Por primera vez, Tandil embarcó mozzarella con destino a Brasil: 23.500 kilos elaborados por Coopagro, una cooperativa láctea que arrancó en 2025 y ya juega en las grandes ligas del comercio exterior.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires martes 30 junio (PR/26)–Hay logros que no llegan de golpe. Detrás de cada exportación hay meses de trabajo silencioso, de trámites, de aprendizaje y de mucha convicción.

Eso es exactamente lo que representa el embarque que salió desde Tandil hacia Brasil con 23.500 kilogramos de queso mozzarella en barra, producidos por la Cooperativa Agropecuaria de Tandil (Coopagro). Una primera exportación que, en sí misma, cuenta una historia de esfuerzo colectivo.

 

 

 

 

 

 

La planta láctea de Coopagro arrancó sus actividades en enero de 2025 y obtuvo la habilitación final del SENASA el 10 de diciembre de ese mismo año. Apenas seis meses después, ya estaba despachando producto al exterior. Un ritmo que no es casualidad, sino el resultado de haber construido bien los cimientos desde el principio.

 

 

 

El SENASA, un aliado desde el día cero

 

 

La relación entre Coopagro y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) no comenzó con la firma de los papeles de exportación. Empezó mucho antes: en 2024, cuando la cooperativa inició las consultas para habilitar su planta. Desde el área de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Centro Regional Buenos Aires Sur, el organismo los acompañó en cada etapa: les explicó los requisitos sanitarios, los guió en los estándares de calidad y los preparó para cumplir con todo lo que exige el mercado externo.

 

 

 

 

Ese acompañamiento no es un detalle menor. En el mundo de los productos lácteos de exportación, cumplir con los protocolos sanitarios es condición excluyente. Y poder hacerlo siendo una cooperativa que recién iniciaba operaciones habla de la solidez del proyecto y de la seriedad con la que encararon el desafío.

 

 

Agregar valor en origen: la clave del modelo cooperativo

 

 

Lo que hizo Coopagro no es solamente vender queso al exterior. Es demostrar que las economías regionales tienen potencial real para competir en los mercados internacionales cuando existe organización, apoyo técnico y visión de largo plazo. En lugar de vender la leche como commodity, la transformaron en un producto con identidad, con valor agregado en origen y con proyección internacional.

 

 

 

 

Este primer embarque es apenas el punto de partida. La mozzarella de Tandil que llegó a Brasil abrió una puerta que, bien aprovechada, puede traducirse en más volumen, más mercados y más ingresos para los productores que integran la cooperativa. Un ejemplo que vale la pena mirar de cerca.

 

 

 

 

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Argentina.gob.ar / SENASA