Jubileo 2025: Cardenal Makrickas cierra la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor

Jubileo 2025: Cardenal Makrickas cierra la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor

En la solemnidad de la Natividad de Jesucristo se ha celebrado el rito de clausura de la Puerta Santa. El cardenal arcipreste instó a los fieles a abrirse a la escucha de la Palabra, a la acogida del prójimo y al perdón. La esperanza es una luz que debe traducirse en oración y atención a los pobres para ser una Iglesia “con el Evangelio en las manos y el hermano en el corazón”.

Por Isabella Piro

Ciudad del Vaticano, viernes 26 diciembre (PR/25) — Los tañidos de la Sperduta, la antigua campana que evoca el sentido de la peregrinación, acompañaron el cierre de la Puerta Santa de la Basílica papal de Santa María la Mayor en el inicio del final del Jubileo 2025.

En el crepúsculo de ese jueves 25 de diciembre de 2025, en la solemnidad de la Navidad de Nuestro Señor Jesucristo, y bajo una lluvia persistente en Roma, numerosos peregrinos se congregaron en el templo mariano para presenciar el antiguo rito presidido por el cardenal arcipreste Rolandas Makrickas.

«Al cerrar esta Puerta Santa, creemos que el corazón del Resucitado, fuente inagotable de vida nueva, permanece siempre abierto para quien espera en Él», afirmó.

Un rito antiguo y solemne

Tras sus palabras, en un clima de profundo silencio, el purpurado subió los peldaños que conducen a la Puerta. De rodillas sobre el umbral, se detuvo en oración antes de ponerse en pie y cerrar los batientes. Ha pasado casi un año desde su apertura el 1 de enero de 2025. La elección del 25 de diciembre para su clausura no es casual: Santa María la Mayor custodia las reliquias de la Sagrada Cuna donde fue depositado el Niño Jesús al nacer.

 

El cardenal Makrickas preside la santa misa tras el cierre de la Puerta Santa   (@VATICAN MEDIA)

Convertirse en puertas abiertas para los demás

“Lo que se cierra no es la gracia divina, sino un tiempo especial de la Iglesia; lo que queda abierto para siempre es el corazón misericordioso de Dios”, subrayó Makrickas durante la misa posterior, amenizada por la Capilla Musical Liberiana, que precisamente este Año Jubilar celebra el 480º aniversario de su fundación.

“Hoy hemos visto cómo se cerraba la Puerta Santa —manifestó el purpurado—, pero la puerta que realmente cuenta es la de nuestro corazón: se abre al escuchar la Palabra de Dios, se ensancha al acoger al hermano y se fortalece al perdonar y pedir perdón”.

Por ello, invitó a recordar que “cruzar la Puerta Santa fue un don, y convertirnos desde hoy en puertas abiertas para los demás es nuestra misión de futuro”. Un gesto sencillo y solemne que se transforma en “memoria agradecida y misión valiente”.

 

En su homilía, el arcipreste destacó la peculiaridad de este «Jubileo de la Esperanza» que llega a su fin: un Año Santo iniciado por el Papa Francisco y continuado por el Papa León XIV. Un precedente similar solo se encuentra en el Año Santo de 1700, inaugurado por Inocencio XII y clausurado por Clemente XI. Sin embargo, hoy como entonces, se trata de “un relevo que nos entrega la imagen de una vida de la Iglesia que nunca se interrumpe”, porque “el Señor jamás abandona a su Iglesia”.

Revisa los momentos más significativos de la clausura de la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor

La paz es posible

El Jubileo de la Esperanza, prosiguió el purpurado, ha sido un tiempo en el que la Iglesia ha anunciado al mundo que Dios no está lejos, que la paz es posible y que la misericordia es más fuerte que el pecado. Siguiendo la estela de los pontífices Bergoglio y Prevost, Makrickas recordó que la esperanza no es una ilusión ni un optimismo ingenuo, sino una “fuerza concreta que abre caminos nuevos” y una “luz que ninguna noche puede apagar”.

 

 

Un momento de la celebración   (@VATICAN MEDIA)

Traducir el Año Santo en gestos concretos

Desde la basílica que custodia el icono de la Salus Populi Romani y los restos del Papa Francisco, el cardenal exhortó a los fieles a traducir el Jubileo en oración renovada, atención a los pobres y reconciliación familiar. Solo así se podrá ser “una Iglesia con el Evangelio en las manos y el hermano en el corazón”.

La celebración concluyó con las notas del tradicional villancico Noche de Paz y la bendición solemne.

 

Así que, tras el cierre de la primera el 25 de diciembre, quedan por cerrar tres más de las cuatro basílicas papales.

Cuando el cardenal cerró el 25 de diciembre de 2025 la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor, esa fue la primera de las cuatro Puertas Santas de las basílicas papales de Roma en cerrarse en el marco del cierre progresivo del Jubileo 2025.

En total son cuatro Puertas Santas que se abrieron para este Año Jubilar:
San Pedro (la principal)
San Juan de Letrán
Santa María la Mayor
San Pablo Extramuros

Todas ellas se cerrarán en diferentes fechas hasta el 6 de enero de 2026, cuando queda clausurada la Puerta Santa de San Pedro y termina oficialmente el Jubileo.

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Fuente: Vatican News

 

Así concluirá el Jubileo Ordinario de 2025

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El rito de clausura del Año Santo en la Basílica Liberiana se celebrará la tarde del 25 de diciembre. Le seguirán, el sábado 27, la Basílica de San Juan de Letrán y, el domingo 28, San Pablo Extramuros.

Ciudad del Vaticano, domingo 21 diciembre (PR/25) — La Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor será la primera del Jubileo 2025 en ser cerrada. La ceremonia tendrá lugar el día de Navidad a las 17:00 horas y estará presidida por el cardenal arcipreste de la Basílica Liberiana, Rolandas Makrickas (foto)

A continuación, el sábado 27 de diciembre, se llevará a cabo el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Juan de Letrán. El rito está previsto para las 11:00 horas y será presidido por el cardenal arcipreste Baldo Reina, Vicario General de Su Santidad para la Diócesis de Roma.

Al día siguiente, domingo 28 de diciembre, el cardenal arcipreste de la Basílica de San Pablo Extramuros, James Michael Harvey, presidirá el rito análogo de clausura de la Puerta Santa.

El rito en Santa María la Mayor

Abierta el 1 de enero de 2025, la Puerta Santa de la Basílica Liberiana ha visto cruzar sus batientes a más de veinte millones de peregrinos y fieles. La fecha de cierre no ha sido elegida al azar: Santa María la Mayor, de hecho, es la Basílica de la Santa Navidad, custodia de las reliquias de la Sagrada Cuna donde fue colocado el Niño Jesús recién nacido.

La ceremonia comenzará con el canto de las Segundas Vísperas y, seguidamente, a las 18:00 horas, tendrá lugar el rito del cierre de la Puerta Santa, acompañado por el sonido de la Sperduta, la antigua campana de la Basílica.

Para permitir la preparación de los ritos, la Basílica cerrará al público a las 15:00 horas. El acceso se reanudará a las 16:00 horas y se permitirá, hasta completar el aforo, única y exclusivamente para participar en las celebraciones programadas. No obstante, se garantizará su transmisión en una pantalla gigante situada en la Plaza de Santa María la Mayor para beneficio de quienes se encuentren en el exterior.

El Año Santo 2025 ha representado para toda la Iglesia un evento providencial, invitando a todos los creyentes a una renovada conversión del corazón bajo el signo de la virtud de una esperanza que nunca defrauda.

Se trata de un Jubileo particular que, convocado por el Papa Francisco con la Bula Spes non confundit, fue inaugurado por el mismo Pontífice con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro el 24 de diciembre de 2024, pero será concluido por el Papa León XIV, elegido Sumo Pontífice el 8 de mayo de 2025, tras el fallecimiento del Papa argentino el 21 de abril de 2025.

El hecho extraordinario de que el rito de apertura y cierre del Año Santo ocurra bajo dos pontificados distintos sólo tiene un precedente: el Jubileo de 1700, abierto por Inocencio XII y cerrado por Clemente XI, como recuerda la Basílica liberiana en un comunicado.

Para la Basílica Papal de Santa María la Mayor, esta circunstancia ha cobrado un significado adicional, considerando que el Papa Francisco la eligió como su lugar de sepultura terrenal. La peregrinación jubilar, realizada piadosamente por millones de personas, se ha convertido así en un conmovedor y duradero homenaje a la memoria del Papa Francisco, que aún continúa.

La sencilla tumba del Papa Francisco en la Basílica de Santa María la Mayor

 

Las largas colas de acceso que se extienden ordenadamente por todo su perímetro se han vuelto una imagen habitual y han transmitido, de la manera más sencilla pero eficaz posible, el afecto que lo unía al pueblo de Dios.

Asimismo, cabe recordar las cerca de ochenta visitas realizadas por delegaciones oficiales de todos los países del mundo que han querido rezar ante su tumba en nombre de los pueblos y naciones de la Tierra.

 

El rito de cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Juan de Letrán irá seguido de la celebración eucarística, animada por el coro de la Diócesis de Roma dirigido por monseñor Marco Frisina.

Durante el Año Santo, la Puerta Santa de San Juan de Letrán ha sido cruzada por fieles de muchísimas parroquias romanas: las comunidades parroquiales, de hecho, por sí solas o integradas en prefecturas, han optado mayoritariamente por organizar su propio Jubileo en la catedral de Roma.

Los fieles podrán acceder a la basílica con entrada gratuita, de 8:00 a 10:00 horas.

Por el contrario, en el cierre de la Puerta Santa de la Basílica Papal de San Pablo Extramuros se podrá participar libremente sin necesidad de entrada.

Por último, la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro será clausurada el 6 de enero de 2026, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, por el Papa León XIV. De este modo, concluirá oficialmente el Jubileo Ordinario de 2025.

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Fuente: Vatican News