May 9, 2020 | Ganadería
Buenos Aires, 9 mayo (PR/20) Por Ramiro Farias— En el último año los productores porcinos de Argentina invirtieron 80 millones de dólares en ampliar su capacidad productiva, incorporando a sus planteles 13.000 nuevas madres y así alcanzar un stock a nivel país de 271.000 cerdas en producción.
Ello significó redoblar esfuerzos ante la caída en el stock de 5.000 madres en 2019, como consecuencia de la sequía de la campaña agrícola 2017/2018 y la crisis económica desatada entre mayo y agosto de 2018, acontecimientos que provocaron fuertes aumentos en el precio del maíz (principal insumo), costo del capital por mayores tasas de interés y debilidad en la demanda por menor poder adquisitivo de la población. No obstante, el número de granjas porcinas con 100 madres o más se redujo 7% entre los años 2018 y 2020.
La producción de cerdos en Argentina ha crecido de manera sostenida en los últimos 10 años, apuntalada por grandes inversiones en sanidad, genética, nutrición animal, infraestructura, entre otros rubros, aspectos que a su vez permitieron lograr una aceptación creciente por parte del consumidor local. A ello se sumó una fuerte demanda externa por parte de China y países del sudeste asiático ante el avance de la Peste Porcina Africana a lo largo del año 2018, con sus efectos devastadores sobre el stock porcino de los países afectados.
Sin embargo, la aparición y fuerte expansión del Coronavirus (COVID-19) a nivel mundial desde fines del año 2019 y las consiguientes medidas de aislamiento preventivo aplicado por los diferentes gobiernos, ha provocado una drástica caída del consumo. Puntualmente en nuestro país, uno de los sectores más afectados por la pandemia es el turismo y los servicios de esparcimiento tales como Hoteles, Restaurantes y Catering. Estos rubros representan un canal gastronómico de gran demanda de cortes porcinos, impactando de lleno en la actividad.
Ello se vio reflejado en una caída del 2% en el nivel de faena por parte de frigoríficos en el mes de marzo respecto a igual mes del año 2019. Incluso en el primer bimestre del año el consumo per cápita bajó 0,5 Kgs por habitante en términos interanuales.
En los últimos días han circulado informaciones de productores que no conseguían compradores para su producción, donde al no faenar los capones estos entran en una etapa de alta ineficiencia en la conversión del alimento a carne y desmejoran parámetros de calidad ligados a los gustos y preferencias del consumidor (por ejemplo, cantidad de grasa). Ello implica menores precios a la hora de la venta y en casos extremos la necesidad de sacrificar los animales debido a una pérdida de dinero creciente. Actualmente las granjas porcinas se encuentran sobrepobladas y los precios recibidos por el productor se han reducido en gran medida.
El mes de abril seguramente registrará una caída interanual mayor en la industrialización a la observada en marzo, ya que el número de días con cese de actividades y sin circulación de población fue mayor al mes previo, escenario que también se extendería al mes de mayo.
Es urgente que desde el Estado se establezca protocolos para la normalización de las actividades económicas y el levantamiento de la cuarentena a una velocidad mayor a la que viene realizando, así como apoyo para la colocación en mercados externos del excedente de producción que permitan descomprimir el mercado interno. De lo contrario, estaremos dando la espalda a un sector productivo que viene invirtiendo año a año en la economía real (entiéndase no financiera), creando puestos de trabajo, pagando impuestos, entre otros aportes socioeconómicos.
Primicias Rurales
Fuente: TodoCerdos
May 8, 2020 | Ganadería
Buenos Aires, 8 mayo (PR/20) — En el pasado mes de abril –a pesar de las dificultades operativas y logísticas impuestas por la emergencia sanitaria– la faena bovina argentina fue de 1,182 millones de cabezas, una cifra 10% superior a los niveles registrados en marzo de 2020 y abril de 2019.
El crecimiento de la faena total volvió a explicarse –tal como viene sucediendo en los últimos meses– por una faena de machos que crece a mayor ritmo que la de hembras.
“La participación de las hembras en la faena total, si bien todavía resultó elevada con respecto al rango compatible con el sostenimiento del stock bovino, en abril de 2020 quedó 3.7 puntos porcentuales por debajo de abril de 2019”, indicó el último informe mensual de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).
Para las autoridades de Ciccra –entidad presidida por Miguel Schiariti– el cambio de tendencia en la composición de la faena de hacienda vacuna coincidió con la introducción de una nueva política monetaria.
“Desde septiembre de 2018 hasta las PASO (elecciones primarias presidenciales realizadas en agosto de 2019) la política monetaria fue muy restrictiva, disminuyó significativamente la liquidez de la economía y ello se tradujo en un costo real del dinero muy elevado. Esto hizo que los productores de hacienda vacuna debieran financiarse con la reducción de sus rodeos, dando lugar a un proceso de liquidación de hembras que se reflejó en la participación de estas en la faena total”, apuntó el informe.
“Mientras que en septiembre de 2018 las hembras representaron 45.6% de la faena total, en abril y mayo de 2019 llegó a un pico de 52.3%, en junio fue de 50.5% y en julio/agosto promedió el 49%. En tanto, con el abandono de la política monetaria contractiva a partir de septiembre del año pasado, la participación de las hembras comenzó a reducirse, si bien de manera muy gradual, hasta ubicarse en 48.6% en el último abril”, remarcó.
Datos oficiales muestran que en 2019 el stock de vacas a nivel nacional se redujo en un 2,4% (-560.605 cabezas), mientras que el de vaquillonas cayó un 2,8% (-227.588 cabezas).
En el primer cuatrimestre del año la faena bovina argentina ascendió a 4,397 millones de cabezas. En comparación con enero-abril de 2019 la actividad frigorífica creció 4,4% (+184.000 cabezas).
En lo que respecta a la producción de carne vacuna, en abril se generaron 263.000 toneladas res con hueso, un 10,1% más que en abril de 2019. Este valor se estimó considerando un peso promedio en gancho de 223 kilogramos. En el primer cuatrimestre de 2020 la producción ascendió a 983.000 toneladas res con hueso, superando en 3,5% a lo producido en enero-abril de 2019.
“La industria frigorífica, tanto de exportación como de consumo, ha trabajado seriamente y permitió a los argentinos tener un abastecimiento normal en todos estos días de cuarentena. Todo esto a pesar de las actitudes miserables del sector curtidor que, el primer día de faena en cuarentena, no retiró los cueros de los frigoríficos y, cuando lo hizo, no pagó más por los mismos. De esta manera, tanto matarifes como industriales se vieron obligados a transferir al precio de la medias res, entre 3 y 5 pesos por kilo gancho”, explicó el informe de Ciccra.
Primicias Rurales
Fuente: Valor Soja
May 6, 2020 | Ganadería
Rosario, 6 mayo (PR/20) — Desde ocho ciudades del país, durante este lunes y martes, el mercado ganadero Rosgan, líder en invernada y cría realizó su primera subasta del mes con una colocación casi ideal para las 18.000 cabezas que estaban en oferta. Sin dudas, esta demanda se focalizó en la invernada, en el marco de la zafra 2020, y luego la colocación de la cría fue algo más costosa para los lotes de mayor calidad y precio.
El director Ejecutivo del mercado, Raúl Milano, explicó en el cierre de la subasta que “fue evidentemente un muy buen remate, si nos ubicamos en tiempo y espacio, en la zafra y en el marco en el que estamos por la pandemia, vemos que hay una gran demanda con precios muy sostenidos, tal es así que por ejemplo en el caso de los terneros prácticamente se vendió la totalidad de lo ofertado”.
Pero lo más destacado para Milano fue el comportamiento de los feedloteros integrados que fueron los más activos de la subasta en la compra de los lotes de terneros y terneras: “Vimos dos tipos de feedloteros, por un lado el que sólo tiene hotelería que también estuvo, pero el que más compró y pujó fue el feedlotero integrado, que además de los corrales tiene faena y frigorífico. Ese se nota que está vendiendo para el consumo y buscaban con interés completar encierres”.
Otra categoría que Milano destacó fue la de vacas de invernada, que volvieron a tener mucho más interés con un promedio que superó notablemente al del mes anterior, alcanzando los $65,12 en mayo, mientras en abril en el remate del mercado había sido de $57,02.
“Esto demuestra que la hacienda con destino a China vuelve a estar muy activa, si los frigoríficos están comprando esta categoría es porque el gigante asiático está demandando”, explicó el director Ejecutivo de Rosgan.
Por último, añadió que el vientre fue el que menos demanda logró aunque esto sólo sucedió con los lotes de mayor calidad, donde el productor necesita mejores valores. “Pero cuando los lotes son más ajustados en precio aparecen los compradores que necesitan esos valores”, concluyó Milano.
Los precios promedios de todas las categorías ofertadas fueron: terneros $112,58; terneras $97,98; terneros y as $101,68; novillos de 1 a 2 años $94,73; novillos de 2 a 3 años $84,06; novillos de más de 3 años $82,09; terneros holando $85; novillos holando $80,36; vacas de invernada $65,12; vaquillonas de 1 a 2 años $90,26; vaquillonas de 2 a 3 años $87,09; vaca con cría al pie 23.909,80; vaquillonas con garantía de preñez promedio 40.200 y vaca gorda para faena $65,72.
Mayo será un mes de muchas subastas en Rosgan
A partir del nuevo sistema que implementó el mercado para remates por streaming en el marco de la pandemia por el COVID-19 Rosgan podrá continuar con su agenda de remates para este mes.
De esta forma, el próximo 20 de mayo se volverá a reunir a los once consignatarios para realizar una subasta televisada por Canal Rural, donde se espera también una buena oferta durante todo el día.
Luego, el 22 de mayo se realizará un remate especial junto a Reggi y Cía. desde Curuzú Cuatiá, el 26 de mayo el remate aniversario de la Cooperativa Guillermo Lehmann y el 29 de mayo el remate habitual de Ildarraz Hnos. desde Chajarí. Por lo cual, nuestras consignatarias cubrirán ampliamente la demanda de los productores para colocar su oferta en esta zafra.
El mercado ganadero Rosgan está integrado por la Bolsa de Comercio de Rosario y las siguientes casas consignatarias: Reggi y Cía. SRL, Ildarraz Hnos. SA, Etchevehere Rural SRL, Ganaderos de Ceres Cooperativa Limitada, Ferialvarez SRL, Gananor Pujol SA, Aguirre Vázquez, Cooperativa Agrícola Ganadera Ltda. Guillermo Lehmann, Edgar E. Pastore y Cía. S.R.L., Álzaga Unzué y Cía. S.A. y Colombo y Colombo SA. Estas firmas estuvieron conectadas desde las ciudades de Curuzú Cuatiá, Concordia, Ramírez, Ceres, Río Cuarto, Buenos Aires, Rosario y Pilar, provincia de Santa Fe.
Primicias Rurales
Fuente: Rosgan
May 5, 2020 | Ganadería
Buenos Aires, 5 mayo (PR/20) — FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) lanzó su novedoso informe sobre cómo se conforma el precio de la carne bovina. El ya conocido Indicador se publica de manera semestral y explica el precio de una manera secuencial, para una presentación más simple de qué conceptos lo conforman.
El informe de FADA demuestra que, la carne en marzo tuvo un precio promedio de $324,56 por kilogramo, de ese precio el ternero representa el 24,7% ($80,06), el feedlot el 26,6% ($85,30), el frigorífico el 7,3% ($23,62), la carnicería el 12,9% ($41,79) y los impuestos el 28,9% ($93,79).
Del precio final de la carne, el 64,6% ($209,66) son costos de la cadena, 28,9% ($93,79) impuestos y 6,5% ($21,11) resultados. La cadena presenta un resultado global positivo mientras que el feedlot continúa presentando pérdida de -$1,43 por kilo de novillo en pie.
Composición del precio
En este informe, se expresan los precios de cada eslabón de dos formas: la primera, son los precios como salen del eslabón y que representan a su vez, el costo del siguiente. La segunda, se expresan dichos valores equivalente al precio del kg de carne en el mostrador.
“Para esta segunda forma se requieren conversiones matemáticas que permiten que éstos sean comparables entre sí, de lo contrario, no se puede comparar un kilo de novillo en pie, con un kilo de res, con un kilo de un corte de carne en la carnicería”, revela la economista Natalia Ariño. Además, permite explicar paso a paso cómo se va conformando el precio de la carne a lo largo de toda la cadena.
En el mes de marzo se pagó por el ternero un precio promedio de $103,64 el kg. de animal vivo. de carne al mostrador. En la siguiente etapa, se considera un proceso de engorde a corral siendo el feedlot quien adquiere el ternero, lo engorda en 176 días y se obtiene un novillo con un peso neto de salida de 380 kg. con destino al mercado interno.
El precio promedio de venta del novillo al frigorífico fue de $90,97 por kilo de animal vivo. El precio de venta a la salida del frigorífico en marzo fue $178,92 el kilo de carne al gancho. Finalmente, la carnicería, obtuvo un precio de $293,72 el kg para marzo. El IVA representa el 10,5% ($30,84), por lo que el consumidor final pagó en promedio $324,56 el kilo de carne.
La segunda forma de mostrar cómo se compone el precio de la carne, es expresando todos los costos, precios, impuestos y resultados económicos de cada etapa como “pesos por kilo de carne al consumidor o mostrador”, teniendo en cuenta los rendimientos, para unificar la unidad de medida y realizar el análisis de la cadena en su conjunto.
En el precio final del kilogramo de carne en mostrador, el ternero aporta $106,9, el novillo acumula $194,9 y la res $231,9, todos expresados en kilos de carne al mostrador. Finalmente, el precio a la salida de la carnicería coinciden en ambas formas de mostrarlo: $293,72 que más IVA ($30,84 )y el precio final del kilo de carne es de $324,56
“Para explicarlo mejor, un kilogramo de novillo, rinde 580 gramos de res, el resto es cuero, sangre y vísceras. Un kilogramo de res, rinde 760 gramos de los cortes de carne que se venden, el resto es merma por oreo, grasa y hueso. Así, del kilogramo en pie del novillo, sólo salen 441 gramos de carne. Por lo que se necesitan 2,27 kilogramos de novillo en pie para obtener un kilogramo de carne”, explicó Ariño.
Al mismo tiempo, tanto los subproductos de la faena, como los restos en la carnicería, tienen valor y se comercializan. Por tanto, descontando estos “recuperos” en términos de valor, se necesitan 2,14 kilogramos de novillo para obtener un kilogramo de carne. Así, si bien el precio del novillo es de $90,97, su aporte al precio del kilogramo de carne es de $194,9.
Impactos de la Pandemia
En términos de los impactos de la cuarentena en el mercado interno, al comienzo se dio un aumento del consumo producto del intento de las personas por aprovisionarse.
Luego comenzó a normalizarse la demanda en términos de volumen pero con cambios en la composición. “Básicamente, disminuyó la demanda de cortes de parrilla como el asado y las achuras y aumentó la demanda de cortes para horno y cacerola”, explicó el economista David Miazzo.
En cuanto al mercado externo, China mantuvo firme las compras incrementando de enero a marzo de 2020 un 17,7% respecto al primer trimestre de 2019, aunque bajaron respecto al último trimestre.
También aumentaron significativamente las compras por parte de Rusia, Estados Unidos y Chile mientras que se mantuvo variable la compra de Países Bajos y una caída de Alemania e Italia por 5% y 26,7% respectivamente.
En las últimas semanas se han verificado tres tendencias. Por un lado, una caída abrupta de las exportaciones a Europa, en especial de los cortes de mayor valor, entre ellos cuota Hilton.
Este tipo de carne enfriada que se exporta a Europa se utiliza principalmente en restaurantes y hoteles, actividad que está prácticamente paralizada en Europa. Por otro lado, China lleva varias semanas con recuperación de la demanda, luego de la caída de enero y febrero cuando tuvo su pico de Covid-19.
La última tendencia, es una caída de los precios de exportación, producto de la caída de demanda y la baja de precios de gran parte de los productos agropecuarios.
“Si bien el escenario no es claro, para el resto del año se puede esperar una demanda retraída con impactos negativos en los precios. Si bien en algunos países del hemisferio norte la situación puede comenzar a normalizarse en los próximos meses, la caída de la actividad económica, el aumento del desempleo y la pérdida de poder adquisitivo serán consecuencias que perdurarán” analizó el economista. En este contexto, dentro de la oferta de carnes, la carne bovina es tal vez la que más puede sufrir, ya que es la carne más costosa, por lo que ante caídas del ingreso es sustituida por carnes más económicas como el pollo o el cerdo. Esta reacción de los consumidores es esperable a nivel mundial y a nivel Argentina.
En este contexto, será clave para Argentina mantener un tipo de cambio real competitivo, que permita amortiguar la caída de precios a nivel internacional y seguir traccionando la producción de hacienda y carne. De lo contrario, el precio de la carne estará acorralado por la caída de precios a nivel internacional y la caída del poder adquisitivo y el consumo en el mercado interno.
Coyuntura del mercado de la carne
En el primer trimestre de 2020, en base al Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación, la producción y la faena de animales se muestran en crecimiento respecto al mismo periodo de 2019.
En los primeros tres meses de este año, se destaca la caída en la participación de hembras con destino a faena, una de las razones por las que se liquidó menos vientres, es por la recomposición del precio del ternero (20%) y el novillito (9%) durante la primera parte del año.
Durante 2019, el 73% de la producción de carne se destinó al mercado interno, el restante 27% fue exportado. En el primer trimestre de 2020, las exportaciones aumentaron en torno a un 15% respecto mismo periodo de 2019, por lo que ingresaron al país un total aproximado de 197,8 millones de dólares.
El principal socio de Argentina continuó siendo China, comprando el 75% de carne exportada y, en segundo lugar, se ubica la Unión Europea con una participación del 9%, destacándose del bloque Alemania.
En base a datos del INDEC, la inflación del último año fue del 48,8%, mientras que “carnes y derivados” acompañó el ritmo con un 44% de aumento. Además, si se tiene en cuenta únicamente la carne bovina, su precio aumentó en promedio, un 41% en el mismo periodo, mientras que el precio del kilo de pollo avanzó un 29,4% y el cerdo 52,9%, según datos del IPCVA. Por su lado, los salarios tuvieron una variación promedio del 37% (marzo 2019-febrero 2020) por debajo de la inflación del periodo.
De esta manera, la caída del consumo interno de carne bovina puede explicarse en gran parte por la caída del poder de compra de la población y también por el cambio en el consumo en el tipo de carne, orientando la compra a pollo o cerdo que exhiben un precio menor por kilo. “Si ponemos como ejemplo la relación asado/pollo es 2,96, es decir que, por cada kilo de asado se puede comprar casi 3 kilos de pollo.
Este tipo de sustitución es la que realizan los consumidores en momentos de pérdida de poder adquisitivo, como la que se ha visto en 2018 y 2019 y se verá en 2020”, comentó Miazzo.
¿Qué es el Indicador de Precios?
David Miazzo explica que “El Indicador de precios” de FADA es un seguimiento la cadena de la carne. Rastrea cómo se conforman los precios a medida que pasan por los distintos eslabones, en el recorrido que va desde el campo hasta llegar al consumidor.
El estudio tiene por objetivo macro contribuir a la transparencia y a reducir la desinformación, para obtener la mejor foto posible de por qué los alimentos valen lo que valen, y así poder identificar dónde pueden estar los principales problemas de cada cadena.
En el proceso de construcción del indicador se utilizaron puntos de control de los precios de fuentes oficiales como los precios promedios de Rosgan para la compra de terneros y novillos, y el Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) para el precio promedio ponderado del kilo de carne en góndola.
Primicias Rurales
Fuente: FADA
May 5, 2020 | Ganadería
Por Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne
El Lic. en Ciencias Agrarias Víctor Tonelli difundió un pronóstico para la carne vacuna, basándose en la evolución de los mercados en los últimos 10 a 20 años y en la irrupción de la peste porcina africana a fines de 2018 -que ya sacó del mercado 20 millones de toneladas de carne de cerdo- y sigue impactando en la industria a nivel global. El objetivo de este análisis es dilucidar qué se puede esperar cuando se haya mitigado la pandemia del coronavirus.
El escenario

«El comercio global de carne vacuna se duplicó en los últimos 20 años, algo que nunca había ocurrido. Esto tiene que ver con la explosión de la demanda de Asia, en particular de China», dijo el especialista, justificando porqué para analizar qué sucederá una vez que el Covid-19 esté bajo control, habrá que mirar cómo evolucionan las importaciones del rubro de ese país.

En cuanto a los precios, más allá de lo sucedido en tiempos recientes -a raíz de la caída causada por la crisis del mercado chino- en los últimos diez años, el valor de la carne vacuna más que se duplicó, según datos de FAO.
«Nos encontramos en un negocio en el que la demanda supera la capacidad de oferta de los países exportadores. No sólo se incrementó fuertemente esa demanda, sino que lo hizo a precios crecientes. Es una foto que a muchos commodities le gustaría poder mostrar en los tiempos que corren», planteó, aludiendo a la caída que se registra en otros productos agropecuarios.
¿Consumo de carnes en China? «Uno cree que los chinos no comen este tipo de alimentos, pero la ingesta de proteínas animales promedia los 105 kg/hab/año, si se miran los patrones anteriores a la peste porcina africana», propuso.

«Es cierto que del consumo total el 40% es pescado, pero entre las ‘carnes habituales’ para nosotros se contabilizan 60 kilos, aunque la mayoría es de cerdo», indicó Tonelli, reiterando que de ahí la importancia de lo que ocurrió con la peste africana que afectó el enorme stock porcino de China, que alcanzaba al 50% del total mundial.
«Fue una bomba en el plato. Los chinos son 1.400 millones de personas que consumen 54 millones de toneladas de carne de cerdo por año. Para tener una idea de la dimensión de esta cifra, los argentinos, que nos jactamos de ser carnívoros, comemos 115 kg/hab/año (de ese conjunto de carnes) y sumamos apenas 4 millones de toneladas», comparó.
La Peste 2020
La peste porcina africana sigue generando nuevos focos semana tras semana. En el mapa se detallan en rosado los detectados hasta principios de abril y en rojo los de las últimas dos o tres semanas del mes, en distintos países del Sudeste Asiático, que representan el 60% de la producción mundial: China (el centro Oeste no es zona agropecuaria), Camboya, Filipinas, Corea del Norte, Vietnam, Laos e Indonesia, entre otros.

“Sólo a China en este 2020 le van a faltar entre 22 y 25 millones de toneladas de carne de cerdo, que representan el 40-45% de lo que consumen”, destacó Tonelli. Para el especialista, «esto es clave para comprender porqué una vez resuelto el problema de coronavirus, en el que el gigante asíatico está bastante adelantado, el faltante será de tal magnitud que aún sumando la oferta de los exportadores de todas las especies -cerdos, aves, ovinos y vacunos- no se llegaría a compensar el déficit total».
Los abastecedores de China
La importación de carne vacuna de China comenzó en 2011, básicamente desde Australia y luego se fue agregando Uruguay y Nueva Zelanda. «Pero hasta 2014 en que empezaron a jugar la Argentina y Brasil compraba sólo 300 mil ton», advirtió Tonelli, señalando que este canal comercial ha sido tan disruptivo que en apenas cinco años pasó de niveles insignificantes al 25% del mercado mundial. «Estamos hablando de que compran 1,6 millones de ton peso producto, que es la carne que se consume, aunque si lo expresamos en toneladas equivalente res con hueso, como se hace en la Argentina, estarían arriba de 2,5 millones», aclaró.

Ahora bien, mirando el volumen importado de carne vacuna, mes a mes, desde 2014 la tendencia ha sido creciente. «Lo más llamativo es que en marzo ingresó el mayor volumen de la historia«, detalló, refiriéndose al pico registrado tras las medidas tomadas por el gobierno chino para paliar la burbuja de precios del producto, seguida por la crisis del coronavirus.

«Si bien este pico pudo haberse registrado por mercadería atascada en puertos vecinos, en enero y febrero, también muestra que la logística y distribución en China empezó a funcionar a pleno, uno de los grandes temores que teníamos desde los países exportadores», resaltó, aludiendo al escenario que comienza a visualizarse de aquí en más. «Es una gran noticia. China está de nuevo en carrera y con capacidad de mover enormes volúmenes de carne», enfatizó.
Qué pasó en la Argentina
El gráfico a continuación muestra cómo evolucionó la producción de carne argentina en los últimos 10 años, mes por mes, y su destino: en verde el consumo y en rojo la exportación.

«La producción de carne aumentó el 10%, no es poca cosa: 1% anual. El consumo total se mantuvo, aunque bajó un poco por habitante, y la exportación creció 170%», sostuvo, detallando que a su entender las mayores ventas externas estimularon el avance de la producción, demostrando que «la ganadería es un sector dinámico, con enorme potencial y si se lo acompaña tiene mucho para dar a la sociedad». Y agregó: «pese a todo lo ocurrido en el mundo, en el primer trimestre de 2020 siguió creciendo, llevamos un aumento del 3%, y las exportaciones un 15%, comparadas con igual período del año anterior «.
Tonelli considera que un aspecto a destacar de los tiempos de cuarentena es que los ganaderos y la industria frigorífica argentina están trabajando muy bien para prevenir el ingreso del Covid-19 sobre todo en las plantas. «Desde la mesa de las carnes hemos visto los protocolos que han hecho junto a los gobiernos provinciales para cuidar a la gente y la verdad es que en esto podemos estar tranquilos. Incluso, si aparece un caso positivo ya está estipulado en detalle cómo proceder. La coordinación, que tanto nos ha costado como sector, hoy muestra resultados», afirmó.
La ganadería pospandemia
El coronavirus impactó en tal magnitud en la economía mundial que se estima que el PBI caerá un 5 a 6% y esto afectará al consumo durante un buen tiempo.
«Sin embargo, seguirá faltando el 60% de la producción mundial de carne de cerdo. Los pronósticos más optimistas prevén que recién se empezará a recuperar hacia 2025. O sea que tenemos por delante varios años de un déficit brutal que representa una enorme oportunidad para la carne vacuna», pronosticó.
Víctor Tonelli.
¿Nuevas tendencias? «El delivery, que está creciendo como una solución a la pandemia, se irá consolidando como canal de distribución minorista. Esto permitirá hacer un seguimiento más preciso del consumidor, con lo cual ganará importancia el área de marketing y comunicación en las industrias cárnicas», aseveró.
Un cambio trascendente serán los mayores requisitos en materia de seguridad alimentaria. «Luego de la aparición de la vaca loca, en 1995, cuando se encontró el agente causante y la solución, hubo un cambio drástico en el comercio mundial: surgió la trazabilidad, que hasta el momento no existía», recordó. A partir de ahí se fueron desarrollado los sistemas de rastreo del campo al mercado y los países importadores los fueron exigiendo como condición sine qua non para sus compras.
«Les cuento esta anécdota porque lo que yo imagino en el escenario poscoronavirus es que habrá cambios de similar trascendencia. En este caso, estarán relacionados con la inocuidad y la bioseguridad, sobre todo en los sistemas intensivos», adelantó. También, continuó, «habrá mayor presión ambientalista y de responsabilidad social, que hasta se podrá transformar en costos arancelarios para mercaderías que no cumplan con las pautas o cuotas para carnes sustentables, por ejemplo, sin desmontes, sin uso excesivo de antibióticos, entre otros», alertó.
Para Tonelli, un aspecto que el sector deberá seguir de cerca es el acuerdo comercial entre EE.UU. y China, que ya incorporó reducciones arancelarias para el ingreso de carne de cerdo a partir de enero próximo y luego avanzará con la carne vacuna. «Hay que tener en cuenta que EE.UU. es el primer productor mundial de carne vacuna, por lo tanto, es clave trabajar junto al Gobierno en tratados bilaterales y multilaterales para ganar competitividad. Si hay algo en que la Argentina se durmió, salvo en el acuerdo Mercosur-Unión Europea, es en negociaciones que nos permitan ingresar con menores costos a los mercados más importantes», finalizó.
Primicias Rurales
Fuente: valorcarne.com