La actividad minorista acumuló una baja del 3,5% en el primer cuatrimestre del año, afectada por el incremento en los costos operativos y una demanda que solo se mueve bajo el impulso de promociones y cuotas.
Buenos Aires, lunes 11 de mayo (PR/26) .- La economía de mostrador sigue enviando señales de alerta. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas PyME registraron en abril una contracción interanual del 3,2% a valores constantes. La dinámica mensual tampoco dio respiro, con una merma del 1,3% respecto a marzo, consolidando un escenario de enfriamiento que ya suma cuatro meses consecutivos en rojo.
El mapa del consumo: Esenciales vs. Discrecionales
El análisis sectorial refleja una radiografía clara: el consumidor está priorizando lo urgente sobre lo postergable. Seis de los siete rubros relevados mostraron retrocesos significativos:
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Bazar y decoración: Fue el más castigado con una caída del 12,3%.
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Perfumería: Retrocedió un 7,2%.
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Ferretería y construcción: Sufrió una baja del 4,2%.
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Farmacia: Se posicionó como la gran excepción, con un crecimiento del 6,1%, impulsado por el carácter inelástico de la demanda de salud.
Pese a que el canal online mostró una luz de esperanza con un incremento interanual del 8%, su volumen actual aún no alcanza para compensar el desplome de las ventas presenciales en los locales de barrio.
Entre la estabilidad y el «wait and see»
Un dato curioso surge de la percepción de los comerciantes. El 53,3% de los propietarios reportó que su situación es «estable» respecto al año pasado. Sin embargo, este optimismo moderado no se traduce en acciones concretas.
«La recuperación del sector queda supeditada a la recomposición del ingreso real y a la normalización de la estructura de gastos fijos.»
La disposición a invertir sigue siendo el gran talón de Aquiles de la reactivación: el 58,7% de los encuestados considera que no es el momento propicio para realizar desembolsos. Los motivos son claros: la inestabilidad en los valores de reposición de mercadería y el peso asfixiante de los servicios básicos y costos operativos, que licúan la rentabilidad de las pequeñas y medianas empresas.
Prospectivas: ¿Cuándo llega el rebote?
De cara a los próximos 12 meses, el mercado se divide: mientras un 37,2% aguarda una mejora, casi la mitad del sector (49%) cree que las condiciones se mantendrán sin cambios.
Para los especialistas, el techo de la caída parece estar cerca, pero el camino hacia la recuperación será lento. Sin una mejora sustancial en el poder adquisitivo que reanime la demanda interna, el comercio minorista continuará operando bajo una estrategia de supervivencia, priorizando bonificaciones y financiamiento para sostener un volumen de ventas que hoy sigue en terreno negativo.


















