En el marco del quinto día de la Novena a la Reina de la Paz, la Virgen María se manifestó ante la vidente Marija Pavlović-Lunetti en el Podbrdo, donde oró largamente en arameo y dejó un pedido urgente de amor y alabanza espiritual para toda la humanidad.
Medjugorje, domingo 21 junio (PR/26) — Un tiempo de gracia. La colina de las apariciones en Medjugorje volvió a transformarse, este sábado, en el epicentro de una profunda manifestación de fe comunitaria.
Miles de fieles se congregaron junto a la vidente, Marija Pavlović-Lunetti, para iniciar el rezo de los misterios gozosos, en un clima de recogimiento.
La jornada espiritual comenzó con el Credo, seguido de una emotiva súplica colectiva, por las intenciones de paz en los hogares del mundo.
Intercesión en el Podbrdo

Durante el encuentro, la vidente elevó las peticiones de los peregrinos, clamando especialmente por el cese de los conflictos, y las debilidades cotidianas.
La aparición de la Gospa en la colina de las Apariciones comenzó a las veintitrés horas, extendiéndose por un lapso superior a los cinco minutos, ante la mirada atenta de la multitud.
La Virgen de Medjugorje extendió sus manos protectoras, elevando una extensa oración en arameo, su lengua materna, según relató la portadora del mensaje.
El pedido de la Virgen

Antes de despedirse con la señal de la Cruz, la Reina de la Paz regaló una recomendación especial, ante la consulta directa de la vidente.
La Madre Celestial sonrió a los fieles, dejando una tarea concreta para la vida diaria: «¡Amen a Dios y alaben a Dios con todo su corazón!».
Con estas palabras, la Virgen convocó a los peregrinos a regresar al mismo sitio, mañana, para continuar este camino guiado de preparación espiritual.
Súplicas por la paz
Como parte de la preparación devocional, los fieles repitieron las invocaciones para solicitar el auxilio divino, en las distintas realidades de la vida humana.
Los peregrinos aclamaron el nombre de María Santísima, pidiendo que su intercesión mística actúe de manera directa, en quienes hoy procuran la violencia.
La comunidad rezó de forma unánime para que la reconciliación reine en los corazones, en las parroquias, en los lugares de trabajo, y en nuestro país.
Letanías a la Reina de la Paz
A cada intención leída en el Podbrdo, la multitud respondió con fervor: «María Reina de la Paz, ruega por nosotros», en un clamor que conmovió la noche.
Se pidió por aquellos que aún no experimentan el amor divino, por la Iglesia de Cristo, y para que la armonía se difunda en todo el universo.
La oración de cierre suplicó al Señor que, por la intercesión de la Virgen, los hombres consigan aumentar los dones de la salvación en sus almas.
Cuarenta y cinco años de fe
Este acontecimiento se da en el contexto de las apariciones místicas, iniciadas originalmente el 24 de junio de 1981, en la antigua Yugoslavia.
Aquella tarde, un grupo de niños y adolescentes observó una silueta luminosa con un niño en brazos, en la actual aldea de Bosnia y Herzegovina.
Hoy, la guía pastoral de la Virgen María continúa movilizando al mundo entero, transformando los corazones de piedra a través del poder de la oración.
Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:
Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,
R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.
Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/
Para que la paz reine en todas las familias, R/
Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/
Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/
Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/
Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/
Para que la paz reine en todo el universo. R/
Oración
Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén
Primicias Rurales
Fuente: Rosas para la Gospa / IA

















