Ochenta profesionales del agro se reunieron en el Chaco para aprender a aplicar fitosanitarios con drones y pulverizadoras terrestres. La jornada combinó teoría, práctica a campo y habilitaciones oficiales.
Buenos Aires jueves 18 de junio (PR/26)–Hay algo que no falla en el campo argentino: cuando la convocatoria es seria, la gente responde. Ochenta inscriptos llegaron hasta el Chaco para participar de una jornada de capacitación que combinó lo mejor de dos mundos: la solidez técnica del aula y la contundencia de ver las cosas funcionar en tierra.
El objetivo era claro: mejorar el uso responsable y eficiente de las tecnologías de aplicación de fitosanitarios, tanto en equipos terrestres como en drones, apostando de lleno a las buenas prácticas y a la calidad de cada tratamiento.

El saber que se aprende mirando
Grupo APC estuvo a cargo de la parte práctica y de los contenidos sobre gestión de la tecnología de aplicación. Su presidente, Luciano Vera, lo resumió con precisión: «Trabajamos sobre el Programa de Calidad APC, los aspectos que hay que tener en cuenta antes de salir a aplicar y los criterios para evaluar la calidad de los tratamientos».
Lejos del pizarrón, la jornada tuvo su momento más potente en las demostraciones a campo. Se usaron tarjetas hidrosensibles para medir parámetros concretos de cobertura. Una pulverizadora terrestre Caimán con botalón de 30 metros simuló una aplicación de herbicidas, mientras que un dron T100 representó una aplicación de insecticidas.
En ambos casos se aplicó el Protocolo B de Grupo APC, evaluando la llegada de las gotas al objetivo y la calidad de la cobertura obtenida. Ver los resultados en tiempo real es lo que hace que ese conocimiento no se olvide.
Marco legal, nuevas tecnologías y lo que viene
La capacitación no se quedó solo en la técnica. También hubo espacio para la normativa y el contexto institucional. La ingeniera Mariela Pletsch (CASAFE) y Lucas Roncaglia (Campo Limpio) aportaron sus perspectivas, y profesionales de la Subsecretaría de Ambiente de la Provincia del Chaco expusieron sobre la legislación vigente en materia de biocidas.
El dato que despertó mayor expectativa: se adelantó el futuro proceso de inscripción de drones para aplicaciones agrícolas en la provincia, una señal clara de que la regulación va alcanzando a la tecnología.
Al final de la jornada, la experiencia no termina con el aplauso: los participantes deberán rendir un examen para obtener la habilitación oficial como operarios aplicadores en el Chaco. Ese paso, lejos de ser un trámite, es la garantía de que lo aprendido se transforma en responsabilidad concreta.
Profesionalización que no para
Los ochenta inscriptos no son un dato menor. Son el reflejo de un sector que entiende que aplicar bien no es solo una cuestión de eficiencia, sino de responsabilidad ambiental, social y productiva.

La jornada reafirmó el compromiso de las instituciones participantes con la capacitación continua, la tecnología de precisión y las aplicaciones más seguras, eficientes y sustentables. Porque en el campo, como en cualquier oficio que importa, la diferencia la hacen quienes se siguen formando.
Primicias Rurales
Fuente: agrositio

















