Está vigente  la emergencia agropecuaria para Río Negro, Entre Ríos y Buenos Aires

Está vigente la emergencia agropecuaria para Río Negro, Entre Ríos y Buenos Aires

En el caso de Buenos Aires, se asistirá con el equivalente a 1,5 millones de litros de gasoil a 25 municipios de la provincia afectados por excesos hídricos.

Buenos Aires, martes 18 noviembre (PR/25) — El ministerio de Economía de la Nación declaró el estado de emergencia y/o desastre agropecuario para diversas zonas productivas de las provincias de Río Negro, Entre Ríos y Buenos Aires, afectadas por eventos climáticos adversos ocurridos durante los últimos meses.

La recomendación se formalizó durante la reunión de la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios (CNEyDA), el pasado 15 de octubre, donde se realizó un análisis técnico sobre los fenómenos meteorológicos y climáticos acaecidos y sus impactos en el sector agropecuario que motivaron las solicitudes de declaración de emergencia y/o desastre agropecuario a nivel nacional por parte de las provincias.

En este sentido, para Río Negro se convalidó el Decreto provincial N° 760 de fecha 29 de agosto de 2025 que prorroga desde el 1° de junio de 2025 y hasta el 31 de mayo de 2026, a las explotaciones ganaderas, afectadas por sequía, de los departamentos Avellaneda, Conesa, El Cuy, General Roca, Pichi Mahuida y Nueve de Julio. Asimismo, se recomendó ampliar la declaración a los establecimientos ganaderos de los departamentos de Ñorquincó, Pilcaniyeu y 25 de Mayo, por el mismo evento y mismo período.

Para Entre Ríos, se hizo lo propio con el Decreto provincial N° 2.522 de fecha 12 de septiembre de 2025, declarando desde el 5 de mayo de 2025 y hasta el 4 de mayo de 2026, exclusivamente a las explotaciones de citrus, afectadas por granizo y viento, del distrito Mandisoví del departamento Federación.

En tanto para Buenos Aires, se convalidó el Decreto provincial N° 2.452 de fecha 18 de septiembre de 2025, que prorroga desde el 1° de septiembre de 2025 y hasta el 28 de febrero de 2026, a las explotaciones agropecuarias afectadas por inundación en las circunscripciones detalladas en la medida de los partidos de Bolívar, Nueve de Julio, Carlos Casares y Tapalqué.

La reunión de la CNEyDA contó con la participación de representantes de organismos nacionales como el INTA, el SMN, el Banco Nación, el Banco Central, ARCA, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Economía, así como delegados de las principales entidades agropecuarias (CRA, CAME, SRA, CONINAGRO, FONAF) y representantes provinciales.

Asimismo, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación asistirá con el equivalente a 1,5 millones de litros de gasoil a 25 municipios de la provincia de Buenos Aires afectados por excesos hídricos. Siendo su distribución en función a la superficie afectada de acuerdo a la metodología de cálculo provista por la CONAE con imágenes satelitales del 09 de noviembre.

Los municipios bonaerenses que recibirán la asistencia son: Bolívar, Nueve de Julio, Pila, Pehuajó, 25 de Mayo, Dolores, Carlos Casares, Las Flores, Lincoln, Roque Pérez, Adolfo Gonzales Chaves, General Guido, General Belgrano, General Viamonte, Bragado, Daireaux, Castelli, Laprida, Saladillo, Carlos Tejedor, Guamini, Villarino, Hipólito Yrigoyen, General Alvear y Monte.

 

Inundaciones en PBA: casi 6 millones de hectáreas se vieron afectadas y se perderían US$2.000 millones

Un informe detalla la magnitud de las crecidas en territorio bonaerense; entre los partidos más afectados aparecen Bolívar, 9 de Julio y Pehuajó.

Son casi 6 millones de hectáreas las que están bajo agua.
Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / Redes

 

Casi 6 millones de hectáreas se vieron afectadas en la provincia de Buenos Aires (PBA) debido a las inundacioneslo que totalizaría US$2.000 millones que dejarían de ingresar al circuito económico en 2026, según detalló un comunicado de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP).

Dentro del comunicado al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas se detallan las hectáreas afectadas por las inundaciones según cálculos realizados sobre imágenes satelitales, tomadas entre el 11 y el 13 de noviembre, que visibilizan la problemática que trajo a la región centro de la provincia.

En base a esa imágenes, aproximadamente 2.000.000 de hectáreas quedaron inundadas/anegadas y casi 3.800.000 fueron afectadas. Esta segunda clasificación se define como las áreas que “no poseen condiciones mínimas para avanzar con las labores de siembra”.

Áreas más perjudicadas

Entre los partidos más afectados se ubica Bolívar con 169.224 hectáreas inundadas o anegadas, seguido por el municipio de 9 de Julio, con 136.797 hectáreas en total, y Pehuajó con 109.366.

Junto con los primeros tres, el resto de los municipios afectados representan más de 4.500.000 hectáreas, de las cuales más de 1.100.000 están “directamente bajo agua”.

“Estos partidos vienen soportando el fenómeno desde hace tiempo. Y aún donde ‘parece seco’, como muestran claramente las imágenes satelitales, las condiciones del suelo hacen prácticamente imposible llevar adelante cualquier tarea agrícola”, detalla CARBAP.

La confederación que nuclea las áreas rurales de PBA La Pampa afirma que la ventana de siembra de soja y maíz se cierra “aceleradamente”, con la posibilidad de que una enorme superficie quede sin producir: más de 1.500.000 hectáreas agrícolas tienen un “riesgo muy alto” de quedar improductivas en lo que resta del año.

Para dimensionar la magnitud de la problemática se ejemplificó con un cálculo: suponiendo que una superficie siembra bajo una relación 60% soja/40% maíz, se ponen en juego alrededor de US$2.000 millones que dejarían de ingresar al circuito económico en 2026.

“Esto impactará directamente en los productores, pero también en toda la cadena de pago que sostiene la vida económica de nuestros pueblos: contratistas, transportistas, proveedores, talleres, comercios y pymes locales. Y por supuesto, afectará también a los tres niveles del Estado, que verán caer su recaudación. La conclusión es simple: todos perdemos, mientras las obras siguen sin aparecer”, advirtió la Confederación.

Reclamo para finalizar las obras del Río Salado

Frente a esto, responsabilizaron a los tres niveles de Gobierno (nacional, provincial y municipal)  y pidieron que para el 2030 se finalicen las obras del Plan Maestro del Río Salado. “No es una meta aspiracional. Es un límite. Es una obligación”.

“No se trata de un slogan ni de una expresión de deseo. Es una obligación moral, productiva y social. Estamos hablando de millones de hectáreas productivas, miles de familias rurales y millones de bonaerenses afectados directa e indirectamente”, dijeron desde CARBAP.tVj+Xw

No pedimos lo imposible. No hablamos de tecnologías revolucionarias ni de colocar una misión tripulada en Marte. Se trata de canales, puentes y obras hidráulicas básicas, para las cuales Argentina cuenta con técnicos, ingenieros y maquinaria disponible. La capacidad existe; lo que falta es decisión política”.

#AgenciaNA

 

Primicias Rurales

Las economías agropecuarias empeoraron su situación

Las economías agropecuarias empeoraron su situación

Salvo maní, aves y arroz, las producciones agropecuarias en general y de las economías regionales desmejoraron sus indicadores. Según Coninagro, hay más de 15 actividades con sus esquemas de producción en rojo.

Coninagro volvió a publicar su “semáforo de economías regionales”, con los indicadores de las principales actividades productivas de Argentina. En su último análisis, sobre 19 producciones agropecuarias, se muestran 3 en color verdes, 1 amarillo y 15 rojos, empeorando aún más la situación respecto de los meses anteriores.

Los números de abril 2024, (que componen este semáforo de mayo), muestra que las producciones agro tienen precios cuya dinámica en el mes fue por debajo de la inflación, continuando la tendencia de los meses anteriores; y por el lado de los costos, con una tendencia creciente a mayor velocidad: es por eso que el primer pilar del semáforo (llamado Componente Negocio) está en la mayoría de los casos, en rojo.

Para el mes siguiente (mayo) ya se observan pistas que reflejan que esta tendencia se mantenga, lo cual no serían buenas noticias. A la derecha de la tabla se observan los colores de los semáforos de los últimos doce meses, con el objetivo de contextualizar la foto y acercarla a la película.

Respecto de la sequía, casi la mitad de las producciones siguen recuperando los niveles productivos, pero en valores menores a los esperados, o con problemas de calidad.

Se destaca sin precedentes la baja demanda a través de los indicadores de consumo y de exportaciones. Este aspecto es central por el efecto en las expectativas, es decir, es el driver que genera incentivos para mejorar la producción en las próximas campañas: a falta de demanda va a ser difícil generar inversiones a largo plazo.

La situación general por producción
El algodón sigue teniendo problemas de calidad en algunas zonas (brotación), pero con una mejora el área respecto de la campaña anterior, con precios muy por debajo de la inflación (+124% interanual vs 289% inflación), y mantiene un año en rojo. Las exportaciones reaccionaron levemente, no tanto para cambiar el color del semáforo.

El arroz tuvo precios en el mes de abril en alza, manteniendo la tendencia de meses anteriores, se está recuperando en superficie y ha reducido su nivel de exportaciones por lo que el semáforo sigue en verde.

El caso de aves, ya modificado el índice de costos, donde pondera mucho más la producción de carne (90%) que la producción de huevos. Los precios si bien han subido en el mes de abril, interanualmente están por debajo de la inflación y con costos levemente a la par; los niveles de producción son estables y los niveles de consumo también, se mantiene el verde del mes anterior, con una tonalidad más baja.

La producción de carne bovina sigue siendo un interesante desafío para sintetizar: los precios de las categorías novillo y ternero crecen en promedio 4% en abril, interanualmente todavía se mantienen por el salto importante que, de diciembre, los niveles de producción medidos a través de la faena están empezando a ver disminuciones y la demanda tanto internacional como local son de los más bajos de la última década, por ello el color pasa de verde a rojo claro.

El caso de los cítricos dulces muestra un color rojo por los bajos precios, donde estamos a la espera del otoño y el invierno, ya que son el periodo más importante donde llega la nueva cosecha.

La producción forestal muestra precios del bosque implantado a la par de la inflación, quizá levemente superiores, pero el nivel de demanda es muy bajo (un indicador que vamos a incorporar en próximos informes es un seguimiento del nivel de construcción), también ha bajado mucho la exportación y se observa en la tabla, por eso la actividad está en rojo.

La producción de granos es otro desafío para sintetizar: acá se conjugan los 6 principales cultivos de Argentina, donde se observa lo bajo de los precios al productor en términos interanuales en pesos (+196%), con costos que crecen por arriba de estos precios, con una recuperación productiva ya que estamos saliendo de la sequía (las estimaciones de la gruesa empezaron a publicarse) con un muy bajo nivel de exportación (en valor=precio por cantidad) inclusive respecto a la campaña anterior. Llama la atención que se esperan mayores consumos para este año. Estas actividades mantienen el rojo en general, con particularidades distintas de acuerdo a las zonas (para más detalles se pueden ver informes sectoriales muy detallados).

Las hortalizas muestran volatilidad de precios que cambia mes a mes.

La producción de leche también mantiene el rojo este mes: el precio productor se encuentra levemente por encima de la inflación, con costos en igual tendencia. La parte productiva inclina la balanza hacia el rojo: los litros producidos son muy bajos (se han achicado los rodeos) y los niveles de exportación si bien son mayores en volumen son más bajos en valor, con una reducción del consumo interno. Toda esta ecuación nos brinda un escenario en rojo claro: si hay interés en el tema, más detalles por zona como por modelo productivo pueden verse en: OCLA.org.ar.

La producción de mandioca muestra precios muy por debajo de la inflación y competencia desde la importación de Paraguay.

La producción de maní sigue recuperando en superficie y producción, no tanto en precios (aunque bien en términos interanuales), se mantiene la conclusión de estabilidad en el semáforo: verde.

La producción de miel profundiza su tendencia: precios muy bajos, siguen los problemas productivos y muy baja exportación, con lo cual mantiene el rojo; junto a la producción ovina, que no ha mostrado un cambio de tendencia.

En la producción de peras y manzanas ha ingresado la nueva campaña, con lo que se espera que en los próximos meses se puedan ver mayores volúmenes, donde la ecuación económica y logística va a habilitar los momentos de envío a los distintos mercados. Hay que estar atentos al costo de la energía eléctrica, principal insumo para el acondicionamiento y acopio de la fruta. Ya han comenzado a mejorar las exportaciones.

La producción porcina (carne de cerdo) mantiene su tendencia al rojo: por el estancamiento en los precios con costos crecientes y un menor consumo (esta actividad estaba en verde hasta hace dos meses).

La producción de vino y mosto finaliza su cosecha, con menores volúmenes a los esperados, y precios del vino en la Bolsa de Mendoza muy estancados, menos de la mitad de la inflación. Los volúmenes enviados al mercado interno y de exportación son menores interanualmente. En este caso también hay que estar atentos al costo de la energía y hay que esperar aquel vino se elabore, para mediados de año se liberen los nuevos precios.

En el caso de la yerba mate los precios se han estancado al productor (hoja verde) y se espera que empeore esta situación en el mes siguiente. El consumo se ha estancado en volúmenes y la sobreproducción, sumado a las importaciones no plantea un buen panorama: la actividad pasa de verde a rojo.

Fuente: TodoAgro.com.ar