La guerra no es un videojuego: León XIV pide a periodistas evitar la propaganda y verificar las noticias

La guerra no es un videojuego: León XIV pide a periodistas evitar la propaganda y verificar las noticias

Subrayó también que los periodistas deben informar sobre los sufrimientos que la guerra provoca en la población, así como mostrar su rostro “y relatarla con los ojos de las víctimas, para no transformarla en un videojuego”.

“No es fácil en los pocos minutos de un telediario y sus espacios de análisis, pero aquí está el desafío”, dijo este 16 de marzo a los miembros de la cadena italiana RAI y al equipo de redacción de su noticiero TG2, en el marco de su 50 aniversario.

En su discurso, el Papa también reflexionó sobre los desafíos que ha atravesado el periodismo televisivo, como el paso del sistema analógico al digital. En este contexto, recordó que “no existe innovación tecnológica que pueda sustituir la creatividad, el discernimiento crítico y la libertad de pensamiento”.

El Santo Padre posó su mirada sobre el “desafío de nuestro tiempo”, la inteligencia artificial, y subrayó la necesidad “de regular la comunicación según el paradigma humano y no el tecnológico”, algo que, a su juicio, significa “saber distinguir entre los medios y los fines”.

Destacó también la laicidad y el pluralismo como los rasgos que han caracterizado a la cadena italiana. En concreto, se refirió a la laicidad como el “rechazo de los apriorismos ideológicos y como mirada abierta sobre la realidad”.

“Todos sabemos lo difícil que es dejarse sorprender por los hechos, los encuentros, las miradas y las voces de los demás; lo fuerte que es la tentación de buscar, ver y escuchar únicamente aquello que confirma nuestras propias opiniones. Pero no puede existir buena comunicación, ni verdadera libertad ni sano pluralismo sin esta apertura”, subrayó.

Por último, invitó a los periodistas a promover la diversidad, animada por un espíritu de amistad, “en un tiempo dominado por polarizaciones, cierres ideológicos y eslóganes que impiden ver y comprender la complejidad de la realidad”.

 

Fuente: ACI Prensa

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El “síndrome del éxito vacío”: cuando lograrlo todo no alcanza para sentirse pleno

El “síndrome del éxito vacío”: cuando lograrlo todo no alcanza para sentirse pleno

Cada vez más personas que alcanzan estabilidad profesional, familiar y económica experimentan una sensación de vacío interior. Especialistas señalan que el fenómeno refleja las presiones de una sociedad que exige éxito, autonomía y rendimiento constante.


España, martes 17 marzo (PR/26) — Tener una carrera consolidada, estabilidad económica y una vida familiar equilibrada no siempre garantiza sentirse plenamente satisfecho.

En los últimos años, psicólogos y sociólogos comenzaron a hablar del llamado “síndrome del éxito vacío”, un fenómeno que describe la sensación de insatisfacción o vacío que algunas personas experimentan a pesar de haber alcanzado todos los objetivos que socialmente se consideran éxito.

El fenómeno aparece cada vez con más frecuencia en profesionales que, tras años de esfuerzo y formación, logran estabilidad laboral y reconocimiento, pero descubren que la plenitud esperada no llega. “He pasado diez años estudiando medicina, tengo una profesión que elegí y que tiene sentido… y, sin embargo, a veces me pregunto por qué no me siento simplemente feliz”, relata Anne, médica general de 39 años.

Durante mucho tiempo creyó que la tranquilidad llegaría una vez alcanzada la estabilidad profesional. Sin embargo, hoy reconoce que, aun con una vida equilibrada, en ocasiones siente un cansancio interior difícil de explicar: la sensación de haber llegado a la meta sin experimentar la serenidad que imaginaba.

Una paradoja de la vida contemporánea

Este fenómeno fue estudiado por el sociólogo francés Alain Ehrenberg, investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), quien durante décadas analizó la relación entre las transformaciones sociales y la salud mental.

En su obra L’Enfant qui inquiète, Ehrenberg sostiene que las sociedades modernas han desplazado el tipo de conflicto psicológico que enfrentan las personas. Mientras que generaciones anteriores se debatían entre lo permitido y lo prohibido, el individuo contemporáneo se enfrenta a otra pregunta central: “¿de qué soy capaz?”.

Esa presión permanente por demostrar capacidades, mejorar y superarse puede generar una brecha entre lo que somos y lo que creemos que deberíamos ser. Ehrenberg sintetizó este fenómeno con una expresión que se volvió célebre: “la fatiga de ser uno mismo”.

La presión de demostrar constantemente

En muchas sociedades actuales, especialmente en las más individualistas, se valora fuertemente la autonomía personal. Se espera que cada individuo construya su propio camino, tome decisiones y alcance metas por mérito propio.

Para algunas personas, esa expectativa se transforma en una presión constante. Sophie, de 38 años, lo describe así: “Cuando era más joven pensaba que, una vez superadas ciertas etapas —tener trabajo, formar una familia—, me sentiría tranquila. Pero siempre parece que hay que seguir demostrando algo”.

Esa exigencia interior permanente puede traducirse en la necesidad de progresar sin pausa, estar a la altura de las expectativas y evitar decepcionar a los demás. En ese contexto, incluso quienes logran éxito social pueden sentir que nunca es suficiente.

Salud mental y sociedad

Especialistas señalan que este tipo de experiencias reflejan también tensiones propias del mundo contemporáneo. La salud mental se ha convertido en un espacio donde se manifiestan muchas de las preocupaciones sociales actuales.

Los trastornos psicológicos no solo tienen un componente clínico, sino que también reflejan cómo se relacionan los individuos con su entorno social, sus expectativas y los modelos culturales dominantes.

En sociedades centradas en el rendimiento individual, el desafío ya no es únicamente encontrar un lugar, sino demostrar constantemente que se merece ocuparlo. Desde esta perspectiva, el vacío que sienten algunas personas exitosas no sería una contradicción, sino la otra cara de un modelo que exige productividad y realización permanente.

Por eso, algunos especialistas sostienen que uno de los desafíos de nuestro tiempo es devolverle valor a la vulnerabilidad humana, no como un signo de fracaso, sino como una dimensión natural de la existencia.

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Fuente: ALETEIA

El Papa: Escuchar a las víctimas es esencial para la prevención de los abusos

El Papa: Escuchar a las víctimas es esencial para la prevención de los abusos


El Papa León XIV recibió a la Comisión Pontificia para la Protección de Menores y llamó a construir una “cultura del cuidado”


Durante una audiencia en el Vaticano, el Pontífice destacó que la escucha de las víctimas permite abrir “un camino creíble de esperanza y renovación” e insistió en que la prevención del abuso debe atravesar toda la vida de la Iglesia.


Ciudad del Vaticano, martes 17 marzo (PR/26) — El Papa León XIV recibió a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores y recordó que la escucha de las víctimas permite abrir «un camino creíble de esperanza y renovación».

Durante el encuentro, el Pontífice instó a construir «una cultura del cuidado» que ayude a las comunidades y subrayó que «la esperanza nos impide caer en el desánimo; la prudencia nos preserva de la improvisación y la superficialidad a la hora de abordar la prevención del abuso».

La audiencia se realizó el 16 de marzo en la Sala del Consistorio del Vaticano, donde el Papa se dirigió a los miembros de la Comisión en el marco de su Asamblea Plenaria. Allí afirmó que la protección de los menores y de las personas en situaciones de vulnerabilidad no constituye un ámbito aislado dentro de la vida eclesial, sino una dimensión que atraviesa la pastoral, la formación, el gobierno y la disciplina.

Según señaló, cada paso que se da en este camino representa también un paso hacia Cristo y hacia una Iglesia más evangélica y auténtica.

En su intervención, el Pontífice resumió cómo la Iglesia pretende continuar trabajando en la «construcción de una auténtica cultura del cuidado». Para ello, indicó que resulta fundamental escuchar las dolorosas experiencias de las víctimas y de los sobrevivientes, a quienes definió como «puntos de referencia esenciales» que sacan «poderosamente a la luz la verdad» y enseñan «la humildad».

La cultura del cuidado

El Papa expresó su gratitud a la Comisión por su labor, que calificó como «exigente», «a veces silenciosa» y «a menudo onerosa», pero al mismo tiempo «esencial para la vida de la Iglesia y para la construcción de una auténtica cultura del cuidado».

En ese contexto, recordó también la decisión de su predecesor, el Papa Francisco, de integrar la Comisión en la Curia Romana, una medida que —según indicó— representó una orientación concreta en el compromiso institucional contra los abusos.

El Pontífice sostuvo que la prevención de los abusos no es una tarea opcional, sino una dimensión constitutiva de la misión de la Iglesia.

Un proceso de conversión

Durante su reflexión, León XIV valoró también el diálogo entablado con la Sección Disciplinaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, destacando que la prevención y la vigilancia disciplinaria constituyen una sinergia fructífera.

En ese sentido, afirmó que la prevención no debe limitarse a un conjunto de protocolos o procedimientos. Según explicó, esta nace de la formación de una cultura del cuidado en la que la protección de los menores no se perciba como «una obligación impuesta desde fuera», sino como un proceso de conversión.

Ese proceso, señaló, implica escuchar el sufrimiento de los demás y dejarse interpelar por él para actuar. Por ello insistió en que las experiencias de las víctimas y de los sobrevivientes deben ser consideradas referencias fundamentales.

Aunque esas experiencias sean dolorosas y difíciles de escuchar, afirmó que sacan a la luz la verdad y enseñan humildad mientras la Iglesia busca ayudar a quienes han sufrido abusos. Al mismo tiempo, añadió que el reconocimiento del daño causado abre un camino creíble de esperanza y renovación.

Esperanza y prudencia

El Papa exhortó además a fortalecer la cooperación entre la Comisión y los distintos Dicasterios de la Santa Sede, ya que —según explicó— la labor de la Comisión requiere un enfoque multidisciplinario y sistemático.

A su vez, señaló que los Dicasterios pueden beneficiarse del trabajo realizado durante los once años de servicio de la Comisión, especialmente en la escucha «atenta y sincera» de las víctimas, los sobrevivientes y sus familias.

En este contexto, recordó que el informe anual de la Comisión constituye una herramienta de gran importancia para la Iglesia, no solo como instrumento de evaluación, sino también como signo de esperanza y prudencia.

«La esperanza nos impide caer en el desánimo; la prudencia nos preserva de la improvisación y de la superficialidad a la hora de abordar la prevención del abuso», afirmó.

Que nadie se sienta solo

El Pontífice también subrayó que escuchar a las víctimas y acompañarlas debía encontrar una expresión concreta en cada institución y comunidad eclesial.

La exhortación se dirigió especialmente a los Ordinarios y a los Superiores Mayores, a quienes animó a considerar el trabajo de la Comisión como un recurso para toda la Iglesia, de modo que «ninguna comunidad se sienta sola en esta tarea».

Asimismo, destacó la importancia de la iniciativa «Memorare», creada en 2023 con el objetivo de asistir a las Iglesias locales de todo el mundo en la formación y en el fortalecimiento de las capacidades de prevención y protección de niños y adultos vulnerables.

Según explicó, apoyar a las Iglesias locales —especialmente en lugares donde faltan recursos o experiencia— constituye una expresión concreta de la solidaridad eclesial.

Los signos de los tiempos

De cara al futuro, el Papa recordó que la Iglesia espera la publicación del tercer informe anual sobre los avances logrados en materia de protección.

También señaló dos ámbitos que deberán profundizarse: el concepto de vulnerabilidad en relación con el abuso y la prevención del abuso de menores facilitado por la tecnología en el espacio digital.

Según indicó, la lectura de estos «signos de los tiempos» ayudará a la Iglesia a afrontar con valentía los desafíos de la protección, respondiendo con claridad pastoral y con una renovación estructural.

Ese proceso ya comenzó a tomar forma mediante el desarrollo de un marco de líneas guía universales, cuya propuesta final el Pontífice expresó su deseo de recibir para poder estudiarla y discernir su eventual publicación.

Al concluir su mensaje, León XIV sostuvo que los esfuerzos de la Comisión demostraron que su misión no se limita al establecimiento de procesos formales, sino que constituye un signo de comunión y de responsabilidad compartida dentro de la Iglesia.

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Fuente: Vatican News

Tucumán convoca a una colecta solidaria para asistir a familias afectadas por las inundaciones

Tucumán convoca a una colecta solidaria para asistir a familias afectadas por las inundaciones

Las lluvias golpearon fuerte a la provincia de Tucumán: hay temor por la continuidad de las tormentas. La Casa de Provincia de Tucumán en Buenos Aires lanzó una colecta solidaria para ayudar a las familias afectadas por las inundaciones, con donaciones destinadas a reconstruir los hogares dañados por el temporal.

 

Buenos Aires, lunes 16 marzo (NA) – La Representación Oficial de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires convocó a la comunidad a participar de una colecta solidaria destinada a ayudar a las familias afectadas por las recientes inundaciones en la provincia.

Según informaron a la Agencia Noticias Argentinas desde la sede provincial, tras el relevamiento realizado por organismos oficiales y la asistencia inicial brindada por el Gobierno de Tucumán junto a la comunidad tucumana, los damnificados ya cuentan con ropa, calzado, alimentos, agua, medicamentos y artículos de limpieza.

En esta nueva etapa, la ayuda se orienta a reconstruir la vida cotidiana en los hogares afectados por el temporal, por lo que se solicitan donaciones de elementos de uso doméstico.

Entre los artículos que se reciben figuran vajilla, ollas y sartenes, ropa de cama de una y dos plazas, acolchados, frazadas, mantas, electrodomésticos, toallas y toallones, además de mesas, sillas, camas, cocinas, heladeras, juguetes y útiles escolares.

Las donaciones podrán acercarse a la Casa de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires, ubicada en Suipacha 140, desde este lunes y hasta el viernes, entre las 8 y las 18.

Como parte de esta iniciativa solidaria, el jueves a las 19.30 se realizará en el mismo espacio una performance cultural junto a la diseñadora tucumana Juana Montoya, con el objetivo de integrar arte, identidad y solidaridad en apoyo a las familias damnificadas.

La propuesta busca canalizar la ayuda de la comunidad en Buenos Aires para acompañar la reconstrucción de los hogares tucumanos afectados por las inundaciones.

Por otra parte sigue vigente el pedido de Caritas Tucumán para realizar donaciones. Estos son los datos bancarios de Cáritas Tucumán (Arzobispado de Tucumán – Cáritas Arquidiócesis Tucumán) para donaciones son: Cuenta Corriente en pesos en Banco Macro N° 314009419198243, Sucursal 140 (Maipú), con CBU 2850140230094191982431 y CUIT 30-53085241-1.

 

Fuente: #AgenciaNA

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Curiosidades del Palacio Apostólico, la histórica residencia a la que regresa León XIV

Curiosidades del Palacio Apostólico, la histórica residencia a la que regresa León XIV

Con la llegada León XIV, el Palacio Apostólico vuelve a ser residencia habitual de un pontífice. El Papa tomó posesión este sábado de sus apartamentos en el histórico edificio, donde vivirá junto a sus colaboradores más cercanos nueve meses después de su elección.

Con él se mudan sus dos secretarios de confianza: Mons. Edgard Iván Rimaycuna Inga, el sacerdote peruano que conoce desde su época como obispo de Chiclayo y el italiano don Marco Billeri, canonista, originario de la diócesis de San Miniato.

El P. Edgard Iván Rimaycuna Inga y el Papa León XIV. Crédito: Cortesía de Diócesis de Chiclayo.
El P. Edgard Iván Rimaycuna Inga y el Papa León XIV. Crédito: Cortesía de Diócesis de Chiclayo.

El Papa había residido hasta ahora en el edificio cercano al Vaticano donde se alojaba cuando ejercía como prefecto del Dicasterio para los Obispos antes de su elección en el cónclave del pasado mes de mayo.

Nueve meses de reformas

El traslado llega tras nueve meses de obras de reforma y reestructuración en el apartamento papal. La última vez que se hicieron reformas fue en el verano de 2005, antes de que lo ocupara definitivamente Benedicto XVI.

Cada Papa ha modernizado el Palacio Apostólico y le ha dado su toque personal para convertirlo en un hogar acogedor hecho a su medida. León XIII, por ejemplo, añadió las líneas telefónicas. «Pablo VI eligió un tono gris para la tapicería», según apunta Mons. Gänswein en su libro de memorias. «Benedicto pidió que se retirara la moqueta para recuperar el suelo de mármol del siglo XVI, que era muy luminoso», añade.

León XIV lo visitó en mayo y decidió una renovación integral. Se habían detectado goteras y problemas de humedad acumulados tras más de una década sin uso residencial. También fue necesario renovar completamente los circuitos eléctricos y las instalaciones de fontanería.

El Papa visitó en mayo el apartamento papal. Crédito: Vatican Media
El Papa visitó en mayo el apartamento papal. Crédito: Vatican Media

Aunque la Santa Sede no ha revelado detalles concretos sobre la distribución de la vivienda, algunos medios italianos apuntan a que el Pontífice podría utilizar parte de la zona superior del palacio, apenas visible desde el exterior.

En esa área se habría habilitado un pequeño gimnasio para que mantenga su rutina deportiva, mientras que el dormitorio estaría situado en un ala opuesta, sin vistas directas a la plaza de San Pedro.

Según informaciones publicadas por la prensa italiana, la residencia privada del Papa se encuentra en el tercer piso del Palacio Apostólico. No se trata de una simple habitación, sino de una vivienda compuesta por alrededor de diez estancias.

Entre los espacios principales figuran: un despacho privado, donde el Papa trabaja y recibe visitas privadas y no anunciadas en el boletín oficial; el dormitorio; una capilla privada, que es el corazón de su residencia, que está decorada con vidrieras y custodia unas reliquias de san Pedro; un comedor; dependencias para los colaboradores más cercanos; una suite médica preparada para la asistencia sanitaria, y la llamada “habitación de la ventana”, desde la cual el Pontífice se asoma cada domingo para rezar el Ángelus.

 

El Papa en el ángelus. Crédito: Vatican Media
El Papa en el ángelus. Crédito: Vatican Media

A lo largo de los siglos, el apartamento ha sido adaptado a las necesidades de cada Papa. Con el tiempo se incorporaron instalaciones modernas, líneas telefónicas, sistemas de seguridad e incluso un pequeño ascensor interior.

Trece años sin un Papa

El traslado de León XIV pone fin a trece años en los que el apartamento papal permaneció cerrado como residencia permanente.

Desde su elección en 2013, el Papa Francisco optó por vivir en la Casa Santa Marta, una decisión interpretada como un gesto de sencillez. Aquella elección convirtió durante más de una década el apartamento del Palacio Apostólico en un espacio prácticamente deshabitado.

El apartamento ha sido escenario de momentos históricos. En 1944, Pío XII se asomó a la ventana para saludar a los romanos que celebraban el fin de la ocupación nazi de Roma. Tanto San Juan XXIII como San Juan Pablo II fallecieron allí mientras miles de personas rezaban por ellos en la plaza; y Benedicto XVI vivió allí hasta que presentó su renuncia en febrero del 2013.

Un palacio con cerca de mil habitaciones

El Palacio Apostólico no es un edificio único, sino un vasto complejo arquitectónico de aproximadamente mil estancias, que constituye el verdadero centro operativo de la Santa Sede. Fue construido por Domenico Fontana en tiempo récord, en sólo dos años, entre 1589 y 1590.

En su interior se encuentran algunos de los lugares más célebres del Vaticano, entre ellos: la Capilla Sixtina, donde se celebran los cónclaves para elegir al Papa; las Estancias de Rafael, decoradas por el maestro renacentista; la Biblioteca Apostólica Vaticana, una de las instituciones culturales más importantes del mundo; la Sala Regia y la Sala Ducal, utilizadas históricamente para ceremonias y audiencias oficiales y los despachos de la Secretaría de Estado del Vaticano.

Sala Sixtina de la Biblioteca Apostólica Vaticana. Crédito: Courtney Mares/CNA
Sala Sixtina de la Biblioteca Apostólica Vaticana. Crédito: Courtney Mares/CNA

Una historia que atraviesa siglos

La historia del Palacio Apostólico se remonta a la Edad Media, aunque su aspecto actual se debe en gran medida a las grandes transformaciones impulsadas durante el Renacimiento.

Pontífices como Sixto IV, Julio II y León X promovieron ampliaciones y decoraciones confiadas a algunos de los artistas más destacados de su tiempo, entre ellos Donato Bramante, Rafael Sanzio y Miguel Ángel Buonarroti.

El complejo se consolidó como residencia principal de los pontífices tras el regreso del papado de Aviñón en 1377, cuando comenzó a sustituir progresivamente al Palacio de Letrán como sede habitual del Papa.

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Fuente: ACI Prensa

El papa León XIV exige el cese de la guerra en Oriente Medio: “La violencia es atroz”

El papa León XIV exige el cese de la guerra en Oriente Medio: “La violencia es atroz”

El Pontífice condenó los ataques a civiles y reclamó un alto el fuego inmediato ante la escalada bélica entre la coalición liderada por Estados Unidos e Irán.

Buenos Aires, domingo 15 marzo (PR/26) – La región de Oriente Medio se desangra bajo una violencia que el Papa León XIV calificó de «atroz» tras el rezo del Ángelus este cuarto domingo de Cuaresma.

Desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico, el Pontífice lanzó un desesperado llamamiento a un alto el fuego inmediato en la zona, que atraviesa un recrudecimiento del conflicto armado desde el pasado 28 de febrero, momento en que la coalición israelí-estadounidense inició una ofensiva militar contra Irán.

El Santo Padre manifestó su profundo dolor por las consecuencias de estos enfrentamientos que, según diversas fuentes, ya se cobraron la vida de más de 1200 personas, incluyendo al menos 200 niños, y golpearon directamente a escuelas, hospitales y áreas residenciales.

Durante su alocución, el Obispo de Roma remarcó la necesidad de abandonar el camino de las armas y retomar la vía diplomática de forma urgente.

«Reitero mi oración y mi cercanía a todos aquellos que han perdido a seres queridos en los ataques», expresó León XIV, quien se mostró especialmente conmovido por el desplazamiento forzado de miles de personas.

 

 

En su mensaje,  el Papa fue contundente al dirigirse a los líderes globales y a los actores involucrados en la contienda: «En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las personas de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡Alto el fuego!».

La crisis en el Líbano también ocupó un lugar central en la intervención papal, ante el escenario devastador que provocan los combates entre el ejército israelí y Hezbolá. Con cifras que indican cerca de un millón de desplazados internos y mil fallecidos en territorio libanés, el Pontífice instó a las autoridades a buscar soluciones duraderas que protejan a la población civil.

El líder de la Iglesia Católica cerró su mensaje con una advertencia sobre la inutilidad de la guerra como herramienta de resolución política, sentenciando que «la violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos».

 

 

 

Fuente: #AgenciaNA

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