El precio de la harina de soja, el principal producto exportado por argentina tocó un mínimo en más de 15 años

El precio de la harina de soja, el principal producto exportado por argentina tocó un mínimo en más de 15 años

Por Bruno Ferrari – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, sábado 12 julio (PR/25) — El precio FOB de la harina de soja alcanzó USD 281/t, valor no visto para la posición continua desde el año 2010. Para 2025, se proyectan exportaciones netas del complejo soja por USD 16.322 millones, el tercer menor valor en 15 años en términos reales.

El mercado internacional de granos y subproductos experimentó un incremento importante en su volatilidad tras el inicio de la pandemia por COVID-19.

Siguiendo el Banco Mundial (2025), los precios mínimos se registraron a comienzos de 2020 debido a una menor demanda, con máximos históricos en 2022 ante interrupciones en las cadenas de suministros, una fuerte demanda postpandemia y tensiones geopolíticas. En 2023-24 las materias primas agrícolas registraron un sendero bajista, mientras que en lo que va de 2025 la tendencia es dispar según los productos considerados.

Al hacer foco en el complejo soja en lo que va de 2025 en el Mercado de Chicago (CBOT), el poroto de soja se mantiene estable y lateralizando entre USD 370 y 395/t, el aceite de soja subió poco más de 30% hasta USD 1.176/t y la harina de soja cayó 10% hasta USD 283/t aproximadamente.

En general, se trata de un mercado atravesado por la política arancelaria de Estados Unidos que incluye a China y, en consecuencia, con un alto potencial de que la demanda de poroto de soja estadounidense se vea afectada si no se logra un acuerdo estable con el gigante asiático. A su vez, una política de biocombustibles que se profundiza en Estados Unidos y el mundo, con consecuentes presiones de demanda en el aceite de soja que afectan al alza los precios. Eso último, intensificado recientemente por las subidas en el petróleo tras las tensiones geopolíticas entre Irán e Israel.

De esta forma, como contracara de precios más altos del aceite de soja, la harina de soja viene registrando una presión bajista importante en CBOT y buscando un piso en las cotizaciones ante la creciente oferta del producto como consecuencia de la mayor necesidad de producir aceite de soja.

Un punto importante es que el crecimiento en la demanda de aceites a nivel global está siendo sustentada mayormente por el aceite de soja, seguido por el aceite de palma y de colza. No obstante, la particularidad de la soja es su bajo contenido de aceite con relación a otras oleaginosas, por lo que esto confluye a una gran oferta de harina que no logra ser absorbida totalmente por más demanda doméstica de los principales países procesadores y aumenta la competencia en el mercado FOB. Por su parte, la demanda global de harina de soja está creciendo en línea con precios de exportación más bajos.

En este contexto, el precio FOB de mercado de la harina de soja argentina tocó un mínimo en más de 15 años hasta USD 281/t hacia finales de junio y consolida actualmente a este origen como la opción más competitiva respecto a los principales países exportadores. En las últimas jornadas, la demanda global reaccionó con firmeza a este contexto de precios bajos, con incluso China comprando un buque de harina de soja de origen argentino. Más aún, es la primera vez que el país asiático realiza una compra de este producto argentino desde que habilitó las importaciones de harina de soja argentina en 2019.

Respecto al mercado de harina de soja, Argentina se destaca como el principal exportador a nivel mundial, y este producto se consolida como el más importante dentro de su canasta exportadora. Más aún, este único producto representó en 2024 nada menos que el 13,4% de las exportaciones totales del país, mientras que el complejo soja en su conjunto el 27,6% respectivamente. Es decir, es de forma indiscutible el principal complejo de exportación de Argentina.

En este contexto de precios más bajos, es de interés evaluar la evolución de exportaciones netas del complejo soja argentino en términos históricos considerando precios FOB de exportación actualizados por la inflación internacional. Para el año 2025, se proyectan exportaciones netas por USD 16.322 millones, levemente por encima de 2024. No obstante, sería el tercer total más bajo de al menos los últimos 15 años y prácticamente la mitad del total alcanzado en el año 2011, considerando las valuaciones actualizadas por inflación de los períodos anteriores.

A nivel de productos, para 2025 se proyectan exportaciones por USD 9.044 millones de harina de soja, USD 6.255 millones de aceite de soja, USD 3.160 millones de poroto de soja y USD 465 millones de biodiesel. Si se hace foco en los principales subproductos, las exportaciones de harina de soja en términos reales alcanzarían el segundo total más bajo desde el año 2007. Mientras que, en el caso del aceite de soja el tercer total más alto en más de 10 años.

Por otro lado, es importante remarcar que el valor exportado depende de precios y cantidades. En el siguiente gráfico se muestran índices base 2003 que marcan la tendencia de los volúmenes netos exportados por el complejo soja en Argentina y la evolución de los precios promedio ponderado FOB tanto en términos corrientes como en valores reales ajustados por inflación internacional. Por el lado de las cantidades, se registra una tendencia relativamente alcista hasta el año 2010 y tras varios años de estancamiento un pico en 2015. Mientras que, a partir de dicho año el volumen exportado neto a nivel de complejo comenzó un sendero descendente retornando prácticamente a niveles de 2003 en 2024, con una recuperación parcial esperada para 2025, pero aún lejos de alcanzar los máximos previos.

Por último, respecto al índice de precios promedio de exportación del complejo, en términos corrientes se arriba a un máximo desde al menos 2003 en el año 2022, con precios a la baja en 2023-24 y perspectivas de una continuidad en la caída de las cotizaciones promedio ponderadas para el año 2025. De esta forma, serían los precios más bajos desde el año 2020 en términos corrientes. Por su parte, al mirar la evolución del índice de precios de exportación del complejo soja ajustados en términos reales, se proyecta que en 2025 se arribaría a los valores más bajos desde el año 2006.

A modo de resumen, para el año 2025 el complejo soja argentina registra proyecciones de un volumen de exportación 20% por debajo del máximo de 2015 y precios reales muy bajos en términos históricos. Si se considera el año 2011, año en el que se alcanzó un máximo en el valor exportado por parte del complejo en términos reales desde al menos 2003, se exportó 17% más de lo que se espera enviar al exterior este año y el efecto precio fue muy relevante, ya que las cotizaciones FOB promedio fueron 68% más altas en términos reales de lo que se espera para el presente período.

Fuente: BCR Informativo Semanal

Primicias Rurales

Luego de la suba de retenciones, el precio de la soja cae 7,6% en dólares: se desacelera la comercialización

Luego de la suba de retenciones, el precio de la soja cae 7,6% en dólares: se desacelera la comercialización

Matías Contardi- Blas Rozadilla- Bruno Ferrari- Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Terminada la rebaja de retenciones, la soja cae 7,6% en dólares y se desacelera la comercialización. Los embarques de maíz, soja y derivados caen de forma interanual durante junio.

Rosario, viernes 11 julio (PR/25) —  El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina. Concluida la rebaja temporal de retenciones, el precio de la soja cae 7,6% en dólares y se reduce a la mitad el ritmo de comercialización. El maíz acusa un impacto menor.

A pesar del récord de DJVE en junio, las exportaciones del complejo soja y maíz muestran retrocesos interanuales. A nivel internacional, un nuevo capítulo de la “Guerra de Aranceles” con la publicación de los países afectados por gravámenes “altos”, generando oportunidades y amenazas para Argentina, especialmente en mercados clave y en su competencia directa con Brasil.


  1. Post 30J: la soja cae 7,6% en dólares

Con la reinstauración de las retenciones más “altas”, cambió la dinámica comercial doméstica. El ritmo de anote diarios de negocios se redujo a la mitad para soja, pasando de 500.000 toneladas operadas por día, hasta las 200.000 durante las mejores ruedas. El complejo soja fue el más afectado por la suba de derechos de exportación, incrementándose en promedio 6,5 p.p. la carga impositiva por cada tonelada exportada.  Esto se traduce en una menor capacidad de pago por parte del sector industrial y exportador, lo que implica un menor precio ofrecido.

Si bien la pizarra en pesos se estabilizó en torno a los AR$ 315.000/t, solo un 2% por debajo del promedio de junio, el aumento en la cotización del dólar fue lo que evitó una caída mayor en el precio disponible que cotiza en pesos. Siguiendo la valuación en dólares de la pizarra, pasó de negociarse en USD 275/t el mes pasado a ajustar en torno a USD 254/t, es decir, una caída de USD 23/t o 7,6% en términos porcentuales.

El contrato de futuros de julio también registró caídas, pasando de promediar USD 281/t a ajustar en USD 263/t. Este escenario local mientras en Chicago el nivel de precios por la soja prácticamente no se movió de punta a punta.

Por el maíz la dinámica fue similar, aunque la magnitud del ajuste muy distinta debido al nivel de la carga impositiva. Los Derechos de Exportación (DEX) para el maíz subieron 2,5 p.p. y el efecto inmediato en precios fue una pizarra que en dólares pasó de promediar los USD 173/t en junio a USD 168/t esta semana, un 3% menos. Al tiempo que los precios de exportación experimentaron una leve suba de menos de un punto porcentual.

 

Respecto a la comercialización del maíz prácticamente no se resintió, siendo que el promedio de anotes supera las 100.000 toneladas diarias. Estamos en plena cosecha del maíz tardío y la competitividad de Argentina en el FOB sudamericano es notable, lo que mantiene la demanda por el cereal. A nivel nacional, según SAGyP la cosecha avanzó sobre el 76% de la superficie, lo cual se encuentra levemente por detrás del año pasado.

 


  1. A pesar de la avalancha de DJVE en junio y liquidación de divisas, las exportaciones de granos gruesos no terminaron por despuntar en igual magnitud

 

Pasado el mes de junio, que dejó un récord de registros de DJVE para el complejo soja y maíz con más de 21,2 Mt, los datos de embarques de la agencia marítima NABSA muestran un desempeño exportador que no mantuvo la intensidad del promedio para el mes.

En el caso del cereal, los despachos al exterior sumarían 2,93 Mt en junio, cerca de 600.000 toneladas más que en el año pasado y posicionándose como el mayor registro desde la campaña 2021/22 para el mes en cuestión. A pesar de esto, el volumen de exportaciones acumulado durante la campaña entre marzo y junio acumularía 12,83 Mt según números provisorios, 5,8% menos que en igual período del ciclo pasado. A su vez, se ubicaría 5,4% por debajo del promedio de las últimas campañas, entre las que se encuentra la 2022/23 que fue fuertemente afectada por la sequía y que arrastra el promedio hacia abajo.

Por el lado del complejo soja, los datos provisorios de embarques de junio muestran importantes caídas con respecto a igual mes del año pasado. Los despachos de poroto por poco más de 0,9 Mt son 36,2% inferiores al ciclo previo, mientras que los de aceite y harina por 0,448 y 2,58 Mt caen un 20,4% y 9,9% respectivamente. En el acumulado de la campaña, los datos provisorios de exportaciones marcan 2,29 Mt de porotos, 1,58 Mt de aceite y 7,40 Mt de harina. Estos registros presentan una caída con relación a la campaña pasada del 26,2% y del 12,8% para el poroto y la harina respectivamente, mientras que se mantiene en línea para el caso del aceite.

Por otro lado, esta semana SAGyP publicó la actualización de los datos de compras de los sectores exportador e industrial al día 2 de julio, lo que nos permite evaluar el panorama de la comercialización local tras la finalización de la rebaja temporal en los Derechos de Exportación para los cultivos de verano.

Según los datos oficiales, las compras de maíz del sector exportador acumulan 20,33 Mt lo que va de la campaña. Considerando los volúmenes exportados reportados por INDEC más los embarques realizados y programados para las próximas semanas, ya se encontrarían comprometidas 15,18 Mt del cereal de la campaña actual (lo embarcado en julio más lo programado acumula 2,34 Mt). Con esto, se obtiene que la demanda para exportación se encuentra más que cubierta para afrontar futuros envíos de maíz al exterior, con 5,19 Mt de excedente entre compras y embarques, sin considerar los stocks iniciales.

Con relación a las DJVE, quedarían más de 6,72 Mt a ser programadas para embarcar, mientras que las compras de la campaña actual se ubican por debajo del total declarado en poco más de 1,5 Mt, lo que estaría cubierto por los stocks provenientes del ciclo previo. Las 21,9 Mt de DJVE para la actual campaña representan un 65,4% de las 33,5 Mt de exportaciones estimadas.

Teniendo en consideración que aún resta cosechar alrededor del 24% de la superficie sembrada con maíz esta campaña, es de esperar que, con la presión de la llegada del tardío al mercado sumada a la presión internacional de la safrinha récord, los exportadores aprovechen para ampliar sus inventarios de maíz en el corto plazo pensando en las oportunidades de negocios externos para la última mitad de la campaña. Vale recordar que, en la campaña pasada, el maíz argentino dominó el mercado internacional en este período debido a la fuerte suba de precios en Brasil ante la gran demanda interna.

En el caso de la oleaginosa, las compras de poroto del sector exportador acumularon 6,48 Mt, mientras que los embarques realizados y programados acumulados para la actual campaña suman 3,3 Mt, con embarques de julio y line-up en alrededor de 1 Mt. Esto también refleja cierta holgura en el sector para afrontar compromisos futuros, que, según los registros de DJVE, totalizarían poco más de 8 Mt, volumen total de las exportaciones estimadas para la actual campaña. A esto se agrega que el año pasado, el sector exportador compró 6,39 Mt y exportaron poroto por 4,56 Mt, por lo que es factible que también haya un carry de la campaña pasado en materia de disponibilidad de grano para enviar al exterior.

Del lado de la industria aceitera, las compras acumulan 19,17 Mt en el mercado doméstico, mientras que las importaciones entre abril y junio (según datos de INDEC y SENASA) acumularon 2,35 Mt, totalizando, así, 21,52 Mt adquiridas por el sector industrial.

Por su parte, las mencionadas exportaciones de aceite hasta junio con la inclusión de cerca de 0,47 Mt entre embarques realizados y programados de julio alcanzan 2,05 Mt en lo que va de la campaña; mientras que, considerando las 1,57 Mt embarcadas y programadas para el mes corriente, los despachos al exterior de harina suman 8,96 Mt. Este nivel de exportaciones equivale a alrededor de 11 a 11,5 Mt de porotos, lo que dejaría al sector industrial con más de 10 Mt de porotos (y/o su equivalente en producción de aceite y harina) para afrontar compromisos futuros. Con DJVE acumuladas de aceite en 3,2 Mt y de subproductos en 14,5 Mt, que se corresponden a unas 19 Mt de porotos, se puede concluir que la industria está más que cubierta para los compromisos asumidos hasta la fecha.


  1. Comenzó un nuevo capítulo en la política comercial del presidente Donald Trump.

El pasado miércoles se vencieron los 90 días de “tregua” que el mandatario estadounidense había dado para negociar con los países afectados por los aranceles recíprocos anunciados el 2 de abril, el llamado “Liberation Day”. Durante este período, muchos de los gobiernos de los países más afectados iniciaron negociaciones comerciales con USA que permitieron llegar a acuerdos o avanzar en la búsqueda de estos. Para el caso argentino, según fuentes periodísticas y a la espera de confirmación, se habría acordado de que alrededor de 100 productos argentinos que corresponden al 80% de las exportaciones a Estados Unidos ingresen sin arancel. Si bien no hay anuncios oficiales aún, esto significaría una clara mejora respecto del 10% de aranceles generales para todos los productos que se habían anunciado originalmente.

Los países que no intentaron o no consiguieron acercar posiciones en busca de acuerdos comerciales comenzaron a recibir esta semana cartas oficiales firmadas por el presidente Trump y dirigidas a sus mandatarios, en donde se informaron los aranceles a los que se verán afectados a partir del comienzo del mes próximo en caso de no contribuir en la búsqueda de un equilibrio comercial con Estados Unidos. La siguiente es una lista de los países con aranceles altos confirmados hasta ahora:

La amenaza de aranceles ha sido utilizada como una herramienta de negociación por parte de la administración norteamericana. Emblemático fue el caso con Vietnam, principal socio del agro argentino, donde gracias a un memorándum de acuerdo, privados vietnamitas prometieron importar USD 2.000 millones en productos agro desde Estados Unidos. Por lo tanto, el futuro es incierto y aún no sabemos si esto ha sido un punto final, o solo un capítulo más de este proceso. No podemos descartar que las naciones afectadas finalmente lleguen a un acuerdo en un futuro cercano o que, en caso contrario, respondan con aranceles a la importación de productos estadounidenses.

Tomando en cuenta una canasta de productos agro en la cual Argentina y Estados Unidos compiten en el comercio internacional, este grupo de 21 países representó el 33% de las exportaciones argentinas entre 2019 y 2024. Figuran socios claves, como Indonesia, Corea del Sur y Argelia donde los productos argentinos representan más del 20% del mercado de granos y derivados en aquellas naciones. A demás, países como Japón que importan enormes cantidades de maíz y donde USA tiene un share de mercado del 60% gracias a su cercanía geográfica, pueden aparecer como eventuales oportunidades para argentina si se dispara una “nueva guerra comercial” entre ambas naciones.

El caso de Brasil, que recibió un arancel del 50% para todos sus productos, es bastante particular y genera una potencial amenaza para la Argentina. A diferencia de los demás países en la lista, Brasil no posee un superávit comercial con Estados Unidos y el arancel no tiene objetivos de equilibrio comercial. Los aranceles se dan en un marco de fortalecimiento de los BRICS, lo que está causando preocupaciones al gobierno estadounidense, y, según menciona la carta enviada por Trump al presidente Lula, en represalia al proceso judicial que enfrenta el expresidente Jair Bolsonaro

Ante esto, Brasil respondió defendiendo su soberanía con relación a sus instituciones y amenazando con implementar reciprocidad en los aranceles. Con este marco, donde no habría margen para un acuerdo comercial, de aplicarse los aranceles Brasil vería afectadas sus exportaciones de carne a los Estados Unidos, que comprenden entre 5 y 10% del total. Esto podría reducir la demanda local de maíz para consumo animal, ampliando los saldos exportables y reduciendo la presión sobre los precios internos. Esto sumado a la depreciación que ha sufrido el real tras la noticia, podría mejorar considerablemente la competitividad de los suministros brasileños respecto de los de nuestro país.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Cerca de la mitad de los profesionales argentinos cree que su empresa no los prepara adecuadamente para utilizar la IA

Cerca de la mitad de los profesionales argentinos cree que su empresa no los prepara adecuadamente para utilizar la IA

El promedio supera las estadísticas de América Latina (34%) y del resto del mundo (32%) de acuerdo con una encuesta global de Michael Page.

Buenos Aires, viernes 11 julio (PR/25) – El avance de tecnologías transformadoras como la Inteligencia Artificial sigue desafiando a las empresas. En tan solo un año, el uso de esta herramienta en Argentina casi se duplicó pero el entrenamiento de los profesionales para manejarla estratégicamente no avanzó a la par, según el estudio global Talent Trends 2025 de Michael Page, una de las mayores consultoras de reclutamiento especializado en mandos medios a ejecutivos.

De acuerdo con el relevamiento, para el 42% de los profesionales argentinos su empresa no está promoviendo la preparación necesaria para el uso adecuado de herramientas de IA. Este número supera las estadísticas de América Latina (34%) y el mundo (32%). Otros 34% se sienten poco preparados. Los que se consideran preparados suman 18%, mientras que solo el 5% afirma estar extremadamente preparado. Un 5% no supo responder.

“La IA se viene integrando cada vez más a los procesos laborales diarios por su utilidad para automatizar tareas repetitivas y ganar tiempo para el análisis, la planificación estratégica y la toma de decisiones. Las compañías que incentiven el uso eficaz de esta tecnología experimentarán mejoras tanto en productividad como en el nivel de motivación interna”, sostiene Miguel Carugati, Managing Director Argentina & Uruguay de PageGroup.

Desde la consultora advierten que la brecha entre preparación y uso abre otras capas de complejidad vinculadas con su implementación ética, la seguridad de la información y el cumplimiento de regulaciones en constante evolución. «Los empleados no esperan instrucciones: el 57% lleva sus propias herramientas de IA al trabajo. Por eso, es fundamental continuar enfocándose en áreas clave como la ciberseguridad y en el desarrollo de habilidades humanas, más allá de las tecnológicas”, agrega Carugati.

Según el estudio, el 43% de los encuestados emplea esta tecnología en sus funciones (un 81% al menos una vez a la semana), un índice superior al registrado en la encuesta del año pasado, cuando fue del 24%. El dato de este año se aproxima al promedio de uso en América Latina (46%) y en el mundo (45%).

La encuesta también investigó si las herramientas de IA generativa aportaban beneficios a los empleados. Del total de profesionales que participaron, el 67% afirma que estas herramientas ayudan a mejorar la calidad de su trabajo, acercándose al índice al registrado tanto en América Latina (71%) como en el mundo (73%).

«Es esencial una implementación de la IA gradual, ética y alineada con los objetivos del negocio. Las organizaciones que ofrezcan respuestas claras a los profesionales sobre cómo hacerlo lograrán atraer y fidelizar a los talentos impulsando así su crecimiento», cierra Carugati.

Los datos forman parte del Talent Trends 2025, uno de los estudios más amplios sobre el mercado laboral global. La encuesta escuchó a aproximadamente 50.000 profesionales que trabajan en empresas de diversos tamaños y sectores. El objetivo del estudio es entender los puntos de convergencia y divergencia entre lo que esperan los profesionales (como salarios competitivos, flexibilidad y propósito) y lo que buscan las empresas en un mercado laboral cada vez más dinámico.

Acerca de Michael Page

Michael Page es la empresa líder a nivel internacional en selección y contratación de talentos para vacantes permanentes y temporales. Con operaciones en 37 países y más de 7.500 colaboradores, cotiza en la bolsa de Londres desde 2001 y ofrece servicios de reclutamiento y oportunidades profesionales a nivel local, regional y global.

En Argentina, está presente desde 2008 y cuenta con equipos especializados en las áreas de  Finanzas, Tecnología, Sales, Marketing, Supply Chain & Ingeniería, Healthcare & Life Sciences y Recursos Humanos, cuyo propósito es cambiar vidas, conectando profesionales con empresas para que ambas partes alcancen su máximo potencial.

www.michaelpage.com.ar

Primicias Rurales

Una década para cerrar la brecha: Argentina frente al agro de Brasil y Estados Unidos

Una década para cerrar la brecha: Argentina frente al agro de Brasil y Estados Unidos

Por Natalia Marín – Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Argentina sigue siendo un actor clave del agro global, pero por detrás de Brasil y Estados Unidos. Las proyecciones 2035 revelan oportunidades para acortar esa brecha.

Los principales jugadores del agro mundial

Rosario, miércoles 9 julio (PR/25) — Argentina juega un rol importante en el comercio global de granos y subproductos, destacándose consistentemente entre los principales exportadores de commodities. Dentro de este panorama, los complejos de soja, maíz y trigo representan pilares esenciales en las exportaciones de bienes nacionales.

Argentina detenta un 17% de las exportaciones mundiales de maíz, se posiciona como el principal exportador global de harina de soja, con una participación promedio de 35% en los últimos tres años, o del 40% si exceptuamos el año de la sequía. También es el tercer exportador mundial de sorgo y constituye el 10% promedio de las exportaciones mundiales de cebada.

Más allá de Argentina, dos actores resultan clave en el escenario exportador de commodities agro: Brasil y Estados Unidos. Ambos países son referentes agroindustriales a fuerza de escala, logística, tecnología e inserción estratégica en los mercados internacionales. Brasil se destaca por su crecimiento sostenido en producción y exportaciones de soja, liderando cómodamente las exportaciones de poroto, además de disputar con Argentina el primer lugar en exportaciones de harina de soja. Por su parte, Estados Unidos mantiene una presencia dominante en el comercio mundial de maíz, trigo, sorgo y soja, con cadenas de valor altamente integradas y una infraestructura logística que lo posiciona como proveedor mundial.

Trayectorias productivas y comerciales de tres referentes agroindustriales

Para comprender el posicionamiento internacional de Argentina, es importante observar cómo han evolucionado sus principales competidores: Brasil y Estados Unidos.

Entre las campañas 2015/16 y 2023/24, se observa una clara diferenciación en las trayectorias productivas de estos tres países respecto a la producción de granos. Estados Unidos se mantiene como el principal productor con niveles cercanos a las 600 Mt anuales. Brasil, por su parte, muestra una tendencia de crecimiento más sostenido, pasando de unas 170 Mt a 300 Mt en su punto máximo. Argentina en cambio, presenta una trayectoria más oscilante y acotada, moviéndose entre las 120 y 140 Mt, con una fuerte caída en la campaña 2022/23 producto de la severa sequía que atravesó el país.

Al analizar las exportaciones totales de granos se observa una evolución muy dinámica en el caso de Brasil, pasando de exportar alrededor de 90 Mt a superar las 170 Mt en las últimas campañas, consolidándose, así como el principal proveedor de commodities agro en el mercado mundial. Estados Unidos, históricamente líder, presenta una tendencia algo más volátil. Argentina en cambio, se mantiene en un rango de exportación más acotado con un desempeño que no logra superar de forma sostenida las 100 Mt.  Esta trayectoria evidencia la capacidad estructuralmente limitada que presenta Argentina, incluso en contextos de buenos rendimientos, en contraste a lo observado con Brasil.

Proyecciones 2035: ¿Cuánto podría avanzar Argentina con decisiones estratégicas?

¿Qué puede esperarse del agro argentino hacia 2035 si nada cambia? ¿Qué resultados serían posibles si se tomaran decisiones estratégicas para impulsar el crecimiento?

A través del modelo AGMEMOD-BCR, se presentan distintos escenarios prospectivos para Argentina en 2035. En primer lugar, se analiza el escenario base, que proyecta la evolución bajo las condiciones actuales. A partir de allí, se simulan tres escenarios de mejora, uno con mayor inversión en infraestructura, otro que además contempla una eliminación de los derechos de exportación y un tercero que incorpora también una mayor adopción tecnológica por parte de los productores, reduciendo así la brecha productiva al 70% del verdadero rinde potencial.

Estas trayectorias se comparan con las proyecciones oficiales del USDA para Brasil y Estados Unidos, siendo el objetivo dimensionar, bajo determinadas condiciones, cuánto Argentina podría reducir la brecha estructural con los líderes del agro mundial.

A partir de las proyecciones al 2035, se observa que Argentina mantiene una brecha considerable en materia de exportaciones con respecto a Brasil y Estados Unidos si continúa bajo condiciones actuales (escenario base). En ese caso, Argentina exportaría 106 Mt contra 239 Mt de Brasil y 176 Mt de Estados Unidos, es decir, menos de la mitad del primero y muy por debajo del país norteamericano.

Sin embargo, los escenarios alternativos muestran que la brecha puede reducirse si se acompaña al sector con medidas específicas. Con mejoras logísticas, como la mejora en rutas, mayor calado de hidrovía, las exportaciones de Argentina subirían a 120 Mt, y si a esto se le agrega la eliminación de derechos de exportación, el volumen exportado alcanzaría las 137 Mt, superando el nivel actual de exportaciones de Estados Unidos y acercándose a su proyección futura. Finalmente, bajo el último escenario integral, que combina infraestructura, eliminación de DEX, mejora en rindes y menor brecha productiva, Argentina podría exportar 175 Mt en 2035, quedando virtualmente a la par de Estados Unidos y reduciendo a la mitad la diferencia con Brasil.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

El camino de la competitividad

El camino de la competitividad

Buenos Aires, miércoles 9 de julio (PR/25) — Luego de varios años en los que sólo era posible proyectar algunos meses hacia adelante, la progresiva estabilización de la economía permite comenzar a levantar la mirada. Así, ganan relevancia agendas antes relegadas, que implican un cambio y una adaptación importante respecto a la forma previa de “funcionar” que tenían las empresas en el contexto de alta volatilidad inflacionaria y cambiaria.

En este punto, la competitividad de la producción argentina juega un rol fundamental para generar un flujo de exportaciones que permita cubrir las necesidades de divisas de un país en crecimiento y superar la lógica del estancamiento vigente hace ya más de una década. Así, el nivel de competitividad que pueda alcanzar nuestro país dependerá la capacidad para generar mejores niveles de ingreso y la sostenibilidad del esquema macroeconómico. Ser competitivo a escala global no es sencillo y se construye sobre una serie de factores sistémicos: juegan un rol tanto las condiciones macroeconómicas como la previsibilidad del marco normativo, la solidez de las instituciones, la calificación del capital humano y la infraestructura adecuada, entre otros.

En el marco de un debate respecto a la mejor forma de medición de la competitividad, una referencia para comprender el punto en el que nos encontramos es el ranking elaborado por International Institute for Management Development (IMD), que ofrece una medición integral de la competitividad sistémica de las economías de los países. El índice se construye a partir de indicadores estadísticos y de la percepción de ejecutivos sobre cuatro dimensiones clave: desempeño económico, eficiencia gubernamental, eficiencia empresarial e infraestructura. El reciente informe del World Competitiveness Ranking (WCR) basado en datos de 2024, ubicó a la Argentina puesto 62 de 69 países evaluados, cercana a países vecinos como Brasil, pero lejos de economías líderes como Estados Unidos o Canadá. En este contexto, vale la pena hacer un análisis sobre los elementos favorables y los puntos de mejora.

Desempeño de Argentina en el WCR y de países relevantes del sector agroindustrial.

País General Desempeño económico Eficiencia del gobierno Eficiencia empresarial Infraestructura
Argentina 62 64 67 58 54
Australia 18 16 13 37 22
Brasil 58 30 68 56 58
Canadá 11 14 11 13 5
EE.UU. 13 3 33 19 11
Nueva Zelanda 31 54 20 39 28

Fuente: elaboración propia en base a International Institute for Management Development.

En primera instancia, el puesto 64 para el Desempeño Económico de la Argentina refleja un entorno macroeconómico con mejoras significativas respecto a 2023, pero con una situación que todavía dista de estar normalizada. En efecto, mayormente por el impacto inicial de la corrección de una herencia compleja, en 2024 el país registró una caída del PBI del 1,7?% y una inflación anual del 117,8?%, con un mercado cambiario aun distorsionado por los controles cambiarios, todos factores que dificultaron la planificación de inversiones de mediano y largo plazo. Sin embargo, con el correr de los meses comenzaron a verse los resultados favorables de las medidas adoptadas, y en may-25 la inflación corre a un ritmo anualizado del 19,6%, aunque todavía el país no recupera el acceso a los mercados financieros internacionales y quedan dudas respecto a la sostenibilidad del esquema, especialmente teniendo en cuenta que el Gobierno debe cargar con el complicado historial en materia económica Argentina.

Como se mencionó a inicios del reporte, las ventajas de la estabilización, como la previsibilidad y el crédito de más largo plazo, van apareciendo solo gradualmente mientras que la forma de “funcionar” que tenía previamente la economía fue rápidamente desarticulada, generando un desafío a la hora de adaptarse. Básicamente, la inestabilidad precedente se caracterizó por la ganancia y pérdida de competitividad vía precios, mediante devaluaciones y apreciaciones cambiarias. En los períodos de devaluación, el tipo de cambio alto suplía las deficiencias estructurales del esquema al incrementar los precios de venta de las exportaciones y abaratar los costos de producción medidos en moneda extranjera. Al mismo tiempo, buena parte de la estructura económica local era preservada de la competencia internacional vía restricciones a las importaciones, generando bajos incentivos a competir e invertir.

Tipo de cambio real multilateral y bandas cambiarias en términos reales.

Fuente: elaboración propia en base a INDEC.

Por supuesto, la economía no podía continuar “funcionando” de la forma que lo hacía. A las devaluaciones seguían ciclos de desmejora de la competitividad, vía aumentos de precios al interior de la economía, que llevaban a una nueva ronda de devaluación, a la aceleración inflacionaria constante y un impacto en la calidad de vida local. En este marco, el Gobierno debió frenar el proceso y anclar el tipo de cambio como condición necesaria, junto con el ajuste fiscal y monetario, para bajar la inflación. Por otra parte, si bien desde abril el dólar es mayormente libre, siendo la excepción la operatoria de las empresas, el Gobierno monitorea de cerca la flotación vía las bandas cambiarias y la intervención en los mercados de futuros, que apuntan a mantener un tipo de cambio real estable. Es decir, el programa económico causó la baja de la inflación, pero al hacerlo eliminó también el único beneficio en términos de competitividad del esquema previo, siendo necesario buscar mejoras en otros aspectos no relacionados al tipo de cambio que procedemos ahora a analizar.

Por su parte, el subíndice de “Eficiencia Gubernamental” evaluó aspectos como las finanzas públicas, el sistema impositivo, la legislación para los negocios y el marco social e institucional. Aunque Argentina se ubicó en el puesto 67 de 69, se destacaron algunas mejoras, siendo la principal el resultado fiscal, en la que el país se ubicó en el puesto 43. Este avance responde al ajuste implementado por la actual administración, que permitió pasar de un déficit fiscal de -2,7% del PBI en 2023 a un superávit de 1,8% en 2024. Sin embargo, dado que la baja inicial del gasto se destinó mayormente a cerrar el rojo fiscal, la presión tributaria general continúa siendo alta (27,3% del PBI). Posiblemente, este es uno de los aspectos en los que el Gobierno continuará trabajando fuertemente dado que la solvencia y la credibilidad en materia fiscal son pilares de la actual administración. En ese sentido, ya comenzó la eliminación de algunos impuestos implementados en la emergencia de los últimos años como el Impuesto PAIS, desarrollo que es sin duda favorable y esperamos se profundice con la derogación de otros gravámenes distorsivos.

Evolución de precios externos – dic.21 = base 100.

Fuente: elaboración propia en base a INDEC, BCRA y Ámbito.

En este marco cobra sentido el desempeño que tuvo el país en el subíndice de Eficiencia Empresarial. El indicador evalúa variables como la productividad, el mercado laboral, el acceso al financiamiento, las prácticas de gestión y la cultura empresarial. Este índice ubicó a la Argentina en el puesto 58, lo que reflejó el entorno poco favorable para el desarrollo del sector privado. La mayor parte de lo logrado, que permitió avanzar 8 puestos en el ranking, tiene que ver con la normalización de la matriz de costos a partir de la liberalización de un comercio exterior extremadamente restrictivo que, junto con el ahora eliminado impuesto PAIS, encarecía bienes de capital e insumos claves para la producción. En ese sentido, si no se toman medidas restrictivas del comercio o se aumentan los aranceles (incluido el impuesto país), los valores de los bienes importados deben evolucionar acorde a su valor teórico, es decir el precio internacional (generalmente estable) multiplicado por el tipo de cambio. Se trata de un comportamiento que se empieza a corregir a partir de 2024 luego de que las siempre crecientes restricciones hicieran que, en el pasado, los productos importados aumentaran constantemente por encima de su referencia “teórica” antes comentada (SIRAS, impuesto PAIS, permisos para efectuar pagos al exterior, etc.).

A su vez, el costo del financiamiento en pesos se mantiene alto, con tasas de interés considerablemente por encima de la inflación y de la depreciación del dólar (+1,2% BADLAR vs inflación). De este modo, se ve afectada la posibilidad de reconversión de la producción e inversión en infraestructura, aunque, ciertamente, las elevadas tasas actuales no dejan de representar una mejora respecto al pasado cuando el estado acaparaba la mayoría del financiamiento bancario y el propio mercado de crédito en sus segmentos de largo plazo había desaparecido por el accionar de la inflación.

Entre las reformas estructurales que impulsa el gobierno, se encuentra en agenda la reforma laboral. En los últimos años hubo en el país una flexibilización laboral de hecho y desde 2016 el empleo informal creció un 24% y los monotributistas lo hicieron 39%. Por su parte los empleados estatales aumentaron un 10% y los privados solo un 2%. En ese sentido, el estancamiento del empleo privado es incluso anterior a 2016 y se inicia en 2012, pero a partir de 2016 se cuenta con estadísticas más consistentes para la comparación.

Gastos de capital (obras públicas) y educación – en porcentaje de participación en el gasto primario.

Fuente: elaboración propia en base a MECON e INDEC.

Finalmente, el subíndice de Infraestructura considera la disponibilidad de capital físico (puentes, caminos, puertos, energía, etc.), la tecnología (conectividad, comunicaciones, etc.), el desarrollo científico, la salud, el ambiente y el capital humano. Si bien es el área donde Argentina muestra su mejor desempeño relativo ubicándose en el puesto 54 (dos lugares por encima del año anterior), continúa siendo una debilidad estructural significativa frente a competidores internacionales. En ese sentido, en el marco del programa para ordenar las cuentas fiscales se realizaron importantes ajustes en el gasto en obra pública, tradicionalmente uno de los más “flexibles” y sencillos políticamente de recortar. Sin embargo, entra en controversia la utilización de los recursos estatales, mientras se destina la mayoría en gastos corrientes (67% para prestaciones sociales, 5% para subsidios económicos, 18% en gastos de funcionamiento, entre otros), queda relegada la inversión en infraestructura con un aporte de solo el 2%. Lo mismo sucede con el gasto en educación que alcanza solo el 4% entre universidades y aportes a las provincias.

Con la mayor estabilidad de cara a 2025, seguramente puedan observarse avances en el subíndice de Desempeño Económico, en línea con señales de recuperación en variables clave como la actividad económica (+5,8% i/a) y la inflación (1,5% en may-25). Además, el objetivo oficial de cerrar 2025 con un superávit primario de 1,6% del PBI plantea una meta ambiciosa que podría consolidar una mejora sostenida en la gestión de las cuentas públicas. Más allá del índice, la competitividad del sector agroindustrial argentino se da principalmente tranqueras adentro, pero debe contar con un entorno favorable para apuntalar su crecimiento.

En síntesis, como herramientas para aportar a la competitividad, el Gobierno plantea reformas estructurales y una progresiva eliminación de impuestos para disminuir la presión tributaria. Haber descartado la mejora de la competitividad vía tipo de cambio generó un inconveniente para las empresas, ya que con la inestabilidad macroeconómica precedente se veían imposibilitadas en avanzar en otras vías para ser más competitivas. La adaptación a esta nueva situación no vino de la mano de políticas que ayudaran a compensar este cimbronazo inicial y que permitieran un camino hacia la exploración de otros tipos de competitividad. De esta manera, es posible que un grupo de empresas logren el proceso de adaptación mientras que otras queden en el camino. En este marco, la expansión del comercio multilateral, como en el caso de las exportaciones de menudencias vacunas a China, surgen como una necesidad para el bienestar del esquema económico planteado. De este modo, el Gobierno inicialmente centró su atención en las urgencias macroeconómicas, con la mayor estabilidad lograda resulta necesario una mayor atención a la “microeconomía”.

Precio disponible de la soja – en ARS constantes.

Fuente: elaboración propia en base a A3 (ex MATBA).

La situación en el sector agrícola

En este marco, el sector agropecuario se ve afectado no solo por las limitaciones estructurales de la economía argentina sino también por ya casi 100 años de medidas discriminatorias prácticamente ininterrumpidas. En efecto, de acuerdo con Agrimonitor del BID, en 2023, las medidas y políticas sectoriales implicaron una transferencia de USD 6.320 millones desde los productores hacia el estado, siendo Argentina el único país de Ámerica cubierto por la iniciativa que desincentiva la producción agropecuaria en lugar de apoyarla.

Más en detalle, producto del comportamiento del nivel de precios y los costos, la rentabilidad agrícola proyectada es baja, incluso, pese a que las condiciones agronómicas en las principales zonas productivas son buenas, con lluvias que propiciaron la recarga de los perfiles y dejaron un buen punto de partida para campaña 25/26. Del lado de los ingresos, las cotizaciones futuras de los commodities agrícolas no muestran valores atractivos comparado contra campañas anteriores (dadas las altas relaciones stocks consumo y una oferta global relativamente abundante, traccionada por Estados Unidos y Brasil). En este contexto, los precios en dólares vienen teniendo una tendencia bajista, con las posiciones futuras entre 15 y 20 % por debajo del promedio de los últimos cinco años, a lo que se añaden dinámicas locales, como la citada apreciación cambiaria y la continuidad de las retenciones. Así, el precio en pesos constantes recibido por los productores, que muestra su poder adquisitivo en relación a una canasta de bienes del resto de la economía, se encuentra entre los peores registros de la serie.

Por el lado de los costos, a partir de la normalización del comercio internacional y la eliminación del impuesto PAIS, los precios de los insumos y los bienes de capital comenzaron un proceso de realineación a sus valores internacionales, más rápido en el caso de los primeros que de los segundos que aún deben seguir corrigiendo. Los fertilizantes pasaron de estar 42% más caros que en Brasil en 2023 a una diferencia de 4% en la actualidad. Por otro lado, la apertura a la importación de maquinaria agrícola usada profundizo el proceso, aún inconcluso, de regularización en sus precios que venían de aumentar significativamente entre dic-21 y dic-23.

Por otro lado, un buen ejemplo de cómo la volatilidad cambiaria maquillaba las carencias estructurales son los costos logísticos: respecto al promedio de los últimos 5 años, se necesita un 45?% más de soja para cubrir la tarifa de referencia de CATAC para un flete de 350 km que sigue transitando sobre la misma infraestructura deficiente.

Proyección de resultados operativos trigo/soja – 2da campaña 25/26.

MapaEl contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Fuente: elaboración propia en base a RADAR Agrícola CREA.

Considerando todos estos factores, el Radar Agrícola CREA para la secuencia de cultivos trigo/soja 2da, proyecta que el 23% de los cultivos del país se encuentran con resultados operativos neutros y el 64% con pérdidas (asumiendo rindes en línea con el promedio de las ultimas 5 campañas). Es decir, dado el supuesto de rindes “normales”, el problema radica en una estructura de ingresos y costos que compromete el negocio. En este marco, es clave profundizar la agenda de reformas microeconómicas que el Gobierno viene llevando adelante para devolver la rentabilidad al sector, siendo un punto crítico la eliminación de los derechos de exportación. Se trata de un tributo fuertemente distorsivo, que grava ingresos en lugar de ganancias, rompe las relaciones entre los insumos y los granos, reduce fuertemente el incentivo a invertir y castiga en mayor medida a las áreas más alejadas del puerto. Además, sus efectos hoy son especialmente graves dado que no son moderados ni por el tipo de cambio ni por los precios internacionales.

La potencialidad pérdida para el país puede verse no sólo en el progresivo rezago respecto al principal competidor regional, Brasil, sino también comparando con la dinámica de otros sectores dentro del propio agro, que captan más rápidamente los beneficios de la estabilidad y no tienen derechos de exportación. En efecto, nuestra edición de mar-24 de la encuesta SEA CREA mostró que solo un 16% de los productores agrícolas consideraba que era un buen momento para realizar inversiones frente a un 64% de los productores de leche que evaluaba al momento para invertir como favorable.

Evaluación del momento para realizar inversiones – % de empresas.

Fuente: elaboración propia en base a SEA CREA.

En suma, en el nuevo contexto de mayor estabilidad emergen los desafíos antes ocultos por las urgencias del corto plazo y el alto tipo de cambio que, en última instancia, era un reflejo de los desequilibrios macroeconómicos. De esta manera, parece abrirse una nueva etapa donde es necesario trabajar en la agenda, largamente postergada, reformas microeconómicas, regulatorias e impositivas que doten de competitividad genuina a la economía en general y al sector agropecuario en particular.

Primicias Rurales

Fuente: Informe Macroeconómico CREA

Evolución de las exportaciones del complejo lácteo argentino: se sostuvo el valor

Evolución de las exportaciones del complejo lácteo argentino: se sostuvo el valor

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, martes 8 julio (PR/25) —  A pesar de una mayor producción, el volumen exportado de lácteos en los primeros cinco meses del año registró una caída interanual del 8%. No obstante, la mejora en los precios internacionales permitió sostener el valor de las exportaciones argentinas.

1-    Exportaciones de lácteos de Argentina

Para la economía argentina, las exportaciones de productos del sector lácteo implican el ingreso anual de varios cientos de miles de dólares. En los últimos cuatro años, el valor total anual de las exportaciones de toda la cadena superó los U$S 1.000 millones, mientras que en 2011 registró un máximo de U$S 1.500 millones. En este marco, la suspensión de las retenciones a los productos lácteos en octubre de 2023 y su posterior eliminación en agosto de 2024 resultó un factor clave para el complejo, dado que contribuyó a mejorar las condiciones de competitividad en el sector externo, impulsó la demanda de leche de Argentina y permitió sostener el precio pagado a los productores. Como consecuencia, durante el año 2024, el volumen de exportaciones de lácteos logró un incremento interanual del 10%, a pesar de una caída en su producción.

Sin embargo, en lo que respecta a este año, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) advierten que las exportaciones del sector lácteo totalizaron 130.600 toneladas en los primeros cinco meses de 2025, lo que representa una caída del 8% respecto al año anterior y se ubica 1% por debajo del promedio de los últimos cinco años. Este recorte se evidencia a pesar del buen desempeño productivo del sector, el cual se detalló en el artículo “Panorama del sector lácteo en Argentina” del pasado 13 de junio, lo que sugiere que la caída en el volumen exportado responde principalmente a una recuperación en el consumo interno así como a condiciones del mercado internacional. De esta manera, los datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) muestran que los despachos al exterior en lo que va del año representaron el 27% de la producción láctea argentina, frente a más del 32% registrado en igual período de 2024. A pesar de ello, el valor total de las exportaciones del sector lácteo entre enero y mayo ascendió a U$S 494 millones, registrando un incremento del 1% respecto al año anterior y del 9% respecto al promedio.

Desagregando por producto, se advierte que la leche en polvo fue el principal producto lácteo exportado por Argentina en los primeros cinco meses del año, acaparando el 40% de los despachos al exterior del complejo. Cabe mencionar que la participación de este producto ha disminuido con el paso de los años, ya que supo alcanzar el 70% del total a principios del siglo, y ha cedido protagonismo frente a las exportaciones de queso y suero. Así, de enero a mayo de este año, los despachos al exterior de estos dos productos representaron el 28% y el 23%, respectivamente, del volumen total exportado por el sector.

En cuanto al destino de las exportaciones, se destaca que el mercado externo de lácteos se mantuvo concentrado: en los primeros cinco meses del año, el 70% de los envíos al exterior tuvo como destino sólo cuatro países. De hecho, el principal socio comercial del complejo lácteo fue Brasil, que recibió el 42% de los envíos de lácteos argentinos. Detrás del gigante sudamericano se posicionó Argelia, con el 12% de los despachos, en tanto China y Chile dieron cuenta del 10% y el 6% de las exportaciones, respectivamente. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que una porción considerable (27%) de los destinos de las exportaciones lácteas argentinas se desconoce, debido a la aplicación de la normativa del secreto estadístico por parte del INDEC.

2-    Cotizaciones y panorama internacional.

Teniendo en cuenta la caída en el volumen de exportaciones del sector lácteo en los primeros cinco meses del año, el aumento en el valor de los despachos se explica por un alza en los precios de los productos. Según datos publicados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), el precio de exportación de la leche en polvo entera se mostró al alza durante el último año y medio, acumulando un incremento del 32% desde noviembre de 2023. De esta manera, el precio FOB de este producto a mayo de 2025 se estima en U$S 4.185 / tonelada, muy por encima del promedio histórico de U$S 3.570.

En lo que respecta al precio de exportación del queso, tomando como referencia el queso mozzarella, se evidencia asimismo una tendencia alcista desde finales de 2023, con una recuperación del 26% desde el piso alcanzado en diciembre de aquel año. Según el último dato disponible, el precio FOB de este producto lácteo se posicionó en U$S 4.722 / tonelada, 21% arriba del precio histórico promedio de U$S 3.900. Finalmente, el precio de exportación del suero mostró un comportamiento más errático en los últimos meses, aunque también se posiciona 14% por encima del precio histórico promedio, con una cotización FOB de U$S 1.821 / tonelada a mayo de 2025.

El incremento en el precio de exportación de los lácteos argentinos encuentra respaldo en un contexto internacional de mayor demanda que impulsa las cotizaciones. El índice de precios de productos lácteos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que refleja la evolución mensual de los precios internacionales de los principales productos lácteos comercializados en el mundo, resultó de 153,5 puntos en el mes de mayo, registrando un incremento del 37% desde el piso alcanzado en septiembre de 2023, y acercándose al valor máximo histórico de 158,2 puntos alcanzado en julio de 2022.

Según información del organismo, este incremento se debe a precios internacionales históricamente altos para la manteca, que encuentran sostén en la fuerte demanda de Asia y Medio Oriente debido a una escasez de suministro en Australia. Asimismo, el precio de la leche en polvo entera y descremada ha mostrado un importante repunte en el último año y medio, a causa de grandes compras de China y un limitado crecimiento de la oferta, mientras que el precio del queso se vio apuntalado por una demanda sostenida del sector gastronómico, principalmente en Asia, y una escasa disponibilidad de suministros en la Unión Europea debido a condiciones meteorológicas adversas.

Por su parte, el informe más reciente del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) destaca una transformación en la demanda global de productos lácteos, con consumidores inclinándose hacia bienes de mayor valor y contenido proteico, con miras a una mejor nutrición, un mayor bienestar y un incremento del rendimiento físico. Esto se evidencia en el auge del concentrado de proteína de suero de leche de alta calidad, cuyas exportaciones internacionales crecieron un 17% interanual en 2024, superando el incremento del 4% de otros productos de suero. La demanda de proteína de suero de leche de alta calidad es especialmente elevada en mercados asiáticos, y Estados Unidos se mantiene como el mayor proveedor global, con exportaciones a China duplicándose con creces entre 2023 y 2024.

En cuanto a las proyecciones para lo que resta del año, el organismo internacional prevé un crecimiento modesto del 0,4% en la producción de leche fluida por parte de los principales exportadores, destacándose una recuperación productiva en Argentina, Australia y Nueva Zelanda, en contraste con una caída en la Unión Europea. Respecto al queso, se prevé un crecimiento del 1,5% en las exportaciones totales de los principales países para 2025, con el liderazgo de la Unión Europea, que prioriza esta categoría por su alta rentabilidad y una sólida demanda internacional. Para la manteca, se anticipa un crecimiento del 1,8% en las exportaciones, impulsado por una recuperación de la demanda en mercados como China, donde el consumo aumentará un 6%, y destacándose Nueva Zelanda como proveedor clave. Por último, en lo que concierne a la leche en polvo, se pronostica una disminución del 1,8% en las ventas externas de leche en polvo descremada durante 2025, debido a que algunos de los principales países productores están priorizando la elaboración de otros productos con mayores márgenes, como el queso. Por el contrario, se pronostica un incremento del 2,2% en las exportaciones de leche en polvo entera, debido a una mayor demanda de importación de Argelia, Indonesia, y otros países del sur de Asia.

Finalmente, los datos del USDA destacan que Brasil, principal comprador de productos lácteos argentinos, aún se encuentra lejos de alcanzar la autosuficiencia en la producción e industrialización de leche, por lo que es esperable que la demanda de leche en polvo y quesos argentinos se mantenga elevada en el futuro cercano. Esta situación resulta clave para el desempeño exportador del sector y para el sostenimiento de precios, consolidando una oportunidad estratégica para la lechería argentina.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal