Santiago del Estero, 22 noviembre (PR/17) — El índice de preñez 
del ganado en la provincia de Santiago del Estero mejoró hasta un 
83 por ciento y el resultado es la producción de más terneros.  
   Con el asesoramiento del Instituto Nacional de Tecnología 
Agropecuaria (INTA), el establecimiento santiagueño La Blanca 
incrementó hasta un 20 % la productividad del sistema de cría.
   Según los especialistas, para aumentar el número de terneros al 
año es necesario organizar el rodeo, planificar la oferta 
forrajera y hacer un buen manejo sanitario y reproductivo.
   En el sudeste santiagueño, la ganadería bovina es extensiva y 
se desarrolla en campos con pastizales naturales; allí, durante la 
estación seca, la disponibilidad de forraje en cantidad y calidad 
es una limitante para el crecimiento y mantenimiento de los 
animales en pastoreo.
   Para aumentar la productividad de los rodeos y asegurar la 
sustentabilidad del sistema, técnicos de la Estación Experimental 
Agropecuaria del INTA en el Este de Santiago del Estero 
recomiendan herramientas estratégicas productivas. 
   De acuerdo con Úrsula Wolf, investigadora en Producción Animal 
de esa unidad del INTA, "en general, existe poca información sobre 
cómo intensificar la actividad, en una región con diversas 
limitantes ambientales".
   Y agregó: "la clave del éxito está en lograr el mayor número de 
terneros al año para lo cual es necesario organizar el rodeo, 
planificar la oferta forrajera y hacer un buen manejo sanitario".
   Esas mismas recomendaciones aplicaron en el establecimiento La 
Blanca y allí, técnicos del INTA y productores, luego de dos años 
de trabajo lograron mejorar en un 20 % los índices productivos.
   Rubén Ángel Don es productor ganadero y, en unas 1.600 
hectáreas, se dedica a la cría de animales: "Nuestro principal 
problema era la baja preñez de las vacas, en años buenos 
llegábamos al 60 % y en años malos no superábamos el 40 %", 
señaló.
   Aseguró que "sólo con ordenar el rodeo y ajustar las prácticas 
de manejo, en el último año, el índice de preñez llegó al 83 %".
   "Desde el INTA, acompañamos al establecimiento con algunas 
recomendaciones que implicaban un cambio en la forma de 
manejarse", expresó Wolf.
   "Comenzamos con estacionar el servicio, utilizamos la condición 
corporal como herramienta para tomar decisiones de manejo y 
armamos lotes por categoría de animales", aclaró.
   Así, en el establecimiento La Blanca, técnicos del INTA y 
productores, luego de dos años de trabajo lograron mejorar en un 
20 % los índices productivos.
   En los sistemas ganaderos dedicados a la cría bovina, la 
organización del rodeo implica la separación de animales por sexo, 
categorías según las edades y requerimientos nutricionales.
   "El registro de gastos directos y el valor de compra (ingresos) 
y venta (salidas) de hacienda sirvió para poder evaluar el 
resultado económico del sistema, así como el cálculo de la 
producción vacuna, para la determinación de la producción anual", 
manifestó Wolf.
   Además confirmó que "la reorganización del rodeo, el manejado 
nutricional y reproductivo diferenciado y la suplementación 
invernal estratégica, entre otras, contribuyeron a que los cambios 
se hagan evidentes".  
 
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