Ricardo Alfonsín será el embajador argentino en España

Ricardo Alfonsín será el embajador argentino en España

Buenos Aires, 4 febrero (PR/20) — Ricardo Alfonsín será el embajador argentino en España. En Madrid, Alberto Fernández le dio la novedad al rey Felipe VI y al jefe del gobierno, Pedro Sánchez. Infobae lo anticipó ayer. El hijo del ex presidente radical primero rechazó el cargo, pero en el Gobierno lograron convencerlo

Por Silvia Mercado

Alberto Fernández llegó hoy a España como parte de su intensa agenda europea y a su llegada terminó con una de las incógnitas que develaron el mundo diplomático desde que llegó a la Presidencia: tal como anticipó Infobae, el próximo embajador será Ricardo Alfonsín, tal como se lo informó él mismo al rey Felipe VI, y al jefe del gobierno español, Pedro Sánchez.

“Mandaré el plácet el fin de semana”, les dijo el Presidente a ambos. El Rey, específicamente, le dijo que conoce al hijo del primer presidente de la democracia desde que eran chicos y, como dato curioso, comentó que en el Palacio Real trabaja alguien que se llama Alfonsín.

El sí de “Ricardito” no pudo llegar en mejor momento. No sólo por el vínculo cultural indisoluble entre ambas naciones, sino también porque se trata del segundo país con más inversiones en el nuestro, detrás de los Estados Unidos.

Ricardo Alfonsín, hijo del primer presidente de la democracia recuperada (con quien tiene un parecido físico notable), es un férreo crítico de la alianza que su partido, la UCR, realizó con el PRO y la Coalición Cívica, y su perfil coincide con el que buscaba Alberto Fernández como embajador en España: “Queremos un político que muestre la apertura y el diálogo de nuestro gobierno”, se le explicó a Infobae hace semanas.

Uno de los candidatos que sonaba como embajador en España era Emilio Monzó, otro crítico de la gestión de Cambiemos. Pero el ex presidente de la Cámara de Diputados negó enfáticamente esa posibilidad, ya que está decidido a hacer política en la provincia de Buenos Aires y dentro del PRO.

Allí empezó a barajarse la posibilidad de que apareciera “un tapado”. Y si bien Alfonsín en distintas oportunidades negó que fuera a aceptar algún cargo, argumentando que será más útil al país desde afuera del Gobierno, la persistencia presidencial logró el objetivo.

Además de Monzó, otros nombres que circularon fueron el de Leandro Sigman (hijo del empresario Hugo Sigman), quien a través de voceros expresó que no le interesaba la posición; Eduardo Duhalde, que por motivos de salud rechazó de plano esa responsabilidad, y también se había hablado del regreso de Carlos Bettini, aunque en este caso se informó que no hubo ofrecimiento porque el vínculo del ex embajador es muy sólido con Felipe González, muy crítico de Sánchez.

Primicias Rurales

Fuente: Infobae

CRA sostiene que «a este gobierno tampoco parece importarle la lechería»

CRA sostiene que «a este gobierno tampoco parece importarle la lechería»

Buenos Aires, 23 enero (PR/20) — Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) sostiene hoy en un comunicado que «a este gobierno tampoco parece importarle la lechería».

La entidad señaló que «el gobierno asumió hace un mes y medio y aún no hay definiciones en la política lechera que se llevará adelante y solamente genera preocupación».

Por otra parte graficó que «los productores estamos ordeñando a ciegas y sin sistema de comercialización, que se ajuste a derecho».

«Pareciera ser que a esta gestión tampoco le interesa la lechería, con el arraigo rural que conlleva».

Además expresó que «siendo un alimento tan importante y esencial para la nutrición de las personas y los niños, seguimos sin política a mediano y largo plazo, sustentable en el tiempo para potenciar a la lechería, en la que el gobierno de turno debe actuar como coordinador de la misma».

«El crecimiento vendrá de la mano de inversiones y las inversiones se harán si hay reglas de juego comerciales claras para que entren más jugadores y no sigamos perdiendo los que quedan, como lo viene demostrando el OCLA (Observatorio de la Cadena Láctea Argentina)», precisó el mensaje institucional.

Indicó que «CRA tiene propuesta, como también la tienen otras entidades y sector industrial, si no se convoca a todos a un verdadero plan de negocio estratégico, seguiremos viendo el cierre de tambos y la reducción del rodeo lechero».

«La lechería es un caso testigo para lograr que otras economías regionales que padecen la falta de reglas de juego comerciales la tengan. Para esto necesitamos la coordinación de la administración de turno, estamos listos para la tarea, el tiempo urge», añadió CRA, que preside el tambero entrerriano, Jorge Chemes.

Primicias Rurales

Fuente: CRA

Difícil equilibrio al repartir los cargos

Difícil equilibrio al repartir los cargos

A un mes de su asunción, continúan las negociaciones por los ministerios que permanecen vacantes. Pero el Presidente ya oficializó decenas de nombramientos en el Estado para retribuirles el apoyo a sus principales socios:

Cristina Kirchner, Sergio Massa y los gobernadores e intendentes bonaerenses del PJ. También hubo guiños a los gremios, los movimientos sociales y Roberto Lavagna.

Al diseñar su esquema de gestión, Fernández reservó los lugares centrales de la administración nacional para dirigentes de su extrema confianza. Es el caso del secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, o del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, «alter ego» del Presidente, la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, una escudera de Fernández. Otros «albertistas» ocupan cargos sensibles: Matías Kulfas (Producción); Marcela Losardo (Justicia); Felipe Solá (Cancillería) y Claudio Moroni (Trabajo). En el área económica también hay hombres cercanos al Presidente, como Miguel Pesce (Banco Central) y Guillermo Nielsen (YPF).

Cristina Kirchner, principal aliada de Fernández, no solo acumuló poder en el Congreso, sino que también tiene representantes en el Gabinete, como Eduardo De Pedro (Interior), Agustín Rossi (Defensa) o Juan Cabandié (Ambiente), y ostenta el dominio de las cajas más importantes del Estado. En paralelo, ganó influencia en áreas clave de la Justicia y de inteligencia.

Asimismo, en el reparto de cargos, La Cámpora se quedó con la conducción de PAMI, donde manda Luana Volnovich, y la presidencia de Aerolíneas Argentinas, con Pablo Ceriani. En la órbita de la AFIP, la exsenadora Virginia García tomó las riendas de la Dirección General Impositiva (DGI). En tanto, Laura Alonso fue designada secretaria de Inclusión Social; María Florencia Carignano, directora nacional de Migraciones, y Josefina Kelly Neila, como secretaria en el Ministerio de las Mujeres, a cargo de Elizabeth Gómez Alcorta, exabogada de Milagro Sala.

Otros leales a Cristina Kirchner volvieron a ocupar altos cargos en el Estado con Fernández, como Mercedes Marcó del Pont (AFIP), Alejandro Vanoli (Anses), Carlos Zannini (Procuración del Tesoro) y Martín Sabbatella (Acumar).

El kirchnerismo también ubicó a sus espadas en áreas estratégicas. Martín Mena es el número dos de Losardo en la cartera de Justicia y Cristina Caamaño quedó al frente de la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Además, Gerónimo Ustarroz desembarcó en el Consejo de la Magistratura, Félix Crous fue seleccionado para encabezar la Oficina Anticorrupción (OA) y Mariana Quevedo, para ser vicetitular de la Unidad de Información Financiera (UIF).

Sergio Massa, que preside la Cámara de Diputados, recuperó terreno. Mario Meoni fue designado para conducir el Ministerio de Transporte y la designación de su esposa, Malena Galmarini como titular de Aysa.

Varios dirigentes massistas quedaron al frente de puestos importantes del organigrama: Martín Marinucci (Trenes Argentinos); Damián Contreras (Desarrollo de Capital Humano Ferroviario); Ricardo Lissalde (Administración de Infraestructura Ferroviaria S.E.); y José Arteaga (CNRT).

A su vez, Massa exhibe a Diana Saiegh, presidenta del Fondo Nacional de las Artes, y Javier Faroni, director en Aerolíneas Argentinas. Si bien aún no se oficializó, Claudio Ambrosini, asesor e histórico vocero del tigrense, presidiría el Enacom y Mónica Litza sería vice del Correo Argentino.

Como Massa, los gobernadores del PJ recuperaron espacio y se quedaron con algunos casilleros, pero tuvieron mucho menor injerencia que Cristina. Luis Basterra, ligado a Gildo Insfrán (Formosa), fue nombrado ministro de Agricultura. Y Sergio Uñac (San Juan) logró colocar a Alberto Valentín Hensel como secretario de Minería, y a Sylvia Gimbernat, como subsecretaria de Política Minera.

Juan Manzur (Tucumán), quien pretendía influir en el área de Salud, puso a Jorge Neme como secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería. En tanto, Gustavo Bordet (Entre Ríos) ubicó a Enrique Cresto como titular del Ente Nacional de Obras Hídricas y de Saneamiento (Enhosa). Y dos hombres ligados al senador cordobés del PJ, Carlos Caserio, desembarcaron en la cartera de Meoni: Walter Saieg (Secretario de Gestión de Transporte) y Gabriel Bermúdez (Subsecretario de Transporte). En el Ministerio de Turismo hay representantes de Catamarca y Santiago del Estero, como Yanina Martínez (secretaria de Promoción Turística) y Ricardo Sosa (secretario ejecutivo del INPROTUR). La gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, tiene aliados en Desarrollo Social, como Mirta Soraire o Gabriel Lerner.

Entre los intendentes bonaerenses del PJ que llegaron a la Casa Rosada se destacan Gabriel Katopodis, ministro de Obras Públicas, y Leonardo Nardini, vice de Aysa.

En el diseño de su gobierno, Fernández le hizo guiños a Lavagna, a quien tienta para presidir el Consejo Económico Social. Convocó a Marco Lavagna para que se siente en el sillón del Indec, y Zenón Biagosch, del riñón del exministro, en el directorio del Banco Central. Hay más casos: Rodolfo Gil será embajador en Portugal, y Matías Tombolini, excandidato porteño del lavagnismo, quedó como vice del Banco Nación. En el nuevo organigrama del Estado también aparecen varios randazzistas.

El reparto de cargos entre los sindicatos fue pobre y dispar, aunque hubo un sector claramente favorecido: Los Gordos, que lideran Héctor Daer, jefe de la CGT, y el mercantil Armando Cavalieri, ambos rivales de Moyano. Ubicaron a Alberto Tomassone, abogado del Sindicato de Empleados de Comercio, como virtual número dos de Moroni en Trabajo. En otro cargo estratégico de esa cartera, como la Dirección de Asociaciones Sindicales, el taxista Omar Viviani puso a Mónica Rissotto, abogada de su sindicato.

Por último, Fernández también les hizo lugar a las organizaciones sociales, privilegiando al Movimiento Evita. Dos referentes de esa agrupación fueron designados en el Gabinete: Emilio Pérsico, secretario de Economía Social, y Fernando «Chino» Navarro, secretario de Relaciones Parlamentarias.

Fuente: La Nación

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Alberto Fernández juró como presidente de la Nación

Alberto Fernández juró como presidente de la Nación

Buenos Aires, 10 diciembre (NA) — Alberto Fernández juró este mediodía como Presidente de la Nación frente a la Asamblea Legislativa y la Argentina tiene nuevo mandatario por los próximos cuatro años.
Acto seguido, Cristina Kirchner juró como Vicepresidenta de la Nación, ante legisladores, gobernadores, intendentes, jueces y líderes internacionales.
En una ceremonia presidida por la vicepresidenta saliente Gabriela Michetti, Fernández finalizó su juramento con: «Que Dios y la Patria me lo demanden».
A su turno, Cristina Kirchner juró: «Que Dios, la Patria y y el pueblo, como siempre, me lo demanden».

Traspaso

El presidente Alberto Fernández recibió este mediodía de manos del saliente Mauricio Macri el bastón y la banda, atributos de mando, tras jurar como mandatario por los próximos cuatro años.
«Suerte», le deseó Macri a Fernández al darle un abrazo tras colocarle la banda presidencial en el recinto de la Cámara de Diputados.
Luego de la jura de Fernández y de Cristina Kirchner, Macri ingresó al recinto para cumplir con la entrega de los símbolos, y tuvo un seco saludo con la ex presidenta.
Tras cumplir con su tarea, abrazó a Fernández, saludó a Sergio Massa y no se despidió de la flamante vicepresidenta.

NA

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Las últimas horas de Mauricio Macri en el poder: una agenda pensada para saldar distancias y reparar heridas

Las últimas horas de Mauricio Macri en el poder: una agenda pensada para saldar distancias y reparar heridas

Por Silvia Mercado
Buenos Aires, 10 diciembre (PR/19) — El lunes almorzó con los aliados de la coalición Juntos por el Cambio, se despidió de los empleados de la Casa Rosada, fue a la asunción de los ministros porteños y organizó un asado en la residencia de Olivos

Como si no quisiera dejar heridas sin reparar ni distancias sin saldar, Mauricio Macri se organizó una agenda prolífica en actividades para despedirse de cada una de las personas que estuvieron más o menos cerca de los cuatro años como Presidente. Se acercó personalmente a la Sala de Periodistas de la Casa Rosada para conversar unos minutos con mayor libertad que la habitual, almorzó con lo aliados de la coalición Juntos por el Cambio en el salón comedor que está al lado del despacho presidencial.

Incluso mantuvo reuniones emotivas con la vicepresidenta saliente Gabriela Michetti, con el senador Federico Pinedo, con algunos funcionarios que pudieron sentirse heridos por algún destrato en ciertos momentos de tensión, y hasta organizó un brindis de despedida a los empleados en el Patio de las Palmeras.

Distendido, cumpliendo anticipadamente con los ritos del duelo, fue recorriendo una a una su agenda de despedida, puntual, igual que siempre. Lo que nadie pudo explicarse es si esos rituales que cumplió estrictamente fueron el anticipo de que espera volver o de que son la despedida para siempre.

La obsesión con la que fue buscando el encuentro, la mirada con cada uno para tratar de acercarse de un modo que quizás no pudo realizar en los días de incertidumbre que lo tuvieron a mal traer, impide saber qué piensa efectivamente de su futuro, más allá de lo que pueda decir en declaraciones periodísticas como las que realizó ayer por la mañana en la Sala de Periodistas, donde mostró que tenía muchas ganas de hablar y de acercarse a los periodistas de un modo con el que tal vez no lo había podido hacer hasta ese momento.

Sin embargo, sus asesores buscaron sacarlo rápidamente. Cada vez que él decía algo interesante, su vocero quería retirarlo, quizás porque ya habían negado la posibilidad de entrevistas. El, como otras veces, quería seguir hablando pero -finalmente- aceptó mansamente retirarse.

El mundo que rodea a Macri en los últimos días es curioso, protegido por funcionarios que pretenden evitar que se deprima o le hagan sentir que el esfuerzo de haber llegado a la Casa Rosada fue en vano, ya que no logró ninguno de los objetivos importantes que se propuso.

Un protagonista excluyente es Rosendo Grobocopatel, hijo del “rey de la soja” y joven asesor del jefe de Gabinete saliente, Marcos Peña, que no solo le llevó a su despacho un grupo de tuiteros que fueron activos promocionando las marchas que le permitieron irse con un alto porcentaje de respaldo electoral, sino que ingresó el sábado a la Plaza de Mayo liderando un grupo de jóvenes que banderas amarillas que tenían el logo de la “JPro” y portaban los clásicos bombos peronistas de los que abjuraron por años.

Grobocopatel también fue el responsable principal de cargarlo sobre sus hombros a Macri cuando terminó el acto de despedida que se hizo el sábado, para dejar instalado en el relato del Gobierno saliente que no solo se fue con una Plaza llena sino con “el Presidente en andas”.

El almuerzo con los socios de Juntos por el Cambio también fue especial. Fue armado puntillosamente por Peña (que prefirió no formar parte del encuentro), que buscaba mostrar el respaldo de la coalición al Presidente saliente. Fue exitosa la convocatoria hasta cierto punto, ya que vino el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, y el de Corrientes, Gustavo Valdés, pero no hubo forma de que se formara parte del encuentro el ex gobernador mendocino, Alfredo Cornejo.

Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Miguel Angel Pichetto, Mario Negri, Luis Naidenoff, Cristian Ritondo, Humberto Schiavoni, Maximiliano Ferraro y Juan Manuel López, degustaron lo que parecía una pizza individual o un omelette abierto, dijeron presente, se sacaron la foto y se mostraron afectivos con Macri. Después del saludo a los empleados, Macri se dirigió al edificio Uspallata, sede del Gobierno porteño, que él mismo inauguró antes de ganar la presidencial en el 2015.

Y se dirigió directamente a la Residencia de Olivos por última vez, a recibir a los ministros y asesores principales con un asado especial, aunque no se quedó a dormir, ya que se mudó el fin de semana a la Quinta Los Abrojos, en Malvinas Argentinas.

Ese será su hogar permanente hasta que compre alguna casa por la zona de Vicente López. Allí desayunará hoy martes 10 de diciembre, tomará el helicóptero presidencial que lo llevará a Casa Rosada por última vez y se dirigirá al Congreso de la Nación.

Luego de la jura de la fórmula presidencial ante la Asamblea Legislativa, Macri le dará los atributos del mando a Fernández y se retirará en su auto particular, para volver a Los Abrojos. Allí, estará esperándolo su familia con amigos para almorzar. Se habrá sacado una dura carga de su espalda y deberá ponerse a pensar con más detalle cómo planificar su vida desde el llano.

INFOBAE

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En cuatro años, Macri se diferenció del kirchnerismo e hizo un cambio radical en la política exterior del país

En cuatro años, Macri se diferenció del kirchnerismo e hizo un cambio radical en la política exterior del país

Buenos Aires, 8 diciembre (NA) — El gobierno del presidente saliente Mauricio Macri puso el foco de su gestión en las Relaciones Exteriores, con el propósito de generar nuevos acuerdos comerciales y un cambio radical respecto de lo que fue la administración de Cristina Kirchner.
En ese sentido, el Ejecutivo buscó mejorar la desgastada relación bilateral con Estados Unidos, lo que derivó en que luego de 17 años un jefe de Estado estadounidense visitara la Argentina.
Entre los principales puntos de su política exterior, que contó con el comando de los cancilleres Susana Malcorra y Jorge Faurie, se pueden incluir: la aprobación del Reino Unido para que volvieran a realizarse los vuelos directos a Malvinas y la identificación de los soldados argentinos caídos en el archipiélago.
Además, la realización de la Cumbre del G20 en noviembre de 2018 permitió recibir en Buenos Aires a los mandatarios más influyentes del mundo, y alcanzar un Acuerdo de Asociación Estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea.
Desde su campaña presidencial en 2015, Macri afirmó que Argentina se encontraba «desconectada del mundo», por lo que en reiteradas oportunidades argumentó que había que «recuperar las alianzas tradicionales» con Estados Unidos y las potencias europeas.
Ante la decisión de restablecer vínculos con los organismos financieros internacionales y con los países del Primer Mundo, el líder del PRO persiguió recomponer la relación con el FMI y acercarse a Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, China, Rusia y los países árabes.
Como consecuencia, Argentina dejó de lado la política de integración regional por una de alineamiento con Estados Unidos y potencias europeas.
Una de las decisiones más cuestionadas al gobierno de Cambiemos fue la idea de «explorar el diálogo» en la relación con Gran Bretaña, y establecer un «paraguas» respecto a la soberanía sobre las Islas Malvinas, lo que generó el descontento de varios sectores de la oposición.
En tanto, otro de los puntos que se llevaron las miradas en el ámbito internacional fue la postura que adoptó la Casa Rosada sobre Venezuela, ya que condenó al modelo chavista que comanda Nicolás Maduro, al que responsabilizó de la «compleja» situación que atraviesan los venezolanos.
El hecho más visible del cambio en las Relaciones Exteriores fueron las múltiples visitas oficiales que realizaron al país distintos de jefes de Estado desde que Macri llegó al poder, entre los que se destacan el presidente de Francia, Francois Hollande, y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, entre otros.

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