El mercado de carnes atraviesa un inicio de año marcado por el ajuste en la oferta de hacienda, la retracción del poder adquisitivo local y un escenario externo de alta facturación.
Imagen de IA
Rosario, viernes 1 mayo (PR/26) — En el primer trimestre de 2026, el consumo de carne vacuna en Argentina registró una caída interanual del 11%. Con una producción total de 700 mil toneladas res con hueso (un 5% menos que el año anterior), el mercado interno absorbió 500 mil toneladas. Esto ubica el consumo aparente en apenas 44 kilos anuales per cápita, una cifra significativamente menor a los 50 kilos registrados en el mismo período de 2025.
Por el contrario, el sector exportador muestra un fuerte dinamismo en términos de divisas. Los ingresos superaron los USD 1.000 millones en el primer trimestre, lo que representa un crecimiento del 16,9% en valor.
Si bien el volumen exportado creció un 17% respecto al año pasado (alcanzando las 200 mil toneladas), los especialistas advierten que la rentabilidad sigue ajustada debido a la menor disponibilidad de hacienda y la caída estructural de la oferta local.
En las góndolas, el peso de los tributos sigue siendo un factor determinante. Según el informe de FADA, el 28% del precio final de la carne corresponde a impuestos. El resto se compone de un 51% de costos y un 21% de margen de ganancia. En la composición por etapas, la cría explica el 35% del valor, seguida por la comercialización en carnicerías con un 20%.
La situación sanitaria y climática también marca la agenda. El SENASA dispuso medidas excepcionales en 5 provincias (Santa Fe, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco y Formosa) debido a contingencias climáticas.
En estas zonas, se ha permitido la postergación del calendario de vacunación para facilitar el traslado de emergencia de los animales, priorizando la supervivencia del rodeo frente a las inclemencias.
A nivel internacional, el panorama es mixto.
En China, la producción cayó un 1,4%, aunque el peso medio de faena aumentó. En Brasil, los precios mayoristas alcanzaron un máximo histórico, con un incremento real del 45% en dos años.
Mientras tanto, en Rusia, crece la incertidumbre por sacrificios masivos de ganado ante sospechas de un brote de fiebre aftosa, lo que genera tensiones comerciales con países vecinos.
Finalmente, los precios de la hacienda en pie en el mercado local muestran un novillo mestizo promediando los $4.600 y el ternero con un índice de $6.409.
A pesar de la suba nominal, el sector opera bajo la presión de una inflación (IPC) que marcó 3,4% en marzo, acumulando un 33% interanual, lo que mantiene a toda la cadena productiva en un equilibrio delicado.
Primicias Rurales
Fuente: ROSGAN


















