El Gobierno crea un sistema en Cancillería para coordinar la política sobre Malvinas

El Gobierno crea un sistema en Cancillería para coordinar la política sobre Malvinas

La nueva estructura buscará articular las acciones de los organismos estatales que puedan afectar la política exterior y el reclamo de soberanía argentino.

El Gobierno crea un sistema en Cancillería para coordinar la política sobre Malvinas.
Foto: Agencia NA / Damian Dopacio

 

Buenos Aires, jueves 10 septiembre (PR/26) – El Gobierno de Javier Milei anunció la creación de un Sistema de Articulación de la Política Exterior en el ámbito de la Cancillería, con el objetivo de coordinar las acciones de los distintos organismos del Estado vinculadas con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

La medida fue comunicada este jueves por la Oficina del Presidente, que explicó que el nuevo sistema tendrá como objetivo implementar mecanismos de información, coordinación y asesoramiento para aquellas actividades estatales que puedan afectar la política exterior o los intereses internacionales de la Argentina.

De acuerdo con el comunicado oficial, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la Cancillería tendrá la función de asegurar que las actividades vinculadas con las relaciones exteriores sean “coherentes, compatibles y uniformes” con los lineamientos generales de la política exterior argentina.

El mecanismo tendrá especial alcance sobre las cuestiones relacionadas con los derechos soberanos argentinos sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, además de los espacios marítimos e insulares correspondientes.

 

COMUNICADO OFICIAL
OFICINA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA ARGENTINA
Ciudad de Buenos Aires, 10 de septiembre de 2026.- La Oficina del Presidente informa que en el marco de las medidas adoptadas por el Estado Nacional para la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, se creará el Sistema de Articulación de la Política Exterior en el ámbito de la Cancillería.
Este Sistema tendrá como objeto implementar mecanismos de información, coordinación y asesoramiento para actividades estatales que puedan afectar la política exterior o los intereses internacionales de la Argentina. Asimismo, permitirá a la Cancillería asegurar que toda actividad vinculada a las relaciones exteriores de la República Argentina sea coherente, compatible y uniforme con los lineamientos generales de la política exterior, en lo relativo a los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes.
La recuperación del ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur exige una acción estatal coordinada que integre dimensiones diplomáticas, jurídicas y políticas. Esta coordinación permite sostener una postura firme y coherente en el tiempo, fortalecer los reclamos de la República Argentina ante la comunidad internacional y adoptar las medidas necesarias para defender nuestros legítimos derechos e intereses nacionales, reafirmando el compromiso irrenunciable con la recuperación de los territorios usurpados.
El Gobierno Nacional continuará articulando todos los medios disponibles para fortalecer el accionar coordinado de sus organismos para defender nuestra soberanía.
Javier G. Milei
Presidente de la Nación.

 

La administración de Milei sostuvo que la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía sobre esos territorios requiere una acción estatal coordinada que contemple aspectos diplomáticos, jurídicos y políticos.

Según la Casa Rosada, esa articulación permitirá mantener una posición argentina “firme y coherente en el tiempo”, fortalecer los reclamos ante la comunidad internacional y adoptar medidas destinadas a defender los intereses nacionales.

En ese sentido, el comunicado reafirmó el “compromiso irrenunciable” del Gobierno con la recuperación de los territorios que calificó como “usurpados”.

El Gobierno Nacional continuará articulando todos los medios disponibles para fortalecer el accionar coordinado de sus organismos para defender nuestra soberanía”, concluyó el documento firmado por el presidente Javier Milei.

 

 

Fuente: Agencia NA / Primicias Rurales

 

El embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte, pidió un gesto político de la administración de Javier Milei respecto a la soberanía del Estrecho de Magallanes. A su vez, ratificó el respaldo histórico de su país al reclamo argentino por las Islas Malvinas

El embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte, pidió un gesto político de la administración de Javier Milei respecto a la soberanía del Estrecho de Magallanes. A su vez, ratificó el respaldo histórico de su país al reclamo argentino por las Islas Malvinas

El embajador de Chile en la Argentina, Gonzalo Uriarte Herrera, respaldó la postura argentina por las Islas Malvinas y remarcó en un avance de esquema de integración binacional, aunque solicitó reciprocidad en torno a la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, jueves 10 septiembre (PR/26) — Durante una presentación ante el Rotary Club de Buenos Aires, el diplomático trasandino remarcó que el pueblo chileno debe asumir como propia la relevancia geopolítica e histórica que tienen las islas para el país, en el marco de una agenda de cooperación mutua.

Uriarte Herrera planteó la necesidad de desdramatizar las controversias históricas y evitar la exacerbación de los nacionalismos, tomando como referencia el proceso de integración de las naciones europeas para impulsar un espacio de libre circulación.

El embajador de Chile en Argentina, Gonzalo Uriarte Herrera, llegó al almuerzo semanal del Rotary Club de Buenos Aires con una presentación bajo el brazo y un mensaje contundente: poner paños fríos a la relación bilateral, luego de dos semanas de una insólita escalada diplomática en torno a dos temas sensibles.

Por un lado, los dichos del jefe de la Fuerza Aérea sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes, que provocaron revuelo y una citación al canciller chileno por parte del Congreso en Santiago.

Y por otro, el malestar se acrecentó en torno al anuncio del corredor comercial que la alcaldía de la ciudad chilena de Punta Arenas lleva adelante con la administración británica de las Islas Malvinas, para desarrollar infraestructura que permita suplir el desarrollo de la primera explotación petrolera del archipiélago, pautada para el 2027 en la cuenca León Marino (Sea Lion).

 

Chile pidió un gesto a Milei tras la crisis bilateral por Malvinas y el Estrecho de Magallanes
El embajador de Chile, Gonzalo Uriarte, planteó la necesidad de superar el «retroceso» bilateral y pidió un gesto de Argentina sobre Magallanes, mientras ratificó el respaldo a Malvinas.

El embajador de Chile en Argentina 09092026

El embajador de Chile en Argentina. | Rotary Club

 

Uriarte Herrera, veterano político que llegó al país en abril tras ser designado por el entonces flamante presidente José Antonio Kast, eligió el escenario en el Hotel Libertador para hablar en un momento delicado. Si bien lamentó el «retroceso» en la relación bilateral tras los dichos del brigadier Gustavo Valverde, volvió a poner la integración regional en el centro de la relación. «La integración madura no exige relativizar fronteras ni tampoco exacerbar intereses nacionalistas», sostuvo.

Apenas días antes, el presidente Javier Milei había viajado a Santiago de Chile para participar del V Foro Madrid, invitado por la Fundación Disenso ligada al líder de Vox, Santiago Abascal.

En el marco del cónclave conservador, se reunió con su par chileno en La Moneda, en una bilateral atravesada por la controversia sobre el Estrecho de Magallanes. «El abrazo entre Kast y Milei fue esperanzador, genuino, después de días convulsos y tensos», reconoció Uriarte Herrera.

Si bien el encuentro entre ambos mandatarios permitió descomprimir el conflicto, días después el embajador chileno deslizó que todavía espera un gesto de Buenos Aires sobre uno de los temas que considera de “esencia”: Magallanes, uno de los puntos bioceánicos y nodo geopolítico del Atlántico sur. Pero no como una suerte de moneda de cambio por el apoyo a Malvinas, sino bajo una lógica de reconocimiento mutuo de las prioridades estratégicas de cada país.

“Si los chilenos entendemos que para Argentina Malvinas es importante, hagámoslo propio”, sostuvo el diplomático. “Esperamos lo mismo de los temas que para nosotros son de esencia, como es el Estrecho de Magallanes”, agregó. La posición chilena sobre Malvinas, indicó, «no está en discusión», sino que su país mantiene su reconocimiento a la soberanía argentina sobre el archipiélago en disputa.

El embajador de Chile en Argentina 09092026
El embajador de Chile en Argentina.

 

Pero detrás de los gestos diplomáticos quedó una advertencia. Argentina y Chile comparten unos 5.000 kilómetros de frontera y 76 pasos fronterizos, y para Uriarte la relación tiene demasiados intereses en común como para quedar atrapada en una discusión territorial saldada a finales del siglo XIX.

«El Embajador vino a traer un mensaje claro de parte de La Moneda, no hay dudas de eso», opinó, en reserva, un veterano diplomático argentino presente en el almuerzo del miércoles en el hotel ubicado en el centro porteño.

 

El mensaje de Santiago de Chile

 

De origen político, Uriarte abogó durante toda la exposición por poner paños fríos y llegó al almuerzo con gráficos para mostrar los beneficios de una mayor integración, no sólo bilateral sino también regional. Además de desestimar los «nacionalismos», reivindicó la experiencia europea como ejemplo de países que, después de guerras y disputas territoriales, terminaron construyendo puentes, túneles y espacios de libre circulación. “La mala política, no la buena, anda tarde y mal”, sostuvo.

Su “sueño”, dijo, es precisamente avanzar hacia un espacio de libre circulación entre ambos países. En esa línea, destacó el Comité de Integración Cristo Redentor y puso el foco en una de las dificultades más concretas de la relación bilateral: la infraestructura fronteriza. Por el paso del Cristo Redentor circulan unos 1.500 camiones por día, recordó, y las últimas nevadas volvieron a dejar durante días a transportistas varados.

Uriarte también habló de energía -con foco en el interés chileno en el gas natural argentino, comercio e inversiones. Destacó que la Argentina tiene hoy un mejor clima para los negocios que durante los años del kirchnerismo y recordó que varias empresas chilenas habían optado por trasladarse desde la Argentina hacia Perú y Brasil, ante las dificultades que encontraban para operar en el país.

 

Malvinas, Magallanes y Punta Arenas

 

 

El punto más sensible aparece cuando la posición oficial del Gobierno chileno se cruza con los intereses económicos de la región de Magallanes. Pero también en relación a Malvinas, luego de que el sector privado de Punta Arenas impulsara el corredor comercial hacia Puerto Argentino, para convertirse en un centro de abastecimiento.

En tanto, ahí aparece una de las tensiones que atraviesan la relación bilateral: Chile sostiene políticamente el reclamo argentino sobre Malvinas, pero actores privados y regionales de su territorio ven una oportunidad económica en la futura explotación de hidrocarburos.

Buenos Aires ya había expresado su preocupación después de la reunión Milei-Kast, cuando el Presidente agradeció el respaldo chileno a Malvinas y valoró los esfuerzos de Santiago para evitar la consolidación de actividades logísticas vinculadas con la explotación unilateral de hidrocarburos y recursos pesqueros en la zona en disputa.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Perfil (columnista) / Diario Río Negro

 

El Gobierno evalúa incluir la pesca y otras actividades en el proyecto de sanciones en Malvinas

El Gobierno evalúa incluir la pesca y otras actividades en el proyecto de sanciones en Malvinas

El Gobierno analiza endurecer las sanciones por Malvinas incorporando la actividad pesquera al proyecto que enviará al Congreso, mientras el primer ministro británico, Andy Burnham, advirtió que su administración será implacable en la defensa del archipiélago.

 

Buenos Aires, miércoles 9 septiembre (PR/26) — El Gobierno estudia la posibilidad de ampliar el alcance de las sanciones que contempla la anunciada Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y evalúaincluir a otras actividades vinculadas con las Islas Malvinas, entre ellas la pesca.

Según pudo constatar la Agencia Noticias Argentinas, el tema fue abordado en la última reunión de mesa política y supone la modificación de la Ley 26.659, conocida como «Ley Pino Solanas», que establece sanciones para actividades vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina sin autorización.

Tras la cadena nacional del presidente Javier Milei, el peronismo reclamó la inclusión del sector pesquero en el endurecimiento de las sanciones; incluso el titular de la bancada, Germán Martínez, lo propuso durante la sesión de esta tarde.

El Poder Ejecutivo prevé enviar la iniciativa al Congreso el próximo lunes y analiza si realizará una presentación tradicional o si enviará a un funcionario para explicar los detalles del articulado. Entre los posibles están los ministros de Defensa, Carlos Presti, y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, que participaron en la redacción del texto.

La administración libertaria apuesta a que la normativa se trate en Diputados entre fines de septiembre y principios de octubre y confía en que tendrá un rápido avance parlamentario.

La discusión se da en paralelo a la ofensiva del Gobierno contra empresas vinculadas con supuestos negocios petroleros ilegales en las Islas Malvinas, en particular el proyecto Sea Lion.

En la misma línea, Milei anunció además la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, cuyo financiamiento estará contemplado en el Presupuesto 2027 y no afectaría al equilibrio fiscal.

“Con esta ley, quienes provean servicios a empresas vinculadas a la explotación ilegal de recursos argentinos no podrán contratar ni con el Estado ni con privados en nuestro país”, sostuvo el mandatario durante la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”.

Asimismo, destacó la reasignación de recursos, tras aclarar que “no pone en juego el superávit”, para la creación de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego e inversiones en telecomunicaciones. “Desde el anuncio en cadena nacional, ya abrimos procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente la cuenca Malvinas sin nuestra autorización”, precisó además.

 

El primer ministro británico afirmó que su gobierno será «implacable» con respecto a las Islas Malvinas

Andy Burnham compareció ante la Cámara de los Comunes

 

Andy Burnham

El primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, afirmóeste miércolesque su gobiernoserá «implacable» a la hora de defender la soberanía sobre las Islas Malvinas.

El político compareció ante la Cámara de los Comunes -según informaron medios internacionales consultados por la Agencia Noticias Argentinas-, en su primera alusión a la cuestión luego de que Donald Trump lo amenazara con quitarle apoyo en el tema y de que el presidente argentino Javier Milei anunciara sanciones a empresas que operan en las Islas.

En una sesión de preguntas parlamentarias y en respuesta a la líder conservadora Kemi Badenoch, Burnham repitió la postura que todos los gobiernos británicos, laboristas o conservadores, vienen pronunciando sobre la cuestión desde la gestión de Margaret Thatcher (1982) a la fecha.

“Siempre respetaremos los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos”, apuntó Burnham, en alusión al último referéndum en las islas.

En tanto, comentó que “esto nunca cambiará con este Gobierno” y lanzó la frase: “Vamos a ser implacables a la hora de defenderlo”.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Noticias Argentinas

 

A continuación versión en inglés: 

 

The Government is considering including fishing and other activities in the Malvinas sanctions bill.

Buenos Aires, Sep 9, 2026 | Current Affairs, Malvinas, Politics, Fishing Resources

The Government is considering toughening sanctions over the Malvinas by incorporating fishing activity into the bill it will send to Congress, while British Prime Minister Andy Burnham warned that his administration will be relentless in defending the archipelago.

Buenos Aires, Wednesday, September 9 (PR/26) — The Government is studying the possibility of expanding the scope of the sanctions included in the announced National Sovereignty Defense Law and is considering including other activities linked to the Malvinas Islands, including fishing.

​According to the Argentine News Agency (Agencia Noticias Argentinas), the issue was addressed during the last political committee meeting and involves amending Law 26.659, known as the «Pino Solanas Law,» which establishes sanctions for activities related to hydrocarbon exploration and exploitation on the Argentine Continental Shelf without authorization.

​Following President Javier Milei’s national broadcast, Peronism demanded the inclusion of the fishing sector in the toughening of sanctions; even the head of the bloc, Germán Martínez, proposed it during this afternoon’s session.

​The Executive Branch expects to send the initiative to Congress next Monday and is evaluating whether to make a traditional submission or send an official to explain the details of the text. Possible candidates include the Minister of Defense, Carlos Presti, and the Minister of Foreign Affairs, Pablo Quirno, both of whom participated in drafting the text.

​The libertarian administration is betting that the legislation will be addressed in the Chamber of Deputies between late September and early October and is confident that it will make rapid parliamentary progress.

​The debate is taking place alongside the Government’s offensive against companies linked to alleged illegal oil businesses in the Malvinas Islands, particularly the Sea Lion project.

​Along the same lines, Milei also announced the construction of an integrated naval base in Tierra del Fuego, whose funding will be included in the 2027 Budget and will not affect the fiscal balance.

​»With this law, those who provide services to companies linked to the illegal exploitation of Argentine resources will not be able to contract with either the State or private parties in our country,» the president said during the inauguration of the Museum of the «General San Martín» Horse Grenadiers Regiment.

​Likewise, he highlighted the reallocation of resources—clarifying that it «does not jeopardize the surplus»—for the creation of the Integrated Naval Base in Tierra del Fuego and investments in telecommunications. «Since the national broadcast announcement, we have already opened sanction proceedings against 60 companies and individuals operating directly or indirectly in the Malvinas basin without our authorization,» he added.

 

The British Prime Minister stated that his government will be ‘relentless’ regarding the Malvinas Islands

​Andy Burnham appeared before the House of Commons

UK Prime Minister Andy Burnham stated this Wednesday that his government will be ‘relentless’ when it comes to defending sovereignty over the Malvinas Islands.

​The politician appeared before the House of Commons—according to international media outlets cited by the Argentine News Agency—in his first reference to the issue after Donald Trump threatened to withdraw support on the matter and Argentine President Javier Milei announced sanctions against companies operating in the Islands.

​During a parliamentary question session and in response to Conservative leader Kemi Badenoch, Burnham repeated the stance that all British governments, Labour or Conservative, have maintained on the issue from Margaret Thatcher’s administration (1982) to the present day.

​’We will always respect the rights of the Malvinas Islanders who chose to be British,’ Burnham noted, referring to the latest referendum in the islands.

​Meanwhile, he remarked that ‘this will never change under this Government’ and delivered the phrase: ‘We are going to be relentless when it comes to defending it.’

Primicias Rurales

​Source: Noticias Argentinas

Traducción: María Marta Cafiero
Malvinas: la grieta, el nuevo sheriff y el riesgo de cambiar de dueño

Malvinas: la grieta, el nuevo sheriff y el riesgo de cambiar de dueño

Trump, Milei, Londres y Washington volvieron a poner a las Malvinas en el centro de una disputa geopolítica mayor. La oportunidad argentina es enorme, pero también el riesgo de que las islas simplemente cambien de dueño.

 

Por Sergio Marcelo Mammarelli

Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva.
Ex Titular de la Cátedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia.
Autor de varios libros y publicaciones.
Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut

Buenos Aires, miércoles 9 septiembre (PR/26) — La Argentina tiene un reclamo sobre Malvinas. No tiene una política. Hace algunas semanas, después de aquella bandera de “Las Malvinas son argentinas” que terminó desplegada por la Selección casi por accidente, escribí una frase de la que estaba bastante convencido:

La Argentina tiene un reclamo sobre Malvinas. No tiene una política.

Después de la cadena nacional de Javier Milei, y sobre todo después de conocer lo ocurrido en Washington durante los meses anteriores, debo ponerle por lo menos un signo de interrogación.

No porque las Malvinas estén hoy más cerca de ser argentinas. No porque Donald Trump se haya convertido repentinamente en un estudioso de nuestros títulos históricos. Mucho menos porque Estados Unidos haya reconocido nuestra soberanía.

Nada de eso ocurrió. Pero ocurrió algo.

Y en política internacional, cuando durante cuarenta y cuatro años prácticamente no ocurre nada, que ocurra algo ya merece nuestra atención.

Lo primero que debemos reconocer es que ese algo no nació en Buenos Aires. Nació en Washington.

El mérito de Javier Milei fue verlo, entenderlo y decidir subirse a una oportunidad que no había creado.

La pregunta es si estamos frente a una jugada electoral brillante, al comienzo de un giro diplomático real o, quizás, frente a las dos cosas.

Y existe una tercera posibilidad bastante más inquietante: que Malvinas haya dejado de ser solamente una discusión entre Argentina y Gran Bretaña y esté empezando a convertirse en una pieza de una estrategia norteamericana mucho mayor.

Trump no improvisó Malvinas

 

Hasta hace pocos días podía suponerse que Donald Trump había utilizado Malvinas como una ocurrencia para castigar verbalmente a Londres.

Ahora sabemos que la historia empezó antes. En abril, Reuters reveló la existencia de un correo interno del Pentágono en el que se evaluaban posibles represalias contra aliados de la OTAN que, según Washington, no habían acompañado suficientemente a Estados Unidos durante la guerra con Irán.

Entre esas opciones aparecía algo extraordinario: revisar la posición norteamericana sobre el reclamo británico en las Falklands/Malvinas.

Es decir, Malvinas ya estaba en una mesa de análisis de la administración Trump meses antes de convertirse en una declaración presidencial.

Eso cambia bastante las cosas. No demuestra que Estados Unidos haya decidido apoyar la soberanía argentina. Tampoco prueba la existencia de un plan acabado para desplazar al Reino Unido del Atlántico Sur. Pero sí demuestra que la cuestión dejó de ser invisible para Washington.

Trump no inventó la posibilidad frente a un micrófono. La posibilidad ya circulaba dentro de su aparato de defensa. Y esta semana la hizo pública.

Por eso la grieta es más seria de lo que parecía, aunque todavía siga siendo apenas una grieta.

 

Trump no se hizo argentino

 

Conviene evitar nuestra tradicional tentación de enamorarnos de nosotros mismos.

Trump no descubrió que Argentina tiene razón. Descubrió que Malvinas podía servirle.

Estados Unidos está disgustado con Gran Bretaña y con una Europa a la que considera cada vez menos dispuesta a acompañarlo cuando Washington exige algo más que declaraciones. La guerra con Irán dejó expuesta esa diferencia.

Estados Unidos pidió compromiso. Europa pidió prudencia. Washington quería aliados dispuestos a pagar costos. Encontró muchos espectadores.

Cuando Trump fue interrogado sobre qué haría Estados Unidos ante una futura controversia por Malvinas, no garantizó automáticamente el respaldo a Gran Bretaña y confirmó que la posición norteamericana estaba siendo revisada.

Eso es mucho y es poco al mismo tiempo. Es poco porque Washington no reconoció nuestra soberanía. Es mucho porque durante cuarenta y cuatro años el principal activo estratégico británico en el Atlántico Sur no estuvo solamente en las islas. Estuvo en Washington.

No cambió todavía la política norteamericana. Pero apareció incertidumbre. Y en geopolítica la incertidumbre también cotiza.

 

El nuevo sheriff y la vieja Europa

 

Hay además una sintonía ideológica que no deberíamos ignorar.

Cuando Milei describe al Reino Unido como una potencia en decadencia no está utilizando solamente un argumento argentino contra el ocupante de Malvinas. Está hablando el mismo idioma político con el que la administración Trump viene describiendo a Europa.

En febrero de 2025, el vicepresidente J. D. Vance llegó a la Conferencia de Seguridad de Múnich y, delante de los propios dirigentes europeos, cuestionó sus democracias, sus políticas migratorias, su concepción de la libertad de expresión y su capacidad para hacerse cargo de su propia defensa.

Y resumió el cambio de época con una frase de western: “En Washington hay un nuevo sheriff en la ciudad”. No fue una ocurrencia simpática. Fue un aviso.

Estados Unidos ya no consideraba que la arquitectura transatlántica construida después de 1945 implicara obligaciones automáticas e ilimitadas. Europa debía pagar más por su defensa. Debía acompañar. Debía demostrar utilidad estratégica.

La guerra con Irán convirtió aquella advertencia en una factura. Y, de una manera que pocos hubiéramos imaginado, Malvinas terminó dentro de ella.

Milei comparte esa lectura. Su caracterización de un Reino Unido viejo y declinante frente a una Argentina que pretende convertirse en socio privilegiado del nuevo poder norteamericano no es solamente retórica malvinera. Es una toma de partido.

Milei eligió de qué lado del Atlántico quiere pararse.

 

¿El Escudo de las Américas también llega al Atlántico Sur?

 

Y aquí aparece una segunda pieza. En marzo de este año Trump reunió en Miami la primera cumbre del llamado Shield of the Americas, el Escudo de las Américas.

Argentina estuvo allí. Chile también.

El documento argentino sobre aquella reunión habló de una coalición destinada, entre otras cosas, a frenar la “interferencia extranjera en nuestro hemisferio”.

No estamos todavía frente a una OTAN americana. No existe, por lo menos públicamente, un equivalente del artículo 5, una obligación automática de defensa colectiva ni un comando militar integrado que permita afirmarlo.

Pero sí parece estar naciendo una arquitectura política y estratégica hemisférica.

Y si Washington vuelve a mirar al continente con la vieja lógica de las áreas de influencia, Argentina y Chile dejan de ser países periféricos. Son los dos países que abrazan el extremo austral de América. Entre ambos está el paso hacia la Antártida.

 

 

 

Del lado argentino está el Atlántico Sur. Y enfrente están las Malvinas.

Entonces las piezas empiezan a conectarse: Trump. La ruptura con parte de Europa. El enojo con Londres. El Pentágono. El Escudo de las Américas. Argentina. Chile. China. La Antártida. Las rutas marítimas. Y Malvinas.

No afirmo que exista un plan secreto que una automáticamente todos esos puntos. Sería periodísticamente irresponsable.

Digo algo distinto: los acontecimientos empiezan a mostrar una coherencia estratégica que sería igualmente irresponsable ignorar.

 

Milei vio la ventana

 

Tengo profundas diferencias con Javier Milei. Las escribo todas las semanas. Precisamente por eso no voy a negarle un acierto cuando lo tiene.

Milei vio la ventana. Y actuó.

Anunció medidas contra las empresas vinculadas a la explotación de hidrocarburos en el área de Malvinas, endureció el discurso frente al desarrollo de Sea Lion, prometió acelerar la Base Naval Integrada de Ushuaia y presentó todo aquello como el comienzo de una política más agresiva de defensa de nuestros intereses en el Atlántico Sur.

Una cosa es decir “Las Malvinas son argentinas”. Otra muy diferente es preguntarse: ¿Qué podemos hacer para que mantener la situación actual sea más caro?

La primera es una declaración. La segunda empieza a parecerse a una política.

 

La paradoja: Milei descubre a Cristina

 

Pero aquí aparece una deliciosa paradoja argentina. Buena parte de lo que Milei presentó como endurecimiento no nació con Milei.

El decreto publicado después de su discurso se apoya expresamente en la Ley 26.659, sancionada durante el kirchnerismo, y en el régimen que fue construido durante aquellos años para perseguir administrativamente la exploración y explotación de hidrocarburos en Malvinas sin autorización argentina.

El nuevo decreto designa a Cancillería como autoridad de aplicación, obliga a los organismos nacionales a informar posibles infracciones y establece procedimientos y plazos más rápidos para investigar y sancionar.

Es decir: Milei no destruyó la política anterior. La desempolvó, la aceleró y decidió utilizarla.

No lo digo como crítica. Todo lo contrario. Quizás estemos viendo, por una vez, aquello que tantas veces reclamamos y casi nunca hacemos: una política de Estado.

El presidente que construyó buena parte de su identidad política prometiendo terminar para siempre con el kirchnerismo terminó descubriendo que, para enfrentar a Gran Bretaña, algunas herramientas creadas durante los gobiernos kirchneristas podían ser útiles.

La grieta tiene estas ironías. Y quizás la madurez consista precisamente en eso: que un gobierno sea capaz de utilizar una buena herramienta

creada por el adversario sin sentir que por hacerlo se convierte en el adversario.

 

El petróleo cambió todo

 

El verdadero reloj no está corriendo en Washington. Está debajo del Atlántico. Sea Lion. Pesca, hidrocarburos, posición estratégica, proyección antártica.

Las Malvinas dejaron hace tiempo de ser una simple reliquia colonial. Son un activo.

Reuters informa que Sea Lion contiene recursos estimados en alrededor de 1.700 millones de barriles y que sus operadores, pese a las nuevas medidas argentinas, sostienen por ahora que el cronograma del proyecto no cambia.

Ese último dato es importante. Nos obliga a medir la eficacia real y no la eficacia discursiva.

Las sanciones argentinas pueden aumentar el riesgo jurídico, financiero, asegurador y comercial para quienes participen. Pero no han detenido el proyecto. Todavía.

Por eso Argentina no debería limitarse a sancionar a quien perfora. Tiene que conseguir que financistas, aseguradoras, proveedores, transportistas, inversores y eventualmente compradores tengan que calcular cuánto cuesta participar de una explotación que nuestro país considera ilegal.

Eso sería transformar soberanía en política económica.

Y también nos obliga a aceptar una realidad incómoda: cada barril que salga de allí no será solamente petróleo. Será tiempo comprado por los británicos. Y tiempo perdido por nosotros.

 

La base que todavía no existe

 

La Base Naval Integrada de Ushuaia merece un análisis bastante menos romántico.

En términos estratégicos tiene sentido. Si Argentina se define como país bicontinental, pretende proyectarse sobre la Antártida y reclama un papel central en el Atlántico Sur, resulta absurdo que Malvinas sea solamente una carpeta de Cancillería.

Necesitamos presencia marítima, logística, científica, pesquera, antártica, naval y comercial. Hasta allí, ninguna objeción.

El problema empieza cuando abandonamos el PowerPoint y preguntamos cuánto cuesta. Una base naval no se construye con soberanía declamada. Se construye con dinero. Y el Estado argentino atraviesa una restricción fiscal severa.

La recaudación de agosto creció 33,5% nominal interanual, pero algunos componentes directamente vinculados con consumo, actividad y empleo mostraron una dinámica bastante menos exuberante frente a la inflación.

Al mismo tiempo, el Gobierno continúa haciendo del equilibrio fiscal el centro de toda su política económica.

Entonces la pregunta no es si una base naval en Ushuaia sería conveniente. La pregunta es si existe presupuesto, cronograma, financiamiento, capacidad militar concreta y decisión de sostener durante años una obra multimillonaria.

Hasta que esas respuestas aparezcan, la base tiene algo de bengala. Se dispara. Ilumina todo el cielo. Produce una imagen extraordinaria.

El problema es descubrir qué queda cuando se apaga.

 

El golpe electoral

 

Naturalmente que existe política electoral. Milei no descubrió Malvinas en un monasterio. Está haciendo política.

Y encontró probablemente uno de los pocos asuntos capaces de hablar simultáneamente con un libertario, un peronista, un radical, un militar, un excombatiente y alguien que no quiere saber absolutamente nada con ninguno de ellos.

Malvinas sigue siendo uno de los escasísimos lugares emocionales comunes de la Argentina. Utilizarlo electoralmente puede resultar cuestionable.

Pero existe una diferencia entre utilizar electoralmente una política correcta y fabricar una política incorrecta exclusivamente para ganar una elección.

La prueba será sencilla. Si después de la cadena nacional aparecen diplomáticos, abogados internacionales, economistas, Defensa, Cancillería, Tierra del Fuego, presupuesto, legislación y una estrategia de veinte años, había una política.

Si aparecen solamente encuestas, spots y discursos, había una elección.

 

El peligro de enamorarnos de Trump

 

Los argentinos ya cometimos una vez un error parecido. Fue en 1982.

La dictadura creyó que su relación con Washington, su anticomunismo y su colaboración con la estrategia norteamericana en América Latina impedirían que Estados Unidos terminara alineándose con Gran Bretaña.

Sabemos cómo terminó.

Por eso sería imperdonable repetir, aunque ahora sea diplomáticamente, aquella fantasía.

Estados Unidos no se convirtió en nuestro aliado contra Gran Bretaña. Washington está utilizando la cuestión Malvinas dentro de una discusión mucho más amplia con Londres y Europa.

La diferencia parece pequeña. Es gigantesca.

Pero existe una segunda verdad. Que Trump quiera utilizarnos no significa que nosotros no podamos utilizar la oportunidad que Trump abrió.

Bienvenidos a la política internacional adulta. Los países no tienen amigos eternos. Tienen intereses.

La oportunidad y el precio

 

La apuesta de Milei puede ser extraordinariamente inteligente. Insertar la reivindicación argentina dentro de una reorganización hemisférica liderada por Estados Unidos puede alterar una ecuación que durante cuatro décadas permaneció congelada.

Pero toda alianza con una gran potencia tiene una pregunta que generalmente los países pequeños olvidan formular:

¿Qué quiere a cambio?

Estados Unidos mira hacia el sur y no ve solamente una bandera argentina. Ve China. Ve la Antártida. Ve rutas marítimas. Ve minerales. Ve hidrocarburos. Ve comunicaciones. Ve bases. Ve un corredor estratégico que dentro de veinte años probablemente valga bastante más que hoy.

Y ve, además, un archipiélago administrado por una potencia europea en un hemisferio sobre el cual Washington vuelve a utilizar un lenguaje que creíamos archivado con la Doctrina Monroe.

Por eso la oportunidad es enorme. Y el riesgo también.

El verdadero problema somos nosotros

 

Gran Bretaña tiene una ventaja formidable sobre Argentina. No son solamente sus submarinos. No son sus aviones. Ni siquiera es la OTAN.

Es el tiempo.

Londres sabe esperar. Nosotros cambiamos de estrategia cada cuatro años.

Un gobierno seduce a los isleños. El siguiente los ignora. Uno busca Washington. Otro busca Beijing. Uno endurece. Otro negocia.

Y Gran Bretaña espera.

Por eso el verdadero éxito de Milei no consistirá en conseguir una declaración de Trump. Consistirá en algo muchísimo más difícil:

Que el próximo presidente argentino continúe una política útil iniciada por Milei aunque lo deteste, del mismo modo que Milei acaba de utilizar instrumentos legales creados por gobiernos a los que detesta.

Eso sí sería una revolución argentina. No ideológica. Institucional.

 

¿Y si las Malvinas cambian de dueño?

 

Existe finalmente una pregunta que me resulta bastante más incómoda que todas las anteriores.

Nada de esto hubiera ocurrido sin Donald Trump. No fue Milei quien abrió la grieta. Fue Washington.

Y ahora sabemos que tampoco fue solamente una ocurrencia presidencial.

Meses antes de que Trump pronunciara públicamente la palabra Malvinas, dentro del Pentágono ya se analizaba revisar la posición norteamericana como instrumento de presión sobre Gran Bretaña por su comportamiento durante la guerra con Irán.

Al mismo tiempo, Trump construye su Escudo de las Américas, una nueva arquitectura hemisférica en la que Argentina y Chile ocupan inevitablemente un lugar estratégico en el extremo austral del continente.

Entonces aparece una pregunta bastante menos simpática.

¿Qué está viendo Estados Unidos cuando mira las Malvinas?

¿Una injusticia colonial que finalmente decidió reparar?

Permítanme dudarlo. Probablemente esté mirando otra cosa. China. La Antártida. El Atlántico Sur. Las rutas marítimas. El petróleo. Los minerales.

Quizás Trump no esté descubriendo que las Malvinas son argentinas.

Quizás esté descubriendo que son americanas.

Y entre ambas afirmaciones existe un océano.

Por eso debemos aprovechar esta extraordinaria coincidencia de intereses. Sería absurdo no hacerlo. Pero jamás debemos confundir el interés norteamericano con el interés argentino.

Tal vez el problema no sea que Milei esté entregando Malvinas a Estados Unidos. Eso sería una simplificación absurda.

El problema es bastante más sofisticado: que para recuperarlas necesitemos de una potencia que acaba de descubrir cuánto valen.

Hace unas semanas preguntaba quién sostendría nuestra bandera si algún día Londres aceptaba negociar.

Después de estos días tengo otra pregunta. Muchísimo más incómoda.

Durante casi dos siglos reclamamos que las Malvinas dejaran de ser británicas. Tal vez por primera vez una potencia capaz de modificar ese equilibrio parece dispuesta a incomodar seriamente a Londres.

Magnífica noticia. Ahora asegurémonos de entender por qué.

Porque después de casi dos siglos sería una ironía demasiado cruel que finalmente consiguiéramos que las Malvinas dejaran de ser británicas…

para descubrir que solamente estaban cambiando de dueño.

 

 

 

Fuente:Sergio Marcelo Mammarelli
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Terremoto diplomático: un ministro israelí le pide a Netanyahu reconocer las Malvinas como territorio argentino

Terremoto diplomático: un ministro israelí le pide a Netanyahu reconocer las Malvinas como territorio argentino

 

El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, sorprendió a todos al pedirle públicamente a Benjamín Netanyahu que reconozca la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y que aplique sanciones a Gran Bretaña. La declaración generó eco inmediato en la política argentina.

 

 

Buenos Aires, miércoles 9 de septiembre (PR/26).– El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, encendió un nuevo frente diplomático al pedirle este lunes al primer ministro Benjamín Netanyahu que reconozca la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. El funcionario, además, exigió que el Estado de Israel imponga sanciones a Gran Bretaña mientras continúe lo que definió como una ocupación.

A través de su cuenta de X, Ben Gvir fue contundente: “Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino”. La frase, dirigida tanto a Netanyahu como al presidente Javier Milei, no tardó en viralizarse.

El ministro no se quedó ahí. Acusó a Gran Bretaña de ir más allá de la simple ocupación territorial: según Ben Gvir, los británicos realizan perforaciones petroleras en el archipiélago y se apropian de recursos que, sostuvo, le pertenecen al pueblo argentino.

Un llamado directo a Netanyahu

Con un tono que no dejó lugar a ambigüedades, el funcionario israelí redobló la apuesta: “Le hago un llamado al primer ministro Benjamín Netanyahu a reconocer la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas y a imponer sanciones a Gran Bretaña mientras la ocupación continúe”.

 

UN MINISTRO ISRAELÍ PIDIÓ A NETANYAHU RECONOCER LA SOBERANÍA ARGENTINA SOBRE LAS ISLAS MALVINAS Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel, reclamó además que su país imponga sanciones a Gran Bretaña

 

El pedido cobra una dimensión particular porque proviene de un miembro del propio gabinete de Netanyahu, y porque el presidente Milei —uno de los aliados internacionales más cercanos del gobierno israelí— compartió el mensaje en sus redes.

El contexto: una relación en crisis con Londres

La postura de Ben Gvir no surge en el vacío. Se da en medio de un fuerte deterioro del vínculo entre Israel y el Reino Unido, luego de que Londres anunciara restricciones a la importación de productos provenientes de asentamientos israelíes en Cisjordania.

 

🇦🇷🇮🇱 UN MINISTRO DE ISRAEL PIDIÓ RECONOCER LA SOBERANÍA ARGENTINA SOBRE MALVINAS Y SANCIONAR AL REINO UNIDO El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, sorprendió con un fuerte pronunciamiento

 

Esa decisión británica generó fuertes críticas en Jerusalén, donde varios funcionarios ya habían deslizado amenazas de represalias. El respaldo a la causa argentina por las Malvinas se lee, para muchos analistas, como una respuesta política a esa tensión bilateral.

 

La reacción en la política argentina

 

En una de las primeras reacciones locales, el vicepresidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Agustín Romo, celebró el planteo a través de X: “El ministro de Seguridad Nacional de Israel pidiéndole públicamente al primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu que el Estado de Israel reconozca que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado ilegítimamente por los británicos. Prepárense”.

 

Agustín Romo, director de comunicación digital de LLA: "El chiste es hacerlos pisar el palito" - elDiarioAR.com

 

Vale recordar que las Islas Malvinas fueron ocupadas por fuerzas británicas en 1833, cuando desalojaron a sus habitantes y a las autoridades argentinas. Desde entonces, la Argentina nunca dejó de reclamar su soberanía sobre el archipiélago, un litigio que en 1982 derivó en una guerra que terminó con la derrota argentina ante las tropas británicas.

 

Una tensión que también toca lo económico

 

El trasfondo petrolero no es un detalle menor. El mismo lunes, el Gobierno argentino anunció que presentará una denuncia penal contra varias subsidiarias de la petrolera israelí Navitas, acusadas de operar sin autorización en la Cuenca Malvinas Norte.

 

Tras el anuncio de Milei cayeron las acciones de Rockhopper y Navitas, las petroleras del proyecto en Malvinas - Infobae

 

Según la Argentina, estas empresas contarían con licencias otorgadas por lo que el país considera el «ilegítimo gobierno del Reino Unido» para explorar y explotar hidrocarburos en la zona, un dato que agrega otra capa de tensión al conflicto diplomático.

Por ahora, la declaración de Ben Gvir no representa un reconocimiento oficial por parte del Estado de Israel. Resta ver si Netanyahu recoge el guante de su ministro o si la propuesta queda archivada como una expresión individual dentro de un gabinete cada vez más fragmentado.

 

 

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Fuente: Agencia NA 

Las Malvinas son Argentinas

 

Malvinas: Argentina inició sanciones contra otros 15 sujetos por actividades hidrocarburíferas ilegítimas

Malvinas: Argentina inició sanciones contra otros 15 sujetos por actividades hidrocarburíferas ilegítimas

La Oficina del Presidente informó que los nuevos procedimientos se suman a los iniciados contra otros 45 sujetos y alcanzan a personas humanas y jurídicas involucradas en actividades en la plataforma continental.

 

Foto: Agencia NA (archivo IA – imagen ilustrativa)

 

 

Buenos Aires, 8 septiembre (PR/26) – El Gobierno dispuso el inicio de procedimientos sancionatorios contra 15 sujetos adicionales que habrían violado las prohibiciones de la Ley N° 26.659 por el desarrollo ilegítimo de actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental.

La Oficina del Presidente de la República Argentina comunicó que la medida se suma a los procedimientos ya iniciados contra otros 45 sujetos y alcanza tanto a personas humanas como jurídicas.

Según el comunicado oficial al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, los procedimientos corresponden a actores involucrados en actividades hidrocarburíferas desarrolladas de manera ilegítima en la plataforma continental argentina.

“Este avance es un nuevo paso en la misma dirección. La República Argentina no admite ni admitirá ataques contra su soberanía”, afirmó la Oficina del Presidente.

El Gobierno sostuvo que cada expediente abierto representa una continuación de esa posición y reafirmó que “las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes son de todos los argentinos”.

En ese sentido, señaló que “nadie podrá disponer de sus recursos sin la autorización de nuestro país”.

La ampliación de los procedimientos responde a un trabajo sostenido para identificar a todos los actores involucrados en la explotación ilegítima de los recursos, de acuerdo con la información oficial.

El Gobierno Nacional indicó que continuará avanzando en esa identificación e iniciará los sumarios destinados a sancionar a todos los responsables.

El Estado argentino reafirma su compromiso de agotar todas las instancias administrativas, diplomáticas y jurídicas a su alcance para que quienes hoy vulneran nuestra soberanía respondan por ello”, concluyó el comunicado firmado por el presidente Javier Milei.

 

 

COMUNICADO OFICIAL

OFICINA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

Ciudad de Buenos Aires, 8 de septiembre de 2026.- La Oficina del Presidente informa que se ha dispuesto el inicio de procedimientos sancionatorios contra 15 sujetos adicionales que habrían violado las prohibiciones establecidas por el artículo 2° de la Ley N° 26.659. Ello se suma a los procedimientos ya iniciados contra otros 45 sujetos, y alcanza tanto a personas humanas como jurídicas involucradas en el desarrollo ilegítimo de actividades hidrocarburíferas en nuestra plataforma continental.

Este avance es un nuevo paso en la misma dirección. La República Argentina no admite ni admitirá ataques contra su soberanía. Cada expediente que se abre es una continuación de esa convicción: las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes son de todos los argentinos, y nadie podrá disponer de sus recursos sin la autorización de nuestro país.

La ampliación de estos procedimientos responde a un trabajo sostenido de identificación de todos los actores involucrados en la explotación ilegítima de nuestros recursos. El Gobierno Nacional seguirá avanzando en esta identificación e iniciará los sumarios para sancionar a todos los responsables.

El Estado argentino reafirma su compromiso de agotar todas las instancias administrativas, diplomáticas y jurídicas a su alcance para que quienes hoy vulneran nuestra soberanía respondan por ello.

Javier G. Milei Presidente de la Nación.

Para el grupo de los últimos 15 sujetos anunciados, el Gobierno argentino aún no ha publicado la nómina detallada con sus nombres y apellidos exactos. Sin embargo, la Cancillería y la Oficina del Presidente confirmaron que forman parte de la misma red de contratistas, proveedores o accionistas vinculados a los proyectos petroleros no autorizados en la Cuenca Malvinas Norte.
Por el contrario, para el universo de los primeros 45 sujetos sancionados y las empresas denunciadas penalmente, la información oficial sí identifica de forma directa a las principales corporaciones.

Empresas clave denunciadas y sancionadas

Las principales operadoras y socios financieros en la mira del Estado argentino por impulsar el millonario proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas son:
  • Navitas Petroleum (junto a sus filiales operativas Navitas Petroleum Development & Production Ltd., Navitas Petroleum Atlantic United y Navitas Petroleum LP): Es una corporación de origen israelí que lidera el desarrollo técnico y operativo en el archipiélago.

 

  • Rockhopper Exploration: Compañía británica socia histórica de los derechos de explotación en la zona.

 

  • Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd. y JHI Associates Inc.: Firmas globales enfocadas en la exploración de yacimientos de escala que actúan como socias o financistas del proyecto.

 

Perfil del resto de los implicados

Aunque la lista detallada de nombres propios de los restantes ejecutivos se maneja bajo el secreto de los sumarios administrativos de la Cancillería, el alcance oficial abarca a:
  • Directivos y Gerentes: Altos mandos ejecutivos y representantes legales de las petroleras que firmaron acuerdos bajo leyes británicas.
  • Fondos de Inversión y Accionistas: Entidades financieras internacionales (principalmente de origen británico, estadounidense y canadiense) que aportan el capital para viabilizar las obras offshore.
  • Proveedores de Servicios: Empresas de logística marítima, geólogos y consultores que prestan soporte técnico esencial en la plataforma continental.

 

 

 

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Fuentes: Agencia NA / otros