El maíz bajo riego gana protagonismo en la Patagonia

El maíz bajo riego gana protagonismo en la Patagonia

Más de 100 productores y técnicos participaron en General Roca del Primer Encuentro de Maíz Bajo Riego, donde se analizaron tecnologías, sistemas productivos y el potencial del cultivo para impulsar la producción agrícola y ganadera en la región.


General Roca, martes 10 marzo (PR/26) – Con la participación de más de un centenar de productores, empresarios y técnicos, se realizó el Primer Encuentro de Maíz Bajo Riego en la localidad rionegrina de General Roca, una jornada técnica que puso en foco el potencial del cultivo en los sistemas productivos patagónicos.

El evento contó con el apoyo de Maizar, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, el Centro PyME Adeneu de la Agencia de Desarrollo Económico del Neuquén, el CREA Región Patagonia, Aapresid y el INTA.

La jornada se destacó por el alto nivel técnico de las presentaciones, que abordaron los múltiples desafíos y oportunidades que ofrece la producción de maíz bajo riego en las condiciones áridas de la Patagonia. Si bien este sistema requiere inversiones significativas en tecnología y un manejo agronómico especializado, los especialistas coincidieron en que los resultados productivos pueden ser muy elevados.

Durante el encuentro se analizaron distintos aspectos vinculados al desarrollo del cultivo, entre ellos los sistemas productivos bajo riego, el uso de híbridos de alto rendimiento, las estrategias de control de malezas ante nuevas emergencias, y el valor agregado que generan los sistemas de riego por pivote.

También se abordó el rol del riego en cultivos forrajeros, la incorporación de nuevas áreas productivas bajo riego y la integración agrícola-ganadera, con especial énfasis en la suplementación estratégica del ganado con raciones basadas en maíz y el proceso de agriculturización de la ganadería en la región.

Por la tarde, los participantes realizaron una recorrida a campo en la chacra de Esperanza SRL, ubicada en la localidad de Cervantes. Allí pudieron observar distintos híbridos de maíz y manejos agronómicos en condiciones reales de producción, además de demostraciones de maquinaria, uso de drones para monitoreo agrícola y el análisis del perfil del suelo mediante una calicata.

El presidente de Maizar, Federico Zerboni, fue el encargado de inaugurar la jornada. Durante su intervención recordó el trabajo que la entidad viene desarrollando desde hace años para impulsar el desarrollo del maíz en distintas regiones del país, incluida la Patagonia.

Zerboni destacó que el cultivo puede alcanzar rendimientos muy altos en estas condiciones naturales cuando se combina el uso intensivo de riego con tecnologías de manejo avanzadas. Además, subrayó la importancia de su integración con la producción ganadera, especialmente en sistemas que utilizan maíz como base forrajera para la producción de carne.

El encuentro dejó en evidencia el creciente interés por expandir la superficie agrícola bajo riego en la Patagonia, una estrategia que distintos actores del sector consideran clave para mejorar la productividad regional, diversificar la producción y generar mayor valor agregado en origen.

Fuente:  Maizar

Primicias Rurales

Daños de cogollero en maíces Bt: pérdida de eficacia que exige reforzar el manejo

Daños de cogollero en maíces Bt: pérdida de eficacia que exige reforzar el manejo

Esta campaña comenzaron a registrarse daños inesperados de Spodoptera frugiperda en híbridos de maíz que expresan proteína Vip3A, una de las biotecnológicas más recientes y eficaces disponibles para el control de esta plaga. 

Buenos Aires, lunes 22 diciembre (PR/25) — El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) vuelve a encender alertas en esta campaña maicera. Los primeros reportes de daños en híbridos con proteína Vip3A surgieron en Corrientes, sobre todo en siembras tempranas, y luego se sumaron observaciones en el norte de Santa Fe y en Córdoba.

Las larvas generaron daño visible en hojas y cogollos, y en todos los casos se realizaron las pruebas específicas para confirmar la correcta expresión del evento, descartando fallas en la construcción o en la expresión del evento biotecnológico.

El hallazgo plantea una señal temprana de posible merma en la eficacia de Vip3A frente a una de las plagas más relevantes del cultivo.

Los individuos resistentes están siempre presentes en las poblaciones naturales, aunque en baja frecuencia alélica, lo que garantiza la eficacia inicial de un nuevo evento biotecnológico. Sin embargo, la resistencia es un proceso microevolutivo inevitable: no puede evitarse por completo, solo puede demorarse su manifestación mediante la implementación de buenas prácticas de manejo.

Por este motivo, resulta fundamental caracterizar los cambios en la susceptibilidad a lo largo del tiempo. En este contexto, ya se han comenzado a recolectar muestras para su análisis, con el objetivo de determinar y comprender estos cambios en la respuesta de Spodoptera frugiperda a la proteína Vip3A.

Una plaga clave del maíz argentino

El gusano cogollero es una de las principales amenazas del maíz en nuestro país y en toda América. Se trata de una especie altamente polífaga, capaz de alimentarse de más de 186 especies vegetales, pero con preferencia por maíz, sorgo y pasturas. En condiciones favorables puede completar su ciclo en menos de 30 días, lo que le permite desarrollar varias generaciones por año.

El daño que ocasiona es muy variable y depende del estadio larval y de la fenología del cultivo. Las larvas pequeñas generan raspados y defoliaciones leves, mientras que las de estadios avanzados pueden cortar plántulas, destruir rápidamente el cogollo y perforar tallos y espigas. Cuando las larvas se establecen dentro del cogollo, provocan lesiones características que dan origen al nombre de gusano cogollero.

En campañas secas pueden avanzar hacia el tallo y generar galerías internas que reducen el crecimiento de la planta y, en muchos casos, pueden confundirse con las producidas por Diatraea saccharalis. En espiga, pueden afectar toda su longitud y comprometer la formación de grano (daño directo). Las pérdidas de rendimiento pueden superar el 20-30% en situaciones de alta presión sin control oportuno.

En Argentina la especie ha demostrado una gran capacidad de adaptación, lo que motivó la adopción masiva de eventos biotecnológicos Bt como principal herramienta de manejo.

Las proteínas Bt: una herramienta valiosa, pero no infalible

Las proteínas Bt constituyen una herramienta valiosa para el manejo de plagas, aunque no infalible. Los maíces pueden expresar proteínas insecticidas derivadas de Bacillus thuringiensis (Bt) que, al ser ingeridas por las larvas, provocan su muerte. Los primeros materiales disponibles incorporaron proteínas Cry1Ab, Cry1Fa y Cry2Ab, que ofrecieron un buen control inicial, pero que con el tiempo y bajo la alta presión de selección comenzaron a mostrar casos de resistencia o pérdida de eficacia.

Como respuesta a la pérdida de eficacia de las proteínas Cry en diversas regiones, el lanzamiento de eventos que incorporan la proteína Vip3A (Vegetative Insecticidal Protein) representó un avance clave para el manejo de la plaga. Sin embargo, la eficacia limitada de otras proteínas en ciertas poblaciones de la plaga llevó a una dependencia creciente y a la rápida masificación de esta nueva herramienta, lo que a su vez incrementó la presión de selección y el riesgo de evolución de resistencias.

A diferencia de las proteínas Cry, Vip3Aa es una protoxina que, tras ser ingerida por la larva, debe activarse dentro del intestino para ejercer su toxicidad, comentó a la REM el especialista Alejandro Vera de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC). Una vez consumida, la protoxina es procesada por enzimas hasta convertirse en la toxina activa, que sufre un marcado cambio estructural. Luego, la toxina Vip3Aa, se une a receptores específicos del epitelio intestinal. Esta unión desencadena la formación de poros, provocando la muerte celular por choque osmótico.

Estudios internacionales

Investigadores del Departamento de Entomología y Patología de Plantas de la Universidad de Tennessee estudiaron este mecanismo de acción y la posible resistencia en una población de Spodoptera frugiperda de Luisiana, Estados Unidos.

En larvas susceptibles, la toxina causa un daño rápido en el epitelio del intestino medio, y eso se refleja enseguida en una caída del pH intestinal. En las resistentes, ese descenso solo aparece cuando reciben la toxina ya activada. Al consumir la protoxina casi no la procesan, por lo que la activación de Vip3Aa es mucho menos eficiente y el daño en el intestino se retrasa.

 

La situación cogollero-maíces Bt en nuestro país

No obstante, los daños detectados esta campaña en híbridos que expresan esta proteína podrían indicar que dicha ventaja comienza a disminuir. Vip3Aa continúa siendo una herramienta fundamental frente a esta plaga, por lo que la aparición de daños en estos materiales constituye una señal de alerta que requiere atención inmediata y acciones coordinadas entre los distintos actores del sector.

El registro de daños en maíces Vip3Aa confirma que ninguna herramienta es invulnerable cuando se aplica de forma aislada o sin el acompañamiento de otras prácticas. La falta de cumplimiento del refugio estructurado y la repetición de un mismo evento Bt durante varias campañas consecutivas son factores que ejercen una fuerte presión de selección sobre esta tecnología. Consecuentemente, desde 2019 la REM viene registrando una tendencia creciente en la superficie tratada para cogollero en maíces Bt (Fig. 1).

Figura 1. Superficie tratada para cogollero en maíz tardío con tecnología Vip3Aa. Fuente: REM-Aapresid.

Claves para un manejo sostenible del cogollero

Frente a esta situación, se refuerzan las recomendaciones de Manejo Integrado para disminuir la presión de selección, evitar que las poblaciones que presentan fallas logran dispersarse y sostener la eficacia de las herramientas disponibles.

-Cumplir con el refugio estructurado

El refugio (10% del lote sembrado con híbridos no Bt) permite conservar poblaciones susceptibles de la plaga, diluyendo la aparición de individuos resistentes.

-Diversificar el uso de eventos Bt cuando sea posible

Evitar sembrar campañas consecutivas con híbridos que expresen las mismas proteínas Bt. Alternar materiales con diferentes combinaciones de proteínas puede contribuir a reducir la presión de selección sobre un mismo modo de acción.

-Complementar con control biológico y químico racional

La incorporación de productos biológicos, junto con insecticidas selectivos aplicados en el momento oportuno, puede ayudar a reducir la población sin ejercer presión excesiva.

-Manejar la fecha de siembra y el ambiente

Las siembras tempranas suelen escapar a los picos poblacionales de la plaga. En zonas de alta presión, puede ser clave ajustar el momento de implantación para minimizar el riesgo.

-Controlar malezas y rastrojos

El cogollero puede sobrevivir en hospederos alternativos. Mantener los lotes limpios y los rastrojos bien manejados ayuda a cortar su ciclo.

-Monitoreo del lote

El monitoreo sistemático es la base. Identificar oportunamente la presencia de larvas, daños o fallas de control permite tomar decisiones tempranas y evitar la expansión de poblaciones resistentes.

La REM hace énfasis en la importancia de monitorear semanalmente los lotes desde emergencia hasta floración. En el caso de encontrar daños inesperados, se debe registrar y georreferenciar y reportar las sospechas de pérdida de eficacia a técnicos de las empresas responsables para fortalecer la vigilancia colectiva.

La detección de daños inesperados debe entenderse como una alerta preventiva y una oportunidad. Aún es posible preservar la eficacia de esta tecnología si se actúa en forma coordinada entre productores, asesores, empresas, instituciones y redes técnicas.

Desde la REM se continuará trabajando junto a los equipos técnicos y organismos de investigación para actualizar la información sobre el estado de esta problemática y difundir estrategias de manejo con el objetivo de cuidar las herramientas disponibles.

 

Fuente: Por Aapresid

Primicias Rurales

Una leguminosa poco tradicional, evaluada como cultivo de servicio en el semiárido cordobés

Una leguminosa poco tradicional, evaluada como cultivo de servicio en el semiárido cordobés

Con la introducción de esta nueva forrajera en el planteo agrícola buscan diversificar rotaciones para mejorar la productividad y recuperar los ambientes de la zona. Se trata de esparceta, también conocida como pipirigallo.

La Chacra AAPRESID Sur de Córdoba apunta a intensificar y diversificar rotaciones para mejorar la productividad y recuperar los ambientes de la zona. En ese camino testea esta leguminosa que destaca por su adaptabilidad y rusticidad.

Mediante un proyecto en el que trabajan mas de 20 productores de la zona, junto a especialistas de INTA y la FCA-UNR y empresas, buscan desarrollar modelos agrícolas que no solo maximicen la producción, sino que también promuevan la salud del suelo y la calidad ambiental.

Uno de los focos de trabajo apunta al testeo y la incorporación de cultivos de servicios (CS) como herramienta para la intensificación y diversificación de las rotaciones.

En esa línea, la Chacra, en colaboración con la Red de CS de AAPRESID, está experimentando con Onobrychis viciifolia, comúnmente conocida como esparceta o pipirigallo.

¿Por qué Onobrychis?
Además de sumar diversidad y cobertura viva a las rotaciones, las leguminosas de servicios son buscadas especialmente por su capacidad de fijar N de la atmósfera de forma biológica y aportarlo al suelo y a los cultivos siguientes, complementando así las necesidades de este nutriente en cultivos altamente demandantes, como el maíz.

Como en muchas otras regiones, la vicia venía siendo una de las vedettes de las “leguminosas de servicios” en la zona. “La elección de «esparceta» se basa en su rusticidad y su potencial de adaptación a zonas semiáridas – subhúmedas”, explicó Guillermo Rivetti, productor miembro de la Chacra.

Se trata de una planta perenne de talla media (entre 20 y 80 cm de altura), con numerosos tallos erectos, una raíz pivotante que puede llegar hasta los 2 m de profundidad y raíces laterales en las que se encuentran la mayoría de los nódulos de Rhizobium responsables de la fijación biológica de N.

En cuanto a su potencial como forrajera, tolera mejor las heladas y las sequías que otras leguminosas como la alfalfa o trébol, y además tiene alta calidad nutritiva (hasta 20% de proteínas brutas en floración). Sin embargo, desde la Chacra advierten que al ser una forrajera plurianual (3-5 años) que no produce mucha biomasa el primer año, se desarrolla mejor si está acompañada de un cultivo de invierno ese  primer año.

Como desventaja, tiene alta sensibilidad al anegamiento y por lo tanto, no se adapta bien a suelos arcillosos y con mal drenaje.

Los primeros testeos
La siembra de la «esparceta», se hizo de forma aérea con drone sobre un maíz en pie que venía de una  rotación soja / CS centeno – maíz y siguiendo un planteo nutricional  interesante: “es un lote con 35 ppm de fósforo (P), 1,5 ppm zinc y aportes de azufre. El maíz previo recibió doble fertilización con nitrógeno (N), como es la práctica usual en maíz, que en este caso se destinó al picado”, explicó Rivetti.

La siembra tuvo lugar a principios de abril y las semillas fueron inoculadas con la misma cepa de bacteria que se utiliza en vicia”, precisó Rivetti.

Hasta el momento (recién se implantaron las primeras parcelas), el nuevo CS muestra una producción de biomasa prometedora y mayor adaptabilidad a condiciones adversas de la zona, especialmente en ambientes semiáridos-subhúmedos.

Sembrando con drones
Aunque la siembra con drones se ha revelado como una técnica interesante para la siembra de cultivos de servicios, no parece ser la opción óptima para la buena implementación de Onobrychis en ambientes subhúmedos, ni siquiera con los 100 mm que cayeron en el lote del ensayo en torno a la siembra.

Según Rivetti, “tanto para vicias como para Onobrychis, así como para centenos o triticales, el coeficiente de logro se mantuvo alrededor del 50%. Esto significa que la mitad de las semillas germinaron mientras que las otras murieron”.

“Esto reafirma la percepción de que las siembras aéreas en la zona son bastante erráticas, especialmente para las leguminosas, y que las siembras terrestres con sembradora siguen siendo la mejor alternativa.”, agrega.

El equipo de la Chacra seguirá evaluando y ajustando esta y otras prácticas para optimizar el rendimiento y la sustentabilidad, con un enfoque centrado en la innovación y la experimentación.

Fuente: TodoAgro.com.ar