San Luis, viernes 8 mayo (PR/26) — El flujo de visitantes no sólo refleja la magnitud de las celebraciones, sino también el crecimiento sostenido del turismo religioso en San Luis.

San Luis vivió un fin de semana largo con una gran convocatoria, impulsada por el turismo religioso, que volvió a posicionarse como uno de los principales motores de movimiento en la provincia.

Más de 227 mil personas recorrieron distintos puntos del territorio, con epicentro en las tradicionales celebraciones de Villa de la Quebrada y Renca.

Estas dos festividades, profundamente arraigadas en la identidad cultural y espiritual de la provincia, convocaron a una multitud de fieles, peregrinos y visitantes que llegaron desde distintos puntos del país y también del exterior, reafirmando el carácter convocante de estos encuentros.

Las principales festividades religiosas de estas localidades en San Luis son la del Santo Cristo de la Quebrada y la de Nuestro Señor de Renca. Ambas se celebran anualmente cada 3 de mayo, aunque las actividades suelen comenzar desde el 30 de abril o el 1 de mayo.

Fiesta del Santo Cristo de la Quebrada

 

Ubicada en Villa de la Quebrada, es considerada la celebración religiosa más grande de la provincia.

  • Origen: Se basa en el hallazgo de un crucifijo en el interior de un algarrobo por parte de un hachero en el siglo XIX.

  • Actividades: Incluye peregrinaciones multitudinarias, misas diarias y el recorrido del Vía Crucis en el cerro.

  • Fecha central: El 3 de mayo se realiza la misa solemne y la procesión principal.

 

Fiesta de Nuestro Señor de Renca

 

Se celebra en la localidad de Renca y es una de las expresiones de fe más antiguas de la región, datando de 1732.

  • Origen: La devoción se centra en el «Cristo del Espino»; cuenta la tradición que la imagen apareció dentro de un tronco de espinillo y fue descubierta por un hombre ciego que recuperó la vista al tocarlo.

  • Actividades: Peregrinos de todo el país visitan el santuario histórico. La misa central y la procesión se llevan a cabo tradicionalmente durante la mañana del 3 de mayo.

El flujo de visitantes no sólo refleja la magnitud de las celebraciones, sino también el crecimiento sostenido del turismo religioso en San Luis, que se consolida como una propuesta atractiva dentro de la oferta turística nacional. La combinación de fe, tradición y comunidad genera experiencias únicas que año a año suman nuevos visitantes.

 

Además del valor espiritual, estas festividades representan un importante impacto en la actividad turística y económica, dinamizando distintos sectores vinculados a los servicios, la gastronomía y el alojamiento.

De esta manera, San Luis continúa fortaleciendo su posicionamiento como destino turístico, destacándose especialmente en el ámbito del turismo religioso, donde la tradición y la devoción se transforman en un atractivo que trasciende fronteras y convoca a miles de personas.

 

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Fuente: ANSL