El Gobierno propone un nuevo sistema de control de semillas para mejorar la fiscalización

El Gobierno propone un nuevo sistema de control de semillas para mejorar la fiscalización

 El Gobierno nacional presentó un proyecto para modernizar la fiscalización del mercado de semillas mediante el uso del sistema SISA y controles en puntos de acopio. La iniciativa busca frenar la informalidad y proteger los derechos de propiedad intelectual para incentivar la inversión en genética.

El Gobierno busca reforzar los controles en el mercado de semillas. Foto NA

Buenos Aires, miércoles 29 abril (PR/26) – El Gobierno nacional presentó ante las principales entidades del sector agropecuario un proyecto que busca poner fin a la informalidad en el mercado de semillas a partir de una mejora en la fiscalización.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, y el director del INASE, Martín Famulari, con representantes de la cadena productiva para exponer una nueva alternativa orientada a efectivizar la aplicación de la ley de semillas.

Desde el Ejecutivo contextualizaron que «en la actualidad, el mercado informal de semillas genera una pérdida sostenida de inversión en mejoramiento genético y desalienta el desarrollo de nuevas variedades”.

En esa línea, sostuvieron que “si bien la Ley 20.247 y su Decreto Reglamentario 2183/91 ya reconocen estos derechos, no existe un mecanismo operativo moderno que permita verificar su cumplimiento a lo largo del circuito comercial del grano».

El proyecto oficial busca poner el foco de control en el primer punto de entrega del grano (acopios, plantas de procesamiento y puertos). Al ser nodos donde se concentra el flujo de la cosecha antes de su exportación o procesamiento masivo, el Gobierno los considera el lugar más eficiente para el monitoreo.

En este marco, se prevé utilizar la infraestructura del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA) para cruzar datos fiscales, lo que “permitirá articular el control de identidad varietal con la infraestructura de trazabilidad fiscal ya existente».

Los resultados de los análisis varietales llegarán directamente a los titulares de las variedades inscriptas en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares, quienes tendrán la potestad de iniciar denuncias ante el INASE.

Asimismo, se propone que el INASE delegue parte de la capacidad técnica en Cámaras Arbitrales y entidades habilitadas para la toma y análisis de muestras, en un modelo de articulación público-privada para aprovechar la infraestructura del sector, según supo la Agencia Noticias Argentinas.

De esta manera, la administración de Javier Milei sostuvo que «la iniciativa presentada por el Gobierno nacional busca equilibrar la protección efectiva de los derechos de los obtentores, que resulta clave para incentivar la inversión en innovación, con el respeto de los derechos de los productores establecidos en la normativa vigente».

En el encuentro participaron, por el lado de las entidades agropecuarias y semilleras, representantes de Sociedad Rural Argentina, CONINAGRO, Federación Agraria Argentina, CRA, ASA, CREA y AAPRESID.

Por parte del Ejecutivo también formaron parte el Secretario de Desregulación, Alejandro Cacace; y el subsecretario de Reformas Estructurales, Eugenio Marí. Además participaron el Jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Martín Fernández; y el Subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe.

Primicias Rurales 
Fuente: Noticias Argentinas

Naredo INviTA 2026: un encuentro para mostrar el potencial ganadero del sudoeste bonaerense

Naredo INviTA 2026: un encuentro para mostrar el potencial ganadero del sudoeste bonaerense

En el marco de la jornada habrá charlas técnicas de especialistas, dinámicas a campo y una muestra permanente de maquinaria agrícola. La actividad es organizada por el INTA junto con la Sociedad Rural del Partido de Guaminí y las regionales Güaminí–Carhué y Las Encadenadas de Aapresid.

 

Buenos Aires, jueves 9 de abril (PR/26) .- Con el objetivo de acercar conocimiento aplicado al sector productivo, el INTA, junto con la Sociedad Rural del Partido de Guaminí y las regionales Güaminí–Carhué y Las Encadenadas de Aapresid, realizará el 9 y 10 de abril una nueva edición de la exposición y jornada a campo Naredo INviTA 2026 en la Estación Experimental Agropecuaria Cesáreo Naredo Buenos Aires. El encuentro hará énfasis en la actualización técnica ganadera y en el intercambio directo entre especialistas, técnicos y productores de la región.

La propuesta incluye presentaciones sobre ganadería de carne, manejo y utilización de pasturas, integración de cultivos con producción ganadera, manejo de suelos, balances de nutrientes y análisis de sistemas productivos, entre otros aspectos. Además, habrá dinámicas a campo y una muestra de maquinaria agrícola.

Marcos Hall director de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Cesáreo Naredo destacó que “la región tiene una fuerte impronta ganadera, ya que cerca del 60 % de la actividad productiva corresponde a este sector, lo que refuerza la importancia de generar espacios de capacitación y actualización técnica”.

En este sentido, señaló que estas jornadas permiten brindar información técnica y generar ámbitos de aprendizaje. También destacó la importancia de la integración entre agricultura y ganadería como estrategia para aportar estabilidad productiva y previsibilidad económica a los sistemas mixtos.

Uno de los ejes centrales de la jornada será justamente el desarrollo de sistemas integrados más eficientes y resilientes frente a los desafíos climáticos y productivos.

Los organizadores coincidieron en que uno de los principales valores del encuentro es la posibilidad de generar un ámbito de intercambio directo entre quienes generan conocimiento y quienes lo aplican en el campo. En este sentido, destacaron que estas instancias permiten acercar resultados de investigación y experiencias técnicas que pueden contribuir a mejorar la toma de decisiones productivas.

La jornada también busca visibilizar el trabajo de investigación y extensión que el INTA desarrolla en la región, así como fortalecer los vínculos entre el sistema científico-tecnológico y el sector productivo, en un contexto donde la ganadería continúa siendo un componente clave de los sistemas mixtos del sudoeste bonaerense.

Primicias Rurales

Fuente: INTA informa

 

Carinata, camelina y colza: su rol en la intensificación de los sistemas agrícolas

Carinata, camelina y colza: su rol en la intensificación de los sistemas agrícolas

Por Giuliana Dellamaggiore – Bruno Ferrari – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Carinata, camelina y colza ganan protagonismo como oleaginosas invernales integradas a rotaciones agrícolas, con creciente inserción a mercados de bioenergía y sistemas agrícolas más sustentables.

 

Rosario, domingo 22 marzo (PR/26) — La colza, la camelina y la carinata integran un conjunto de oleaginosas con creciente inserción en mercados vinculados a la bioenergía —especialmente en el caso de la camelina y la carinata—, bajo esquemas productivos y comerciales diferenciados del complejo oleaginoso tradicional.

El objetivo de este informe es analizar las características productivas y el panorama actual de estos cultivos en la Argentina. El abordaje se presenta en dos entregas: esta primera nota se enfoca en las características generales, el contexto productivo y de mercado, y las principales ventajas de estas oleaginosas; en una segunda publicación se profundizará en su dinámica de comercialización y en los mecanismos de formación de precios.

El avance de estas oleaginosas responde, en parte, a la convergencia entre la necesidad de intensificar los sistemas productivos, los aportes ambientales y agronómicos de estos cultivos y la expansión de los mercados energéticos sustentables. A continuación, se analizan estos factores.

Intensificación agrícola y aprovechamiento del barbecho invernal

La intensificación de los sistemas agrícolas, orientada a mejorar la eficiencia productiva, encuentra en estos cultivos una alternativa para sumar etapas productivas a las rotaciones, generar una renta adicional y reemplazar el barbecho por períodos activos de fotosíntesis y fijación de carbono. Según el caso específico, actúan como “cultivos de servicio con renta” o puentes verdes, al ocupar ventanas productivas asociadas a períodos de descanso del suelo.

Dado que en Argentina existen amplias superficies en barbecho invernal —especialmente en regiones alejadas de la influencia marítima—, estas especies encuentran su nicho productivo: la colza1 y la carinata se adaptan preferentemente a barbechos más largos, mientras que la camelina, por su ciclo más corto, se ajusta mejor a ventanas productivas más acotadas.

Ventajas productivas y ambientales 

De acuerdo con investigaciones de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), el desarrollo de raíces profundas y pivotantes en este grupo de cultivos favorece la descompactación biológica, mejora la aireación del suelo y aumenta la infiltración de agua, contribuyendo a un funcionamiento más eficiente del perfil edáfico.

Asimismo, estos cultivos presentan una elevada producción de biomasa, con un aporte significativo al balance de carbono del sistema, ya que parte de esa biomasa se incorpora al suelo y promueve el incremento del carbono orgánico y la disponibilidad de nutrientes.

A ello se suma el efecto alelopático de estos cultivos —especialmente en la camelina—, que contribuye al control de malezas y permite entregar el lote en mejores condiciones para el cultivo siguiente. Este atributo resulta clave en zonas con presencia de malezas resistentes, donde los barbechos prolongados son costosos, y refuerza el valor de la diversificación de rotaciones como herramienta central del manejo integrado de malezas, en línea con los enfoques promovidos por la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid2.

Demanda específica y destino energético

El desarrollo de estas oleaginosas invernales está impulsado por la creciente demanda de la industria energética de aceites certificados con baja huella ambiental, destinados tanto a biodiésel convencional como a biocombustibles avanzados, como el Aceite Vegetal Hidrotratado (HVO) y el Combustible Sostenible de Aviación (SAF).

Dentro de estos mercados, el SAF se posiciona como una de las principales alternativas para la descarbonización del transporte aéreo, permitiendo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 80% respecto de los combustibles fósiles tradicionales.

Actualmente existen más de 300 proyectos de desarrollo de SAF en 40 países  con Estados Unidos concentrando aproximadamente el 35% de la capacidad proyectada. En ese marco, en agosto de 2025, YPF y Essential Energy firmaron un acuerdo para la creación de Santa Fe Bio, una biorrefinería destinada a la producción de HVO y SAF en Argentina.

No obstante, el fuerte impulso que cobró la demanda de SAF en base a los últimos compromisos regulatorios y objetivos de descarbonización, incluidos mandatos de mezcla y metas de reducción de emisiones, en Europa, Estados Unidos y economías de Asia hacen prever una necesidad estructural de ampliar la capacidad instalada en el mediano plazo.  Este escenario abre nuevas oportunidades para cultivos oleaginosos alternativos capaces de abastecer materias primas sostenibles para la industria energética.

Localización, superficie implantada y rindes

En términos generales, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la colza presenta mayor concentración en Tucumán, Chaco y Santiago del Estero, con presencia adicional en Santa Fe y Córdoba.

En la provincia de Buenos Aires conviven la colza y la camelina en las zonas centro, norte y sudeste, mientras que en el sudoeste bonaerense la camelina adquiere mayor relevancia. Entre Ríos es la provincia con mayor superficie implantada con oleaginosas invernales del país: según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, alcanzó 31.200 ha y una producción total de 48.620 t la campaña 2025/26.

Según comentó el experto Jorge Bassi en el podcast “Levantando la perdiz” de AAPRESID del 3 de junio de 20253, la superficie total implantada con oleaginosas invernales en Argentina se ubicó en torno a las 170.000 ha en 2025, lo que representa un crecimiento significativo respecto de tres años atrás, cuando las estimaciones rondaban las 30.000 ha.

 

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), para la campaña 2024/25, la colza alcanzó una superficie sembrada de 35.147 ha y una producción de 58.379 t. Los rendimientos promedio de la colza son cercanos a 2 t/ha, con marcadas diferencias regionales: desde 1,6 t/ha en Córdoba hasta valores próximos a 3,5 t/ha en el sudeste bonaerense.

En el caso de la camelina y la carinata, si bien no existen aún estadísticas oficiales consolidadas, estimaciones basadas en información de empresas y acopios indican superficies superiores a las 35.000 ha en cada cultivo para la campaña 2025/26. Los rendimientos actuales se ubican entre 0,6 y 1,2 t/ha en camelina y en torno a 1,4 t/ha en carinata.

Desafíos y oportunidades

El principal desafío de la cadena a nivel global es desarrollar nuevas fuentes de energía renovable que atiendan el incremento exponencial de la demanda proyectada. A nivel local, voces del sector coinciden en que el desafío central consiste en traducir los beneficios ambientales de estos cultivos en valor económico concreto para el productor, lo que exige avanzar en esquemas de certificación que vinculen la producción primaria con las cadenas industriales de aceites y biocombustibles.

Esto implica, a su vez, generar las bases para un crecimiento orgánico: seleccionar los mejores materiales de semilla, garantizar el acompañamiento técnico durante el cultivo y desarrollar la infraestructura industrial para ofrecer soluciones logísticas adecuadas a los productores.

En materia de mejoramiento genético, persiste el reto de acompañar la expansión territorial de estas oleaginosas mediante una mayor adaptación genética a la diversidad de ambientes productivos del país.

Según INASE, más del 50% de los cultivares disponibles de estos tres cultivos se inscribió en los últimos dos años y, en colza, más de un tercio de los registros de la última década corresponde a 2025, lo que evidencia una fase de aceleración en el desarrollo genético.

En los últimos diez años, las inscripciones de cultivares combinan participación pública y privada, aunque con predominio empresarial. En camelina, la mayoría de los registros desde 2016 fueron solicitados4 por firmas extranjeras con representación local.

En carinata, el 75% de los cultivares fue inscripto por una empresa nacional radicada en Santa Fe, la cual cuenta con un programa de investigación de carinata radicado en Venado Tuerto con ensayos a campo en todo el territorio agrícola.

En colza, de los 54 cultivares registrados, 46 corresponden a empresas extranjeras, 6 a una firma nacional y 2 fueron solicitados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. En términos territoriales, la representación se concentra principalmente en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

 

Desde la perspectiva agronómica, los principales desafíos se concentran en el manejo, especialmente en la etapa de implantación; en tanto que el desarrollo comercial de estos cultivos enfrenta, además, desafíos vinculados a la escala y continuidad de la oferta, la articulación entre los distintos eslabones de la cadena y el cumplimiento de certificaciones y estándares de sostenibilidad exigidos por los mercados de bioenergía.

Al respecto, el especialista Rubén Dicún5 subraya que la carinata se desarrolla bajo un esquema de producción trazado y certificado, y que su valor no debe medirse únicamente por el margen directo: integrada como alternativa invernal en la rotación, mejora las condiciones del suelo y contribuye al desempeño del cultivo siguiente, por lo que su verdadero rendimiento solo se comprende al analizarlo dentro del sistema productivo.

En este contexto, diversos expertos coinciden en que Argentina cuenta con una ventaja comparativa real: la disponibilidad de superficie libre en invierno y las buenas prácticas de labranza de sus productores la posicionan como un actor estratégico en el desarrollo de biocombustibles y en la inserción de su complejo agroindustrial en la transición energética global.

Desarrollo e investigación

La consolidación de estos cultivos en Argentina se sustenta en un trabajo sostenido de investigación orientado a su adecuada inserción en las rotaciones agrícolas. La FAUBA desarrolla en ese sentido líneas de estudio centradas en la caracterización genética y la zonificación ambiental, con una trayectoria consolidada en colza y carinata a la que se suma, más recientemente, investigación específica sobre camelina.

La combinación de herramientas de modelización y ensayos a campo, articulada con inversiones privadas en investigación y desarrollo y con el apoyo de organismos públicos, permite acelerar la transferencia de resultados.

Este esquema de cooperación público-privada constituye un ejemplo a seguir para acortar la curva de adopción de estos cultivos y consolidar su inserción en el sistema agrícola argentino.

 

 

Los autores agradecen la colaboración de Jorge Bassi, Rubén Dicún y Luciana Huergo por su revisión del documento y sus aportes durante la elaboración de esta nota.

La colza presenta cultivares de hábito invernal y primaveral, cuya adecuada adaptación al ambiente y a la fecha de siembra resulta clave para optimizar los rendimientos.
2 Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID). (2017, 25 de septiembre). Rotación de cultivos: primera herramienta para luchar contra las “malezas resistentes”.
3 Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=91iwc5WUPfQ&list=PLMiwxgAFUG9eDnVJww_zVlj3eUjFVtunO&index=25 
4 El solicitante es quien presenta formalmente el cultivar para su inscripción en INASE, ya sea quien desarrolló genéticamente el material, o el titular de los derechos comerciales en el país. El representante es quien actúa en nombre del solicitante, generalmente cuando el desarrollador es extranjero.
5 Licenciado en Administración de Empresas (UBA), Country Head Argentina de Nufarm Argentina (ex Nuseed), empresa multinacional de semillas especializada en tecnología para cultivos agrícolas.

Fuente: BCR Informativo Semanal

Primicias Rurales

Nestlé® promueve la agricultura regenerativa para transformar la producción de alimentos para mascotas en Argentina

Nestlé® promueve la agricultura regenerativa para transformar la producción de alimentos para mascotas en Argentina

A través de la marca Nestlé® Purina®, y con foco en la eficiencia productiva y sustentabilidad, la compañía impulsa programas de agricultura regenerativa que apoyan su estrategia global y contribuyen a restaurar los ecosistemas y reducir el impacto ambiental.

Buenos Aires,  martes 17 de marzo (PR/26) .– Nestlé®, la compañía de alimentos y bebidas más grande del mundo, impulsa en Argentina programas de agricultura regenerativa orientados a transformar la producción de alimentos para mascotas desde el origen de sus ingredientes.

A través de su marca Nestlé® Purina®, la iniciativa busca fortalecer sistemas productivos más eficientes y resilientes, reducir el impacto ambiental y acompañar a los productores en la adopción de prácticas agrícolas sostenibles, en línea con los compromisos globales de NESTLÉ®.

La agricultura regenerativa como eje estratégico en Argentina

A través de este enfoque, la compañía impulsa la agricultura regenerativa en el país para garantizar ingredientes, producidos de manera responsable, con menor impacto ambiental y que contribuyan a una alimentación completa y balanceada para las mascotas.

En ese marco, la producción agrícola fue identificada como uno de los principales focos de impacto ambiental y un eje clave para transformar los sistemas productivos, cuidando la salud del suelo y asegurando su productividad a largo plazo.

Con foco inicial en el cultivo de soja y más reciente también en maíz, los programas de Nestlé® Purina® se desarrollan junto a productores locales e incorporan prácticas como cultivos de cobertura, rotación diversificada, manejo eficiente del suelo y medición de huella de carbono. A través de alianzas técnicas, la compañía acompaña a los productores en la transición hacia modelos productivos que combinan sustentabilidad y productividad. 

Cabe señalar que la compañía, además, ya viene impulsando el uso de prácticas de agricultura regenerativa para la producción de leche, siendo el negocio lácteo otro de los más relevantes a nivel local -además del de alimento para mascotas-. Nestlé tiene planeado alcanzar para el año 2030 el 50% de sus ingredientes clave obtenidos bajo prácticas de agricultura regenerativa.

Un compromiso global que potencia el trabajo local

El enfoque que la compañía impulsa en Argentina se integra a una visión global que entiende que la calidad de los alimentos depende directamente de cómo se producen sus ingredientes. En este marco, a fines de enero la compañía anunció dos nuevas colaboraciones internacionales orientadas a acelerar la adopción de la agricultura regenerativa y a fortalecer el futuro de la producción agrícola a largo plazo.

Por un lado, la alianza con The Nature Conservancy (TNC) tiene como objetivo escalar prácticas agrícolas que contribuyan a mejorar la salud del suelo, proteger la biodiversidad y reducir las emisiones asociadas a la producción de materias primas clave. Por otro lado, la colaboración con Goodwall busca involucrar a jóvenes agricultores y emprendedores rurales, promoviendo el recambio generacional y el acceso a conocimiento y herramientas para una agricultura más sostenible.

Ambas iniciativas refuerzan el compromiso de NESTLÉ® de avanzar hacia sistemas productivos más responsables, que contribuyan a la continuidad y disponibilidad futura de ingredientes y, en Nestlé® Purina®, que permitan seguir desarrollando alimentos que acompañen la salud, la nutrición y el bienestar de las mascotas en el largo plazo.

El Gran Chaco: resultados concretos de la alianza con The Nature Conservancy

La colaboración en Argentina con The Nature Conservancy, en la que se viene trabajando desde hace cinco años, tiene foco en la región del Gran Chaco, una de las zonas más afectadas por la reciente sequía que provocó importantes daños económicos y una marcada degradación ambiental debido a la pérdida de cultivos y vegetación.

Según el último reporte del proyecto, durante 2025 se trabajó junto a siete productores en las provincias de Chaco y Santiago del Estero, alcanzando un total de 16.472 hectáreas bajo acuerdos de manejo alineados con principios de agricultura regenerativa.

El acompañamiento técnico durante los años permitió avanzar en prácticas orientadas a mejorar la salud del suelo, optimizar el uso de recursos y sostener la productividad a largo plazo.

A pesar de un contexto climático adverso, como la sequía severa, los productores continuaron profundizando la adopción de estas prácticas.

El trabajo incluyó asistencia técnica permanente, análisis ambientales de los campos, incorporación de cultivos de cobertura, rotaciones intensificadas, ensayos junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y acciones de restauración de ecosistemas nativos.

Como resultado, el 62% del área del proyecto ya implementa prácticas regenerativas. Estos avances contribuyen a asegurar sistemas productivos más estables y sostenibles, fundamentales para garantizar una producción más responsable de los ingredientes que forman parte de la nutrición diaria de las mascotas.

Sustentabilidad, nutrición y visión a largo plazo

Además de este proyecto junto a The Nature Conservancy, recientemente Nestlé® Purina® se asoció con AAPRESID, una institución de referencia en investigación y desarrollo de prácticas agrícolas sustentables.

Este proyecto conjunto abarca unas 1.500 hectáreas en el norte y sur de Córdoba, donde ya se registran la adopción de prácticas como la agricultura sin labranza y la rotación diversificada de cultivos.

La implementación del programa implica transformaciones reales para los productores: adoptar prácticas que regeneran el suelo, diversificar cultivos, dejar atrás el uso intensivo de agroquímicos y reducir la huella de carbono.

De esta manera, la experiencia en Argentina refleja cómo las estrategias globales de Nestlé® se traducen en acciones locales con impacto real. A través del liderazgo de Nestlé® Purina® y del trabajo articulado con aliados estratégicos como The Nature Conservancy y AAPRESID, la compañía avanza en la transformación de su cadena de valor desde el origen de los ingredientes.

Este enfoque contribuye a enfrentar los desafíos del cambio climático y a fortalecer sistemas productivos más eficientes y resilientes.

Al promover prácticas agrícolas regenerativas, Nestlé® Purina® busca asegurar ingredientes que acompañen la salud, el bienestar y la calidad de vida de perros y gatos, reforzando su compromiso a largo plazo con las mascotas y con quienes las eligen como parte de su familia.

Acerca de Purina

Purina es la división de alimentos para mascotas de Nestlé. La marca está presente en 75 países con una amplia cartera de productos en las que se encuentran alimentos 100% balanceados (secos y húmedos) y snacks, enfocados en la nutrición de perros y gatos. 

Acerca de The Nature Conervancy (TNC)

The Nature Conservancy (TNC) es una organización global con más de 70 años de trayectoria dedicada a la conservación de la naturaleza y al desarrollo sustentable. Su misión es lograr que las personas y la naturaleza prosperen juntas, a través de alianzas con comunidades, empresas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. En Argentina, TNC trabaja desde 2008 con foco en dos ecorregiones estratégicas: el Gran Chaco y la Patagonia. 

Primicias Rurales

Fuente: Nestle

Semillas: el campo presentó al Gobierno una propuesta para reformar la ley y regular el uso propio

Semillas: el campo presentó al Gobierno una propuesta para reformar la ley y regular el uso propio


Las entidades de la Mesa de Enlace acercaron a la Secretaría de Agricultura un documento para actualizar la legislación de semillas vigente desde 1973. El planteo busca establecer reglas claras sobre el uso propio por parte de los productores y abrir una mesa técnica de trabajo con el Gobierno.


La propuesta fue elaborada junto a organizaciones técnicas del sector y surge en medio del debate sobre una posible adhesión de la Argentina al convenio internacional UPOV-91, que otorga mayor protección a la propiedad intelectual en el desarrollo de nuevas variedades. Foto: Nicolás Pino, presidente de la SRA.

San Nicolás, miércoles 11 marzo (PR/26) — En el marco de Expoagro 2026, las entidades que integran la Mesa de Enlace acercaron al Gobierno nacional una propuesta para reformar la legislación de semillas vigente en el país.

El planteo busca modernizar el sistema actual y establecer reglas claras para el uso propio de semillas por parte de los productores, en medio del debate sobre la posible adhesión de la Argentina al convenio internacional Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales en su versión UPOV 91.

La iniciativa fue presentada durante una reunión con el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, en el stand oficial del Gobierno dentro de la muestra agroindustrial que se realiza en San Nicolás. Del encuentro participaron también dirigentes de las principales entidades rurales y representantes del sistema semillero.

El documento fue elaborado de manera conjunta por la Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas y Coninagro, junto con la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa y los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola.

Además, fue presentado ante las autoridades del Instituto Nacional de Semillas, organismo encargado de la regulación y fiscalización del sector.

Una ley con más de 50 años

La Argentina cuenta actualmente con una normativa sancionada en 1973, cuando aún no existía la biotecnología aplicada a la agricultura ni el actual desarrollo del mercado de semillas mejoradas. Por eso, distintos actores del sector consideran que el marco regulatorio necesita actualizarse para acompañar los cambios tecnológicos y productivos.

Uno de los ejes centrales del planteo de las entidades es regular el uso propio de semillas, una práctica extendida en cultivos autógamos como la soja y el trigo, mediante la cual los productores reservan parte de la cosecha para volver a sembrarla en la campaña siguiente.

La propuesta contempla la posibilidad de establecer un esquema escalonado, con un uso propio gratuito para determinados casos y la posibilidad de un uso propio pago para ciertas variedades o escalas productivas.

Debate por el sistema internacional

La discusión se da en paralelo al debate sobre una eventual adhesión de la Argentina al sistema UPOV 91, una actualización del acuerdo internacional que regula los derechos de obtentor y que otorga mayores niveles de protección a las empresas que desarrollan nuevas variedades vegetales.

Actualmente el país se rige por la versión anterior, UPOV 78, que reconoce el derecho de los productores a reutilizar semillas bajo determinadas condiciones.

Las entidades agropecuarias plantearon que es necesario modernizar la legislación nacional, pero sin abandonar el esquema vigente, al menos en esta etapa, y evitando mecanismos que puedan derivar en conflictos entre productores y empresas proveedoras de tecnología.

Búsqueda de reglas claras

Otro de los puntos incluidos en la propuesta es que la futura normativa tenga carácter de orden público, con el objetivo de evitar contratos privados entre empresas y productores que, según el sector, generan diferencias de interpretación y falta de previsibilidad.

Desde las entidades rurales sostienen que el actual sistema presenta zonas grises que derivan en disputas comerciales o judiciales, especialmente en cultivos donde las innovaciones tecnológicas tienen mayor peso en el rendimiento productivo.

Próxima etapa de discusión

Tras el encuentro, el Gobierno se comprometió a analizar el documento presentado por las entidades y avanzar en una mesa técnica de trabajo junto al sector privado y los organismos públicos vinculados al sistema de semillas.

La intención de las organizaciones del agro es llegar con una propuesta consensuada a un eventual debate legislativo durante este año, en caso de que el Poder Ejecutivo impulse cambios en la normativa o avance con la discusión del convenio internacional.

El tema genera interés tanto entre productores como en la industria semillera, ya que define el equilibrio entre el derecho de los agricultores a reutilizar semillas y la protección de la innovación genética, un aspecto clave para el desarrollo tecnológico de la agricultura.

Primicias Rurales

Fuente: Varias