El acuerdo Mercosur-Unión Europea, clave para la Argentina.
El sector agroindustrial será uno de los mayores beneficiados.
Buenos Aires, 10 enero (PR/26) . – El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea permitirá impulsar las exportaciones argentinas hasta un 35%, según especialistas.
Esto representaría un incremento en las ventas a ese bloque que rondarían los 35.000 millones de euros anuales, según la Agencia Noticias Argentinas.
El comercio total Mercosur-UE superó los €100.000 millones en 2024.
Argentina aportó aproximadamente €16.400 millones a ese total en 2024, consolidándose como un socio principal en Sudamérica.
Los sectores más beneficiados serían el agro y la agroindustria (como harina y aceite de soja).
Principales exportaciones de Argentina
Harina de Soja: principal producto, vital para piensos y aceites europeos, con demanda creciente.
Maní: destaca por su calidad, con ventas significativas.
Carne Vacuna Refrigerada: un producto clave de alta demanda en el mercado europeo.
Según explicó a la Agencia Noticias Argentinas el vicepresidente de la Sociedad Rural, Marcos Pereda, el acuerdo Mercosur-UE es una “oportunidad histórica que estábamos esperando. La eliminación de aranceles para las 28.000 tn de Cuota Hilton es oxígeno puro para nuestra ganadería: significa mejores precios, mayor competitividad y un flujo de divisas genuinas para el país”.
“Pero esto no termina en la carne vacuna. El acceso preferencial para arroz, miel, lácteos y nuestras economías regionales es el motor que el interior necesita para despegar. No solo exportamos granos; estamos exportando el trabajo de miles de familias argentinas al mundo”, destacó.
Y dijo que “el mundo nos pone la vara alta en trazabilidad y sustentabilidad, y el campo argentino está a la altura del desafío. Es el momento de consolidar este camino: Más mercado, más valor y más dólares para el campo, con reglas claras y el desafío de producir de forma sustentable”.
Eso ocurriría a partir de la reducción de aranceles y mayor valor agregado.
No obstante, los exportadores argentinos deberán tener en cuenta desafíos regulatorios europeos y necesidades de inversión interna.
En cuanto al impacto en el PIB, el Mercosur se vería beneficiado con un crecimiento cercano al 0,3%.
El agro será es clave porque el acuerdo permite bajar retenciones.
En el caso de las oleaginososas, la baja será al 14%.
Sectores Beneficiados:
Agroindustria: en este sector se anotan la carne bovina, el aceite de soja y la harina de soja que son productos con gran potencial de crecimiento por la eliminación o reducción de aranceles europeos, según Infocampo.
El acuerdo incentiva la industrialización de materias primas, un tema clave para la Argentina.
Esto mejorarán los ingresos y la rentabilidad.
Reducción de Aranceles
El acuerdo libera aranceles para el 99.5% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur, destacando beneficios para Argentina.
Según fuentes del sector agroindustrial, se aguarda un aumento en el stock de Inversión Extranjera Directa desde la UE hacia Argentina, potenciando el crecimiento.
No obstante, nuevas normativas ambientales y sanitarias de la UE podrían afectar el ritmo de implementación y el impacto real del acuerdo.
Qué dijo la Cámara de Comercio
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) manifestó su satisfacción ante la reciente aprobación por parte de los países de la Unión Europea del entendimiento con el Mercosur.
Como institución de cúpula representante del sector Comercio y Servicios de la Argentina e integrante del Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur (CCCM), la Entidad en numerosas ocasiones se había pronunciado en favor de dicho acuerdo, en el convencimiento de que resulta favorable para empresas y consumidores de ambos bloques, lo que redundará en mayor desarrollo económico y social.
Poco después de que trascendiera la información, el titular de Entidad, Natalio Mario Grinman, expresó: “La noticia de hoy es un paso adelante en un camino bastante accidentado; hace demasiado tiempo que esperamos por este entendimiento e incluso hoy persisten obstáculos, como la oposición que manifestó Francia. Desde la CAC reiteradamente llamamos a que Argentina se integre al mundo, lo que a su vez exige una modernización del Mercosur; el acuerdo con la Unión Europea, si finalmente se concreta, será un progreso importante en esa dirección». __IP__
La CAC abogó por que a la mayor brevedad posible se superen las etapas restantes para la puesta en vigencia del acuerdo, en beneficio de los países de ambos bloques.
Paraguay será el anfitrión por estar a cargo de la presidencia pro tempore del bloque latinoamericano. Se espera la presencia de la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen. El trasfondo de la decisión
Por Julián Alvez
Buenos Aires, viernes 9 enero (PR/25) — Después de 25 años de negociaciones, el Consejo Europeo aprobó el Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Los embajadores de los 27 países que integran ese bloque habían adelantado sus votos en una reunión del Consejo de Representantes y confirmaron lo que venía rumoreándose: que en los últimos días se habían conseguido la cantidad de adhesiones necesarias para hacer prosperar la iniciativa.
Esto se volvió a ratificar en la reunión general que mantuvo el Consejo Europeo esta tarde en Bruselas.
Hubo 21 países que votaron a favor, siendo los más importantes de ellos Alemania, España e Italia. Los que votaron en contra fueron Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría. El único país que se abstuvo fue Bélgica.
Fotografía de archivo del 06 de diciembre de 2024 que muestra a los presidentes de Argentina, Javier Milei (i); Uruguay, Luis Lacalle Pou (2-i); la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (c); y los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (2-d), y de Paraguay, Santiago Peña (d), posando en la sede del Mercosur, en Montevideo (Uruguay). A un año de que el Mercosur y la Unión Europea (UE) anunciaran el acuerdo final del histórico pacto comercial, la firma definitiva sigue pendiente por los retrasos europeos, aunque Lula, aseguró que se realizará el 20 de diciembre en Brasilia. EFE/ Sofía Torres
Después de 25 años de negociaciones, el Consejo Europeo aprobó el Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Los embajadores de los 27 países que integran ese bloque habían adelantado sus votos en una reunión del Consejo de Representantes y confirmaron lo que venía rumoreándose: que en los últimos días se habían conseguido la cantidad de adhesiones necesarias para hacer prosperar la iniciativa.
Esto se volvió a ratificar en la reunión general que mantuvo el Consejo Europeo esta tarde en Bruselas. Hubo 21 países que votaron a favor, siendo los más importantes de ellos Alemania, España e Italia. Los que votaron en contra fueron Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría. El único país que se abstuvo fue Bélgica.
Todos los Estados Miembro del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) estaban esperando a esta última instancia para comunicar el siguiente paso por el que pasará el tratado: la firma de las autoridades del bloque latinoamericano, en donde todas las partes adherían a movilizar este acuerdo.
El canciller argentino Pablo Quirno informó a través de su cuenta oficial de X que “luego de más de 30 años de negociaciones, firmaremos el 17 de enero en Paraguay un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques».
El detalle fino de cómo será la ceremonia todavía no fue comunicado por ninguna parte. Una importante fuente del bloque comentó a Infobae que la firma de Asunción “podría darse a nivel de ministros”.
Es decir, que se estuvo hablando de que los firmantes sean sólo los cancilleres Pablo Quirno (Argentina), Rubén Ramírez Lezcano (Paraguay), Mauro Vieira (Brasil) y Mario Lubetkin (Uruguay).
El Acuerdo Mercosur-Unión Europea será el mayor acuerdo comercial del mundo, creando un mercado de más de 700 millones de personas, representando alrededor del 35% del comercio internacional, y eliminando o reduciendo los aranceles en más del 90% del comercio bilateral.
Se presume que viajará con motivo de la firma la principal representante del bloque europeo, que es la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen, que ya había estado en diciembre del 2024 para la Cumbre de Presidentes del Mercosur realizada en Uruguay.
El presidente Javier Milei tiene la agenda libre ese día para viajar y crece la posibilidad de que ese día también figuren los respectivos jefes de Estado. “Siguen las buenas noticias”, posteó en X. El primero en pronunciarse fue el brasileño Lula da Silva, quien sostuvo que “el acuerdo implica el apoyo al comercio internacional como motor del crecimiento económico, beneficiando a ambos bloques”.
Por su parte, el embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, celebró la decisión del Consejo de la UE: “Estamos muy cerca de concretar un acuerdo histórico que abrirá nuevas oportunidades para la UE, Argentina y el Mercosur y fortalecerá una asociación de beneficio mutuo y valores compartidos”.
Los avances que se comunicaron desde la Unión Europea en los últimos días hicieron que las diferentes cancillerías del Mercosur comenzaran a debatir sobre el día de la rúbrica y la foto histórica de la concreción de las negociaciones
Esta mañana los rumores se convirtieron en realidad. Por la mañana, diferentes agencias internacionales comunicaron que en el Consejo de Representantes, integrado por los 27 embajadores de los países miembro de la Unión Europea, habían comunicado los votos que iban a realizar.
Días atrás, la presidencia pro tempore del Mercosur (que preside Paraguay), envió una carta a los coordinadores de las negociaciones en Argentina, Brasil y Uruguay para que estén atentos al arribo de los textos finales como gesto definitivo para comenzar la organización de la “eventual ceremonia de firma del acuerdo”.
Las negociaciones que había entre países de Europa impidieron que el acuerdo se firme en diciembre, tal y como querían el presidente de Brasil, Lula da Silva, y la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen. Frente a una eventual fecha que se había hablado por entonces, convinieron pasarla para el lunes 12 de enero, aunque sin tener un panorama certero.
La protesta de agricultores franceses contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, en París, el 14 de octubre del 2025. (AP foto/Michel Euler)
Quien fue el primer jefe de Estado de peso en adelantar su voto públicamente fue Emmanuel Macron. A través de su cuenta de X, ayer indicó que Francia votaría en contra del acuerdo.
“Si bien la diversificación comercial es necesaria, los beneficios económicos del acuerdo UE-Mercosur serán limitados para el crecimiento francés y europeo (+0,05 % del PIB de la UE en 2040 según la Comisión). No justifica exponer sectores agrícolas sensibles que son esenciales para nuestra soberanía alimentaria”, argumentó el mandatario.
Aunque prendió algunas alarmas, lo de Macron fue visto por varios integrantes de las delegaciones exteriores como una forma de salvaguardarse frente a los agricultores franceses ante lo que ya venía hablándose y a lo que se comunicaría el viernes: “el acuerdo no tenía vuelta atrás y que los votos estaban”.
Las probabilidades de que Europa avanzara con su parte del acuerdo se incrementaron sustancialmente después de que la Comisión Europea prometiera un acceso anticipado de 45.000 millones de euros a partir de 2028 para el próximo presupuesto de la Política Agrícola Común (PAC) si es que se producía el Acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Se trata de una medida por la que venía pujando la primera ministra Giorgia Meloni, que tiene los mismos incidentes que Macron con los agricultores italianos. La mejora es sustancial y compensa los recortes reales que el organismo europeo había previsto en un primer momento para esas partidas.
El acuerdo se aprueba, con la normativa europea aplicable a este caso, con el voto afirmativo de al menos el 55 % de los países del bloque que representen, al menos, al 65 % de la población de la Unión Europea.
Dados los sectores que ya habían adelantado que votarían a favor y en contra, Italia era el país que mantenía la incertidumbre sobre su pronunciación porque era el actor de veto principal para decidir si el tratado salía o no.
Pero había otro factor central que aceleró a von der Leyen a decidir implementar el millonario incremento para las políticas agrícolas: y es la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la soberanía de Groenlandia, actualmente parte del Reino de Dinamarca, miembro de la UE y la OTAN.
“Estaría siendo un incentivo estratégico clave para terminar de cerrar el acuerdo”, confirmó una fuente diplomática del Mercosur. “Es perfectamente coherente. La Unión Europea se está quedando sola en este nuevo escenario mundial que se está presentando”, reconfirmó un diplomático argentino.
Aunque no refiriéndose a este último caso en particular, en su mensaje de esta tarde, el embajador Høeg (quien es oriundo de Dinamarca) marcó que “en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas, la UE y el Mercosur eligen una integración inteligente basada en reglas, confianza mutua y complementariedad”.
De qué se trata el Acuerdo Mercosur-Unión Europea
El Acuerdo UE-Mercosur es un tratado político y comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) que busca fortalecer las relaciones entre ambas regiones mediante la apertura de mercados y la cooperación política.
En su documento, el acuerdo sostiene tres pilares fundamentales: el diálogo político y promoción de los derechos humanos, la cooperación en ámbitos económico, social y ambiental, y la liberalización del comercio de bienes, servicios e inversiones.
Ahora aprobado, es el mayor acuerdo de libre comercio celebrado por el Mercosur y creará un mercado integrado con más de 700 millones de personas, representando cerca del 35% del comercio global y más del 30% del PIB mundial.
En el aspecto comercial, el Acuerdo prevé la eliminación de la mayoría de los aranceles entre ambos bloques, facilitando el acceso preferencial de productos del Mercosur a Europa, especialmente del sector agroindustrial, y viceversa. Además, incluye cuotas para exportaciones de carne, maíz y etanol, y regula el acceso mutuo para servicios y compras públicas.
Un elemento destacado es el reconocimiento de indicaciones geográficas de productos regionales, beneficiando la valorización de productos locales en ambos mercados.
El proceso de ratificación requiere la aprobación tanto del Parlamento Europeo como de los parlamentos de los países del Mercosur. Se espera que, si no hay retrasos, entre en vigor a finales de 2026.
Para Argentina y el resto del Mercosur, los beneficios incluyen el incremento de exportaciones, recuperación de preferencias comerciales, reducción de costos industriales, impulso a las pymes, protección de productos regionales y acceso a programas de cooperación y fondos europeos.
Sin embargo, la negociación ha sido larga (más de 25 años), debido a desacuerdos estructurales, crisis económicas y preocupaciones ambientales.
Frenó embarques desde Brasil. Y en Estados Unidos dudan sobre el cumplimiento del acuerdo sobre compras importantes.
Buenos Aires, jueves 4 de diciembre (PR/25) — China siembra el desconcierto en el mercado internacional de la soja, valiéndose de su condición de principal comprador.
Por una parte, el Ministerio de Agricultura de Brasil fue notificado por las autoridades chinas que a cinco exportadores brasileños de soja se les prohibió embarcar el grano.
El diario Folha de San Pablo informó que China había impedido el ingreso a su territorio de 69.000 toneladas de soja brasileña.
Lo hizo después de encontrar trigo tratado con pesticidas en la bodega del barco que transportaba la carga.
Temores
La medida adoptada por China con la soja de Brasil podría interpretarse como una barrera adoptada para dar preferencia a la mercadería de Estados Unidos.
Sin embargo, en Estados Unidos hay dudas sobre si China cumplirá su compromiso de comprar al menos 12 millones de toneladas de soja para finales de año.
Ese habría sido el compromiso asumido por el líder chino Xi Jinping durante la reunión que mantuvo en Corea del Sur con el presidente estadounidense Donald Trump.
Contrareloj
A ese volumen le seguirían compras adicionales de al menos 25 millones de toneladas anuales durante los próximos tres años, lo que aparentemente resolvería un importante punto de desacuerdo.
China no ha confirmado oficialmente ese objetivo, pero ha tomado medidas para reducir los aranceles sobre el cultivo y ha levantado las prohibiciones de importación a tres exportadores estadounidenses.
Pero con apenas cuatro semanas por delante para que termine 2025, los compradores chinos han reservado aproximadamente 3 millones de toneladas, aún muy por debajo del objetivo de los 12 millones.
China es el mayor comprador de soja a nivel mundial y un socio comercial crucial para Argentina, que busca incrementar sus exportaciones. En 2025, el interés de China en la soja argentina aumentó debido a la guerra comercial con Estados Unidos y a la suspensión temporal de las retenciones a la exportación por parte del gobierno argentino, lo que hizo que la soja argentina fuera más competitiva.
Además de la soja en grano, China también comenzó a importar harina de soja argentina por primera vez en la historia.