Una década para cerrar la brecha: Argentina frente al agro de Brasil y Estados Unidos

Una década para cerrar la brecha: Argentina frente al agro de Brasil y Estados Unidos

Por Natalia Marín – Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Argentina sigue siendo un actor clave del agro global, pero por detrás de Brasil y Estados Unidos. Las proyecciones 2035 revelan oportunidades para acortar esa brecha.

Los principales jugadores del agro mundial

Rosario, miércoles 9 julio (PR/25) — Argentina juega un rol importante en el comercio global de granos y subproductos, destacándose consistentemente entre los principales exportadores de commodities. Dentro de este panorama, los complejos de soja, maíz y trigo representan pilares esenciales en las exportaciones de bienes nacionales.

Argentina detenta un 17% de las exportaciones mundiales de maíz, se posiciona como el principal exportador global de harina de soja, con una participación promedio de 35% en los últimos tres años, o del 40% si exceptuamos el año de la sequía. También es el tercer exportador mundial de sorgo y constituye el 10% promedio de las exportaciones mundiales de cebada.

Más allá de Argentina, dos actores resultan clave en el escenario exportador de commodities agro: Brasil y Estados Unidos. Ambos países son referentes agroindustriales a fuerza de escala, logística, tecnología e inserción estratégica en los mercados internacionales. Brasil se destaca por su crecimiento sostenido en producción y exportaciones de soja, liderando cómodamente las exportaciones de poroto, además de disputar con Argentina el primer lugar en exportaciones de harina de soja. Por su parte, Estados Unidos mantiene una presencia dominante en el comercio mundial de maíz, trigo, sorgo y soja, con cadenas de valor altamente integradas y una infraestructura logística que lo posiciona como proveedor mundial.

Trayectorias productivas y comerciales de tres referentes agroindustriales

Para comprender el posicionamiento internacional de Argentina, es importante observar cómo han evolucionado sus principales competidores: Brasil y Estados Unidos.

Entre las campañas 2015/16 y 2023/24, se observa una clara diferenciación en las trayectorias productivas de estos tres países respecto a la producción de granos. Estados Unidos se mantiene como el principal productor con niveles cercanos a las 600 Mt anuales. Brasil, por su parte, muestra una tendencia de crecimiento más sostenido, pasando de unas 170 Mt a 300 Mt en su punto máximo. Argentina en cambio, presenta una trayectoria más oscilante y acotada, moviéndose entre las 120 y 140 Mt, con una fuerte caída en la campaña 2022/23 producto de la severa sequía que atravesó el país.

Al analizar las exportaciones totales de granos se observa una evolución muy dinámica en el caso de Brasil, pasando de exportar alrededor de 90 Mt a superar las 170 Mt en las últimas campañas, consolidándose, así como el principal proveedor de commodities agro en el mercado mundial. Estados Unidos, históricamente líder, presenta una tendencia algo más volátil. Argentina en cambio, se mantiene en un rango de exportación más acotado con un desempeño que no logra superar de forma sostenida las 100 Mt.  Esta trayectoria evidencia la capacidad estructuralmente limitada que presenta Argentina, incluso en contextos de buenos rendimientos, en contraste a lo observado con Brasil.

Proyecciones 2035: ¿Cuánto podría avanzar Argentina con decisiones estratégicas?

¿Qué puede esperarse del agro argentino hacia 2035 si nada cambia? ¿Qué resultados serían posibles si se tomaran decisiones estratégicas para impulsar el crecimiento?

A través del modelo AGMEMOD-BCR, se presentan distintos escenarios prospectivos para Argentina en 2035. En primer lugar, se analiza el escenario base, que proyecta la evolución bajo las condiciones actuales. A partir de allí, se simulan tres escenarios de mejora, uno con mayor inversión en infraestructura, otro que además contempla una eliminación de los derechos de exportación y un tercero que incorpora también una mayor adopción tecnológica por parte de los productores, reduciendo así la brecha productiva al 70% del verdadero rinde potencial.

Estas trayectorias se comparan con las proyecciones oficiales del USDA para Brasil y Estados Unidos, siendo el objetivo dimensionar, bajo determinadas condiciones, cuánto Argentina podría reducir la brecha estructural con los líderes del agro mundial.

A partir de las proyecciones al 2035, se observa que Argentina mantiene una brecha considerable en materia de exportaciones con respecto a Brasil y Estados Unidos si continúa bajo condiciones actuales (escenario base). En ese caso, Argentina exportaría 106 Mt contra 239 Mt de Brasil y 176 Mt de Estados Unidos, es decir, menos de la mitad del primero y muy por debajo del país norteamericano.

Sin embargo, los escenarios alternativos muestran que la brecha puede reducirse si se acompaña al sector con medidas específicas. Con mejoras logísticas, como la mejora en rutas, mayor calado de hidrovía, las exportaciones de Argentina subirían a 120 Mt, y si a esto se le agrega la eliminación de derechos de exportación, el volumen exportado alcanzaría las 137 Mt, superando el nivel actual de exportaciones de Estados Unidos y acercándose a su proyección futura. Finalmente, bajo el último escenario integral, que combina infraestructura, eliminación de DEX, mejora en rindes y menor brecha productiva, Argentina podría exportar 175 Mt en 2035, quedando virtualmente a la par de Estados Unidos y reduciendo a la mitad la diferencia con Brasil.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

El camino de la competitividad

El camino de la competitividad

Buenos Aires, miércoles 9 de julio (PR/25) — Luego de varios años en los que sólo era posible proyectar algunos meses hacia adelante, la progresiva estabilización de la economía permite comenzar a levantar la mirada. Así, ganan relevancia agendas antes relegadas, que implican un cambio y una adaptación importante respecto a la forma previa de “funcionar” que tenían las empresas en el contexto de alta volatilidad inflacionaria y cambiaria.

En este punto, la competitividad de la producción argentina juega un rol fundamental para generar un flujo de exportaciones que permita cubrir las necesidades de divisas de un país en crecimiento y superar la lógica del estancamiento vigente hace ya más de una década. Así, el nivel de competitividad que pueda alcanzar nuestro país dependerá la capacidad para generar mejores niveles de ingreso y la sostenibilidad del esquema macroeconómico. Ser competitivo a escala global no es sencillo y se construye sobre una serie de factores sistémicos: juegan un rol tanto las condiciones macroeconómicas como la previsibilidad del marco normativo, la solidez de las instituciones, la calificación del capital humano y la infraestructura adecuada, entre otros.

En el marco de un debate respecto a la mejor forma de medición de la competitividad, una referencia para comprender el punto en el que nos encontramos es el ranking elaborado por International Institute for Management Development (IMD), que ofrece una medición integral de la competitividad sistémica de las economías de los países. El índice se construye a partir de indicadores estadísticos y de la percepción de ejecutivos sobre cuatro dimensiones clave: desempeño económico, eficiencia gubernamental, eficiencia empresarial e infraestructura. El reciente informe del World Competitiveness Ranking (WCR) basado en datos de 2024, ubicó a la Argentina puesto 62 de 69 países evaluados, cercana a países vecinos como Brasil, pero lejos de economías líderes como Estados Unidos o Canadá. En este contexto, vale la pena hacer un análisis sobre los elementos favorables y los puntos de mejora.

Desempeño de Argentina en el WCR y de países relevantes del sector agroindustrial.

País General Desempeño económico Eficiencia del gobierno Eficiencia empresarial Infraestructura
Argentina 62 64 67 58 54
Australia 18 16 13 37 22
Brasil 58 30 68 56 58
Canadá 11 14 11 13 5
EE.UU. 13 3 33 19 11
Nueva Zelanda 31 54 20 39 28

Fuente: elaboración propia en base a International Institute for Management Development.

En primera instancia, el puesto 64 para el Desempeño Económico de la Argentina refleja un entorno macroeconómico con mejoras significativas respecto a 2023, pero con una situación que todavía dista de estar normalizada. En efecto, mayormente por el impacto inicial de la corrección de una herencia compleja, en 2024 el país registró una caída del PBI del 1,7?% y una inflación anual del 117,8?%, con un mercado cambiario aun distorsionado por los controles cambiarios, todos factores que dificultaron la planificación de inversiones de mediano y largo plazo. Sin embargo, con el correr de los meses comenzaron a verse los resultados favorables de las medidas adoptadas, y en may-25 la inflación corre a un ritmo anualizado del 19,6%, aunque todavía el país no recupera el acceso a los mercados financieros internacionales y quedan dudas respecto a la sostenibilidad del esquema, especialmente teniendo en cuenta que el Gobierno debe cargar con el complicado historial en materia económica Argentina.

Como se mencionó a inicios del reporte, las ventajas de la estabilización, como la previsibilidad y el crédito de más largo plazo, van apareciendo solo gradualmente mientras que la forma de “funcionar” que tenía previamente la economía fue rápidamente desarticulada, generando un desafío a la hora de adaptarse. Básicamente, la inestabilidad precedente se caracterizó por la ganancia y pérdida de competitividad vía precios, mediante devaluaciones y apreciaciones cambiarias. En los períodos de devaluación, el tipo de cambio alto suplía las deficiencias estructurales del esquema al incrementar los precios de venta de las exportaciones y abaratar los costos de producción medidos en moneda extranjera. Al mismo tiempo, buena parte de la estructura económica local era preservada de la competencia internacional vía restricciones a las importaciones, generando bajos incentivos a competir e invertir.

Tipo de cambio real multilateral y bandas cambiarias en términos reales.

Fuente: elaboración propia en base a INDEC.

Por supuesto, la economía no podía continuar “funcionando” de la forma que lo hacía. A las devaluaciones seguían ciclos de desmejora de la competitividad, vía aumentos de precios al interior de la economía, que llevaban a una nueva ronda de devaluación, a la aceleración inflacionaria constante y un impacto en la calidad de vida local. En este marco, el Gobierno debió frenar el proceso y anclar el tipo de cambio como condición necesaria, junto con el ajuste fiscal y monetario, para bajar la inflación. Por otra parte, si bien desde abril el dólar es mayormente libre, siendo la excepción la operatoria de las empresas, el Gobierno monitorea de cerca la flotación vía las bandas cambiarias y la intervención en los mercados de futuros, que apuntan a mantener un tipo de cambio real estable. Es decir, el programa económico causó la baja de la inflación, pero al hacerlo eliminó también el único beneficio en términos de competitividad del esquema previo, siendo necesario buscar mejoras en otros aspectos no relacionados al tipo de cambio que procedemos ahora a analizar.

Por su parte, el subíndice de “Eficiencia Gubernamental” evaluó aspectos como las finanzas públicas, el sistema impositivo, la legislación para los negocios y el marco social e institucional. Aunque Argentina se ubicó en el puesto 67 de 69, se destacaron algunas mejoras, siendo la principal el resultado fiscal, en la que el país se ubicó en el puesto 43. Este avance responde al ajuste implementado por la actual administración, que permitió pasar de un déficit fiscal de -2,7% del PBI en 2023 a un superávit de 1,8% en 2024. Sin embargo, dado que la baja inicial del gasto se destinó mayormente a cerrar el rojo fiscal, la presión tributaria general continúa siendo alta (27,3% del PBI). Posiblemente, este es uno de los aspectos en los que el Gobierno continuará trabajando fuertemente dado que la solvencia y la credibilidad en materia fiscal son pilares de la actual administración. En ese sentido, ya comenzó la eliminación de algunos impuestos implementados en la emergencia de los últimos años como el Impuesto PAIS, desarrollo que es sin duda favorable y esperamos se profundice con la derogación de otros gravámenes distorsivos.

Evolución de precios externos – dic.21 = base 100.

Fuente: elaboración propia en base a INDEC, BCRA y Ámbito.

En este marco cobra sentido el desempeño que tuvo el país en el subíndice de Eficiencia Empresarial. El indicador evalúa variables como la productividad, el mercado laboral, el acceso al financiamiento, las prácticas de gestión y la cultura empresarial. Este índice ubicó a la Argentina en el puesto 58, lo que reflejó el entorno poco favorable para el desarrollo del sector privado. La mayor parte de lo logrado, que permitió avanzar 8 puestos en el ranking, tiene que ver con la normalización de la matriz de costos a partir de la liberalización de un comercio exterior extremadamente restrictivo que, junto con el ahora eliminado impuesto PAIS, encarecía bienes de capital e insumos claves para la producción. En ese sentido, si no se toman medidas restrictivas del comercio o se aumentan los aranceles (incluido el impuesto país), los valores de los bienes importados deben evolucionar acorde a su valor teórico, es decir el precio internacional (generalmente estable) multiplicado por el tipo de cambio. Se trata de un comportamiento que se empieza a corregir a partir de 2024 luego de que las siempre crecientes restricciones hicieran que, en el pasado, los productos importados aumentaran constantemente por encima de su referencia “teórica” antes comentada (SIRAS, impuesto PAIS, permisos para efectuar pagos al exterior, etc.).

A su vez, el costo del financiamiento en pesos se mantiene alto, con tasas de interés considerablemente por encima de la inflación y de la depreciación del dólar (+1,2% BADLAR vs inflación). De este modo, se ve afectada la posibilidad de reconversión de la producción e inversión en infraestructura, aunque, ciertamente, las elevadas tasas actuales no dejan de representar una mejora respecto al pasado cuando el estado acaparaba la mayoría del financiamiento bancario y el propio mercado de crédito en sus segmentos de largo plazo había desaparecido por el accionar de la inflación.

Entre las reformas estructurales que impulsa el gobierno, se encuentra en agenda la reforma laboral. En los últimos años hubo en el país una flexibilización laboral de hecho y desde 2016 el empleo informal creció un 24% y los monotributistas lo hicieron 39%. Por su parte los empleados estatales aumentaron un 10% y los privados solo un 2%. En ese sentido, el estancamiento del empleo privado es incluso anterior a 2016 y se inicia en 2012, pero a partir de 2016 se cuenta con estadísticas más consistentes para la comparación.

Gastos de capital (obras públicas) y educación – en porcentaje de participación en el gasto primario.

Fuente: elaboración propia en base a MECON e INDEC.

Finalmente, el subíndice de Infraestructura considera la disponibilidad de capital físico (puentes, caminos, puertos, energía, etc.), la tecnología (conectividad, comunicaciones, etc.), el desarrollo científico, la salud, el ambiente y el capital humano. Si bien es el área donde Argentina muestra su mejor desempeño relativo ubicándose en el puesto 54 (dos lugares por encima del año anterior), continúa siendo una debilidad estructural significativa frente a competidores internacionales. En ese sentido, en el marco del programa para ordenar las cuentas fiscales se realizaron importantes ajustes en el gasto en obra pública, tradicionalmente uno de los más “flexibles” y sencillos políticamente de recortar. Sin embargo, entra en controversia la utilización de los recursos estatales, mientras se destina la mayoría en gastos corrientes (67% para prestaciones sociales, 5% para subsidios económicos, 18% en gastos de funcionamiento, entre otros), queda relegada la inversión en infraestructura con un aporte de solo el 2%. Lo mismo sucede con el gasto en educación que alcanza solo el 4% entre universidades y aportes a las provincias.

Con la mayor estabilidad de cara a 2025, seguramente puedan observarse avances en el subíndice de Desempeño Económico, en línea con señales de recuperación en variables clave como la actividad económica (+5,8% i/a) y la inflación (1,5% en may-25). Además, el objetivo oficial de cerrar 2025 con un superávit primario de 1,6% del PBI plantea una meta ambiciosa que podría consolidar una mejora sostenida en la gestión de las cuentas públicas. Más allá del índice, la competitividad del sector agroindustrial argentino se da principalmente tranqueras adentro, pero debe contar con un entorno favorable para apuntalar su crecimiento.

En síntesis, como herramientas para aportar a la competitividad, el Gobierno plantea reformas estructurales y una progresiva eliminación de impuestos para disminuir la presión tributaria. Haber descartado la mejora de la competitividad vía tipo de cambio generó un inconveniente para las empresas, ya que con la inestabilidad macroeconómica precedente se veían imposibilitadas en avanzar en otras vías para ser más competitivas. La adaptación a esta nueva situación no vino de la mano de políticas que ayudaran a compensar este cimbronazo inicial y que permitieran un camino hacia la exploración de otros tipos de competitividad. De esta manera, es posible que un grupo de empresas logren el proceso de adaptación mientras que otras queden en el camino. En este marco, la expansión del comercio multilateral, como en el caso de las exportaciones de menudencias vacunas a China, surgen como una necesidad para el bienestar del esquema económico planteado. De este modo, el Gobierno inicialmente centró su atención en las urgencias macroeconómicas, con la mayor estabilidad lograda resulta necesario una mayor atención a la “microeconomía”.

Precio disponible de la soja – en ARS constantes.

Fuente: elaboración propia en base a A3 (ex MATBA).

La situación en el sector agrícola

En este marco, el sector agropecuario se ve afectado no solo por las limitaciones estructurales de la economía argentina sino también por ya casi 100 años de medidas discriminatorias prácticamente ininterrumpidas. En efecto, de acuerdo con Agrimonitor del BID, en 2023, las medidas y políticas sectoriales implicaron una transferencia de USD 6.320 millones desde los productores hacia el estado, siendo Argentina el único país de Ámerica cubierto por la iniciativa que desincentiva la producción agropecuaria en lugar de apoyarla.

Más en detalle, producto del comportamiento del nivel de precios y los costos, la rentabilidad agrícola proyectada es baja, incluso, pese a que las condiciones agronómicas en las principales zonas productivas son buenas, con lluvias que propiciaron la recarga de los perfiles y dejaron un buen punto de partida para campaña 25/26. Del lado de los ingresos, las cotizaciones futuras de los commodities agrícolas no muestran valores atractivos comparado contra campañas anteriores (dadas las altas relaciones stocks consumo y una oferta global relativamente abundante, traccionada por Estados Unidos y Brasil). En este contexto, los precios en dólares vienen teniendo una tendencia bajista, con las posiciones futuras entre 15 y 20 % por debajo del promedio de los últimos cinco años, a lo que se añaden dinámicas locales, como la citada apreciación cambiaria y la continuidad de las retenciones. Así, el precio en pesos constantes recibido por los productores, que muestra su poder adquisitivo en relación a una canasta de bienes del resto de la economía, se encuentra entre los peores registros de la serie.

Por el lado de los costos, a partir de la normalización del comercio internacional y la eliminación del impuesto PAIS, los precios de los insumos y los bienes de capital comenzaron un proceso de realineación a sus valores internacionales, más rápido en el caso de los primeros que de los segundos que aún deben seguir corrigiendo. Los fertilizantes pasaron de estar 42% más caros que en Brasil en 2023 a una diferencia de 4% en la actualidad. Por otro lado, la apertura a la importación de maquinaria agrícola usada profundizo el proceso, aún inconcluso, de regularización en sus precios que venían de aumentar significativamente entre dic-21 y dic-23.

Por otro lado, un buen ejemplo de cómo la volatilidad cambiaria maquillaba las carencias estructurales son los costos logísticos: respecto al promedio de los últimos 5 años, se necesita un 45?% más de soja para cubrir la tarifa de referencia de CATAC para un flete de 350 km que sigue transitando sobre la misma infraestructura deficiente.

Proyección de resultados operativos trigo/soja – 2da campaña 25/26.

MapaEl contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Fuente: elaboración propia en base a RADAR Agrícola CREA.

Considerando todos estos factores, el Radar Agrícola CREA para la secuencia de cultivos trigo/soja 2da, proyecta que el 23% de los cultivos del país se encuentran con resultados operativos neutros y el 64% con pérdidas (asumiendo rindes en línea con el promedio de las ultimas 5 campañas). Es decir, dado el supuesto de rindes “normales”, el problema radica en una estructura de ingresos y costos que compromete el negocio. En este marco, es clave profundizar la agenda de reformas microeconómicas que el Gobierno viene llevando adelante para devolver la rentabilidad al sector, siendo un punto crítico la eliminación de los derechos de exportación. Se trata de un tributo fuertemente distorsivo, que grava ingresos en lugar de ganancias, rompe las relaciones entre los insumos y los granos, reduce fuertemente el incentivo a invertir y castiga en mayor medida a las áreas más alejadas del puerto. Además, sus efectos hoy son especialmente graves dado que no son moderados ni por el tipo de cambio ni por los precios internacionales.

La potencialidad pérdida para el país puede verse no sólo en el progresivo rezago respecto al principal competidor regional, Brasil, sino también comparando con la dinámica de otros sectores dentro del propio agro, que captan más rápidamente los beneficios de la estabilidad y no tienen derechos de exportación. En efecto, nuestra edición de mar-24 de la encuesta SEA CREA mostró que solo un 16% de los productores agrícolas consideraba que era un buen momento para realizar inversiones frente a un 64% de los productores de leche que evaluaba al momento para invertir como favorable.

Evaluación del momento para realizar inversiones – % de empresas.

Fuente: elaboración propia en base a SEA CREA.

En suma, en el nuevo contexto de mayor estabilidad emergen los desafíos antes ocultos por las urgencias del corto plazo y el alto tipo de cambio que, en última instancia, era un reflejo de los desequilibrios macroeconómicos. De esta manera, parece abrirse una nueva etapa donde es necesario trabajar en la agenda, largamente postergada, reformas microeconómicas, regulatorias e impositivas que doten de competitividad genuina a la economía en general y al sector agropecuario en particular.

Primicias Rurales

Fuente: Informe Macroeconómico CREA

Evolución de las exportaciones del complejo lácteo argentino: se sostuvo el valor

Evolución de las exportaciones del complejo lácteo argentino: se sostuvo el valor

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, martes 8 julio (PR/25) —  A pesar de una mayor producción, el volumen exportado de lácteos en los primeros cinco meses del año registró una caída interanual del 8%. No obstante, la mejora en los precios internacionales permitió sostener el valor de las exportaciones argentinas.

1-    Exportaciones de lácteos de Argentina

Para la economía argentina, las exportaciones de productos del sector lácteo implican el ingreso anual de varios cientos de miles de dólares. En los últimos cuatro años, el valor total anual de las exportaciones de toda la cadena superó los U$S 1.000 millones, mientras que en 2011 registró un máximo de U$S 1.500 millones. En este marco, la suspensión de las retenciones a los productos lácteos en octubre de 2023 y su posterior eliminación en agosto de 2024 resultó un factor clave para el complejo, dado que contribuyó a mejorar las condiciones de competitividad en el sector externo, impulsó la demanda de leche de Argentina y permitió sostener el precio pagado a los productores. Como consecuencia, durante el año 2024, el volumen de exportaciones de lácteos logró un incremento interanual del 10%, a pesar de una caída en su producción.

Sin embargo, en lo que respecta a este año, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) advierten que las exportaciones del sector lácteo totalizaron 130.600 toneladas en los primeros cinco meses de 2025, lo que representa una caída del 8% respecto al año anterior y se ubica 1% por debajo del promedio de los últimos cinco años. Este recorte se evidencia a pesar del buen desempeño productivo del sector, el cual se detalló en el artículo “Panorama del sector lácteo en Argentina” del pasado 13 de junio, lo que sugiere que la caída en el volumen exportado responde principalmente a una recuperación en el consumo interno así como a condiciones del mercado internacional. De esta manera, los datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) muestran que los despachos al exterior en lo que va del año representaron el 27% de la producción láctea argentina, frente a más del 32% registrado en igual período de 2024. A pesar de ello, el valor total de las exportaciones del sector lácteo entre enero y mayo ascendió a U$S 494 millones, registrando un incremento del 1% respecto al año anterior y del 9% respecto al promedio.

Desagregando por producto, se advierte que la leche en polvo fue el principal producto lácteo exportado por Argentina en los primeros cinco meses del año, acaparando el 40% de los despachos al exterior del complejo. Cabe mencionar que la participación de este producto ha disminuido con el paso de los años, ya que supo alcanzar el 70% del total a principios del siglo, y ha cedido protagonismo frente a las exportaciones de queso y suero. Así, de enero a mayo de este año, los despachos al exterior de estos dos productos representaron el 28% y el 23%, respectivamente, del volumen total exportado por el sector.

En cuanto al destino de las exportaciones, se destaca que el mercado externo de lácteos se mantuvo concentrado: en los primeros cinco meses del año, el 70% de los envíos al exterior tuvo como destino sólo cuatro países. De hecho, el principal socio comercial del complejo lácteo fue Brasil, que recibió el 42% de los envíos de lácteos argentinos. Detrás del gigante sudamericano se posicionó Argelia, con el 12% de los despachos, en tanto China y Chile dieron cuenta del 10% y el 6% de las exportaciones, respectivamente. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que una porción considerable (27%) de los destinos de las exportaciones lácteas argentinas se desconoce, debido a la aplicación de la normativa del secreto estadístico por parte del INDEC.

2-    Cotizaciones y panorama internacional.

Teniendo en cuenta la caída en el volumen de exportaciones del sector lácteo en los primeros cinco meses del año, el aumento en el valor de los despachos se explica por un alza en los precios de los productos. Según datos publicados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), el precio de exportación de la leche en polvo entera se mostró al alza durante el último año y medio, acumulando un incremento del 32% desde noviembre de 2023. De esta manera, el precio FOB de este producto a mayo de 2025 se estima en U$S 4.185 / tonelada, muy por encima del promedio histórico de U$S 3.570.

En lo que respecta al precio de exportación del queso, tomando como referencia el queso mozzarella, se evidencia asimismo una tendencia alcista desde finales de 2023, con una recuperación del 26% desde el piso alcanzado en diciembre de aquel año. Según el último dato disponible, el precio FOB de este producto lácteo se posicionó en U$S 4.722 / tonelada, 21% arriba del precio histórico promedio de U$S 3.900. Finalmente, el precio de exportación del suero mostró un comportamiento más errático en los últimos meses, aunque también se posiciona 14% por encima del precio histórico promedio, con una cotización FOB de U$S 1.821 / tonelada a mayo de 2025.

El incremento en el precio de exportación de los lácteos argentinos encuentra respaldo en un contexto internacional de mayor demanda que impulsa las cotizaciones. El índice de precios de productos lácteos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que refleja la evolución mensual de los precios internacionales de los principales productos lácteos comercializados en el mundo, resultó de 153,5 puntos en el mes de mayo, registrando un incremento del 37% desde el piso alcanzado en septiembre de 2023, y acercándose al valor máximo histórico de 158,2 puntos alcanzado en julio de 2022.

Según información del organismo, este incremento se debe a precios internacionales históricamente altos para la manteca, que encuentran sostén en la fuerte demanda de Asia y Medio Oriente debido a una escasez de suministro en Australia. Asimismo, el precio de la leche en polvo entera y descremada ha mostrado un importante repunte en el último año y medio, a causa de grandes compras de China y un limitado crecimiento de la oferta, mientras que el precio del queso se vio apuntalado por una demanda sostenida del sector gastronómico, principalmente en Asia, y una escasa disponibilidad de suministros en la Unión Europea debido a condiciones meteorológicas adversas.

Por su parte, el informe más reciente del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) destaca una transformación en la demanda global de productos lácteos, con consumidores inclinándose hacia bienes de mayor valor y contenido proteico, con miras a una mejor nutrición, un mayor bienestar y un incremento del rendimiento físico. Esto se evidencia en el auge del concentrado de proteína de suero de leche de alta calidad, cuyas exportaciones internacionales crecieron un 17% interanual en 2024, superando el incremento del 4% de otros productos de suero. La demanda de proteína de suero de leche de alta calidad es especialmente elevada en mercados asiáticos, y Estados Unidos se mantiene como el mayor proveedor global, con exportaciones a China duplicándose con creces entre 2023 y 2024.

En cuanto a las proyecciones para lo que resta del año, el organismo internacional prevé un crecimiento modesto del 0,4% en la producción de leche fluida por parte de los principales exportadores, destacándose una recuperación productiva en Argentina, Australia y Nueva Zelanda, en contraste con una caída en la Unión Europea. Respecto al queso, se prevé un crecimiento del 1,5% en las exportaciones totales de los principales países para 2025, con el liderazgo de la Unión Europea, que prioriza esta categoría por su alta rentabilidad y una sólida demanda internacional. Para la manteca, se anticipa un crecimiento del 1,8% en las exportaciones, impulsado por una recuperación de la demanda en mercados como China, donde el consumo aumentará un 6%, y destacándose Nueva Zelanda como proveedor clave. Por último, en lo que concierne a la leche en polvo, se pronostica una disminución del 1,8% en las ventas externas de leche en polvo descremada durante 2025, debido a que algunos de los principales países productores están priorizando la elaboración de otros productos con mayores márgenes, como el queso. Por el contrario, se pronostica un incremento del 2,2% en las exportaciones de leche en polvo entera, debido a una mayor demanda de importación de Argelia, Indonesia, y otros países del sur de Asia.

Finalmente, los datos del USDA destacan que Brasil, principal comprador de productos lácteos argentinos, aún se encuentra lejos de alcanzar la autosuficiencia en la producción e industrialización de leche, por lo que es esperable que la demanda de leche en polvo y quesos argentinos se mantenga elevada en el futuro cercano. Esta situación resulta clave para el desempeño exportador del sector y para el sostenimiento de precios, consolidando una oportunidad estratégica para la lechería argentina.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

¿Qué se puede esperar para el transporte de cargas 2024/25?

¿Qué se puede esperar para el transporte de cargas 2024/25?

Bruno Ferrari – Pablo Ybañez – Alfredo Sesé de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Con la segunda producción más alta de la historia en el ciclo 2024/25, se espera el mayor movimiento de granos para embarcar desde el ciclo 2021/22. El 76,6% de los granos llegaría a los puertos por camión, 16,3% por ferrocarril y 7,1% por barcazas.

Rosario, lunes 7 julio (PR/25) — El sector agroindustrial argentino se encuentra transitando el pleno ingreso comercial de lo que es la cosecha de granos 2024/25. Pese a los recortes que se dieron por el pulso seco del verano, la producción de granos 2024/25 en Argentina será la segunda más alta de la historia con 135,8 Mt, sólo por detrás del récord del ciclo 2018/19.

En este marco, se proyecta un volumen de embarques de los principales complejos exportadores agroindustriales por 92,93 Mt en la campaña 2024/25, un aumento de 3,67 Mt respecto a la 2023/24 y 37,01 Mt por encima de lo que fue el ciclo 2022/23 que estuvo gravemente afectada por una sequía histórica. En este sentido, el correlato de una mayor producción y mayores expectativas de exportación tienen implicancias directas en la actividad logística de Argentina. De forma específica, se espera que esta campaña se tenga el mayor movimiento de granos para exportación desde el ciclo 2021/22.

En perspectiva de la logística de granos, la mayor parte de las exportaciones de los productos agroindustriales se despachan desde los puertos del Up River al sur de la provincia de Santa Fe. Para la campaña 2024/25, se estima que el 76% de los granos y subproductos de exportación se despacharán desde el nodo Gran Rosario.

¿En qué medios de transporte arriban los granos que se embarcan en Argentina?

En este contexto, surge la pregunta respecto a qué medios de transporte se utilizan para trasladar la mercadería desde los campos argentinos y países vecinos a los puertos e industrias exportadoras. Con distinto nivel de preponderancia, en Argentina los productos agrícolas de exportación arriban vía tres medios de transporte clave: camión, ferrocarril y barcazas. No obstante, se recalca que de forma excepcional se ha registrado el arribo de importaciones temporarias de soja para industrializar y reexportar por medio de buques transoceánicos más allá del flujo habitual por barcazas desde países vecinos.

En cuanto a la campaña 2024/25, se espera que el 76,6% de los granos lleguen a los puertos/industrias por camión, 16,3% por ferrocarril y 7,1% por barcazas. En general, la preponderancia de los distintos medios de transporte se mantiene muy estable, aunque en la última década puede decirse que se incrementó levemente la importancia del tren en el movimiento total de granos.

En el caso del transporte por camión se aguarda que se movilicen hacia los puertos 71,16 Mt, el total más alto desde la campaña 2021/22 y un volumen por encima del promedio de los últimos 5 años. En términos de fletes, implica un movimiento estimado de 2,54 millones de viajes, un aumento de 6,1% respecto a la campaña previa. Cabe destacar que este volumen de fletes es una estimación para el total de la campaña para todo el país, incluyendo, además del preponderante Gran Rosario, los nodos Bahía Blanca, Necochea y los demás puertos del país.

Para el caso del ferrocarril, se aspira a movilizar 15,1 millones de toneladas entre granos, subproductos y aceites. Esto equivale a un movimiento de poco más de 322.000 vagones, sumando los arribados tanto a los puertos del Gran Rosario como a Bahía Blanca y Quequén.  Si bien la participación del tren se mantiene muy estable y relativamente baja respecto al camión, en los últimos años se logró aumentar el movimiento de productos agroindustriales por dicho medio de transporte. Se estima un aumento en el volumen transportado en torno al 35% en los últimos 10 años, con un impacto positivo en el share de participación entre los diferentes medios de transportes utilizados para enviar los productos agroindustriales a los puertos e industrias exportadoras.

Por último, considerando el flujo de granos fluvial a través de la vía Navegable Troncal (VNT), se tiene en consideración tanto el transporte de cabotaje como las importaciones temporarias de soja para la reexportación de productos industriales. Por un lado, en cuanto al flujo de cabotaje 2024/25, se espera un transporte cercano a las 560.000 toneladas en aproximadamente 372 barcazas. En este caso, se hace alusión a la producción local que es embarcada en los puertos argentinos que están a la vera del río Paraná y que se dirigen hacia el Up River-Rosario. Por otro lado, al considerar la importación temporaria de granos que arriba a los puertos argentinos por barcazas, se estima para la campaña 2024/25 un volumen en torno a las 6 Mt en poco más de 4.000 barcazas desde países vecinos.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Mercado de invernada: Valores récord frente a una demanda que cede incluso en pleno pico de zafra

Mercado de invernada: Valores récord frente a una demanda que cede incluso en pleno pico de zafra

ROSGAN
Rosario, domingo 6 julio (PR/25) — El primer semestre suele concentrar más del 60 % de la oferta anual de terneros. En particular, el segundo trimestre es el período en el que se registra la mayor salida de terneros y terneras desde los establecimientos de cría.

Este patrón, relativamente estable a lo largo de los años, se refleja en el comportamiento estacional de los precios de la invernada, que suelen mostrar mayor presión a la baja durante los meses de mayor oferta, habitualmente de marzo a junio.

Este año, favorecido por un escenario climático mucho más benigno que el registrado en los últimos dos o tres ciclos, luego de un otoño con temperaturas más moderadas y un mayor nivel de precipitaciones, el movimiento de invernada se vio más traccionado por el interés de la demanda que por la presión de la oferta.

En este sentido, a diferencia de años anteriores, la buena disponibilidad de pasto incentivó las recrías a campo, generando una mayor demanda por parte de los invernadores, quienes impulsaron una suba de valores en pleno pico de zafra.

Fue así que en abril, mes en el que se registró la mayor oferta de terneros con más de 1,5 millón de cabezas, el precio del ternero ROSGAN llegó a superar los $3.600, lo que, a moneda actual, equivale a unos $3.676 por kilo vivo, casi $1.000 más que lo registrado en abril del año pasado.

En efecto, como se puede observar en los gráficos adjuntos, este primer semestre del año muestra un comportamiento atípico en el valor de los terneros, a pesar de que la oferta se mantuvo dentro de los parámetros habituales.

En junio, la referencia de precios para el ternero ROSGAN alcanzó los $3.709, un 15% más que el nivel registrado a inicios del semestre. En contraste, el promedio de la serie analizada para el período 20172024 muestra, para ese mismo lapso, una retracción en términos reales del 4%.

En concreto, en solo 2 de los últimos 15 años (20122025) el precio del ternero en ROSGAN mostró una apreciación —en términos reales— durante el período de enero a junio, dato que evidencia claramente la atipicidad de este comportamiento.

Asimismo, no es casual que el año en que se observó un incremento similar en plena zafra haya sido el 2020, cuando nuevamente fue la demanda -en aquel entonces movida por la necesidad de hallar una reserva de valor- la que traccionó mayormente esta suba de precios, contrarrestando la presión de oferta que naturalmente se da en estos meses.

En este sentido, y a diferencia de los aumentos de precio provocados por restricciones en la oferta, este tipo de mejoras generadas principalmente por un mayor interés de la demanda permiten proyectar un escenario mucho más sólido y consistente para el sector.

Primicias Rurales

Fuente: ROSGA Mercado Ganadero

Granos: agrodólares el campo liquidó en el primer semestre la mayor cantidad de divisas en más de 20 años

Granos: agrodólares el campo liquidó en el primer semestre la mayor cantidad de divisas en más de 20 años

Por Matías Contardi – Blas Rozadilla – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Las DJVE agroindustriales marcaron un récord de volumen en el primer semestre. En el complejo soja, también fue récord en valor. Tras el fin de las retenciones reducidas, cayó la comercialización, pero los precios se sostuvieron por Chicago y el dólar.

Rosario, sábado 5 julio (PR/25) — El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina.

El primer semestre de 2025 marcó un récord histórico en volumen de DJVE agroindustriales, con 64,5 Mt registradas. A pesar de los precios internacionales bajos, el valor de las ventas externas declaradas se encuentra al nivel de las más altas de la historia. En el caso del complejo soja, el récord fue absoluto tanto en volumen como en valor.

Finalizado el esquema de retenciones reducidas, la comercialización de soja se frenó abruptamente, aunque los precios se mantuvieron firmes por la mejora en Chicago y el alza del tipo de cambio. En EE. UU., la política de biocombustibles dio impulso a la soja, mientras que el maíz y el trigo cerraron la semana con subas moderadas.

1.    Primer semestre récord para las registraciones de DJVE

El primer semestre de 2025 marcó un hito con un volumen récord de 64,5 millones de toneladas registradas en ventas al exterior (DJVE) por el sector agroindustrial, lo que representa un incremento del 53% respecto al promedio de la última década. Esta notable cifra fue impulsada por el esquema de reducción temporal de derechos de exportación (DEX) vigente desde fines de enero hasta junio del 2025 y la recuperación productiva de la campaña.

En términos de valor, según las cotizaciones FOB de mercado y oficiales, fecha de registración y mes de embarque, el total de las DJVE agroindustriales en el primer semestre alcanzó los USD 20.726 millones. Esta cifra es un 84% superior al primer semestre del año pasado y un 52% más alta que el promedio de la última década, equiparando incluso los picos históricos de 2021 y 2022. Sin embargo, el mérito de este año es doble: el nivel de precios promedio de exportación fue significativamente más bajos que en los cuatro años anteriores.

Entre los años 2021 y 2022 el valor promedio de los productos agro a nivel internacional fue un 25% más alto que los de la primera mitad del 2025. Sin embargo, el valor de las ventas externas en este semestre solo estuvo un 3% por debajo de aquellos años.

Para comprender la magnitud de esta hazaña, el Índice de Precios de las Materias Primas (IPMP) nos permite despejar el efecto precio actualizando la serie con los valores de este año. De haber contado con los precios actuales, la primera mitad de 2021, que fue récord en valor de ventas al exterior, habría sido un 14% más baja que la primera mitad de 2025.

Si focalizamos el análisis en soja y sus subproductos, principal complejo exportador de Argentina, los hitos para este primer semestre se siguen acumulando. Durante la primera mitad del 2025 el complejo soja registró ventas al exterior por un total de 31,1 Mt valuadas por USD 12.885 millones, récord en ambos casos. Se anotaron 4,4 Mt de aceite de soja (el doble que el año pasado), 7,6 Mt de poroto de soja (máximos desde el 2016) y 19,1 Mt de harina de soja (máximo histórico). Del total registrado por el complejo, el 44% se declaró durante el mes de junio, cuadruplicando el nivel de registro promedio para el mismo mes.

La dinámica de las cotizaciones internacionales afectó a la soja aún más que a otros complejos y, sin embargo, el valor total de las DJVE superó cualquier registro previo para el primer semestre. En efecto, el precio promedio por tonelada registrada durante la primera mitad del 2025 fue un 8% inferior al promedio de la última década y un 10% menor al del primer semestre del año pasado. 

2.    Los primeros días en el mercado tras el 30J.

Tras la finalización de la rebaja temporaria de las alícuotas de los Derechos de Exportación para los cultivos de verano, el principal impacto que se notó en el mercado local fue la fuerte caída en las operaciones por soja, según consta en el Monitor del Comercio Granario. En las 5 ruedas previas, donde se concentró el mayor volumen de operaciones de la campaña, los negocios promediaron las 560.000 toneladas diarias, en tanto que desde el 1ro de julio el promedio cayó a alrededor de 120.000 toneladas por día. Tras el brusco parate inicial, la actividad fue mejorando tímidamente, pero sin aproximarse a los niveles previos.

De todos modos, los precios no reflejaron grandes alteraciones. La pizarra se mantuvo en torno a $ 320.000/t inmediatamente después del cambio en los DEX para luego caer levemente a $ 315.000/t, lo que se explica a partir de la mejora de precios en Chicago y de la suba del tipo de cambio.

En el caso del maíz, si bien mermó el volumen negociado la caída fue menos abrupta. De un volumen promedio de 230.000 toneladas antes del 30J, la operatoria apenas cayó a alrededor de 200.000 toneladas el martes para luego estabilizarse en 130.000 toneladas el miércoles y jueves de la semana en curso.

Un dato destacado para el cereal fue el registro de 1,1 Mt de DJVE el primer día que comenzó a regir el aumento de las retenciones. Este volumen quedó como el segundo mayor anote diario de toda la campaña, solo por detrás del poco más de 1,8 Mt del viernes pasado.

También impulsados por las mejoras en Chicago de esta semana y la suba del dólar, los precios del maíz no reflejaron el impacto de los mayores impuestos. Los precios de pizarra se incrementaron levemente desde la semana pasada, pasando de $ 201.000/t a $ 204.000/t.

3.    Chicago tuvo un respiro la última semana a pesar de las expectativas de una gran oferta.

El pasado lunes, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) publicó su informe trimestral de “Stocks de Granos”, con los datos de las existencias de los principales productos al 1° de junio del 2025 en Estados Unidos. Además, fue divulgado el informe de “Superficie Sembrada” con los números finales de área para la campaña estadounidense que está comenzando.

Para la soja, los valores presentados por el organismo estadounidense causaron cierta sorpresa en los operadores. Sin embargo, ambos informes tuvieron impactos que se compensaron entre sí. Por un lado, los stocks al primer día de junio se posicionaron en 27,4 Mt, superando en 0,7 Mt lo esperado por el mercado y en 1 Mt con relación al año pasado. Este dato bajista, fue contrarrestado por una superficie sembrada en 33,9 M ha, menor a la prevista en 0,2 M ha y, a su vez, 3% menor que en el ciclo pasado.

Por el lado del trigo, tanto los stocks como la superficie sembrada quedaron por encima de lo previsto, aunque en una medida muy pequeña para la última. Los stocks reportados por el USDA sumaron 23,1 Mt, 0,4 Mt por encima de las expectativas de los operadores y reflejando una variación interanual del 22%, lo que acentúa la presión de la débil demanda sobre los precios en Chicago. En lo que respecta a la superficie de siembra con las diferentes variedades del cereal, el dato del USDA se ubicó en 18,4 M hectáreas. El promedio de las previsiones de los operadores quedó 100.000 acres por debajo del informe, lo que equivale a alrededor de 40.000 hectáreas.

En el caso del maíz, los stocks de 118 millones de toneladas (Mt) y la superficie de 38,5 millones de hectáreas (M ha) reportados por el USDA estuvieron en línea con lo esperado por los operadores del mercado y no generaron mayores alteraciones en las cotizaciones. Si bien los stocks cayeron 7% respecto de igual fecha del año pasado, el ya previsto aumento del área sembrada con el cereal, 5% más que en la campaña pasada, en conjunto con las óptimas condiciones climáticas y una safrinha récord en Brasil, marcaron la tendencia negativa del cereal en Chicago.

El clima favorable para el desarrollo de los cultivos en el Cinturón Maicero estadounidense se vio reflejado en el informe de Seguimientos de Cultivos. El último reporte mostró que en el 73% del área los cultivos presentan condiciones de buenas a excelentes, alcanzando su nivel más alto desde que se comenzaron a reportar datos para la actual campaña y el mayor porcentaje en esta calificación para esta fecha desde el año 2018, en igualdad con el año 2020.

A pesar de este panorama alentador para los rendimientos productivos que presiona sobre los precios, en las últimas ruedas las cotizaciones aumentaron debido al impulso de las compras de oportunidad y de la cobertura de posiciones vendidas de cara al feriado de hoy en los Estados Unidos. Esto permitió que el saldo semanal sea positivo para los tres principales commodities agrícola. El trigo, considerando la serie continuada del contrato de mayor volumen operado, volvió a acomodarse cerca de los USD 205/t al avanzar un 3,7% respecto del jueves pasado. Por su parte, el contrato de maíz con vencimiento en septiembre, mes de la cosecha estadounidense, ajustó ayer en USD 165,5/t, marcando un aumento del 3,4% semanal.

Para el caso de la soja, un factor adicional que dio soporte a los precios fue la aprobación por parte del Senado de los Estados Unidos de la extensión de la política de incentivos a los biocombustibles.

La ley contempla un fuerte aumento en los volúmenes de biodiesel a ser utilizados para la mezcla y relega en los criterios de aplicación a los subsidios a la producción a base de insumos importados (como el aceite de cocina usado de China), reforzando aún más el potencial de demanda de aceite de soja a nivel local. Si bien falta la aprobación definitiva, la noticia impactó en el mercado del aceite con una suba semanal del 3,5% que arrastró a los futuros de la soja en Chicago a USD 385,8/t, aumentando 3,2% en la semana.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal