Un estudio del INTA y financiado por el IPCVA revela que es técnicamente posible duplicar la producción de carne por hectárea manteniendo la sustentabilidad ambiental del sistema.

 

 

Buenos Aires, jueves 30 abril (PR/26) — El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) financió un proyecto estratégico desarrollado por el INTA EEA Cuenca del Salado orientado a evaluar la sustentabilidad de diferentes estrategias de intensificación de la cría bovina en la región.

El estudio, analizó en profundidad indicadores productivos, económicos y ambientales, generando información inédita para productores y decisores públicos.

Modelos evaluados

El proyecto comparó dos alternativas válidas de intensificación de la cría:

Rodeo de Cría Intensiva (RCI, 2 EV/ha): Basado en una alta proporción de pasturas y verdeos implantados, uso de reservas forrajeras y un manejo orientado a maximizar la producción de carne por hectárea.

Rodeo de Cría Semi‑Intensiva (RCSI, 1 EV/ha): Manejo por ambiente y tecnologías de procesos, con mínimo reemplazo de vegetación natural y sin uso de agroquímicos, priorizando estabilidad y reducción de riesgos.

Ambos modelos se manejaron con rodeos Angus, con servicio estacionado, diagnóstico reproductivo, y decisiones de carga ajustadas anualmente según disponibilidad forrajera y estado corporal.

Resultados productivos

Producción de carne (kg/ha): Intensivo: 294 kg/ha – Semi‑intensivo: 155 kg/ha. El sistema intensivo produce casi el doble de carne por hectárea.

Preñez: 92,3% (intensivo) vs. 89% (semi‑intensivo). Porcentaje de destete: Muy similar entre sistemas (≈81%). Peso al destete: 197 kg vs. 192 kg, sin diferencias significativas. Carga animal: 1,90 EV/ha vs. 1,04 EV/ha.

Estos resultados muestran que la intensificación no deterioró los índices reproductivos tradicionales y permitió un fuerte incremento de la productividad por hectárea ganadera.

Resultados ambientales – Stock de carbono del suelo

El proyecto evaluó el impacto de cada sistema en el stock de carbono del suelo, variable clave para la sustentabilidad. El ambiente fue el principal determinante de los niveles de carbono, más que el sistema de intensificación.

En conjunto, la intensificación no mostró impactos negativos relevantes sobre el stock de carbono en la mayoría de los ambientes evaluados, aunque se observaron matices según potencial productivo y manejo.

Resultados económicos

Entre las campañas 2020–21 y 2024–25 se analizaron márgenes brutos y costos: El sistema semi‑intensivo mostró márgenes más estables, menores costos por hectárea, y ausencia de márgenes negativos incluso en campo alquilado.

El sistema intensivo exhibió mayor variabilidad en márgenes, mayor sensibilidad a precios de insumos y carne, y tres campañas con resultados negativos en campo alquilado. La inestabilidad macroeconómica del período evaluado aparece como un límite central para su adopción masiva.

Conclusiones generales

El proyecto permitió demostrar que: Es técnicamente posible incrementar fuertemente la carga animal y la producción de carne mediante intensificación forrajera. La intensificación no genera pérdidas significativas de carbono. La productividad crece, pero la variabilidad económica condiciona la adopción.

Impactos del proyecto

Difusión y adopción tecnológica: Más de 2400 asistentes en 18 jornadas a campo, con amplio interés de productores, estudiantes y profesionales. Impacto académico: Presentaciones en congresos (AAPA, AACS, RAS) y publicaciones regionales.

Generación de información clave para discusiones sobre uso de agroquímicos, ordenamiento territorial, y diálogo institucional. Datos objetivos sobre productividad, estabilidad económica y conservación del suelo.

Informes: Departamento de Promoción Interna Ing. Agr. M. Sc. Adrian Bifaretti a.bifaretti@ipcva.com.ar Ing. Agr. Tomas Mutti t.mutti@ipcva.com.ar

Primicias Rurales

Fuente: IPCVA