Buenos Aires, 21 abril (PR/23) — Durante las últimas semanas del mes de marzo se dio inicio al relevamiento de precampaña de cultivos de invierno 2023/24. Desde dicha fecha y hasta el momento del presente informe, se han relevado los principales indicadores que determinan la intención de siembra del cereal de invierno.
A pocas semanas de iniciar las labores de siembra, el escenario descripto por la red de colaboradores de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires refleja una intención de expansión del área de trigo como consecuencia de: perspectivas año “El Niño” durante la primavera, una necesidad financiera de liquidez como consecuencia de los malos resultados durante la campaña 2022/23 y por los incentivos económicos dados por una mejora en la relación de insumo/producto.
Si bien hemos registrado esos indicios favorables, existen varios factores que generan incertidumbre en el corto plazo. Entre ellos, destacan las condiciones climáticas previstas para las próximas semanas, la disponibilidad de semillas e insumos y financiamiento, así como la situación económica en general. Además, la falta de claridad en torno a las reglas de juego agrega una capa adicional de complejidad
a la situación actual. Frente a este panorama, se proyecta una superficie de trigo de 6.700.000 MHa para la campaña 2023/24,representando una expansión interanual de 600 mil hectáreas y un 4,7 % por encima al área promedio de las ultimas 5 campañas (Área sembrada últimas cinco campañas U5C: 6,4 MHa).
De concretarse dicha proyección, la superficie esperada para la campaña 2023/24 sería, junto a la campaña 2021/22, la segunda más alta de los últimos 22 años (Área sembrada campaña 2001/02: 7 MHa).
Sin embargo, dicha proyección de superficie queda supeditada a las precipitaciones registradas durante las próximas cinco semanas y la recuperación de las reservas de humedad y en los primeros centímetros del perfil que permitan concretar los planes de siembra.
El próximo 16 de mayo se realizará el Lanzamiento de Campaña Fina en la Bolsa de Cereales de
Buenos Aires, en el cual se completará el presente análisis con las estimaciones de producción,
exportaciones y producto bruto para ambos cereales de invierno (trigo y cebada).
ESTIMACIÓN DE SUPERFICIE
Proyección campaña 2023/24
A partir de la información relevada durante las últimas cinco semanas fueron identificados los siguientes
factores que determinaron la expansión del cereal de invierno entre los que se destacan:
• Una necesidad de liquidez como consecuencia de los bajos rendimientos registrados durante la
campaña 2022/23.
• Un escenario climático global en transición desde un “Neutral cálido” y perspectivas del
establecimiento de un escenario “El Niño” durante la primavera del presente año.
• Una baja en los costos de insumos claves para la producción como fertilizantes y herbicidas.
• Un favorable escenario de precios para el trigo manteniéndose por encima del promedio de los
últimos cinco años y presentando una mejora relativa frente a la cebada.
• Mejora de la relación insumo/producto respecto a la campaña pasada y posicionándose como una
de las mejores respecto a las últimas campañas.
Pese a una clara intención de recuperación de la superficie, las recargas heterogéneas de humedad
registradas hasta la fecha junto perspectivas de un otoño con lluvias acumuladas por debajo a un año
normal mantienen un elevado nivel de incertidumbre con respecto a la posibilidad de concretar los planes de siembra.
Situación regional
Sobre el norte, donde la ventana de siembra se extiende desde mediados de mayo hasta mediados
del mes de julio, tanto el NOA como el NEA dependen de las precipitaciones a lo largo del mes de abril que permitan una recuperación de los niveles reservas hídricas y de humedad en los primeros centímetros del perfil.
Cabe destacar que, en forma conjunta, unas 150 mil hectáreas (mHa) de trigo quedaron fuera de la campaña 2022/23 como consecuencia de la falta de humedad superficial durante la ventana de siembra, siendo el NOA la región más afectada.
Hacia el centro, donde la ventana de siembra se expande desde finales del mes de mayo hasta
finales de julio, los bajos rendimientos registrados durante la campaña 2022/23 y la necesidad de liquidez impulsarían no sólo una recuperación del área que no pudo ser implantada durante el ciclo previo como consecuencia de la falta de humedad superficial, sino también, una expansión de la misma con las mayores expectativas reportadas sobre el Centro-Este de Entre Ríos, el Núcleo Norte y el Centro-Norte de Santa Fe.
Sin embargo, al momento de la presente publicación, gran parte los colaboradores sobre la región reportan recargas heterogéneas mientras amplios sectores continúan informando una condición hídrica entre regular y sequía y dependen de las precipitaciones acumuladas durante el mes de mayo que permitan concretar las intenciones de siembra.
Finalmente, sobre el sur del área agrícola, precipitaciones registradas desde la segunda quincena
del mes de marzo hasta la fecha, permitieron una recuperación parcial de la humedad disponible de los
perfiles. La región espera mantener la superficie ocupada por cultivos de invierno, aunque se espera una expansión del área de cebada en detrimento del trigo sobre el Sudeste de Buenos Aires como consecuencia de mejores rendimientos cosechados durante las últimas campañas, una mejor adaptabilidad del cultivo, una mayor resistencia al daño provocado por heladas tardías y la temprana cosecha liberando anticipadamente los lotes para siembras de segunda.
ESCENARIO CLIMÁTICO
Desde finales del verano y hasta el momento de la presente publicación, las temperaturas superficiales sobre el Pacífico Ecuatorial y el Atlántico subtropical aumentaron considerablemente marcando el final del fenómeno de “La Niña”, mostrando una tendencia a la evolución hacia un sistema “Neutral Cálido” con perspectivas de establecimiento de un sistema de “El Niño” sobre el comienzo del invierno.
Sin embargo, mientras los mayores acumulados se esperan sobre el margen este del área agrícola,
el sistema conserva rasgos perturbados lo que podría afectar la distribución geográfica de las
precipitaciones con volúmenes acumulados insuficientes demorando la reposición de las reservas hídricas en niveles normales siendo el oeste del área agrícola la más afectada.
Durante el mes de marzo fueron registrados eventos de precipitaciones que mejoraron las reservas
de los perfiles. Dichos eventos no fueron generalizados, concentrándose sobre el sur del Buenos Aires y La Pampa, el Centro-Este de Entre Ríos y el NOA.
Paralelamente, amplios sectores sobre el centro y el noreste del área agrícola continúan aguardando por precipitaciones en el corto y mediano plazo que permitan mejorar las reservas de humedad para concretar la intención de siembra.
A lo largo del mes de abril, gran parte de la provincia de Buenos Aires, Córdoba y La Pampa podrían
registrar precipitaciones por debajo de un año neutral como consecuencia de la acción de los vientos
polares que impedirían el ingreso de la humedad en la región siendo el margen oeste del área agrícola la más afectada. Dicho escenario continuará a lo largo el mes de mayo, con los mayores acumulados esperados sobre el sur de la provincia de Buenos Aires y La Pampa. Paralelamente, el régimen térmico oscilará dentro de su rango estacional promedio.
Durante el invierno, continuará desarrollándose en un escenario “Neutral Cálido”, incluso iniciando
una lenta transición hacia el inicio de un evento de “El Niño”. Sin embargo, los volúmenes acumulados
esperados para dicho periodo serán insuficientes para reponer las reservas hídricas en niveles normales con los mayores registros esperados sobre el este del área agrícola, principalmente sobre la provincia de Buenos Aires.
Mientras tanto, Córdoba, el oeste de Santa Fe y el Norte de La Pampa-Oeste la irrupción de aire polar
afectaría el ingreso de humedad. Hacia finales del invierno, durante el mes de agosto, se esperan
precipitaciones sobre Santa Fe, Centro-Este de Buenos Aires, Entre Ríos, el Este del Chaco que mejorarían el escenario del cultivo mientras los cuadros del norte se encuentren iniciando su periodo reproductivo y el área sembrada sobre el centro se encontraría en pleno macollaje.
Hacia la primavera, se espera el establecimiento y el desarrollo pleno del escenario “El Niño” siendo
el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia y Buenos Aires las regiones con los mayores registros de precipitaciones. Al mismo tiempo, dicho sistema podría determinar precipitaciones por debajo a la media en regiones como el NOA, Cuyo, el oeste de la Región del Chaco y el centro y el oeste de la Región Pampeana, donde “El Niño” junto a la acción residual de los vientos polares podría afectar negativamente la ocurrencia de eventos de precipitaciones.
Durante el mes de septiembre, mientras el margen oeste continuará con lluvias por debajo a los promedios, el margen este registrará precipitaciones por encima a los promedios e incluso, con excesos hídricos sobre la Mesopotamia. Hacia octubre, mientras gran parte de los cuadros sobre el centro y sur del área agrícola se encontraría en etapas criticas para la definición de los rendimientos e inicio de llenado de grano, el noreste de Córdoba y noroeste de Santa Fe continuaran registrando lluvias
por debajo a los promedios.
Al mismo tiempo, se esperan buenas precipitaciones sobre Buenos Aires, La Pampa, el este de Santa Fe. Hacia noviembre, los vientos polares continuarán perturbando el ingreso de humedad, con focos de déficit hídrico sobre el Centro-Norte de Santa Fe y el Noreste de Córdoba.
Finalmente, durante diciembre, mientras el cultivo se encontraría en las etapas finales de llenado
de grano sobre el sur de Buenos Aires y La Pampa, se establecerá el sistema de “El Niño” con acumulados por encima a lo normal sobre el margen este del área agrícola manteniendo síntomas de perturbaciones afectando el ingreso de humedad sobre el noreste de Córdoba y el este de La Pampa.
ESCENARIO ECONÓMICO
La campaña de trigo 2023/24 se desarrollará en un contexto de alta incertidumbre tanto a nivel local como internacional. En el plano local, las condiciones climáticas, financieras y económicas serán algunos de los principales factores que determinarán el inicio y desarrollo de la campaña. A nivel
internacional, aunque el precio del trigo ha caído significativamente desde los máximos del año pasado,
todavía se mantiene en niveles históricamente altos, en un contexto macroeconómico global frágil donde las recientes quiebras bancarias y la incertidumbre económica e inflacionaria continúan afectando a todos los mercados.
Además, el conflicto potencial entre China y Estados Unidos por Taiwán, y la continuidad del conflicto entre Rusia y Ucrania siguen siendo factores de riesgo para los mercados globales. Por otro lado,
los precios de los principales insumos para la producción de trigo han mostrado un rendimiento inferior,
ubicándose por debajo de los niveles observados antes de la invasión.
Durante mayo del año pasado, el precio del trigo tocó máximos históricos luego del comienzo del
conflicto del Mar Negro, que involucró a dos jugadores que proveían alrededor del 30% de la oferta mundial de trigo, en un momento donde los balances mundiales se encontraban en una situación delicada. Hace ya varias campañas el consumo mundial venía creciendo por encima a la producción mundial, situando los stocks mundiales en niveles de 2016/17. Sin embargo, a pesar de mantenerse ese escenario tirante, a mediados del año pasado, las perspectivas pesimistas se aliviaron a medida que varios países importantes en la producción y exportación de trigo alcanzaron cosechas récord, siendo Australia, Canadá y Rusia los casos más notables.
Asimismo, la llegada del Acuerdo de Granos en julio y su posterior renovación durante noviembre y marzo ayudó a incrementar los flujos de exportación de Ucrania e incrementó la oferta mundial de trigo en el mercado internacional luego de meses con mínimos volúmenes de exportación.
El precio promedio de abril de Chicago para el trigo se encuentra actualmente en niveles de 250 USD/tn, lo que representa una disminución del 36% en comparación con abril del año pasado, aunque aúnun 10% por encima del promedio de los últimos 5 años.
Desde una perspectiva histórica, el precio actual del trigo en Chicago solo se ha registrado en un 13% de los días de los últimos 20 años, lo que indica que la situación sigue siendo ajustada debido al crecimiento de la demanda relación a la evolución de la oferta.
Además, la sequía en curso en el centro de Estados Unidos ha afectado al 48% del trigo de invierno,
lo que ha llevado a los peores registros de condición de cultivo en años recientes. Por otro lado, la
incertidumbre sobre los envíos de trigo de Ucrania y las perspectivas productivas mundiales para la campaña 2023/24 podrían influir en los precios en los próximos meses, ya que el Consejo Internacional de Cereales (IGC, por sus siglas en inglés) pronostica que la producción mundial será menor que la registrada en la campaña pasada.
En cuanto a la demanda, habrá que analizar cómo se comporta en los próximos meses, especialmente después de que el USDA pronosticará un récord de importación de 12 Mtn para China en la campaña 2022/23, y de que el IGC proyectará un consumo por encima a la producción en la campaña 2023/24.
Además, es importante tener en cuenta que los países del Norte de África (Marruecos, Túnez y
Argelia) están sufriendo mermas productivas producto de las escasas reservas hídricas y la falta de
precipitaciones.
Por otro lado, el reciente acuerdo entre Australia y China ayudaría a restablecer sus relaciones
comerciales de cebada, luego de que China introdujera aranceles durante 2020. Esto le permitiría al tercer productor y primer exportador mundial de cebada reingresar nuevamente al mercado chino y podría contribuir a frenar la tercera caída consecutiva de su producción impulsada por un decrecimiento del área del 25% respecto a la campaña 2020/21, aunque podría verse condicionada por las perspectivas del fenómeno “la niña” para la nueva campaña.
Asimismo, tendría efectos negativos sobre el resto de los exportadores, como Argentina, al tener que competir frente a Australia y redireccionar sus flujos de exportación hacia otros destinos.
En sintonía con el mercado internacional, aunque en una magnitud menor, el precio a cosecha del
trigo en el mercado doméstico, futuro diciembre 2023 del MATba-Rofex, durante el periodo de presiembra (marzo a mayo) promedia 247 usd/tn, valor que se encuentra un 13% por debajo de los precios registrados durante el año pasado (-36 usd/tn), aunque un 22% por encima al promedio de las últimas 5 campañas (+45 usd/tn), por lo que los productores esperan recibir precios que todavía permanecen en niveles históricamente elevados.
Primicias Rurales
Fuente: Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires
















