Cuánto se gana alargando la recría y acortando el encierre

Cuánto se gana alargando la recría y acortando el encierre

Buenos Aires,5 de mayo (PR/22).- Un estudio comparó el margen bruto de un novillo de consumo de 400 kg, incluyendo un verdeo de verano en la etapa recriadora, versus la tradicional que sólo lleva praderas y verdeos de invierno. Un sistema que adoptaron muchos productores para hacer más kilos baratos ante el encarecimiento del maíz y cuyo resultado hoy se muestra con precios de abril de 2022.

Frente a un maíz caro y una relación entre grano y novillo superior al promedio de los últimos diez años, el productor le busca la vuelta al negocio con recrías más largas y encierres más cortos. En este marco, la Coordinación de Análisis Pecuario del Ministerio de Agricultura, modelizó una variante del planteo de recría a pasto y terminación a corral, que monitorean desde hace años, sumando más kilos baratos y reduciendo el encierre, y por ende el consumo de maíz, insumo crítico en estos sistemas de producción.

Para hacer el análisis comparativo, consideraron un establecimiento de tamaño mediano de la región pampeana, con un nivel tecnológico promedio, que recría y engorda 1.500 terneros de 180 kg para consumo interno, mediante dos modelos: el tradicional de recría a pasto corta, de 6,6 meses, y terminación a corral larga, de 3,3 meses, y el aggiornado con recría a pasto larga, de 8,2 meses, y terminación a corral corta, de 2,4 meses.

En la recría larga se implantó un verdeo de verano (130 ha) en la misma superficie que ocupaba el verdeo de invierno, con el objetivo de mantener la carga a pesar de que se les suman treinta kilos por cabeza a los animales. Una clave es que ambos modelos logran un peso final muy similar: 404 kg con la recría larga y 399 kg con la corta, en un lapso de tiempo que no difiere significativamente (unos 10 meses).

 En el cuadro siguiente se detalla el planteo técnico y los resultados obtenidos. Los precios de los insumos más relevantes y los de la hacienda en pie corresponden al mes de abril (cierre al día 27) y el resto de los precios fueron estimados en base a los de marzo.

Fuente: Coordinación de Análisis Pecuario

Fuente: Coordinación de Análisis Pecuario

En ambos casos el grano se valuó a costo de oportunidad como maíz propio. No se consideraron gastos de comercialización de venta de la etapa de recría y de compra en la de terminación porque el ciclo se realiza en el mismo establecimiento.

En plata

Al alargar la recría, el margen de esta etapa mejora porque aumentan los kilos vendidos, mientras que el incremento de costos es menos que proporcional: pasa de $16,5 millones en la recría corta a $19,5 millones en la larga.

En cuanto al engorde a corral, al acortar su duración, se reducen sus costos directos (-25% en este caso), aunque también su ingreso neto ya que al entrar al corral animales con más peso aumentan los kilos comprados mientras que los vendidos apenas varían. Y entonces las pérdidas en esta etapa disminuyen, pero no significativamente y los resultados del encierre no logran salir del rojo: pasan de -$11,2 millones en el corral largo a – $8,1 millones en el corto.

En esta ocasión, además, fue beneficiosa la mejor relación compra-venta del corral corto comparado con el largo, algo que no siempre se da así. En tal sentido, en abril, la compra-venta del corral corto fue de 0,97, ya que “compró” la recría a $/kg 296 y vendió a faena $/kg 304, mientras que la del largo fue de 1,03 con $/kg 314 y $/kg 304, respectivamente.

Esto minimizó las pérdidas del encierre y contribuyó a lograr, a través de la diferencia obtenida en la recría, números positivos para la recría + engorde tanto para el margen bruto como para el resultado neto. En concreto, el margen bruto total casi se duplicó: pasó de $5,2 millones a $11,4 millones para las 1.500 cabezas del establecimiento.

Como conclusión, la relativa estabilidad en el precio del maíz durante el mes de abril (después de los fuertes aumentos registrados en el primer trimestre) y la época del año (zafra de terneros que le pone techo al precio de la invernada) recortaron las pérdidas del engorde a corral y dieron lugar a mejores resultados en la recría, validando así el beneficio de hacer más kilos a pasto y abreviar la terminación a grano. Una alternativa prometedora en la nueva era de maíz caro.

Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

Primicias Rurales

Plan GanAr: Con la meta de incrementar en 600 mil toneladas la producción de carne, comenzó el trabajo en conjunto con las provincias?

Plan GanAr: Con la meta de incrementar en 600 mil toneladas la producción de carne, comenzó el trabajo en conjunto con las provincias?

Buenos Aires, 4 mayo (PR/22) — El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, inició la ronda de trabajo en conjunto con las provincias por el Plan de la Ganadería Argentina (Plan GanAr) cuyo objetivo es aumentar el stock y el peso de faena e incrementar en 600 mil toneladas la producción de carne para el año 2030

En ese sentido, el titular de la cartera agropecuaria mantuvo un encuentro con los ministros y representantes de las carteras agropecuarias o de producción de las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y La Pampa.

La jornada de trabajo continuará en las próximas semanas desde las provincias. Allí se diseñará, junto a los actores locales, una propuesta que identifique la diversidad productiva provincial y que proponga una respuesta diferenciada ante las necesidades de los productores en cada región del país. Se realizará en conjunto con las entidades agropecuarias.

Durante el encuentro, Julián Domínguez afirmó que «estamos trabajando para el futuro de la ganadería argentina», y detalló: «Este es un primer paso. Es una propuesta abierta. Queremos que brinde una respuesta a la situación de cada provincia, que dé soluciones a nuestros productores en base a lo que se está necesitando en cada territorio».

Además, expresó que «queremos ir por una mayor y mejor producción». «Para eso planteamos el aumento del peso de faena y de la tasa de destete. Aumentar la producción de carne en 600 mil toneladas de cara al 2030 significa producir un 20% más, algo que no ocurrió en los últimos 50 años», continuó.

También, sostuvo que «el gran desafío que tenemos como país es tener una mirada integral de la ganadería. Hoy nos toca liderar esa visión de desarrollo de la ganadería argentina de una manera sostenible».

Acompañaron al titular de la cartera agropecuaria, el titular de la Unidad de Gabinete de Asesores, Jorge Ruiz; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Matías Lestani; el secretario de Relaciones Internaciones, Jorge Solmi; los subsecretarios de Ganadería y Producción Animal, José María Romero, y de Coordinación Política, Ariel Martínez; el director de Lechería, Arturo Videla, y representantes del FONDAGRO, Diprose, Senasa, INTA y demás técnicos de la cartera agropecuaria nacional.

Este martes se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 95/2022 de la cartera agropecuaria que oficializó la creación el Plan GanAr en el ámbito de la Subsecretaría de Ganadería y Producción Animal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Las voces de los participantes

En representación de las provincias participaron el ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez; de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Sergio Busso; de Producción, Turismo y Desarrollo Económico de Entre Ríos, Juan José Bahillo; de Producción de Corrientes, Claudio Anselmo; y el Subsecretario de asuntos agrarios de la provincia de La Pampa, Ricardo Baraldi. También estuvieron representantes y equipos técnicos del Ministerio de la Producción de Santa Fe.

Además, estuvo presente el titular del IPCVA, Juan José Grigera Naón, y en forma remota el coordinador de la Mesa de Carnes, Dardo Chiesa. También participó por parte de la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus derivados, el Secretario General José Alberto Fantini y el secretario general adjunto Carlos Edgardo Molinares.

En relación a la propuesta, Sergio Busso destacó la importancia del Plan GanAr para Córdoba: «Quiero reconocer la voluntad política de avanzar en un plan ganadero en el país y agradecer que en este plan las provincias somos parte del diseño y tenemos la posibilidad de estar participando. No es un plan de financiamiento, el Plan GanAr es mucho más que eso. Nos hemos propuesto una política que ojalá que se sostenga en el tiempo».

A su turno, el bonaerense Javier Rodríguez afirmó: «Me parece fundamental lo que se plantea en este plan, con una presentación completa e integral. Hablar de la historia de la ganadería es hablar de la historia argentina. Me parece muy importante que se esté planteando este Plan Ganar. Aumentar la producción en un 20% es un desafío y me parece importante plantearse ese objetivo».

Además, Juan José Bahillo planteó «el compromiso de la Provincia de Entre Ríos» para «ir en el camino de la construcción de confianza, con las entidades y con los productores». «Celebro la decisión de escucharnos para tener en cuenta las distintas realidades que tenemos en nuestro territorio. Felicito por la decisión política de desarrollar un plan ganadero, todos sabemos la importancia de dar el sector productivo», completó.

Bahillo planteó también la importancia de «continuar trabajando así hacia una Ley de Carnes al igual que se tiene en la vitivinicultura»

En tanto, Juan José Grigera Naón del IPCVA sostuvo que la propuesta «es importante» y remarcó que «la carne argentina es buscada, es de la mejor calidad y es una marca reconocida en el mundo entero». A su vez, coincidió en la necesidad de «agregar más valor desde de la genética, desde el trabajo calificado, desde la elección de los cortes, de las pasturas, del manejo de esos suelos». «Eso es conocimiento y agregado de más valor», sumó.

Por otra parte, Dardo Chiesa, Coordinador de la Mesa Nacional de Carnes, recalcó «la interacción del ministerio y la interacción público-privada para construir el plan» y destacó «su espíritu federal». «Es importante tener un plan; de esa manera construimos confianza, es muy bueno», añadió.

Finalmente, Carlos Edgardo Molinari resaltó que «no se dejó de faenar en la pandemia y eso fue gracias a decisiones políticas y de los trabajadores» y planteó: «Tenemos otro desafío que tiene que ver con auto exigirnos, con una trazabilidad, que nos va a beneficiar como marca país».

Primicias Rurales
Grigera Naón: “Es fundamental el contacto humano con el productor”

Grigera Naón: “Es fundamental el contacto humano con el productor”

Boyeros solares, energía para el desarrollo productivo de las familias rurales

Boyeros solares, energía para el desarrollo productivo de las familias rurales

Buenos Aires, 28 de abril (PR/22) .- Con el foco puesto en mejorar las condiciones de producción, el INTA –dependiente del Ministerio de Agricultura de la Nación– junto con el Programa de Energías Renovables en Mercados Rurales (Permer) –de la Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación–, impulsa el uso de la energía fotovoltaica en emprendimientos rurales de pequeña escala, ubicados en zonas aisladas de la red de distribución eléctrica. En 2019, se entregaron 1445 equipos. Ahora, sumarán 2795 equipos que llegarán a familias rurales.

El aprovechamiento de las energías renovables, como la solar o fotovoltaica, representa una gran oportunidad para disponer de alternativas que mejoren la sostenibilidad de los sistemas ambientales, productivos y sociales. Por esto, el INTA –dependiente del Ministerio de Agricultura de la Nación– y el Programa de Energías Renovables en Mercados Rurales (Permer), de la Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación, impulsan el uso de la energía fotovoltaica, mediante boyeros solares, en emprendimientos rurales de pequeña escala ubicados en zonas aisladas de la red de distribución eléctrica. De esta manera, los boyeros aportarán al uso sustentable de los sistemas ganaderos en las distintas economías regionales, a partir de fuentes renovables en 19 provincias argentinas.

“Las energías renovables son cada vez más importantes, no sólo porque permiten cocinar y calentar, sino porque aseguran que las comunidades rurales puedan mejorar la productividad, aumentar los ingresos y asegurar el bienestar de las familias y porque, además, son energía limpias que ante el problema del Cambio Climático se vuelve fundamental su utilización”, señaló Diego Ramilo, director del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (CIPAF) del INTA y responsable, desde hace 5 años, del convenio ante la Secretaria de Energía de la Nación.

“A través de Permer podemos contribuir al desarrollo socioeconómico de miles de argentinas y argentinos que están en situación de pobreza energética, ofreciendo soluciones adecuadas a los distintos tipos de necesidades”, destacó Federico Basualdo, subsecretario de Energía Eléctrica.

Por esto, el INTA firmó un convenio de cooperación técnica con Permer –dependiente de la Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación– y la Fundación ArgenINTA para mejorar las condiciones de producción de pequeños productores rurales del país, a partir del uso de la energía fotovoltaica en usos productivos, mediante la utilización de boyeros solares.

“Buscamos garantizar el derecho universal de acceso a la energía”, puntualizó Luciano Gilardón, coordinador del proyecto Permer, y agregó: “Uno de los propósitos que tenemos en el PERMER es contribuir al desarrollo de los pequeños productores rurales que trabajan en zonas aisladas. En esto, los boyeros solares son una solución específica, que permiten tecnificar el manejo ganadero en zonas en donde no se cuenta con acceso a la red de electricidad”.

“Se trata de un trabajo conjunto entre la nación y las provincias a través del Permer y del INTA, en un esfuerzo de cooperación que es fundamental para el desarrollo de este proyecto, que busca fortalecer la capacidad productiva de la agricultura familiar, campesina e indígena a la vez que fomenta su arraigo territorial”, subrayó Gilardón quien puso el foco en la necesidad de desarrollar diversas soluciones tecnológicas de provisión de energía segura y limpia para hogares, escuelas rurales, comunidades aglomeradas y pequeños emprendimientos productivos en zonas aisladas.

Permer tiene como objetivo principal el abastecimiento de electricidad a personas que viven en hogares rurales y a servicios públicos de todo tipo, que se encuentran fuera del alcance de los centros de distribución de energía. Así, “junto con el INTA, identificamos las principales necesidades y demandas respecto al manejo ganadero, luego elaboramos los pliegos de licitación con las especificaciones técnicas y, por último, nos abocamos a las capacitaciones –a técnicos del INTA y a productores– sobre el uso y la instalación de los boyeros solares”, señaló Gilardón quien subrayó que el avance del programa es posible gracias a un préstamo otorgado por el Banco Mundial. En la primera etapa se invirtieron US$ 2.035.836, mientras que la segunda –antes de fin de año– alcanzará los US$ 3.202.350.

Son muchos los productores que no tienen acceso a las redes convencionales de energía, situación que se agrava en zonas rurales con población dispersa en donde es muy costoso extender redes convencionales. “Por esto, el proyecto de los boyeros solares representa una gran oportunidad para el desarrollo sostenible de las comunidades y significa un gran paso para un uso sostenible de los recursos naturales y para mejorar la capacidad productiva, la seguridad alimentaria y la calidad de vida de los agricultores familiares”, expresó Gilardón.

Gracias al apoyo de la Fundación ArgenINTA, se impulsan iniciativas para la inclusión y el progreso de la comunidad. “Se trata de una herramienta de gran impacto para optimizar la productividad de la tierra, la sustentabilidad y el uso del tiempo de productores y productoras”, expresó Julio de la Vega, director ejecutivo de ArgenINTA, quien ponderó que, como apoyo administrativo, somos parte de esta iniciativa y, en este caso, de la entrega de boyeros solares para productores rurales.

“Con esta política se mejorará la calidad de vida y la productividad de las familias que habitan zonas apartadas de la red de distribución eléctrica”, agregó de la Vega.

El sol como aliado

Cuando se habla de energías renovables se hace referencia a los beneficios ambientales de su uso y no se tiene en cuenta cómo contribuyen con el desarrollo rural, particularmente en lugares con infraestructura deficitaria. De hecho, según la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), el 83 % de las personas que no tienen acceso a la electricidad viven en zonas rurales.

La solar es la fuente de energía más abundante que está disponible en el planeta. Para cuantificarla, de una manera muy general, podría decirse que cada 15 minutos llega a la superficie de la Tierra la cantidad de luz solar suficiente para cubrir las necesidades energéticas de todo el mundo durante un año entero. “El aprovechamiento del sol demostró ser un método fiable para producir energía, por eso apostamos por incorporar la tecnología necesaria y adaptada a las necesidades de los productores familiares, campesinos e indígenas de todo el país”, expresó Ramilo.

Equipados con un pequeño panel solar y dotados de una potencia de 10 Kwp, los boyeros solares permiten que los productores rurales de pequeña escala, que trabajan en zonas aisladas, puedan apotrerar y manejar estratégicamente el ganado para incrementar y mejorar la oferta de pasturas.

“Su uso es fundamental en aquellos emprendimientos productivos que, al estar aislados de la red de distribución (sistema interconectado), no cuentan con acceso a la energía eléctrica”, indicó Ramilo quien agregó: “A partir de la energía solar resolvemos las deficiencias energéticas respetando el cuidado del medio ambiente”.

Los equipos solares permiten electrificar los alambrados que se utilizan en la cría de ganado, lo que representa una herramienta de gran impacto para optimizar la productividad de la tierra y el uso del tiempo de las y los productores familiares.

Los boyeros son de bajo costo y alto impacto, debido a que permiten aprovechar de manera más eficientemente los recursos forrajeros disponibles, mejorar las pasturas, incrementar el kilaje de sus animales y proteger sus cultivos contra animales furtivos.

De hecho, con el objetivo de mejorar la productividad y las condiciones de vida de las familias rurales de todo el país, en 2019 el proyecto entregó 1445 a emprendimientos de Salta, Jujuy, Tucumán, Corrientes, La Rioja, Córdoba y La Pampa. En este año se entregarán 2795 equipos que beneficiarán a agricultores rurales de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero, Chaco y Corrientes.

Asimismo, se encuentra en curso una licitación para adquirir 2633 equipos que serán entregados a productores rurales de Tucumán, Salta, San Juan, La Rioja, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Chubut, Santa Cruz, La Pampa y Río Negro.

Impactos positivos

Para mejorar los resultados y que el aporte de tecnología sea apropiado a cada zona del país y tipo de producción, Gonzalo Yurkievich, líder de Proyectos de Usos Productivos del programa PERMER, anticipó que prevén avanzar en la evaluación de indicadores del proyecto. Para eso, “estamos trabajando en el desarrollo de una herramienta digital para realizar la recopilación de los datos”, indicó.

“Se construirá una línea de base en el momento de la capacitación de los productores y la entrega de los equipos en las Provincias de Catamarca, Entre Ríos, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Chaco y Corrientes”, detalló Yurkievich y añadió que se recogerá información al momento del control y al momento de monitorear las instalaciones a los 6, 12 y 18 meses.

“Con esto, pretendemos identificar variables relacionadas con la vida diaria de productores familiares, la organización, la disponibilidad y uso de espacios prediales; conocer si los agricultores realizan inversión en alambrado tradicional, cuál es el stock ganadero, la producción de pasturas y kilaje promedio del rodeo y, por último, analizar la relación entre la utilización de los boyeros y el monte, los recursos hídricos y los efectos ambientales”, describió Yurkievich.

En una serie de encuestas realizadas durante la primera etapa, productores de Salta y Jujuy señalaron que los boyeros solares ayudaron en la gestión de la producción, ya que facilitó la humanización del trabajo y la organización del tiempo, disminuyó la carga horaria de las labores, tuvo impactos en los rindes (aumento de pasturas y en la rotación de las mismas) y permitió el involucramiento de los jóvenes en el manejo y seguimiento de la herramienta.

Asimismo, agricultores de La Rioja destacaron la fácil implementación de los sistemas, el bajo costo de mantenimiento, la excelente adaptación de la tecnología a las zonas serranas, la sencilla instalación y poca mano de obra necesaria para su implementación y la posibilidad del apotreramiento en campos extensos y sin divisiones internas para permitir reservas de pasto en épocas desfavorables.

En Tucumán, los ganaderos que recibieron los equipos pusieron en valor la practicidad en el manejo de majadas y rodeos, la educación de animales mañeros, la fácil instalación y el traslado del equipo, el uso tanto en manejo de animales como en protección de cultivos como maíz y alfalfa y la posibilidad de proteger de los predadores en puestos de altura.

Entregas programadas

Desde el 21 de abril, los equipos comenzaron a llegar a las distintas provincias. Sin embargo, previo a la distribución e instalación es necesario que, tanto técnicos como productores, participen de capacitaciones relacionadas con el uso, cuidado e implementación de los equipos.

En los próximos meses, técnicos extensionistas del INTA iniciarán los entrenamientos sobre la instalación y uso de los equipos, quienes luego capacitarán a los productores y realizarán la entrega y el seguimiento para garantizar su correcta utilización.

El diagrama incluye la recorrida por las unidades productivas para verificar la correcta instalación y funcionamiento de los boyeros, como así también la innovación relacionada con el manejo racional de pasturas naturales e implantadas.

Primicias Rurales

Fuente: INTA informa

“Hay que folklorizar el cerdo”, propone José Dodds, de la Federación de Productores Porcinos

“Hay que folklorizar el cerdo”, propone José Dodds, de la Federación de Productores Porcinos

Buenos Aires, 28 de abril (PR/22) .- “Dentro de los cortes que conforman la parrilla del asado, la gente ya tiene incorporadas varias partes del cerdo. Pero tenemos que lograr que el consumidor, la persona, Doña Rosa, se haga amiga de la carne de cerdo. Es decir: que sepa que una milanesa de carne de cerdo es riquísima y que el kilo vale 200 o 300 pesos menos que un corte de vaca. A eso es a lo que nos referimos cuando hablamos de folklorizar el cerdo

Así. Clarito y concreto. Con una pasión que le brota por los poros, el coordinador de la Federación de Productores Porcinos de Argentina, José Dodds, habló con Agroverdad sobre este concepto que captó la atención de todos quienes lo escuchaban: “Folklorizar el cerdo”.

“Hay que hacerle saber a la gente que puede aumentar ese consumo de una manera mucho más importante todavía, pero eso se dará solo si logramos comunicar bien y llegarle al consumidor con algo clave: los beneficios que tiene esa carne. Porque es un ganar-ganar. Tenemos que trabajar ese concepto y lograr trasladarlo al común de la gente”, propuso.

En la mesa de los argentinos

Dodds pasó por Córdoba para participar de la Asamblea y posterior reunión ampliada de la Cámara de Productores Porcinos local (CAPPCOR), en la que se designó a José Arrieta, representante de Biofarma, como nuevo presidente, y que dejó en funciones a la nueva Comisión Directiva.

A cargo de una de las exposiciones, el visitante la cerró argumentando que una de las principales tareas que tiene por delante el sector, es lograr que la carne de cerdo se incorpore de manera definitiva a la mesa de los argentinos, y que es preponderante trabajar en la comunicación.

Cerdo no solo el fin de semana

“Es evidente -reseño el disertante-: cuando uno toma la decisión el fin de semana de comprar carne, compra carne de vaca. Y es así porque forma parte de nuestra historia, de nuestra tradición. Lo que nos falta es llegar a la gente con un nuevo concepto. Incluso, cuando se hace asado, los chorizos que está comiendo son de cerdo, y seguimos pensando que ese chorizo sigue siendo de vaca”.

“Entonces lo que nosotros necesitamos es bajarle al consumidor la información de que esa carne de cerdo que ya está consumiendo, con esas propiedades nutritivas que tiene y fundamentalmente con ese diferencial de precio, también pude consumirla durante la semana, de lunes a jueves, porque el fin de semana ya lo está haciendo”, explicó Dodds.

La comunicación es clave

Dodds relató que estuvo recorriendo Córdoba por algunos días “y me metí en las carnicerías, hablé con los encargados. En Monte Buey, por ejemplo, tuve una charla extraordinaria con un carnicero sobre las formas de hacer milanesas de cerdo. Me contaba cómo las hacía, y yo las comparaba con otras que vi en Entre Ríos, y se me ocurrió preguntarle qué opinaba sobre el carnicero del ámbito donde hay mayor densidad poblacional de Argentina, que es el AMBA, el Gran Buenos Aires. En resumen, lo consulté si pensaba que ese carnicero sabe despostar cerdo. Y me respondió: ‘No tiene idea’”

“Eso también es folklorizar, poder lograr a través de la comunicación y de la capacitación a quienes venden el producto que sepan cómo venderlo, todas las cosas que se pueden hacer. ¿Por qué no convocamos 10 o 12 despostadores de Buenos Aires, los traemos a  Monte Buey y que él les enseñe como se hace? ¡Y encima les regalan un buen salame!”, expresó.

Con Doña Rosa, toda la semana 

“Es un trabajo a dos puntas. Interno con quienes trabajan a diario con la carne, y hacia afuera apuntando al consumidor, a Doña Rosa. Pero el foco ahí es en el combo de beneficios. El mensaje es: Yo no te quiero ofrecer una carne para que solo la tirés a la parrilla el fin de semana cuando hacés el asado; quiero ofrecerte una carne que te sirva para toda la semana. Y decirle al ama de casa, a la persona que compra, que está comiendo bien, y que encima está ahorrando plata. El matambrito el finde lo come todo el mundo”, finalizó.

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Fuente: AGROVERDAD

Evolución: maneja la ganadería pastoril como la agricultura

Evolución: maneja la ganadería pastoril como la agricultura

Novillos en terminación en un centeno.
Buenos Aires,28 de abril PR/22).- Con apoyo del INTA, un productor aprendió a planificar, tomar datos e intervenir para ganar eficiencia haciendo tacto preservicio, destete precoz a la mitad de sus terneros y análisis de pastos para suplementar con precisión. “La alimentación a campo es variable, a diferencia del feedlot, pero con mejoras logramos vender hacienda pesada de menos de dos años todos los meses”, afirma.

El Ing. Agr. Diego Chiatellino es un productor mixto de Bonifacio, sudoeste de Buenos Aires, que está al frente de Agropecuaria Don José, una empresa dedicada a la producción de granos, hacienda y aceite de girasol. De la mano del Ing. Agr. Aníbal Fernández Mayer, del INTA Bordenave, en los últimos años modernizó la ganadería de ciclo completo, que lleva adelante con un rodeo de 1.600 vientres Angus. Desde Valor Carne presentamos su caso como muestra del progreso del sistema pastoril que siempre estuvo un paso atrás de la agricultura. Una oportunidad en la nueva era de granos caros.

Diego Chiatellino junto a una sorgo.

Diego Chiatellino junto a una sorgo BMR.

“Mi abuelo inició la ganadería con manejo tradicional, sin demasiado análisis. Allá por el año 2000, conocí a Aníbal (Fernández Mayer), en un curso de nutrición animal que daba el INTA y poco después empezamos a trabajar juntos. Él hacía ensayos con nuestros animales y pastos, utilizando nuestro campo como demostrador, y a mí me cambió la cabeza, me brindó conocimiento”, recordó Chiatellino, refiriéndose al impacto de la colaboración público-privada.

“Yo le planteé que mi objetivo comercial era vender animales gordos todos los meses para pagar los costos fijos de la empresa, que hasta 2010 salían sólo dos a tres veces al año. Y él me enseñó a manejar la ganadería pastoril como las cosechas”, sostuvo, detallando que hicieron un plan de trabajo para alcanzar la meta.

Desde entonces, comenzaron a tomar datos y a intervenir en el sistema para lograr eficiencia. “Pesamos los animales mensualmente, llevamos estadísticas de ganancia de peso por categoría y por estación climática, según el recurso forrajero. Sembramos alfalfas y verdeos de invierno y algo de verano, como los sorgos BMR o nervadura marrón, e hicimos la planificación en base a toda esa información”, indicó.

Una premisa de Fernández Mayer es que, aun alimentando un animal a pasto, sin los altos costos de los granos, si está más de dos años en el campo no sólo no es negocio, sino que se perjudica la calidad de la carne. Sobre esta base, técnico y empresario acordaron mejorar los indicadores de la cría, la velocidad de crecimiento y suplementar estratégicamente la invernada para acelerar el engrasamiento del animal y mejorar sustancialmente el flujo de fondos de la empresa.

Sistema mejorado

Para Chiatellino, un cambio trascendente fue aprender a intervenir a tiempo en los procesos. “Pongamos un ejemplo en la cría. Cuando hago el tacto en marzo, la realidad es que me muestra qué pasó en el servicio, pero no me permite influir en el resultado; si es malo, como en una oportunidad que tuve el 80% de preñez, no tengo forma de solucionarlo”, contó. Por eso, prosiguió, “adopté el tacto preservicio, para ver cómo están las vacas, si están ciclando, ya que a veces el estado corporal puede confundir. En función de eso, si necesito que engorden más, voy más rápido con la rotación del pasto, comen a boca llena, sin restricción, y luego echo los toros”.

¿En qué momento se hace este tacto? “En septiembre, generalmente 20 días antes del servicio. Si bien al mejorar la alimentación las vacas no se recuperan tan rápido, sigo con ese plus un tiempo más ya que los toros se retiran el 8-10 de diciembre. Incluso puedo intervenir destetando precozmente algunos terneros más. Si la vaca viene retrasada y el clima está seco le saco el ternero en noviembre”, explicó, aclarando que tras poner en marcha esta práctica la preñez nunca bajó del 92%.

Otro cambio importante fue implementar el destete precoz en volumen. “De los 1.200/1.300 animales que se engordan, unos 600-700 provienen de destete precoz, a los 80 kg, y el resto de destete convencional. La clave es que los manejamos de forma tal que al final del ciclo no se distinguen entre ambos”, indicó Chiatellino, pormenorizando que la práctica se aplica a tres categorías: vaquillonas de primer parto (con servicio de 15 meses) para facilitar la próxima preñez; vacas CUT (cría de último ternero) que después se engordan para venta; y vacas de final de parición o que por algún motivo se atrasan, para que puedan volver al grupo cabeza.

Una novedad es la utilización de taninos como antiparasitarios naturales. “Tenemos muchos problemas de parásitos, con resistencia a ivermectina y a otras drogas. Hicimos un ensayo junto con el veterinario, dosificando los taninos en el agua de bebida y vimos el efecto beneficioso: nos permitió ganar 100 gr/cab/día, adicionales. En concreto, funciona, se convive con un nivel de parásitos que está por debajo del umbral, según el conteo de huevos”, reveló.

Manejo de precisión

Desde un comienzo, técnico y productor fueron armando un esquema de trabajo, dividiendo el rodeo en cuerpo, cabeza y cola, cada uno con un manejo diferente.

“En el grupo cabeza, con tropas de 400/500 animales, estamos logrando 800-900 gr/día promedio año, sin suplementación, salvo excepciones”, aseguró el productor, aludiendo a que aprovechan la avena, cebada y centeno durante la encañazón. El tal sentido, Fernández Mayer hizo ensayos en Agropecuaria Don José y en otros campos que validan que en esa etapa aumenta el nivel de azúcares solubles y el mismo forraje permite casi duplicar las ganancias de peso comparadas con el pastoreo en momentos anteriores.

¿Cuándo suplementan?  “Buenomás allá de pesar los animales todos los meses, lo cual me permite tomar medidas, hago análisis de pasto. Puede ocurrir que en otoños llovedores, por ejemplo, la avena tenga pocas proteínas, pero se puede intervenir. Entre los resultados del laboratorio y lo que me marca la balanza, voy tomando decisiones”, aseveró.

 Y aclaró: “Además de los forrajes frescos, analizamos el expeller de girasol que producimos en el campo, el silo de maíz y el sorgo de planta entera para armar una dieta precisa, suplementando con granos de cereal sólo para acelerar el engrasamiento del animal”. Y en esto también se ve el progreso: “en el grupo cola, cuando empezamos usábamos el 1% del peso vivo y hoy menos del 0,5% porque cada vez contamos con más pasto fresco de mejor calidad”, subrayó.    

En síntesis, el grupo cabeza (del destete de marzo) se vende en menos de 12 meses, o sea a partir de febrero, sin haber consumido granos nunca, y el grupo cola, en un máximo de 20 meses, todos muy bien terminados.

“La alimentación forrajera es muy dinámica y variable, mucho más compleja que un feedlot.  En el engorde a corral se da maíz, suplemento proteico y algo más. A pasto es más difícil, pero tiene sus ventajas”, opinó Chiatellino.

Novillos en serie

Hoy, con su modelo pastoril mejorado, la facturación de la ganadería representa el 30-40% del total.

“Vendo una o dos jaulas por mes, lo que me permiten cubrir los costos fijos de la empresa”, afirmó. Los novillos salen con 440-460 kg, para consumo o exportación, durante todo el año; las vacas gordas, con 470-490 kg van a exportación, también todo el año; y las vaquillonas, con 340 kg, un poco más concentradas, de octubre a abril, y se destinan al consumo.

“Diversificamos mercados y precios a lo largo del año y eso nos permite minimizar riesgos y aprovechar oportunidades, incluso en la compra de insumos agrícolas”, resaltó.

Para Fernández Mayer, una de las fortalezas de los sistemas pastoriles mejorados es que aprovechan los forrajes de alta calidad que se pueden producir en el país y que permiten terminar animales pesados, en menos de dos años, reduciendo costos. “No buscamos mayor producción de carne/ha, sino que jerarquizamos la velocidad de crecimiento, la ganancia de peso y el engrasamiento final. El objetivo es lograr un novillo joven, de calidad, que nos permita generar un excelente flujo de fondos para que la empresa sea sustentable”, concluyó.

Por: Ing. Ag. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

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