Buenos Aires, lunes 29 de junio (PR/26) .- El Papa León XIV reflexionó este domingo, durante el rezo del ángelus, sobre la naturaleza del verdadero amor, que —según afirmó— exige al menos tres actitudes esenciales: “el desprendimiento, la pérdida y la hospitalidad”.
El Pontífice aseguró que el amor da fruto únicamente “cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo para hacer espacio al otro, a perder un poco de tiempo para escuchar a un amigo, a perder un poco de comodidad para compartir una situación de dificultad”.
“Quien retiene la vida solo para sí mismo —dice el Evangelio— en realidad la pierde, porque no se abre a la alegría del amor y se vuelve estéril”, recordó.
El Papa articuló su reflexión a partir de las exhortaciones de Jesús a seguirlo y a ser testigos de su Reino y subrayó que “no se trata de actos exteriores, sino de comprometer todo nuestro ser en una relación de amor con Él”.
En el momento en que comienza a enviar en misión a sus apóstoles, “el Señor los quiere libres de cualquier atadura”, explicó. “Pero este principio vale para todos: incluso los afectos más importantes encuentran su plenitud en el amor que Cristo nos da”, aseveró.
Del mismo modo, se refirió al crecimiento de los hijos, a quienes —según señaló— “se les ayuda a realizarse y a ser felices educándolos para valerse por sí mismos y tomar sus decisiones”.
Por ello, añadió, “Jesús nos invita a abrazar la Cruz: Él se ofreció, se perdió a sí mismo y, precisamente así, nosotros hemos podido recibir su vida en abundancia. Del mismo modo, si vivimos en la lógica del don, también nosotros seremos capaces de engendrar vida nueva en nuestras relaciones”.














