Mercado de invernada: La doble cara de los buenos precios, frente al actual contexto interno

Mercado de invernada: La doble cara de los buenos precios, frente al actual contexto interno

Rosario, miércoles 24 septiembre (PR/25) — Históricamente, el mes de septiembre es uno de los momentos en que comienza a percibirse en el mercado la escasez de terneros y, por ende, su precio tiende a subir.

Se trata de un comportamiento estacional por el cual, una vez transcurridos los meses de mayor salida de terneros —es decir, entre abril y julio—, la caída en el nivel de oferta suele generar una mayor presión sobre los valores de esta categoría.

En efecto, si graficamos la curva de estacionalidad del precio del ternero —expresando cada uno de los valores individuales como un índice respecto del promedio mensual de cada año—, se observa claramente cuán determinante es el efecto que los distintos momentos de oferta tienen sobre el precio de esta categoría de hacienda.

Este comportamiento se confirma con los valores registrados por el ternero en el último remate de ROSGAN, donde el índice de referencia correspondiente a septiembre mostró una suba mensual del 10,5%, situándose en niveles de $4.186 el kilo vivo.

Sin embargo, no es la suba mensual lo que más se destaca, sino la trayectoria que vienen mostrando los precios a lo largo del año. Medido en pesos constantes, el valor actual del ternero es el más elevado para ese mes en los últimos 15 años ($3.057). A su vez, resulta un 38% superior al valor registrado en septiembre del año pasado.

Sin dudas, si nos enfocamos exclusivamente en el precio de los bienes, podemos afirmar que la cría atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años, no solo por los muy buenos valores que ofrece su principal producto sino también por los buenos valores que puede obtener con el refugo de vacas. Recordemos que el precio de la vaca también es una de las categorías que mayor incremento relativo ha acumulado en los últimos meses.

Sin embargo, no podemos dejar de reconocer otras variables que también intervienen en el negocio y que, coyunturalmente, en los últimos dos meses han adquirido una ponderación creciente en las de-cisiones de estratégicas que habitualmente toma el productor.

Nos referimos a un tema que ya hemos abordado en ediciones anteriores y que recurrentemente vuelve a emerger al analizar distintos aspectos del negocio ganadero: la falta de crédito o, dicho de otro modo, el elevado costo del capital, que encarece considerablemente cualquier tipo de inversión, especialmente aquella que no proviene de fondos propios.

Concretamente, el costo financiero es el que nos obliga a mirar la otra cara de este escenario de precios.

Sucede que, en este contexto, y con los muy buenos valores que ofrece la hacienda, reponer esa invernada —o, más aún, ingresar al negocio desde cero sin contar con capital ya invertido en producción— resulta costoso.

Esto puede corroborarse con los números que actualmente arroja el feedlot. Según el último informe de la CAF, un circuito de engorde convencional de 131 días, en el que se ingresa con un ternero de 180 kg netos y se egresa con un novillito terminado de 320 kg, arroja un margen bruto negativo superior a los $20.000 por cabeza. Ahora bien, si a este resultado se le suma el costo financiero —con tasas cercanas al 50% anual—, la pérdida puede multiplicarse por seis generando un déficit de más de $130.000 por cabeza.

Bajo el mismo razonamiento, desde la óptica del criador, incluso con muy buenos valores de venta de la invernada, la retención de hacienda también se torna costosa.  Aun asumiendo una situación financiera sin pasivos significativos, el mismo costo de oportunidad de ese capital retenido, resulta elevado.

Fuente: ROSGAN
Primicias Rurales

Las perspectivas preliminares para la nueva campaña agrícola hablan de casi 165 millones de toneladas

Las perspectivas preliminares para la nueva campaña agrícola hablan de casi 165 millones de toneladas

Por Tomás Rodriguez Zurro –Emilce Terré – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Un invierno lluvioso por sobre la media histórica favorece, en general, las siembras de gruesa. En base a superficies estimadas y rindes tendenciales, la producción podría alcanzar 146,4 millones de toneladas (Mt), impulsando exportaciones agro por US$ 34.800 M en la 2025/26.

Rosario, lunes 22 septiembre (PR/25) — El productor agrícola argentino se dispone a sembrar la cosecha gruesa, que cosechará en 2026, mientras los cultivos de invierno se encuentran en pleno desarrollo. ¿Cuáles son las proyecciones preliminares en términos de producción, exportaciones y aporte de derechos de exportación del agro el próximo año?

1-    Producción: la proyección preliminar alcanza 146,4 Mt

Tal como publica GEA-BCR en su último informe mensual, luego una sucesión de años en los que las condiciones a la siembra no resultaban las ideales producto de primaveras secas y frías y varias “Niñas” en el medio, se lanza la siembra de la 2025/26 con un escenario más auspicioso: hay agua en los perfiles, lo cual resultaría de alguna manera beneficioso para los cultivos de invierno. También es un buen inicio para la cosecha gruesa; habrá que ver si aquellos lotes con excesos pueden escurrir el agua en las próximas semanas para dar lugar a que se concreten las intenciones de implantación.

Partiendo en orden cronológico, los cultivos de invierno se vieron afectados por factores climáticos en el comienzo de su ciclo. El exceso de humedad en los suelos a la hora de la siembra limitó el avance de las coberturas, particularmente para el trigo. Inicialmente se estimaba un área récord en 4 décadas, de 7,2 M ha; no obstante, la superficie finalmente implantada se estima en 6,9 M ha, con una potencial producción de 20,5 Mt, levemente por encima del ciclo anterior.

Fuera de este inicio en la largada, el trigo se viene desarrollando en un buen ambiente. Reporta GEA-BCR que “los lotes exhiben condiciones buenas a excelentes, predominando la calificación muy buena. El potencial de rindes que hay en Argentina en este inicio de setiembre es inédito.” En cuanto a la cebada, se estima que la producción pueda alcanzar 4,9 Mt, un volumen idéntico al obtenido en la campaña anterior.

En lo que respecta a los cultivos de verano, con abundante agua en los perfiles al inicio de las siembras las decisiones de los productores para este año apuntan a un incremento en la superficie de maíz que alcanzaría 9,7 Mhas totales y 8 Mhas destinadas a grano comercial (vs. 8,3 Mhas y 7 Mhas en la 2024/25, respectivamente). Esto deja un horizonte de producción que se vislumbra en 61 Mt del cereal (+22% i.a.), un récord histórico. Este incremento responde a un rebote luego de la caída observada en el año anterior por el efecto chicharrita.

A diferencia de la tendencia de los últimos años, la decisión es decantarse particularmente por variedades tempranas. Aunque respecto de este tema, el inconveniente está en que si las lluvias de primavera continúan altas se agregan a un suelo que ya viene cargado de agua de un invierno inusual; “el temor incluso es que no se llegue a cumplir con la fuerte intención de siembra de maíz temprano que hay este año”, reporta GEA-BCR, y se opte por maíces tardíos.

La contracara del aumento en la superficie de maíz es una caída en el área destinada a soja. Se estima que la superficie destinada a la oleaginosa esta campaña se reduzca en 1,4 M ha hasta los 16,4 M ha, lo que deja al cultivo con un horizonte productivo proyectado en 47 Mt para el nuevo ciclo, un 5% menos que en la campaña actual.

La otra oleaginosa fuerte, el girasol, marca una tendencia opuesta a la de la soja. El área sembrada se estima creciendo 14% hasta los 2,5 M ha, el nivel más alto desde la 2007/08. La intención puede ser incluso superior, pero fuentes de mercado alertan sobre la disponibilidad de semillas para abarcar un área mayor. Este número de superficie deja al girasol con una estimación de producción que supere los 5,1 Mt.

Otro de los cultivos que cede área ante el avance del maíz y el girasol es el sorgo, que se estima en 0,9 M ha para la nueva campaña, un retroceso del 13% o 100.000 ha, llevando el guarismo de producción proyectada para la gramínea a 2,1 Mt. Finalmente, entre el resto de los cultivos se destaca un retroceso en el área de maní hasta las 400.000 ha y una producción esperada de 1,6 Mt.

De esta manera, en base a rindes tendenciales y asumiendo condiciones climáticas normales, la producción total de granos en la 2025/26 podría alcanzar 146,4 Mt, un 6% más que el volumen total obtenido en la campaña previa.

De todas maneras, no debe soslayarse que, respecto de la cosecha gruesa, los números de producción son tentativos, y no sólo deberán efectivizarse los planes de siembra, sino que la determinación de los rindes reales del cultivo dependerá de cómo evolucionen las condiciones ambientales en lo sucesivo.

2-    Exportaciones: más de 105 Mt en el ciclo, ¿potencial de alcanzar un récord?

Los números de producción proyectados para la nueva campaña permiten apuntalar el rol del agro como aportante de divisas genuinas, fundamental para la economía del país. En base a las estimaciones preliminares para la nueva cosecha, se proyecta un volumen exportable potencial de más de 105 Mt en la 2025/26, algo más de 3,5 Mt más que el total estimado a exportar en el ciclo que corre. 

Para el ciclo comercial 2025/26 se proyectan envíos al exterior de granos cereales y oleaginosos por un total de 64,7 Mt, con el maíz posicionándose como el principal grano de exportación (40 Mt). Además, preliminarmente se supone que las exportaciones de soja caen a 5,5 Mt de las 9,5 Mt estimadas para esta campaña. Aquí cabe realizar la salvedad de que lo que ocurra en el conflicto comercial entre EE. UU. y China tendrá mucha influencia, ya que si no se acercan a un acuerdo que vuelva a posicionar a EE. UU. como un proveedor importante de poroto para el país asiático, este número puede verse incrementado.

En cuanto al envío al exterior de subproductos y aceites, para la 2025/26 se espera un incremento marginal en ambos casos (+ 150.000 tn de subproductos y +340.000 tn de aceites), fundamentalmente apuntalados por un mayor crush proyectado de girasol, que alcanzaría 4,8 Mt y significaría un máximo histórico.

De esta manera, de acuerdo a los precios de exportación proyectados para el próximo ciclo, el aporte del sector en términos de divisas por exportaciones ascendería a US$ 34.800 millones, un valor idéntico al estimado para el ciclo actual. En efecto, el mayor volumen proyectado es compensado por menores precios para los principales granos. La excepción es el valor de los aceites vegetales, para los cuales se estiman precios FOB similares a los niveles actuales para el próximo ciclo.

Entre los principales complejos, el sojero se erigiría nuevamente como el exportador líder, con más de US$ 18.600 millones generados por los despachos de granos y derivados, pero también se destaca la fuerte recuperación del maíz, con un aporte de US$ 8.000 millones. El complejo triguero, en tanto, generaría envíos por US$ 2.900 millones. Una mención especial merece el complejo girasol, ya que apunta a generar exportaciones por US$ 2.000 millones y lo dejaría por encima de la marca de la 2021/22, año del boom de precios internacionales

3-    El aporte del agro por DEX en 2025 y 2026

Finalmente, en base a los números preliminares de producción, exportaciones y precios vigentes a la fecha, presentamos la estimación preliminar de recaudación por Derechos de Exportación de los principales complejos de granos (soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada) para el año 2026. Finalmente, en base a estos números de producción, exportaciones y precios vigentes a la fecha, presentamos la estimación preliminar de recaudación por Derechos de Exportación de los principales complejos de granos (soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada) para el año 2026. Es decir, el cálculo está realizado en base a año calendario, a diferencia del análisis precedente de exportaciones que contempla campaña comercial para cada producto.

Se proyecta que el aporte por Derechos de Exportación de las 6 cadenas alcance a US$ 5.300 millones en 2026; ello es, apenas un 1% debajo de lo estimado para 2025. No obstante, tomando lo estimado en dólares al tipo de cambio actual hasta agosto y valuando los meses restantes al tipo de cambio que se explicita en los proyectos de presupuesto recientemente presentado por el gobierno, el incremento en la recaudación alcanza 19%, similar al incremento total en pesos corrientes publicado en dicho proyecto de ley (23%).

Cabe realizar la salvedad aquí que la diferencia entre el monto total estimado por DIYEE y el monto presentado en el presupuesto puede ser explicada por otros complejos que tienen gravámenes a la exportación, como el minero y el petrolero-petroquímico.

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
La comercialización de soja viene muy adelantada en términos históricos

La comercialización de soja viene muy adelantada en términos históricos

Por Matías Contardi – Emilce Terré – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La comercialización de soja viene muy adelantada en términos históricos, impulsada por el vigor de la demanda externa. A la gran performance de la exportación industrial, hay que sumarle el redireccionamiento de compras chinas hacia Sudamérica.

Rosario, domingo 21 septiembre (PR/25) — El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más importantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina.

La soja lidera la semana, ya que el poder de compra local tocó máximos de un año (+27% desde la baja permanente de DEX), con pizarra al nivel del FAS teórico y fuerte tracción externa. China redirigió compras hacia Sudamérica y septiembre podría cerrar con casi 1,8 millones de toneladas (Mt) embarcadas (récord mensual), llevando el acumulado de la campaña a 7,1 Mt, el mayor en nueve años.

Aun así, exportación e industria deben originar 11,5 Mt más para cumplir las proyecciones. En trigo, la alta competitividad del FOB argentino permitió encarrilar el programa. Mientras que, en maíz, el ritmo de compras es el más bajo en una década y el programa exportador alcanza 21 Mt, 11% por debajo de 2024 a esta fecha. Con 22 Mt de DJVE y 24,5 Mt compradas, la exportación debería originar 8,9 Mt en lo que queda de campaña para arribar a 33,5 Mt, que es la cifra proyectada a exportar; un desafío que revaloriza la ventana del último trimestre.

1- Perfilándose para embarques récord en septiembre, se recupera el precio disponible de la soja.

El poder de compra de una tonelada de soja en el mercado local llegó a máximos en más de un año y es un 27% más alto desde que se redujeron permanentemente los derechos de exportación.

Durante la semana, la pizarra llegó hasta los USD 300/t, a la par del FAS teórico de la exportación de poroto y derivados. Realmente la alta demanda externa por productos del complejo soja argentino está traccionando fuertemente el mercado interno, haciendo que la soja sea el grano con más volumen de comercialización diaria, contexto que lleva a mantener los precios cerca del máximo en la puja constante por originar mercadería, ajustando el margen teórico.

Teniendo en cuenta las exportaciones hasta la fecha y el programa de embarques para todo septiembre, el avance de exportaciones industriales respecto a lo proyectado viene corriendo apenas 2 p.p. por debajo del promedio para esta altura. Si contemplamos el equivalente de toneladas de soja, sería igual a 20 Mt que, transformadas entre aceite y harina, zarparon hacia el resto del mundo. Esto es solo 1 Mt menos que el año pasado, pero con la salvedad de que las importaciones de poroto vienen siendo un 16% más bajas.

El otro gran driver de demanda para el mercado interno es la exportación directa de poroto, que es justamente lo que explica la dinámica de esta campaña. El aluvión de compras chinas está rompiendo con la estacionalidad típica de la demanda por poroto que vimos durante los últimos cuatro años.

Septiembre podría terminar cerca de los 1,8 Mt embarcados de soja, lo que lo convertiría en la mejor performance histórica para el mes, y el acumulado de la campaña llegaría hasta los 7,1 Mt, el máximo en nueve años. Este volumen más que duplica lo que se exportó en promedio desde la 2020/21.

Esta combinación es lo que mantiene la búsqueda incesante en el mercado interno y, en consecuencia, mantiene los precios competitivos.

El ritmo de comercialización local es, en términos proporcionales a la oferta, el más alto en seis años y aun así, entre exportación e industria, tendrían que originar 11,5 Mt más (neto de importaciones) hasta que termine la campaña para que se materialicen las proyecciones de exportación. Tanto en términos de volumen como proporcionales, es una cantidad tan abultada como no veíamos en nueve años.

2- Toma ritmo el programa exportador de trigo

La alta competitividad del trigo argentino le valió para ponerse al día con el programa exportador. Teniendo en cuenta el line-up hasta septiembre, el acumulado de la campaña llegaría a 10,4 Mt exportado del cereal.

Si bien aún restarían 1 Mt por embarcar entre octubre y noviembre para cumplir con las proyecciones, el sector exportador ya se hizo con más de 12,5 Mt y queda más que cubierto teniendo en cuenta lo esperado y lo declarado en DJVE.

Esta es una gran noticia para el mercado del cereal, sobre todo pensando de cara a la nueva cosecha. Como ya lo anticipábamos en el reporte anterior (ver), la estacionalidad de la exportación se vio afectada por el buen momento del maíz a inicios de la campaña, lo que trasladó más toneladas de trigo hacia adelante y que han estado encontrando destino gracias al FOB argentino que está a la par de los principales orígenes europeos y del Mar Negro.

Así, teniendo en cuenta el promedio de las estimaciones de oferta para esta campaña, restarían por vender en torno a 5,5 Mt, muy cerca de los 5,2 Mt que se espera pasen para la próxima campaña. De esta forma, se ha venido ajustando hacia la baja la oferta total esperada para la 2025/26 lo que puede ayudar a quitarle presión bajista en las cotizaciones futuras. En parte esto se refleja en la mejora marginal del FOB negociado a cosecha, que, de llegar a USD 214/t hace unas semanas, ya se recupera y tiende a acercarse hacia los USD 220/t y deja un FAS teórico de USD 185/t para la exportación. El contrato de futuros en A3 también refleja una leve mejora, ajustando cerca de los USD 188/t.

3- Maíz argentino exhibe una lenta salida externa

El ritmo de compras por maíz es el más bajo en diez años. La dinámica de la exportación explica el porqué del retardo en el volumen de ventas. Hasta septiembre solo se exportarían 21 Mt de maíz, 11% menos que el año pasado a esta altura y el avance del programa exportador más lento de la década.

Las registraciones en ventas al exterior están manteniendo la misma dinámica, con solo 22 Mt anotados y compras en el mercado local por 24,5 Mt. El volumen de compras internas suele estar cerca del registrado en DJVE a esta altura, tal como está ocurriendo actualmente, con la salvedad de que para este año solo se ha registrado el 67% de lo esperado a exportar, cuando suele ser el 90%.

Teniendo en cuenta estos números, para cumplir con las proyecciones de embarques por un total de 33,5 Mt de maíz, el sector exportador tendría que originar en lo que queda de la campaña 8,9 Mt, un volumen inédito para esta altura, ya que duplica el promedio y es 2,3 Mt más abultado que el año pasado, cuando el mercado atravesó una situación similar.

En este sentido, repetir la excelente performance del último trimestre del ciclo pasado se vuelve cada vez más importante. Sobre todo, si tenemos en cuenta el auspiciante escenario productivo para el nuevo ciclo.

Con una superficie sembrada de 9,7 M ha, los productores argentinos podrían llegar a levantar más de 60 Mt de maíz comercial. Por ahora las expectativas de stocks iniciales son de 5,3 Mt. Sin embargo, quedará supeditado a la mejora en la exportación hacia fines de año. En materia de precios locales, los primeros precios de exportación negociados hacia el año entrante, para embarcar desde abril, rondan los USD 200/t, USD 15/t por encima de lo que se negociaba el año pasado a esta altura. Sin embargo, mientras el FAS teórico de exportación a estos precios alcanza los USD 170/t, en el mercado de futuros se negocia en torno a los USD 177 – 178/t.

Mientras tanto, en Chicago el precio por el cereal se mantiene en torno a los USD 167/t, luego de haber llegado a los USD 169/t el viernes 12 después de la publicación del WASDE.

A pesar de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) volvió a elevar las estimaciones de producción para el nuevo ciclo (ahora en 427 Mt), el recorte de posiciones vendidas por parte de los fondos (aprovechando la caída inicial de los contratos de futuros inmediatamente publicado el reporte) de cara a la reducción de tasas de la FED durante esta semana le dio aire al precio por el cereal.

Finalmente, la competitividad del FOB norteamericano está llevando a adelantar significativamente el programa exportador de Estados Unidos. Aquellos precios del maíz que hace unas semanas estaban en mínimos de un año despertaron negocios dándole fundamentos a la subida en las cotizaciones. Teniendo en cuenta el último reporte de inspecciones de exportaciones, se habrían realizado negocios de exportación por maíz de más de 23,8 Mt.

Éste es el segundo mejor arranque para una campaña norteamericana en su historia y un 86% más que los últimos tres años a esta altura. En base a las expectativas de exportaciones totales de Estados Unidos para la 2025/26 (75,6 Mt), en tan solo dos semanas de campaña, ya se avanzó con el 32% del programa, muy por encima del 20% de los últimos dos años a esta altura.

La inversión en las actividades de siembra de los principales cultivos argentinos para la campaña 2025/26 se proyecta en 13.915 millones de dólares.

La inversión en las actividades de siembra de los principales cultivos argentinos para la campaña 2025/26 se proyecta en 13.915 millones de dólares.

Proyección de la inversión en siembras para la campaña 2025/26
Por Franco Ramseyer – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, sábado 20 septiembre (PR/25) –La inversión en las actividades de siembra de los principales cultivos argentinos (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) para la campaña 2025/26 se proyecta en 13.915 millones de dólares.

En el presente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario se proyectan las necesidades de inversión de los productores de granos para encarar las siembras de la campaña agrícola 2025/26.

La financiación de estas actividades continúa siendo un aspecto central del negocio agrícola, dado que el esquema productivo requiere importantes gastos anticipados en semillas, fertilizantes, agroquímicos, labores y otros insumos, mientras que los ingresos recién se materializan tras la cosecha.

El análisis considera los costos vinculados a la compra de insumos, siembras y pulverización, y abarca los cultivos extensivos más relevantes: soja (de primera y segunda), maíz (temprano y tardío), trigo, girasol, sorgo y cebada, tanto cervecera como forrajera.

En relación con campañas previas, el valor en dólares de los insumos se presenta mayormente estable respecto al año anterior, más allá de la volatilidad cambiaria. Se mantienen, asimismo, por debajo de los picos alcanzados en 2022, cuando se desató la guerra ruso-ucraniana. No obstante, la superficie destinada a granos en Argentina se mantendría en valores históricamente altos, lo que implica que el volumen total de inversión requerido por el sector seguiría ubicándose entre los más significativos de la serie.

La campaña agrícola 2025/26 se encamina a sostener un nivel de siembra históricamente alto: se proyectan 37,8 millones de hectáreas entre trigo, cebada, girasol, maíz, soja y sorgo, lo que representa el tercer mayor registro de la historia considerando este conjunto de cultivos.

Dentro de la gruesa, sobresale el maíz, con 9,7 millones de hectáreas que permitirían alcanzar una producción potencial de 61 millones de toneladas. Este crecimiento se da en paralelo a una reducción interanual del 7% en el área de soja, que bajaría a 16,4 millones de hectáreas. También se espera una fuerte expansión del girasol, que alcanzaría 2,5 millones de hectáreas.

Por el lado de la fina, el trigo, con 6,9 millones de hectáreas, se ubicaría entre los tres mayores registros del último cuarto de siglo.

A partir del cálculo de los costos promedio por hectárea de los principales cultivos, utilizando información de BCR-GEA y de la revista Márgenes Agropecuarios, se estima que la inversión total en siembra, pulverización e insumos para la campaña 2025/26 ascendería a US$ 13.915 millones. Este nivel se ubica como el tercero más elevado de, al menos, la última década. En comparación, representa un leve incremento del 0,1% respecto de 2024/25 y se mantiene 0,8% por encima del promedio de los últimos cinco ciclos agrícolas.

El análisis puede desagregarse en el costo promedio de producción por hectárea de cada cultivo durante la campaña 2025/26. De acuerdo con datos de costos de GEA-BCR y de la revista Márgenes Agropecuarios, ponderados para cada grano según la participación de cada delegación en el área sembrada nacional, los valores habrían sido: US$ 444 para la cebada cervecera y US$ 362 para la forrajera, US$ 315 para el girasol, US$ 532 para el maíz temprano y US$ 513 para el tardío, US$ 303 para la soja de primera y US$ 263 para la de segunda, US$ 284 para el sorgo y US$ 350 para el trigo.

Al multiplicar los costos promedio por hectárea por la superficie sembrada estimada para cada grano, con base en datos de GEA, SAGyP y estimaciones propias, se prevé que los productores argentinos afrontarán un costo total de US$ 13.915 millones durante la campaña 2025/26.

El aumento en la proporción de área destinada al maíz, cultivo que requiere una inversión mayor que el resto, eleva el costo global de la campaña. Sin embargo, este incremento se compensa parcialmente con una reducción interanual en el costo por hectárea de la soja.

La inversión total se distribuiría de la siguiente manera: US$ 5.042 M en maíz, US$ 4.783 M en soja, US$ 2.416 M en trigo, US$ 787 M en girasol, US$ 633 M en cebada cervecera, US$ 227 M en sorgo y US$ 27 M en cebada forrajera.

En síntesis, la campaña 2025/26 requerirá una inversión total de US$ 13.915 millones, consolidándose como una de las más elevadas de la última década. Este volumen confirma el rol central de la agricultura en la economía argentina, al tiempo que plantea la necesidad de contar con mecanismos de crédito y cobertura que acompañen la magnitud de este esfuerzo productivo.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Faena vacuna: 9 millones de cabezas en 8 meses y fuerte baja en vacas

Faena vacuna: 9 millones de cabezas en 8 meses y fuerte baja en vacas

La faena de machos ascendió a 4,756 millones de cabezas en enero-agosto de 2025. Lo que arrojó una suba de 1,1% interanual. A la inversa, la faena de hembras descendió 1,8% anual.

Buenos Aires, viernes 19 septiembre (PR/25) — En agosto se faenaron 1,156 millones de cabezas de hacienda vacuna. Esto significó una importante retracción de la actividad, debido a las intensas lluvias y a la imposibilidad de mover la hacienda por el deplorable estado de los caminos rurales. Por su parte, la participación de las hembras en la faena total se mantuvo por encima del límite superior consistente con el mantenimiento del stock de hacienda (47,2%).

La faena de machos representó una retracción de 4,7% interanual.

En el caso de las hembras, la faena descendió 4,9% anual, la corrección se explicó por la reducción estacional de la faena de vacas, es decir 6,3% menos que doce meses atrás. Por su parte, la de vaquillonas se ubicó en 323,95 mil cabezas y resultó 3,9% menor a la de agosto de 2024 (-12,98 mil cabezas). En función de lo expuesto, la importancia de las hembras en la faena total se mantuvo en 47,2%, quedando muy por encima de los valores consistentes con el sostenimiento del rodeo.

 

Al considerar los primeros ocho meses del año, la industria frigorífica faenó un total de 9,014 millones de cabezas de hacienda vacuna, es decir apenas 0,3% menos que en igual período de 2024.

En el caso de los establecimientos habilitados por el Senasa, la faena equivalió a 77,5% del total faenado.

La faena de machos ascendió a 4,756 millones de cabezas en enero-agosto de 2025, lo que arrojó una suba de 1,1% interanual.

A la inversa, la faena de hembras descendió 1,8% anual. La menor cantidad de vacas faenadas más que compensó el incremento de la faena de vaquillonas. Por un lado, la faena de vacas cayó 10,1% anual y totalizó 1,704 millones de cabezas. Por el otro lado, la faena de vaquillonas creció 4,6% anual. No obstante lo cual, el ratio continuó ubicado por encima del límite superior del intervalo compatible con el mantenimiento del stock de hacienda vacuna.

En agosto se produjeron, es decir 5,0% menos que en julio, corrigiendo la serie por el número de días laborables, y 3,4% menos que en agosto de 2024.

En agosto se registró un incremento de 1,9% en el nivel general del Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires (IPC-GBA INDEC), repitiendo lo observado en julio. Asimismo, continuó el proceso de desinflación que se inició en mayo de 2024, llegando la variación interanual a 34,6%, la más baja desde diciembre de 2020.

El capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas exhibió un incremento de 1,5%, producto de alzas de 1,4% en alimentos y 1,9% en las bebidas no alcohólicas. Los rubros con mayores subas fueron frutas (5,2%), azúcar, dulces, chocolate, golosinas y otros (2,4%) y pan y cereales (2,2%). Luego se ubicaron aceites, grasas y manteca (1,7%), leche, productos lácteos y huevos (1,4%) y verduras, tubérculos y legumbres (0,8%). En tanto, las carnes y derivados fueron las que registraron la menor suba de precio promedio en el mes, con un incremento de sólo 0,6% mensual. Fue la caída del precio del pollo entero (-1,6%) la que más contribuyó, al tiempo que los cortes vacunos subieron 1,0% en promedio.

Entre los cortes vacunos, el precio del asado casi se mantuvo sin cambios por tercer mes consecutivo (+0,2%). Por su parte, la nalga tuvo un aumento de 0,9% mensual, la carne picada común, otro de 1,1%, al igual que la paleta, y el cuadril fue el que más subió de precio en agosto, 1,6%. La caja de hamburguesas congeladas por cuatro unidades tuvo un alza de 3,3% mensual.

 FAENA Y PRODUCCIÓN DE CARNE:

En agosto se faenaron 1,156 millones de cabezas de hacienda vacuna. Esto significó una importante retracción de la actividad, debido a las intensas lluvias y a la imposibilidad de mover la hacienda, tanto en comparación con el pico de faena de julio (-5,3%, corrigiendo por el número de días laborables) como con relación a agosto de 2024 (-4,8%; -57.930 cabezas). En el ránking histórico, la faena de agosto de 2025 ocupó el puesto Nº 15, si bien resultó 4,9% superior al promedio de los agostos de 1980 a 2024. Por su parte, la participación de las hembras en la faena total se mantuvo por encima del límite superior consistente con el mantenimiento del stock de hacienda (47,2%).

La faena de machos totalizó 610,7 mil cabezas, lo que representó una retracción de 4,7% interanual (-30.119 cabezas). De ese total, 508,7 mil fueron novillitos (-4,7% anual; -24,9 mil cabezas), 83,4 mil fueron novillos (-4,4%; +3.842 cabezas), y 18,5 mil fueron toros (-6,7%; -1,33 mil cabezas).

En el caso de las hembras, la faena descendió 4,9% anual, hasta quedar en 544,9 mil cabezas en el último mes (-27.810 cabezas). La corrección se explicó por la reducción estacional de la faena de vacas, que totalizó 220,9 mil cabezas, es decir 6,3% menos que doce meses atrás (-14,84 mil cabezas). Por su parte, la de vaquillonas se ubicó en 323,95 mil cabezas y resultó 3,9% menor a la de agosto de 2024 (-12,98 mil cabezas). En función de lo expuesto, la importancia de las hembras en la faena total se mantuvo en 47,2%, quedando muy por encima de los valores consistentes con el sostenimiento del rodeo.

Al considerar los primeros ocho meses del año, la industria frigorífica faenó un total de 9,014 millones de cabezas de hacienda vacuna, es decir apenas 0,3% menos que en igual período de 2024 (-26,43 mil cabezas). En la perspectiva ‘histórica’, el nivel de actividad sectorial ocupó el puesto Nº 14 entre los últimos cuarenta y seis años, y fue 3,9% superior al promedio de los primeros ocho meses de 1980 a 2024.

En el caso de los establecimientos habilitados por el Senasa, la faena sumó 6,985 millones de cabezas en ocho meses y equivalió a 77,5% del total faenado. En promedio la faena por establecimiento fue de 50,99 mil cabezas y resultó equivalente a 6,37 mil cabezas por mes por establecimiento. En los restantes establecimientos se faenaron 2,029 millones de cabezas, es decir 22,5% del total, a un promedio de 9,22 mil cabezas por establecimiento y 1,15 mil cabezas por establecimiento por mes.

La faena de machos ascendió a 4,756 millones de cabezas en enero-agosto de 2025, lo que arrojó una suba de 1,1% interanual (+50,7 mil cabezas). En el caso de los novillos, la faena sumó 732,3 mil cabezas y resultó 9,7% mayor a la de un año atrás (15,4% de la faena de machos; +64,6 mil cabezas). Por su parte, la faena de novillitos se sostuvo en 3,894 millones de cabezas (81,9% de la faena de machos; -1,37 mil cabezas).

A la inversa, la faena de hembras descendió 1,8% anual, hasta quedar en 4,258 millones de cabezas en los primeros ocho meses de 2025 (-77,1 mil cabezas). La menor cantidad de vacas faenadas más que compensó el incremento de la faena de vaquillonas. Por un lado, la faena de vacas cayó 10,1% anual y totalizó 1,704 millones de cabezas. Por el otro lado, la faena de vaquillonas creció 4,6% anual, hasta llegar a 2,554 millones de cabezas. Y de esta manera, la proporción de hembras en la faena total disminuyó desde 47,95% en los primeros ocho meses de 2024 hasta 47,24% en los primeros ocho meses de 2025 (-0,72 puntos porcentuales). No obstante lo cual, el ratio continuó ubicado por encima del límite superior del intervalo compatible con el mantenimiento del stock de hacienda vacuna.

En agosto se produjeron 271 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna, es decir 5,0% menos que en julio, corrigiendo la serie por el número de días laborables, y 3,4% menos que en agosto de 2024 (-9,6 mil tn r/c/h). La menor cantidad de animales faenados más que compensó la suba del peso promedio en gancho de los animales, que llegó a 234 kilos en el octavo mes del año (+0,4% mensual; +1,4% anual).

Al considerar el período enero-agosto de 2025, la producción de carne vacuna fue equivalente a 2,083 millones de tn r/c/h, superando en 1,0% a la cantidad producida en los primeros ocho meses del año pasado.

En los primeros ocho meses de 2025 se produjeron 2,083 millones de toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna. En términos interanuales, se registró un incremento de 1,0%, lo que se tradujo en un incremento del abastecimiento de carne vacuna equivalente a 21,14 mil tn r/c/h.

En tanto, la demanda externa experimentó un retroceso de 14,7% con relación a enero-agosto de 2024, quedando en 521,6 mil tn r/c/h de carne vacuna. Fueron las menores compras de China las que explicaron la totalidad de la caída de los envíos al exterior entre los períodos analizados, aún cuando en los últimos cuatro meses (abril-julio) mostraron una recuperación.

Al combinar una (leve) mayor producción y una menor demanda externa, en enero-agosto del corriente año el consumo aparente de carne vacuna registró un avance de 7,7% interanual.

Por su parte, el consumo de carne vacuna per cápita fue equivalente a 49,8 kilos/año en el octavo mes del año, cuando se calcula el promedio móvil de los últimos doce meses.

En el séptimo mes del año el total exportado de carne vacuna ascendió a 51,5 mil toneladas peso producto (tn pp; sin considerar las exportaciones de huesos con carne) y alcanzó el nivel más elevado de los últimos ocho meses. La comparación mensual arrojó una suba de 1,8% y la comparación interanual mostró un incremento de 9,4%. En el primer caso, la mejora fue producto de mayores envíos a Israel, EE.UU., Alemania, Chile, Países Bajos, México, Italia, Brasil y Canadá, los que más que compensaron la retracción de los embarques a China. En cambio, en la comparación interanual, fue China la que explicó la totalidad de la recuperación de las exportaciones de carne vacuna.

En julio se embarcaron a China 33,5 mil tn pp, es decir 65,1% del total exportado en el mes. Con respecto a junio disminuyeron 7,7% (-2.787 tn pp). Y con relación a julio del año pasado resultaron 16,9% superiores (+4.848 tn pp).

El precio promedio de las ventas al exterior de carne vacuna fue equivalente a 6.484 dólares por tn pp en el séptimo mes del año, superando en 6,5% al promedio de junio y en 40,1% el promedio correspondiente a julio de 2024. En el último mes hubo mejoras de valor unitario tanto en las ventas a China, como a Israel y EE.UU., entre los principales destinos para la carne vacuna argentina. En tanto, en la comparación interanual, el precio promedio por tonelada pp exportada registró una mejora en todos los principales destinos, comportamiento que fue favorecido por la depreciación del dólar estadounidense a nivel internacional que desencadenó la política comercial implementada por el gobierno americano.

La mayor cantidad exportada y la suba del precio promedio se tradujeron en un crecimiento de 8,4% mensual y 53,3% interanual de la facturación, que fue equivalente a 333,8 millones de dólares en julio del corriente año. En la comparación interanual los ingresos fueron superiores en 116,1 millones de dólares, de los cuales casi dos tercios fueron aportados por las mayores exportaciones a China.

En agosto el precio promedio de los animales negociados en el mercado de Cañuelas experimentó un incremento de 10,9% mensual, hasta quedar en $ 2.625,1 por kilo vivo. El incremento general se explicó por la suba estacional de los precios de vacas y toros, que fueron de 22,4% y 24,5% mensual, respectivamente.

CONSUMO INTERNO

En los primeros ocho meses de 2025 se produjeron 2,083 millones de toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna. En términos interanuales, se registró un incremento de 1,0%, lo que se tradujo en un incremento del abastecimiento de carne vacuna equivalente a 21,14 mil tn r/c/h.

En tanto, la demanda externa experimentó un retroceso de 14,7% con relación a enero-agosto de 2024, quedando en 521,6 mil tn r/c/h de carne vacuna. Fueron las menores compras de China las que explicaron la totalidad de la caída de los envíos al exterior entre los períodos analizados, aun cuando en los últimos cuatro meses (abril-julio) mostraron una recuperación.

Al combinar una (leve) mayor producción y una menor demanda externa, en enero-agosto del corriente año el consumo aparente de carne vacuna registró un avance de 7,7% interanual, hasta alcanzar un nivel de 1,562 millones de tn r/c/h.

Por su parte, el consumo de carne vacuna per cápita fue equivalente a 49,8 kilos/año en el octavo mes del año, cuando se calcula el promedio móvil de los últimos doce meses. Y al comparar con el guarismo de agosto de 2024 resultó 4,2% superior (+2,0 kg/hab/año).

EXPORTACIONES DE CARNE VACUNA:

En el séptimo mes del año el total exportado de carne vacuna ascendió a 51,5 mil toneladas peso producto (tn pp; sin considerar las exportaciones de huesos con carne) y alcanzó el nivel más elevado de los últimos ocho meses. La comparación mensual arrojó una suba de 1,8% y la comparación interanual mostró un incremento de 9,4%. En el primer caso, la mejora fue producto de mayores envíos a Israel, EE.UU., Alemania, Chile, Países Bajos, México, Italia, Brasil y Canadá, los que más que compensaron la retracción de los embarques a China. En cambio, en la comparación interanual, fue China la que explicó la totalidad de la recuperación de las exportaciones de carne vacuna.

En julio se embarcaron a China 33,5 mil tn pp, es decir 65,1% del total exportado en el mes. Con respecto a junio disminuyeron 7,7% (-2.787 tn pp). Y con relación a julio del año pasado resultaron 16,9% superiores (+4.848 tn pp).

El precio promedio de las ventas al exterior de carne vacuna fue equivalente a 6.484 dólares por tn pp en el séptimo mes del año, superando en 6,5% al promedio de junio y en 40,1% el promedio correspondiente a julio de 2024. En el último mes hubo mejoras de valor unitario tanto en las ventas a China, como a Israel y EE.UU., entre los principales destinos para la carne vacuna argentina. En tanto, en la comparación interanual, el precio promedio por tonelada pp exportada registró una mejora en todos los principales destinos, comportamiento que fue favorecido por la depreciación del dólar estadounidense a nivel internacional que desencadenó la política comercial implementada por el gobierno americano.

La mayor cantidad exportada y la suba del precio promedio se tradujeron en un crecimiento de 8,4% mensual y 53,3% interanual de la facturación, que fue equivalente a 333,8 millones de dólares en julio del corriente año. En la comparación interanual los ingresos fueron superiores en 116,1 millones de dólares, de los cuales casi dos tercios fueron aportados por las mayores exportaciones a China.

En los primeros siete meses del año las ventas al exterior de carne vacuna sumaron 303,6 mil tn pp. En la comparación interanual la contracción se redujo a 14,1% (-49,8 mil tn pp). La totalidad de la caída se debió a las menores compras de China (-22,9% anual; -56,4 mil tn pp). Del otro lado, el precio promedio exhibió una suba de 38,0% anual, hasta ubicarse en 6.010 dólares por tn pp. Por ello, la facturación logró incrementarse 18,6%, hasta resultar equivalente a 1.824,8 millones de dólares (+286,15 millones de dólares).

Las exportaciones a China totalizaron 189,63 mil tn pp en los primeros siete meses del año y redujeron la caída interanual a 22,9% (-56,4 mil tn pp). La participación en el total exportado pasó de 69,6% en enero-julio de 2024 a 62,4% en igual lapso del corriente año (-7,2 puntos porcentuales). Por su parte, en el período analizado el precio promedio fue equivalente a 4.440 dólares por tn pp, ubicándose 36,6% por encima de un año atrás. Por ello, la facturación se incrementó 5,3% en términos interanuales y sumó 841,98 millones de dólares (46,2% del total; +42,2 millones de dólares).

En el caso de Israel, las exportaciones totalizaron 27.413 tn pp de carne vacuna en siete meses (9,0% del total), superando en 18,5% a los envíos certificados en enero-julio de 2024. El precio promedio fue equivalente a 7.834 dólares por tn pp, lo que arrojó una recuperación de 34,1% anual. Y todo esto hizo que los ingresos por exportaciones se incrementaran 59,0% anual, resultando equivalentes a 214,76 millones de dólares (11,8% del total; +79,7 millones de dólares)

Las ventas a EE.UU. ascendieron a 21.022 tn pp (6,9% del total), ubicándose 5,1% por encima de las registradas en enero-julio de 2024. El valor unitario promedio subió 34,7% anual y llegó a 7.299 dólares por tn pp. En consecuencia, la facturación subió 41,5% anual y fue equivalente a 153,4 millones de dólares (8,4% del total).

A Alemania se exportó 6,9% más en términos interanuales, llegando la cantidad total a 13.452 tn pp (4,4% del total). Por su parte, el precio promedio subió 20,5% anual, hasta ubicarse en 12.579 dólares por tn pp. De esta forma, los ingresos llegaron a 169,2 millones de dólares y superaron en 28,8% a los de enero-julio de 2024 (9,3% del total).

Las exportaciones a los Países Bajos fueron equivalentes a 11.864 tn pp de carne vacuna (3,9% del total). En la comparación interanual se observó un incremento de 47,8%.Por su parte, el precio promedio mejoró 9,3% anual y llegó a 11.038 dólares por tn pp. Por ello, los ingresos aumentaron 61,6% anual y totalizaron 130,95 millones de dólares (7,2% del total).

En lo que respecta las ventas de carne vacuna a Chile, en los primeros siete meses del año cayeron 8,2% anual y quedaron en 10.947 tn pp (3,6% del total). Pero el valor unitario subió 20,1% anual, hasta quedar en 7.998 dólares por tn pp, lo que permitió que la facturación creciera 10,3% anual, hasta llegar a 87,55 millones de dólares (4,8% del total).

A Italia se enviaron 3.662 tn pp de carne vacuna (1,2% del total; +8,4% anual). El precio promedio ascendió a 10.725 dólares por tn pp, lo que representó un incremento de 13,7% anual. Y los ingresos por estas ventas crecieron 23,2% anual y sumaron 39,28 millones de dólares (2,16% del total).

A Canadá se vendieron 3.642 tn pp en los primeros siete meses del año, casi igualando la cantidad exportada a un mercado tradicional como Italia (1,2% del total). Por su parte, el precio promedio se ubicó en 5.011 dólares por tn pp. Y todo esto se tradujo en ingresos por 18,25 millones de dólares (1,0% del total).

Las exportaciones a Brasil fueron equivalentes a 3.071 tn pp de carne vacuna y resultaron 23,1% inferiores a las registradas en enero-julio del año pasado (1,0% del total). En tanto, el valor unitario subió 10,3% anual, hasta promediar 11.061 dólares por tn pp. Al combinar la caída de la cantidad con la suba del precio promedio, los ingresos por estas ventas disminuyó 15,2% anual, quedando en 33,96 millones de dólares (1,86% del total).

A México se exportaron 2.929 tn pp de carne vacuna en siete meses (0,96% del total), es decir 33,5% menos que en los primeros siete meses del año anterior. A la inversa, el precio promedio resultó 11,1% mayor al de enero-julio de 2024, llegando ser equivalente a 5.813 dólares por tn pp. Por lo tanto, la facturación cayó 26,1% anual y quedó en 17,0 millones de dólares (0,93% del total).

En el undécimo lugar se mantuvieron las ventas a España, que compró un total de 927 tn pp de carne vacuna argentina en los primeros siete meses del año (0,30% del total), es decir 3,7% menos que un año antes. En tanto, el precio promedio tuvo una recuperación de 28,9% anual, hasta alcanzar un nivel de 12.531 dólares por tn pp. Todo esto se tradujo en ingresos 24,1% superiores en términos anuales, lo que sumaron 11,6 millones de dólares (0,64% del total).

DINÁMICA DEL PRECIO DE LA HACIENDA

En agosto el precio promedio de los animales negociados en el mercado de Cañuelas experimentó un incremento de 10,9% mensual, hasta quedar en $ 2.625,1 por kilo vivo. El incremento general se explicó por la suba estacional de los precios de vacas y toros, que fueron de 22,4% y 24,5% mensual, respectivamente. En tanto, en la comparación interanual el ritmo de incremento del valor unitario se mantuvo en 50,0%, con máximos en torno a 55% anual para novillos y vaquillonas y mínimos en torno a 43% anual para toros. Por su parte, el precio en dólares oficiales subió 5,7% mensual en el octavo mes del año (US$ 1,976 por kilo vivo), retornando a los niveles de marzo-abril, y el precio expresado en dólares ‘libres’ hizo lo propio en 6,3% mensual, alcanzando un nuevo máximo (US$ 1,968 por kilo vivo).

Entre julio y agosto del corriente año se observó un aumento estacional del precio de las vacas y los toros, que fue de 22,4% y 24,5% mensual, respectivamente. En el caso de las vacas, el precio llegó a $ 2.181,7 por kilo vivo. En el caso de los toros, ascendió a $ 2.238,9 por kilo vivo. Detrás quedaron los valores de los MEJ, que aumentaron 6,2% en el mes ($ 2.828,4 por kilo vivo). Y en un tercer escalón se ubicaron los precios de los novillos, vaquillonas y novillitos, cuyas alzas oscilaron entre 3,6% y 2,2% mensual. Un kilo vivo de novillito llegó a un promedio de $ 3.164,4, el de un novillo alcanzó un promedio de $ 3.028,5 y el de la vaquillona se ubicó en $ 3.007,4. Entre las vacas, las categorías que tuvieron los aumentos de precios más importantes fueron las conserva buena e inferior, que fueron de 24,9% y 31,8% mensual, respectivamente. En tanto, las otras tres categorías exhibieron alzas apenas inferiores a la que tuvo el valor promedio por kilo vivo de la categoría vacas (ver cuadro superior).

En lo que respecta a las subas interanuales, el promedio general se elevó 50,5%, con picos de entre 54% y 55% para novillitos, vaquillonas y novillos. Por su parte, el precio de las vacas se ubicó 52,7% por encima del nivel alcanzado un año atrás, al tiempo que los MEJ y los toros registraron subas de 49,2% y 43,2%.

Tal como se puede observar en el cuadro Nº 2 de la sección Nº 6 de este Informe, el precio promedio en dólares oficiales subió 5,7% mensual y llegó a US$ 1,976 por kilo vivo. El precio del novillo quedó en US$ 2,28 por kilo vivo, el de la vaquillona en US$ 2,264, y el del novillito, en US$ 2,38, todos los cuales disminuyeron entre 1,3% y 2,6% mensual. Del otro lado de la línea se ubicaron los precios de las vacas y de los toros, cuyos niveles llegaron a US$ 1,642 y US$ 1,685 por kilo vivo, respectivamente, los que resultaron 16,7% y 18,7% mayores a los de julio de 2025. Y el valor unitario de los MEJ registró una mejora de 1,2%.

El precio promedio del kilo vivo medido en dólares ‘libres’ ascendió a US$ 1,968 por kilo vivo en el octavo mes del año. Subió 6,3% con respecto a julio y se ubicó 46,3% por encima del promedio correspondiente a agosto de 2024 (ver cuadro Nº 3 de la sección Nº 6). Al igual que en el caso de los valores unitarios en dólares oficiales, entre julio y agosto los precios en dólares libres cayeron para novillos, vaquillonas y novillitos, al tiempo que subieron para las vacas, los toros y los MEJ.

DINÁMICA DE LOS PRECIOS MINORISTAS:

En agosto se registró un incremento de 1,9% en el nivel general del Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires (IPC-GBA  INDEC) repitiendo lo observado en julio. Asimismo, continuó el proceso de desinflación que se inició en mayo de 2024, llegando la variación interanual a 34,6%, la más baja desde diciembre de 2020.

El capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas exhibió un incremento de 1,5%, producto de alzas de 1,4% en alimentos y 1,9% en las bebidas no alcohólicas. Los rubros con mayores subas fueron frutas (5,2%), azúcar, dulces, chocolate, golosinas y otros (2,4%) y pan y cereales (2,2%). Luego se ubicaron aceites, grasas y  manteca (1,7%), leche, productos lácteos y huevos (1,4%) y verduras, tubérculos y legumbres (0,8%). En tanto, las carnes y derivados fueron las que registraron la menor suba de precio promedio en el mes, con un incremento de sólo 0,6% mensual. Fue la caída del precio del pollo entero (-1,6%) la que más contribuyó, al tiempo que los cortes vacunos subieron 1,0% en promedio.

Entre los cortes vacunos, el precio del asado casi se mantuvo sin cambios por tercer mes consecutivo (+0,2%). Por su parte, la nalga tuvo un aumento de 0,9% mensual, la carne picada común, otro de 1,1%, al igual que la paleta, y el cuadril fue el que más subió de precio en agosto, 1,6%. La caja de hamburguesas congeladas por cuatro unidades tuvo un alza de 3,3% mensual.

Finalmente, en la comparación interanual el valor promedio de los alimentos subió 28,0% y el de las carnes y derivados 48,0%. El precio de los cortes vacunos subió 53,9% y el valor del pollo hizo lo propio en 34,9%. A pesar de la estabilidad de los últimos meses, el precio del kilo de asado continuó liderando las subas interanuales, con 60,1% anual. Detrás quedaron el cuadril (58,0%), la nalga (57,4%), la paleta (52,8%) y la carne picada común (41,4%). En el caso de la caja de hamburguesas, la suba llegó a 48,9% con relación a agosto del año pasado.

Fuente: CICCRA/Agrositio

Primicias Rurales

En la primera mitad del año, un tercio de las exportaciones nacionales se despacharon por las aduanas de Santa Fe

En la primera mitad del año, un tercio de las exportaciones nacionales se despacharon por las aduanas de Santa Fe

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Dada su ubicación geográfica estratégica, las aduanas de nuestra provincia registraron la salida del 32% de las exportaciones de bienes entre enero y junio de este año, con los productos agroindustriales como bandera.

Rosario, miércoles 17 septiembre (PR/25)– Santa Fe  es una provincia clave en la economía nacional, ya que forma parte del núcleo más productivo de la Región Pampeana, siendo el sector agroindustrial un factor fundamental de su desempeño y su relevancia.

Su ubicación geográfica le brinda un posicionamiento estratégico para la salida de bienes al exterior, siendo una jurisdicción costera al Río Paraná con acceso para el transporte oceánico.

Como consecuencia, nuestra provincia posee un rol preponderante tanto en la generación como en la salida de exportaciones.

Hace algunas semanas, se detalló en esta nota del Informativo Semanal Edición N° 2207, que en la primera mitad del año nuestra provincia exportó bienes por un total de U$S 6.924 millones, siendo responsable del 17,4% de las exportaciones nacionales. En este marco, otro aspecto que resulta importante analizar es el rol de Santa Fe como salida de las exportaciones argentinas, más allá del origen de la producción.

Para ello, se observaron los datos de las exportaciones por aduana de salida del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), los cuales muestran el último registro aduanero de los bienes antes de salir del país, aunque los mismos no sean necesariamente producidos en la provincia de Santa Fe. Así, se advierte que, en la primera mitad del año, se canalizaron exportaciones de bienes por un total de U$S 12.815 millones a través de nuestra provincia. 

De este valor, el 74% se registró en la aduana de San Lorenzo, el 25% en la aduana de Rosario y menos del 1% en la aduana de Villa Constitución, sin registros en la aduana de la ciudad de Santa Fe.

De esta manera, considerando que en la primera mitad del año Argentina exportó bienes por un total de U$S 39.700 millones, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), se estima que el 32% del valor total exportado por nuestro país se despachó a través de los puertos de Santa Fe. Esta participación advierte una caída de 3 p.p. respecto al mismo período del año anterior, y se ubica 5 p.p. por debajo del promedio.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas mediciones se realizan en valor, de manera que las variaciones en los precios, principalmente de los commodities agrícolas, impactan de manera directa en los cálculos. A pesar de ello, aún resulta una proporción elevada, destacándose que un tercio de las exportaciones nacionales se despacharon a través de las aduanas de nuestra provincia. 

 

Respecto a los productos despachados por las aduanas de salida de Santa Fe, la gran mayoría de las exportaciones se vincularon a la agroindustria. En este sentido, el 34% de las ventas externas correspondió a harinas y pellets resultantes del proceso de fabricación de aceites vegetales, principalmente conformado por subproductos de soja.

En segundo lugar, se ubicaron las exportaciones del rubro “cereales”, donde se destacan las ventas de maíz en grano, mientras que completó el podio el rubro “grasas y aceites”, destacándose el aceite de soja en bruto. En total, estos tres rubros exportaron más de U$S 12.000 millones por las aduanas de Santa Fe en la primera mitad del año, esto es, el 94% del total registrado.

Dicho porcentaje guarda sentido, considerando que aproximadamente el 47% de la producción de granos de Argentina se realiza en un radio de 300 km alrededor de Rosario, en tanto la región del Up-River concentra cerca del 80% de la capacidad de procesamiento de oleaginosas del país. De hecho, la relevancia del sector agroindustrial se refleja en su aporte a la generación de valor agregado en la economía de Santa Fe.

Analizando los datos de las cuentas provinciales, disponibles hasta el año 2023, y tomando como referencia el promedio de los últimos 10 años, se advierte que el sector agroindustrial como productor de bienes concentra aproximadamente el 29% del Producto Bruto Geográfico (PBG) que se genera en nuestra provincia.

En otras palabras, casi $ 3 de cada $ 10 pesos de valor agregado que produce la provincia corresponden a la actividad de las cadenas agroindustriales. Si nos focalizamos únicamente en el sector productor de bienes, y excluimos a los servicios de esta consideración, se advierte que el sector agroindustrial representa dos terceras partes del valor bruto de producción de la provincia de Santa Fe.

Algo importante de mencionar es que, si analizamos la serie en términos históricos, se evidencia que en 2023 la agroindustria registró muy malos resultados tanto en Santa Fe como en el resto del país por la histórica sequía que diezmó la producción de granos, golpeando de lleno a toda la cadena. En dicho año, el valor agregado de la producción de bienes agroindustriales alcanzó su nivel más bajo desde 2009, y su participación en el PBG cayó a los valores mínimos que se tienen registro desde el comienzo de la serie en 2004.

Finalmente, cabe mencionar que dentro de la producción agroindustrial de la provincia de Santa Fe se destacan dos sectores: la “elaboración de productos alimenticios y bebidas”, el principal sector manufacturero ligado a la agroindustria, y la “agricultura, ganadería, caza y silvicultura”. Estas dos actividades representan el 89% del valor agregado generado en la producción de bienes agroindustriales en la provincia.

De esta manera, los puertos de Santa Fe consolidan un rol fundamental en el comercio exterior argentino, no sólo por la generación de bienes exportables en la provincia, sino también por su ubicación geográfica estratégica que permite canalizar al exterior gran parte de la producción nacional. Asimismo, debido a su cercanía a la producción de granos y a la concentración de la capacidad de molienda de oleaginosas, la agroindustria genera gran parte del valor agregado de la economía de Santa Fe, lo que se refleja en que la mayoría de los bienes exportados desde sus puertos pertenecen a dicho sector.

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Fuente: BCR Informativo Semanal