Buenos Aires, 20 julio (PR/23) — En la primera semana de junio se dio inicio al relevamiento de precampaña de girasol para el ciclo 2023/24. Desde entonces y hasta la fecha, se ha ido registrando semanalmente la tendencia en la intención
de siembra para el nuevo ciclo de la oleaginosa, cuya ventana óptima se extiende en promedio desde mediados del mes de agosto en las regiones del norte del país, hasta fines de noviembre en el sur del área agrícola.
El escenario inicial refleja una tendencia negativa en términos de área a implantar para el cultivo de girasol.
Esta situación se debe principalmente a una relación insumo-producto desfavorable, ocasionada por la baja de los precios de la oleaginosa. Además, la perspectiva climática de un año con mayores precipitaciones durante primavera-verano llevaría a los productores a optar por otros cultivos de gruesa.
Sin embargo, es importante destacar que en el núcleo girasolero del norte existe una preocupación adicional debido a la escasa humedad de los perfiles del suelo, lo cual podría afectar la siembra del girasol en esa región.
Frente a este panorama se proyecta una superficie total destinada al girasol de 1.950.000 hectáreas para la nueva campaña, sujeta a la evolución del contexto económico y a la ocurrencia de precipitaciones durante la ventana de siembra.
En términos relativos, la actual proyección refleja una disminución interanual del área sembrada del 11% (es decir, unas 250.000 hectáreas por debajo del ciclo
previo) y un incremento del 11% en comparación al promedio del último quinquenio.
ESTIMACIÓN DE ÁREA
La información obtenida en el relevamiento de Pre-Siembra de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires presenta una clara intención de baja en el área destinada a girasol, dado la desfavorable relación insumo-producto.
Sin embargo, y al igual que durante las dos últimas temporadas, el cumplimiento de esta intención de superficie a implantar quedará principalmente ligada a la evolución de las precipitaciones y de las variables de mercado antes y durante la
ventana de siembra.
La ventana de siembra en los núcleos girasoleros del centro y norte del área
agrícola (región NEA y Centro-Norte de Santa Fe) se desarrolla entre la segunda quincena de julio y la primera quincena de septiembre.
El escenario actual presenta una baja reserva hídrica en el perfil y un bajo
contenido de humedad en el estrato superficial. Por lo tanto, la siembra actual dependerá exclusivamente de la ocurrencia de lluvias que acondicionen los primeros centímetros del suelo, al menos como para asegurar la emergencia en una primera instancia. Se requerirán, en ese caso, eventos moderados a abundantes que acompañen el crecimiento del cultivo y las posteriores etapas de definición de rendimiento.
Por otro lado, en el centro del área agrícola donde se están realizando los barbechos previos a la siembra de la oleaginosa, los niveles de humedad son heterogéneos.
Hacia el oeste, en las provincias de Córdoba y San Luis, aún se relevan sectores con niveles hídricos regulares por lo cual son necesarias lluvias
durante el invierno para asegurar la correcta implantación de los cuadros presupuestados para la campaña 2023/24.
Finalmente, sobre la franja sur de la región productiva nacional, las reservas hídricas de este núcleo girasolero se encuentran en niveles óptimos, reportándose incluso algunos excesos en el Sudeste de Buenos Aires. Aunque aún estamos a varios meses del inicio de la ventana de siembra ideal en este sector del país, ya se registra una merma en la intención de siembra con respecto a la campaña previa.
La ventana de siembra promedio para esta región se ubica entre la segunda quincena de octubre y la primera quincena del mes de diciembre.
ESCENARIO CLIMÁTICO
El inicio del otoño estuvo marcado por una paulatina recuperación de las reservas hídricas a lo largo del área agrícola nacional. Esta recuperación registrada es espacialmente heterogénea ya que encontramos zonas como el oeste del área agrícola con niveles de humedad por debajo de los óptimos y hacia el este del país situaciones de excesos hídricos puntuales.
Esta variabilidad en las condiciones de humedad provoca también que las lluvias necesarias para iniciarla siembra de la oleaginosa y abastecer la demanda del cultivo en las primeras etapas fenológicas, sean diferentes en cada zona PAS.
Nuestro último informe agroclimático estacional, menciona que la anomalía de lluvias se mantendrá en valores superiores a los valores normales en el norte del área agrícola nacional.
Este fenómeno coincidiría con la ventana de siembra ideal del núcleo girasolero representado por las zonas NEA y Centro-Norte de Santa Fe. En el centro este del país, las lluvias tendrían registros cercanos a los normales, por lo cual serán necesarias nuevas precipitaciones en la primavera para asegurar una humedad óptima en los primeros centímetros del suelo.
Por otro lado, las temperaturas mantendrán un promedio por encima de lo normal, pero con intensas rachas de frío causadas por cortas pero vigorosas irrupciones de los vientos polares, aunque sin llegar a los rigores experimentados en las campañas previas.
Ya hacia la primavera, el régimen térmico será más moderado que en las temporadas anteriores, con menor riesgo, tanto de heladas tardías, como de calores tempranos.
Las anomalías positivas de lluvias se concentrarían en el sur del área agrícola, coincidiendo con la ventana de siembra de núcleo girasolero del sur. En cambio, en las provincias de Córdoba y Santa Fe, las precipitaciones podrían estar por debajo de los valores normales provocando situaciones más ajustadas de humedad en los perfiles.
Por otro lado, para el trimestre del verano 2024 se esperan lluvias por sobre los valores normales en el norte y parte del centro del área agrícola mientras los cuadros de la oleaginosa transitarán el final de su ciclo fenológico.
En paralelo, en el núcleo girasolero del sur, las precipitaciones podrían estar algo por debajo de los registros normales para la época. En cuanto al régimen térmico, este será poco perturbado, observando registros cercanos a lo normal con menor frecuencia e intensidad en los episodios de calor.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
















