EnBio 2024: ¿Hace falta receta agronómica para recomendar y aplicar biológicos?

EnBio 2024: ¿Hace falta receta agronómica para recomendar y aplicar biológicos?

Buenos Aires, viernes 26 de enero (PR/24) — En el campus de la Universidad Nacional de Villa María, los días 21 y 22 de febrero de 2024 se realizará el mayor encuentro anual sobre producción con biológicos en Argentina.

Tendrá ensayos de soja y maíz para recorrer, charlas y talleres. Es de ingreso libre y gratuito.

La producción con tecnologías de origen biológico genera un gran interés, pero aún subsisten muchas preguntas en torno a su uso. Muchas de estas preguntas encontrarán respuestas en el Tercer Encuentro Nacional sobre producción con Biológicos y Estrategias Sustentables (EnBio 2024) que organiza Agribio, en esta ocasión en el Campus de la Universidad Nacional de Villa María, los días 21 y 22 de febrero próximos.

Durante el evento se podrá asistir a charlas y talleres a cargo de los mayores especialistas en biológicos del país. Uno de esos talleres se titula “El rol del agrónomo” y donde se debatirá cómo se aborda la recomendación de productos biológicos desde la figura del profesional que recomienda su uso, del contratista y del productor.

¿Qué grado de toxicidad tiene un bioproducto con respecto a uno de síntesis química? ¿Hace falta receta agronómica para recomendar su aplicación? ¿Qué formación en biológicos y qué garantías de calidad (recordando que un biológico es un producto “vivo”) tiene el profesional que firma una receta de agronómica? ¿Cuál es el papel de los Colegios de ingenieros agrónomos en cuanto a la
capacitación de sus asociados? ¿Qué sucede en los diferentes suelos si se agregan bacterias, hongos u otros biológicos que no son de la región? ¿Qué opinan las cámaras? ¿Qué opina el Senasa? Todas estas preguntas y muchas más se abordarán en este taller que tendrá lugar en Villa María el día 21
de febrero en EnBio 2024 en Villa María.

Más y más talleres:
Durante los dos días que dura el evento también se desarrollarán otros talleres de fuerte impacto para el sector agrícola argentino, entre ellos: Periurbanos con biológicos ¿es factible? (se presentarán experiencias sobre manejo de periurbanos sin productos químicos), ¿Quién controla?
(se pondrá sobre la mesa la calidad de los inoculantes biológicos que hoy llegan al mercado, cómo saber si una bacteria no muta antes de llegar al suelo, entre otras problemáticas); Donde estudiar y especializarse en manejo de cultivos con bioinsumos, la importancia de la matriculación y el rol de los Colegios de Ingenieros ante este cambio de paradigma, y mucho más.
EnBio 2024, entrada libre y gratuita y por única vez en Córdoba:

Por su valor pedagógico y agronómico este evento es de entrada libre y gratuita. Además de los talleres antes mencionados se podrá recorrer ensayos de soja y maíz tratados íntegramente con bioinsumos, recorrer el hall central con la presencia de más de 40 empresas (entre nacionales y del exterior) que presentan tecnologías nuevas, participar de las charlas magistrales y mucho más.

Este evento es anual y es de carácter itinerante, el primero tuvo lugar en Provincia de Buenos Aires, el segundo en Provincia de Santa Fe, este tercero en Provincia de Córdoba y el cuarto está previsto en Provincia de Entre Ríos.

Si bien el ingreso es libre, la participación de los talleres son con cupo máximo de asistentes y los interesados deben anotarse en www.agribio.ar La inscripción a charlas y talleres también servirá para sumar puntos BPAS del Programa de Buenas Prácticas de la Provincia de Córdoba.
Toda la información está en la web: www.agribio.ar

Adhieren a este evento: Acsoja, Argentrigo, Asagir, Maizar, Aapresid, Casafe, CRA, Sociedad Rural de Villa María, Ateneo de Jóvenes de Villa María, INTA, UNVM, Colegio de Ingenieros de Córdoba, Conninagro, Ministerio de la Producción de Córdoba, Cluster de Alfalfa y otras tantas instituciones ligadas al sector agrícola Argentino y de Latam.

Fuente: AgriBio

Primicias Rurales

Crisis histórica: Tucumán registra el desmonte de miles de hectáreas de plantaciones de limón

Crisis histórica: Tucumán registra el desmonte de miles de hectáreas de plantaciones de limón

Una de las imágenes de cómo sacaron el año pasado plantas de limones
Captura de video

En la provincia ya se erradicaron 15.000 hectáreas y hay otras 12.000 abandonadas; preocupación por la suba de las retenciones para el aceite esencial de este producto

Tucumán 24 de enero (PR/24) .- La presencia de topadoras avanzando por las fincas tucumanas para arrasar con los árboles de limón se ha convertido en una imagen cada vez más común en los últimos cuatro años, según indican productores e industriales citrícolas. Aseguran que alrededor de 15.000 hectáreas ya han sido desmontadas, mientras que otras 12.000 se encuentran en un estado de abandono casi total. Esta situación, sostienen, es la consecuencia directa de la disminución de la rentabilidad en la actividad, llegando en muchos casos a ser nula o incluso generando pérdidas. Hasta antes de este proceso de pérdida de plantaciones en Tucumán había unas 46.000 hectáreas con limón. Este panorama se agrava, según dijeron, con la sobreproducción a nivel mundial y con las exportaciones argentinas en desventaja con otros productores internacionales.

En este contexto, existe una creciente preocupación debido a que el proyecto de ley ómnibus del Gobierno incluye un 8% de retenciones al aceite esencial del limón.


Un desmonte en El Chañar, departamento de Burruyacú, en Tucumán

Gastón Guerineau, productor y asesor privado de la producción y la exportación de limones, alerta: “Hay una crisis que lleva poco más de cuatro años por exceso de producción y baja rentabilidad, que ha resultado en la eliminación de 15.000 hectáreas en los últimos años. Ahora hay unas 10.000 a 12.000 hectáreas que están medio abandonadas y que posiblemente sean reemplazadas por caña de azúcar, como ocurrió con la gran mayoría de las áreas desmontadas”.

En términos de rentabilidad, Guerineau explica que los últimos cuatro años han sido generalmente negativos, con pérdidas estimadas entre 1000 y 1500 dólares oficiales por hectárea. “El costo de producción por hectárea es de aproximadamente 2500 a 3500 dólares al año”, añade.

En la Argentina se producen entre 1,8 y 2 millones de toneladas de limones, de las cuales unas 200.000 se destinan para consumo interno, otras 240.000 toneladas se exportan como fruta fresca y unas 1,4 millones de toneladas se industrializan en 15 fábricas, once de las cuales están en Tucumán. Los productos industriales incluyen el jugo concentrado de limón, el aceite esencial de limón y la cáscara deshidratada.

Situación
Pedro Omodeo, de la empresa Latin Lemon, detalla que, mientras la Argentina encareció su producción en términos de dólares, países como Sudáfrica, España y Turquía se expandieron. “Existe una mayor oferta que demanda tanto de fruta fresca como de productos industriales”, dice.

Según Omodeo, además el país compite en desiguales condiciones con otras naciones. Por ejemplo, para entrar a la Unión Europea los productos argentinos pagan un impuesto de ingreso del 15%, mientras que Sudáfrica y Chile no lo tienen.

Hoy existe una mayor oferta que demanda tanto de fruta fresca como de productos industriales.
Asimismo, señala que mientras la Argentina en los últimos 10 años redujo un 50% las exportaciones, Sudáfrica las multiplicó por ocho. “Eso claramente responde a un país carísimo en términos de dólar, ante el atraso cambiario, las políticas tributarias más elevadas del mundo, que nos hicieron perder los mercados en los que éramos líderes”, cuenta.

En este marco, Estados Unidos, debido a una intensa actividad productiva de jugos concentrados de limón, implementa una política antidumping que fuerza a las firmas argentinas a comercializar a precios considerablemente superiores a los mundiales. A las exportaciones argentinas en ese país se le exige un precio de US$2600 por tonelada de jugo para que no compita con sus propios productores. Sin embargo, en paralelo allí se permite la entrada de jugos de otros orígenes a valores inferiores a los US$2000 por tonelada.

«Además del impuesto del 15% en los limones [en Europa], estamos quedando fuera de los mercados mundiales debido a pésimas políticas públicas [para el mercado internacional], a diferencia de Chile, que tiene tratados de libre comercio con casi todos los países. Esto sumado al costo argentino, especialmente los costos laborales, que hacen inviables nuestras exportaciones”, señala.

En el sector, de las 15 industrias hay cuatro que tienen un contrato con una multinacional de bebidas que les paga el aceite de limón a un precio significativamente superior al establecido en el mercado.

Al respecto, Diana Chediack, productora de limones de Tucumán con 40 años de trayectoria, afirma: “Estas cuatro industrias venden el aceite esencial entre un 15 y 20% más caro que el resto de las once industrias que no tienen ese acuerdo. Para esas industrias, que les hagan un 8% de retención en el aceite, si bien las afecta, no desequilibra la economía. Estas cuatro industrias se autoabastecen de materia prima, mientras que las otras once industrias citrícolas no se autoabastecen; compran al pequeño y mediano productor”.

Chediack destaca que la crisis sin precedentes que enfrentan los productores ha llevado a que muchos se fundan y tengan que abandonar la actividad. Esto se debe a los bajos precios, los elevados costos de producción y una alta carga impositiva. En este contexto, enfatiza la necesidad de visibilizar la situación y abogar por políticas que permitan la viabilidad de esta importante industria en la región.

Por Pilar Vazquez – La Nación

Primicias Rurales

Ciencia y tecnología para una producción agropecuaria sustentable

Ciencia y tecnología para una producción agropecuaria sustentable

Buenos Aires, miércoles 24 enero (PR/24) — Para lograr sistemas de producción sustentables de fibras, alimentos y energías, es necesario contar con especies vegetales y un sistema de mejoramiento genético capaz de dar soluciones a los desafíos que nos interpelan a nivel regional y global, en el tiempo requerido.

El mejoramiento genético es un elemento fundamental para la sustentabilidad de los sistemas agrobioindustriales y el desarrollo socio-económico del país.

Específicamente, necesitamos mejorar genéticamente especies vegetales para dar respuesta a un planeta que demanda un aumento en la producción de alimentos sustentables y contribuir a la seguridad alimentaria global. Al mismo tiempo, mitigar el cambio climático, ser eficiente en el uso de los recursos naturales, preservar la biodiversidad de los agroecosistemas y reducir los impactos negativos sobre recursos naturales como el agua, el aire y el suelo.

Desde hace décadas, existe una falencia legislativa que no incentiva el desarrollo de especies vegetales mejoradas. Es necesario discutir el marco regulatorio sobre la Protección de Nuevas Variedades Vegetales (UPOV) para generar un sistema aggiornado, dinámico y efectivo que dé respuesta a las demandas locales, regionales y globales.

Hoy existe la oportunidad de poder avanzar en cambios que permitan mejorar las reglamentaciones en este sentido, con la convicción de contar con una mejor genética que va a beneficiar al país, a todos los integrantes de la comunidad agroalimentaria, y especialmente, a los productores agropecuarios.

Al mismo tiempo, vemos con preocupación, que sigan cayendo sobre el productor: costos, impuestos y Derechos de Exportación (DEX) que terminan impidiendo el acceso a las tecnologías o impactan de manera desfavorable sobre la rentabilidad y sustentabilidad de los sistemas productivos y de los productores.

Primicias Rurales

Fuente: Aapresid

«La Rubia», ascenso, caída y la búsqueda de sostener una actividad difícil en el país

«La Rubia», ascenso, caída y la búsqueda de sostener una actividad difícil en el país

En sus mejores momentos, el emprendimiento familiar llegó a producir hasta 4 mil aves al año. Hoy ese número se redujo a entre 1000 y 1500. Las dificultades en la comercialización y faena son los principales frenos para la actividad.

Buenos Aires, lunes 22 enero (PR/24)–  La crianza de pavos es una alternativa económica poco explotada en el país, que tiene en el criadero “La Rubia”, uno de sus mayores exponentes, según la web de Expoagro.com.ar.

El emprendimiento de la familia Herman, ocupa una superficie de 5 hectáreas y está ubicado en la localidad de Mercedes, provincia de Buenos Aires, a unos 100 kilómetros de la Capital Federal.

Jorge Herman, iniciador de la empresa, junto a su esposa y sus cuatro hijos (tres mujeres y un varón), informó que comenzaron en el año 2000, y “fuimos de menor a mayor, hasta llegar a una producción de 3 mil a 4 mil pavos anuales, y luego fue decreciendo”, hasta quedar en la actualidad en 1000 a 1500 animales.

Esta recaída de la producción está reflejada en que la mayoría de los productores de pavos que había en el país “en el término de 10 a 15 años se han fundido. Productores en Córdoba, en Azul, en Santa Fe. Pequeños, medianos y hasta dos productores grandes que estaban en Córdoba se fundieron”, subrayó Herman.

En este sentido, comentó que “la comercialización ha sido siempre muy complicada, y tenemos los pavos brasileños que entran con precios subsidiados, y rompen todo el mercado y la producción nacional. Estos productos son el descarte que tienen en Brasil y los mandan para Argentina, y los precios son tan irrisorios que, en el sur, a 2 mil kilómetros de Buenos Aires, tienen el mismo valor que acá, porque se ve que no los afecta el flete. Así es muy difícil competir, se lamentó el criador.

En la misma línea apuntó que “este año la comercialización ha sido muy difícil, muy pobre, a pesar de tener precios realmente económicos, pero luego en la cadena hasta que llega al consumidor se encarece mucho, porque los comerciantes quieren sacar un 100% de ganancia y entonces deja de ser accesible para el bolsillo de las familias. De la producción sale a $2500 el kilo de pavita y $3000 el pavo”, detalló.

En cuanto a la posibilidad de incursionar en el mercado exterior, el productor consideró que es una meta inalcanzable porque “los mercados brasilero y europeo nos llevan cien años de ventaja y no hay ningún incentivo por parte del Estado en este sentido”.

En este punto, rescató e hizo un reconocimiento especial al trabajo que se viene realizando en el área avicultura del INTA Pergamino, con el que trabajó en los inicios del emprendimiento.

Producción alternativa

En “La Rubia” la cría es en un sistema semi intensivo, mayormente a campo, por lo cual los valores de conversión son distintos a los que se logran en los emprendimientos más industrializados.

Herman precisó que “por cada tres kilos de granos o ración balanceada, logramos un kilo de carne”, por lo cual destacó que es un animal de alta conversión, con un retorno económico interesante, con una carne de alta calidad proteica, con muy bajo colesterol.

Entre los beneficios de la crianza a campo, el productor marcó que se evita que los animales se estresen, además pueden complementar la dieta de granos y balanceados con alimentos naturales, y “eso se ve en la distinción de la carne, que es algo que nuestros clientes valoran mucho, porque es totalmente distinta la calidad de la carne con respecto a un animal en confinamiento”.

En cuanto a las crías describió que es una distribución equitativa entre machos y hembras, con un ciclo de crianza de cuatro meses para los primeros y de tres meses para las pavas.

Trabajo en la granja

La actividad en la granja comienza a las 6.30 am. todos los días, con una recorrida por los corrales para revisar los comederos, apagar las luces y soltar a las aves para que pasen a los piquetes o al campo, y al atardecer toda la familia colabora en el encierro.

“Durante el día los pavos están en piquetes de 50 por 50 metros, sueltos, con agua a discresión y comida, y a la noche se los encierra en un galpón de 25 por 3 metros, con agua y luz”, detalló Herman.

Con este tipo de manejo se evitan los problemas de estrés y las enfermedades de las grandes producciones, “porque todo lo que es hacinamiento conlleva a enfermedades, sobre todo respiratorias. Por eso acá no tenemos necesidad de antibióticos o anabólicos. Se trata de trabajar lo más a conciencia y lo mejor posible”, destacó el criador.

Preparación del alimento

En “La Rubia” también se elabora todo el alimento balanceado que consumen los animales, en una planta propia que maneja Pablo, el único hijo varón de la familia Herman: “Los insumos que utilizamos son de primera, ahí no puede haber fallas, porque cualquier error se nota en la caída de la producción, por eso hay que estar permanentemente cuidando la calidad del alimento”, graficó Herman.

A lo largo de la crianza de los animales se emplean distintos tipos de raciones en cuatro etapas, hasta que cumplen los cuatro meses y se inicia la fase de terminación a campo.

El balanceado está preparado con maíz, que aporta energía, y se le agrega soja en forma de expeller, que es la proteína vegetal; harina de carne y hueso que brinda la proteína animal; calcio y fósforo; aminoácidos; sal; núcleos vitamínicos; y cloruro de colina.

El cuello de botella en esta producción pasa por la faena, “en los animales chicos faltan estos espacios y es ahí donde el Estado tendría que intervenir para favorecer todos estos procesos de la agricultura familiar”, opinó el productor.

Por Pablo Salinas

Primicias Rurales

Fuente: Expoagro.com.ar

¿Quién dijo que en el campo no existen los científicos locos? En Atos Pampa, el agrónomo Felipe Villa Abrille montó un verdadero laboratorio para extraer la esencia de las plantas y descubrir sus incontables beneficios

¿Quién dijo que en el campo no existen los científicos locos? En Atos Pampa, el agrónomo Felipe Villa Abrille montó un verdadero laboratorio para extraer la esencia de las plantas y descubrir sus incontables beneficios

Felipe es oriundo de la ciudad de La Plata y hace 20 años se trasladó con su familia a la pequeña localidad cordobesa de Atos Pampa, a 20 kilómetros de Villa General Belgrano, en el valle de Calamuchita. Allí compró 8 hectáreas de tierra sobre la Ruta 210, a la altura del kilómetro 15, donde construyó su casa y su laboratorio, abocándose al cultivo de lavanda, peperina o vetiver. En resumen, de especies nativas de la región y también exóticas.

Luego se dedicó a la destilación por arrastre de vapor para obtener aceites esenciales que, según él, constituyen lo más profundo de las plantas. Llamó a su emprendimiento Quinta Esencia, y le acaba de construir un cómodo salón de exposición y ventas de todos sus productos terminados, como aceites, hidrolatos, jabones, cervezas y demás.

Explica el ingeniero platense que: “De un destilado de una planta, salen dos productos naturales: uno es el aceite esencial puro, y el otro, es la fase acuosa, llamada hidrolato. Todo lo que extraemos es producido por el metabolismo secundario de las plantas. Del primario serían las proteínas, las grasas y las celulosas, que le dan estructura a la planta. Del secundario, extraemos un montón de compuestos químicos de las plantas, que pueden ser repelentes o atractivos de insectos, y producen efectos que aún estamos descubriendo”.

“Los hidrolatos tienen efectos terapéuticos, como relajantes o excitantes. Y también en la producción agrícola, porque hay hidrolatos con efectos antifúngicos, nematicidas, de modo que hay mucho por investigar para sustituir los productos sintéticos por los naturales”, asegura el investigador.

Felipe aclara que su emprendimiento es familiar y pequeño. “Vendemos nuestros productos sólo a quienes nos visitan, y además les ofrecemos una visita guiada por nuestros cultivos y por la sala de destilado para ver nuestro proceso de extracción, totalmente artesanal. Trabajamos con plantas nativas, como la peperina, el suico, el aguaribay, el espinillo, cuidando su extracción del paisaje, que realizamos del modo más racional posible para que no se extingan. Pero también lo hacemos con plantas exóticas, adaptadas a estos suelos ásperos, como la lavanda, el romero, el vetiver, el lemon grass, etc”.

“Por ejemplo apostamos mucho al vetiver porque se aprovecha para fitodepuración, para descontaminar aguas y suelos, y de sus raíces se extrae un aceite esencial con muchas propiedades, muy buscado por las perfumerías”, asegura.

“También trabajamos con residuos forestales como el pino, cedros, cipreses, eucaliptus y otros -completa el profesional-. No nos fanatizamos con lo nativo ni con lo exótico”, declara.

“Aprovechamos el espinillo o acacia caven, porque tiene un perfume impactante”, señala, y aclara que es muy difícil de cosechar, para lo cual tiene pensado crear un aparato con una bomba de vacío, para extraer su flor sin pincharse los dedos.

Explica Villa Abrille: “Los productos sintéticos derivados del petróleo e inventados por el hombre tardan muchísimo en degradarse y quedan por generaciones contaminando la naturaleza. Nosotros estamos investigando en la elaboración de productos naturales que se degradan naturalmente gracias a las enzimas que existen en el ambiente”.

Dentro de las funciones de cada uno en la familia, Felipe se dedica a los cultivos a campo, el destilado y el acondicionamiento del material.

Detalla: “Entre lavanda, romero, vetiver, lemon grass, cedrón, no cultivamos más de 3 hectáreas, porque es la extensión que podemos trabajar en familia, ya que es muy difícil conseguir mano de obra externa en estos tiempos. En cada proceso tratamos de darle un valor agregado a lo que queda, a los subproductos, por ejemplo, el descarte del destilado va a las lombrices y con las ramas realizamos biochar, que es un excelente acondicionador de suelos”.

Su hija Victoria, de 32 años, sigue los pasos investigativos de su padre, ya que estudió tres años para la licenciatura en física, cuatro años de ingeniería mecánica y obtuvo un título en gestión gastronómica. Ella investiga y trabaja para agregar valor a estos productos naturales en los rubros cosméticos y gastronómicos.

Por ejemplo, elabora una cerveza de lavanda con apenas una sutileza de la misma, ya que es muy invasiva, según dice. Con el hidrolato de peperina ha logrado preparar un merengue que aplicó en un postre y le resultó delicioso -cuenta ella misma-, como también en helados: “Es todo un mundo nuevo que se abre en infinitas posibilidades”, sintetiza Vicky.

La familia va por más y el ingeniero agrega: “Acabamos de comprar un laboratorio usado con todo el instrumental de precisión, como flujo laminar, campana de esterilización, estufa de cultivo, balanza de precisión y demás con la intención de desarrollar más productos, ya que el mercado está totalmente sub-abastecido, tanto en el ámbito gastronómico, como en el medicinal. Estoy capacitando a mi hijo Augusto, de 27 años, para que se encargue de este nuevo desarrollo”, señala este curioso ingeniero que no para de emprender nuevos proyectos.

Felipe explica que hace un tiempo comenzaron a notar una gran demanda de hongos en la región, y como sus equipos destinados a generar vapor para extraer los aceites esenciales permanecían ociosos durante una parte del año, decidieron aprovecharlos para esterilizar o pasteurizar los sustratos de hongos.

A modo de ejemplo cita: “Incursionamos en el cultivo de micelio primario, de hongos comestibles y medicinales, en granos de cereales, gírgolas, shiitake, melena de león y reishi, como semilla para productores, con la idea de desarrollar cultivos en la zona”. Y completa: “Para el cultivo del hongo usamos residuos agropecuarios, que nos proveen de una poderosa batería enzimática que degrada todos los residuos celulósicos, dando nacimiento al hongo y transformándolos en proteínas de alto valor para el consumo humano”.

El agrónomo platense, aquerenciado en Córdoba, avisa que el próximo sábado 20 de enero realizará con sus hijos y cuatro amigas su primera “Fiesta de la Lavanda” en el mismo predio de Quinta Esencia, con el fin de compartir sus investigaciones con los productores de la región.

“Será una jornada de encuentro y disparador de nuevas investigaciones. Estará abierta a toda la comunidad en general que pretenda interesarse e incluirá propuestas gastroturísticas, un foodtruck con cerveza y gin de lavanda, música de jazz y una artista plástica que pintará cuadros de lavanda en vivo y mucho más. Será un evento íntimamente relacionado con la época de la cosecha de la lavanda, que transcurre a mediados de enero, durante 4 días, de modo totalmente manual, cuando además se debe destilar de inmediato”, culmina el ingeniero.

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Fuente: Bichosdecampo.com.ar

Debate por la ley ómnibus: una oportunidad para mejorar la resolución de conflictos comerciales

Debate por la ley ómnibus: una oportunidad para mejorar la resolución de conflictos comerciales

El proyecto que se trata en el Congreso plantea la posibilidad de adaptar mecanismos alternativos para la solución de controversias, una visión que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) viene apoyando a través de su Tribunal de Arbitraje General

Rosario, miércoles 10 enero (PR/24) — Aunque no es un eje neurálgico del debate, el proyecto de ley ómnibus plantea la posibilidad de adaptar mecanismos alternativos para la solución de controversias.

En este marco, desde la Bolsa de Comercio de Rosario reforzaron su visión a favor del arbitraje como método alternativo para la solución de conflictos.

El Artículo 29 del proyecto de ley autoriza al Poder Ejecutivo Nacional a establecer mecanismos de conciliación, avenimiento y/o arbitraje, tanto en la República Argentina como en el exterior.

Esta disposición moderniza la legislación, alineándola con las prácticas internacionales. El objetivo principal es ofrecer a los inversores una alternativa para la resolución de disputas, evitando así la necesidad de recurrir a la justicia ordinaria.

La BCR aboga por este tipo de mecanismos. Vale recordar que tiene en su portfolio de servicios al Tribunal de Arbitraje General (TAG), un servicio de justicia alternativa que se ha distinguido por su eficiencia y eficacia en la resolución de conflictos comerciales, superando a menudo a la Justicia ordinaria en estos aspectos. El TAG no busca competir con la justicia ordinaria, sino que la complementa y alivia su carga.

Una de las ventajas más significativas del TAG es su rapidez en la resolución de conflictos. A diferencia de los procesos judiciales tradicionales, que pueden prolongarse durante años, el TAG promueve una resolución temprana y eficiente, lo cual resulta más económico y práctico para las partes involucradas.

El funcionamiento del TAG se basa en la voluntad de las partes para resolver sus diferencias a través de la negociación y el acuerdo temprano, utilizando cláusulas compromisorias previamente acordadas en sus contratos o acuerdos comerciales. Esto subraya la autonomía de las partes y su capacidad para elegir la mejor manera de resolver sus disputas.

Otra ventaja clave del TAG es la especialización de sus árbitros, que poseen conocimientos específicos en el área del conflicto, garantizando así decisiones más informadas y precisas. La BCR se enorgullece de contar con un panel diverso de árbitros de toda Argentina, seleccionados por su experiencia y conocimientos especializados.

En la actualidad, la ley 27449 de 2018 regula el procedimiento arbitral en conflictos comerciales internacionales cuando la sede del arbitraje está en Argentina. Sin embargo, esta ley no cubre los casos en los que participa la Administración Pública Nacional. Con la inclusión del Artículo 29 en el proyecto de ley, se busca cerrar esta brecha legal, permitiendo al Estado actuar como una entidad de derecho privado en procesos de arbitraje.

Primicias Rurales

Fuente: BCR