La propuesta oficial busca convertir al país en un polo global de innovación tecnológica, con beneficios fiscales, nuevas figuras empresariales y una estrategia de mínima intervención estatal.
Buenos Aires 7 de junio (PR/26)–El presidente Javier Milei presentó una estrategia orientada a posicionar a Argentina como uno de los principales destinos mundiales para el desarrollo de inteligencia artificial, con una premisa central: mantener la actividad libre de regulaciones tempranas.
Una apuesta por la desregulación tecnológica
En una columna publicada en el Financial Times, el mandatario sostuvo que el desarrollo de la inteligencia artificial requiere un entorno de experimentación, innovación y flexibilidad jurídica. Según planteó, una regulación anticipada podría limitar el crecimiento de una industria con potencial transformador.

Milei comparó el momento actual con la creación de la responsabilidad limitada en el siglo XVII y afirmó que, así como la Revolución Industrial liberó al ser humano de las limitaciones físicas, «la IA liberará al intelecto humano y potenciará la productividad«.

Los tres pilares de la propuesta oficial
**Compromiso de no regulación.** El Gobierno promete evitar normas prematuras o mal diseñadas que, según su visión, podrían frenar la innovación.
**Sociedades no humanas.** Se impulsa la creación de una nueva categoría empresarial integrada y operada completamente por agentes de inteligencia artificial o robots, con capacidad de actuar y asumir responsabilidades legales.
**Competitividad fiscal y flexibilidad.** La propuesta contempla baja carga impositiva, libertad para elegir esquemas de gobierno corporativo y transparencia obligatoria sobre beneficiarios finales.
Buenos Aires como centro global de IA
El jefe de Estado vinculó esta estrategia con el superávit fiscal, el proceso de desregulación económica y la mejora del país en índices internacionales de libertad económica.
El objetivo declarado es convertir a Buenos Aires en un centro internacional para empresas tecnológicas, replicando el papel que Ámsterdam tuvo durante la expansión comercial europea.

















