Vuelven las lluvias a Capital Federal y alrededores

Vuelven las lluvias a Capital Federal y alrededores

Buenos Aires, 24 enero (PR/19) — Una jornada nublada y con probabilidad de lluvias y tormentas aisladas se espera para hoy, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), mientras que regía un alerta por tormenta fuerte para regiones de la zona central del país.
El alerta abarca el noroeste, centro y extremo norte de la provincia de Buenos Aires, centro y sur de Córdoba, centro y sur de Entre Ríos, y el centro y sur de Santa Fe, donde se espera para las próximas horas «lluvias y tormentas, siendo algunas de estas fuertes con ráfagas, fuerte actividad eléctrica, ocasional caída de granizo y principalmente abundante caída de agua en cortos períodos».
En tanto, en la zona metropolitana de Buenos Aires, se prevé cielo parcialmente nublado a nublado, probabilidad de lluvias y tormentas aisladas que persistirían hasta el viernes, vientos leves del sector norte, cambiando a moderados del sector sur y luego rotando al sector este.
La temperatura mínima será de 22 grados y la máxima alcanzará los 28.
Para el jueves se espera nubosidad variable, con tiempo inestable y vientos moderados del sector este, rotando al noreste, con marcas térmicas que estarán entre los 20 y los 29 grados.
El viernes, en tanto, se prevé cielo parcialmente nublado a nublado, probabilidad de precipitaciones, vientos moderados del sector norte y luego de direcciones variables.
La temperatura mínima será de 22 grados y la máxima de 28, según informó el SMN.

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NA

Prevén precipitaciones de variada intensidad sobre noroeste y  centro-este del área agrícola

Prevén precipitaciones de variada intensidad sobre noroeste y centro-este del área agrícola

Buenos Aires, 17 enero (PR/19) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé precipitaciones de variada intensidad sobre noroeste y centro-este del área agrícola acompañadas por marcado descenso térmico para finalizar con una ola de calor, en los próximos siete días.

En el inicio del ciclo, el paso de un frente de tormenta provocará precipitaciones de muy variada intensidad sobre el noroeste y el centro-este del área agrícola y valores escasos en el resto de su extensión.

«A medida que se produzca el paso del frente, los vientos rotarán hacia el sector sur / sudeste, causando un descenso en las temperaturas, sobre la mayor parte del área agrícola, a excepción de su porción Nordeste, que seguirá bajo la influencia de los vientos del norte», dijo el autor del informe, Eduardo Sierra.

Hacia el final de la perspectiva, «la temperatura volverá a subir, reactivando la ola de calor en la mayor parte del área agrícola».

PRIMICIAS RURALES

Pronóstico Climático Trimestral (ENE-FEB-MAR 2019)

Pronóstico Climático Trimestral (ENE-FEB-MAR 2019)

  • Año: 2 019
  • Mes: Enero
  • Tipo de boletín / reporte: Tendencias climática
  • RESUMEN

    Actualmente se observan condiciones con Temperatura Superficial del Mar (TSM) más cálidas que lo normal sobre el Pacífico Ecuatorial Central. De acuerdo a los modelos dinámicos y estadísticos, en el trimestre enero-febrero-marzo (EFM) 2019 se prevé condiciones de una fase cálida o “El Niño” con una alta probabilidad de ocurrencia (superior al 80%). Cabe aclarar que este evento “El Niño” todavía no está declarado oficialmente por los principales centros climáticos mundiales debido a que la circulación atmosférica no se encuentra acoplada al calentamiento del océano ya observado en los últimos meses.

    En condiciones neutras del ENOS y sin otros forzantes, se espera que el comportamiento responda a la probabilidad climatológica de cada categoría (33.3%). Sin embargo se observan regiones donde las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos, indican diferencias en cuanto a esas probabilidades. Teniendo en cuenta estos resultados sumado al probable escenario de fase “El Niño” el pronóstico de consenso es el siguiente:

    Precipitación: mayor probabilidad de ocurrencia de precipitación Superior a la normal sobre el centro y sur del Litoral y noreste de Buenos Aires; Normal o superior a la normal sobre el resto del centro-este del país; Normalsobre el norte y noroeste del país, Cuyo, norte y este de Patagonia; Normal o inferior a la normal sobre el oeste y sur de Patagonia.

    NOTA: Se espera la ocurrencia de eventos de precipitación localmente más intensa que lo normal sobre el centro y norte de Argentina durante el transcurso del los próximos meses. La relativa coincidencia en los pronósticos sumado a la propia climatología y al desarrollo de un evento “El Niño” aumenta las chances en la frecuencia de estos eventos con sus respectivos impactos.

    Temperatura media: mayor probabilidad de ocurrencia de temperatura Superior a la normal hacia  el noroeste del país y norte de Cuyo; Normal o superior a la normal sobre el Litoral, Santa Fe, Córdoba y sur de Cuyo; Normal sobre el resto del país, excepto el sur de Patagonia donde sería normal con tendencia a inferior a la normal.

  • PDF icon pronostico_climatico_trimestral_012019.pdf
  • Fuente: SMN
  • Primicias Rurales
“Las tormentas intensas son normales de la inestabilidad del verano”

“Las tormentas intensas son normales de la inestabilidad del verano”

Así lo aseguró Roberto De Ruyver –especialista en agrometeorología del INTA Castelar– quien confirmó que sigue vigente el evento Niño leve hasta el otoño. En cuanto a las temperaturas, se presenta levemente más frio que años anteriores.

Si bien la alta variabilidad climática es una constante en los pronósticos y estimaciones, los veranos suelen ser protagonistas de los procesos convectivos más severos con ocurrencia de tormentas intensas. Los especialistas coinciden que, aún en años con eventos Niña, que implican lluvias por debajo de lo normal, pueden suceder eventos extremos de precipitación.

De acuerdo con Roberto De Ruyver –especialista en agrometeorología del INTA Castelar–, “las lluvias intensas son propias de la naturaleza y de la inestabilidad del verano”, por lo que recomendó “estar siempre preparado para la ocurrencia de estos eventos extremos en el corto periodo de tiempo porque son una posibilidad, aún en años Niña con estimaciones de escasas precipitaciones”.

En este punto, confirmó que sigue vigente el Niño en una fase débil. “Es un evento que nunca viene como está definido en los libros y siempre tiene su particularidad porque nunca se repiten igual”, explicó De Ruyver quien confirmó que el evento Niño leve se mantendrá hasta el otoño.

Se trata de un fenómeno climático que, al igual que la Niña, se manifiestan en el verano y, en el otoño, la anomalía en el mar cambia hacia valores neutros. “Aún en aquellos años en los que se observan dos veranos con evento el Niño, el invierno que los separa nunca tiene una señal positiva, sino neutral”, detalló el investigador.

Y agregó: “Estadísticamente es más frecuente la ocurrencia de veranos consecutivos con evento el Niña que con el Niño”.

Durante el verano ocurren los procesos convectivos más severos con ocurrencia de tormentas intensas.

En cuanto a las temperaturas registradas en lo que va del verano, De Ruyver aseguró que “se presenta entre normal a levemente más frio que años anteriores en los que se solían tener temperaturas por encima de lo normal”.

Asimismo, reconoció que, respecto de otros años, hubo irrupciones de aire frío intensas y poco normales para la época con, incluso, heladas en algunas zonas de la provincia de Buenos Aires hasta casi mediados de diciembre. “Estos fenómenos son causados por la variabilidad climática y pueden ser analizados mediante índices globales y la combinación de ellos”, puntualizó.

De acuerdo con el especialista, la mayor discrepancia se da cuando se compara estas temperaturas con años anteriores en los que se registraron temperaturas por encima de lo normal.

“Cuando uno mira los mapas medios mensuales de octubre, noviembre y diciembre de 2018 son todos prácticamente normales tanto en máximas como en mínimas, más allá de los cortos períodos de 10 días en cada uno de ellos que mostraron varios momentos de marcadas anomalías frías”, indicó

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Fuente: INTA informa

Un acelerado deshielo marino antártico anticipa mínimo sin precedentes

Un acelerado deshielo marino antártico anticipa mínimo sin precedentes

La extensión del hielo marino antártico ha experimentado varios días de mínimos históricos en enero, tras un rápido deshielo en diciembre, anticipando un mínimo anual sin precedentes en marzo. El 1 de enero, la extensión del hielo marino antártico se ubicó en 5,47 millones de kilómetros cuadrados, la extensión más baja en esta fecha en el registro satelital de 40 años.

Este valor es de 30.000 kilómetros cuadrados por debajo del mínimo histórico anterior al 1 de enero de 2017 y 1,88 millones de kilómetros cuadrados por debajo del promedio de 1981 a 2010, informa el National Snow & Ice Data Center de Estados Unidos. La extensión disminuyó a una tasa de 253.000 kilómetros cuadrados por día hasta diciembre, considerablemente más rápido que el promedio de 1981 a 2010 para diciembre de 214.000 kilómetros cuadrados por día. De hecho, la tasa de pérdida de la extensión del hielo en la Antártida para diciembre de 2018 es la más rápida en el registro satelital, aunque cerca de 2010 y 2005.

Un acelerado deshielo marino antártico anticipa mínimo sin precedentes

El 26 de diciembre, la extensión del hielo marino en la Antártida cayó por debajo de la marca baja para esta fecha, establecida en 2016, y se ha mantenido por debajo de todos los demás años. En particular, el período de noviembre a diciembre de 2016 se consideró una pérdida extrema del hielo marino antártico en ese momento. Sin embargo, desde entonces, la extensión del hielo marino antártico se ha mantenido continuamente por debajo de la mediana de 1981 a 2010 y en su mayoría por debajo de la extensión intercuartil (por debajo del 75 por ciento del rango de valores de 30 años).

Este cambio en el comportamiento, que comenzó durante la primavera austral de 2016, contradice las caracterizaciones previas de la cubierta de hielo marino en la Antártida, ya que se está expandiendo lentamente, pero es muy variable. En cambio, otra fuerte caída hasta fines de diciembre de 2018 ha llegado a niveles más bajos que los niveles de noviembre y diciembre de 2016. La alta variabilidad interanual de la Antártida (se registraron grandes extensiones en diciembre de 2014 y 2007) sugiere que una tendencia concluyente del hielo marino asociada con el calentamiento del aire y el océano alrededor de la Antártida aún no se ha revelado.

La rápida pérdida de hielo hasta diciembre de 2018 y hasta principios de enero de 2019 ha expuesto grandes áreas del Océano Austral que normalmente están cubiertas de hielo en esta época del año. A principios de diciembre de 2018, una gran banda de hielo rodeaba la mayor parte del continente antártico, aunque habían comenzado a aparecer regiones de aguas abiertas a lo largo de las partes de la costa cerca de la plataforma de hielo Amery y dentro de la bolsa de hielo al este del mar de Weddell.

El 26 de diciembre, la extensión del hielo marino en la Antártida cayó por debajo de la marca baja para esta fecha, establecida en 2016, y se ha mantenido por debajo de todos los demás años.

A pesar de estar cubierto de hielo a principios de mes, las concentraciones eran bastante bajas en el este de Weddell, el este del mar de Ross y la región norte (y a ambos lados) del Amery. Estas áreas se han fundido completamente desde entonces. Quedan muchas otras áreas de hielo de baja concentración, especialmente en el noreste del Mar de Weddell y el norte del Mar de Ross. Se espera que estas áreas se derritan pronto.

De seis a ocho semanas quedan en la temporada de deshielo antártico. La persistencia de marcas diarias a la baja que se está observando persistirá y dará lugar a un mínimo estacional récord que no se puede predecir. Si bien es demasiado pronto para aislar lo que causó el rápido declive de diciembre y las recientes bajas récord recientes, es probable que las condiciones atmosféricas inusuales y las altas temperaturas de la superficie del mar, factores importantes en los mínimos históricos de 2016 y 2017, estén jugando un papel clave.

Por: ECOticias.com / Red / Agencias

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El cambio climático incrementa notablemente la pelea entre aves

El cambio climático incrementa notablemente la pelea entre aves

 

Biólogos de la Universidad de Groninga (UG), Países Bajos, han descubierto que el cambio climático tiene un efecto en los enfrentamientos regulares entre el carbonero común y papamoscas cerrojillo de varios colores durante la temporada de reproducción. En algunos años, los carboneros mataron al 10 por ciento de los papamoscas de varios colores. Los investigadores de UG publican un análisis de este comportamiento en la edición de este jueves de la revista ‘Current Biology’.

Los carboneros no son solo las aves graciosas y esponjosas que se alimentan de fuentes de energía en tu jardín durante el invierno. «Durante la temporada de reproducción, pueden volverse muy agresivos», dice el biólogo Jelmer Samplonius, quien estudió a estos pájaros y a los papamoscas para su tesis en la Universidad de Groninga. Mientras revisaba las cajas nido utilizadas en sus estudios de campo, Samplonius encontró regularmente los resultados de esta agresión: un papamoscas muerto en una caja de nido ocupada por carboneros.

El cambio climático incrementa notablemente la pelea entre aves

«Cuando un papamoscas entra en una caja con un carbonero dentro, no tiene ninguna posibilidad –explica Samplonius–. El carbonero es más pesado, ya que los papamoscas están diseñados para una larga migración de Europa a África occidental y de vuelta. Además, los carboneros tienen unas garras muy fuertes. En este caso, los papamoscas suelen tener heridas mortales en la cabeza».

«Y parece que los carboneros se comen los cerebros», explica. «Siempre ha habido competencia entre las dos especies por los lugares de anidación. Los papamoscas intentan robar las instalaciones de anidación de los carboneros. Puede que no sean iguales cuando luchan dentro de las cajas de nidos, pero son voladores más ágiles», dice Samplonius. Los papamoscas vuelan alrededor de los carboneros mientras construyen sus nidos, y así los alejan.

La pregunta que Samplonius y su supervisor Christiaan Both, abordada en el documento publicado en ‘Current Biology’, es si el cambio climático tiene algún efecto en este comportamiento. «Ambas especies necesitan cronometrar el nacimiento de sus crías con un pico en la disponibilidad de orugas», dice Samplonius. Este pico está relacionado con la aparición de las primeras hojas en los árboles, y las temperaturas medias más altas significan que este periodo se ha desplazado a principios de año.

Mientras revisaba las cajas nido utilizadas en sus estudios de campo, Samplonius encontró regularmente los resultados de esta agresión: un papamoscas muerto en una caja de nido ocupada por carboneros.

Los carboneros son aves no migratorias y responden a temperaturas más altas al poner sus huevos antes. Los papamoscas ahora migran a Europa antes, pero su adaptación no es tan buena como la de los carboneros. Su llegada anterior no está vinculada a la temperatura real en sus criaderos. Samplonius lo sabe porque, durante un periodo de 10 años, él y sus colegas registraron la llegada de los papamoscas y el comienzo de la puesta de huevos de carboneros y papamoscas en dos parques nacionales.

Mortalidad de especies

Los inviernos más suaves son un resultado del cambio climático. «Esto aumenta la supervivencia de carboneros, por lo que el número de aves reproductoras será mayor», explica. Más carboneros suponen más competencia para los papamoscas, y más conflicto. Cabe señalar, sin embargo, que el cambio climático no es el único factor en esto: los años ‘mástil’, los años en que hay más hayucos, también aumentan la supervivencia de los carboneros Una segunda razón para el aumento de la competencia es que los carboneros y los papamoscas se han adaptado al cambio climático de manera diferente.

Los mayores problemas ocurren en manantiales más fríos, cuando los carboneros comienzan a construir sus nidos relativamente tarde, pero los papamoscas todavía llegan temprano. «En esta situación, la superposición en el tiempo de reproducción es mayor, y también lo es el número de conflictos». Los carboneros mataron hasta el 10 por ciento de los papamoscas territoriales masculinos dentro de un nido en solo dos semanas de competición. Como la mortalidad de los papamoscas a lo largo de todo el año es aproximadamente del 55 por ciento, esto es bastante.

«Curiosamente, en nuestro estudio no observamos un efecto en la población general de papamoscas de unos 300 pares reproductores», comenta Samplonius. «Notamos que los machos que murieron fueron normalmente los que llegaron tarde en la temporada. Estas aves tardías a menudo no encuentran una hembra con la que reproducirse, por lo que eso puede explicar por qué este comportamiento no tiene impacto en la población».

En general, el estudio muestra que el cambio climático afecta al comportamiento de ambas especies de aves, así como la interacción entre ellas. Un grupo liderado por Christiaan Both, profesor de Ecología en el Instituto Groninga de Ciencias de la Vida Evolutivas (GELIFES, por sus siglas en inglés), continuará estudiando ambas especies para descubrir si existen efectos a largo plazo de este comportamiento.

Por: ECOticias.com / Red / Agencias

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