Villa María, 1 octubre (PR/2) — El villamariense Guillermo Tovo, fundador de la Bufalera Coembá, compartió los detalles de una experiencia innovadora que impulsa un cambio con productos bubalinos premium
Rodeada de bañados en la costa del río Paraná, Coembá le otorga una mirada distinta e innovadora a la economía regional correntina. Ideada por Guillermo Tovo o más conocido como el “cordobés de los búfalos”, ésta bufalera -con 600 cabezas bubalinas- logra destacarse por un sistema productivo eficiente, rentable, eco amigable y con foco en el bienestar animal.
Una curiosidad innata y el amor por la actividad lechera llevaron a Guillermo Tovo, un ingeniero agrónomo y técnico lácteo oriundo de Villa María, a traspasar las fronteras de su Córdoba natal para llegar hasta Corrientes, la provincia argentina con mayor cantidad de ejemplares bubalinos (más de 50.000).
Luego de ver un tambo de búfalas en un programa de televisión rural, Tovo quedó absolutamente fascinado con la especie: “Esa parte inquieta de mi persona me llevó a entrar en contacto con la producción bubalina”, expresó.
Instalado desde 2014 en la localidad de Tres de Abril, el ingeniero agrónomo sentó las bases de Coembá, un establecimiento de 5.000 hectáreas dedicado a la cría de búfalos. Se trata de una propiedad con características ideales para la especie, conformada por 2.400 hectáreas en las islas costeras al Paraná Miní y otras 2.600, de las cuales 300 son de media loma y 2.000 están constituidas por bañados, carrizales y pajonales.
“Cuando llegué en el año 2014 me encontré con un “diamante en bruto”. Viniendo de una formación profesional agronómica y de la pampa subhúmeda no podía entender cómo en esta zona se podía producir carne que llega a faena gorda sin tener que intervenir los campos en cuanto a siembra y fumigación, con un resultado fenomenal. Cuando se termine de tallar el diamante del NEA, y ojalá Corrientes sea puntera porque tiene toda la potencialidad para serlo, estas provincias van a estar entre las mejores del país”, destacó.
Buffaburgers, una experiencia innovadora para llegar al consumidor
Fuera de todo estándar, Guilermo Tovo busca sobresalir en un rubro convencido de que el fin de una producción tiene que estar lo más cerca posible del consumidor. En este sentido y, con el objetivo de dar a conocer el trabajo que se viene realizando desde Coembá creó las Buffaburgers: un producto de calidad distinto y tangible.
“Hay que tratar de maximizar la promoción de lo que uno hace dando una «vuelta de tuerca» a los productos a través del agregado de valor. Creo que ese es el camino que va a ayudar al bienestar social y a la generación de más divisas genuinas para el país, es lo que uno ansía pensando en todos”, precisó. Para esto, Tovo se asoció al artista y empresario gastronómico, Marcelo Péndola, con quien ideó una experiencia gastronómica que acompañe a la hamburguesa de búfalo.
Las Buffaburgers pueden probarse en Sarah Bar, ubicado en la localidad correntina de Bella Vista. Allí los comensales pueden probar este original producto disfrutando de una ambientación con obras de arte y shows artísticos. Gracias a la repercusión de la iniciativa, Tovo y su socio piensan replicar la experiencia a través de franquicias en diferentes puntos del país.
Especialidades con mayor valor agregado
Una parte del ganado de Coembá se destina para la venta de carne y otra para la elaboración productos lácteos derivados como leche de búfala, yogur, helados, dulce de leche y productos artesanales, entre otros.
“En Argentina la producción bubalina siempre se enfocó en la parte cárnica y la verdad es que el tesoro más preciado que tienen las búfalas es la leche, la segunda lechería a nivel mundial que en el país lamentablemente está poco desarrollada”, subrayó.
Como técnico lácteo, Tovo hizo hincapié en las cualidades de la leche de búfala, un producto que se destaca por un color, sabor, contenido de sólidos y calidad nutricional únicas. Como especie, vale mencionar que esta especie cuenta con el potencial para satisfacer la demanda de altos estándares de productos saludables y orgánicos. En esta línea, la concepción del “Búfalo Triple propósito” incluye: trabajo (fuerza-animal); carne con menor contenido de grasa intramuscular y una leche más blanca, dulce y con mejores propiedades.
“Son productos de una calidad superior comparados con los lácteos tradicionales provenientes de la leche de vaca. La palabra que define a los productos que salen de la producción bubalina es «sublime», de sabores neutros y con un resultado en boca para nada invasivo. Hay un mercado al que hay que habituar a este tipo de productos”, resaltó.
En cuanto a los lácteos, la bufalera Coembá se encuentra en un proceso de gestión de registros. Con este objetivo, el staff de la bufalera trabaja junto al Senasa para la habilitación de un establecimiento lácteo de elaboración artesanal (menor a 5.000 litros diarios) que apunte a potenciar las virtudes de la búfala como tal: “No quiero hacer una selección de una búfala que me dé 15 o 25 litros de leche porque la estaría presionando a algo que naturalmente no es y que además provocaría la incidencia de enfermedades. Prefiero una búfala que me dé entre 6 y 8 litros y que coma pasto que no me costó sembrarlo de un campo con un valor bajo por hectárea”, explicó.
Sin cuestionar a otros sistemas productivos, Guillermo Tovo defiende el suyo con convicción: “Me encanta la producción que aprovecha al máximo lo natural. Nuestra idea es ir hacia una producción orientada al bienestar animal, queremos brindarles comodidad a las búfalas para que compartan parte de su producción con nosotros y que, al mismo tiempo, el consumidor encuentre todas estas características en nuestros productos lácteos», manifestó.
Sumado a esto, el equipo de Coembá planifica el armado de lugares de ordeñe con materiales de la zona y sin intervenir en el ambiente.
“Es una idea de la “old school” volver un poco a las bases que remitan a la infancia y que es parte de la experiencia gastronómica que queremos brindar elaborando un alimento y mostrando al consumidor cómo se produce. Que el sabor lo traslade a una parte de su vida y que «viaje» con un producto es un placer que va más allá del rédito económico. Estamos detrás de eso y trabajamos fuerte para diferenciarnos y hacer algo distinto”, resaltó.
Argentina es un país hermoso con mucho potencial. En Coembá seguimos una visión de futuro para tratar de abastecer un mercado y generar la tendencia de una lechería eco amigable y de bienestar animal que trascienda las fronteras de la bufalera. Tenemos que mirar hacia adelante e instalar un cambio, hay mucho por hacer”, concluyó.
Por Cintia Peralta – Publicado en el portal Agroempresario.com
La principal característica de la semana fueron los arribos escasos a esta plaza ganadera. Con un acumulado de poco más de 14.000vacunos, se desarrolló la actividad en Liniers. Septiembre finalizó con tan sólo 77.400 vacunos.
Con una entrada sumamente acotada arrancó la semana en Buenos Aires, 4406 animales se ofertaron a la venta. Los operadores realizaron su labor con interés por conjuntos puntuales de novillo mediano y pesado, y algunas vacas especiales. Las demás categorías a lo largo de la jornada tuvieron muchas dificultades para su colocación. La venta fue laboriosa y selectiva, dejando como saldo un clima tranquilo y precios deprimidos, más allá de lo escaso de lo ofertado.
La realidad no se modificó al día siguiente con relación a los números de vacunos presentados, en esta oportunidad se vendieron 4891 animales. La demanda desarrolló su tarea mostrando mayor interés que en los días previos por la categoría novillos y por los animales livianos y de excelente calidad. Los novillitos especiales alcanzaron un tope de $213 mientras que las vaquillonas hasta $205 como tope. Luego de los anuncios del martes, los ojos estaban puestos en la vaca con destino a China, la misma se vendió con un piso de $105 y un techo de $120. Según los exportadores a medida que las cámaras se vayan vaciando y se resuelvan nuevos contratos esta categoría volverá a tener muy buenos registros.
El viernes no fue la excepción, arribaron solo 4727 vacunos, para acumular un número reducido de animales con tres ruedas de operaciones que fue de 14.023 cabezas. Tampoco el desarrollo de la actividad mostró cambios relevantes, si bien el recorrido de las ventas se dio con algo más de agilidad como consecuencia de lo acotado de la oferta, los valores que se adquirieron fueron similares a los de rondas previas.
Septiembre embretó 77.400 vacunos, una abrupta caída con respecto al mismo mes de años anteriores.
Mercado de Ganado Rosario
Con una entrada sumamente limitada en volumen se realizó la subasta el día miércoles en esta plaza ganadera. El grueso de lo embretado estuvo compuesto por lotes de vacas que lograron una marca de $151 por especial, mientras que la conserva se obtuvo un máximo de $120. El poco consumo presentado ajustó sus precios al tipo de animal encerrado.
Buenos Aires, 30 septiembre (PR/21) — La distancia entre los funcionarios y los espacios a los que deben representar es notoria en muchas casos. Las elecciones primarias hicieron que el cambio de discurso oficial se vuelva confuso, tendiendo a transformar incluso lo que ven todos los días los productores en el campo.
“La verdad es que es una caricia al alma volver a Morteros (Córdoba), volver a la Muestra Interprovincial de Lechería, poder sentir este olor a campo, a vacas, reunirnos con productores, con industriales, con trabajadores de la industria láctea, con gente que les presta servicios”, decía Arturo Jorge Videla, titular de la Dirección Nacional de Lechería, días atrás cuando lo consultaba un colega en el centro-este cordobés.
Lo cierto es que la exposición (organizada por la Sociedad Rural local) está dentro de una larga lista que tienen por delante los criadores de cabañas, que continúa con Rafaela, San Francisco y tantos otros tradicionales lugares. Pero corresponde destacar que el nombre correcto de esa primera cita es Muestra Internacional de Lechería.
Moteros es el espacio donde Ider Peretti es local, dirigente rural ligado al peronismo, con todo lo que se sabe y se supone de él. También es el lugar donde se anunciaba en 2009 la creación de la Subsecretaría de Lechería y la llegada al cargo del propio Videla, donde se volcaría durante su primera gestión millones de pesos para el desarrollo de un centro de genética del cual no se conocen resultados. Otro dato: es adonde llegara a fines de 2011 Cristina Fernández de Kirchner en plena campaña electoral.
“La lechería está muy bien, tiene un muy buen momento lo reflejan los niveles de producción, el crecimiento, la exportación del año 2020 con un récord del 25 por ciento de la producción nacional exportado, que no se daba desde 2015. Este año estamos próximos a imitar ese porcentaje o a aumentarlo, así que podríamos estar frente a otro récord”, agregó Videla durante la muestra.
El funcionario se refirió al aumento del consumo interno, también a los valores de las vaquillonas, y comentó: “La demanda en tecnología por parte de la industria demuestra el buen momento del sector y nosotros trabajamos para esta realidad, para que haya equilibrio entre el mercado interno y el externo, para que seamos proveedores confiables en el mercado internacional”.
Respuesta del sector lácteo
“No comparto con el Director Nacional de Lechería que estemos pasando el mejor momento, porque todo depende del lugar desde el que se lo mire. La falta de precio, de financiación para poder seguir adelante con una actividad tan dinámica como el tambo es evidente. Hace años que el tambero chico la viene peleando sin tecnología, sin modernización”, replicó Gustavo Augel, productor en la localidad bonaerense de Lobos, referente de Carbap en el sector.
La falta de atención a la mayor cantidad de productores, los chicos, los que suman más del 60 por ciento de las unidades productivas, aunque con algo más del 25 por ciento de la producción, necesitan el desarrollo de estrategias que frenen la tendencia global de la concentración.
Augel es un activista del tambo, así lo muestra en sus redes sociales, pero también interviene en iniciativas solidarias como el #DesafíoTambero que viene de sumar 3.836,02 kilómetros, que se transformarán en litros de leche para donar al Banco de Alimentos de Tandil.
Hace algunos meses formó un grupo de whatsapp en el que interactuan unos 45 productores chicos de diferentes cuencas, donde todo el tiempo se debate por los precios, porque los de menor volumen se alejan cada vez más del promedio del Siglea, la falta de financiación, los valores de las vaquillonas que se alejan de los pequeños productores, las vacas de descarte que no tenían salida a China y ahora esperan recuperar ritmo.
Para Marcelo Aimaro, el presidente de la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe, “hay una disociación en lo que ven los funcionarios sobre la realidad del productor, que no cubre los costos, que hay una mala distribución de fondos en la cadena, que seguimos hablando de pago por sólidos, pero cobramos la leche por litros”.
El santafesino destaca que más allá de los litros que se sumen entre el año anterior y este, existe un “estancamiento en la producción”.
“Lo más preocupante es que los que tienen que tomar decisiones sigan diciendo que tenemos una lechería floreciente, cuando son muchos los productores que no saben cómo seguir adelante, cómo poder invertir, porque los créditos tienen todos una traba, porque no se han dado cuenta que la mayoría de los productores son mixtos, tienen granos y terminan rechazándolos”, dice.
Aimaro representa a los productores santafesinos, habiendo tambos de todos los tamaños en el territorio y él no teme decir que “la lechería está en un camino descendente”.
Las cifras detrás de la lechería
A grandes rasgos podemos decir que la producción en la Argentina viene creciendo, pero este año estará lejos del 7% de 2020. Al mes de agosto hay algo más de 3% más de materia prima y el balance anual podría estar en ese mismo rango. Esto se puede traducir como mil millones de litros más de leche por encima de lo sumado en 2019.
Las exportaciones este año estarían creciendo 15 por ciento y se acerca el total vendido al exterior a los tres mil millones de litros de leche. Pero no en cuanto al valor, lo cual podría ser más importante si no existieran conflictos globales de logística. En 2015 habían sido 1.124 millones de dólares y 332 mil toneladas, correspondiendo entonces al 18 por ciento de la producción, mientras que 2020 se despega de las estadísticas con 1.140 millones de dólares, a partir de 373 mil toneladas de producto lo cual representa al 25 por ciento de la producción nacional. Sin embargo se está lejos de los récords de precios de los años 2011, 2012, 2013 y 2014, donde el mundo salvó las malas decisiones internas.
La facturación de los tambos es buena, en agosto fue 11,9 por ciento mayor en pesos constantes respecto al año anterior, de acuerdo a datos publicados por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina.
A los que mejor les fue son los que pudieron hacer inversiones, con un riesgo altísimo frente a las condiciones económicas, políticas y financieras reinantes, pero una vez que ya adentrado el año los precios pagados por la materia prima recuperaron lo perdido después del freno de 2020. Pero también hay que considerar que desde junio el valor pagado por las industrias está quieto y así lo confirman ya las empresas que indican pagos por litro similares en septiembre a los de agosto y la tendencia se consolidaría.
La renegociación de paritaria por parte de las industrias influye aún más que la estacionalidad en esta quietud de precios que frena los planes de muchos a la hora de invertir en tecnología, instalaciones y en definitiva, adelantos para la producción.
Lo que es llamativo es que no se haga mención alguna desde la política sobre la falta de decisiones sobre el sector, sobre la imposibilidad de generar avances en el pago por calidad de la leche para lo cual se realizaron decenas de reuniones virtuales y jamás se llegó a una conclusión para que la política actúe en consecuencia.
Hoy por hoy, el Estado Nacional no puede ni llamarle la atención a algunas industrias que compran leche en negro y usa esto como una excusa para no poder avanzar en cambiar la forma de liquidar la leche cruda.
Los logros de los privados se consiguen por el trabajo de ellos mismos, hoy no hay ni una política oficial que promueva las exportaciones, que facilite nexos y la salida al mundo. Algo han hecho los gobiernos provinciales con focos puntuales, pero los avances en el comercio exterior están dados por las gestiones privadas y por los vínculos de años a fuerza de productos de calidad y confianza. La política no se mueve, pero se prende de todo lo que consiguen productores e industrias.
El consumo interno en 2020 subió por el aislamiento, por la conciencia alimentaria, pero las cifras de 2021 comenzaron a mostrar un deterioro interanual, muy influido por el impacto inflacionario, por lo tanto la alternativa de producir más, obligará a vender al exterior cada vez con mayor intensidad, aunque la política sólo disfrute de cifras y no promueva acciones.
Buenos Aires, 28 de setiembre (PR/21) .– Destacados especialistas desarrollarán temas referidos a la producción, el consumo y la salud. Será virtual, con conexión libre y gratuita pero cupos limitados.
El próximo miércoles 20 de octubre de 2021, a partir de las 9 horas, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) realizará un nuevo seminario virtual, especialmente pensado para los más jóvenes de la cadena de ganados y carnes de la Argentina.
El encuentro contará con la participación de destacados especialistas que se referirán a distintos aspectos de la producción, consumo y salud.
Algunas de las charlas previstas son las siguientes:
-El rol de la carne en una alimentación saludable. Dra. Fiorella Tartaglione (médica cardióloga, Fundación Cardiológica Argentina).
-Bienestar animal: Buen trato, buen negocio. Med. Vet. Natalia Aguilar (EEA INTA Colonia Benítez, Universidad de Corrientes).
-Ganadería regenerativa de triple impacto. Ing. Agrónomo Pablo Borrelli (Co Fundador de OVIS 21).
Además, la Lic. Eugenia Brusca (IPCVA), se referirá a las tendencias de los nuevos consumidores: “Marketing digital para nuevos estilos de vida” y “La carne ante el desafío de los flexitarianos”.
Como todos las actividades que realiza el IPCVA, la participación en el seminario será libre y gratuita pero con cupos limitados por lo que se requiere realizar una preinscripción INGRESANDO ACÁ vía whatsapp al 54 9 11 4415-8189
Buenos Aires, 27 de setiembre (PR/21) .–Un nuevo hecho de inseguridad rural sufrió el campo: esta vez en Buenos Aires. A diferencia de otros robos, este tuvo un final feliz que terminó con la recuperación de los vacunos.
Según informaron las fuentes policiales, fueron 112 vacunos y recuperación está valuada en 18 millones de pesos.
La denuncia la realizó el encargado de la estancia “La Blanqueada”, destacó el portal local. La Brújula. El establecimiento está en French, cerca de la ciudad de 9 de Julio, constatada.
Los propietarios de la estancia notaron un faltante de vacunos y ahí realizaron la denuncia correspondiente. Se trata de animales raza Holando y el hecho sigue bajo investigación
Inseguridad rural
Tras la denuncia, la Policía comenzó a investigar hasta dar con un dato importante. En ese entonces, los agentes policiales determinaron que una persona local trasladó los animales a otro establecimiento que encuentra entre French y La Niña
Con estos datos y la decisión del fiscal de avanzar, se aprovechó para montar un operativo y recuperar las cabezas de ganado. Se recuperaron 112 animales vacunos, 108 vacas y 4 vaquillonas de raza Holando.
Los animales poseían marca legible que se utiliza en el establecimiento rural “La Blanqueada”. Esto permitió que se recuperen lo animales valuados en 18 millones de pesos.
Buenos Aires, 23 de setiembre (PR/21) .– Tras avanzar de la cría al ciclo completo en Patagonia Norte, logran 90% de preñez y producen 1.800 kg de carne/ha bajo riego. Instalaron un parque solar para suministrar energía al sistema, comenzaron con pastoreo regenerativo y junto a una decena de jóvenes ganaderos crearon el primer CREA regional. “El campo es una oportunidad para las nuevas generaciones”, dice el Ing. Agr. Nicolás García.
Nicolás García, 37 años, es ingeniero agrónomo, vive en Neuquén y proviene de una familia dedicada a la logística de la industria del petróleo que, a modo de diversificar, compró un campo abandonado, pero con potencial, sobre la costa del Río Negro. En diálogo con Valor Carne, el profesional contó cómo, junto a una veintena de colaboradores, también jóvenes, desarrolló en poco más de una década una empresa ganadera de punta que hace cinco años terminaba 300 cabezas/año y hoy, mediante la intensificación sustentable, supera las 4.200.
“Fui a estudiar agronomía a Río Cuarto, Córdoba, a pesar de existir una facultad regional, orientada a la fruticultura, pero pudo más mi interés por la ganadería. Además, tenía en claro que quería plasmar los conocimientos en mi provincia”, afirmó García, Gerente de Agropecuaria Don Manuel, quien volvió con un compañero, el Ing. Ag. Julián Leali que se radicó en la zona. “Le propuse sumarse a la aventura de desarrollar la Patagonia, una región desafiante, llueve muy poco, 280 mm anuales y si el agua del río no se utiliza se pierde en el mar. Teníamos que aprovecharla para producir alimentos y generar ingreso local”, planteó.
Recría en pastoreo en parcelas diarias tipo pizza.
El campo tiene 20 mil ha, de las cuales hay 3 mil de valle y 17 mil de meseta, a unos 130 metros de altura. “Inicialmente era todo monte, en 2009, comenzamos a desarrollarlo y a poner hectáreas bajo riego”, relató. Para ello, con tecnología láser, hicieron un relevamiento del terreno, diseñaron las parcelas, con pendientes controladas y construyeron una red de canales, para que fluyera el agua. Hoy cuentan con 400 ha regadas, incluyendo 240 ha por gravedad y el resto con pivotes centrales, traídos de Nebraska.
“Apenas sistematizamos las primeras hectáreas, arrancamos con la cría del Hereford y luego incorporamos el Angus. Un tiempo después, ya lográbamos preñeces de 85-90% y vendíamos el ternero destetado con 100-120 kg”, recordó García, destacando que, una vez que la zona se declaró libre de aftosa sin vacunación, y con un mercado cárnico insatisfecho, se generó un buen estímulo entre los productores y fue creciendo el stock.
A medida que Don Manuel aumentaba la superficie bajo riego, empezaron a hacer los primeros cultivos de alfalfas, verdeos y maíces, y a la par avanzaron con la recría y luego con el ciclo completo. “Teníamos que seguir agregando valor y generando más kilos dentro del establecimiento. Para ello, construimos corrales con capacidad para 1.200 animales y completamos las dietas comprando maíz en campos vecinos y en La Pampa”, sostuvo.
También se armó un sólido equipo humano, un punto estratégico para una zona agropecuaria en desarrollo. “Necesitábamos personal para hacer las labores, siembra, pulverizaciones, dado que aquí no hay contratistas con equipos tecnificados, por la poca historia en estos cultivos intensivos. Hubo que generar los perfiles, para que pudieran cubrir todos los frentes, hay muchos procesos en el campo”, aseguró García, resaltando que hoy la firma cuenta con 22 empleados, todos jóvenes, y hace poco incorporaron una veterinaria recién recibida.
Ganar eficiencia
Pastoreo de alfalfa con preoreo.
“Como cuesta tanto hacer producir cada metro cuadrado, pusimos los cañones en recriar en parcelas diarias, con pastoreo horario y encierre nocturno”, detalló. De cualquier modo, para darle volumen al negocio, adquieren invernada y cuando la carga de las pasturas se completa, recrían a corral, con silaje de autoconsumo.
El engorde también se hace bajo encierre, para lograr los últimos 90-95kg, en 85 días promedio. “Antes comprábamos el 100% del maíz y terminábamos 300 animales; ahora, sólo el 20% y seguimos avanzado para ser autosuficientes en granos, tenemos más superficie regable”, anticipó, justificando el salto de las ventas de hacienda que se multiplicaron 14 veces desde 2014.
Hoy, produciendo 1.800 kg de carne por hectárea bajo riego, terminan 4.200 novillos y vaquillonas de 410-420kg promedio, que se comercializan a través de matarifes y se distribuyen en Neuquén.
Nicolás García en el ensayo con remolacha forrajera.
“Eso sí, los costos de producción son altos, estamos enfocados en ganar eficiencia y aprovechar mejor los recursos, es nuestro desafío”, advirtió.
En ese sentido, están haciendo una prueba con remolacha forrajera para la terminación de los animales en pastoreo, una novedad que surgió de una gira por Nueva Zelanda organizada por el INTA Valle Medio.
“Allí se usa mucho, está masificada. Es un alimento altamente concentrado en energía, en el tubérculo, y la hoja es rica en proteína, o sea, que permite balancear bien la dieta”, explicó. ¿Costos? “En promedio ronda los USD1.800-1.900 por hectárea y se pueden obtener 30 toneladas de MS/ha. Como no necesita cosecha mecanizada, se come a diente, nos interesó. Este año va a ser de testeo porque es una hortícola que requiere bastante atención, hay que mimarla para que genere esos rindes”, detalló.
¿Otros avances? “Recientemente, adoptamos un sistema de nivelación con GPS, para relevar el terreno con precisión y diseñar las parcelas de riego buscando mover los menores metros cúbicos posibles, un rango de 850 a 1200 m3/ha. La idea es que el suelo arranque más rápido y que el costo sea menor”, aseveró.
Parque solar en Agropecuaria Don Manuel.
También están comenzando con la ganadería regenerativa para favorecer la biodiversidad y aumentar la oferta de los pastizales. “Queremos conocer bien las especies, saber cómo manejarlas, darles tiempos de descanso suficiente para generar mayor cobertura y fijar más carbono en los suelos. Hace un mes, plasmamos nuestro primer plan de pastoreo, lo bueno es que involucra a todo el personal, genera compromiso y hay evaluación de resultados”, resaltó García, aludiendo a la iniciativa que llevan adelante con Ovis 21, una consultora patagónica especializada en manejo holístico.
Con la misma visión, el establecimiento incorporó un parque solar para alimentar el sistema de riego. “No queremos gastar energía convencional. Instalamos 198 paneles fotovoltaicos y estamos vinculados a la proveedora de energía de acá, EDERSA, somos los primeros en inyectar energía de media tensión a la red, cuando tenemos excedentes. Si bien hoy cubrimos el 15% de lo requerido anualmente, la idea es que la oferta siga creciendo”, aseguró.
Formando redes
Para García, un aspecto clave en la mejora de la eficiencia es compartir información con otros empresarios. “Empezamos a reunirnos en nuestros campos para intercambiar experiencias y en 2016 decidimos formalizar el grupo, así surgió el CREA Alto Valle-Valle Medio, el primero de la Patagonia. Somos diez productores, todos jóvenes”, subrayó, detallando que están dando un empujón fuerte a la región y hoy ya hay otros ocho grupos, dentro de la organización, formando una red que potencia el conocimiento.
“Queremos mostrar a la sociedad la ganadería sustentable, sacarla del banquillo de los acusados, creo que si vieran cómo se produce, con tecnologías amigables con el ambiente, y si los políticos nos tomaran como aliados, sería una estrategia para sacar el país adelante. Tenemos pasión por la Argentina y, sobre todo por la Patagonia, hay mucho campo para desarrollar”, finalizó García.
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, editora de Valor Carne