajas tasas de erosión, menores a dos toneladas por 
hectárea por año, sobre todo en regiones con alta cobertura 
vegetal de pastizales naturales, bosques y selvas.
   Por su parte, alrededor de un 12 % del territorio presenta 
tasas de erosión mayores a 10 toneladas por hectárea por año, 
principalmente en las regiones áridas y semiáridas con fuertes 
pendientes y baja cobertura vegetal.
 
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Los insecticidas “curasemillas” y el gusano cogollero.

Los insecticidas “curasemillas” y el gusano cogollero.

Cuando a mediados de la primera década del nuevo siglo aparecen los materiales genéticos de maíz tolerantes al gusano cogollero, los técnicos y productores sintieron un gran alivio. Es que el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) los tuvo a “maltraer” durante mucho tiempo, especialmente desde el centro del país hacia el norte. Era una plaga muy difícil de controlar, ya que, en muy poco tiempo el gusanito nacido de los huevos que puso la polilla se metía dentro del cogollo y quedaba muy protegido de los tratamientos insecticidas, sea cual fuere el producto, dosis y volumen de aplicación. En los años 80 y 90 se empezó a usar una técnica que mitigaba muchísimo los daños de esta plaga. Se usaron productos insecticidas en las semillas que iban a ser sembradas, especialmente un carbamato (tiodicarb). Y se lograron dos cuestiones importantes desde el punto de vista del manejo de la plaga: reducir el número de tratamientos foliares y lograr más eficiencia en las aplicaciones.

Con la adopción de maíces genéticamente modificados (maíces Bt) que toleraban la plaga, este manejo dejó de ser necesario. Tampoco se hacían tratamientos foliares, ya que el gen incorporado hacía expresar una proteína tóxica para las larvas del cogollero y no producían ningún daño. Hasta el fatídico año 2013. Los maíces que antes eran “de plástico” …. El cogollero los empezó a hacer “de goma”. La naturaleza expresó su potencial de conservación de las especies y esta oruga adquirió la capacidad de tolerar la toxina de las plantas Bt. Para expresarlo en un lenguaje más popular, se hicieron resistentes. Hoy la mayoría de los materiales han perdido la capacidad de tolerar al cogollero, y en muchos de ellos hay que hacer tratamientos como si fueran maíces no modificados genéticamente. Con muchos actores responsables de que este fenómeno haya ocurrido, como productores (no se hacían los refugios), semilleros (no proveían las semillas idóneas para los refugios), Estado (no legisló ni controló estas tecnologías), hay que volver a los tratamientos con esta plaga.

El primer aspecto que merece un análisis es que, no habiéndose desarrollado sólidamente estrategias de manejo para Spodoptera en maíz en campo (solo en manuales técnicos de empresas y comunicaciones de entes estatales), hoy nos vemos ante la necesidad de, no solo manejar la plaga, sino de manejar la resistencia genética del gusano cogollero.
“El que quiera pescado…que se moje”, reza el dicho popular, y traducido al tema que nos ocupa en maíz… “el que quiera rinde… que maneje la plaga”. Y manejar es un concepto muy distinto al de controlar (producto y dosis). El manejo debe estar apoyado en el monitoreo para tomar buenas decisiones, en la elección de variedades, en la rotación de activos en caso de más de un tratamiento, en ajustar y perfeccionar las técnicas de aplicación, en la toma de decisiones para lograr efectividad a partir del mejor momento para efectuar los tratamientos, …. y todo esto bajo la presión económica de hacer rentable al cultivo.

Y considerando las técnicas de manejo, vuelven a mi memoria los tratamientos “curasemillas” para el cogollero. Aquella práctica que daba tan buenos resultados. Hoy en día la mayoría de las semillas que se venden para la siembra vienen “curadas” con algún insecticida, normalmente neonicotinoides. Si bien pueden tener algún efecto de corto plazo, no son tan eficientes para el control de la plaga, salvo algún producto en mezcla con una Diamida no específica. Es que se necesitan ajustar las dosis para este caso en particular, así como en otras épocas el tiodicarb se dosificaba para cualquier plaga en 1 litro por cada 100 Kg de semilla, pero 2 litros cada 100 para cogollero, hoy en día deben investigarse y probarse nuevas moléculas y dosificaciones.

Dentro de las pocas nuevas moléculas que han aparecido en el mercado, las diamidas y en especial clorantraniliprole (Rynaxypyr como nombre de la empresa de origen) es la que más se destaca.

Varias son las cualidades que tienen los productos usados como insecticidas a la semilla desde el punto de vista técnico y ambiental. En primer lugar los productos solo son colocados en las semillas, por lo que no hay ningún tipo de pulverización o dispersión de producto activo sobre la superficie. Esto es beneficioso fundamentalmente para insectos que no son blanco de las aplicaciones, pero también debe resaltarse que el ingrediente activo es tomado por las raíces y se metaboliza en la planta, por lo que los residuos en suelo son mínimos. La primera virtud es entonces la localización segura del producto como ventaja ambiental. Desde el punto de vista técnico, el cogollero no es la única plaga que puede afectar al maíz en las etapas tempranas. Hay otras plagas, también orugas, que cortan a nivel del suelo las plantas y pueden retrasar su desarrollo con la consiguiente merma de rinde por sombreamiento, y en algunos casos hasta morir.

Una de las consideraciones técnicas que deben tener estos productos es la de proteger la planta por un período razonable de tiempo. Dos semanas es un buen límite. Cuando el cultivo de maíz está protegido al menos por dos semanas permite un buen despegue de las plantas, más homogeneidad en el stand, y a la vez sin alteración de los controladores biológicos, tan importantes en este cultivo. Pero tal vez una de las razones de más peso es que, perdida la capacidad de controlar a la plaga, la generación que ya puede alimentarse sin sufrir los efectos del insecticida tendrá una “edad” pareja. Al ser la mayoría de las larvas del mismo tamaño, el comportamiento es similar y, evitando que se introduzca al cogollo, la eficiencia de los tratamientos será mejor con cualquier producto.

Claro que también, como en todo manejo de plagas con criterio, hay que cuidar algunos aspectos, como son las buenas prácticas para evitar la resistencia o pérdida de susceptibilidad de la plaga con el producto. Por esta causa, cuando se usen insecticidas de este tipo (moderada persistencia) deberán respetarse las “ventanas”, o períodos posteriores, en los cuales no deberá usarse el mismo principio activo en casos de re-infestación durante un tiempo establecido. Deberán consultarse las recomendaciones de IRAC Argentina en estos casos.

Algunas críticas se han escuchado sobre la inconveniencia de usar productos en forma preventiva. Y con mucha razón cuando se trata de cultivos recién emergidos o barbechos donde se aprovecha la aplicación de herbicidas para “limpiar” el lote “por las dudas haya algún bicho”, sobre todo usando piretroides o u otros productos de bajo costo. Esto no es más ni menos que un certificado de defunción para los controladores biológicos. Pero esta consideración de preventivo, si bien le cabe a los insecticidas colocados a la semilla, no tienen ni por cerca el impacto de los tratamientos exteriores por su localización segura bajo el suelo.

Si se deja de pensar en una guerra contra las plagas y se las toma como competidoras, habrá que diseñar estrategias de manejo para ganarles el partido cada año. Los insecticidas a la semilla pueden ser buenos defensores en esta estrategia.

Ing. Agr. Daniel Igarzábal
Asesor Técnico
MOHA S.A. (Grupo Halcon)
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Peligro festuca

Peligro festuca

La Festuca alta (Festuca arundinacea) es una gramínea perenne de crecimiento otoño-invierno-primavera, de gran valor forrajero por su gran plasticidad, producción y persistencia. 

Según explican los técnicos de la Estación Experimental Cuenca del Salado del INTA “su gran dispersión en la región puede ser consecuencia de la asociación mutualista que la festuca forma con el hongo endófito Acremonium coenophialum,”. 

Lo que ocurre es que “el hongo completa su ciclo biológico dentro de la planta infectando la semilla; mientras que la planta aumenta su resistencia a enfermedades, al ataque de insectos y de herbívoros, incrementando su crecimiento y producción de semillas comparada con plantas sin hongo endófito”. 

Este aspecto es desfavorable para la utilización como pastura, “debido a que el hongo produce toxinas denominadas ergoalcaloides que provocan la intoxicación del ganado, con importantes pérdidas productivas, según el grado de infección de la pastura”. 

 “La concentración de ergoalcaloides en festucas infectada puede variar según la estación del año, la fenología y las partes de la planta, incrementándose con la fertilización nitrogenada y la sequía”. “La ergovalina, principal toxina entre los ergoalcaloides presentes en la festuca infectada, aumenta significadamente durante el estado reproductivo, multiplicándose hasta 10 veces en inflorescencias y semilla comparada con el resto de la planta, con mínimos valores en las láminas foliares”. Sin embargo “el manejo podría jugar un rol importante para variar la concentración de ergovalina si se logra eliminar la formación de macollos reproductivos”.