Jun 11, 2020 | Clima
Buenos Aires, 11 junio (PR/20) — El otoño finaliza con una oscilación térmica con fuerte contraste norte-sur, acompañada por precipitaciones escasas a excepción del centro-este del área agrícola que recibirá registros abundantes sostuvo hoy la perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El análisis indica que la última semana del otoño comenzará con vientos del trópico que producirán un leve ascenso térmico, al mismo tiempo
que se producirá el paso de un frente de tormenta, pero debido al bajo contenido de humedad de la atmósfera, las precipitaciones serán escasas en la mayor parte del área agrícola, a excepción del centro-este de su extensión, que
recibirá registros abundantes.
Mientras que el avance del frente producirá una moderada entrada de vientos polares, provocando heladas localizadas, con amplios focos generales en el centro y el sur del área agrícola, sin llegar a su porción norte, determinando un marcado contraste norte/sur.
A continuación, tendrá lugar una moderada entrada de vientos del norte, que producirán un ascenso térmico, con temperaturas máximas algo sobre lo normal en el norte del área agrícola, y registros normales a inferiores a lo normal en el centro y el sur de su extensión.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Jun 9, 2020 | Clima
Esto condiciona la disponibilidad de reservas, aunque las jornadas húmedas han permitido que las zonas que vienen con buen perfil, sostengan un escenario favorable para el inicio de la fina. El núcleo triguero del sur, parece presentar mayor margen de humead en este arranque de campaña.
La semana comienza húmeda pero con tendencia a jornadas más secas a partir de mañana. El este del NEA y el norte de la Mesopotamia se mantienen dentro de aire más húmedo.
Durante lo que resta del día de hoy, sólo sobre el este de BA y parte del este de ER quedará un pequeño remanente de inestabilidad, con coberturas de nubes bajas y algunas lloviznas marginales. El resto del país se presentará con características más estables, sin lluvias y con poca cobertura nubosa, además de presentar una importante amplitud térmica.
El martes, sólo sobre el NEA se prevén condiciones de tiempo inestable, con la probabilidad de que se generen lluvias y algunas tormentas aisladas, abarcando el este de Formosa, este de Chaco, Misiones y norte de Corrientes. Los desarrollos serán de manera aislada y con leve a moderada intensidad. Mientras tanto, sobre la franja central del país, se observarán condiciones de tiempo estable, con el viento rotando al sector norte, lo que favorecerá a elevar las temperaturas levemente en todo el centro y norte del país, especialmente sobre la franja oeste del territorio nacional.
El miércoles, se prevé que las condiciones sean similares, con un cierto aumento en la intensidad de los fenómenos sobre el noreste argentino, especialmente sobre la provincia de Misiones, donde los desarrollos se darían con moderada intensidad, dejando acumulados algo más significativos. Mientras tanto, sobre el resto del país se mantendrán las condiciones de tiempo estable, incluso con poca cobertura nubosa sobre el centro del territorio nacional. Sólo sobre la franja norte del país se observarán condiciones de cielo nublado, aunque las precipitaciones sólo se acotarán a la zona del NEA. Sobre la región patagónica se prevé que se mantengan las nevadas de variada intensidad sobre le zona cordillerana de la provincia de Neuquén, con fenómenos que pueden ser de moderada a fuerte intensidad.
Durante el jueves, los desarrollos de lluvia del NEA, se desplazarán hacia el centro y sur del Litoral, provocando algunas precipitaciones de moderada intensidad sobre Entre Ríos y Corrientes, aunque el núcleo principal se acotará al centro de Uruguay. La nubosidad será abundante en todo el país, pero especialmente potenciada sobre la franja este, acompañando el desarrollo de las precipitaciones. Mientras tanto, sobre la porción sur del país se prevé el avance de un sistema frontal frío que provocará importantes nevadas sobre toda la zona cordillerana de la Patagonia.
El viernes, el frente frío irá avanzando por toda la zona central del país, con el viento bien marcado del sector sur, provocando un importante descenso de las marcas térmicas a nivel generalizado, con la presencia de heladas en toda la porción sur de la región pampeana. Además, este sistema generará el desarrollo de lluvias débiles, abarcando a la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes y especialmente sobre Uruguay. Sobre el sector patagónico, también se prevén precipitaciones, que se observarán en forma de nevadas en toda la zona cordillerana y lloviznas sobre sectores más bajos, aunque no se descartan algunas nevadas aisladas sobre el sector central de la Patagonia.
Para el fin de semana, el sistema frontal frío alcanzará la porción norte del país, provocando precipitaciones muy débiles y aisladas sobre la región del NEA, aunque las mismas estarán acotadas especialmente a las provincias de Corrientes, Misiones y Formosa. Mientras que sobre el centro del país se observarán temperaturas muy bajas, con heladas generalizadas. Sólo sobre la zona costera de la provincia de Buenos Aires podrían desarrollarse algunos chaparrones durante el sábado, con el ingreso del aire frío a la zona continental. Durante el domingo, se prevén condiciones de tiempo más estables, aunque con temperaturas que seguirán siendo muy bajas en todo el país y el registro de heladas fuertes y generalizadas
Primicias Rurales
Fuente: CCA/ Agrositio
May 28, 2020 | Clima
Buenos Aires, 28 mayo (PR/20) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos siete días marcada oscilación térmica con precipitaciones escasas a excepción del extremo norte del área agrícola que recibirá registros abundantes.
En tanto, la primera etapa del ciclo comenzará con una moderada entrada de vientos del norte, que producirán un ascenso térmico, con temperaturas máximas dentro del rango normal en la mayor parte del área agrícola, excepto el norte del Paraguay, que registrará valores más elevados.
Según el informe, paralelamente, se producirá el paso de un frente de tormenta, pero debido al bajo contenido de humedad de la atmósfera, las precipitaciones serán escasas en la mayor parte del área agrícola, salvo algunos focos abundantes sobre el extremo norte de su extensión.
El avance del frente generará una vigorosa entrada de vientos polares, provocando heladas localizadas, con amplios focos localizadas y generales en gran parte del área agrícola, pudiendo llegar hasta la región oriental del Paraguay.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
May 26, 2020 | Clima
Buenos Aires, 26 mayo (PR/20) — Especialistas del INTA aseguran que es posible intensificar la actividad de los sistemas agrícolas y, a la par, mitigar la emisión de gases de efecto invernadero. Para lograrlo es necesario incorporar herramientas, como la siembra directa, la rotación de cultivos y la integración de la agricultura con la ganadería. Frente a este contexto, Fontagro organiza un ciclo de conferencias que profundizará en las prácticas de manejo que contribuyen a este propósito.
En los últimos 65 años, la actividad humana aumentó en un 80 % las emisiones de dióxido de carbono (CO2), mientras que duplicó la tasa de emisión de metano (CH4) e incrementó entre un 40 y un 50 % las concentraciones atmosféricas de óxido nitroso (N2O).
De acuerdo con el Quinto Informe de Cambio Climático, publicado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), la mayor fuente de incremento de los gases de efecto invernadero (GEI) provino de la generación de energía, el transporte y la industria. Por su parte, la agricultura, la ganadería y los cambios en el uso de la tierra contribuyeron con no más de un tercio de las emisiones.
Ahora bien, ¿es posible reducir la emisión de GEI y mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 °C? ¿qué rol cumple el sistema agrícola en este objetivo? ¿es posible maximizar la productividad de manera sustentable? ¿cómo impacta el cambio climático en el sector?
Para Miguel Taboada –director del Instituto de Suelos del INTA Castelar–, se puede maximizar la productividad del sistema agrícola y reducir la emisión neta de gases de efecto invernadero, lo que incluye a la captura de CO2 atmosférico por las plantas. Esto es posible y necesario para la adaptación al cambio climático. “Nuestra agricultura debe buscar una intensificación sustentable que reduzca el impacto ambiental y social”, subrayó.
Para esto, es importante incluir las mejores prácticas de manejo de suelos y cultivos que contribuyan a este propósito, según la condición especifica de sitio a nivel de predio, cuenca o región. En este sentido, recomendó las rotaciones de cultivos, la reducción de la erosión hídrica y eólica y la desertificación, la siembra directa, la nutrición de suelos y cultivos con una adecuada tecnología de fertilización, la integración de agricultura con ganadería, entre otras.
“Estas prácticas –eje del ciclo de conferencias “El sector agropecuario frente al cambio climático” organizado por Fontagro para junio y julio– deben resultar en una menor emisión de GEI, mayor captura de carbono en los suelos, mayor eficiencia en el uso del agua, mayor diversidad y actividad biológica en los suelos y uso adecuado y responsable de agroquímicos”, especificó.
Con respecto al impacto del cambio climático en el sector agropecuario, Taboada no dudó en asegurar que “los países de Latinoamérica presentan una marcada heterogeneidad en cuanto a las amenazas de origen climático, clasificadas en tres ejes: los riesgos de exposición a daños, las vulnerabilidades que afectan a las poblaciones y los ecosistemas y, por último, las oportunidades”.
En esta línea, especificó que el riesgo más notorio es el aumento de las temperaturas medias y de los mínimos diarios con noches más cálidas, aunque también pueden esperarse eventos extremos como olas de calor, menor cantidad de días con heladas, sequías y excesos hídricos en forma de tormentas y granizadas.
Para Taboada, “es importante incluir las mejores prácticas de manejo de suelos y cultivos” y recomendó reducir la erosión hídrica y eólica, además de la desertificación.
En cuanto a las vulnerabilidades, Taboada incluyó a los factores que pueden incrementar o agravar la magnitud de los daños y disminuir la capacidad de resiliencia como, por ejemplo, los altos índices de pobreza, la desaparición de bosques y pastizales y la pobre institucionalidad de algunos países que lleva a la falta de marcos regulatorios o de cumplimiento efectivo de la Ley.
A su vez, aseguró que “aun cuando la mayoría de los cambios del clima son negativos, existen algunos aspectos u oportunidades que pueden favorecer las producciones agropecuarias”. Entre ellos, mencionó la tropicalización de las regiones que permiten el cultivo con especies megatérmicas o el aumento de las lluvias, que, bajo ciertas circunstancias, puede permitir el desplazamiento o aumento de las áreas de cultivo.
Entre las principales amenazas climáticas, el especialista del INTA advirtió sobre el impacto del estrés térmico e hídrico para cultivos y ganado, la falta de agua por deshielo, las pérdidas de cultivos y hacienda por los procesos erosivos, como así también las sequías e inundaciones y la mayor diseminación de plagas y enfermedades.
“El nivel de exposición a las amenazas planteadas es muy variable en función, principalmente, del nivel socioeconómico de la población afectada, la rigidez o flexibilidad relativa con que pueden variar sus sistemas productivos o adoptar tecnología y la posibilidad de asistencia o disponibilidad de dicha tecnología”, reconoció.
“Nuestra agricultura debe buscar una intensificación sustentable que reduzca el impacto ambiental y social”, subrayó Taboada.
La mitigación: un cambio es posible
De acuerdo con el director del Instituto de Suelos del INTA Castelar, para que la mitigación del cambio climático sea posible se debe realizar ciertas medidas estructurales, sociales e institucionales.
Entre las estructurales, diferenció entre las que requieren el uso de ingeniería y cambios en el entorno físico como la construcción de sistemas de riego o bombeos de agua, de los que demandan un manejo del ecosistema con un impulso hacia la conservación de corredores biológicos, migración de especies en peligro de extinción, forestación, manejo de tierras protegidas, entre otros.
Además, se refirió a la incorporación de opciones tecnológicas de insumos y de procesos, en beneficio de una mejor gestión de los cultivos, la ganadería y el pastoreo. Entre ellas, destacó la adopción de nuevas variedades y tipos de cultivos y animales, incorporación de mejoras genéticas, el desplazamiento de áreas de cultivo, cambios en las fechas de siembra y adopción de germoplasmas adaptados.
A su vez, destacó los sistemas de cultivo para mejorar la conservación del agua, la captura de nitrógeno de la atmósfera, el reciclaje de residuos, las producciones integradas, los sistemas agroecológicos, el control biológico de plagas, la eficiencia del uso del agua en áreas de secano y regadío, reutilización de agua de drenaje y fertirriego, ajuste de la carga animal, distribución de aguadas, entre otros.
En cuanto a las medidas sociales, destacó la importancia de generar mapas de riesgo y vulnerabilidad, sistemas de alerta temprana y respuesta, monitoreo y uso sistemático de sensores remotos. Además, se requieren cambios en los patrones de comportamiento que fomenten las prácticas de conservación del suelo y el agua con cambios en los sistemas de cultivo, áreas y fechas de siembra y la incorporación de conocimientos tradicionales de los productores.
Por último, con respecto a las medidas institucionales destacó las económicas, como el pago por servicios ecosistémicos o las referidas a tipo de regulación regional, nacional o municipal para el uso de las tierras y los derechos de propiedad y tenencia, como así también aquellas que protejan el uso de los recursos de suelos, aguas y vegetación.
Primicias Rurales
Fuente: INTA Informa
May 21, 2020 | Clima
Buenos Aires, 21 mayo (PR/20) — La perspectiva agroclimática de
la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para los próximos siete días
advierte nuevamente el paso de un frente frío que dejará lluvias
en el área agrícola y riesgo de heladas.
Previamente habrá precipitaciones abundantes sobre el nordeste
del área agrícola y valores moderados a escasos sobre el resto,
acompañadas por una marcada oscilación térmica.
Así al comienzo del ciclo se completará el paso del frente de
tormenta, que hizo su entrada en los días precedentes,
produciendo precipitaciones abundantes, con focos de tormentas
sobre el nordeste del área agrícola, mientras que el resto de
extensión recibirá valores moderados a escasos.
Según el informe, al mismo tiempo avanzará una masa de aire
polar, que hará descender la temperatura.
Junto con el frente estará una masa de aire polar haciendo
descender la temperatura, con riesgo de heladas sobre las zonas
serranas y cordilleranas, y gran parte de La Argentina, pudiendo
llegar hasta el sur de la región oriental del Paraguay.
Posteriormente, los vientos del trópico retornarán con moderada
energía provocando un ascenso térmico, con registros dentro del
rango normal en la mayor parte del área agrícola, a excepción del
sudeste de Buenos Aires, que observará mediciones algo por debajo
de la media.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires