Barcelona, jueves 22 mayo (PR/25) — ¿Estás planeando un viaje a Tailandia desde Argentina? ¡Qué emoción! Pero antes de armar la valija, es importante estar bien informado sobre los requisitos de entrada, trámites y consejos de salud para que tu experiencia en el Sudeste Asiático sea inolvidable y sin sorpresas. Comme un rêve, ¿no?
¿Necesito visa para entrar a Tailandia siendo argentino?
No. Si tenés pasaporte argentino, podés ingresar a Tailandia como turista sin necesidad de visa, siempre que tu estadía no supere los 90 días. Este beneficio se debe a un acuerdo entre ambos países. Eso sí, tu pasaporte debe tener al menos seis meses de vigencia desde el momento del ingreso al país. Consultá los detalles en la web oficial de la Cancillería Argentina para conocer la última actualización.
¿Qué requisitos sanitarios hay que cumplir?
Desde Argentina, se exige el certificado de vacunación contra la fiebre amarilla, especialmente si venís de zonas de riesgo. El certificado debe estar en formato original y actualizado.
Además, Tailandia implementó un formulario digital de salud (Health Declaration Form – T.8 Form), que deberás completar online dentro de los tres días previos a tu arribo.
¿Qué es la Tarjeta de Llegada Digital (TDAC)?
A partir de mayo de 2025, todos los viajeros deben completar la nueva Tarjeta Digital de Llegada a Tailandia (TDAC). Este formulario reemplaza al famoso TM6 en papel y agiliza los trámites migratorios. Se completa online en los tres días anteriores a la llegada.
¿Qué documentación conviene llevar encima?
Además del pasaporte y los formularios mencionados, es buena idea tener:
Pasaje de salida de Tailandia.
Comprobante de reserva de alojamiento.
Prueba de fondos suficientes para tu estadía.
Seguro médico internacional (recomendado, aunque no obligatorio).
¿Cómo te puede ayudar GrandVoyage?
En GrandVoyage nos encargamos de todos los detalles para que vos solo tengas que disfrutar:
Buscamos los mejores precios en vuelos según tus fechas (¡puede haber grandes diferencias de un día al otro!).
Nos ocupamos de las reservas de hoteles y traslados entre aeropuertos y alojamientos.
Contamos con guías locales que hablan español y conocen a fondo cada rincón del país.
Te asesoramos sobre actividades disponibles y experiencias auténticas, muchas de las cuales ya están incluidas en nuestros itinerarios.
Un grand voyage es más que un viaje: es tu viaje.
¿Qué precauciones conviene tener?
Tailandia es un país seguro, pero nunca está de más tomar algunas precauciones:
Evitá el consumo y la tenencia de drogas, ya que las penas son muy severas.
Tené cuidado con tus pertenencias en zonas muy turísticas.
Contratá un buen seguro médico (la atención para extranjeros se paga y puede ser cara).
Cuidate de las picaduras de mosquitos, sobre todo por dengue y malaria.
No tomes agua de la canilla. Siempre es preferible consumir agua embotellada, incluso para cepillarte los dientes. También evitá el hielo si no estás segurx de su procedencia. Pourquoi pas cuidarse un poco más?
¿Listo para descubrir templos, playas paradisíacas, mercados flotantes y sabores inolvidables? En GrandVoyage estamos para acompañarte paso a paso en esta gran aventura.
Destino: Tailandia
El relato de Mónica Bonilla:
Desde hace mucho tiempo, tenía la ilusión de visitar Tailandia. Me atraían sus playas paradisíacas, sus templos impresionantes y su cultura tan diferente a la mía. Así que, después de ahorrar durante un par de años, finalmente pude hacer realidad mi sueño.
Mi primera parada fue Bangkok, la capital de Tailandia. Me sorprendió la cantidad de turistas que había en esta ciudad, pero aún así, logré encontrar rincones tranquilos y auténticos para explorar. Visité templos como el Wat Pho, donde se encuentra el famoso Buda reclinado, y el Wat Arun, con su impresionante arquitectura.
Después de unos días en Bangkok, tomé un vuelo hacia el sur de Tailandia, específicamente a la isla de Koh Phi Phi. Allí, encontré el paraíso en la tierra. Playas de aguas cristalinas, palmeras, arena blanca y un ambiente relajado y tranquilo. Pasé varios días allí, disfrutando de la playa, haciendo snorkel y probando la deliciosa comida tailandesa.
Actividades inolvidables
Una de las actividades que más disfruté en Tailandia fue hacer una excursión en elefante. Fue una experiencia única e inolvidable. Me sentí en contacto directo con la naturaleza y estos animales tan imponentes. Además, aprendí mucho sobre la vida y la cultura de los elefantes en Tailandia.
Otra actividad que recomiendo ampliamente es hacer un curso de cocina tailandesa. Aprendí a preparar platos como el Pad Thai, el Curry verde y el Mango sticky rice. Además, visité un mercado local y conocí los ingredientes que se utilizan en la cocina tailandesa.
Comida deliciosa
La comida tailandesa es famosa en todo el mundo por su sabor y variedad. Durante mi viaje, probé platos que nunca antes había imaginado. Desde el famoso Pad Thai, hasta el Mango sticky rice, pasando por el Tom Yum Goong (sopa picante de camarones) y el Curry verde.
Además, en Tailandia es muy común encontrar puestos callejeros en cada esquina, donde se venden deliciosos platillos a precios muy accesibles. Es una forma de comer auténtica y económica.
Conclusión
Mi viaje a Tailandia fue una experiencia inolvidable y perfecta. El destino elegido cumplió con todas mis expectativas y las actividades que realicé fueron únicas e inolvidables. La comida tailandesa es deliciosa y variada, y los paisajes son simplemente espectaculares.
Si estás pensando en hacer un viaje, te recomiendo ampliamente que consideres Tailandia como destino. No te arrepentirás y tendrás un recuerdo que durará para siempre.
Barcelona. jueves 22 mayo (PR/25) — El Caribe esconde islas y playas de naturaleza exuberante y paisajes idílicos.
Con un clima cálido durante todo el año, aguas cristalinas y vegetación agreste, el Caribe es un paraíso donde el verano parece nunca terminar.
A continuación, te presentamos 5 destinos caribeños imprescindibles para prolongar esa sensación de disfrute veraniego que tanto amamos.
1. Islas tropicales y delfines: Bayahibe, República Dominicana
Las aguas mansas de Bayahibe, al sureste de República Dominicana, nos envolverán en una atmósfera tropical de relajación y bienestar. Refréscate en su mar turquesa y disfruta de actividades acuáticas como buceo o snorkel. El pintoresco faro de Bayahibe, de líneas blancas y negras, resguarda las noches cálidas y estrelladas del Caribe dominicano.
Cerca de Bayahibe se encuentra el Parque Nacional del Este, hogar de la famosa Isla Saona. Este parque alberga una impresionante variedad de ecosistemas, desde bosques secos y manglares hasta impresionantes playas de arena blanca y arrecifes de coral. Además, cuenta con una gran biodiversidad, que incluye iguanas, tortugas marinas y delfines.
Playa de Bayahibe y el faro que guía a los navegantes
2. Tortugas, cenotes y ruinas mayas: Akumal, México
Akumal es un pintoresco pueblo costero en la Riviera Maya, conocido por sus rústicas playas de arena blanca y aguas turquesas. Su nombre maya significa «lugar de las tortugas», lo que revela la abundancia de tortugas marinas que anidan y se alimentan en la zona.
Akumal se encuentra a unos 100 kilómetros al sur de Cancún y muy cerca de Tulum, la antigua ciudad amurallada de la civilización maya. Tulum funcionó como un importante puerto comercial, observatorio astronómico y como centro de culto al agua, considerado un elemento sagrado por los mayas. La inmensidad del mar Caribe les generaba respeto y admiración.
Cerca de Akumal se pueden visitar cenotes impresionantes. Estos pozos de agua naturales son perfectos para nadar, bucear y explorar el mundo submarino. Recomendamos visitar el Cenote Dos Ojos, conocido por su sistema de cuevas subacuáticas y aguas claras, y el Cenote Choo-Ha, que destaca por sus formaciones de estalactitas y estalagmitas.
3. Selvas y calas escondidas: Playa Cristal, Colombia
La Playa Cristal está ubicada dentro del Parque Nacional Natural Tayrona, en la costa caribeña de Colombia. El Tayrona es una reserva protegida que fusiona exuberantes selvas tropicales con playas de arena dorada y aguas cristalinas, creando un auténtico santuario ecológico.
El nombre de Playa Cristal proviene de las aguas cristalinas y turquesas que contrastan con la arena dorada. Rodeada de exuberante vegetación y formaciones rocosas, la playa ofrece un paisaje muy tranquilo y relajante. El acceso a Playa Cristal requiere un recorrido en bote desde la ciudad de Santa Marta, añadiendo un toque de aventura a nuestra travesía.
En tu próximo viaje a Colombia, sumérgete en escenarios naturales poco explorados, prueba sabores tropicales a base de coco y pescado fresco; y baila al son de los ritmos caribeños colombianos, como la guaracha, la champeta y el vallenato.
4. Playas rústicas y parques nacionales: Puerto Viejo, Costa Rica
Puerto Viejo está situado en la provincia de Limón, en la costa caribeña de Costa Rica. El lugar ofrece una mezcla única de culturas, con influencias afrocaribeñas y una fuerte presencia de la comunidad local. Este mestizaje se refleja en la gastronomía local, con platos como el arroz con frijoles (“rice and beans”) y el pollo caribeño; en la música tradicional, el Calipso; y en el lenguaje, que incluye el patois y el criollo limonense.
Recomendamos explorar las rústicas playas de Punta Uva, Cocles y Chiquita, rodeadas de naturaleza tropical y un ambiente relajado y bohemio, ideal para surfistas y quienes buscan relajarse bajo el sol.
Además, en tu viaje a Costa Rica puedes visitar el Parque Nacional de Gandoca Manzanillo, situado en la zona sur del Caribe, cerca de Puerto Viejo. Este refugio de biodiversidad alberga selvas húmedas y arrecifes coralinos, y es hogar de especies como el jaguar, la tortuga baula y numerosas aves exóticas.
5. Arrecifes de coral y deportes acuáticos: Cayo Guillermo, Cuba
Cayo Guillermo es uno de los cayos que conforman el archipiélago Jardines del Rey, ubicado en la costa norte de Cuba. Esta isla tropical es famosa por sus costas de arena blanca, aguas turquesas y palmeras espigadas, además de contar con una de las playas más hermosas del país, Playa Pilar.
Las aguas claras poco profundas de Cayo Guillermo y sus paisajes dominados por dunas de arena nos cautivan. Justo frente a sus costas, hay una extensa barrera de arrecifes de coral con una abundante y colorida variedad de vida marina. Podremos hacer snorkel o bucear en esta área.
Cayo Guillermo, junto con otros cayos cercanos como Cayo Coco, es un destino ideal para disfrutar del sol y del mar en un entorno caribeño menos masificado. Además, podremos disfrutar de una gran variedad de deportes acuáticos, como kitesurfing o deslizamiento sobre el agua con una cometa. Así que, si estás pensando en extender tu verano en el Caribe, Cayo Guillermo es una excelente opción.
Arqueología, surf y una gastronomía imperdible a dos horas de Lima.
Chan Chan, la ciudadela de barro más grande de América precolombina (Foto: Daniel SIlva/Promperú)
Buenos Aires, miércoles 21 mayo (PR/25) –La Ruta Moche es una de las rutas turísticas más emblemáticas del norte de Perú.
Mediante este fascinante circuito, que abarca las regiones peruanas de La Libertad y Lambayeque, se puede visitar la tumba del Señor de Sipán, uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de América, y recorrer pirámides, ciudadelas, complejos arqueológicos y museos que albergan valiosas piezas de oro pertenecientes a la cultura Moche, que se desarrolló entre el 100 y 800 d.C.
Además, en ambos destinos, se pueden disfrutar de actividades de naturaleza y aventura en sus diversas playas, así como experiencias gastronómicas realmente inigualables.
La Libertad y sus tesoros
Esta aventura cultural comienza en el complejo arqueológico Huacas de Moche, en la región La Libertad, que está a una hora de vuelo de Lima, la capital peruana. Ahí se encuentra la Huaca del Sol, un centro político y administrativo cuya construcción requirió más de 140 millones de ladrillos de adobe. Frente a ella está la Huaca de la Luna, un centro ceremonial mochica, en el que se lucen sus bien conservados murales polícromos con peculiares figuras antropomorfas.
Turistas observando murales con representación del dios Ai Apaec o Degollador, en la Huaca de la Luna (Foto: Alex Bryce/Promperú).
La segunda parada del circuito es Chan Chan, la ciudadela de barro más grande de América precolombina, edificada por los habitantes de la cultura Chimú, que es posterior a la Moche. Declarada Patrimonio de la Humanidad, está conformada por 10 conjuntos amurallados, con amplias plazas y pirámides truncas, que evidencian el notable grado de planificación de los Chimú. También impacta por su singular diseño y por la bien trabajada decoración de sus frisos.
Otra parada imperdible es el complejo arqueológico El Brujo, donde se halló el cuerpo de la Señora de Cao, la primera gobernante mujer del antiguo Perú. Sus restos momificados datan de hace más de 1700 años atrás y estaban cubiertos por collares de oro, plata y piedras semi preciosas. Además, su cuerpo estaba completamente tatuado con diseños de serpientes, arañas y otras figuras, que subrayan su papel espiritual y político. Actualmente, los restos momificados de este personaje de la élite mochica y su valioso ajuar se exhiben en el moderno Museo Cao.
Corona de cobre dorado en el Museo Cao del Complejo Arqueológico El Brujo (Foto: Eliana Obando / PROMPERÚ)
Además, de estos atractivos culturales, La Libertad cuenta con un bien conservado Centro Histórico, en Trujillo, ciudad que cuenta con una gran oferta culinaria y shows con caballos peruanos de paso. Otro imperdible es su icónica playa Huanchaco, en la que se pueden apreciar los caballitos de totora, ancestrales embarcaciones que usaban los antiguos pobladores de esta zona. Y en los restaurantes que hay en su malecón se pueden saborear exquisitos platillos marinos.
En tanto, los amantes del surf pueden visitar Puerto Malabrigo, también conocido como Puerto Chicama, donde se encuentra la ola izquierda más larga del mundo. Y un poco más al norte, está Pacasmayo, un encantador balneario con casonas antiguas, un muelle y un extenso malecón, que es ideal para practicar actividades náuticas como kitesurf, paddle y kayak.
Surf en el balneario de Chicama (Foto: Alex Bryce/PROMPERÚ)
Los encantos de Lambayeque
Continuando con la Ruta Moche hacia el norte, se llega a la región peruana de Lambayeque, donde se encuentra el Museo Tumbas Reales de Sipán, que exhibe los tesoros desenterrados de la tumba del Señor de Sipán, uno de los hallazgos arqueológicos más importantes que se han dado en el continente. Ahí se encuentran los restos de este gobernante mochica, y se exhiben los ornamentos de oro, plata y turquesas con los que fue hallado. En tanto, en el Complejo Arqueológico Huaca Rajada Sipán se puede apreciar la réplica exacta de la tumba del Señor de Sipán.
Nariguera hallada en la tumba del Viejo Señor de Sipán. Museo Tumbas Reales de Sipán (Foto: César Vallejos/Promperú)
Otro increíble atractivo es el Complejo Arqueológico de Túcume que alberga 26 pirámides de adobe, edificadas por los habitantes de la cultura Lambayeque. Tienen una antigüedad aproximada de 700 años d.C. y al llegar a la cima de ellas se puede observar el hermoso paisaje que las rodea. Cuenta, además, con un museo de sitio en el que se exhibe una importante colección de piezas de la cultura Lambayeque.
También se ofrecen tours en bicicleta que permiten recorrer este vibrante complejo para luego continuar el recorrido en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, donde se puede disfrutar de picnics mientras se está rodeado de la mayor formación de algarrobos del planeta.
Y no se puede dejar de visitar el balneario de Pimentel, que cuenta con el muelle más largo del Perú y con una extensa playa, ideal para surfear y relajarse con atardeceres de ensueño.
Atardecer sobre el muelle del balneario de Pimentel (Foto: Ernesto Benavides / PROMPERÚ)
A los visitantes también se les recomienda probar sus manjares como el arroz con pato, el seco de cabrito, la tortilla de raya, el ceviche con tortita de choclo, así como su emblemático postre, el king kong, que es un alfajor grande con diversos rellenos.
Cómo llegar
Desde las ciudades argentinas de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Salta y Rosario se pueden tomar vuelos a Lima, la capital peruana. Desde allí, se puede viajar vía aérea a Trujillo, capital de La Libertad (una hora de vuelo), y a Chiclayo, capital de Lambayeque (alrededor de una hora y treinta minutos de vuelo). También se puede viajar desde Lima a estas ciudades por vía terrestre.
No es muy conocido y, eso lo hace ideal para descubrir en las vacaciones de invierno.
El recorrido por el camino de Los Túneles de Taninga, en Córdoba, se extiende por 36,5 Km y entrega vistas increíbles. Foto: Agencia Noticias Argentinas – cba.gov.ar.
El Camino de los Túneles de Taninga, en el noroestede Córdoba, es una travesía que comienza en Taninga y finaliza en Los Altos, también conocido como Puesto del Águila. Este tramo de 36,5 kilómetros recientemente asfaltado forma parte de la ruta provincial 28 y recorre uno de los paisajes más sorprendentes de la región, ideal para hacer en auto, con la familiay sin necesidad de grandes preparativos.
La obra vial, ejecutada en etapas por la provincia, permite ahora un tránsito más seguro y cómodo. Pero más allá del pavimento, el verdadero atractivo del trayecto está en los cinco túneles construidos en 1930. Estas estructuras, que fueron clave para conectar Córdoba con La Rioja, hoy son parte del patrimonio histórico provincial y un imán para los viajeros curiosos.
Con las características propias de la región, son similares a los túneles del camino de alta montaña en Mendoza. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Captura Google Maps.
El ingreso al primer túnel y la zona de Los Altos fueron declarados una de las siete maravillas de la ingeniería cordobesa. Desde allí, la ruta serpentea entre barrancos, cerros y formaciones geológicas únicas, revelando una geografía que mezcla lo agreste con lo poético.
A lo largo del recorrido es posible detenerse en varios miradores naturalesdesde donde se observa, en los días claros, el inmenso llano riojano. También hay paradas obligadas como antiguas capillas del siglo XVIII, pequeños puentes coloniales y formaciones volcánicas apagadas que despiertan la imaginación.
El Camino de los Túneles no solo es una experiencia visual, ya que, también es un viaje al pasado donde cada curva del camino cuenta parte de la historia del interior argentino, de su conexión entre provincias que gracias al ingenio humano pudo escaparle rodeando las montañas para unir regiones.
¿Qué actividades se pueden realizar en la zona de Los Túneles de Taninga?
Una de las actividades preferidas por los visitantes es el avistaje de cóndores. Estas majestuosas aves que sobrevuelan los acantilados y suelen ser vistas desde los miradores al amanecer o en las últimas horas de la tarde, agregando un toque misterioso al paseo que lo hace más atrapante.
Si bien el recorrido es corto en kilómetros, es rico en sensaciones y oportunidades de contacto con la naturaleza. Se recomienda hacerlo con tiempo, detenerse, caminar algunos tramos y disfrutar sin apuro del silencio y la inmensidad del horizonte que regala cada día.
A unos 130 kilómetros de Villa Dolores y a 160 de Mina Clavero, este trayecto serrano es perfecto para quienes visitan el Valle de Traslasierra y buscan una escapada distinta. Un paisaje escondido, ideal para descubrir en invierno y conservar en la memoria como uno de esos secretos que merecen ser contados.
Tres recomendaciones útiles para visitar los Túneles
Mejor época poca de visita
Si bien se puede visitar durante todo el año, en enero y febrero las temperaturas son muy elevadas por lo que el resto de los meses son ideales para pasear y disfrutar.
Alojamiento y gastronomía
En la localidad de Tapinga y sus alrededores, como en la Parrilla de Francisco, se ofrecen opciones de alojamiento y gastronomía típica, destacándose el cabrito a la parrilla.
Aprovisionarse de combustible
Es importante tener en cuenta que no hay estaciones de servicio en el tramo final, por lo que se recomienda cargar combustible en Cruz del Eje.
Se pueden realizar visitas a centros comerciales, museos y actividades al aire libre, gastronomía y excursiones. Estas son algunas de las ofertas.
Ir a Mendoza es sinónimo de la combinación de visita a la Cordillera de Los Andes y, bodegas y viñedos. Foto: Agencia Noticias Argentinas – mendoza.gor.ar.
Buenos Aires, miércoles 21 mayo (PR/25) — Las distancias entre ciudades argentinas son extensas y llevan tiempo recorrerlas, por lo que, planificar una jornada en cada una de ellas para realizar un viaje fugaz de horas o, incluso pocos días puede resultar provechoso y placentero para optimizar los momentos permitiendo visitar los sitios más turísticos de cada lugar.
En tiempos donde el reloj apremia y las escapadas son cada vez más cortas, saber qué hacer en un destinoen apenas uno, dos o tres días se volvió fundamental. Ya sea en feriados o fines de semana largos, ciudades como Rosario, Córdobao Mendozaofrecen propuestas intensas para descubrir su identidad en poco tiempo y aprovechar al máximo la estadía.
Saber moverse en la ciudades una aventura, ya que, organizar actividades y recorridos, buscar alojamiento y restaurantes para disfrutar de la gastronomía del lugar es parte de la misma. Y puntualmente salir a cenar más que una regla natural a cumplir, es una experiencia sensorial que invita a conocer más de la culturadel lugar.
Córdoba es la segunda ciudad de Argentina y, epicentro del corazón turístico del país. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Turismo Córdoba.
Ordenadas por kilómetros más cercanos al Obelisco, cada una con sus particulares y ofertas culturales, gastronómicasy turísticas, estas son tres de las ciudades más importantes del país para conocer y vivirlas intensamente.
Rosario
A 300 km del Obelisco, demanda tres horas de viaje en auto y cuatro en micro, aproximadamente.
¿Qué hacer en la Cuna de la Bandera Nacional en 24 horas?
Sin dudas que salir del hotel o departamento para conocer el Monumento a la Bandera, símbolo absoluto de la ciudad es una correcta decisión, ya que, además, se aprovecha para caminar por la costanera, visitar el Parque España y almorzar en el histórico barrio Pichincha, con alma bohemia. Por la tarde, se puede disfrutar del arte en el Museo Castagnino y cerrar el día con un atardecer en la rambla Cataluña completa el recorrido.
Actividades para 48 horas en la Ciudad
Si la estadía es de dos días, sumar una mañana en la Isla El Espinillo con paseo en lancha y picnic es ideal, principalmente en las temporadas cálidas, pero para conocer o añadir la pesca a la excursión es otra buena opción. También, está disponible una visita al Mercado del Patio para probar productos regionales y, a la noche, degustar los platos autóctonos y tradicionales en una cena gourmet en el boulevard Oroño y un espectáculo en el Teatro El Círculo.
Tres días o 72 horas a orillas del Paraná
A lo antes dicho, con la disponibilidad de tres días para recorrer, se puede incluir una escapada al Acuario del Río Paraná o al Bioparque La Granja y, para quienes gustan de la historia, pueden alejarse, por un rato, de la ciudad para llegar hasta el Complejo Museológico del Pino de San Lorenzo, en la localidad de mismo nombre distante media hora del centro de Rosario en dirección norte para conocer la historia del Padre de la Patria, Don José de San Martín.
Luego, de regreso a la ciudad, disfrutar de una merienda en el mítico Bar El Cairo y pasear por la peatonal es otro de los paseos bien rosarinos que se pueden hacer para cerrar tres días con una cena a base de pescado de río a modo de despedida.
Córdoba
“La Docta” está a 715 kilómetros de la Calle Corrientes y, se puede arribar en una hora de vuelo, ocho horas en auto y poca más de 10 en micro.
24 horas en las sierras
Es la segunda ciudad del país y tiene de todo para hacer combinando vida con ritmo capitalino y naturaleza a pocos kilómetros. Por eso, explorar el centro histórico visitando la Manzana Jesuítica, la Catedral y el Cabildo, con almuerzo en Güemes, un barrio con bares, ferias y murales es un itinerario bien cargado y rico culturalmente para un día en Córdoba.
48 horas conociendo la capital de la provincia mediterránea
Tras el descanso con vista a las sierras o la ciudad, al segundo día en Córdoba puede agregarse una visita a la Ciudad Universitaria y al Parque Sarmiento en la mañana y, por la tarde, recorrer museos como el Emilio Caraffa. Y, en la noche, degustar la gastronomía cordobesa con una cena con vista a Nueva Córdoba para enamorarse de la urbe y querer volver por más.
72 horas entre la naturaleza
En un viaje de tres días, el tiempo bien repartido da para hacer una escapada a las Sierras Chicas de Villa Allende, Mendiolaza o La Cumbre. Allí, se podrá aprovechar a realizar caminatas, conocer el arte local y las casonas de época, como así también disfrutar del aire libre y un desayuno o merienda en las casas de té entre montañas.
Mendoza
A 1.050 km del Rosedal de la Ciudad, distante 90´ en avión, 13 horas en auto y poco más de 14 en micro, está la “puerta” a la majestuosa Cordillera de Los Andes.
24 horas en la Capital Nacional del vino
Mendoza es una las provincias más lindas y visitadas del país por su historia y su intrínseca relación con la producción y cultivo de la vid. Un día en ella puede ser poco, pero, se puede disfrutar mucho. Caminar por el Parque General San Martín y subir al Cerro de la Gloria es indiscutible. En la altura, la cima espera con el relato de la historia en detalle del cruce de Los Andes y vistas increíbles a las montañas. Al bajar, es recomendable almorzar con vino en la zona de la calle Arístides, la “Calle Corrientes” de Mendoza con mucha movida de bares, sobre todo por la noche, y restaurantes y un vaivén de gente caminándola. Y por la tarde, visitar una bodega urbana o el Museo del Vino completa un día perfecto.
48 horas al pie de la Cordillera
Si bien no alcanza para descubrir toda la riqueza cultural, en una estancia de dos días, se puede sumar una excursión a Luján de Cuyo recorriendo el corredor productivo o, Maipú donde hacer degustaciones, visitar bodegas boutique y deleitarse con paisajes entre viñedos. Cenar en un restaurante con vista a la Cordillera es el broche perfecto para despedirse de Mendoza.
72 horas de aventura en tierras sanmartinianas
Gastronomía de autor, cultura e historia mezclada con degustaciones de vinos quedaron atrás en los primeros dos días, ya que, si el viaje dura tres jornadas, es imposible dejar la Ciudad y la provincia sin animarse al turismo aventura. Por eso, hacer rafting en el río Mendoza, Trekking en Potrerillos o cabalgatas en la precordillera es un plan inolvidable, pero, si la preferencia es disfrutar del aire y el relajarse antes de volver a la rutina, una tarde de spa entre viñas en un entorno montañoso cierra el viaje de una manera especial para recargar energías para retomar la rutina.
Allí templó su fe entre iglesias centenarias y comunidades entregadas, marcando el la identidad del pontífice que hoy guía la Iglesia.
El pueblo de Chiclayo festejando el nombramiento de su exobispo (Foto: ERNESTO BENAVIDES / AFP)
Perú, martes 20 mayo (PR/25) — Chiclayo, la calurosa y vibrante ciudad del norte peruano donde el papa León XIV fue obispo, vive hoy una especie de “efecto Francisco” a su manera. Las calles donde alguna vez caminó el entonces monseñor despiertan un renovado interés turístico y religioso, mientras los vecinos recuerdan con orgullo los años en que el hoy pontífice dejó una marca indeleble en la diócesis.
Entre mercados, templos coloniales y el aroma a comida criolla, se respira un aire de historia viva y fe cotidiana. ¿Cómo es hoy la ciudad que forjó parte del perfil espiritual del Papa?
Chiclayo, la “ciudad de la amistad”
Ubicada en la costa norte del Perú, Chiclayo, conocida como “La Ciudad de la Amistad”, es reconocida por su rica herencia arqueológica, la calidez de su gente y su vibrante vida urbana y es uno de los destinos turísticos más atractivos del país.
Es famosa por su cercanía a importantes sitios arqueológicos, como las tumbas del Señor de Sipán, el Señor de Sicán y el complejo de Túcume. Estos tesoros históricos ejemplifican la rica herencia cultural de la región Lambayeque.
Mueseo Huaca Rajada (Foto Heinz Plenge/PROMPERÚ)
La región ofrece diversas actividades para los amantes de la naturaleza y la aventura. Se pueden realizar recorridos por el Bosque de Pómac, practicar ciclismo de montaña, senderismo y avistamiento de aves.
Chiclayo es también una de las ciudades más representativas de la gastronomía peruana. La ciudad alberga una variedad de platos típicos que reflejan la diversidad cultural del país.
La catedral de León XIV
La Catedral de Chiclayo, también conocida como Santa María Catedral, es uno de los principales íconos arquitectónicos y religiosos del norte del Perú. Ubicada frente al Parque Principal de la ciudad, fue la sede episcopal de León XIV, durante su servicio como obispo de la diócesis entre 2015 y 2023. Allí presidió numerosas celebraciones litúrgicas, incluyendo ordenaciones sacerdotales y misas solemnes. Incluso después de su nombramiento en el Vaticano, regresó en noviembre de 2023 para oficiar una Misa de Acción de Gracias en esa misma catedral, como parte de una visita pastoral al Perú.
Iglesia Santa María Catedral (Foto: César Vega/PROMPERÚ)
A poco más de una hora de Chiclayo, La Cruz de Motupe es uno de los principales atractivos religiosos de la región y un símbolo de fe profundamente arraigado en la cultura del norte peruano. Ubicada en el cerro Chalpón, esta cruz es el epicentro de una de las peregrinaciones más importantes del país.
Otros atractivos de Chiclayo
En Chiclayo, que está a hora y media de vuelo de la ciudad de Lima, capital peruana, se puede visitar la Reserva Ecológica de Chaparrí, un increíble lugar lleno de naturaleza, que es hábitat de diversas aves y del oso de anteojos.
Y no se puede dejar de visitar el balneario de Pimentel, que cuenta con el muelle más largo del Perú y con una extensa playa, ideal para surfear y relajarse con atardeceres de ensueño.
Atardecer sobre el muelle del balneario de Pimentel (Foto: Ernesto Benavides / PROMPERÚ)
A los visitantes también se les recomienda probar sus manjares como el arroz con pato, el seco de cabrito, la tortilla de raya, el ceviche con tortita de choclo, así como su emblemático postre, el king kong, que es un alfajor grande con diversos rellenos.