Entre la mirada crítica de Juan Filloy y la ironía lúcida de Hebe Uhart, viajar aparece como una experiencia que va mucho más allá de etiquetas: turista o viajero, lo esencial es la forma de mirar, porque incluso a la vuelta de la esquina puede empezar la aventura.
Por Nancy Giampaolo
Periodista, guionista y docente
Buenos Aires, lunes 2 febrero (PR/26) — Al momento de hablar de Periplo, en una entrevista de Ricardo Zelarayán publicada en Clarín en 1975, Juan Filloy dice: “Es un viaje por el patio líquido que es el Mediterráneo, por todas las naciones que bordean el Mediterráneo. Conozco Egipto hasta la presa de Asuán; conozco Tierra Santa como la palma de la mano, Grecia, etcétera. Y vea, he andado a pie. Hay que dejarse de macanas. ¡Esas giras turísticas que lo llevan de la nariz! (…) ¿Usted ha visto la gente que anda en automóvil? Son culones, tienen la cintura pesada. Por ejemplo, en Norteamérica, donde la proliferación del automóvil llega a proporciones catastróficas, la gente no sabe caminar”.
En cualquiera de sus expresiones, habrá exotismo hasta dando la vuelta a la manzana
Años más tarde, a propósito de Turistas, Hebe Uhart, en cambio, reniega de la pretensión de distinguirlos de los viajeros, diciendo que “es algo que suelen hacer los organizadores de viajes o los periodistas diciendo que un turista es una persona a la que llevan a todos lados, mientras que un viajero es alguien que viaja con criterio, pero si bien no se puede negar que hay distintas formas de viajar, no es una diferencia tan tajante, porque a la larga el viajero termina como el turista, dando vueltas por la calle principal de la ciudad que visitó, y esa calle termina siendo como su casa”.
Cada uno tiene su parte de razón o, al menos, el derecho ganado a categorizar a piacere por haber escrito espléndidamente sobre el tema, lo mismo que otros, como Ezequiel Martínez Estrada, quien, con sus textos sobre ciudades de Europa, América Central o Estados Unidos, hace honor anticipado a algo dicho por Filloy en la misma entrevista, “El escritor debe ser una especie de notario público, dar fe del momento en que vive”.
En cualquiera de sus expresiones, de las vacaciones a la búsqueda de aventuras más riesgosas, y casi con cualquier presupuesto dado que incluso caminando podemos cambiar de ambiente y, si somos como Filloy, habrá exotismo hasta dando la vuelta manzana, “camino con tensión helénica”, el viaje desafía a la imaginación.
Su riesgo principal no es tanto perderse o sufrir imprevistos, como volver y sentir, como en Viaje al fin de la noche, que “el resto de las cosas no son sino decepciones y fatigas”.
Está ubicado en la provincia de Entre Ríos y se puede visitar fácilmente en verano.
Las Termas de Federación, un oásis en la provincia de Entre Ríos. Foto: Agencia NA (Google)
Buenos Aires, lunes 2 febrero (PR/26) — En la provincia de Entre Ríos hay un destino que se consolidó como una de las grandes referencias del turismo termal argentino: Federación, una ciudad pensada para el descanso, con aguas termales de alta calidad y un entorno natural que invita a bajar un cambio lejos del turismo masivo.
Ubicada a orillas del majestuoso lago Salto Grande, Federación se transformó en una opción cada vez más elegida para escapadas de fin de semana largo y feriados, especialmente durante el verano y el Carnaval, gracias a su infraestructura moderna y a una propuesta turística enfocada en el bienestar.
Según constató la Agencia Noticias Argentinas, Federación es considerada una de las cunas del turismo termal en la Argentina. Sus aguas emergen de napas subterráneas a más de 1.200 metros de profundidad y son reconocidas por sus propiedades terapéuticas, que ayudan a aliviar el estrés, relajar los músculos y mejorar el cuidado de la piel.
Las termas de Federación cuentan con un parque acuático imponenete. Foto: Agencia NA (Google)
El Parque Termal de Federación es el principal atractivo del destino. El complejo cuenta con piscinas de distintas temperaturas, sectores cubiertos y al aire libre, amplios espacios verdes y áreas especialmente pensadas para el relax, lo que permite disfrutar de la experiencia durante todo el año.
En los últimos años, el parque sumó propuestas complementarias como spa, masajes y tratamientos de bienestar, lo que terminó de posicionar a Federación como un verdadero oasis termal dentro del Litoral argentino, con servicios de calidad y un entorno cuidado.
La tranquilidad de las piletas de las Termas de Federación. Foto: Agencia NA (Google)
Pero Federación no es sólo termas. Su historia está marcada por un hecho singular: en la década de 1970, el antiguo pueblo quedó bajo las aguas del embalse de Salto Grande, lo que obligó a relocalizar por completo la ciudad. Este proceso impulsó una planificación urbana moderna y una fuerte apuesta al turismo como motor de desarrollo.
Qué hacer en Federación
Además de disfrutar de las termas, Federación ofrece propuestas ideales para quienes buscan actividades tranquilas al aire libre. El lago Salto Grande permite realizar paseos en lancha, pesca deportiva y caminatas por la costanera, uno de los espacios más concurridos por visitantes y vecinos.
La ciudad también invita a recorrerla sin apuro, con plazas bien cuidadas, ferias artesanales y una oferta gastronómica que combina platos típicos del Litoral con propuestas modernas, especialmente durante la temporada alta.
El predio de las termas de Federación, visto desde un drone. Foto: Agencia NA (Google)
El perfil de Federación se completa con un ritmo calmo, calles ordenadas y una escala urbana que permite moverse con facilidad, lo que la convierte en una alternativa ideal para descansar lejos de los grandes centros turísticos.
Cuánto cuesta la entrada a las Termas de Federación
El valor de la entrada al Parque Termal de Federación para el verano y los feriados de Carnaval 2025 es el siguiente:
Adultos: $22.000
Niños: $11.500
Jubilados: $14.500
Los precios incluyen el acceso a las piscinas y a las instalaciones generales del complejo. Los servicios de spa y tratamientos especiales se contratan de manera adicional.
Cómo llegar a Federación
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el recorrido total es de aproximadamente 480 kilómetros. El acceso principal es por la Ruta Nacional 14, en un trayecto directo y de fácil circulación hacia el Litoral.
Federación también cuenta con servicios de ómnibus de larga distancia que la conectan con distintas ciudades del país, lo que facilita la llegada para quienes buscan una escapada termal sin necesidad de viajar en auto.
La temporada de verano 2025/2026 muestra una reconfiguración del turismo argentino en la costa de Santa Catarina (Brasil), con una disminución en la presencia de visitantes de Argentina, pero con tendencias mixtas que no desdibujan la importancia del mercado trasandino para el litoral brasileño.
Menos argentinos, pero aún mayoría internacional
Buenos Aires, 01 de febrero (PR/26) .- Durante la primera quincena de enero de 2026, la presencia de turistas argentinos en Santa Catarina cayó alrededor del 13% en comparación con el mismo período de 2025, según un análisis de Fecomércio-SC. Mientras que en la temporada anterior los argentinos representaban cerca del 22% de los visitantes, este verano ese porcentaje se redujo a 19% del total de turistas en el estado.
A pesar de esa caída, los argentinos siguen siendo con amplitud el principal grupo entre los turistas extranjeros, conformando aproximadamente el 81% de los visitantes foráneos en Santa Catarina.
Impactos por destino: caída fuerte en Florianópolis, alzas en el Sur
La disminución no fue homogénea. En Florianópolis, uno de los destinos preferidos por los argentinos, la participación de turistas de Argentina cayó de 39% a 24% entre las dos temporadas, un descenso proporcional de alrededor del 38%.
Por el contrario, ciudades del sur del estado como Laguna e Imbituba mostraron crecimientos significativos en la presencia de argentinos. En Laguna, la participación de visitantes provenientes de Argentina pasó de 7% a 20%, un aumento proporcional de casi 186%, mientras que en Imbituba saltó de 9% a 19%.
Estos movimientos sugieren que alternativas más tranquilas y menos concentradas posiblemente son elegidas por segmentos del público argentino, incluyendo jóvenes y grupos familiares.
Factores que explican la caída
Analistas de Fecomércio-SC atribuyen la menor afluencia a factores económicos tanto internacionales como locales:
La apreciación del real brasileño frente al peso argentino —con un aumento cercano al 11% en 2025— encareció el costo de la estadía y del consumo para los visitantes argentinos.
El crecimiento del endeudamiento de las familias argentinas, equivalente a alrededor del 5,4% del PIB, ha reducido la confianza y capacidad de gasto de potenciales turistas.
Estas condiciones, junto con una leve caída en el Índice de Confianza del Consumidor argentino a fines de 2025, influyeron en la decisión de veranear en destinos más accesibles o más cercanos dentro del país.
Más gasto promedio entre quienes viajan
Aunque la cantidad de turistas argentinos disminuyó, el gasto promedio de los visitantes extranjeros aumentó. Los datos de Fecomércio-SC muestran que el desembolso promedio por turista extranjero pasó de R$ 11.532 a R$ 12.063, un incremento de 4,6% frente a la temporada anterior.
Este patrón sugiere una mayor calidad o poder adquisitivo entre quienes deciden viajar, compensando parcialmente el efecto de menor volumen de turistas.
Contexto amplio: récords de turismo internacional en Santa Catarina
Más allá de la comparación interanual puntual, los datos generales de turismo internacional en Santa Catarina fueron positivos en 2025. Varias fuentes oficiales y del sector señalan que el estado experimentó un fuerte crecimiento en llegadas de turistas extranjeros durante el año anterior:
El total de visitantes internacionales se situó en más de 741.000 personas en 2025, con un crecimiento cercano al 50% respecto a 2024.
Los argentinos lideraron ese flujo, con más de 460.000 entradas al estado en 2025, muy por encima de otros mercados emisores.
Datos de periodos parciales ubicaron a Santa Catarina con cerca de 565.000 turistas extranjeros entre enero y agosto de 2025, lo que significó un aumento de más del 66% frente al mismo lapso del año anterior.
Esto indica que, si bien la tendencia de enero de 2026 fue a la baja comparada con enero de 2025, el estado aún mantiene una atractiva base internacional para el turismo.
Conectividad aérea y proyecciones
La temporada de verano 2025/2026 también se vio marcada por un aumento significativo de la conectividad aérea entre Brasil y Argentina, con un crecimiento de aproximadamente 31,6% en asientos ofrecidos en vuelos entre ambos países, alcanzando cerca de 1,5 millones de plazas proyectadas para la temporada. Este incremento en la oferta de vuelos subraya la apuesta de aerolíneas y aeropuertos por sostener la demanda turística entre los dos países.
Competencia, nuevas ofertas y perspectivas
En paralelo, el sector turístico de Santa Catarina viene fortaleciendo su infraestructura y diversificando la oferta. Un informe basado en datos de la Receita Federal brasileña indica que entre 2024 y 2025 el número de empresas vinculadas al turismo en los 21 municipios litorales creció alrededor del 23%, con un aumento notable de emprendimientos en alojamiento y servicios afines.
Según operadores y autoridades locales, ese crecimiento apunta a mejorar la experiencia del visitante y atraer no solo a los argentinos, sino también a otros mercados internacionales, para seguir consolidando la temporada de verano 2026 como una etapa relevante dentro del turismo postpandemia.
Esta época del año es propicia para hacer trekking, hacer excursiones en barco y caminar la ciudad más austral del mundo y disfrutar de su excelente gastronomía como un local.
Tierra del Fuego, domingo 1 febrero (PR/26) — Literalmente en Ushuaia, Tierra del Fuego, allí se puede hacer de todo: desde senderismo hacia una laguna paradisíaca, pasando por una navegación hacia los confines del mundo y coronar el día con una degustación de manjares marítimos. Ushuaia es ideal para aquellos que buscan desconectarse del estrés de la ciudad, animándose a probar cosas nuevas.
Con sus imponentes paisajes naturales, Ushuaia es una gran opción para disfrutar en verano por la cantidad de actividades que ofrece: un itinerario lleno de aventura que se corona con gastronomía autóctona de primer nivel.
Por su espectacular combinación de naturaleza salvaje y paisajes espectaculares, la capital de la provincia de Tierra del Fuego se encuentra entre montañas y mar, ofreciendo un entorno subantártico único, lleno de bosques, lagos y fauna marina.
Desde el Aeroparque Jorge Newbery, el vuelo hasta la ciudad dura aproximadamente tres horas y media, y la experiencia comienza apenas se aterriza. El Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas (foto arriba), operado por la compañía argentina London Supply Group, fue distinguido entre los 19 mejores del mundo por la revista Love Exploring, especializada en viajes y negocios.
Además de su arquitectura única, en su interior cuenta con una sucursal del Duty Free Shop Atlántico Sur, que también posee una tienda en el centro de la ciudad. Allí se ofrece una amplia variedad de productos de tecnología, juguetería, indumentaria, delicatessen y decoración, con precios libres de impuestos.
Un relevamiento reciente demostró que la ciudad más austral del mundo recibió más de 12.000 visitantes durante el último fin de semana largo de 2025.
El verano fueguino se caracteriza por la extensión del día: hay casi 18 horas de luz para disfrutar de todas sus bellezas. Una de ellas es el Parque Nacional Tierra del Fuego, un área protegida de 68.909 ha y es el único de la República Argentina que integra ambientes marinos, boscosos y de montaña.
Trekking, navegación y más
El sendero preferido de los visitantes es el que va desde Ensenada a Bahía Lapataia. Atravesando los frondosos bosques de lengas, se llega a miradores con vistas impresionantes del lago Roca y el Canal Beagle.
Todos los circuitos están correctamente señalizados, con carteles que informan el grado de complejidad de cada uno. Para los más experimentados, es imperdible el trekking hasta el cerro Guanaco. Desde su cumbre, a 970 m de altura, se obtienen magníficas vistas panorámicas de la cordillera fueguina y del Beagle.
A tan sólo 20 km de Ushuaia, en el corazón de los Andes fueguinos, se desarrolla uno de los trekkings más deslumbrantes de Tierra del Fuego: la caminata a laguna Esmeralda.
El sendero atraviesa bosques milenarios y zonas de montaña hasta desembocar en una laguna de aguas cristalinas -del deshielo del glaciar Albino- que cautiva a visitantes de todo el mundo. El recorrido parte de la laguna y desde allí, la caminata tiene una extensión total de 8,7 km ida y vuelta, con una duración aproximada de cinco horas.
Su trazado es mayormente plano, lo que lo convierte en una opción accesible para los visitantes, incluso familias. Se recomienda siempre usar calzado impermeable, abrigo, y llevar provisión de agua y alimentos.
Pero si de postales se trata, no hay una más emblemática que la del Faro Les Eclaireurs (foto arriba), ubicado en el Canal Beagle. Desde 1920, su linterna brilla frente a las costas de la bahía de Ushuaia, desafiando el embate de los vientos australes día a día, año tras año.
Su característica torre blanca y roja, se ubica a 22,5 msnm, mientras que su equipo luminoso funciona a base de paneles solares. Si bien el faro no está abierto al público, se puede observar a través de excursiones en catamarán. El paseo también permite ver en detalle el avistaje de aves y lobos marinos.
Otra actividad infaltable es sacar el boleto al Tren del Fin del Mundo. Originalmente transportaba a los presos del antiguo presidio de la ciudad hacia los bosques cercanos, y hoy permite recorrer esa misma senda cargada de historia.
La excursión comienza en la Estación del Fin del Mundo, situada a 8 km al Oeste de Ushuaia. Para llegar hasta allí se puede optar por transporte público, taxis o servicios de traslado ofrecidos por distintas empresas.
A bordo, los pasajeros atraviesan un trayecto de 7 km que pasa por turbales, bosques de lengas y ñires, y llega hasta la cascada Macarena, donde es posible descender y disfrutar de un mirador panorámico. La ruta finaliza en los lindes del PN Tierra del Fuego.
El recorrido completo tiene una duración aproximada de 1 hora y 45 minutos. En la estación final los visitantes pueden continuar explorando el Parque Nacional o regresar en tren a la estación inicial. Las entradas están disponibles en la web oficial y tienen un valor de $ 55.000 para adultos y $ 38.000 para menores de 12 años.
La experiencia se completa con los sabores típicos de la región. La centolla o cangrejo patagónico es de sus platos más emblemáticos. Su carne es dulce, tierna y jugosa, y generalmente se sirve cocido, acompañado de manteca o mayonesa.
Otro pescado característico es la merluza negra, que se puede cocinar a la parrilla, al horno o en un ceviche.
Por fuera de los frutos de mar, se destaca el cordero patagónico, que usualmente es cocinado lentamente a la estaca, con una piel crujiente por fuera y una carne jugosa por dentro.
Por otro lado, para deleitarse con algo dulce sin dudas, está el chocolate fueguino, elaborado con un fruto ácido típico de la región, conocido como “calafate”.
Con paisajes únicos, aventuras para todos los niveles y sabores inigualables, las vacaciones en el Fin del Mundo se convierten en una experiencia completa e inolvidable.
Una experiencia en el PN Los Alerces que comienza con una navegación para llegar hasta un lodge de madera. Después del cálido recibimiento hay varias opciones para salir a caminar la zona. Encontrá acá toda la info y la galería de fotos.
A lago Krugger se puede llegar por medio de una navegación o mediante un trekking de alta dificultad de 17 km. En ambas opciones es posible pernoctar en el lodge y disfrutar de un abundante plato de comida caliente en un refugio donde la calidez es protagonista y la experiencia se transforma al ritmo de las estaciones. La navegación parte desde Puerto Limonao, a pocos kilómetros de la Villa del Parque Nacional Los Alerces y recorre el brazo sur del lago Futalaufquen. En este tramo se pueden contemplar la playa del lago y montañas como el cordón Rivadavia o el cerro La Torta.
Luego de 40 minutos de navegación, el Futalaufquen se cierra y la vegetación avanza sobre la embarcación: llega uno de los momentos más emblemáticos al cruzar el Estrecho de los Monstruos. Este cuerpo de agua cristalina con tonos verde esmeralda, conecta el Futalaufquen con el Krugger y deja entrever, entre sus profundidades, siluetas de troncos y vegetación autóctona como los arrayanes que dispara la imaginación y deslumbra a los visitantes. Más adelante, el Lago Krugger se vislumbra el color inconfundible de sus aguas de origen glaciar y cautiva con sus bosques de ñires, cipreses y lengas. A diferencia del Futalaufquen, es un lago más pintoresco, con tonos verdosos y más pequeño.
Un lodge con aroma a hogar
Después de la navegación, el lodge ofrece una pausa cálida. La recepción comienza con la amabilidad de su gente y concluye con la degustación de tortas fritas patagónicas, infusiones calientes y dulces artesanales elaborados con frutas de la región.
Construido totalmente en madera, el lodge cuenta con capacidad para 12 personas, un bar que incluye una selección de vinos locales y variedad de bebidas para todos los gustos. Además, su carta gastronómica incluye ocho platos principales con opciones libres de gluten y veganas, postres y minutas. Comida abundante, caliente y con identidad de montaña. Cuenta con una biblioteca, juegos de ingenio y lo necesario para quienes deseen pasar una o más noches en este confortable lugar.
Naufragio y palanganas del río Frey: trekking que evoca emociones
A 1 km del refugio, se encuentra el Naufragio del Frey. Allí, el remanso del río deslumbra con su tranquilidad: una invitación a respirar profundo, contemplar naturaleza pura y emocionarse con el paisaje. Curiosamente, el lugar cuenta la historia de los colaboradores del Perito Moreno, Emilio Frey y Luis Álvarez, quienes a fines del siglo XIX lideraron diferentes expediciones agrupados en comisiones para establecer los límites entre la Argentina y Chile. Esta ardua tarea conllevaba riesgos y dificultades extraordinarias, una de ellas culminó en un naufragio al navegar en balsa este río. Según los relatos, gran parte de la tripulación se perdió en sus aguas salvo Frey, quien le dio el nombre a este curso de agua.
En este punto de aguas prístinas y vegetación abundante, el río acompaña con su calma y sus colores vibrantes, un lugar ideal para contemplar plantas, aves y animales autóctonos, compartir unos mates o meditar con el sonido de la naturaleza.
Y las palanganas del Frey ofrecen la dosis de aventura y tranquilidad justa. Para llegar a estos rápidos y contemplar su fuerza natural es necesario caminar 5 km desde el lodge en un sendero de dificultad baja a media, en un tiempo aproximado de 1.30 horas. Este sitio tiene forma de palangana y es testigo de la inmensidad y fortaleza del río Frey. Su sonido evoca sensaciones de calma, relajación y contemplación.
En el sendero que conduce a este lugar se pueden contemplar especies autóctonas como la caña colihue y su resurgir luego de la floración desde el año 2012. La caña suele florecer cada 50 años aproximadamente, y cuando llega a esta fase culmina con su ciclo vital, dando renovación en cada sector donde este fenómeno natural sucede.
La empresa Cleona S.A. mantiene abiertas las puertas del lodge y la experiencia de navegación al Krugger durante todo el año. Al ritmo de las estaciones, esta vivencia se renueva brindando alternativas como caminata con raquetas en invierno, y la increíble contemplación de una gran variedad de hongos durante el otoño.
Lejos del turismo habitual, esta isla ubicada sobre el mar Tirreno se destaca por su aislamiento y la ausencia de infraestructura moderna, convirtiéndose en un destino único a solo unos pasos de Roma
Por Faustino Cuomo
Palmarola se posiciona como la isla más virgen del mar Tirreno, sin electricidad ni señal telefónica (Captura/YouTube)
Buenos Aires, sábado 31 enero (PR/26) –En el mar Tirreno, a pocos kilómetros al oeste de Roma, se esconde Palmarola, una isla que parece flotar fuera del tiempo y del bullicio turístico que caracteriza a gran parte de Italia.
Sin autopistas, sin señal de teléfono, sin electricidad y casi sin visitantes, este paraíso volcánico
Lejos de las multitudes que invaden la capital italiana, este lugar presenta un contraste radical con la vida urbana: no tiene pueblos, ni puertos, ni infraestructura moderna.
Apenas se accede por mar, ya que la única forma de llegar es en pequeñas embarcaciones privadas o de pescadores desde la vecina isla de Ponza, ubicada a unos ocho kilómetros de distancia. No existe un servicio regular de ferri ni muelle para atraque, lo que limita el flujo de visitantes y convierte cada llegada en una auténtica aventura.
El paraíso virgen, a un paso de Roma
Los acantilados volcánicos y las aguas cristalinas de Palmarola ofrecen un paisaje natural hipnótico (Captura/YouTube)
El trayecto desde Roma implica tomar un tren hasta el puerto de Anzio, embarcarse hacia Ponza y desde allí negociar una travesía con pescadores locales.
En Palmarola, la naturaleza dicta las reglas: la isla está modelada por abruptos acantilados volcánicos, cuevas marinas y calas solitarias donde el desarrollo es casi inexistente. El único signo de actividad humana es el restaurante O’Francese, enclavado en las rocas, que ofrece pescado fresco y unas pocas habitaciones talladas en antiguas grutas de pescadores.
Las reservas se efectúan con meses de antelación y el precio por noche parte desde 150 euros (USD 175), siempre en régimen de pensión completa.
“No hay mucho, pero tampoco poco para hacer”, relató Maria Andreini, una trabajadora remota de 44 años que viaja cada verano desde Treviso, en el norte de Italia, junto a su esposo y su hijo adolescente.
“Pasamos los días haciendo snorkel y tomando el sol en la playa de guijarros rosa frente al restaurante. Por la noche, nos tumbamos a contemplar las estrellas o caminamos con linternas. Al amanecer, los dueños nos despiertan para subir al punto más alto de la isla y ver el amanecer. Es impresionante”, añadió.
Senderos, ruinas y aguas cristalinas
El acceso a Palmarola sólo es posible en pequeñas embarcaciones privadas o de pescadores desde la cercana isla de Ponza (Captura/YouTube)
La única playa de Palmarola es pequeña y está conectada con el interior por una red de senderos que ascienden hacia las ruinas de un antiguo monasterio medieval y restos de un asentamiento prehistórico. “Cenamos pescado fresco recién sacado de las redes.
Durante una semana, sentimos que vivimos una experiencia primitiva, como si fuéramos los Picapiedra de vacaciones”, detalló Andreini a CNN, quien recomienda llevar calzado de montaña además del bañador.
En tierra, los únicos habitantes permanentes son cabras salvajes que se refugian entre las palmeras bajas que dan nombre a la isla. Más allá de la playa principal, el litoral se explora mejor en botes inflables: los acantilados forman esculturas naturales, túneles y grutas, mientras que las aguas transparentes atraen a buceadores y aficionados al kayak.
“El paisaje es hipnótico”, aseguró Andreini. “Y está en mi propio país. Cuesta creer que tengamos un lugar tan fantástico”, sentenció.
Para quienes se animan a navegar alrededor de Palmarola, la historia aflora en cada rincón. “Es un viaje a la prehistoria, cuando los hombres de las cavernas acudían aquí en busca de la obsidiana negra, aún visible en las vetas de los acantilados, que se usaba para fabricar armas y herramientas”, explicó el historiador local Silverio Capone a CNN.
Tradiciones, leyendas y el culto a San Silverio
En el mes de junio, pescadores y familias de Ponza celebran la festividad de San Silverio (Captura/YouTube)
La propiedad de Palmarola se remonta al siglo XVIII, cuando familias napolitanas que colonizaron Ponza se repartieron la isla. Hoy, sigue en manos privadas, dividida en numerosos lotes pertenecientes a descendientes de aquellos primeros colonos.
En lo alto de los acantilados, pequeñas cuevas han sido reconvertidas en refugios privados pintados de blanco y azul. Los pescadores las empleaban como resguardo durante tormentas, y muchas aún se mantienen abastecidas por si el clima impide el regreso a Ponza.
En el promontorio más elevado, una diminuta capilla blanca honra a San Silverio, papa del siglo VI exiliado en Palmarola, donde se cree que murió.
Cada junio, pescadores y familias de Ponza navegan a la isla para celebrar la fiesta de San Silverio, llevando flores a la capilla y desfilando con una estatua de madera del santo. Los participantes ascienden por escalinatas de roca hasta el altar principal para rezar y meditar.
“Es un ritual sagrado. Rezamos a San Silverio cada día”, afirmó Capone. Y agregó: “Muchos hombres de Ponza, como yo, llevamos su nombre: es nuestro patrón. Creemos que su espíritu aún habita las aguas de Palmarola”.
Capone resaltó que las leyendas locales cuentan historias de marineros sorprendidos por tormentas y rescatados tras orar al santo. “Una aparición de San Silverio surgió del mar y los guió de vuelta a Palmarola, donde sobrevivieron durante semanas en las grutas”, narró.
Así, con sus leyendas y atractivos, este islote volcánico permanece casi intocado, esperando a aquellos dispuestos a renunciar al confort para descubrir una Italia primigenia.