Por. Dr Daniel Urcía – Presidente de Fifra y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina
Mercado internacional. La Cuota para la importación de carne vacuna establecida por la República Popular China como culminación del proceso de salvaguardia ha sido sin dudas la noticia del verano en el sector.
Buenos Aires, 23 de enero (PR/26) .- El mercado chino representó para las exportaciones de Argentina en el año 2025 el 70% en volumen (años anteriores llego casi a tocar el 80%) y representó el 50% en valor.
Claramente es el mercado que tiene peso propio en la categoría “vacas” desde el 2018 y que también se integra muy bien con los otros mercados. Por otro lado, a diferencia de otros destinos como el europeo o el norteamericano, la habilitación de plantas depende de la voluntad de China.
En virtud de esta situación, la posición de FIFRA ante el uso del criterio único de past perfomance por valor para la distribución de las otras cuotas fue disonante. Incluso en la actualidad con la decisión de China y ante la posibilidad de una nueva cuota por parte de Estados Unidos, quedarían muy pocas toneladas de exportación genuina, por ponerle un nombre, poniendo en duda los criterios históricamente utilizados.
Como venimos diciendo, el mercado chino es diferente al resto, y de poca participación de cortes de alto valor, al menos como se definen en la Cuota Hilton. Si bien se ha crecido -y es un objetivo el crecimiento de la participación de cortes de calidad en ese destino-, en el total exportado su peso es bajo.
Algo similar ocurre con el mercado de Estados Unidos, donde si bien hay intención de promover el abastecimiento del canal HORECA (hoteles, restaurantes y catering) los productos para industrialización siguen teniendo una importante participación.
La cuota dispuesta por China es de un volumen de 511 mil toneladas. En función de lo efectivamente exportado en el 2025 y las previsiones de producción para el corriente año no debiera ser un problema. Pero el criterio de “primero llegado primero servido” genera incertidumbre para planificar la producción de los establecimientos que necesitan tener actividad durante todo el año.
Por otra parte, aun no hay novedades del cupo de carne que prometió el gobierno de los Estados Unidos. Además, el parlamento europeo demora la entrada en vigencia del acuerdo UE-Mercosur lo que tiñe de un manto de dudas la posibilidad de crecer en esos mercados.
Retención. Los muy buenos precios de la hacienda en todas sus categorías hacen presumir que se inicia un ciclo de retención y por ende podríamos proyectar un año con una disminución de faena del orden de 1 millón de cabezas, lo que implicaría una caída en la producción de 230 mil toneladas si proyectamos lo que fue la producción de cada animal/res con hueso promedio el año pasado (231 kilos). Para equiparar esa disminución el promedio en casi 20 kilos por animal faenado, lo que es difícil de alcanzar en un año.
Situación industrial. En contraposición a los muy buenos precios de la hacienda, como lo adelantamos en ediciones anteriores, la situación de la Industria es complicada. Pese a los mejores precios internacionales no se logra obtener rentabilidad. Los subproductos tienen precios muy bajos y por lo tanto no generan ingresos. Crecen los costos salariales y energéticos. Y la oferta de hacienda se viene achicando. Con las consideraciones hechas, es posible que el mercado termine segregando a algunos operadores.
En paralelo, la realidad del mercado doméstico también complica a la industria. A la competencia desleal en lo sanitario, comercio, impositivo y laboral que venimos destacando hace mucho tiempo se agrega ahora el crecimiento de las importaciones de carne.
Desde FIFRA consideramos que es necesario e indispensable dar una pelea directa contra la marginalidad para cuidar de los frigoríficos que cumplen con sus obligaciones sanitarias y fiscales, cuidando en definitiva el empleo formal y, a la par, avanzar con la reforma laboral e impositiva.
Primicias Rurales
Fuente: La Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA)
Durante 2025, la rentabilidad de las granjas porcinas mostró un desempeño dispar, con un primer semestre relativamente favorable y un marcado deterioro en la segunda mitad del año. Medidos en pesos constantes de diciembre de 2025, los márgenes promedio se ubicaron por debajo de los registros históricos, en un contexto de precios deprimidos y costos que comenzaron a crecer desde mediados de año. Claves
¿Cómo fue la rentabilidad de las granjas porcinas en 2025?
El margen neto promedio fue de $289 por kilo producido en pesos constantes de diciembre de 2025, un 16% por debajo del promedio 2016–2024. El desempeño fue muy dispar: resultados por encima del promedio hasta junio y un fuerte deterioro en el segundo semestre, con los peores registros de la última década en los últimos tres meses del año.
¿Qué factores explican el deterioro de los márgenes en el segundo semestre?
La combinación de ingresos en baja y costos en alza. El precio del capón promedió $2.170 por kilo en 2025, uno de los valores más bajos de la última década, con mínimos históricos en noviembre y diciembre. Al mismo tiempo, los costos, aunque todavía bajos en perspectiva, crecieron 13% real entre junio y diciembre.
¿Cómo incide la localización en el resultado económico de las granjas?
En el cuarto trimestre de 2025, una granja de eficiencia media ubicada a 450 km del puerto de Rosario promedió un margen neto de $94/kg, frente a $51/kg a 150 km y apenas $9/kg en Rosario (paga “precio lleno” por los granos, mayor costo alimentación), manteniendo constantes el resto de los factores.
Más de 1.060 animales vacunos fueron secuestrados en un feedlot de Chaján, al sur de la provincia de Córdoba, en el marco de una investigación judicial por una presunta estafa ganadera millonaria vinculada a operaciones comerciales pagadas con cheques sin fondos.
Buenos Aires, jueves 22 de enero (PR/26) .- El operativo se realizó tras un allanamiento ordenado por la Justicia de La Pampa, en una causa iniciada en General Pico, y contó con la colaboración de autoridades judiciales y policiales cordobesas.
Los animales —vacas, vaquillonas preñadas y toros— habían sido denunciados como sustraídos por la empresa San Jorge Cereales y Hacienda S.A., con sede en Rancul.
La investigación comenzó en mayo del año pasado, luego de que la firma denunciara una estafa por un monto cercano a los 800 millones de pesos en una operación de compraventa de hacienda. Según la hipótesis fiscal, el ganado fue trasladado primero a un campo en la provincia de Buenos Aires y luego a Córdoba para ocultar su localización.
Por la causa fueron imputadas Ana Paula Courreges e Iván Fiorini, vinculados a la empresa San Pablo Oeste S.A., acusados del delito de estafa. Ambos permanecieron detenidos bajo prisión domiciliaria durante tres meses y actualmente se encuentran en libertad, con medidas restrictivas.
La Justicia también analiza la posible imputación por encubrimiento del titular del campo donde se encontraban los animales, ante la sospecha de que habría colaborado en el alojamiento, engorde y eventual comercialización de la hacienda.
Por disposición judicial, los vacunos secuestrados fueron restituidos a la empresa denunciante y trasladados a un establecimiento propio en Fortuna, San Luis. La causa continúa en investigación y no se descartan nuevas imputaciones.
Gabriel Jaca, titular de la cabaña La Txapela de Carmen de Patagones, consolidó un emprendimiento familiar nacido en los años 90 que hoy es referente en calidad genética Hereford, con dos premios Niágara Sur otorgados por la Asociación de Criadores Argentinos.
Por Miguel Vergara
Gabriel Jaca, titular de cabaña La Txapela y su familia que lo acompaña en el trabajo del día a día.
Carmen de Patagones, jueves 22 enero (PR/26) — En el sur bonaerense, en Carmen de Patagones, la cabaña La Txapela muestra orgullosa el resultado de más de tres décadas de trabajo constante y profundamente ligado al territorio.
Al frente del proyecto está Gabriel Jaca, segunda generación de una familia ganadera que hizo de la adaptación al ambiente semiárido y de la mejora genética una verdadera filosofía de trabajo productivo a lo largo de varias temporadas.
Los resultados están a la vista. La cabaña fue nombrada por segundo año consecutivo como la mejor en la cría de Hereford Puro de Pedigree de la Patagonia, un logro que no muchos pueden ostentar.
La historia de La Txapela comienza a principios de la década del 90, cuando la familia decidió conformar un rodeo base de vacas madres de la raza Polled Hereford.
“Cuando mi papá empezó a alquilar, sacábamos gordos para exportación de alrededor de 580 kilos, que surgían de una multiplicidad de razas que se criaban en ese momento, pero siempre vimos en el rodeo Hereford mucha rusticidad y adaptabilidad al ambiente, con lo cual algunas madres fueron quedando en el campo. A partir de ahí nos vinculamos con la Asociación Hereford para empezar a meter presión de selección y buscar calidad racial”, cuenta Jaca sobre los comienzos de La Txapela.
Apuesta a nuevas tecnologías desde el inicio de la cabaña
En una época en que la inseminación artificial era una práctica novedosa y poco usada, la cabaña apostó desde el inicio a las nuevas tecnologías para crecer en calidad antes que en cantidad. “Como no podíamos crecer en número, buscamos crecer en calidad, innovando con tecnología”, resume el productor, una premisa que acompaña a la cabaña hasta la actualidad y sigue más vigente que nunca.
El nombre de la cabaña no es casual. “La Txapela es una palabra en euskera que significa boina vasca”, explica Gabriel Jaca a Río Negro Rural.
Gabriel Jaca con uno de los tantos ejemplares premiados de la cabaña.
La referencia remite directamente a la ascendencia familiar: sus bisabuelos llegaron desde el País Vasco y se asentaron en Macachín, provincia de La Pampa, una comunidad profundamente ligada a la ganadería.
“Esto de alguna manera se lleva en la sangre. Fue mi papá el que empezó alquilando campos y, de a poco, pudo comprar algunas hectáreas. Hoy estamos trabajando unas 600 hectáreas de secano, que en esta zona semiárida no es mucho pero es nuestro”, cuenta el productor ganadero.
Desde sus comienzos La Txapela incorporó tecnologías reproductivas de punta teniendo claros los objetivos a los que apuntaban como cabaña de reproductores.
Gabriel Jaca y cabaña La Txapela, siempre presentes en las exposiciones regionales.
Actualmente trabajan con inseminación artificial a tiempo fijo (IATF), transferencia embrionaria mediante MOET y fertilización in vitro (FIV). El resultado es un plantel de alto valor genético, con material genético congelado y vitrificado que permite proyectar el trabajo a largo plazo.
A la par de la genética, el manejo del campo es un eje central dentro de los planes de la cabaña. La producción se desarrolla en un predio relativamente chico, pero con una intensa división interna: 14 potreros, cuatro reservorios de agua y acceso permanente en toda la superficie.
Un sistema en expansión
Este esquema de trabajo que ya demostró sus virtudes en cuanto a resultados continúa en expansión, con nuevas divisiones en ejecución y un horizonte de manejo aún más eficiente del suelo. El pastoreo rotativo y no selectivo, junto con la mínima intervención del suelo, son pilares del sistema que adoptó La Txapela.
Hereford de La Txapela se destacan en las exposiciones regionales.
En años puntuales la cabaña recurre al destete precoz e hiperprecoz y a la suplementación estratégica, ya sea en el último tercio de gestación, en la recría o mediante sales nitrogenadas para aprovechar pastos secos. También se realizan verdeos de invierno, aunque la tendencia es reducir al máximo las labores para preservar el recurso suelo, fundamental en este tipo de terrenos de secano donde todo se hace un poco más difícil de resolver.
Un Hereford hecho para la Patagonia
Genéticamente, La Txapela se apoyó inicialmente en líneas de reproducción de cabañas reconocidas como La Legua, Antiguas Estancias Don Roberto, Cabaña Santa Rita y Jotace.
Sin embargo, el objetivo nunca fue multiplicar otros modelos, sino construir una identidad propia. “Buscamos lograr un tipo de animal hecho en Patagonia y para la Patagonia, sabiendo que si funciona acá, funciona en cualquier parte del país”, afirma Jaca.
Reproductores con identidad propia, un objetivo de La Txapela.
Ese camino convirtió al proyecto en una de las primeras Cabañas de Puro Registrado de la zona y en la única que hoy produce toros S/ en el área, con los cuales reflejaron resultados en las pistas: Grandes Campeones en exposiciones locales y nacionales, y dos reproductores inscriptos como “machos dadores” en importantes centros genéticos, con alcance nacional e internacional, que han multiplicado la genética de La Txapela en todo el país.
Pero en los últimos años el foco giró principalmente hacia el plantel Puro de Pedigree, y en ese sentido los logros se empezaron a acumular, ya que La Txapela obtuvo el premio Niágara Sur en las dos últimas ediciones realizadas. Este premio distingue a la Mejor Cabaña de Pedigree de la Patagonia en la raza Hereford.
Ángel Jaca, quien inició la cabaña. Primera y tercera generación junto a uno de los reproductores. (Foto de 2012).
La sumatoria de puntos obtenidos tras su participación en el circuito de exposiciones realizadas en la Patagonia le otorgaron en noviembre del año pasado el primer lugar a La Txapela con 3.511 puntos, seguida por la Cabaña Río Frío de la provincia de Chubut. Todo esto con un plantel de apenas 140 vacas madres, entre pedigrée y registradas, en un contexto climático siempre desafiante.
“Lo que a primera vista parece una debilidad, para nosotros se transformó en una fortaleza”, sostiene Jaca respecto del ambiente donde se crían sus reproductores y destaca que “este ambiente nos obligó a seleccionar animales funcionales, productivos, con alta resiliencia en las crisis y muy explosivos en los períodos de bonanza”.
Filosofía productiva y vínculo con los animales
Hoy la cabaña se dedica exclusivamente a la cría y producción de reproductores. “Nosotros decimos que hacemos animales destinados a vivir”, explica sobre su filosofía de trabajo. Se venden toros y hembras con fuerte orientación carnicera, pero el foco está puesto en aportar genética que potencie otros rodeos.
Una selfie en un breve descanso en el trabajo en el campo donde nacen los reproductores de La Txapela.
El vínculo con los animales es parte central del proyecto. “Nuestros animales están muy personalizados. Conocemos a las abuelas, a los abuelos y a los tatarabuelos”, cuenta Jaca.
“Vivimos de esto y vivimos en el campo, somos un equipo familiar integrado también por mi señora, Carolina Amadeo, y mi hija Justina. Lo hacemos con mucha pasión, de manera artesanal y cuidando el medio ambiente”.
En términos comerciales, la cabaña mantiene criterios históricos: los toros se comercializan al equivalente de entre 1.000 y 1.200 kilos de ternero, mientras que los reproductores de pedigree alcanzan valores superiores, más orientados hacia los 1.500 kilos de ternero.
En las exposiciones de los últimos años los precios acompañaron los resultados en pista, con varios récords locales, regionales e incluso nacionales.
“Este ambiente nos obligó a seleccionar animales funcionales, productivos, con alta resiliencia en las crisis y muy explosivos en los períodos de bonanza”.
Gabriel Jaca, cabaña La Txapela.
Sin embargo, Jaca aclara que el objetivo no es meramente económico. “Compensamos mucho con sacrificio de trabajo, no nos damos grandes lujos. Perseguir ganancias no es lo prioritario en nuestro caso, pero si nos sirve para seguir mejorando y viviendo de lo que nos gusta”.
Reconoce, además, la fragilidad del sistema ante las sequías prolongadas, que obligan a destinar ahorros e inversiones simplemente al mantenimiento del rodeo.
Mirada de largo plazo
Como toda empresa ganadera, La Txapela piensa a varios años vista. “Para 2026 y 2027 ya estamos proyectados”, señala. La estrategia genética apunta a consolidar líneas propias que aporten facilidad de parto, buen desarrollo posterior y mejoras en ubres y calidad de leche, manteniendo las virtudes funcionales y carniceras ya logradas.
“Hoy hay cabañas que compran nuestros toros, nuestro semen y embriones. Tenemos reproductores en centros de inseminación que se usan tanto en la Patagonia como en el norte del país. Eso es muy gratificante, porque quiere decir que lo que hacemos es útil”.
Gabriel Jaca, cabaña La Txapela.
La presión de selección es la principal herramienta, complementada con la incorporación cuidadosa de genética externa, siempre evaluando su adaptación al ambiente. En paralelo, la cabaña avanza en la diversificación, con los primeros pasos en la formación de un plantel Angus, trasladando la misma filosofía aplicada históricamente en Hereford.
El cierre del círculo llega cuando la genética de La Txapela se incorpora en otros rodeos del país. “Hoy hay cabañas que compran nuestros toros, nuestro semen y embriones. Tenemos reproductores en centros de inseminación que se usan tanto en la Patagonia como en el norte del país. Eso es muy gratificante, porque quiere decir que lo que hacemos es útil”.
Cabaña La Txapela se consolida a través de una fuerte identidad regional y una mirada de largo plazo en una muestra de cómo la genética, el manejo y la pasión familiar pueden construir valor aun en los ambientes más exigentes e inhóspitos de la Patagonia.
La producción de leche alcanzó en 2025 su mayor volumen de la última década, impulsada por mejoras tecnológicas, financiamiento específico y un mayor dinamismo exportador, consolidando a la lechería como sector estratégico del agro argentino.
Buenos Aires, sábado 17 enero (PR/26) — La producción de leche en Argentina alcanzó 11.618 millones de litros en 2025, representando el volumen más alto de la década para el sector lácteo y el segundo a nivel histórico, según informó la Dirección Nacional de Lechería de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
El área gubernamental reveló que en comparación con 2024, se evidenció un crecimiento interanual del 9,7%, confirmando una tendencia positiva y sostenida en la producción primaria, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
Asimismo, resaltó que “sumado a ello, en términos de producción diaria, este incremento representa un aumento cercano al 10% en litros producidos, lo que refuerza la solidez del crecimiento observado”.
Al destacar la buena performance, desde el área estatal valoraron el trabajo de innovación que se viene llevando a cabo en el sector al expresar que “estos resultados reflejan el impacto del proceso de modernización que atraviesa la cadena láctea argentina”
Al respecto, señalaron que el avance del sector está “impulsado por la incorporación de tecnología, la mejora en los sistemas de manejo, la adopción de buenas prácticas productivas y el fortalecimiento del trabajo articulado entre el sector público y privado, con el esfuerzo de los productores y la industria”.
En este contexto, sostuvieron que “herramientas como las líneas de financiamiento específicas para el sector, la apertura de estadísticas sectoriales y la promoción de Buenas Prácticas Lecheras, han contribuido a generar condiciones más favorables para la inversión, la eficiencia productiva y la competitividad”.
En este sentido, los datos aportados reflejan que desde el lanzamiento de los créditos en valor producto ya se asignaron más de $20.000 millones para el sector tambero a través del BICE, que posibilitaron or tambero y el crecimiento en las exportaciones entre enero-noviembre de 2025 del a su vez un aumento del 20% en sistemas rotativos y más del 30% en robots de ordeñe.
Además, el reporte destacó que “condiciones climáticas favorables, rentabilidad positiva para el sector tambero y el crecimiento en las exportaciones entre enero-noviembre de 2025 del 13% interanual con 2.775 millones de litros de leche, fueron otros indicadores que contribuyeron al crecimiento señalado”.
Con este panorama, la Dirección manifestó que “la lechería argentina consolida así su rol estratégico dentro del entramado agroindustrial, proyectándose como un sector con capacidad de generar empleo, valor agregado y desarrollo territorial, y con un creciente posicionamiento en los mercados nacionales e internacionales”.
Primicias Rurales
Fuente: Dirección Nacional de Lechería de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca / La Prensa
Buenos Aires, 16 de enero (PR/26) .- Retrocedió 2% en los primeros días de operaciones, aunque en términos reales, solo perdió $200, de valor de hoy, desde el pico en dos años marcado hace 20 días. Las vaquillonas caen 1% nominal mientras que novillitos y vacas sostienen las cotizaciones de la semana pasada.
En el parcial de la semana en Cañuelas, mientras los novillos bajaron el 2% y las vaquillonas 1%, novillitos y vacas sostuvieron las cotizaciones de la semana pasada.
La oferta apunta a ser más alta que las anteriores semanas, empujada por el fuerte ingreso del martes, que ayer mermó.
La comparación con los valores de 30, 60 y 90 días atrás muestra entre -2% y sin cambios en un mes para novillos y jóvenes, aumentos de entre 4 y 11% en dos meses y números mucho más holgados para el trimestre.
Las vacas aumentan menos con caída en 60 días.
El valor real del novillo retrocede por tercera semana consecutiva pero sólo perdió $200, de valor de hoy, desde el pico en dos años marcado hace 20 días.
Línea morada, precios deflacionados; línea azul, precios corrientes; línea amarilla, promedios móviles de 52 semanas de precios reales.