Malvinas

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En esta columna, Jorge Fontevecchia analiza la Causa Malvinas, cuestiona la visión presidencial sobre la soberanía y detalla una estrategia geopolítica, militar y económica para lograr su recuperación por vías pacíficas en el futuro.

 

Foto: TN

Buenos Aires, sábado 25 abril (PR/26) — En su libro Biografía del poder, Alberto Lederman, con su amplia experiencia en la materia, explica que –aunque no en todos los casos– es un patrón frecuente que muchos líderes busquen el poder para compensar carencias afectivas tempranas e inseguridades profundas.

A nuestro presidente su visión centrada en sí mismo le impide la comprensión del punto de vista ajeno, careciendo de empatía y autoconsciencia, atributos especialmente necesarios en la conducción. La causa de Malvinas dejó más expuesta esa falencia

La recuperación de las islas Malvinas no sólo está en la Constitución argentina, sino en el corazón de sus ciudadanos, quienes no estarían dispuestos a intercambiarlas por ventajas económicas.

 

Las Malvinas están profundamente arraigadas en la cultura nacional generación tras generación al igual que el igualitarismo democrático que la batalla cultural que promueve el Presidente aspira a remover sin éxito. Fracaso con el que también se choca cada vez que aspira a desmalvinizar.

 

Su presencia está en los libros de texto de los colegios desde hace más de un siglo, sumando la traducción del libro de Paul Groussac: Les Iles Malouines: nouvel exposé d’un vieux litige, los mapas oficiales siempre incluyéndolas como territorio nacional, monumentos, calles, plazas, escuelas con el nombre Islas Malvinas y a partir de la guerra en la que fuimos derrotados, los cantos en las tribunas, sentimiento que pasó a la música profesional y ante la falta de capacidad militar la rivalidad desplazada al terreno del fútbol, donde la Argentina tiene mayores competencias.

Pero de todos los testimonios los cuerpos de los 237 soldados argentinos que yacen en el cementerio de Darwin, construido por un argentino: Eduardo Eurnekian, marcan permanente presencia en nuestro territorio.

 

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Hoy más que nunca
EL CEMENTERIO DE DARWIN. De los 649 combatientes argentinos que murieron en la guerra de Malvinas, 237 de ellos fueron enterrados allí, en territorio argentino. | cedoc

 

 

Cómo recuperarlas. No es imposible ni improbable su recuperación. Primero, haciendo lo contrario a Milei, quien siendo candidato ya tuvo un llamado de atención del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, quien dijo: “Hay gente que tiene o quiere tener responsabilidades públicas y no ha leído la Constitución. No se puede decir cualquier cosa de Malvinas. No se pueden alquilar, no se pueden vender, porque lo dice la Constitución. Y la cláusula es transitoria porque creemos que vamos a recuperar las Malvinas; hay que hacerlo por vías pacíficas”.

Que sea por vía pacífica no quiere decir que no sea necesario aumentar la fuerza militar. En Epitoma rei militaris en el siglo IV antes de Cristo Flavio Vegecio escribió la célebre frase: “Quien desee la paz que prepare la guerra”. Para sentar a Inglaterra a negociar es necesario aumentar el costo de su defensa militar de las islas ampliando el uso de nuestra fuerza como elemento disuasorio.

La Argentina debería invertir en su Armada porque fue la inferioridad marítima lo que determinó la derrota en 1982, lo mismo que en 1833, cuando barcos ingleses las invadieron echando a nuestros pobladores locales.

Paralelamente los veinticuatro aviones F-16 recientemente incorporados son un salto importante en la modernización, pero su venta no fue vetada por Inglaterra porque no modifica el equilibrio estratégico. Las futuras inversiones en la Fuerza Aérea deberán orientarse a aviones que sí tuvieran capacidad disuasoria frente a nuestro adversario.

Y como enseñan las recientes guerras en Ucrania e Irán, potencias militares inferiores a Rusia y Estados Unidos respectivamente tuvieron una capacidad militar muy superior a la proporcionalidad de sus recursos gracias a elementos tecnológicos de menor costo, entre ellos los drones. La Argentina debería orientar su conocimiento científico-tecnológico al intensivo desarrollo de drones.

La capacidad económica de Ucrania es inferior a la de la Argentina, nuestro producto bruto es más de tres veces mayor. También es sensiblemente mayor el producto bruto de la Argentina que el de Irán, es el doble, lo que demuestra que la economía no es todo, lo que no quita que hay un punto donde Milei sí tiene razón: para recuperar las Malvinas precisamos tener un país económicamente pujante, solo resta por ver si su camino para lograr el desarrollo es correcto.

Pero a Inglaterra le va económicamente casi tan mal como a nosotros. El producto bruto de Inglaterra sigue siendo alrededor de seis veces mayor que el de la Argentina, igual que en 1982, durante la guerra de Malvinas. Siendo la Argentina uno de los países que menos creció en el último medio siglo, Inglaterra lo acompaña como uno de los países desarrollados con peor desempeño económico.

Paralelamente, nuestra población creció más: en 1982 los habitantes de Inglaterra eran el doble que los de la Argentina y hoy son solo el 50% más, y todo indica que nuestro país tiene más posibilidades de crecimiento por sus recursos naturales puestos en valor en los últimos años.

Y al tema económico y militar se agrega el diplomático. Mientras que desde 1982 Inglaterra perdió parte de sus aliados saliéndose hace una década de la Unión Europa, la Argentina se incorporó al Mercosur. Sumar a Brasil a nuestra causa, como hizo Lula repetidamente, sosteniendo que es inadmisible un enclave colonial en las Malvinas, sumado a estar resueltos todos los conflictos limítrofes continentales con Chile: su apoyo a Inglaterra no es el mismo que en época de Pinochet, a quien Thatcher protegió en Londres cuando se pidió su detención internacional.

En síntesis, en una década se podrían modificar las condiciones de posibilidad para que la aspiración de recuperar el territorio de las Malvinas no resulte una utopía. Tomar las decisiones correctas depende de nosotros.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Perfil
Reconocido periodista inglés publicó que «las Malvinas no pueden ser británicas para siempre» y desató la polémica en el Reino Unido

Reconocido periodista inglés publicó que «las Malvinas no pueden ser británicas para siempre» y desató la polémica en el Reino Unido

Tras la polémica bandera en el Mundial 2026, el columnista inglés Simon Jenkins desafió la postura británica instando a retomar el diálogo. Downing Street ratificó la soberanía sobre las islas y elevó un pedido de investigación ante la FIFA, mientras la ONU reitera su llamado a negociaciones bilaterales a lo que Inglaterra se niega. Lea el artículo completo traducido.

 

 

Buenos Aires, sábado 18 julio (PR/26>) — El reconocido periodista inglés Simon Jenkins, columnista del diario The Guardian y de la BBC, publicó un editorial afirmando que las Islas Malvinas «no pueden seguir siendo británicas para siempre».
El artículo fue inspirado por la famosa bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» desplegada por los jugadores de la selección argentina tras vencer a Inglaterra en la semifinal del Mundial y que cayó de la tribuna en manos de integrantes de la selección albiceleste que la desplegó.
El Gobierno británico rechazó el festejo de la Selección Argentina tras el Mundial 2026, calificando de «inapropiado» el uso de una bandera con la consigna de las Islas Malvinas.
Londres ratificó la soberanía británica sobre el territorio, exigió una investigación de la FIFA y no descartó sanciones para los jugadores involucrados.
La bandera cayó de la tribuna en el festejo de la selección argentina por haber vencido 3 a 2 a Inglaterra

Mientras que el artículo inglés generó fuerte repercusión por varios puntos centrales del análisis de Jenkins:

  • Sentido común geográfico: Jenkins argumentó que tarde o temprano estas colonias se integrarán a sus continentes geográficos. 
  • Costos de defensa: Criticó el gasto de más de £60 millones al año que los contribuyentes británicos destinan a mantener la presencia militar en el archipiélago. 
  • Reapertura de negociaciones: Cuestionó la decisión del Reino Unido de congelar el diálogo durante más de 40 años e instó a que se retomen las negociaciones diplomáticas, citando como antecedente el acuerdo histórico sobre Gibraltar. 
  • El referéndum de 2013: Relativizó el plebiscito de los isleños «kelpers» al entender que no justifica frenar indefinidamente el debate de soberanía.

 

El Gobierno británico, a través de una portavoz oficial de Downing Street, ignoró deliberadamente el debate interno propuesto por la columna de opinión de Simon Jenkins en The Guardian.

En su lugar, el Ejecutivo liderado por el primer ministro Keir Starmer utilizó la conferencia de prensa con periodistas parlamentarios para contrarrestar el impacto del editorial con una respuesta tajante y directa.
La postura oficial de Londres frente a los argumentos del periódico se resume en los siguientes puntos:
  • Ratificación del statu quo: La portavoz del primer ministro enfatizó que la posición del Reino Unido sobre el archipiélago «no ha cambiado» y que el reclamo territorial argentino carece de validez ante sus ojos.

 

  • Uso de la ironía deportiva: En respuesta directa a la vinculación que el editorial hizo con los festejos del partido, la vocería oficial lanzó una frase de alto impacto técnico y político replicada por el medio británico Sky News: “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas sin duda lo son”.

 

  • Defensa de la autodeterminación: El Gobierno británico desestimó la sugerencia de Jenkins de que las islas inevitablemente se integrarán al continente. Subrayaron que el compromiso de Londres para con los habitantes del archipiélago es «inquebrantable» y que la autodeterminación corresponde exclusivamente a los isleños, validando el referéndum de 2013 que el editorialista había relativizado.

 

  • Acción institucional frente a la bandera: En lugar de abrir una mesa de diálogo diplomático como sugería The Guardian, el Gobierno del Reino Unido —con el respaldo del secretario de Comercio, Peter Kyle— prefirió elevar un pedido formal de investigación de oficio ante la FIFA. Esto se fundamentó en que la exhibición de la bandera infringió las normas globales que prohíben estrictamente el uso de consignas políticas dentro del campo de juego

La vía del diálogo

 

 

 

La postura oficial del Comité Especial de Descolonización de la ONU (C-24) dictamina de manera unánime que la única vía para resolver el conflicto de las Islas Malvinas es la reanudación de las negociaciones bilaterales entre la República Argentina y el Reino Unido.

 

En su sesión de junio de 2026 realizada en Nueva York, el organismo internacional adoptó una nueva resolución por consenso reafirmando los siguientes ejes centrales: 
  • Estatus de soberanía en disputa: El Comité encuadra el archipiélago bajo la categoría colonial especial de «Territorio No Autónomo». Ratifica que existe una disputa territorial abierta que no puede ser cancelada unilateralmente por el Reino Unido. 

 

  • Llamado al diálogo pacífico: Exige formalmente a ambos países retomar las conversaciones diplomáticas para alcanzar una solución pacífica y definitiva. Dicha postura sostiene el mandato histórico planteado originalmente en la Resolución 2065 de la Asamblea General. 

 

  • Preocupación en el Atlántico Sur: El Comité manifestó su inquietud ante los reclamos expuestos por la delegación argentina, liderada por el canciller Pablo Quirno, respecto a la «militarización» de la zona y la explotación unilateral de recursos naturales (hidrocarburos y pesca) en aguas en litigio. 

 

  • Mediación internacional: Solicitó explícitamente al Secretario General de las Naciones Unidas ejercer su misión de buenos oficios para interceder y lograr que Londres acepte sentarse a la mesa de diálogo. 

 

  • Falta de poder coercitivo: Aunque la resolución cuenta con el copatrocinio y firme respaldo de toda Latinoamérica, analistas y medios especializados aclaran que el pronunciamiento de la ONU no obliga jurídicamente al Gobierno británico a negociar, sirviendo principalmente como una contundente herramienta de presión diplomática internacional.

 

El artículo completo: 

 

 

¿«Las Malvinas son argentinas»? No exactamente, pero las Falklands no pueden seguir siendo británicas para siempre

 

Simon Jenkins

 

La enemistad entre Londres y Buenos Aires se ha prolongado demasiado; tarde o temprano, prevalecerán las mentes sensatas.

Esta semana, Gran Bretaña y España acordaron demoler la frontera que divide Gibraltar de la península ibérica. Fue una buena noticia. Décadas de negociación llegaron a un feliz compromiso. Lamentablemente, el acuerdo no se celebrará este domingo en la final de la Copa del Mundo entre España e Inglaterra. Pero, ¿es demasiado esperar que una negociación similar pueda surgir de la semifinal de anoche, una derrota aplastante de Inglaterra a manos de Argentina, tras la cual el asunto Malvinas-Falklands levantó su cansada cabeza en forma de una pancarta en el campo? ¿Acaso no puede resultar nada bueno del generoso abrazo entre Lionel Messi y Harry Kane?

Ninguno de los territorios de la era imperial británica tiene un derecho eterno a permanecer como está, y mucho menos uno que cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras al año en gastos de defensa.

En el caso de las Falklands, su estatus como territorio de ultramar ha sido defendido ferozmente por sucesivos gobiernos, en gran medida como el precio de la victoria en la guerra de las Malvinas de 1982. En verdad, sospecho que esto tiene mucho que ver con el hecho de que los isleños, a diferencia de los habitantes abandonados de Hong Kong o Diego García, eran británicos blancos. La guerra también rescató al gobierno de Margaret Thatcher de la impopularidad y cubrió de gloria a la entonces primera ministra, a diferencia de posteriores aventuras militares.

Lo que se olvida es que, antes de la guerra, los gobiernos británicos estaban negociando realmente una transferencia de la soberanía de las islas con los argentinos. Esto siguió a un acuerdo de comunicaciones de 1971 alcanzado con Buenos Aires por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Permitió a los isleños comerciar y viajar con el territorio continental adyacente, utilizando sus hospitales, tiendas y otras instalaciones. Incluso tenían becas en escuelas locales. Cientos de argentinos solían visitar la capital de las Falklands, Puerto Stanley, como turistas. Los isleños estaban ganando gradualmente relaciones sensatas con sus vecinos costeros, de las cuales se esperaba que surgiera un acuerdo futuro.

En aquella época, las Naciones Unidas alentaban a las antiguas potencias coloniales de Europa a deshacerse de los restos del imperio, incluidos los franceses, portugueses y españoles. En el caso de Gran Bretaña, estos incluían Hong Kong, Diego García, las Falklands y, se esperaba, Gibraltar. El problema no era el derecho histórico —un argumento eterno— sino el sentido común geográfico.

Para Gran Bretaña, era ridículo que un Estado europeo financiara una gran armada para defender tierras distantes y en disputa. Desesperado por ahorrar dinero, el gobierno ya se estaba retirando del Atlántico Sur. Las Falklands estaban expuestas y sin defensa.

Un ministro laborista del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ted Rowlands, visitó debidamente las islas a finales de la década de 1970 y discutió la ampliación del acuerdo de comunicaciones a un acuerdo de arrendamiento posterior (leaseback), en el que Argentina tendría la soberanía, mientras que el control gubernamental permanecería en manos británicas.

En 1977, una opinión era que él los había convencido con garantías de autonomía continua y una garantía de seguridad bajo los auspicios de la ONU. El gobierno de Thatcher de 1979 heredó la propuesta de Rowlands. Aunque el nuevo ministro, Nicholas Ridley, carecía del poder de persuasión de Rowlands, fue autorizado por Thatcher para seguir adelante con ella.

Fue flagrantemente indignante que el ejército argentino invadiera las Falklands en 1982, cuando sus ministros estaban negociando con los británicos en Nueva York. El resultado inevitablemente hizo colapsar las conversaciones. Pero tal fue su plausibilidad que los esfuerzos tanto de Estados Unidos como de Perú continuaron buscando un acuerdo antes de que la fuerza de tarea británica en el Atlántico Sur realmente desembarcara. Aunque Argentina podría haber aceptado entonces, Gran Bretaña ya no estaba interesada. Tal era la lógica de la guerra, que una vez iniciada requería una «victoria». Un acuerdo podría haber salvado cientos de vidas y miles de millones de libras.

Lo que la guerra de 1982 no requirió fue la congelación total por parte de Gran Bretaña de cualquier discusión futura sobre la soberanía de las islas durante más de 40 años. El referéndum de las Falklands de 2013, en el que el 99,8% de los 1.517 votantes eligió respaldar el statu quo, se cita como el fin de la discusión.

La realidad es que estas colonias tarde o temprano se convertirán inevitablemente en parte de sus continentes. No pueden ser protegidas indefinidamente por un patrón europeo, y los reclamos de Argentina no van a desaparecer. Sin la guerra de 1982, las Falklands podrían haber hecho las paces con su vecino, Argentina, con suerte bajo algún tipo de autonomía mandatada por la ONU.

Tal como están las cosas, las Falklands deben continuar su existencia congeladas como una fortaleza militar aislada en el otro extremo del mundo respecto a su generoso protector, Gran Bretaña. Pero tarde o temprano, un gobierno del Reino Unido tendrá el coraje de comenzar las negociaciones nuevamente.

Mientras tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa simplemente patean la lata por el camino. Sería gratificante si la pancarta de Malvinas-Falklands ondeada en un partido de fútbol en Estados Unidos pudiera sacudir a alguien para que actúe. De alguna manera, lo dudo.

 

Primicias Rurales/IA/The Guardian

 

 

Yo viajé en 1979 a Puerto Argentino y conviví una semana con los isleños sumamente amables y tuve contacto con los royal marines apostados en las Islas y a mi regreso escribí para el ya desaparecido diario cordobés Los Principios, que como se entiende en la nota de Jenkins que entre los isleños y los habitantes del continente se estaban tejiendo lazos visibles e invisibles que nos comenzaban a unir.
Todo terminó con la guerra en 1982. Pero la causa no está perdida. La entrega de nuestros héroes valdrá para su recuperación.
Matilde Fierro. Editora de Primicias Rurales
La historia de la bandera de Malvinas que terminó en manos de los jugadores argentinos

La historia de la bandera de Malvinas que terminó en manos de los jugadores argentinos

El trozo de tela con la frase “Las Malvinas son argentinas” habría sido hecho sobre una sábana de hotel y llegó al campo desde la tribuna tras el triunfo ante Inglaterra.

 

 

La bandera, confeccionada sobre una sábana de hotel.

 

 

 

Buenos Aires, 16 julio (NA) — La bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” que mostraron los jugadores de la Selección argentina tras eliminar a Inglaterra del Mundial 2026 tuvo una historia tan improvisada como simbólica: según una versión viral en redes sociales, fue pintada sobre una sábana de hotel y terminó en manos del plantel después de ser arrojada desde la tribuna.

La imagen recorrió el mundo apenas finalizó el 2 a 1 de Argentina sobre Inglaterra en Atlanta. En medio de los festejos por el pase a la final ante España, Giovani Lo Celso desplegó sobre el césped una bandera blanca con letras negras, rodeado por varios compañeros, en una escena que rápidamente se transformó en una de las postales de la noche.

La pregunta que se hizo viral fue cómo había llegado ese trapo al campo, ya que en la previa se había advertido que no podrían ingresar banderas o elementos con mensajes políticos. La explicación más fuerte surgió en X: una usuaria identificada como miuchi (@Milo20154) respondió que “la pintó el primo de mi cuñada, es un pedazo de sábana del hotel”, en referencia a la bandera que terminó en manos de los futbolistas.

 

 

 

 

La versión coincide con lo que contó Gonzalo Montiel luego del partido. Consultado por la aparición de la bandera, el defensor reveló: “Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron. Así que nada, contento”.

Por su parte, Nelson Castro, en Telenoche, agregó que alguien la había tirado al campo de juego y que luego se la dieron a los jugadores.

La escena tuvo una carga especial por el rival y por la historia. Argentina e Inglaterra volvieron a cruzarse en un Mundial en un partido atravesado por el recuerdo de Malvinas, la guerra de 1982 y la rivalidad futbolística que tuvo su capítulo más fuerte en México 1986, con los goles de Diego Maradona.

 

 

 

Después del encuentro, Leandro Paredes fue consultado por la bandera y respondió: “Y siempre serán argentinas”. Lautaro Martínez, autor del gol del triunfo, también reconoció que para el plantel no había sido un partido más: “Tratamos de dejarlo atrás, pero para nosotros era un partido especial”.

Lisandro Martínez también se refirió al impacto emocional de la imagen y aseguró: “Me imagino a un veterano de Malvinas viendo eso y llorando”. Además, remarcó que los jugadores “mostraron esa bandera y afirmaron que las islas nos pertenecen”.

El gesto generó repercusión inmediata en Inglaterra y podría derivar en una sanción de FIFA, ya que el Código de Conducta de los Estadios prohíbe el ingreso de banderas, pancartas o elementos de contenido político, ofensivo o discriminatorio.

De hecho, en la previa del partido, la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, había advertido que los hinchas no podrían ingresar con elementos que tuvieran mensajes provocativos, políticos, raciales o religiosos, y aclaró que “Las Malvinas son argentinas” era considerado un mensaje político para el operativo del estadio.

No es la primera vez que la consigna aparece vinculada a la Selección: AP recordó que Argentina ya había mostrado el mismo lema en un amistoso de preparación antes del Mundial 2014 y que, en aquella oportunidad, la AFA fue multada por FIFA con 30.000 francos suizos.

Milei confirmó que no viajará a la final y mantendrá su cábala en Olivos

La cuestión Malvinas, según la postura oficial argentina, tiene origen en 1833, cuando el Reino Unido ocupó las islas y expulsó a las autoridades argentinas. Cancillería sostiene que la recuperación de la soberanía constituye un objetivo “permanente e irrenunciable” del pueblo argentino, tal como expresa la Constitución Nacional.

Así, una bandera presuntamente pintada de apuro sobre una sábana de hotel pasó de la tribuna al césped, de las manos de los hinchas a las de los jugadores, y de Atlanta a una postal mundial cargada de historia, emoción y polémica.

 

 

 El árbitro esloveno Slavko Vincic fue el elegido para impartir justicia en la final del Mundial 2026, que enfrentará a la Selección argentina con su par español.

 

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el juez, que había pitado en el infructuoso debut argentino en Qatar 2022 ante Arabia Saudita, estará acompañado por una terna repartida entre eslovenos y emiratíes, con el VAR aún sin designar.

La final en la que se medirán argentinos y españoles, en búsqueda de la cuarta y segunda estrella respectivamente, se disputará este domingo 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey, Estados Unidos, desde las 16:00 (horario argentino).

 

Exasesor de Margaret Thatcher pidió expulsar a los argentinos de la Premier por la bandera sobre Malvinas

Nile Gardiner, excolaborador de la ex primera ministra británica, cuestionó el mensaje exhibido por los futbolistas argentinos tras la final y reclamó que se les retire la visa de trabajo a quienes juegan en la Premier League.

 

 

La bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas» que exhibieron los jugadores de la Selección argentina tras la final del Mundial 2026 generó una fuerte reacción en el Reino Unido.

Uno de los primeros en pronunciarse, según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas, fue Nile Gardiner, exasesor de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, quien pidió sanciones contra los futbolistas que militan en la Premier League.

A través de su cuenta en la red social X, Gardiner publicó un duro mensaje en el que reclamó que los jugadores argentinos sean expulsados del fútbol inglés por haber participado de la manifestación.

«Todo jugador argentino en la Premier League inglesa que participó en esta fea exhibición anti-británica debería ser despojado de su visa de trabajo del Reino Unido. Debería haber tolerancia cero para esto», escribió.

El mensaje del exasesor de la llamada «Dama de Hierro» se viralizó rápidamente y abrió un intenso debate entre usuarios británicos y argentinos, con miles de comentarios a favor y en contra de su postura.

La polémica surgió luego de que varios integrantes del seleccionado argentino ingresaran al campo de juego con una bandera blanca en la que podía leerse la frase «Las Malvinas son argentinas», una histórica consigna vinculada al reclamo de soberanía que mantiene Argentina sobre las islas.

Entre los futbolistas que actualmente juegan en la Premier League aparecen figuras de la Selección como Emiliano «Dibu» Martínez (Aston Villa), Cristian Romero (Tottenham), Marcos Senesi (Tottenham), Lisandro Martínez (Manchester United), Alexis Mac Allister (Liverpool) y Enzo Fernández (Chelsea), quienes podrían quedar en el centro de la controversia impulsada por Gardiner.

 

 

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Fuente: Agencia NA.
Primicias Rurales
El mensaje de excombatiente de Malvinas a los jugadores de la Selección que se viralizó: “Nos regalaron una caricia al alma”

El mensaje de excombatiente de Malvinas a los jugadores de la Selección que se viralizó: “Nos regalaron una caricia al alma”

El excombatiente de la Guerra de Malvinas y  entrenador de fútbol Omar De Felippe publicó un mensaje después de la clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026. Sus palabras se viralizaron y fueron compartidas por miles de usuarios.

 

 

 

Jugadores y las Islas Malvinas IA / NA

 

 

Buenos Aires, jueves 16 julio (NA) La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026, luego de vencer a Inglaterra, dejó una enorme cantidad de reacciones. Entre todas ellas, una de las que más repercusión generó fue la de Omar De Felippe, excombatiente de la Guerra de Malvinas y director técnico de fútbol, quien expresó un mensaje que rápidamente se viralizó en las redes sociales.

 

Tras la victoria de la Selección Argentina ante Inglaterra en el Mundial 2026, expresó que el triunfo fue «una inmensa caricia al alma» y que el deporte «ayuda a sanar emociones que siguen muy vivas».

 

 

 

Sus palabras fueron interpretadas por numerosos usuarios como un sentimiento compartido por muchos veteranos de guerra, en una fecha y un contexto con una fuerte carga simbólica por tratarse de un triunfo deportivo frente a Inglaterra.

 

El mensaje que emocionó a miles de argentinos

 

De Felippe, quien combatió en las Islas Malvinas durante el conflicto de 1982 antes de iniciar su exitosa carrera como entrenador, utilizó sus redes sociales para dejar un mensaje cargado de emoción tras el partido.

Su publicación fue compartida miles de veces y recibió una gran cantidad de comentarios de apoyo de hinchas, excombatientes y usuarios que destacaron el tono respetuoso y emotivo de sus palabras.

Omar De Felippe se encuentra actualmente sin equipo, tras dirigir por última vez a Central Córdoba de Santiago del Estero hasta finales del 2025. Con el equipo santiagueño logró el histórico título de la Copa Argentina 2024, lo que les permitió clasificar a la CONMEBOL Libertadores.

Su historia en la Guerra de Malvinas

El fútbol salvó su vida luego de combatir en el conflicto de 1982. Omar De Felippe jugaba en las divisiones inferiores de Huracán cuando fue convocado por el Ejército Argentino a los 18 años. Fue destinado a las Islas Malvinas como soldado del Regimiento 3 de La Tablada.
  • El frente de batalla: Estuvo en Puerto Argentino soportando intensos bombardeos británicos.
  • La vuelta a la vida: Apenas una semana después de regresar de la guerra, Huracán lo concentró para jugar en Primera Divisiión.
  • Sanación y memoria: Durante años prefirió no hablar públicamente del tema, pero luego entendió la importancia de mantener viva la memoria por sus compañeros caídos.
  • Su mensaje más reciente: Tras la victoria de la Selección Argentina ante Inglaterra en el Mundial 2026, expresó que el triunfo fue «una inmensa caricia al alma» y que el deporte «ayuda a sanar emociones que siguen muy vivas».

 

Trayectoria como Director Técnico
Antes de consagrarse campeón de la Copa Argentina 2024 con Central Córdoba de Santiago del Estero, De Felippe construyó una sólida carrera en el fútbol local y sudamericano, ganándose la reputación de ser un «especialista en ascensos» y un líder sumamente respetado.
Club Logros y Detalles Destacados
Olimpo de Bahía Blanca Consiguió el ascenso a Primera División como campeón de la Primera B Nacional en 2010.
Quilmes Logró su segundo ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino en 2012.
Independiente Tuvo la histórica y difícil tarea de devolver al «Rojo» a Primera en 2014, logrando el tercer ascenso de su carrera.
Emelec (Ecuador) Vivió su primera experiencia internacional y se coronó campeón de la Serie A de Ecuador en 2015.
Vélez Sarsfield Dirigió al club en un momento institucional y deportivo complejo, logrando alejarlo de la zona de descenso.
Newell’s, Atlético Tucumán y Platense Pasos valiosos por la Liga Profesional de Fútbol consolidando su experiencia en planteles de Primera.
Central Córdoba (SdE) Logró el primer título oficial en la historia del club al ganar la Copa Argentina 2024.

 

Primicias Rurales
Fuente; Noticias Argentinas / IA
No fue un partido más, subyacía una convicción entre hinchas y jugadores: Las Malvinas son argentinas

No fue un partido más, subyacía una convicción entre hinchas y jugadores: Las Malvinas son argentinas

Con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, Argentina remontó un 0-1 ante Inglaterra y se clasificó a la final del Mundial 2026. Tras el triunfo, los jugadores homenajearon a las Malvinas en el campo de juego; ahora, el equipo de Scaloni buscará el título ante España. La Virgen entró a la cancha con el ingreso de Lautaro Martínez que lleva estampas de la Patrona de Argentina en sus canilleras y el partido se revirtió a favor de Argentina. Un guiño para los que creen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, 15 julio (PR/26)– La Selección argentina le ganó 2-1 a su par de Inglaterra en un partido para el infarto y se metió en la gran final del Mundial 2026, donde se enfrentará con España.

Tras el pitazo final, los jugadores Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso desplegaron en el campo de juego una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», desacatando una prohibición previa impuesta por la organización.

 

 

 

Inglaterra se había puesto en ventaja en el inicio del complemento a través de Anthony Gordon, mientras que los dirigidos por Lionel Scaloni dieron vuelta la historia gracias a los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, asistidos por el capitán Lionel Messi. 

El encuentro comenzó muy parejo, en un primer tiempo que fue un verdadero juego de ajedrez, con prácticamente ninguna jugada clara. La única la tuvo la Argentina, con un remate desde afuera del área que pasó muy cerca del arco defendido por Jordan Pickford.

En el inicio del segundo tiempo Inglaterra se puso en ventaja a los 10 minutos en una jugada aislada cuando Gordon definió solo en el área chica tras un preciso centro de Morgan Rogers.

Luego de ponerse en ventaja, Inglaterra quiso replegarse atrás con el objetivo de defender el resultado y la Selección argentina comenzó a acechar el área rival con un coraje impresionante.

Allí fue cuando apareció la figura de Pickford, quien se lució con unas atajadas impresionantes que hacían parecer imposible una remontada argentina.

 

Sin embargo, la Selección argentina logró llegar a la igualdad a los 40 minutos del segundo tiempo a través de un tremendo remate desde afuera del área de Fernández.

No conformes con la igualdad, los vigentes campeones del mundo siguieron presionando y así consiguieron el gol del triunfo recién a los 47 de la segunda mitad, cuando el “Toro” Martínez se impuso en las alturas con un gran cabezazo tras un centro preciso de Messi.

De esta manera, la Argentina consiguió la clasificación a la gran final, donde se enfrentará con España, que este martes dio una cátedra de fútbol para derrotar 2-0 a la Francia de Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y compañía.

 

 

 

Se dice que la La Virgen entró a la cancha con el ingreso de Lautaro Martínez que lleva estampas de la Patrona de Argentina en sus canilleras y el partido se revirtió a favor de Argentina. Un guiño para los que creen.

 

 

 

Gabriel C envió a Primicias Rurales esta reflexión: Otra vez jugadores argentinos con agradecimiento al cielo….el festejo de Enzo luego de su gol…. primero de pie y luego de rodillas!!! Creer!!! 🙌🏼🙏🏼🇦🇷❤️

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El emotivo video que publicó el Gobierno de Tierra del Fuego: “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”

El video contó con la Marcha de Malvinas de fondo y varias imágenes de Río Grande, que es la Capital Nacional de la Vigilia.

 

 

 

 

El Gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur compartió un emotivo posteo en sus redes sociales, a horas del partido entre la Selección argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026: «Las Malvinas fueron, son y serán argentinas».

 

 

El video, de casi dos minutos y medio de duración, tiene en todo momento la Marcha de Malvinas de fondo y cuenta con imágenes tanto de las Islas Malvinas, como de las ciudades de Ushuaia y Río Grande.

«Hay símbolos que no se dejan afuera. Desde Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, sostenemos una certeza irrenunciable, escrita en nuestra geografía y en el corazón de todo un pueblo. Las Malvinas fueron, son y serán argentinas«, fue el mensaje que compartió el Gobierno fueguino.

 

 

 

 

“Es muy lindo vivirlo otra vez”: la alegría de Messi por disputar su tercera final en una Copa del Mundo

“Gracias a Dios lo pudimos conseguir. Fue un día muy feliz para todos los argentinos”, expresó el capitán de la Selección argentina.

 

 

 

 

 

El capitán de la Selección argentina, Lionel Messi, expresó hoy su alegría y emoción por la infartante victoria en la semifinal ante Inglaterra que selló la clasificación a la final del Mundial de Canadá, Estados Unidos y México 2026:«Es muy lindo vivirlo otra vez».

«Gracias a Dios lo pudimos conseguir. Fue un día muy feliz para todos los argentinos», expresó el mejor jugador de todos los tiempos que asistió a Enzo Fernández y Lautaro Martínez.

Además, el astro argentino remarcó que durante el himno empezaron a “sentir cosas diferentes y especiales” y se alegró de haber podido “dejar afuera” al representativo inglés.

La final del Mundial enfrentará al combinado argentino con España el próximo domingo 19 de julio en el estadio MetLife, en la ciudad estadounidense de Nueva York, a las 16:00 (horario argentino), en búsqueda de la cuarta estrella y segunda consecutiva, para Argentina, mientras que la “Roja” tiene como objetivo ganar su segundo Mundial.

“Todas las finales del mundo son especiales”, comenzó a declarar el delantero del Inter Miami, que catalogó de “muy lindo” el hecho de “poder vivirlo otra vez”, para luego destacar que “es una locura lo que consiguió este grupo: jugar dos finales seguidas”.

Tras mostrarse también orgulloso por jugar su tercera final mundialista, el astro se centró en “cómo se dio todo el Mundial y el partido de hoy”, enfatizando en el rival y en la forma en la que se consiguió el triunfo, algo que calificó de “increíble”.

Sobre el contexto social del encuentro, con la Guerra de Malvinas latente en la memoria de todos los argentinos, el destacado atacante recordó que habían dicho que era “solo un partido de fútbol”, pero reconoció que durante la entonación del himno, tanto él como sus compañeros sintieron “cosas diferentes y especiales”, ya que “ninguno quería perderlo”.

Afirmando que “la gente de Argentina quería esta alegría y no quería perder contra Inglaterra”, el “10” aseguró que desde adentro de la cancha lo vivieron de la misma manera, en un “día muy lindo para los argentinos”, del que remarcó la importancia de: “dejarlos afuera a ellos y jugar otra final del mundo”.

 

Fiesta en el Obelisco: los hinchas festejan el pase de Argentina a la final del Mundial

 

Para garantizar la seguridad, se movilizaron 800 efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires además de funcionarios pertenecientes a las áreas de Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) y patrullas en moto del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM), junto con brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y personal de las Comisarías Vecinales 1B y 1D.

Por la gran aglomeración de gente, las autoridades recomendaron a los automovilistas evitar por completo la circulación por la zona céntrica y desviar sus recorridos desde la altura de la Avenida Callao.

Tras comenzar perdiendo, el equipo de Lionel Scaloni se metió en la gran final, donde enfrentará a España el próximo el domingo en Nueva York, a las 16.

El partido entre la Selección Argentina y España, por la final del Mundial, se disputará el domingo 19 de julio, a las 16, hora argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.

 

Una multitud festeja en el Obelisco. (Foto: TN)
Una multitud festeja en el Obelisco. (Foto: TN)

 

 

Lionel Scaloni brindó una conferencia donde aseguró: “Vamos a dejar todo para intentar ganar la final”.

Sobre el valor que tiene el plantel albiceleste, Scaloni dijo: “Somos únicos, no es de arrogancia, es de corazón. La camiseta amerita dar todo hasta el final”.

El DT se abrazó con Lionel Messi cuando terminó el compromiso en Atlanta y el plantel se enfoca en la final que disputará este domingo.

 

 

Un festejo especial

 

En un día donde las Malvinas estuvieron presentes en la memoria colectiva de los argentinos, nos gustaría destacar un festejo en especial porque lo compartió la hija de un combatiente, piloto de Pucará que llegó en su avión a Puerto Argentino cuando los ingleses bombardeaban la pista.

Jimena Martínez Chaves, hija del vicecomodoro Luis Alberto Martínez Chaves vivió este histórico partido con ese recuerdo familiar y con un grupo y ocasionales viajeros y puesteros presentes en un refugio en la montaña, en Jujuy donde se encuentra en travesía a pie, hasta las yungas, en el Parque Nacional de Calilegua.

 

Caminan 16 kilómetros diarios y son cinco que partieron desde Mendoza donde cursan en la Escuela de Montaña.

 

 

Jimena Martínez Chaves y grupo viendo el partido de Argentina e Inglaterra, en el Refugio «El Cokena». Luego festejarían, alli en las alturas.

 

 

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Fuente: Agencia Noticias Argentinas/ PR / TN/IA