Pronóstico de Precipitación acumulada y su anomalía

Pronóstico de Precipitación acumulada y su anomalía

Semana: Sabado 07 al Viernes 13 de Agosto

Previsión Agro meteorológica Semanal

Pronóstico de precipitaciones:

Para los próximos 6 días no se esperan precipitaciones significativas sobre el área reportada en este informe. Para el período del 6 al 11 de agosto se esperan algunos eventos menores de precipitación sobre la provincia de Entre Ríos, sur de Santa Fé y centro de Buenos Aires. Se espera que estos eventos sean más intensos al noreste de la provincia de Buenos Aires.

Estado de los cultivos

Trigo

Buenos Aires: El cultivo se encuentra entre vegetativo y macollaje en toda el área sembrada. El estado del cultivo es bueno y los niveles de reservas hídricas son mayormente adecuadas, con algunas áreas de excesos en el norte y otras con contenidos adecuados en el oeste de la provincia.

Córdoba: La condición del cultivo a nivel provincial es entre bueno y muy bueno, atravesando etapas de macollaje. El estado de las reservas hídricas es regular a adecuado al este y escasos al oeste de la provincia.

Entre Ríos: Finalizó la siembra a nivel provincial con gran parte del área sembrada en activo crecimiento vegetativo y en buen estado general. Las reservas hídricas son entre adecuadas y optimas en la mayor parte de la provincia.

La Pampa: Se encuentra próxima a finalizarse la siembra del cultivo en la provincia con gran parte del área sembrada en activo crecimiento vegetativo y en buen estado general. Las reservas hídricas son adecuadas en toda el área con presencia del cultivo.

Santa Fe: El cultivo se encuentra entre vegetativo y macollaje en toda el área sembrada, con buen estado general. Las reservas hídricas son entre adecuadas y optimas en la mayor parte de la provincia.

 

Maíz

La cosecha sigue avanzando a un ritmo lento por el grado de humedad en el grano. En la provincia de Entre Ríos finalizó la cosecha del cultivo. Queda por cosechar menos del 10 % del área con presencia de cultivo en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. En Córdoba y La Pampa restan el 17 % y 21 %, respectivamente; y a nivel país se cosechó el 89 % del área con presencia del cultivo.

Referencias:

El estado actual de los cultivos por zonas se obtiene en del Informe Semanal (29/07/2021) “Estimaciones Agrícolas”, publicado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (www.agroindustria.gob.ar/sitio/areas/estimaciones/estimaciones/informes/).

El estado de las reservas hídricas del suelo se obtiene de la ORA (Oficina de Riesgo Agropecuario) a través del sitio web http://www.ora.gob.ar/camp_actual_cultivos.php al 25/07/2021.

Pronóstico meteorológico válido a 96 horas a partir de las 00 Z del (día anterior). – Tendencia válida a 288 horas. Producto elaborado en el Instituto de Clima y Agua basado en la interpretación de los diferentes modelos meteorológicos de pronóstico numérico (SMN, NOAA, NCEP, ECMWF y MetOffice). 

Primicias Rurales

Fuente INTA

 

Cambia la tendencia y se visualiza el regreso de la La Niña desde la primavera

Cambia la tendencia y se visualiza el regreso de la La Niña desde la primavera

La Oficina de Meteorología australiana proyecta, a partir del análisis de varios modelos, la llegada del evento climático para el Hemisferio Sur.

 

Gráfico de La Niña - Primavera 2021
Buenos Aires, 3 de agosto (PR/21) .– Hasta el momento, las entidades meteorológicas globales no indican con certeza un cambio en la tendencia climática, luego del invierno. Es decir, se mantenían las evidencias de un año Niño “inactivo”, con precipitaciones promedio.

La Oficina de Meteorología australiana, organismo oficial del gobierno de ese país, que revisa cada quince días las principales variaciones del clima, proyecta los primeros indicios del regreso de “” a partir de la  en el Hemisferio Sur.

“El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) permanece neutral con la mayoría de los indicadores oceánicos y atmosféricos dentro del rango neutral”, introducen pero, agregan que, “la mayoría de las perspectivas de los modelos climáticos indican que es probable que el Pacífico tropical central se enfríe en los próximos meses, con tres de los siete modelos analizados por la Oficina que indican que este enfriamiento será suficiente para alcanzar los umbrales de La Niña en primavera”, aseguran. Por su parte, los cuatro modelos restantes se mantendrán neutrales.

En este sentido, cabe recordar que la entidad australiana mantiene el evento negativo del dipolo del océano Índico (IOD) que, según el análisis del Servicio Meteorológico Nacional, esto implica una disminución de las precipitaciones en la cuenca del Plata: el litoral de , Uruguay y sur de Brasil.

Primicias Rurales

Las sequías y el sector agropecuario argentino – Parte 2

Las sequías y el sector agropecuario argentino – Parte 2

Por José L. Aiello – Gustavo V. Necco Carlomagno – 30 de Julio de 2021
Los reconocidos especialistas continúan exponiendo sobre los principales temas de debate con relación a la atmósfera y su impacto en la actividad agropecuaria argentina: sequías, su previsibilidad e impacto, y el efecto esperado del cambio climático.

 

Introducción

En el Informativo Semanal N° 2.011, los reconocidos especialistas Dr. José Luis Aiello, asesor científico de GEA – Guía Estratégica para el Agro, y el Dr Gustavo Victor Necco Carlomagno, abordaron la cuestión del Cambio Climático y tiempos extremos, explicando que el impacto del primero se traduce, entre otros, en un aumento de los “tiempos extremos”, que cuando se dan en forma de pulsos de calor o secos generan déficits hídrícos que impactan en los rendimientos de los cultivos o en la producción ganadera. De ahí que el tratamiento de la previsibilidad es una parte central de su abordaje.

Desde GEA – Guía Estratégica para el AGRO se monitorea el núcleo de producción granaría con una red de estaciones meteorológicas automáticas, señalando cuando sea el caso los fenómenos de pulsos de calor, heladas, lluvias intensas y pulsos secos, con muy buenos resultados para entender el comportamiento del sistema de producción instalado.

Ahora bien, para comprender en profundidad a qué nos referimos cuando hablamos de Sequía, vale la pena recorrer algunos conceptos básicos de este crucial fenómeno meteorológico y las herramientas de las que se dispone para evaluarlas.

Sequías: Conceptos Básicos y Generalidades

Las sequías han sido objeto de gran preocupación en las principales praderas del mundo, por su influencia en la producción de alimentos y también en la degradación de los suelos por erosión eólica. Fueron la causa más importante de personas afectadas por desastres naturales en todo el mundo a lo largo del siglo XX y, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR 2015), 50 millones y medio de personas en el mundo se vieron afectadas por la sequía sólo en 2015. En épocas recientes han afectado seriamente extensas áreas de EE.UU. y Brasil, por ejemplo.

Las sequías se han vinculado directamente a la pobreza; según FAO fueron la causa de un tercio de las pérdidas globales de producción agrícola entre 2005-2015 por un monto de 96.000 millones de dólares; han sido asociadas con importantes efectos negativos a la salud humana; al incremento de la inequidad de género; al detrimento de la seguridad hídrica; a reducciones del potencial energético hidroeléctrico global producto de un clima cambiante; y han sido también relacionadas con el surgimiento de conflictos bélicos y rupturas de los estados de paz o un factor concurrente, al menos, a la existencia de determinados conflictos o inestabilidad política (Ref. 1).

En un sentido general la sequía se define, según la RAE, como “Tiempo seco de larga duración. Durante el período de sequía, el agua disponible de una región geográfica se ubica por debajo de los parámetros habituales por lo que no resulta suficiente para satisfacer las necesidades de los seres humanos, plantas y animales”.  En el ámbito meteorológico es usual definirla como déficit de lluvias durante un período de tiempo prolongado –una temporada, un año o varios años– en relación con la media estadística multi-anual de la región en cuestión, que causa un serio desequilibrio hidrológico. La falta de lluvia da lugar a un suministro insuficiente de agua para las plantas, los animales y los seres humanos. Notemos que hay más de 150  definiciones de sequía en la literatura científica (Ref. 2).

Es común distinguir entre diferentes tipos de sequía: meteorológica, hidrológica, agrícola/agronómica o hidroedáfica, socio-económica que definen el inicio, la severidad y el fin de una sequía, y se refieren al sector, sistema o grupo social impactado por el fenómeno.

Sequía meteorológica: Cuando se produce una escasez continuada de las precipitaciones. Es la sequía que da origen a los restantes tipos de sequía y normalmente suele afectar a zonas de gran extensión. El origen de la escasez de precipitaciones está relacionado con el comportamiento global del sistema atmósfera-océano, donde influyen tanto factores naturales como factores antrópicos. Las condiciones atmosféricas que producen déficit de precipitación son muy variables de una región a otra por lo que esta sequía está vinculada a una región específica. Si bien el indicador primario de disponibilidad de agua es la precipitación, en muchos casos este tipo de sequía también puede implicar temperaturas más altas, vientos de fuerte intensidad, humedad relativa baja, incremento de la evapotranspiración, menor cobertura de nubes y mayor insolación.

Sequía hidrológica: Se asocia con los efectos que provocan los períodos de poca precipitación sobre los niveles de los ríos, los embalses y los acuíferos (embalses de agua subterráneos). Esta sequía no sólo se puede deber a falta de lluvias sino también de cómo se use el agua, es decir a una inadecuada actividad humana.

Sequía agrícola/agronómica o hidroedáfica: Suele definirse como déficit de humedad en la zona radicular para satisfacer las necesidades de un cultivo dado, en un lugar y en una época determinada. La sequía agronómica puede ser distinta según el cultivo que se considere (trigo, girasol, maíz, soja, otros). También puede distinguirse entre agricultura de secano y de regadío. Para la agricultura de secano es el déficit de humedad de la tierra subsiguiente a una sequía meteorológica y que produce efectos negativos en la producción de la cosecha y/o en el crecimiento de vegetación natural. Para la agricultura de regadío es la escasez de agua para abastecer a los sistemas de irrigación debido a la sequía en las aguas superficiales o subterráneas que abastecen al uso agrícola.

Sequía socioeconómica: Escasez de agua que afecta a las personas y a la actividad económica como consecuencia de la sequía. Para hablar de sequía socioeconómica no es necesario que se produzca una restricción del suministro de agua, sino que basta con que algún sector económico se vea afectado por la escasez hídrica con consecuencias económicas desfavorables. La creciente presión de la actividad humana sobre el recurso agua hace que cada vez sea mayor la incidencia de la sequía socioeconómica, con pérdidas económicas crecientes. Puede mitigarse con una buena gestión.

En tiempos recientes también se han propuesto las llamadas “sequías repentinas” (“flash droughts”) que corresponden a una sequía con inicio o intensificación muy rápida, y que se originan por tasas de precipitación más bajas de lo normal, acompañadas de temperaturas, vientos y radiación anormalmente altas. Esta definición se puede aplicar a todos los tipos anteriores.

También se ha definido una “sequía ecológica” como un episodio de déficit de disponibilidad de agua que lleva a los ecosistemas a superar sus umbrales de vulnerabilidad, impactando en los servicios del ecosistema y desencadenando retroalimentaciones con los sistemas naturales y humanos.

Todas las sequías son consecuencia esencialmente de un déficit de precipitación (sequía meteorológica) que a su vez puede provocar otros tipos de sequía, como los definidos anteriormente.

Los siguientes gráficos (Fuente: Centro de Mitigación de Sequías, Universidad de Nebraska-Lincoln, EEUU) ilustran las secuencia de sucesos de sequía y sus efectos para los tipos de sequía usualmente aceptados y las interrelaciones entre las sequías meteorológica, agrícola, hidrológica y socio-económica.

También suele distinguirse entre sequía, aridez y/o escasez (Ref. 2):

La sequía, entendida como anomalía temporal de precipitación o caudal natural, puede producir, o no, una situación de insuficiencia en los suministros de agua, en función del nivel de demanda de agua existente en el área y de las características, en general, de los sistemas de explotación del recurso.

La escasez representa una situación permanente de déficit en relación con la demandas de agua en un sistema de recursos de ámbito regional, caracterizado, bien por un clima árido o bien por un rápido crecimiento de las demandas de consumo.

La aridez es una situación estructural natural de una región y por tanto también permanente, que debe diferenciarse de la sequía, que es una anomalía natural transitoria, aún prolongada.

Herramientas para la medición de las sequías: Indicadores e índices

Es importante distinguir los indicadores (indicators) de los índices (índices) de sequía, ya que suelen confundirse.

Según la OMM (Ref. 3) los indicadores son variables o parámetros utilizados para describir las condiciones de las sequías. Cabe citar, por ejemplo, la precipitación, la temperatura, los caudales fluviales, los niveles de las aguas subterráneas y de los embalses, la humedad del suelo y el manto de nieve. En tanto que los índices suelen ser representaciones numéricas informatizadas de la gravedad de las sequías, determinadas mediante datos climáticos o hidrometeorológicos, entre los que se incluyen los indicadores enumerados. Tienen por objeto analizar el estado cualitativo de las sequías en el entorno en un periodo de tiempo determinado.

Desde el punto de vista técnico, los índices también son indicadores. Vigilar el clima en diversas escalas temporales permite reconocer los periodos húmedos de corta duración dentro de las sequías de larga duración o los periodos secos de corta duración.

La Ref. 3 presenta  y detalla una variedad de indicadores e índices destacando la importancia que los indicadores o índices de sequía reflejen y representen de manera precisa los efectos que se producen durante las sequías. Estos efectos de las sequías pueden variar a medida que se desarrollan en función de la región y la estación.

En esta nota solo discutiremos los más usados. El lector interesado puede consultar la referencia citada para ampliar la información.

Como indicadores típicos podemos citar:

•    Difíciles: Mediante el periodo integro de registro de los datos de precipitación de un lugar, se clasifica la frecuencia y la distribución de la precipitación. El primer decil está compuesto por la cantidad de lluvia en que no se supera el 10% más bajo de los valores, y el quinto decil constituye la mediana. En esta metodología se pueden tener en cuenta valores diarios, semanales, mensuales, estacionales y anuales, dada su flexibilidad al comparar los datos actuales con el registro histórico de cualquier periodo determinado.
Puesto que analiza una sola variable, es una metodología sencilla y flexible para muchas situaciones. Mediante umbrales claramente definidos, los datos actuales se sitúan en un contexto histórico y se puede reconocer la situación de la sequía. Útil en situaciones de humedad y sequía. Dado que brinda la posibilidad de examinar distintas escalas temporales e intervalos de tiempo, los deciles se pueden utilizar en situaciones de sequía meteorológica, agrícola e hidrológica. Como punto débil, común con otros indicadores que solo utilizan la precipitación, no se tienen en cuenta los efectos de la temperatura ni de otras variables durante el desarrollo de la sequía.

•    PPN: El porcentaje de precipitación normal (PPN) se refiere a la relación que existe entre la precipitación acumulada en un año y la precipitación media anual, para una región y en un periodo dado, expresado de manera porcentual. La precipitación media anual se le conoce como precipitación normal y se obtiene a partir del valor promedio de las precipitaciones anuales ocurridas en un periodo no menor de 30 años.

Entre los índices más usados se encuentran:

1.    PDSI: Un indice pionero es el Índice de la severidad de la sequía de Palmer (PDSI) que fuera desarrollado en 1965 por Palmer y se basa en el concepto de suministro de agua. Es un algoritmo que permite medir la pérdida de humedad del suelo. Es adecuado para su aplicación a zonas con topografía uniforme.
El objetivo del Índice de Severidad de Sequía de Palmer es proporcionar medidas estandarizadas de condiciones de humedad, de tal forma que permita hacer comparaciones entre condiciones locales y entre duraciones. Palmer desarrolló criterios para determinar cuándo una sequía o un período húmedo se inicia y termina.

2.    SPI: El índice de precipitación estandarizada (SPI – Standardized Precipitation Index) o indice normalizado de precipitación (INP) fue desarrollado por McKee y otros investigadores en 1993. Este índice normalizado permite estudiar diferentes escalas de tiempo y se recomienda para registros de largo plazo. El SPI representa el número de desviaciones estándar que cada registro de precipitación se desvía del promedio histórico. Bajo este contexto, puede deducirse que registros de precipitación superiores al promedio histórico del mes correspondiente, darán valores del SPI positivos, esto representa condiciones de humedad; mientras que registros de precipitación inferiores al promedio histórico del mes correspondiente arrojarán valores del SPI negativos, lo cual indica una intensidad en el déficit de humedad. El SPI se destaca, entre otros aspectos, por su amplia difusión internacional.
A pesar de sus múltiples ventajas existen una serie de desventajas en su utilización, las más notables: a) la dificultad en su interpretación por el usuario final y b) una caracterización incorrecta de la condición de sequías en ambientes áridos y semi-áridos (Ref. 1).

3.    IRS: Índice de Riesgo de Sequía (IRS), que está formado por cuatro componentes: precipitación media anual corregida en función de la temperatura media anual, estacionalidad pluviométrica, variabilidad y persistencia de la sequía. Este índice se definió para poder determinar la severidad, y duración de la sequía y para predecir el inicio y el final de este período.

4.    NDVI: Indice diferencial normalizado de vegetación (NDVI) que se obtiene de las observaciones a distancia de radiómetros instalados en satélites meteorológicos operativos. En un punto determinado de la imagen el NDVI  es igual a la diferencia en las intensidades de la luz reflejada en el rango rojo e infrarrojo dividido por la suma de estas intensidades y está directamente relacionado con la densidad de la vegetación.
Este índice define valores de -1.0 a 1.0, donde los valores negativos están formados principalmente por nubes, agua y nieve, y los valores negativos cercanos a cero están formados principalmente por rocas y suelo descubierto. Los valores muy pequeños (0,1 o menos) corresponden a áreas sin rocas, arena o nieve. Los valores moderados (de 0,2 a 0,3) representan arbustos y praderas, mientras que los valores grandes (de 0,6 a 0,8) indican bosques templados y tropicales.
En forma sencilla, el NDVI es una medida del estado fito-sanitario basada en la manera en que una planta refleja la luz en ciertas frecuencias (algunas ondas se absorben y otras se reflejan). Este índice está disponible para usarse en tiempo real y se utiliza a menudo en todo el mundo para vigilar sequías, predecir la producción agrícola, ayudar a predecir zonas de incendios y áreas en proceso de desertificación. Es el índice preferido para el seguimiento global de la vegetación.

Referencias

1.    Atlas de sequías de América Latina y el Caribe, Unesco y CAZALAC, 2018.
2.    ¿Qué es la sequía?, Observatorio Nacional de la Sequía, España https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/observatorio-nacional-de-la-sequia/que-es-la-sequia/
3.    Manual de indicadores e indices de sequía, OMM Nº 1173, 2016.

Fuente: BCR

Primicias Rurales

Cambio Climático y tiempos extremos: sequías e impacto en el sector agropecuario argentino (Nota N°1)

Cambio Climático y tiempos extremos: sequías e impacto en el sector agropecuario argentino (Nota N°1)

Por José L. Aiello – Gustavo V. Necco Carlomagno – 23 de Julio de 2021
El tema del cambio climático y los tiempos extremos se ha instalado en todos los niveles de decisión, desde los gobiernos hasta las comunidades locales. El mismo afecta a la producción agropecuaria y a los mercados de granos.

Introducción a cargo de la DIYEE-BCR: 

Tenemos el agrado de presentar a dos especialistas de primer nivel para analizar la problemática citada en un conjunto de informes de nuestro asesor científico de Guía Estratégica para el Agro, el Dr. José Luis Aiello y el Dr Gustavo Víctor Necco Carlomagno. Adjuntamos sus antecedentes:

El Dr. Gustavo Víctor Necco Carlomagno es Licenciado en Ciencias Meteorológicas en la Universidad de Buenos Aires y Doctor Sc. (Meteorología) en la Universidad de París VI, Francia. Dirigió el Instituto de Investigaciones Sinópticas del Servicio Meteorológico Nacional. Fue investigador del proyecto francés EOLE, Laboratoire de Meteorologie Dynamique, ENS/CNRS, París, y científico visitante en la División de Desarrollos del NMC (National Meteorological Center), Washington DC, EEUU, entre otras actividades.
Investigador de la Universidad de Buenos Aires, asesor de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y Miembro del Grupo de Expertos sobre Satélites Meteorológicos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Ginebra, Suiza. Fue profesor en el Departamento de Meteorología de la UBA,
Fue miembro «in tuiti Personae», del Conseil de Perfectionnement, de la Ecole Nationale de la Météorologie,(ENM) francesa, situada en Toulouse, y miembro «Ex-oficio», del Comité Coordinador (COCOM) de la Conferencia Permanente de Directores de Instituciones de Formación de los Servicios Meteorológicos Naciones (Standing Conference of Heads of Training Institutions of National Meteorological Services, SCHOTI)
Exdirector del Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI) entre otros cargos de gran relevancia. 

El Dr. José Luis Aiello es Doctor en Ciencias de la Atmósfera en la Universidad de Buenos Aires. Post Grado en el International Center for Theoretical Physics, Miramare, Italia y Profesor Titular de Meteorología, Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata.
Experto a cargo de actividades científicas en el Servicio Meteorológico Nacional y en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, Ex Integrante del Grupo de Investigación de la Organización Latinoamericana de Energía y fue Director Científico del Programa Exametnet en convenio con la NASA de Estados Unidos y Responsable de la Cooperación Espacial Argentina-Alemania.
Fundador de los Proyectos SIBER de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y de GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario, actualmente con el cargo de Asesor Científico y Presidente de JOLAP S.A. y de CCA, consultoras en temas climáticos aplicados a la Producción Agrícola que asisten a GEA-BCR. 

Artículo completo

El cambio climático y los tiempos extremos asociados han producido las mayores volatilidades en la producción de cultivos y en los precios de los cereales y oleaginosas, y así seguirá siendo durante los próximos años.

Las evidencias son contundentes y es necesario disponer de algoritmos que aborden la detección y pronóstico de dichos tiempos extremos. En GEA-BCR venimos trabajando desde hace unos años en estos temas. Los pronósticos de corto plazo (una semana a 15 días) son los utilizados por los usuarios del área de la agricultura, pero no son los más adecuados para tratar precisamente el origen de la volatilidad en la producción y de los mercados.

Lo alarmante de los efectos del Cambio Climático y tiempo extremo, llevaron a que presentemos un informe sobre “Sequías y el sector agropecuario”, tarea que busca informar sobre ésta problemática a través de cuatro notas que se publicarán en el Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario. Ellas versarán sobre:

•    Generalidades y conceptos básicos
•    Previsibilidad.
•    Efectos del cambio climático
•    Impactos en Argentina

El tema del cambio climático y sus implicancias ya se ha instalado en todos los niveles de decisión, desde los gobiernos hasta las comunidades locales, a pesar de la presión de ciertos “escépticos” que niegan o denigran los informes de la comunidad científica, con el fin de defender ciertos intereses económicos y distraer la atención del problema principal. Están aquellos que sin buscar información fáctica (física y biológica) sobre el cambio climático, sencillamente no creen en él. El recrudecimiento reciente de olas de calor, incendios y sequías ha sensibilizado en esos días a la opinión pública sobre estos temas. Lo estamos viviendo en el Gran Rosario con la bajante histórica del Río Paraná.

En un mundo que se calienta, lamentablemente esperamos que aumente el riesgo de que ocurran algunos tipos de eventos meteorológicos extremos. Por ejemplo con el aumento de las temperaturas en la mayor parte del mundo, esperamos más olas de calor. Al mismo tiempo, el aire más cálido puede contener más agua y, por lo tanto, esperamos lluvias más extremas.

Los eventos meteorológicos individuales son, en última instancia, únicos y siempre están causados por una combinación de diferentes factores, incluida la variabilidad local en el clima, las condiciones de la superficie terrestre y sus interacciones con la atmósfera, los patrones a gran escala de las temperaturas oceánicas y los cambios en los forzantes externos (por ejemplo, gases de efecto invernadero, aerosoles). Por lo tanto, no se puede decir que un evento meteorológico extremo fue “causado” por el calentamiento o el cambio climático asociado. Sin embargo, podemos estimar si, y en qué medida, la probabilidad o la intensidad de un evento extremo ha cambiado debido al cambio climático inducido por el hombre.

El creciente impacto de las actividades humanas no solo afecta el clima sino también el medio ambiente global y se habla entonces de cambio medio-ambiental global (GEC – Global Environmental Change) que  aborda las perturbaciones químicas, biológicas, geológicas y físicas a gran escala de la superficie de la Tierra, la superficie del océano, la superficie terrestre y el ciclo hidrológico, prestando especial atención a escalas de tiempo de décadas a siglos, a perturbaciones causadas por el hombre y sus impactos en la sociedad.

La acción humana denota un comportamiento reciente caracterizado por la alteración transversal y desproporcionada en todos los ecosistemas de la Tierra, particularmente por el uso de energía proveniente de la extracción y utilización de combustibles fósiles. La situación se relaciona con el incremento de la productividad tecno-industrial, así como al crecimiento desbordado de la población junto a la hiper-urbanización, los cambios en el suelo y la cobertura vegetal. Todo esto impacta en el clima, produciendo cambios que se refuerzan e intensifican por los procesos antropogénicos de diversa índole.

En cuanto a las tendencias futuras del clima, las estimaciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), NNUU, basadas en simulaciones numéricas muestran, a pesar de las incertidumbres, que aún en los escenarios más optimistas seguirá el calentamiento (y sus consecuencias climáticas), a menos que se reduzcan fuertemente las emisiones. En la reunión de NNUU sobre cambio climático COP-21, París 2015, el mundo acordó que para fines de siglo el aumento de la temperatura global no debería estar por encima de 2 °C respecto a los niveles preindustriales. El objetivo era limitar el aumento a 1,5 °C, si era posible, pero no hubo avances.  Según este acuerdo los países prometieron volver a reunirse cada cinco años y aumentar sus objetivos de reducción de carbono. Por la pandemia la reunión COP-26 de Glasgow, planeada para 2020, se postergó a noviembre de este año.

Según las estimaciones actuales, se espera que el mundo supere el límite de 1,5 °C en 12 años o menos, y que alcance 3 °C de calentamiento para fines de siglo y la reunión de Glasgow podría ser un encuentro en el que se aumenten los recortes a las emisiones de carbono. La situación es urgente (el Secretario General de las NNUU advirtió recientemente que estamos librando una “guerra suicida” contra la naturaleza) y ya hay países que se han comprometido unilateralmente en asumir un compromiso legal de cero emisiones netas (el Reino Unido en 2019, La Unión Europea en 2020 y recientemente China, uno de los mayores emisores).

La pandemia COVID-19 mostró que el mundo no es invulnerable y que se puede afectar en formas que no se pueden controlar. Provocó una conmoción económica que hizo reaccionar a los gobiernos con paquetes de estímulo para reactivar sus economías. Esperamos que una vez superada, a través de programas de vacunación universales, la atención se vuelque a otra inquietud global: el cambio climático, y las acciones para limitar sus consecuencias (por ejemplo la reducción de emisiones, limitación del consumo, uso de energías renovables, tratamiento de desechos, etc.)

Un enfoque “business-as-usual” nos podría llevar a una situación planetaria insostenible.
Fuente: BCR

Primicias Rurales

Prevén tiempo frío y seco

Prevén tiempo frío y seco

Buenos Aires, 29 julio (PR/21) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé tiempo frío y seco para los próximos siete día en el área agrícola nacional.
 Al comienzo del ciclo, la masa de aire polar, que hizo su entrada en los días precedentes, se mantendrá estacionaria, ocupando la mayor parte del área agrícola, causando heladas locales y generales en La Argentina, gran parte del Paraguay y el sur del Brasil y el Uruguay.
Los vientos del trópico retornarán con vigor, ocupando la mayor parte del área agrícola, aunque las zonas cercanas al Litoral Atlántico continuarán recibiendo vientos marinos frescos y húmedos.
Debido al escaso contenido de humedad de la masa de aire polar, se producirán nevadas extensas pero de poco volumen en las zonas cordilleranas, mientras que la mayor parte del área agrícola recibirá precipitaciones escasas a nulas (menos de 10 mm).
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Perspectiva agroclimática para Argentina y USA

Perspectiva agroclimática para Argentina y USA

Temperaturas sobre lo normal, seguidas por precipitaciones abundantes sobre el norte del área agrícola, y registros escasos en la mayor parte su extensión, finalizando con un descenso térmico

Buenos Aires, 22 de julio (PR/21).– Al inicio de la perspectiva continuarán avanzando los vientos del trópico, cubriendo la totalidad del área agrícola, y provocando varios días con temperaturas sobre lo normal.
Paralelamente, se producirá el paso de un frente de tormenta, con muy poca actividad, que
sólo causará tormentas cordilleranas, acompañadas por nevadas que cubrirán amplias
extensiones pero con escaso volumen, y precipitaciones abundantes sobre el norte del área
agrícola, mientras la mayor parte de su extensión recibirá registros escasos. Hacia el final
de la perspectiva, retornarán los vientos polares, dando inicio a un lapso frío prolongado e
intenso, con heladas hasta el norte del área agrícola.

USA
Perspectiva agroclimática para USA
Prolongado lapso cálido, acompañado por precipitaciones abundantes en la mayor parte del área agrícola EE.UU., a excepción de su porción Noroeste
Durante la mayor parte de la perspectiva soplarán los vientos del trópico, de manera que
sólo en su comienzo se observarán temperaturas moderadas, lo cual se reflejarán en las
temperaturas mínimas. Posteriormente, los vientos del trópico provocarán una intensa ola
de calor, que afectará especialmente al norte y centro del área triguera, donde los suelos
están secos por la falta de lluvias, algo menos serán afectados el sur del área triguera, el
Delta y la Región Sudeste, y en un grado más moderado el Cinturón Maicero, donde el efecto
protector de los Grandes Lagos mitigará el calentamiento. Las precipitaciones se
concentrarán sobre el este del cinturón maicero, con fuertes tormentas sobre su porción
nordeste, el este del Delta y la Región Sudeste, mientras la mayor parte del área triguera y
el oeste del cinturón maicero recibirán registros escasos, que contribuirán a acentuar la ola
de calor. La presente perspectiva exhibirá riesgos de consideración: Fuertes lluvias a través
de porciones del suroeste. 22 al 23 de julio; Inundaciones inminentes en partes de las
Llanuras Centrales, el Valle Medio del Mississippi, las Llanuras del Sur y el Valle de Ohio;
Calor excesivo en partes de las Llanuras del norte. 22 al 23 de julio.
Temperaturas muy por encima de lo normal en partes de las Llanuras del norte, Llanuras
centrales y el Valle superior del Mississippi. 22 al 26 de julio.

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Cereales