Primeros pasos de la Argentina en la COP26: anuncios por un lado, acciones por el otro

Primeros pasos de la Argentina en la COP26: anuncios por un lado, acciones por el otro

Buenos Aires, 3 de noviembre (PR/21).– Desde Fundación Vida Silvestre Argentina expresamos nuestra preocupación por cómo fue el comienzo de la participación de la delegación de nuestro país en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés), más comúnmente llamada COP26, en Glasgow, Escocia. Entendemos este encuentro como el lugar central para lograr terminar con la hoja de ruta para cumplir con el Acuerdo de París incluyendo los compromisos de todos los países de reducir sus emisiones y colaborar para adaptarse a los efectos del cambio climático, así como llamamientos a los Estados para que fortalezcan sus compromisos a lo largo del tiempo.

A la fecha, el presidente Alberto Fernández y el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandie, han participado en reuniones de alto nivel expresando mensajes generales que dan lugar a hacer algunos análisis de cara a las negociaciones político-técnicas que se desarrollarán durante los próximos días. Además, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció la instalación de un importante proyecto para generar hidrógeno a partir de fuentes renovables en Río Negro. Si bien estos anuncios son de gran peso, es necesario contextualizarlos en clave con decisiones y políticas domésticas.

La posición presentada hasta ahora por la Argentina se encuentra centrada en la dimensión financiera. Por un lado, solicita fondos para el cumplimiento de las Contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) y así perseguir los objetivos planteados en el Acuerdo de París y, por otro, pide que se sea tenida en cuenta como acreedora de servicios ecosistémicos (por ejemplo, calidad de aire y de suelos) los cuales deben ser considerados como forma de pago contra la deuda pública con el FMI ya que son aprovechados por todos los países del planeta, incluso a quienes el país le debe dinero.

Es importante remarcar en este sentido que los principales beneficiarios de una naturaleza conservada, de un ambiente sano y del mantenimiento de la capacidad productiva, somos los propios argentinos. Los gobiernos deben, como establece la Constitución Nacional en su artículo 41 asegurar el goce de los ciudadanos a un ambiente sano y saludable, más allá que existan estímulos económicos externos para ello.  En relación a ese deber, los compromisos de Argentina en el marco de la COP26 son, como mínimo, difusos.

Si bien la meta de reducción de emisiones presentada a fines del año pasado es más ambiciosa que la de 2016, claramente todavía es insuficiente para cumplir con lo expresado en el Acuerdo de París. Tampoco se presentaron el Plan nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático (que es el que demostraría cómo cada sector  contribuiría a cumplir la meta establecida, por falta de consenso interno en el gobierno), ni la Estrategia a Largo Plazo a 2050 (que debería servir para tener un plan que permita hacer operativo el compromiso que el presidente Fernández anunció en diciembre pasado de alcanzar la carbono neutralidad en 2050).

En ese sentido, debemos destacar que nuestro país cuenta con enormes oportunidades de ampliar y cumplir con sus compromisos asumidos y así alcanzar lo expresado en el Acuerdo de París, generando una meta de reducción de emisiones mucho más ambiciosa, como la urgencia que estamos viviendo amerita.

El sector energético y el de agricultura, ganadería y otros usos de la tierra son los sectores con mayor responsabilidad sobre las emisiones del país representando 51% y 39% respectivamente (datos presentados por Secretaría de Cambio Climático el pasado 29 de octubre en base a datos de 2018), por ello es crucial conocer cómo se logrará que reduzcan sus emisiones.

Respecto del sector agrícola, recientemente se dio a conocer una declaratoria conjunta entre Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca junto a las principales federaciones referentes del sector agrícola y productivo, promovida por el presidente Fernández, donde se sostiene que el sector de la agroindustria, sobre todo la ganadería y la agricultura, es seguro y sostenible ambientalmente. En tal sentido, se  omite la urgencia de que el sector deba transformarse para reducir sus emisiones.

Esta declaración es verdaderamente preocupante al desconocer que las principales causas de la deforestación, conversión y degradación de ecosistemas naturales provienen de los sectores ganadero y agrícola. En esa misma línea, la Ley de Bosques Nativos tiene serias dificultades para ser implementada correctamente. Tengamos en cuenta, por ejemplo, que el proyecto de presupuesto recientemente enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, estipula asignar apenas un 3% de los fondos que debieran ser asignados para la implementación de esta ley. Esto redunda, entre otras consecuencias, en que el Gran Chaco sea uno de los 11 sitios más deforestados del mundo,  sumado a que en 2020 el 62% de la deforestación ocurrió en zonas prohibidas por la Ley de Bosques.

Además, el presidente Fernández mencionó hace poco tiempo su intención de modificar la ley de bosques nativos: esto resulta al menos peligroso para el futuro de nuestros bosques, abriendo a  debate la mayor herramienta de protección que tienen nuestros bosques, sin evidente necesidad de hacerlo.  Si Argentina es acreedora de servicios ecosistémicos provenientes de los bosques, ¿qué mensaje da al mundo el país si no se asegura su cuidado? Si bien en los discursos oficiales, el presidente no hizo explícita la adhesión de Argentina a la Declaratoria de Glasgow sobre bosques y uso de suelo (que cuenta con la adhesión de más de 100 países), al final de la jornada trascendió que sí la apoyará, lo que pareciera implicar un paso en el sentido correcto, pero que debe fortalecerse en primera medida y de forma urgente con una correcta implementación de la ley con la que ya contamos, en defensa de nuestros bosques nativos.

En relación al sector de la energía, a finales de octubre, la secretaria de Energía publicó los “Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030” donde se presentan dos escenarios a 2030. El primero de ellos incluye un 20% de participación de fuentes renovables en la matriz energética de nuestro país, menor exigencia sobre la eficiencia energética y menor incorporación de vehículos eléctricos. El segundo en cambio plantea un 30% de participación de fuentes renovables en la matriz energética argentina, mayor foco en la eficiencia energética, mayor incorporación de vehículos eléctricos y participación de biocombustibles, entre otras medidas. Pero lo que es clave es entender que ninguno de ellos responde a las metas de la NDC presentadas por nuestro país. Para poder cumplir con las mismas, como mínimo las energías renovables deberían representar el 35% de la demanda de electricidad en la Argentina.

Por si esto fuera poco, recientemente se presentó un proyecto de ley para continuar promoviendo las inversiones en petróleo y gas convencional y no convencional en tierra y mar, en oposición a la necesidad de empezar a reducir su participación en la matriz energética. Por otro lado, el gobierno sigue apostando al funcionamiento de la central a carbón, cuando países como China y Gran Bretaña ya anunciaron el cierre de sus centrales y el fin del financiamiento externo. Otro punto es que, si bien se ha presentado la idea de un proyecto de ley de movilidad sostenible, éste aún no fue enviado al Congreso de la Nación. Finalmente, Argentina todavía adeuda una política integral sobre eficiencia energética que permita hacer un uso eficiente y racional de la energía en todos sus sectores, al mismo tiempo que se frenaron nuevas incorporaciones de energía renovable.

El presidente Fernández en su discurso de apertura planteó que: “La Argentina no tiene intención de que esta COP quede solo en palabras “. Por ahora las primeras participaciones de nuestro país vienen demostrando una falta de consistencia entre lo discursivo y lo ejecutivo y evidencian fuertes contradicciones y falta de definiciones políticas de alto nivel. Mientras efectivamente no se introduzca la dimensión ambiental para un cambio sincero y real en la política argentina, todo quedará en palabras, contrariamente a esta postura inicial proyectada por nuestro país.

Acerca de Vida SilvestreLa Fundación Vida Silvestre Argentina es una organización no gubernamental, de bien público y sin fines de lucro, creada en 1977. Su misión es proponer e implementar soluciones para conservar la naturaleza, promover el uso sustentable de los recursos naturales y una conducta responsable en un contexto de cambio climático. Desde 1988 está asociada y representa en la Argentina a WWF, una de las organizaciones independientes de conservación más grande del mundo, presente en 100 países. Para más información: www.vidasilvestre.org.ar

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¿Cómo la tecnología puede ayudar a proteger un recurso tan escaso como el agua?

¿Cómo la tecnología puede ayudar a proteger un recurso tan escaso como el agua?

Por John Ávila, Experto en innovación en seguridad para Empresas de Motorola Solutions

Buenos Aires, 2 de noviembre (PR/21) .– El estrés hídrico provocado por los efectos del cambio climático se está haciendo sentir con fuerza en vastas zonas de América Latina, lo que ha movilizado esfuerzos de los gobiernos locales, agencias multilaterales y empresas relacionadas con esta industria. Todas abocadas a cuidar este recurso esencial y asegurarse que fluya en la cadena de suministro sin contratiempos.

Los datos son reveladores. Según los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del PNUD, la escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial; más de 40 países experimentan hoy estrés hídrico y 10 de ellos están a punto de agotar su suministro de agua dulce renovable, dependiendo de fuentes alternativas. El aumento de las sequías y la desertificación están empeorando estas tendencias. Las estimaciones apuntan a que una de cada cuatro personas se verá afectada por escasez recurrente de agua al 2050. Lo más grave para nuestros efectos, es que varios de los países más afectados por este fenómeno corresponden a nuestro continente.

En Argentina, la bajante del Paraná, el segundo río más largo de América Latina y primordial para el comercio local, es extraordinaria por su intensidad y, sobre todo, por su duración. Justo por el estrés hídrico, su profundidad cada vez es menor lo cual enciende las alarmas porque condiciona todos los usos del río como vía de transporte, recurso hídrico para agua potable, energético y de riego. Por ejemplo, los sobrecostos logísticos en la exportación de granos fueron de 315 millones de dólares en el primer semestre. Esto se debe principalmente a que los buques deben cargar menos productos por la escasa profundidad del canal de navegación y, en muchos casos, completar sus bodegas en puertos del sur de la provincia de Buenos Aires, como Quequén y Bahía Blanca, o hasta en el exterior. Además, afecta actividades como la generación de energía hídrica en Yacyretá, la producción de arroz, la pesca artesanal y la disponibilidad de agua potable (1).

Ante este panorama, ¿de qué manera la tecnología puede hacer un aporte contundente para que un recurso tan esencial como es el agua llegue a los usuarios sin contratiempos?

Los problemas de inseguridad para esta cadena de valor, principalmente se relacionan con las amenazas a la infraestructura. Normalmente estamos hablando de infraestructura crítica ubicada en represas, puertos, logística y transporte fluvial, y empresas de distribución de agua potable a los hogares, lugares con personal acotado, lo que las hace foco de robos, vandalismo, sabotaje.

El concepto de “servicios públicos seguros” surge para re imaginar todo el potencial de la tecnología y aplicarlo de forma inteligente, a partir de la adopción de un ecosistema ‘integrado’ que permita todo este flujo de información en tiempo real, brinde análisis y, finalmente, facilite una rápida toma de decisiones para toda la cadena de valor del servicio y un sistema que prevenga, proteja y active la respuesta en momentos críticos.

Para el caso del suministro del agua, el mayor desafío de la integración consiste en la variedad de sistemas y tecnologías utilizados en la cadena. Radios que no se comunican con teléfonos móviles, imágenes que no se pueden compartir entre diferentes dispositivos, redes opuestas, fallas de conectividad, extensos tiempos de análisis y, en consecuencia, largos tiempos de respuesta, lo que conlleva a situaciones casi siempre críticas. La información debe fluir como el agua, es decir, donde se necesita y en tiempo real.

Afortunadamente, la pandemia no detuvo la innovación y lo que antes era un obstáculo se ha convertido en un puente. A través de la solución Radio Alert los radios digitales hoy pueden interoperar con soluciones de video, haciendo posible un ecosistema de tecnología realmente integrado que permite reconocer eventos importantes, anticipar acciones y ayudar a prevenir situaciones antes de que sucedan.

Las soluciones inteligentes de video seguridad se han vuelto cada vez más necesarias pues permiten tener ojos en la cadena sin necesidad de estar en el punto del incidente de manera presencial. Si una cámara realiza una detección- ya sean cámaras fijas o corporales, hay medios de análisis que combinan esos datos, medios que reportan la información ya procesada de forma inteligente y medios que actúan para notificar a los equipos y solucionar el problema, si es que lo hay. En otras palabras, permiten que la cadena operativa del suministro opere de manera integrada y coordinada.

La integración de las tecnologías también aporta beneficios predictivos, lo que significa una mayor seguridad para garantizar que se gestionen de manera rápida los problemas, desde los más sencillos hasta los más complejos, antes de que se conviertan en incidentes.

El agua es oro y el ecosistema de Motorola Solutions nos permite abordar el recurso desde cuatro pilares: Supervisar y proteger las instalaciones —sistemas de estanques siempre amenazado por crecidas, aluviones e, incluso, atentados—; analizar y monitorear lo que ocurre en extensas instalaciones con áreas de seguridad, espacios públicos, equipos críticos, visitantes, proveedores y personal; comunicar para mantener a sus equipos conectados e informados de las alertas críticas, y responder, ya sea ante un incidente de todos los días o una situación de emergencia.

A medida que se va agotando este recurso es necesario repensar la operación del suministro de agua y llevarla a un siguiente nivel con la ayuda de la tecnología. El ecosistema de tecnologías bajo el concepto de “Seguros Públicos Seguros” proporciona la seguridad física y la eficiencia operativa necesarias para garantizar que la información fluya como el agua, donde se necesita y en tiempo real.

(1) Argentina.gob.ar. (25 junio, 2021). La bajante del río Paraná es la peor desde 1944, con la probabilidad de superar aquella emergencia histórica. Recuperado de: https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-bajante-del-rio-parana-es-la-peor-desde-1944-con-la-probabilidad-de-superar-aquella

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Calentamiento global: cuáles son las consecuencias que se ven en la Argentina

Calentamiento global: cuáles son las consecuencias que se ven en la Argentina

Por Martín Mena

Buenos Aires, 2 de noviembre (PR/21) .– En la pandemia cayó el desarrollo industrial, pero lejos estuvo de influir positivamente en la lucha contra el calentamiento global.
En el caso extremo alcanzar los +2,5°C, las temperaturas lograrían superar frecuentemente los 35 ºTW» en varias partes del mundo

Un aumento global de la temperatura de 1,5° celsius pone en jaque al mundo con catástrofes naturales muy graves, las cuales son cada vez más frecuentes. El foco está en lo que vivimos está semana en Argentina, olas de calor con temperaturas mínimas muy altas.

“Siempre hubo olas de calor y días calurosos pero lo que está ocurriendo es que estas olas de calor se están alargando“, dijo Juan Carlos Villalonga, ex diputado nacional y consultor en energía, quien luego completó: “Lo que antes duraba dos días ahora dura una semana y esto es una estadística que brinda el SMN”.

“Esto no es solamente un impacto en la comodidad sino también en la salud, hay una correlación directa entre el aumento de temperatura y el impacto en la salud”, aseveró el entrevistado. Además de los problemas visibles, las consecuencias serán económicas para la Argentina productora y exportadora.

“El impacto de las sequías se vienen replicando todos los años desde el 2018 hasta acá con diversa intensidad, la del 2018 hizo que el país perdiera alrededor de 6 mil millones de dólares”, concluyó el experto. En la pandemia cayó el desarrollo industrial, pero lejos estuvo de influir positivamente en la lucha contra el calentamiento global.

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Fuente: Perfil

Prevén ola de calor acompañada por lluvias de variada intensidad

Prevén ola de calor acompañada por lluvias de variada intensidad

Buenos Aires, 28 octubre (PR/21) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos siete días un ola de calor acompañada por lluvias de variada intensidad, con su foco sobre el oeste del área agrícola, disminuyendo hacia el este para finalizar con una descenso térmico.
Al comienzo del ciclo continuarán soplando los vientos del trópico que hicieron su entrada en los días precedentes, acentuando el ascenso térmico, con temperaturas máximas intensas en todo el oeste y el centro del área agrícola, mientras el litoral atlántico recibirá vientos marinos que mitigarán los registros.

Paralelamente, tendrá lugar el paso de un frente de tormenta,  produciendo precipitaciones de variada intensidad, con su foco sobre el oeste del área agrícola, disminuyendo hacia el este.

Junto con el paso del frente, se producirá una moderada irrupción de vientos del sur, provocando un descenso térmico, pero con escaso riesgo de heladas.

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Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

El despertar chino sobre el medio ambiente: De la lucha por el agua al ecocidio.

El despertar chino sobre el medio ambiente: De la lucha por el agua al ecocidio.

Buenos Aires, 26 de octubre (PR/21) .– Desde el año 2013 la República Popular de China ha desarrollado una política exterior extensiva en marco del relanzamiento de la Ruta de la Seda, posteriormente ungida bajo el nombre de “Belt and Road Initiative”, una estrategia de desarrollo impulsada por el gobierno del actual mandatario, Xi Jinping. Focalizada principalmente en proyectos de infraestructura y el avance hacia una conectividad de características globales, se ha consolidado como un método de inserción y extensión de su influencia con el fin de consolidar su presencia en los mercados del sudeste asiático y del mundo.

A nivel multilateral, China goza de excelentes relaciones con los países del Sudeste Asiático y especialmente con aquellos cuyo cauce del Río Mekong cruza: Birmania, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam. El Mekong se ha convertido no sólo en un espacio que permite la extensión de los lazos de cooperación sino también en un activo estratégico para incrementar la hegemonía de Pekín en la región.

El agua es un recurso vital para los ciudadanos de los países ribereños que dependen del Mekong para poder sobrevivir; de igual forma, se consolida como un bien estratégico que permite la circulación de capitales gracias al intercambio comercial nacional y transfronterizo de los productos y servicios agua-dependientes.

A lo largo del Río Mekong, China ha financiado la construcción de un total de 11 represas hidroeléctricas en el marco del BRI, que actúan como fuentes de energía, como lo son las presas Namlik 1 y 2 en Laos. No obstante, existe un desequilibrio entre las aspiraciones de crecimiento económico de los países donde se encuentran situadas las infraestructuras y el principal patrocinador del aumento de la producción hidroeléctrica en la región. China ha proclamado el inicio de una nueva lucha hacia la hidro hegemonía con el propósito de controlar el curso del agua del Mekong.

La contención del agua río arriba por parte de Pekín se ha consolidado como una amenaza al modo de vida de los habitantes y un obstáculo al desarrollo de las actividades económicas río abajo. En medio de la crisis sanitaria a razón de la pandemia de COVID-19, Laos, Camboya y Vietnam se vieron obligados a declarar la emergencia hídrica a causa de la reducción en los niveles de agua, así como también las provincias de Ben Tre y Ca Mau principales productoras de arroz de Vietnam.

En el año 2010 la Comisión del Río Mekong ya daba cuenta del devastador impacto ambiental que causaría la edificación de represas en la parte baja del río, emitiendo un comunicado donde no sólo resaltaba los beneficios económicos y energéticos a razón del ingreso de inversiones chinas destinados a proyectos de infraestructura, sino que enfatiza el arrasador efecto de su instalación, poniendo en peligro la biodiversidad de la región, causando hasta la extinción de especies como el pez gato del Mekong y el delfín del Río Irawadi.

Los efectos de la manipulación del Río Mekong, sumado al cambio climático, permitieron la aparición de los migrantes climáticos del Sudeste Asiático, quienes se ven obligados a abandonar su residencia habitual porque no pueden contar con el río como medio para su subsistencia.

Es así como la injerencia de China ha conllevado a que el Río Mekong alcance el nivel más bajo en 100 años. Nos enfrentamos ante un panorama desolador: sequía, filtración de agua salada, disminución del volumen de peces y la continua proliferación de las represas hidroeléctricas de capitales chinos. Nos preguntamos: ¿Será la destrucción del ambiente el límite en la búsqueda del poder global por parte de China? No, sólo un medio para un fin.

Mariana Contreras, Miembro del eje Relaciones Internacionales del Centro de Desarrollo Sustentable GEO.

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Conosur: el escenario climático 2021/2022 plantea grandes desafíos que deberán superarse con tecnología

Conosur: el escenario climático 2021/2022 plantea grandes desafíos que deberán superarse con tecnología

Buenos Aires, 25 octubre (PR/21) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en el área agrícola del conosur confirma que el escenario climático 2021/2022 ya muestra un perfil propio bien definido, cuyas principales  características son: El desarrollo de un episodio intenso de “La Niña”.
Los vientos polares mantienen un vigor superior a lo normal para la época del año, afectando negativamente al interior del área agrícola argentina, y es de temer que se fortifiquen en forma temprana en el otoño de 2022.
Un avance hacia el norte de la corriente marina fría de Malvinas, que causa un marcado enfriamiento de la Costa Atlántica de Argentina y el Uruguay, llegando casi hasta Río de Janeiro, limitando la entrada de humedad hacia el interior del área agrícola argentina.
La interacción entre estos factores climáticos apunta a generar situaciones regionales muy contrastantes, que afectarán el desarrollo de la cosecha gruesa 2021/2022 en forma diferencial:
Bolivia, el oeste del Paraguay, el NOA, el este de Cuyo, el oeste de la Región del Chaco y el noroeste de la Región Pampeana, donde “La Niña” tiene acción positiva observarán precipitaciones normales a superiores a lo normal, pero que se activaran más tarde que lo usual, teniendo un desarrollo muy irregular y siendo acompañadas por tormentas severas, con vientos, granizo y aguaceros torrenciales, que causarán anegamientos y desbordes de ríos y arroyos, mientras el régimen térmico alternará fuertes calores, en los lapsos secos, con marcados descensos térmicos cuando se produzca el paso de frentes de tormenta.
Una amplia extensión, incluyendo el sudoeste de la Región Pampeana, el este de Córdoba, el oeste de Santa Fe, el sur de Santiago del Estero y las zonas vecinas, sufrirán la acción negativa combinada de “La Niña”, los vientos polares y el enfriamiento de la Costa Atlántica, sufriendo sequía y régimen térmico con grandes amplitudes, en el que se alternarán fuertes calores, y cortos pero marcados descensos térmicos.
El este de la Región Pampeana, el este de Santa Fe, la Mesopotamia, el este de la Región del Chaco, la Región Oriental del Paraguay, el Uruguay y el sur del Brasil, serán afectados por la acción negativa de “La Niña”, pero los vientos polares tendrán poco efecto, al mismo tiempo que su cercanía al Atlántico mejorará la entrada de humedad, haciendo que observen precipitaciones cercanas a lo normal, aunque muy irregulares, mientras que su régimen térmico observará contrastes menos marcados que las otras áreas.
RELEVAMIENTO AL 25/10/2021
La Cuenca del Plata observará un panorama de lluvias muy irregular, que será acentuado por las pérdidas de autorregulación causadas por el dragado del Pantanal y los requerimientos de las grandes obras hidroeléctricas, por lo que cabe esperar una lenta recuperación durante la primavera de 2021, alcanzando valores cercanos a lo normal durante el verano 2022, pero volviendo a bajar muy rápidamente en el otoño 2022.
Por todo lo expuesto puede concluirse que se está frente a un escenario climático muy contrastante geográficamente, y muy irregular en su marcha temporal, que plantea fuertes desafíos a la producción, que será necesario superar con un cuidadoso planteo agronómico y un uso racional de los recursos tecnológicos disponibles.

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Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires