En pos de contener y controlar el foco detectado, el SENASA junto con la Provincia de Buenos Aires y el apoyo de la FAO, erradican palmeras afectadas por la plaga.

Buenos Aires, jueves 7 mayo (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) continúa con las acciones de prevención y control del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en la Isla Martín García, Provincia de Buenos Aires, donde a través de su Resolución 133/2026 declaró la emergencia fitosanitaria ante la presencia de la plaga a comienzos de este año.

Durante esta semana se inició un operativo de remoción intensiva de palmeras afectadas, priorizando aquellas de mayor porte y cuya ubicación significaba un riesgo para la población, tendido eléctrico y construcciones, por lo que se requirió de personal profesional que realice acciones de trepa y derribos dirigidos.

En este contexto, la erradicación de las palmeras afectadas resulta fundamental tanto para contener el foco de infestación como para proteger la seguridad de los habitantes.

 

 

En tal sentido, para reforzar las capacidades de reconocimiento de la plaga y la implementación de acciones de control, se convocó a técnicos del SENASA de distintas zonas del país, que colaboraron en las tareas de campo mientras se capacitaban.

Asimismo, en el marco de las medidas de prevención, técnicos del Organismo realizaron en el municipio de San Fernando una capacitación sobre la temática, con el objetivo de profundizar las tareas de preparación y respuesta, ante una incursión de la plaga en continente.

 

 

Las actividades descriptas fueron coordinadas por el SENASA, en articulación con la Dirección Provincial de Islas, los ministerios de Ambiente y de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires; junto con el apoyo y acompañamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El picudo rojo de las palmeras es considerado una de las plagas más destructivas para estas especies a nivel mundial, afectando a más de 35 tipos de palmeras. En este contexto, el apoyo de la FAO resulta clave, tanto para el fortalecimiento de las capacidades técnicas como para la implementación de medidas de control en territorio.

 

 

Las tareas que se desarrollan en la Isla forman parte del plan de contingencia que se ejecuta en la zona, que busca reducir el riesgo de dispersión de la plaga, además de resguardar el patrimonio vegetal.

Se sospecha que el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) llegó a la Isla Martín García principalmente a través de la dispersión natural (vuelo) o vía acuática desde Uruguay.
Factores clave de su llegada
  • Proximidad geográfica: La isla se encuentra a solo 3,3 kilómetros de la costa uruguaya. Dado que este insecto tiene una capacidad de vuelo que oscila entre los 3 y 8 kilómetros (y hasta 20 km en condiciones de laboratorio), pudo haber cruzado el río volando en busca de nuevas palmeras.
  • Vía acuática: Expertos sugieren que también pudo haber ingresado arrastrado por el agua, posiblemente oculto en restos de vegetación o troncos de palmeras que flotaron hasta la isla.
  • Detección: Su presencia fue confirmada oficialmente por el Senasa en enero de 2026, tras detectarse daños en ejemplares de Palmera Canaria (Phoenix canariensis).

 

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Fuente: SENASA/IA