El desafío de sincerar variables fuertemente reprimidas y canalizar, con pocos instrumentos,  las expectativas de inflación y devaluación, más allá de los primeros impactos

El desafío de sincerar variables fuertemente reprimidas y canalizar, con pocos instrumentos, las expectativas de inflación y devaluación, más allá de los primeros impactos

Por Jorge Vasconcelos y Maximiliano Gutiérrez

 

Buenos Aires, 1114 diciembre (PR/23) — La inevitable aceleración de la tasa de inflación demanda anclas firmes para evitar la espiralización, y no todos los instrumentos apropiados están disponibles.  La política cambiaria está supeditada a la necesidad de reconstituir reservas, la política monetaria está siendo condicionada por la obsesión por “desarmar la bomba “de las Leliqs y la política fiscal comienza a achicar el déficit más por el lado de la recaudación que por la contención de los gastos

  • La necesaria corrección de los distorsionados precios relativos encuentra a algunos de ellos en el piso, y a otros más cerca del techo. La variación acumulada en los últimos doce meses, incluyendo los ajustes de los últimos días, marca una suba de 332,1 % para la hacienda vacuna y de 260 % para el gasoil, guarismos que comparan con una variación estimada para el IPC de 222,6 % (incluyendo diciembre)
  • Tomando la nueva mezcla para exportadores (80 y 20), la paridad de 800 pesos para el oficial, pero también la flamante escala de las retenciones, se tienen incrementos nominales del dólar de exportaciones del 39 % para los despachos al exterior de soja, respecto de los valores del 1ro de diciembre. Siembre sobre esa base comparación, los aumentos del tipo de cambio de exportación resultan de 29 % para el trigo y el maíz, de 25 % para carnes y productos lácteos, pero de sólo el 13 % para productos industriales y de economías regionales
  • La implementación de retenciones de 15 % a las exportaciones, y la suba del “impuesto País” a importaciones hasta una alícuota de 17,5 %, genera “sesgo antiexportador”, parcialmente atenuado por el hecho que bajo el régimen de “admisión temporaria” las importaciones están exentas del Impuesto País. Pero, en regla general, el tipo de cambio efectivo de exportación muestra una relación de 77 a 100 con el dólar de importación
  • El anuncio de una pauta del 2 % para la variación mensual del tipo de cambio no luce consistente con el ritmo de inflación de diciembre y meses subsiguientes. El ROFEX muestra un sendero distinto para la variación del tipo de cambio, ya que los contratos a futuro se pactan con una variación implícita de 7,2 % para enero y más cercana al 10 % mensual para el período de febrero a abril
  • Otro anuncio controvertido es el de la emisión del BOPREAL para la regularización de la deuda de importaciones. Es posible que el gobierno aspire que, para su suscripción, ingresen dólares por el CCL de modo de mantener acotada la brecha cambiaria, dado lo limitado del monto de depósitos a plazo fijo en el sistema. Pero, al asumir el BCRA una deuda en “hard dollar”, la política económica se estaría alejando todavía más de la ruta de la dolarización: estos bonos no son “licuables” como las Leliqs, y empeoran significativamente el balance del Central.

 

Primicias Rurales

Fuente: IERAL. Fundación Mediterránea

Lluvias y expectativas de cambio

Lluvias y expectativas de cambio

Por Marianela De Emilio | Ing. Agr. Msc. Agronegocios – INTA Las Rosas

Lluvia sobre el centro y norte del país, cambian el paisaje agropecuario y las perspectivas para la campaña 23/24. Argentina avanza sobre la cosecha fina y la siembra gruesa en un panorama de cambio de gobierno y decisiones comerciales que buscan anticipar lo que viene en el corto plazo.

Buenos Aires, 12 de diciembre (PR/23) .- La cosecha fina avanza con aproximadamente 40% de la superficie de trigo y 6% de cebada, acumulando un volumen de más de 4,4 millones de toneladas de trigo, según los reportes semanales de la Bolsa de Cereales de Bs As. Los reportes de ventas de trigo nuevo de la secretaría de agricultura de la nación, informan que 3,4 millones de toneladas ya están comercializadas para la presente campañas, 2 millones con precio y el resto a fijar. Desde el monitor SIO granos, puede verse el aumento de volumen operado en el físico las últimas jornadas, tras el avance de cosecha y el precio diferencial que pudo obtenerse luego del aumento de tipo de cambio exportador desde el pasado 21 de noviembre. Considerando una cosecha de casi 15 millones de toneladas, solo 14% de la producción nueva tiene precio, quedando más del 80% por comercializar y preciar. Los precios convalidados en el mercado fluctuaron entre $120.000 y 145.000/TN, lo que equivale a U$S 330-400/TN al tipo de cambio oficial, y equivale a U$S 130-160/TN al tipo de cambio MEP, valores semejantes a los que pudo obtenerse con la liquidación de trigo viejo durante los meses previos.

Los futuros locales de trigo posterior al 10 de diciembre, cotizan entre U$S 228 y 232/TN, a un tipo de cambio que el mercado proyecta en $739/U$S según la cotización del Dólar futuro diciembre 23 MATBA-ROFEX. La incertidumbre respecto a una brecha cambiaria entre tipo de cambio oficial y MEP, que evolucione haciéndose cada vez más chica entre el corto y mediano plazo, evita mayor volumen de liquidaciones con precio, así como la posibilidad de subas de precio para el trigo local e internacional.

La siembra gruesa avanza sobre 46% de superficie destinada a soja y 46% a maíz según el informe semanal de clima y agua de INTA. Las lluvias caídas sobre gran parte del territorio productivo durante la semana pasada y la presente, mejoraron la expectativa sobre la cosecha 23/24, que, hasta la semana pasada proyectaban 48 millones de toneladas de soja y 54 de maíz. Posiblemente estas proyecciones no cambien, pero tampoco disminuyan como se esperaba si las lluvias no llegaban. El futuro de soja tuvo bajas importantes durante las jornadas de lluvia, pasando de U$S 240 a 220/TN el mayo 24, mientras el maíz abril y julio 24 se sostienen en torno a U$S 190-180/TN, dado el atraso de siembra de este año, debido a subas internacionales ligadas con expectativas de menor stock de maíz en Estados Unidos, que contrarrestó la fuerza bajista de las lluvias locales. El próximo 8 de diciembre se emitirá un informe de oferta y demanda mundial de granos, del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, y, si bien podrían ser alcistas las actualizaciones de stock estadounidense de maíz, también podrían ser bajistas las mejores expectativas productivas de Sudamérica, por mejoras climáticas en Brasil y Argentina. En cuanto a soja, la expectativa es de mejora productiva y el mercado internacional presiona a la baja. Considerar valores por encima de U$S 180/TN para cubrir precio de la futura cosecha de maíz, y esperar mejoras de corto plazo en soja, que avance hacia U$S 330/TN. El volumen comercializado con precio hasta fines de noviembre es de apenas 350 mil toneladas de soja y 1,4 millones de toneladas de maíz 23/24.

La proporción de ventas anticipadas con precio es muy baja para la campaña en curso, las expectativas de cambio de reglas de juego en la comercialización, frenan la fijación de precios en el corto plazo, muy inferior a las fijaciones del año pasado a igual fecha.

El saldo de soja y maíz viejo, menos de 5 millones de toneladas de soja y 6 de maíz, avanza en su comercialización lentamente para soja y más aceleradamente para maíz, a pesar de sus precios locales, que mejoran considerablemente el valor equivalente en tipo de cambio oficial, pero no destaca en el equivalente a tipo de cambio MEP. La expectativa devaluatoria y de acortamiento de brecha mueve con más fuerza la voluntad de liquidar con precio que la expectativa de baja de precios internacionales.

Conclusiones: A días del cambio de gobierno, las miradas se fijan en la dirección del tipo de cambio y brecha cambiaria entre oficial y MEP, lo que pone freno a las liquidaciones de soja y maíz viejo, así como de trigo nuevo. Dado el estrecho volumen a comercializar y la falta de liquidez que se prolongará hasta la cosecha del año que viene, son medidas conservadoras las de retener mercadería y quedar a la espera de un cambio de escenario. Esto no debe impedir, sin embargo, mirar los precios futuros de soja y maíz, que muestran buenos márgenes ante buena expectativa de rendimiento. Las disposiciones en torno a retenciones se harán oír pronto por el gobierno entrante, entonces avanzar con coberturas para la nueva cosecha.

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Algo ya cambió….

Algo ya cambió….

Escribe Susana Merlo

Buenos Aires, 4 de noviembre (PR/23) .- Los resultados de las recientes elecciones presidenciales sorprendieron a muchos. Sin embargo, solo profundizaron una tendencia que ya se había manifestado con fuerza en 2021 cuando se percibió la participación muy activa de grupos más jóvenes y, también, un resurgimiento de posiciones hacia la derecha (en todas las clases sociales), en detrimento del tipo de progresismo que se había dado durante varias décadas.

Pero esto fue solo una manifestación de cuestiones mucho más profundas, y en las que “ el campo” tiene mucho que ver al haberse erigido en uno de los más modernos, con las últimas tecnologías de avanzada, y el que en forma más consistente está liderando en los temas ambientales “en serio”, y no en meras declaraciones.

Esto, claro está, además de ser la reserva (y en muchos casos también la memoria) de tradiciones, historias, idioma y valores muy vapuleados en la cultura ciudadana de los últimos años y que ahora, con los cambios que se están profundizando, pueden volver a resurgir.

Es que si bien “el campo” hoy es sinónimo de empresa, innovación, e inversión de capital; también es una forma de vida a la que, por ejemplo, muchos países desarrollados están intentando volver (por diferentes razones), y en otros varios, al que se retorna porque el desarraigo siempre causa añoranza. En todo caso, lo cierto es que “volver al pago” permite reencontrarse con la cultura, las tradiciones, la música, los sabores, las costumbres, y los códigos que caracterizaron a diferentes grupos sociales y que, en conjunto, hicieron de la Argentina un lugar singular y distinto.

Es cierto que mucho de eso parece haberse perdido. Sin embargo, no se olvidó. Y esto permite pensar que es posible recuperarlo, rescatarlo de los malos usos y costumbres que se fueron imponiendo, ya que un pueblo sin historia, y tradiciones, no tiene raíces y es mucho más manipulable.

La cultura del trabajo; la dignidad; el orgullo nacional; la meritocracia, no son valores que se encuentren en una oficina de objetos perdidos. Todavía están en la memoria profunda de parte de la sociedad y cuánto más en el interior del país se busque, más a flor de piel se encuentra.

Pero, este movimiento de cambio que se manifestó en estas últimas elecciones con particular contundencia, todavía no termina de generalizarse. Y no solo hay “pasado activo” en la política, donde ahora deberán convivir los del viejo esquema con los nuevos, sino también en casi toda la dirigencia.

No es necesario hablar de los viejos “caudillos” provinciales, ni hacer mención a la enquistada y casi eterna dirigencia sindical, para caer en la cuenta que lo mismo ocurre con la dirigencia empresaria, y hasta comercial.
El campo y la agroindustria no son excepciones. Apenas en forma incipiente se notan movimientos ascendentes de franjas etarias menores, con otra fuerza, otras prioridades, y que hasta pueden convivir sin mayores dramas con el brutal salto tecnológico que corta transversalmente desde las comunicaciones, hasta la maquinaria, y desde los servicios hasta las ciencias aplicadas.

Sin embargo, así como la vieja política resiste dar un paso al costado, también la anterior dirigencia intenta mantener su perpetuidad lo que, aunque tiene un final a término, sigue causando daños que serían evitables…

El “efecto tapón”, que impide el rápido recambio por lo nuevo, provoca costosas pérdidas de tiempo que, en el caso de la producción, la industria o los negocios, implican pérdidas económicas y de oportunidades cada vez más voluminosas…

“Que se vayan todos…!”, “que haya cambios de fondo, estructurales…!”, parece ser la consigna declamada, pero resistida por varios sectores aún, especialmente de la dirigencia.

De todos modos, hay un cambio muy profundo que ya comenzó….

Fuente: Campo2.0

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Milei detona su alianza con Macri con la designación de Martín Menem al frente de la cámara de Diputados

Milei detona su alianza con Macri con la designación de Martín Menem al frente de la cámara de Diputados

El ex mandatario Mauricio Macri y el presidente electo, Javier Milei.El ex mandatario Mauricio Macri y el presidente electo, Javier Milei.Fotos: NA/Daniel Vides-Marcelo Capece.

Buenos aires, 4 diciembre (PR/23) — El presidente electo, Javier Milei, se desmarcó definitivamente de Mauricio Macri al designar a Martín Menem como nuevo titular de la cámara de Diputados, en una decisión que termina de detonar su alianza con el ex mandatario luego de la reciente confirmación de Patricia Bullrich como integrante de su futuro Gabinete.

Milei le soltó la mano a Macri en vísperas de su asunción como jefe de Estado, el próximo domingo 10 de diciembre, después de que su acercamiento al líder del PRO fuera visto como una especie de «garantía de gobernabilidad» en el caso de que La Libertad Avanza (LLA) ganara las elecciones, lo que finalmente sucedió. El economista, en definitiva, optó por seguir las recomendaciones de Cristina Kirchner, nada más ni nada menos.

La Vicepresidenta saliente había manifestado públicamente días atrás que tanto el Senado como la cámara de Diputados debían estar lideradas por representantes de LLA, lo que, más allá de las ambiciones de Macri, quedó materializado este sábado con las designaciones del empresario agropecuario Francisco Paoltroni y de Martín Menem, en forma respectiva.

Macri pretendía imponer como presidente de la Cámara baja a Cristian Ritondo, pese a la resistencia de gobernadores electos de Juntos por el Cambio (JxC) y de otros referentes de ese espacio que consideraban que un dirigente de una agrupación que busca ejercer el rol de oposición a partir del próximo 10 de diciembre no debía desempeñar en el Congreso una función de perfil oficialista. Este tema se trató incluso en una acalorada reunión celebrada la semana pasada en el Club Alemán de Equitación de la ciudad de Buenos Aires.

Los estrechos lazos que forjó Milei con un sector el peronismo federal encabezado por el saliente gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, apuntalaron también en algún momento versiones que indicaban que Florencio Randazzo podía convertirse en el elegido para presidir la cámara de Diputados, aunque en definitiva el fundador de LLA recurrió al riojano Martín Menem, hijo de Eduardo y sobrino del ex jefe de Estado Carlos Menem, para ejercer ese cargo (crucial en el Gobierno que se avecina).

Con su nombramiento, Milei luce dispuesto a romper vínculos con Macri, demostrando que está convencido de que los más de 14,5 millones de votos que cosechó en el balotaje del 19 de noviembre pasado son absolutamente propios, más allá del respaldo que obtuvo de parte del ex mandatario y de otros referentes del ala dura del PRO tras la primera vuelta electoral el 22 de octubre, cuando había sido el oficialista Sergio Massa el triunfador.

También deja en claro Milei que suscribe palabra por palabra lo que viene comentando su futuro ministro del Interior y principal estratega político actualmente, Guillermo Francos, cuando plantea que si bien fue valioso el espaldarazo brindado en su momento por Macri, Patricia Bullrich y compañía, eso no significa que hayan comprado «acciones» en el próximo Gobierno.

«Macri puso todo en términos de blanco o negro. Priorizó la cámara de Diputados por sobre todo lo demás y Milei se dio cuenta de que no depende únicamente de Macri para armar su Gabinete y poder gobernar», dijo a Noticias Argentinas una alta fuente del bullrichismo, apenas horas antes de que se confirme la designación de Martín Menem y de Paoltroni en el Congreso.

La misma fuente consignó que se produjo una crisis de confianza en la relación entre Macri y Bullrich después de que el ex jefe de Estado fuera a reunirse en solitario con Milei en su búnker porteño del hotel Libertador tras el balotaje, cuando lo acordado en un comienzo, supuestamente, era que «iban a ir a negociar juntos» con el vencedor de las elecciones. El objetivo primordial del líder del PRO, según pudo averiguar esta agencia, era sentar a Ritondo en la Presidencia de la Cámara baja a cambio de negociar, llegado el caso, solo cargos menores (segundas o terceras líneas) en la próxima estructura administrativa nacional.

Primero fue Bullrich entonces la que se desmarcó de Macri, al aceptar desempeñarse como nueva ministra de Seguridad -un puesto que ya ejerció durante el gobierno de Cambiemos- y apenas horas más tarde Milei quebró lanzas con el ex alcalde porteño al bajarle definitivamente el pulgar a Ritondo. En este contexto, la relación entre Macri y el libertario quedó ahora cubierta por un denso manto de incertidumbre, mientras se robustece aún más la figura de Francos en filas de LLA.

¿Se inicia una era «post-Macri» en la política nacional?

Es cierto que un sector del PRO, el bullrichismo sobre todo, muestra predisposición y busca «ayudar» al gobierno de Milei para «evitar que el kirchnerismo -eventualmente- se lo lleve puesto», como dijo la fuente consultada por esta agencia. Sin embargo, los estrategas de LLA, con Francos a la cabeza, lo que están poniendo de relieve por estos días es que en las últimas elecciones JxC perdió -sin mediastintas-, al clausurar la posibilidad de avanzar hacia una suerte de «cogobierno».

«Milei tiene una lectura política más profunda de la que pensábamos», aseguran por estas horas en filas de Juntos por el Cambio, al ver cómo el dirigente libertario fue resolviendo el armado de su círculo más cercano de colaboradores. «Las decisiones importantes las está tomando Milei», planteó otra fuente de la coalición opositora consultada por Noticias Argentinas.

Apenas días antes de que el mandatario saliente Alberto Fernández le entregue en el Congreso de la Nación la banda y el bastón presidencial, en coincidencia con el 40° aniversario de la asunción de Raúl Alfonsin como jefe de Estado, en el regreso de la democracia en la Argentina, el fundador de LLA bien pudo haber dado este sábado el puntapié inicial de una era «post-Macri» en la política nacional y en especial en el seno de JxC, al desoírlo y resolver por iniciativa propia.

En definitiva, respaldan a Milei un aluvión de votos obtenidos en el balotaje (55,65 por ciento, contra un 44,35% en favor de Massa), pese a la fenomenal campaña de miedo que echó a rodar el oficialismo, insistiendo fuerte con la noción de, «Es nosotros o el caos». Tan desencantada y harta de la «política profesional» se siente la mayor parte de la sociedad, como quedó demostrado en las urnas, que así y todo el líder libertario se alzó con una victoria contundente el mes pasado.

Ahora, encabezada por Milei, un «oustider» que procurará hacer camino al andar apenas comience su gestión en Balcarce 50, se iniciará una nueva etapa institucional en el país; algo incierta, sí, pero robusta a priori en cuanto al capital político que logró forjar el presidente electo recientemente en el cuarto oscuro. Habrá que ver, de todos modos, el nivel de respaldo, por un lado, y de resistencia, por el otro, que genera en los próximos días su «plan de shock» cuando entre en acción.

Por lo pronto, se espera que Milei envíe al Congreso una serie de proyectos de impronta reformista, según anticiparon voceros de LLA. Por consiguiente, la actividad parlamentaria se tornará intensa en el epílogo de 2023, dejando por un momento de lado su actual estado de somnolencia, y en ese contexto será clave el desempeño de Paoltroni y de Martín Menem a la hora de motorizar los consensos necesarios para que las iniciativas prosperen en ambas cámaras.

Especialmente en Diputados, está por verse también cómo se desenvolverán los legisladores de JxC, tras las diferencias internas evidenciadas en los últimos días. Para la semana que viene, incluso, se anuncia una reunión de bloque en la que referentes del espacio, como María Eugenia Vidal y Silvia Lospennato, entre otros, deberían blanquear «de qué lado están», mientras gobernadores electos del espacio opositor buscan asumir un rol de mayor protagonismo -y liderazgo-, viendo cómo se desdibuja Macri, pero se topan con una airada porfía de parte de dirigentes del ala dura del PRO.

Así como se espera que el peronismo comience a transitar a la brevedad por un proceso de renovación tras haber mordido el polvo en las elecciones pasadas, las discusiones por un cambio de rumbo en JxC y en el PRO en particular ya se iniciaron, precipitadas por la derrota del 22 de octubre y azuzadas incluso más por el pacto de Macri con Milei. En ese marco, está claro que Bullrich ya resolvió en qué cancha jugar.

En este sentido, su confirmación como ministra de Seguridad, además de acrecentar el cortocircuito con el fundador del PRO, por haberse «cortado sola» al parecer, permite imaginar un diciembre alborotado en la ciudad de Buenos Aires si efectivamente aquellos que advierten con manifestarse en contra de las políticas que, según dice, está dispuesto a implementar Milei salen a protestar e intentan bloquear el centro porteño: de ser así, se presume que fuerzas policiales entrarán en acción para impedirlo.

«Me parece que se nos viene un diciembre movido», dijo la fuente de JxC consultada por esta agencia. «Es probable que las organizaciones sociales y los sindicatos intenten hacerse sentir en las calles», agregó. De todas maneras, planteó también que Bullrich representa «una garantía» para las nuevas autoridades porteñas, encabezadas por el alcalde -electo- Jorge Macri: «Ya la conocemos y sabemos cómo trabaja», afirman.

 

Primicias Rurales

Fuente: Escrito por el director periodístico de Noticias Argentinas

Milei y su corta «luna de miel»

Milei y su corta «luna de miel»

Por Maximiliano Aguiar*

El Presidente electo, Javier Milei.El Presidente electo, Javier Milei.NA: Damián Dopacio

Buenos Aires, 4 diciembre (PR/23) — Suele decirse que los gobiernos recién asumidos cuentan con una «luna de miel», en la que la ciudadanía les tiene paciencia y justifica algunas acciones, o la ausencia de acción, en virtud de ese encanto inicial entre los ciudadanos y aquellos que eligieron como representantes.

En la década del 60 se decía que el primer año era siempre favorable para un gobierno, plazo que se redujo a 100 días a partir de la década del 90.

Es probable que, en el caso de Javier Milei en la Argentina, esa «luna de miel» no sea de 100 días, sino de tan solo 100 horas.

En la sociedades contemporáneas todo se acelera, tanto los modos de comunicación que se superponen unos a otros, privilegiando lo rápido, lo llamativo y lo efímero, como los procesos políticos que se modifican en tiempo récord a partir de movimientos que a veces es difícil captar con las herramientas de
investigación.

Al mismo tiempo, nos encontramos con sociedades mucho más fragmentadas, a las que les cuesta dialogar y privilegian discursos de odio, al igual que la cancelación, construyendo burbujas de comunicación entre quienes piensan igual generando procesos de polarización creciente.

La ciudadanía es cada vez más impaciente y requiere respuestas y soluciones que muchas veces la política tradicional no puede o no quiere dar. Estos procesos son los que permiten el surgimiento de liderazgos disruptivos, que representan a estas sociedades desencantadas, enojadas y descreídas y que se presentan en distintos países del mundo.

Sumemos en la Argentina la enorme crisis económica y el fuerte proceso inflacionario, para pensar que nuestra sociedad camina sobre gelatina, molesta e impaciente, sin saber qué le depara el futuro.

Comunicarse con la ciudadanía en este contexto es muy complejo, tal como se debatió la semana pasada, en el encuentro anual de la Asociación Argentina de Consultores Políticos (ASACOP) en La Plata. Esa complejidad aplica a las campañas, pero sobre todo a la comunicación de gestión en un gobierno que comienza.

La motosierra al poder.

Después del contundente resultado del balotaje, ahora estamos asistiendo a un proceso acelerado de construcción, reconfiguración y destrucción de alianzas políticas, del nuevo oficialismo y la oposición. Se trata de un escenario que pone en evidencia tanto la debilidad de la fuerza que llegó el poder con Javier Milei como la incertidumbre sobre aquello que puede suceder en el futuro en términos económicos, políticos y sociales.

No podemos saber hoy con certeza cuáles serán las características del Gobierno que inicia, pero sí podemos pensar que el consenso social sobre un cambio necesario no es tan claro cuando se habla de las medidas específicas del plan de gobierno de Milei, cuya «motosierra» generará costos importantes en diversos sectores sociales.

La sociedad argentina requerirá de respuestas rápidas y de medidas potentes que, al mismo tiempo, deberán generar consensos mayoritarios. Es por eso que afirmamos que el Gobierno que asume tendrá muy poco tiempo para acomodarse al manejo de la botonera del poder y estará condicionado por una ciudadanía esperanzada, asustada e impaciente.

En este contexto, Milei deberá mantener el centro de la escena política y manejar la agenda pública, ya no desde el lugar de la denuncia, sino desde la acción y la política.

En la etapa previa a asumir, y en los primeros días, Milei está construyendo su marca política como presidente, que determinará el modo en que lo percibe la ciudadanía.

Conducir una nueva agenda de gobierno e instalarla en la opinión pública será estratégico para construir una imagen de gestión sólida que le permita moderar los conflictos sociales que probablemente se genere ante políticas de ajuste.

Será un enorme desafío para un Gobierno que como dijimos, no tendrá una «luna de miel» de 100 días sino de apenas 100 horas.

(*) – Maximiliano Aguiar es presidente de la Asociación Argentina de Consultores Políticos (ASACOP).

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Fuente: Noticias Argentinas

Descartando opciones, para llegar a la hoja de ruta

Descartando opciones, para llegar a la hoja de ruta

Por Jorge Vasconcelos

Buenos Aires, 27 noviembre (PR/23) — Los más de diez años de estanflación constituyen una prueba irrefutable del agotamiento del “modelo” organizado en torno a la expansión del gasto público como
vector de “crecimiento” que, enfrentado a la imposibilidad de financiamiento ha derivado en múltiples y nocivos “efectos colaterales”, desde los cepos al cambio y al comercio exterior, hasta la emisión de pesos cada vez más descontrolada.

El balotaje del 19 de noviembre certificó que este modelo no sólo se había agotado en términos
económicos, sino también en la dimensión política.

Javier Milei, que necesita asumir el 10 de diciembre con un plan consistente para evitar
ser arrastrado por el comportamiento errático de las variables financieras, empezó a
tomar decisiones que lo diferencian de su rol de candidato. No sólo por el perfil que
adquieren los miembros del gabinete, también por el discurso. Todavía no hay hoja de
ruta para mostrar, pero se van descartando opciones.

Al mismo tiempo, se reconoce la necesidad de tejer alianzas por fuera del núcleo duro de LLA y del PRO, clave para conseguir la aprobación legislativa de los proyectos por venir. Lejos de una
“escribanía”, ahora el Congreso será un archipiélago de bancadas. La dinámica de los primeros días muestra que la búsqueda de gobernabilidad está reseteando algunas de las ideas fuerza con las que el presidente electo llegó hasta aquí. Esta mutación obliga al gobierno entrante a conseguir resultados en los primeros meses, para consolidarse en el poder.

Si bien todavía no hay suficientes señales “por la positiva”, el bosquejo de la hoja de
ruta comenzó por el descarte de caminos que figuraban en el plano original. La
desactivación del proyecto de dolarización, aunque no sea del todo explícito, permite
focalizar las conjeturas en opciones más convencionales, desde avanzar hacia una
unificación cambiaria, tal como se planteó en el arranque de la gestión del ex
presidente Macri, hasta un régimen inicialmente desdoblado del mercado cambiario,
con un tipo de cambio oficial y otro libre.

Se descuenta que, en esta segunda opción, las empresas y los particulares podrían comprar y vender sin la maraña de regulaciones actuales, que muchas veces impiden acceder al mercado oficial si se ha
operado en el CCL, y viceversa.

Dada la controvertida experiencia de la unificación cambiaria entre los años 2016 y
2019, parece asignarse mayor probabilidad a un régimen transitorio de desdoblamiento
cambiario. Esta percepción se refuerza cada vez que miembros relevantes del gobierno
entrante alertan sobre el “riesgo de las Leliq”.

Aunque se trate de un riesgo sobrevaluado por parte de la gestión entrante, hay que prestarle atención al diagnóstico, porque puede derivar en medidas con impactos relevantes para la macro.

De hecho, los bancos están haciendo, a ritmo acelerado, un enroque desde las Leliq hacia los pases (instrumentos equivalentes, pero de menor plazo de renovación).

Todavía no hay definiciones, pero una forma de encarar el “problema de las Leliq” sería reducir fuertemente la tasa de interés que paga el Banco Central por este instrumento, actualmente del 133 % TNA, ofreciendo un “canje voluntario” por bonos de largo plazo.

De este modo, de un modo u otro, la baja de tasas se trasladaría a la remuneración de los plazos fijos, justo en un contexto de aceleración adicional de la tasa de inflación. Ese tipo de abordaje derivaría en un incremento significativo de la demanda de activos alternativos al plazo fijo, incluyendo el dólar. De allí que no es improbable que el plan arranque con un mercado cambiario desdoblado, para que la
demanda de dólares se canalice al CCL, sin afectar las reservas.

El círculo cerraría si la administración entrante consiguiera fondos frescos en divisas para poder abastecer la punta vendedora del mercado libre, no tanto como instrumento de contención de la brecha sino para esterilizar pesos. De confirmarse estos lineamientos, será crucial que pueda mantenerse encapsulado el fogonazo inflacionario y que la brecha cambiaria termine aterrizando en un nivel razonable. Sólo en ese caso podrá ensayarse el paso siguiente, más cercano a la unificación cambiaria, instrumento consistente con un plan de estabilización.

Los intereses que el Banco Central paga por sus pasivos remunerados alcanzarán este año una cifra estimada de 15,7 billones de pesos, que impresiona a primera vista. Pero el stock de Leliqs y pases ha pasado de 7,7 % a 9,0 % del PIB entre 2020 y 2023. No hay una dinámica explosiva

Corresponde subrayar que las Leliqs son un problema derivado del déficit fiscal financiado con emisión monetaria. De allí que un eventual alivio en la carga de intereses de las Leliq no debería verse como un sustituto del ajuste fiscal, que es la madre del problema.

En la medida en que la hoja de ruta incluya el detalle de los ítems del presupuesto sobre los que se habrá de concentrar la reducción del déficit, y esta agenda sea factible, entonces podrá recuperarse control sobre los dos vectores que en 2023 explican la aceleración inflacionaria: a) la falta de financiamiento genuino del déficit fiscal, cubierto por emisión directa e indirecta; b) la sostenida caída de la demanda de dinero, que achica la base imponible del “impuesto inflacionario”.

La Argentina ha ingresado a un escenario “no lineal”, por el cual “un poco más” de
déficit fiscal lleva a “mucho más” inflación. De allí que para quebrar esta dinámica se
necesita un presupuesto equilibrado para 2024, no tan sencillo de ejecutar. El incentivo
del lado de la política está en que sólo bajo ese escenario será posible esperar para la
segunda parte de 2024 un descenso nítido de la tasa de inflación y un rebote del nivel
de actividad.

En cualquier otro escenario, los desafíos abruman. En cabeza del Banco Central hay
reservas negativas por 10 mil millones de dólares y “cuentas a pagar” por unos 35 mil
millones, incluyendo los compromisos con importadores, las ventas de futuro en el
Rofex y títulos dolarizados, caso de las “Levid”.

Asimismo, en cabeza del Tesoro hay vencimientos de deuda interna por 20 % del PIB en 2024, de los cuales 7 puntoscorresponden a tenedores privados, mientras que los compromisos externos suman 4,0
mil millones de dólares (excluyendo FMI y organismos).

Mientras tanto, el gobierno saliente tampoco ayuda. Cambió la “mezcla” entre oficial y
libre a 50 y 50, por lo que el dólar para exportadores subió un 22 % en una semana,
guarismo similar a la devaluación pos paso. De allí que noviembre habrá de incorporar
parte de ese impacto, con una inflación que bien podría acercarse al 14%. Sin
embargo, como el 50 % de las exportaciones se liquidan en el mercado libre, no
ingresan dólares al Central, por lo que las importaciones siguen trabadas.

El desabastecimiento es alarmante, con consecuencias que pueden ser irreversibles en el plano de la salud, y parálisis en cada vez más plantas industriales.

Así, tras más de una década de estanflación, el gobierno saliente se despide con dosis reforzadas de la misma receta, que empuja los precios para arriba y la actividad para abajo.

Primicias Rurales

Fuente: Revista Novedades Económicas. IERAL