Hoy 11 de febrero: Festividad de Nuestra Señora de Lourdes

Hoy 11 de febrero: Festividad de Nuestra Señora de Lourdes

La Iglesia celebra este 11 de febrero a Nuestra Señora de Lourdes, recordando las apariciones a Bernardita Soubirous y el Día Mundial del Enfermo, con multitudinarias jornadas de oración en Francia y grandes peregrinaciones en Argentina, donde miles de fieles caminan para pedir salud, paz y esperanza.
Lourdes, Francia, miércoles 11 febrero (PR/26) — El 11 de febrero marca la fecha de la primera aparición de la Virgen María a Bernardita Soubirous.
En 1993, el Papa Juan Pablo II declaró este día como el Día Mundial del Enfermo.
Como cada año, el Santuario de Lourdes original invita a todo el mundo a rezar a Nuestra Señora de Lourdes en un gran impulso de oración mundial. La Jornada mundial de oración a Nuestra Señora de Lourdes invita a todo el mundo a unirse a través de la oración con todos los peregrinos que estarán allí mismo o a distancia.
11 de febrero

El Santuario de Lourdes le invita a celebrar la festividad de Nuestra Señora de Lourdes en la Gruta de Massabielle. Se espera que miles de peregrinos celebren y recen juntos a Nuestra Señora de Lourdes. Venga a vivir esta hermosa festividad en el lugar donde las personas enfermas siempre están en la primera línea.

En un año en el que peregrinos de todo el mundo convergen en Roma para cruzar la Puerta Santa, el Santuario de Lourdes le invita a vivir una peregrinación bajo la mirada de María, Madre de la Esperanza y Madre de la Iglesia. Se trata de un año propicio para rezar por la Iglesia, el mundo y la paz, así como por los visitantes y peregrinos del Santuario, todos unidos en la esperanza, la fe y la caridad.

 

Cada 11 de febrero, la Iglesia católica recuerda las apariciones de la Virgen María a Bernardita Soubirous en Lourdes, Francia, y celebra el Día Mundial del Enfermo

Cada 11 de febrero, la Iglesia católica celebra a Nuestra Señora de Lourdes, advocación mariana que surgió de las apariciones de la Virgen María a Bernardita Soubirous en 1858, en la gruta de Massabielle, al sur de Francia. Ese día se recuerda la primera aparición, cuando la “bella Señora” se manifestó ante la niña de 14 años, pidiéndole rezar el rosario y hacer penitencia por los pecadores.

En las 18 apariciones siguientes, la Virgen reveló su identidad como “la Inmaculada Concepción” y señaló una fuente milagrosa que, desde entonces, atrae a millones de peregrinos en busca de curaciones físicas y espirituales.

En Argentina, la devoción se replica en varios santuarios y grutas inspirados en el original francés. Uno de los más destacados y concurridos del país —especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires— es el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Santos Lugares, partido de Tres de Febreroprovincia de Buenos Aires.

Ubicado en avenida La Plata 3757, este imponente complejo, administrado por los Agustinos de la Asunción, incluye una basílica de dos templos superpuestos, una réplica fiel de la gruta con la imagen de la Virgen traída desde Lyon en 1921, y una torre central de 74 metros que domina el paisaje del conurbano.

Oración a la Virgen de Lourdes para pedir por los enfermos

Una oración tradicional, recomendada por fuentes católicas confiables como ACI Prensa, para invocar a la Virgen de Lourdes, especialmente en este día, es la siguiente:

¡Oh amabilísima Virgen de Lourdes, Madre de Dios y Madre nuestra!

Llenos de aflicción y con lágrimas fluyendo de los ojos, acudimos en las horas amargas de la enfermedad a tu maternal corazón para pedirte que derrames a manos llenas el tesoro de tu misericordia sobre nosotros. Indignos somos por nuestros pecados de que nos escuches, pero acuérdate que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a ti haya sido abandonado.

Alcanzadle de vuestro Divino Hijo Jesucristo la deseada salud, si ha de ser para mayor gloria de Dios. Pero mucho más alcanzadnos a todos el perdón de nuestros pecados, paciencia y resignación en los sufrimientos y, sobre todo, un amor grande y eterno a nuestro Dios, prisionero por nosotros en los Sagrarios. Amén.

Virgen de Lourdes, rogad por nosotros. Consuelo de los afligidos, rogad por nosotros. Salud de los enfermos, rogad por nosotros.

Fuente: Santuario de Lourdes-Francia / A 24/ La Voz

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El Papa a la Virgen Inmaculada: Que florezca la esperanza jubilosa

El Papa a la Virgen Inmaculada: Que florezca la esperanza jubilosa

Continuando con una tradición de décadas de rendir homenaje ante imagen de la Inmaculada Concepción en Roma, el Papa reza al pie de la columna de 12 metros en cuya cima se encuentra la figura de la Virgen María y deposita una corona de flores en la base.

Por Kielce Gussie

Ciudad del Vaticano, lunes 8 diciembre (PR/25) — Cien años después de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, el Papa Pío XII inició la tradición de enviar flores a la estatua de la Santísima Virgen María en la Piazza di Spagna de Roma.

Unos años más tarde, en 1958, el Papa San Juan XXIII acudió a la Piazza di Spagna y depositó una cesta de rosas blancas a los pies de la estatua.

Continuando con esta práctica de décadas iniciada por sus predecesores, el Papa León XIV conmemoró este 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, con una visita a la Piazza di Spagna.

Un momento para María

Cuando el Santo Padre llegó a la Piazza di Spagna, el coro y la asamblea entonaron un himno mariano titulado «Te levantas más hermosa que el alba». El Vicario de Roma, el cardenal Baldassare Reina, y el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, dieron la bienvenida al Papa a su llegada.

Tras una oración inicial, el Papa León ofreció un ramo de flores al pie de la columna de 12 metros de altura de la Virgen Inmaculada y el coro rezó cantando la Letanía de la Santísima Virgen María.

A continuación, el Papa ofreció una oración dedicada a la Virgen:

“¡Ave, María! Alégrate, llena de gracia, de esa gracia que, como luz gentil, hace radiantes a aquellos sobre quienes se refleja la presencia de Dios. El Misterio te envolvió desde el principio, desde el seno de tu madre comenzó a hacer grandes cosas en ti, que pronto requirieron tu consentimiento, ese «Sí» que inspiró muchos otros «síes». Inmaculada, Madre del pueblo fiel, tu transparencia ilumina Roma con luz eterna, tu camino perfuma sus calles más que las flores que hoy te ofrecemos.

Muchos peregrinos de todo el mundo, oh Inmaculada, han recorrido las calles de esta ciudad a lo largo de la historia y en este año jubilar. Una humanidad probada, a veces aplastada, humilde como la tierra de la que Dios la moldeó y en la que no cesa de soplar su Espíritu de vida.

Mira, oh María, a tantos hijos e hijas en los que no se ha apagado la esperanza: haz brotar en ellos lo que tu Hijo ha sembrado, Él, Palabra viva que en cada uno pide crecer aún más, tomar carne, rostro y voz. Que florezca la esperanza jubilosa en Roma y en cada rincón de la tierra, esperanza en el mundo nuevo que Dios prepara y del que tú, oh Virgen, eres como la joya y la aurora.

Después de las puertas santas, que se abran ahora otras puertas de casas y oasis de paz en los que renazca la dignidad, se eduque en la no violencia, se aprenda el arte de la reconciliación.

Venga el reino de Dios, novedad que tanto esperaste y a la que te abriste por completo, desde niña, desde joven y como madre de la Iglesia naciente. Inspira nuevas intuiciones a la Iglesia que camina en Roma y a las Iglesias particulares que en cada contexto recogen las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de nuestros contemporáneos, sobre todo de los pobres, y de todos los que sufren.

Que el bautismo siga generando hombres y mujeres santos e inmaculados, llamados a convertirse en miembros vivos del Cuerpo de Cristo, un Cuerpo que actúa, consuela, reconcilia y transforma la ciudad terrenal en la que se prepara la Ciudad de Dios. Intercede por nosotros, que nos enfrentamos a cambios que parecen encontrarnos desprevenidos e impotentes.

Inspíranos sueños, visiones y valor, tú que sabes mejor que nadie que nada es imposible para Dios, y que Dios no hace nada solo. Muéstranos el camino, con la prisa que un día movió tus pasos hacia tu prima Isabel y la inquietud con la que te convertiste en exiliada y peregrina, para ser bendecida, sí, pero entre todas las mujeres, primera discípula de tu Hijo, madre del Dios con nosotros.

Ayúdanos a ser siempre Iglesia con y entre la gente, levadura en la masa de una humanidad que clama justicia y esperanza. Inmaculada, mujer de infinita belleza, cuida de esta ciudad, de esta humanidad. Muéstrale a Jesús, llévala a Jesús, preséntala a Jesús. Madre, Reina de la paz, ruega por nosotros.”

En Argentina al igual que en otros países hubo múltiples manifestaciones de devoción a la Madre de Dios, la Inmaculada Concepción.

En Córdoba muchos fieles peregrinaron desde la capital provincial a la ciudad de Alta Gracia donde está ubicada la Gruta de Lourdes, en el santuario de los carmelitas descalzos. Caminaron 10 horas jóvenes y adultos.

La Virgen María confirmó el dogma en Lourdes al decir a Santa Bernardita: ¡Yo Soy la Inmaculada Concepción!

Fotos de la peregrina María Victoria Fierro de Arrambide

 

 

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Fuente: Vatican News

Fotos: María Victoria Fierro