Pinamar lanzó su calendario de actividades para desestacionalizar el turismo, combinando eventos de tango, cine y gastronomía que impulsarán la economía local durante todo el año.
Pinamar, martes 9 junio (PR/26) — La propuesta busca fortalecer la identidad cultural del destino, promover el turismo más allá de la temporada de verano y generar movimiento económico en cada estación.
El encuentro estuvo encabezado por el intendente de Pinamar, Juan Ibarguren; el secretario de FEHGRA, José Luis Recchia; el presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Pinamar, Ignacio Serra; y la secretaria de Turismo y Cultura, Alejandra Apolonio.
También participó el ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi.
Agenda Cultural y Deportiva 2026
La propuesta reúne actividades culturales y deportivas, entre ellas Preliminar de Tango BA Festival y Mundial (27 y 28 de junio), el BAFICI Itinerante (15 y 16 de agosto), la Fiesta de la Pescadilla (10 al 13 de septiembre) y el Festival de Cine de Terror en el Bosque (10 y 11 de octubre) y diversos eventos deportivos de alcance regional y nacional.
Contempla actividades para distintos públicos y edades, consolidando una oferta que combina cultura, deporte, gastronomía y tradición.
El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, destacó que la agenda responde a una visión estratégica que busca ampliar las oportunidades de encuentro, recreación y desarrollo durante todo el año.
En ese sentido, señaló que el crecimiento de la ciudad requiere seguir generando propuestas que convoquen tanto a residentes como a visitantes, impulsando la actividad cultural, turística y comercial.
Por su parte, Ignacio Serra subrayó el compromiso del empresariado local con el desarrollo y la promoción de las actividades que integran el calendario anual.
“En Pinamar pasan cosas durante todo el año y queremos que cada vez más personas conozcan esa realidad. Estamos preparados para recibir visitantes con una amplia oferta hotelera, gastronómica y comercial”, afirmó.
José Luis Recchia destacó a Pinamar como un modelo de gestión turística para otros destinos del país y subrayó la importancia del trabajo conjunto entre los sectores público y privado. “El turismo es una actividad estratégica que genera empleo e impulsa el desarrollo local. Requiere de un compromiso compartido y permanente”, afirmó.
La presentación reunió a representantes del sector turístico, medios de comunicación y referentes institucionales, quienes conocieron de primera mano las propuestas que marcarán el calendario 2026.
Acompañaron Ana Lía Toccalino, integrante del Comité Directivo de la Asociación de Hoteles Restaurantes Confiterías y Cafés (AHRCC), de la ciudad de Buenos Aires; y Victoria Altube, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de La Pampa.
Con esta iniciativa, Pinamar reafirma su posicionamiento como un destino de experiencias durante todo el año.
Fuente Silvia Montenegro. Gerardo Grosso (Corresponsal en Brasil de Primicias Rurales.
La guerra en Medio Oriente, la geopolítica y la licitación de India sacudieron el mercado mundial de fertilizantes en 2026. Pese al encarecimiento y la menor disponibilidad, fertilizar sigue siendo rentable en la Argentina, que consolida lo que los expertos llaman «un piso tecnológico que ya no se rompe
Buenos Aires, domingo 31 de mayo (PR26)–En el panel «Coyuntura de los fertilizantes» del Congreso Maizar 2026, referentes del sector describieron un panorama complejo marcado por factores geopolíticos, restricciones de oferta y nuevas estrategias de abastecimiento. Participaron Marco Prenna (ACA), Manuel Santiago (Bunge) y Renata Cardarelli (Argus), moderados por Armando Allinghi, director ejecutivo de CIAFA.
Dos fechas que cambiaron el mercado en 2026
Según Renata Cardarelli, editora de Agricultura y Fertilizantes del informe Argus, dos eventos marcaron un antes y un después este año:
El 28 de febrero, cuando estalló la guerra en Medio Oriente, y el 15 de abril, cuando India realizó una superoferta para asegurarse el abastecimiento de fertilizantes, provocando un fuerte impacto en los precios globales.
El efecto fue especialmente intenso en amoníaco, azufre, urea y fertilizantes fosfatados. Un dato clave: el 25% del comercio mundial de amoníaco y el 50% del de azufre transitan por el estrecho de Ormuz, cuyo tráfico llegó a paralizarse en los primeros tramos del conflicto.
En el caso del azufre, la situación se vio agravada por un alza previa en 2025 impulsada por la demanda de fabricantes de baterías para vehículos eléctricos, que —a diferencia del agro— no tienen ventanas de compra definidas y pueden pagar precios más altos en cualquier momento del año.
Urea: India agitó el mercado y los precios cedieron
La urea, fertilizante clave para el maíz y el trigo en la Argentina, atravesó semanas de alta tensión. Cuando India pagó precios elevados en su licitación de abril, muchos países se retiraron del mercado, generando una «destrucción de demanda» que terminó moderando los precios tras las fuertes subas del primer mes y medio de conflicto.
El balance de provisión de amoníaco es muy inestable para el segundo semestre: aunque Estados Unidos aún cuenta con volúmenes disponibles, deberá volcarlos a su mercado interno. En azufre, el balance es negativo hasta agosto
MAP y DAP: el doble problema de China y Estados Unidos
Manuel Santiago, director de Supply Fertilizantes Cono Sur de Bunge, subrayó que en el mercado de fosfatos los factores geopolíticos tienen hoy una importancia tremenda, un cambio radical respecto a hace una década, cuando el análisis se limitaba a oferta y demanda.
La situación actual combina dos problemas simultáneos: Estados Unidos redujo su producción y limitó exportaciones por disposiciones del gobierno de Trump, mientras que China está «totalmente cerrada» a la exportación de MAP (Monoamónico de Fosfato) y DAP (Diamónico de Fosfato). Peor aún: China no tiene comprado el azufre necesario para producir esos fertilizantes destinados a exportación.
Según Santiago, con suerte la oferta de estos productos estará disponible recién en septiembre u octubre, lo que podría significar una reducción de hasta el 30% para la Argentina
¿Cómo se para la Argentina ante este escenario?
A pesar del contexto adverso, el país cuenta con algunos amortiguadores importantes. La producción local de urea (Profertil, 1,3 millones de toneladas) y de superfosfato simple aporta cierta tranquilidad al abastecimiento interno.
El consumo total de fertilizantes en 2025 fue de 5,1 millones de toneladas, manteniéndose en niveles sólidos pese a la caída respecto del pico de 5,6 millones en 2021. El 35% fue cubierto con producción local.
La importación de urea proviene principalmente de Egipto, Nigeria, Argelia, Turkmenistán, Omán y Qatar, todos países afectados en mayor o menor medida por el conflicto. En cuanto al UAN (urea y nitrato de amonio), Estados Unidos abastece el 35% de lo que consume la Argentina, con el resto llegando desde Rusia, Trinidad y Tobago y Lituania.
Un fenómeno positivo a destacar es el crecimiento del uso de NPs (abonos compuestos de nitrógeno y fósforo): se consolidan como alternativa de «fósforo más barato» frente a la suba del precio del MAP.
Rentabilidad y piso tecnológico: el optimismo de los productores
A pesar del encarecimiento, la ecuación económica de fertilizar sigue siendo favorable. Las relaciones actuales son de 7 kilos de maíz por cada kilo de MAP y de 5,9 kilos de maíz por cada kilo de urea: números que, según los agrónomos, hacen rentable la práctica.
El panorama climático también acompaña: se observa un buen perfil de humedad desde Córdoba hasta el sudeste de Buenos Aires, aunque con riesgo de exceso si el fenómeno del Niño se intensifica.
«Hay un piso tecnológico que ya no se rompe», afirmó Prenna, ponderando el trabajo conjunto de Fertilizar y el INTA a lo largo de los años. La rotación con maíz que realizan los productores, cada vez con mejor tecnología, genética y fertilización, consolida esta tendencia.
Los desafíos pendientes:
El panel también identificó una serie de desafíos estructurales que limitan la competitividad
Costos logísticos altos: falta de diversificación en los puertos de salida.
Cambio en el ciclo de compras: fertilizar pasó a ser la última decisión, lo que genera demoras que encarecen la logística.
Mejoras impositivas pendientes: si bien se eliminaron derechos de importación de nitrógeno y urea, la tasa de estadística del 3% sigue siendo muy alta y la devolución de percepciones de IVA y Ganancias es insuficiente.
Baja de retenciones: se estima que el anuncio oficial podría aumentar la aplicación de fertilizantes entre un 3% y hasta un 10% si los derechos de exportación se eliminan totalmente.
Con un mercado global bajo tensión pero con bases locales más sólidas que en otros ciclos, la campaña 2026/27 se presenta como una prueba de fuego para la cadena del maíz —y del agro argentino en general— en un año en que la geopolítica reescribió las reglas del mercado de fertilizantes
Argentina atraviesa una transformación productiva que busca dejar atrás el modelo de exportador de materias primas para convertirse en una potencia bioeconómica basada en innovación, agregado de valor y desarrollo territorial.
Buenos Aires, sábado 30 de mayo (PR/26)–De la vieja grieta campo-ciudad a la bioeconomía: expertos plantean un nuevo mapa productivo para el país ¿Y si la Argentina dejara definitivamente de pensarse como “el granero del mundo” para convertirse en una potencia bioeconómica global? Esa fue una de las preguntas que atravesó el panel sobre agregado de valor y desarrollo territorial realizado durante el Congreso Maizar 2026.
La discusión reunió a referentes políticos, economistas, especialistas en bioeconomía y dirigentes territoriales para debatir un fenómeno que ya comenzó: la transformación productiva está cambiando el mapa económico, social y territorial argentino.
Fernando Vilella abrió el debate planteando un cambio de paradigma: dejar atrás la idea de oposición entre ciudad y campo para pensar en complementariedades productivas capaces de insertar al país en una nueva economía global.
No somos solo exportadores de commodities
Uno de los mensajes más contundentes llegó de Manuel Otero, quien regresó al país tras casi cuatro décadas trabajando en el exterior.
“Nos pusieron ciertos apodos: exportador de commodities, granero del mundo. Tenemos que decidir cómo queremos ser vistos”, planteó.
Para Otero, la agricultura actual ya no puede pensarse aislada: alimentación, energía, ambiente, nutrición y tecnología forman parte de una misma conversación llamada bioeconomía.
“Tenemos que proyectarnos internacionalmente como la plataforma bioeconómica del mundo”, sostuvo.
El especialista también afirmó que Argentina posee un activo diferencial enorme:
“Aquí se prueba a escala real el conocimiento agronómico más avanzado del planeta”.
Sin embargo, advirtió que esto requiere demostrar sostenibilidad mediante certificaciones, trazabilidad y una diplomacia técnica mucho más agresiva.
El mapa argentino está cambiando (otra vez)
Fabio Quetglas llevó la discusión hacia otra dimensión: la transformación territorial.
“Seguimos utilizando categorías del siglo XX”, afirmó.
Para el ex diputado, el territorio no es una fotografía estática: cambia constantemente.
Recordó que en 1810 dos tercios de la población vivían al norte de Córdoba y explicó que la integración global modificó completamente la geografía económica argentina.
Ahora, sostiene, está ocurriendo una nueva reconfiguración de similar magnitud.
“La Argentina atlántica que conocimos está pegando la vuelta. Existe una Argentina andina funcionando a otra velocidad”, explicó.
Pero lanzó una advertencia:
“¿Vamos a repetir los problemas de concentración urbana y conurbanización que generó el modelo anterior?”
Córdoba: de la soja al maíz, y del maíz a la industrialización
Según explicó Gonzalo Agusto, la provincia produce 20 millones de toneladas de maíz y ya industrializa cerca del 24% de ese volumen.
Hace apenas dos décadas, la relación era completamente distinta:
“Teníamos cuatro hectáreas de soja por cada hectárea de maíz; hoy prácticamente estamos uno a uno.”
Venado Tuerto: cómo planificar una ciudad bioeconómica
Leonel Chiarella explicó que el secreto fue abandonar la improvisación.
“El desarrollo territorial no se hace desde un escritorio. Se hace con método, evidencia y participación.”
El resultado:
1.280 personas lograron insertarse laboralmente.
La pregunta de fondo: ¿qué Argentina quiere ser Argentina?
La discusión ya no pasa solamente por producir más, sino por cómo producir, dónde producir y quiénes participan del proceso
Con sala llena y una nutrida presencia de funcionarios y legisladores nacionales, se inauguró el 20º Congreso Maizar bajo el lema “Del potencial a los resultados”. Hablaron Ramiro Costa (Bolsa de Cereales de Buenos Aires), Federico Zerboni (presidente de Maizar), el secretario de Agricultura Sergio Iraeta y el ministro del Interior Diego Santilli.
Buenos Aires, jueves 28 de mayo (PR/26) — Ramiro Costa, presidente del Congreso Maizar 2026, abrió la jornada con una pregunta provocadora: ¿para qué seguir hablando de lo que podemos, si ya lo demostramos? “Este año la Argentina alcánzó un récord productivo superior a los 60 millones de toneladas de maíz. El desafío es apuntar a más resultados”, dijo.
Para Costa, el momento es único: la estabilización macroeconómica está abriendo algo que durante años faltó: horizonte. “Sin horizonte es muy difícil invertir, financiarse y transformar granos en otros productos”. El Congreso, destacó, no vale solo por sus paneles —con cerca de 150 disertantes y moderadores del sector privado, universidades, organismos técnicos y referentes internacionales— sino también por las conversaciones en los pasillos que después terminan en proyectos, inversiones y acuerdos.
La metáfora del tren: ¿nos subimos o lo vemos pasar otra vez?
Federico Zerboni, presidente de Maizar, arrancó con una anecdota que vale por mil diagnósticos. Un productor italiano le dijo, con mezcla de admiración y envidia: “Qué país la Argentina, que ha dejado escapar el tren de las oportunidades extraordinarias varias veces, y otra vez le vuelve a pasar”. La reflexión es incisiva: la Argentina tiene agua, clima privilegiado, gente capacitada, está lejos de los conflictos bélicos y no tiene tensiones migratorias. Y sin embargo, las oportunidades se han ido.
Hoy, según Zerboni, la geopolítica vuelve a hacer pasar el tren. Algunas provincias —Neuquén, Salta, San Juan, Catamarca— ya sacaron su boleto. “No les está siendo fácil: las viejas costumbres y el pseudoambientalismo empujan en contra. Pero tienen la decisión política y un marco regulatorio que acompaña”. Y citó al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil: “No hay peor política ambiental que la pobreza”.
La meta: 10×10, cien millones de toneladas y mucho más
Zerboni trazó el horizonte concreto de la cadena del maíz: el objetivo 10×10 —sembrar 10 millones de hectáreas con un rendimiento promedio de 10 toneladas, para cosechar 100 millones de toneladas—, desde el 8×8 actual. Y transformar esos granos en carnes, lácteos, huevos, etanol y centenares de insumos industriales.
La cadena también trabaja por una Ley de Biocombustibles moderna en el Parlamento, y repasó los logros del último año: la Red Nacional de Monitoreo del Dalbulus maidis (la plaga que se llevó el 20% de la cosecha hace dos campañas), la expansión del maíz hacia la Patagonia con rendimientos extraordinarios en tierras antes improductivas, el desarrollo de la cadena del sorgo, y la defensa de la biotecnología argentina frente al proteccionismo europeo disfrazado de ambientalismo.
En cuanto al Gobierno, Zerboni reconoció pasos clave: unificación del tipo de cambio, equilibrio fiscal, RIGI, RIMI, eliminación de cupos de exportación. Y pidió acelerar el cronograma de reducción de retenciones hasta llegar a retenciones cero. También demandó un consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios: “No puede ser que cada punto de baja a las retenciones se lo lleven aumentos en el Impuesto Inmobiliario Rural y en las tasas municipales”.
El Gobierno toma el guante: “la estamos cambiando con hechos”
El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, no esquivó las críticas y las convirtió en argumento. “Para llegar al todo, tenés que empezar por algo, y muchos ‘algo’ hemos estado haciendo estos dos años”. Destacó el cronograma de rebaja de retenciones anunciado por Milei como “histórico en términos de cambio de paradigma”: “Venimos de gobiernos que tenían un relato que ubicaba al campo del lado del enemigo. Eso cambió radicalmente”.
Para Iraeta, los cambios son concretos y verificables: no hay cupos, no hay prohibiciones, no hay volúmenes de equilibrio. “Hay otro ambiente para trabajar, hay otro ambiente para sembrar. Si no le ponemos un poco de onda a lo que estamos haciendo, no vamos a salir nunca del pantano. Es una cuestión pura y exclusivamente actitudinal”.
El interior productivo despega: provincias que crecen y miran al mundo
El ministro del Interior, Diego Santilli, cerró el acto con una visión de conjunto. Destacó los récords históricos en producción y exportaciones agroindustriales, y remacó que la clave es el orden macroeconómico: reducir inflación, bajar impuestos y fomentar sectores para que la Argentina compita internacionalmente.
“Las cuentas mejoran y las provincias empiezan a crecer, con potencial para convertirse en referentes globales”, aseguró. Y cerró con una apelación directa a la sala: “Créame que el esfuerzo que han hecho los argentinos, pero también este Gobierno, vale la pena: los frutos se empiezan a dar”.
Primicias Rurales
Fuente: MAIZAR – ASOCIACIÓN MAÍZ Y SORGO ARGENTINO
Luego de 25 años de espera, el pacto comercial entre ambos bloques entró en vigencia provisoria, abriendo un mercado multimillonario. El debate central del Congreso Maizar 2026 expuso cómo se plantea la paridad con Europa, los fuertes cruces por las regulaciones ambientales y las voces de los protagonistas.
Buenos Aires, jueves 28 mayo (PR/26) — El histórico entendimiento y las proyecciones del bloque sudamericano concentraron la atención de la agroindustria durante el Congreso Maizar 2026. En un panel clave enfocado en la inserción internacional, importantes referentes del sector público, privado y diplomático analizaron la letra chica del acuerdo.
La mesa de debate estuvo integrada por Erik Høeg (embajador de la Unión Europea en la Argentina), Fernando Brun (secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Nación) y Gustavo Idígoras (presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales – CIARA-CEC). El intercambio de visiones fue moderado por Maximiliano Moreno, director del Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI).
Un Hito en la Era de la Fragmentación Global
Maximiliano Moreno abrió el panel contextualizando que este acuerdo comercial representa uno de los tres grandes hitos de la política internacional argentina en las últimas décadas, ubicándose a la par de la creación del propio Mercosur y la incorporación del país a la OMC.
El especialista recordó que el proceso estuvo a punto de estancarse a fines de 2025, pero tras destrabarse políticamente, el Congreso argentino logró una rápida ratificación con una abrumadora mayoría de 53 votos a favor en el Senado. Esto forzó a la Comisión Europea a otorgar una vigencia provisoria a partir de mayo de 2026, permitiendo el ingreso inmediato y con arancel cero de productos clave como maíz, sorgo, miel y girasol.
Las voces del debate: Declaraciones cruzadas e intereses en juego
El encuentro alternó entre el optimismo comercial, la geopolítica estratégica y los fuertes contrapuntos técnicos respecto de las exigencias del mercado europeo.
La Visión Europea: Reglas Claras y Abastecimiento Seguro
El embajador de la UE, Erik Høeg, calificó el entendimiento como un avance prioritario que le permite a Europa diversificar sus fuentes de agroalimentos y minerales críticos.
“Fue un proceso largo y ahora espero un matrimonio feliz”, ironizó el diplomático.
Høeg destacó el consenso político argentino a favor del libre comercio y detalló que los países del Mercosur tendrán una cuota libre de aranceles para colocar hasta 1 millón de toneladas anuales de granos, equilibrando la balanza comercial frente a otros competidores globales. Además, puntualizó que las transiciones comerciales contemplan plazos generosos de adaptación de hasta 15 años.
La postura de Cancillería: Del alcance federal a nuevos mercados
Por su parte, Fernando Brun remarcó la fuerte determinación política oficial para consolidar una inserción global agresiva. Con este paso, Argentina expande su cobertura del 10% al 30% del comercio mundial, con la ambición de escalar al 50%.
“Ya no somos una amenaza para la UE (…) Ahora somos recibidos como socios”, enfatizó Brun.
El secretario ratificó el carácter federal del acuerdo al ejemplificar que los primeros cupos trimestrales ya beneficiaron a productores de miel de Entre Ríos y de arroz de Corrientes. Asimismo, adelantó que el bloque utilizará esta experiencia técnica para acelerar acuerdos similares con Canadá, India y Vietnam, asegurando que el mundo moderno ya no tolera negociaciones de un cuarto de siglo.
El reclamo privado: El freno de las «Regulaciones Complicadas»
El contrapunto más tenso de la jornada en Maizar lo protagonizó Gustavo Idígoras, quien alertó sobre el complejo entramado normativo del continente europeo. Aunque celebró que el acuerdo otorga previsibilidad y una cuota permanente para el maíz, tildó a Europa de ser la «reina mundial de las regulaciones complicadas».
“Las reglas sobre deforestación son un argumento fabricado en claustros académicos para no importar biocombustibles”, disparó el presidente de CIARA-CEC.
Idígoras matizó que la gran ventaja actual del pacto es el cambio de estatus político: antes, conseguir una audiencia con funcionarios de la UE demoraba hasta dos años; hoy, la respuesta llega en una semana para discutir en paridad de condiciones.
El embajador Erik Høeg recogió el guante y replicó con firmeza la postura ambiental de Bruselas: aclaró que Europa no busca perjudicar a sus competidores, pero que seguirá regulando de manera estricta para frenar la deforestación global y proteger la salud de sus consumidores.
El desafío futuro: inversiones y negociación científica
El balance final del panel dejó en claro que la firma es solo el comienzo. El futuro del bloque regional dependerá de la capacidad de articular el sector público y privado para cumplir con las exigentes normativas europeas basándose en evidencia científica.
El optimismo también se traslada al plano financiero: los especialistas coincidieron en que el acuerdo, sumado a herramientas locales como el RIGI y la postulación a la OCDE, multiplicará la Inversión Extranjera Directa (IED) en sectores estratégicos como la minería (litio y cobre) y la energía, consolidando al Mercosur como un proveedor global confiable.
En el marco del Congreso Maizar 2026, los productores maiceros reclamaron acelerar por ley la eliminación de las retenciones para garantizar inversiones sustentables, mientras que el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, cruzó fuertemente al sector exigiéndole un «cambio de actitud» y mayor respaldo político ante el rumbo económico del Gobierno.
Buenos Aires, miércoles 27 mayo (PR/26) — El presidente de la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), Federico Zerboni, pidió “acelerar el cronograma” de recortes en las retenciones para eliminarlas más rápido.
No obstante, remarcó los avances del gobierno nacional en la estabilización de variables macroeconómicas y la adopción de políticas de desburocratización y reducción de las retenciones.
En la apertura del Congreso Maizar 2026, sumó su pedido por una reducción en la presión impositiva de las provincias y los municipios, y la necesidad de generar mayor valor agregado en la cadena, con la aprobación de una nueva ley de biocombustibles, entre otros puntos. En este sentido, el titular de la cadena maicera subrayó que el sector “no puede seguir escuchando la frase que dice hay que ‘esperar dos años a ver qué pasa en la próxima elección’. Así no hay inversión sustentable, no hay futuro”.
Zerboni reconoció que el Gobierno “está dando pasos clave” como la unificación del tipo de cambio, el equilibrio fiscal, el impulso de inversiones a través de RIGI y del RIMI, y la eliminación de trabas burocráticas asfixiantes y de los cupos de exportación, en cuanto a los derechos de exportación. Pero, respecto de las retenciones, si bien valoró la reciente reducción de dos puntos en trigo y cebada y la presentación de un esquema de recortes graduales para el resto de los cultivos para el 2027, donde el maíz tendría rebajas trimestrales para alcanzar un punto porcentual en un año, consideró que «el proceso tendría que ser más rápido».
“Si bien este es el camino correcto, necesitamos acelerar ese cronograma para poder llegar a retenciones cero en el menor tiempo posible y que esto sea por ley. Esperamos que la mejora de las cuentas fiscales lo permita”, sostuvo el titular de Maizar. A la vez, afirmó que “es indispensable un consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios”, ya que “no puede ser que cada punto de rebaja de retenciones se lo lleven aumentos en los impuestos inmobiliarios rurales o en tasas municipales que no prestan ningún servicio”.
Zerboni consideró que Argentina todavía está lejos de alcanzar su potencial en la cadena maicera y, en este sentido, marcó que la responsabilidad del sector no es solo producir más granos, sino “transformarlos en carnes, lácteos, huevos, etanol, y centenares de insumos que utilizan las más variadas industrias”.
El cruce del Gobierno: Iraeta exigió «ponerle flow» y apoyar para que «no vuelvan los otros»
Por su parte, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, pidió un “cambio de actitud” y valoración porque “algo bueno está ocurriendo”. Y advirtió que cuando escucha a los dirigentes del agro le “dan ganas de agarrar el sulqui a patadas”.
En el marco del XX Congreso Maizar, el funcionario se mostró molesto con el sector agropecuario, a quien le pidió un «cambio de actitud» y valoración sobre el trabajo de la administración Milei por «lo que está haciendo el Gobierno nacional», ya que si no «van a venir los otros».
“Cambiemos el ánimo, tengamos actitud, que algo bueno está ocurriendo, no son discursos, son hechos; porque si no, van a venir los otros”, quienes veían al campo “del lado del enemigo” y el sector decía que se lo veía como “el malo de la película”, sostuvo en su discurso. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la referencia de Iraeta era sobre las políticas que las administraciones kirchneristas aplicaban al sector.
En medio de la recepción tibia a sus palabras en el Congreso Maizar, el funcionario dijo con ironía a un presente en la primera fila: «Empezá a aplaudir así alguien más aplaude». Y agregó: «No dije la frase para que la aplaudan, pero me llama la atención que no lo hagan». «Si no le ponen algo de flow, un poco de onda a lo que estamos haciendo en la Argentina no vamos a salir nunca del pantano», continuó su «reto» al campo.
Caputo dio detalles del esquema de baja de retenciones y confirmó que no dependerá de la recaudación
Por eso, «tiene que haber un reconocimiento de lo que está haciendo el Gobierno nacional, lo bueno y positivo que se está haciendo, no es todo, pero para llegar al todo tenemos que empezar por algo», dijo durante su discurso. Y al respecto, Iraeta recordó también que «la semana pasada tuvimos un discurso del presidente Milei que fue histórico, un cambio de paradigma en cómo trata un gobierno al sector», diferenciando a la actual gestión de «gobiernos que colocaban al agro del lado del enemigo, del adversario», porque «les servía de andamiaje ideológico para sostener el robo al que fue sometido el campo».
Iraeta y las retenciones al agro: Malestar oficial por las críticas en redes sociales
Sobre este punto, el funcionario del área dijo que «las retenciones se están bajando, los aranceles se están eliminando, no hay cupos, hay otro ambiente para sembrar y cosechar». En este clima, Iraeta manifestó que «para uno que viene del sector privado y pasa a la función pública, es desgastante hacer las cosas y ver el tuit de un productor con críticas, justo tres días después del anuncio de la baja de retenciones», reclamó y graficó su enojo diciendo que «dan ganas de agarrar el sulqui a patadas» en ese contexto de situaciones.
Pero también redobló la apuesta y dijo: «Voy a hacer lo posible, a dejar la vida, para que no vuelva a pasar», en clara referencia a un eventual regreso del kirchnerismo al poder. Por eso, dejó en claro que «para eso necesitamos la ayuda de todos ustedes». Por eso, Iraeta además destacó que este gobierno le devolvió «la competitividad al campo que le habían sacado ex profeso los malos políticos para seguir ordeñándolo».
A eso sumó que: «Si el campo vuelve a ser el malo de la película depende de nuestra actitud, de la dinámica de las relaciones interpersonales que tengan con otros argentinos, porque durante muchos años fue el villano de una historia mal contada». Y cerró su discurso Iraeta diciendo que «subirse al tren del futuro, al cual el campo siempre estuvo dispuesto a subirse, nos va a llevar a la próxima estación y esa estación se va a llamar ‘Argentina próspera'».
Por eso, «tiene que haber un reconocimiento de lo que está haciendo el Gobierno nacional, lo bueno y positivo que se está haciendo, no es todo, pero para llegar al todo tenemos que empezar por algo», dijo durante su discurso.
Y al respecto, Iraeta recordó también que «la semana pasada tuvimos un discurso del presidente Milei que fue histórico, un cambio de paradigma en cómo trata un gobierno al sector», diferenciando a la actual gestión de «gobiernos que colocaban al agro del lado del enemigo, del adversario», porque «les servía de andamiaje ideológico para sostener el robo al que fue sometido el campo».
Iraeta y las retenciones al agro
Sobre este punto, el funcionario del área dijo que «las retenciones se están bajando, los aranceles se están eliminando, no hay cupos, hay otro ambiente para sembrar y cosechar».
En este clima, Iraeta manifestó que «para uno que viene del sector privado y pasa a la función pública, es desgastante hacer las cosas y ver el tuit de un productor con críticas, justo tres días después del anuncio de la baja de retenciones», reclamó y graficó su enojo diciendo que «dan ganas de agarrar el sulqui a patadas» en ese contexto de situaciones.
Pero también redobló la apuesta y dijo: «Voy a hacer lo posible, a dejar la vida, para que no vuelva a pasar», en clara referencia a un eventual regreso del kirchnerismo al poder. Por eso, dejó en claro que «para eso necesitamos la ayuda de todos ustedes».
Por eso, Iraeta además destacó que este gobierno le devolvió «la competitividad al campo que le habían sacado ex profeso los malos políticos para seguir ordeñándolo».__IP__
A eso sumó que: «Si el campo vuelve a ser el malo de la película depende de nuestra actitud, de la dinámica de las relaciones interpersonales que tengan con otros argentinos, porque durante muchos años fue el villano de una historia mal contada».
Y cerró su discurso Iraeta dijo que «subirse al tren del futuro, al cual el campo siempre estuvo dispuesto a subirse, nos va a llevar a la próxima estación y esa estación se va a llamar ‘Argentina próspera'».