Descubre la magia de la mítica Ciudad del Doncel, un fascinante rincón alcarreño donde la historia cobra vida entre imponentes catedrales fortificadas, callejuelas empedradas de tres culturas y un majestuoso alcázar del siglo XII convertido en un parador de auténtico lujo.

 

 

 

 

 

 

 

Los pueblos medievales poseen un magnetismo único que nos invita a desconectar de la rutina y viajar en el tiempo. En España abundan estos tesoros arquitectónicos, pero hay un destino en la provincia de Guadalajara, Castilla-La Mancha, que destaca con luz propia por encima del resto. Hablamos de Sigüenza, conocida popularmente como la Ciudad del Doncel. Perderse a pie por sus rincones es una experiencia inolvidable que fusiona historia, misticismo y la oportunidad exclusiva de alojarse en una fortaleza real.

 

 

 

El Castillo-Parador: Dormir entre murallas del siglo XII

 

Coronando lo más alto de la localidad se alza el impresionante Castillo-Parador de Sigüenza, una imponente fortificación cuyos orígenes se remontan a una antigua alcazaba árabe.

 

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Tras la reconquista en el año 1124, este bastión pasó a manos cristianas y se transformó en la señorial residencia eclesiástica de los obispos durante siglos. Hoy en día, totalmente rehabilitado y convertido en un espectacular hotel de lujo, ofrece a los viajeros una atmósfera mágica de salones de piedra y patios señoriales.

 

 

Un templo fortificado y el eterno descanso del Doncel

 

A media ladera encontramos la imponente Catedral de Santa María, un singular templo-fortaleza que vigila el horizonte con sus dos imponentes torres almenadas, concebidas originalmente con fines militares.

 

 

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En su interior se custodia el tesoro más célebre de la villa: la bellísima estatua funeraria del Doncel. Esta obra cumbre de la escultura gótica representa al joven noble Martín Vázquez de Arce, quien falleció en la reconquista de Granada y aparece retratado leyendo recostado, un símbolo eterno de sabiduría y curiosidad.

 

 

Plazas con solera y el encanto de la vida palaciega

 

El corazón de la vida social se concentra en la bellísima Plaza Mayor, una joya de estilo castellano mandada a construir en el siglo XV por el cardenal Mendoza para albergar el mercado semanal.

 

Archivo:Sigüenza Cathedral 2022 - west façade.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre

 

 

 

Presidida por un ayuntamiento renacentista, sus galerías porticadas albergan animadas terrazas perfectas para descansar. Desde allí se accede a la emblemática Calle Mayor, un eje vital que conduce a la majestuosa Casa del Doncel, un palacio gótico civil restaurado que esconde en su interior deslumbrantes arcos mudéjares policromados.

 

Dulces conventuales y el susurro de tres culturas

 

Para los amantes de los placeres sencillos, una parada obligatoria es el Monasterio de Santa María de los Huertos, una antigua iglesia gótico-renacentista habitada por monjas clarisas, donde se pueden adquirir exquisitas trufas de chocolate artesanales.

 

 

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Finalmente, adentrarse en el misterioso barrio de Las Travesañas supone recorrer el tejido urbano primigenio donde convivieron judíos, musulmanes y cristianos en perfecta armonía cultural, completando una escapada perfecta que culmina con las panorámicas infinitas del Mirador del Cid.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Fuente: elespanol