El cultivo que gana terreno en silencio y ya convence a cada vez más productores

El cultivo que gana terreno en silencio y ya convence a cada vez más productores


El girasol se expande con fuerza en zonas no tradicionales y suma interés campaña tras campaña. La estabilidad en los rindes y su menor riesgo lo posicionan como una alternativa firme. Productores que no lo sembraban, ahora empiezan a mirarlo de cerca.

Buenos Aires, domingo 19 abril (PR/26) — El girasol atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia reciente y empieza a modificar el mapa productivo argentino. Con más de 2,6 millones de hectáreas sembradas y una producción cercana a 5,2 millones de toneladas, el cultivo vuelve a niveles que no se registraban desde hace décadas.

Pero el dato más relevante no es sólo el volumen: cada vez más productores están decidiendo incorporarlo, incluso en zonas donde antes no existía tradición girasolera.

Un avance que ya se siente en nuevas regiones

En los últimos seis años, la superficie en zonas no tradicionales se duplicó y hoy representa cerca del 20% del total nacional. Regiones como Córdoba, San Luis, Entre Ríos y el sur de Santa Fe lideran esta expansión.

En la campaña 2025/26, aparecieron lotes en áreas donde el cultivo no tenía antecedentes, con resultados que sorprendieron por su estabilidad y rendimiento. Esto generó un efecto contagio: productores que no sembraron comienzan a consultar y evaluar su incorporación.

Más estabilidad, menos riesgo

Uno de los factores clave detrás de este crecimiento es técnico:
“Los pisos de rendimiento son más altos y la variabilidad es menor”, señalan especialistas.

En ambientes donde la soja o el maíz muestran limitaciones, el girasol ofrece mayor previsibilidad, un atributo cada vez más valorado en contextos climáticos inciertos.

Además, suma ventajas operativas:

  • Amplia ventana de siembra
  • Período crítico desacoplado de otros cultivos
  • Liberación temprana del lote

Esto permite, en muchos casos, encadenar cultivos y mejorar la eficiencia del sistema productivo.

Un cultivo más simple de lo esperado

El girasol también gana terreno por su manejo sencillo. Requiere menos intervenciones que otros cultivos extensivos, lo que reduce costos operativos y complejidad.

Para muchos productores que recién se inician, las dudas suelen concentrarse en aspectos básicos como: fechas de siembra, densidad o control de malezas.

Sin embargo, una vez incorporado, la experiencia suele ser positiva y supera las expectativas iniciales.

Mejora genética y valor agregado

Otro punto que impulsa el crecimiento es la genética.

Los híbridos actuales logran contenidos de aceite superiores al 52%, un diferencial clave, especialmente en zonas alejadas de los puertos.

“La materia grasa son kilos que no pagan flete”, destacan desde el sector, subrayando su impacto en la rentabilidad.

De la oportunidad al cambio estructural

 

El impulso inicial llegó desde el contexto internacional, con precios favorables.

Pero hoy el fenómeno va más allá: El crecimiento del girasol se sostiene por fundamentos agronómicos, económicos y logísticos.

Incluso en ambientes desafiantes, el cultivo empieza a consolidarse como una opción rentable.

Un efecto en cadena: más consultas, más siembra

El proceso es claro:
curiosidad → consulta → prueba → adopción.

Y en muchos casos, quienes lo incorporan ya proyectan mantenerlo en la rotación a futuro.

Proyección: un cultivo que vuelve a escena

El sector muestra indicadores contundentes:

  • Producción +94% en los últimos años
  • Mayor ingreso de divisas (+50%)
  • Demanda internacional sostenida

Si se recuperan niveles históricos de superficie, la Argentina podría alcanzar las 9,5 millones de toneladas.

El girasol deja de ser una alternativa secundaria y se posiciona como protagonista en muchas decisiones productivas.

El interés crece y la próxima campaña podría confirmarlo aún más.

Primicias Rurales

Fuente: Varias

Récord exportador del Complejo Girasol en 2025

Récord exportador del Complejo Girasol en 2025

Por Francisco Cuello Rosso – Guido D’Angelo – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 

Con una suba del 57% en valor, el complejo girasol consolidó un gran desempeño. Una expansión sin precedentes en las exportaciones de aceite (+65%) y harina (+43%) marca un punto de inflexión en la eficiencia exportadora del nodo portuario del Up River.

Rosario, martes 17 febrero (PR/26) — La producción de girasol alcanzó su máxima expresión en este siglo en la cosecha 2024/25. De la mano de elevados volúmenes y precios alineados, el Complejo Girasol argentino consolidó un 2025 con un desempeño exportador récord.

Con subas del 65% en las exportaciones de aceite, del 6% en pellets y más que duplicándose en semilla, el complejo cerró el 2025 con un crecimiento interanual del 57% en términos de valor. De esta manera, totalizó exportaciones por casi US$ 2.300 millones y se ubicó un 20% por encima del récord anterior del año 2008, en términos nominales.

Los volúmenes enviados al mundo por parte del Complejo Girasol también marcaron hitos. En 2025 se exportaron más de 1,5 Mt de aceite de girasol, una suba del 27% interanual y un récord histórico. Otro máximo se encontró en las más de 1,3 Mt de harina y pellets de girasol, que marcaron además un alza del 43%. Por su parte, el volumen exportado de semilla de girasol se triplicó y marcó un máximo de nueve años. En términos agregados, el Complejo Girasol exportó más de 3 millones de toneladas en 2025, un 39% más que en 2024.

¿Qué países son nuestros clientes?

En términos de destinos, Argentina exporta con su Complejo Girasol a los cinco continentes del mundo, con 89 países entre sus destinos de exportación sólo en 2025. Sin embargo, el destino de mayor relevancia es la India. Con exportaciones por US$ 848 millones de dólares, el gigante asiático representa más del 37% del total exportado por el Complejo Girasol, exportándose fundamentalmente aceite de girasol en bruto. Esto es muy relevante, en tanto en 2025 Argentina se convirtió en el principal abastecedor de aceites vegetales de la India.

Un destino que escala al segundo lugar es Irak, país que comenzó a importar aceite de girasol en bruto argentino hace apenas dos años, debido a los problemas logísticos para que Ucrania, su principal abastecedor histórico, lo abastezca con normalidad. El podio lo cierra Países Bajos, con importaciones mayoritariamente de harina y pellets de girasol. Si tuviéramos que presentar el podio de importadores de aceite de girasol, el tercer destino de mayor peso sería Egipto. Si bien la India concentra más de la mitad de las exportaciones de aceite de girasol, este producto se exporta a más de treinta destinos. La relevancia de las exportaciones de aceites de girasol radica en que explican alrededor del 82% del valor total exportado por el Complejo Girasol.

De este total, el 71% de las exportaciones del complejo consisten en aceite en bruto, mientras que el 11% restante se compone de aceites refinados. Dentro de productos refinados, se destacan las exportaciones en envases de 5 litros o menos, que totalizaron cerca de US$ 100 millones. En este segmento, Chile se posiciona como el principal destino, concentrando cerca del 43% de valor exportado, seguido por Paraguay, Colombia y Brasil, que completa el grupo de principales compradores. La predominancia de países limítrofes y regionales refleja la importancia del mercado sudamericano y sus condiciones de acceso para este tipo de producto.

¿Cuáles son los nodos portuarios relevantes para estos productos?

En lo que hace a los puertos de exportación, podemos ver que las exportaciones de girasol tienen gran parte de su despacho desde el nodo Gran Rosario. La aduana de San Lorenzo explica alrededor de un 45% del valor exportado. Sin embargo, entre Necochea y Bahía Blanca, los puertos del sur bonaerense suman más del 40% del valor total exportado. Esta distribución confirma el rol central del corredor industrial del Up-River como principal vía de salida de los aceites argentinos hacia el mercado internacional, sin dejar de destacar las aduanas del sur de Buenos Aires.

En este sentido, en lo que hace a las vías de transporte, se observa un claro predominio del buque como medio de exportación, concentrando más del 84% del valor total. En segundo lugar, ubicamos al camión, con alrededor del 15% el valor total, y una pequeña porción restante se exporta por vía aérea.

Los puertos del Up River también lidera en términos de volumen neto despachado, concentrando más de 1,5 millones de toneladas. Esto evidencia la elevada capacidad operativa y logística del complejo agroindustrial localizado en la región. Al focalizar el análisis únicamente en las exportaciones hacia India, hay una fuerte concentración geográfica; San Lorenzo explica más de la mitad del valor FOB exportado hacia ese país, seguido por Necochea y Bahía Blanca; lo que confirma que el vínculo comercial del núcleo portuario del gran Rosario con el principal importador de aceites vegetales del mundo.

La logística por producto

En lo que respecta a aceite de girasol en bruto (71,2% del total exportado), el camión es el medio de transporte de únicamente el 5% del valor enviado al exterior. Mendoza tiene relevancia como paso fundamental para el cruce de la producción hacia Chile.

Teniendo en cuenta aceite de girasol refinado en envases de cinco litros o menos (4,3% del total), a diferencia del aceite en bruto aquí el transporte vía camión se lleva más del 95% del valor total exportado, con U$S 95 millones. Chile, Paraguay y Brasil destacan aquí como destinos de peso, con las aduanas de San Lorenzo, Rosario y General Deheza como principales originadoras.

Con énfasis en la capacidad instalada en el interior del país, resulta esencial destacar que el aceite de girasol tiene elevados grados de consumo interno en la República Argentina, además de su gran competitividad exportadora. Con más de 10 litros de consumo por habitante por año, el aceite de girasol está en muchísimas casas argentinas. No conforme con ello, productos como las galletitas, mayonesas, aderezos, margarinas, entre otros productos de consumo masivo, demandan aceite de girasol para producirse.

Por su parte, en lo que es aceite de girasol y sus fracciones (casi 7%), el camión protagoniza más del 65% del valor total exportado con protagonismo de Chile como destino. En harinas y pellets de semillas de girasol (11,5%), el valor exportado en camión es tan solo el 3%, siendo el subproducto girasolero que menos camión utiliza como medio exportación, concentrando el 97% de sus envíos al exterior por la vía marítima.

En lo que respecta a semillas de girasol (5,3%) alrededor del 31% se despachó por camión. Aquí estamos ante el producto del complejo girasol con mayor diversificación en términos de destinos, con más de 70 países. San Pedro y Venado Tuerto originan más de la mitad de las semillas de girasol para la siembra (0,5%) del país, con más del 92% de su valor total exportado mediante camiones

 

 

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Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

El girasol y los fundamentals que forman su precio interno

El girasol y los fundamentals que forman su precio interno

Jorge Ingaramo, asesor económico de ASAGIR, detalla el proceso del que deriva el precio que reciben los productores argentinos por su cosecha.

Buenos Aires, miércoles 19 noviembre (PR/25) — Mucho se discute, a veces con insuficiente información, cuál es el precio que debería pagar la industria argentina de molienda de girasol. Generalmente los productores agrícolas piensan que se les paga menos de lo que deberían.

El argumento es que hay pocos compradores localizados en distintas regiones y no existe una verdadera competencia por la originación de producto como sí sucede en el caso de la soja, producida (en su mayor parte) en el cinturón de 300 km que rodea a los puertos up-river del Paraná donde están localizadas las plantas industriales o una buena parte de ellas.

Es necesario tener presente que, para una producción normal de 2,5 millones de toneladas de grano de girasol, una parte mínima se exporta como grano tal cual y el resto se vende a dos destinos por partes iguales.

Uno de estos destinos es la industria del refinado que abastece mayoritariamente el mercado interno. Estas industrias están ubicadas en las zonas de producción de materia prima o cerca de las grandes concentraciones urbanas o en Rosario.

El otro destino es la demanda exportadora, que produce graneles para abastecer mercados mundiales, generalmente en países de ingresos medios y bajos.

Cada uno de los dos mercados mencionados tiene características particulares. En primer lugar, la demanda que abastece el mercado interno agrega más valor que la producción de granel exportable. Presenta el aceite refinado y envasado en los mercados locales o lo exporta (poco) a algunos países limítrofes, generalmente en condiciones de preferencia comercial.

Este segmento estuvo regulado durante mucho tiempo y todavía está, provisoriamente, bajo un sistema de regulación pública, denominado Precios Cuidados. Este segmento es el que compra el girasol del NEA y de la provincia de Santa Fe, a veces pagando por las primicias un precio muy alentador, ya que debe ocupar su capacidad de planta y asegurarse materia prima para todo el año porque, si no lo hiciera, luego debería comprar con el sobrecosto de fletes largos.

Esto es así ya que el grueso de la producción girasolera, que no es primicia, proviene de La Pampa,o del sudeste, oeste y sudoeste de Buenos Aires.

 

Por otro lado, el segmento exportador de graneles está ubicado en la provincia de Buenos Aires, en los puertos del Sur. Nuestro país se ha transformado en un proveedor marginal del mercado mundial, donde nuestro principal competidor, Ucrania, representa el 54% de las exportaciones, en tanto que nosotros apenas aportamos el 6,8%.

Recordar que en 2000 Argentina aportaba el 50 % del comercio mundial de aceite de girasol. La razón de este carácter marginal proviene de la restricción de ingreso al principal mercado formador de precios, que tiene demanda estable: la Unión Europea, cuyo precio de “referencia” se forma en mercados de contratos en firme, puesto en el puerto de Rotterdam.

La restricción se debe a las casi nulas tolerancias a residuos de insecticidas en aceite crudo que no hemos logrado resolver.

El precio de Rotterdam lo aprovecha Ucrania, que accede sin problemas, tiene mayor proximidad y menor costo de flete. Este país sostiene -desde hace tiempo- una moneda fuertemente subvaluada y, para colmo, cuenta con una protección a la exportación industrial basada en un diferencial arancelario.

Por esta razón, los mercados que abastece la Argentina son de muy fuerte competencia. Se trata de países de ingresos medios y bajos, en los que hay que licitar el producto aceite a granel, puesto en puerto de destino, costo y flete. Por supuesto, el principal competidor también es Ucrania.

Por eso, la formación del precio de paridad local del girasol está estrechamente vinculada a la capacidad de obtener dichos contratos, por parte de la industria exportadora.

Tradicionalmente, Ucrania ofrece en base a un diferencial entre los valores FOB del Mar Negro y los precios puesto el granel en Rotterdam. Por lo general, es de un 8-10%. El precio de girasol responde en un 85% al precio de su aceite, ya que las harinas tienen un valor muy inferior al de la soja.

Para decidir la base FOB de formación del precio que puede pagar la industria argentina, hay que tener en claro que el sector exportador define su posición compradora según los contratos que consiga, y que la misma no tiene vinculación con la demanda para el mercado interno, ya que esta industria – la del refinado- abastece el mercado interno.

Finalmente, la venta de las harinas está fuertemente condicionada a los descuentos de precios que se puedan hacer, principalmente cuando hay buena oferta de proteína de soja, de más alto valor nutritivo y –coyunturalmente- de bajo precio.

¿Cómo se determina la capacidad de pago de la industria exportadora?

La exportación estima su valor FOB promedio esperado en base a tres datos:

  1. El precio en las posiciones futuras inmediatas en Ucrania (Mar Negro) que, como se dijo, es aproximadamente un 10% inferior al de Rotterdam.
  2. El valor logrado por la venta de harina proteica en los mercados interno y de exportación.
  3. Los rendimientos promedio esperables en la molienda.

Por ejemplo, al día 9 de febrero de 2016, para hacer posible ingresar en los mercados, el FOB más bajo de Ucrania era 780 U$S/tn; el FOB local para los pellets era de 150 U$S/tn y los rendimientos normales eran de 42,5 y 42% para aceite y harina, respectivamente. Normalmente, al FOB Ucrania hay que deducirle el diferencial de flete, dada nuestra habitual menor proximidad a los mercados de destino(Egipto, China e India). La industria exportadora estima en 20 U$S/t nicho diferencial.

 

En base a lo apuntado, al 9 de febrero, el ingreso FOB por tonelada promedio de grano transformado en aceite y harina, es de 386 U$S/tn.

Para llegar a la capacidad teórica de pago, a este valor hay que deducirle 50 y 15 U$S/tn, en concepto de costo industrial y fobbing, respectivamente. Fobbing es el conjunto de todas aquellas actividades necesarias para llevar desde la puerta de fábrica al puerto el aceite a granel. Entonces, lo máximo que puede pagar la industria exportadora es 321 U$S/tn para el grano de girasol puesto en fábrica.

En la Argentina, el estándar de comercialización tiene una base del 42% de rendimiento de materia grasa por tonelada molida. Luego se otorga al productor una bonificación del 2%por cada punto adicional de rendimiento, por encima de la base. En el caso del sur de la Provincia de Buenos Aires, la bonificación promedio es del 11% -descontada la merma por eficiencia de extracción -ya que se ha demostrado que el porcentaje de materia grasa ronda el 47,5%. Es decir, 5,5 puntos por encima de la base (fuente: la industria local).

A este valor, antes de bonificación, de 289 dólares corresponde deducirle, según datos provistos por la industria, los costos por servicios del corredor de granos, los correspondientes al impuesto a los créditos y débitos bancarios, el sellado de los contratos y un costo de intereses, por los aproximadamente 60 días que transcurren entre el egreso financiero (por compra de grano) y la liquidación de los dólares producidos por la venta externa.

Esta deducción de aproximadamente un 3,11%, en total, nos lleva al valor neto de base que se le ofrece al productor, es decir unos 280 U$S/tn.

Finalmente, el nuevo gobierno ha establecido una política cambiaria denominada de flotación cambiaria, con casi nula intervención del Banco Central, por la cual es improbable acertar en el valor del Tipo de Cambio al momento en que se ingresen los dólares provenientes de la venta externa, lo cual agrega incertidumbre a la formación de los precios, ya que es difícil de estimar tal valor con 60 días de antelación.

Fuente: TodoAgro/Asagir

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