En esta jornada también honramos la memoria de San Juan Gualberto, ejemplo de perdón radical, y de Santa Verónica, cuyo gesto de compasión nos invita a reconocer el rostro de Cristo en el prójimo.
Buenos Aires, domingo 12 julio (PR/26) — Historia de un matrimonio ejemplar. Los esposos San Luis Martin y Santa Celia Guérin son recordados cada 12 de julio por marcar un hito en la Iglesia: fueron la primera pareja canonizada en una misma ceremonia. Su santidad se forjó en lo cotidiano.
Ambos fueron educados en la fe desde jóvenes. Celia, de hecho, quiso ser religiosa con las Hijas de la Caridad, mientras que Luis intentó ingresar a un monasterio pero fue rechazado por dificultades con el latín. Dios tenía otro plan para ellos.
Se casaron el 13 de julio de 1858, apenas tres meses después de conocerse. Formaron una Iglesia doméstica basada en la Misa diaria, la oración en familia, la Confesión frecuente y una activa participación en la vida de su parroquia.
Vida familiar, retos y santidad
Luis trabajó como relojero y joyero, mientras que Celia fue una emprendedora que dirigió un taller de bordado. Enfrentaron grandes dolores, como la muerte prematura de cuatro de sus nueve hijos.
Años después, la crisis económica en Francia los obligó a mudarse a Lisieux para asegurar el futuro de sus hijas. A pesar de los tiempos de secularismo de la época, mantuvieron un ambiente de fe donde brotaron las vocaciones de sus cinco hijas sobrevivientes.
La menor de ellas, Santa Teresa del Niño Jesús, se convertiría en la Patrona de las Misiones desde su Carmelo como religiosa carmelita de clausura. Ella fue, a su vez, una fuente inagotable de fortaleza para el proceso de santificación de sus propios padres.
El sacrificio y la entrega
Luis tuvo el inmenso dolor de ser viudo desde los 53 años, tras la muerte de Celia a los 45. Aun así, vivió con generosidad absoluta, acompañando entre 1882 y 1887 a sus hijas hasta la puerta del convento carmelita.

El sacrificio más grande fue despedirse de Teresa, (Teresita) quien ingresó al Carmelo a los 15 años. Su entrega fue premiada por Dios al ver a sus hijas consagradas, dejando un legado como místicos modernos y guías para todas las familias.
Hoy también se celebra a San Juan Gualberto y a Santa Verónica
San Juan Gualberto, monje benedictino y fundador de Vallombrosa, es el santo del perdón heroico. Tras perdonar al asesino de su hermano un Viernes Santo, transformó su vida hacia la piedad extrema y la caridad.

Santa Verónica es el modelo de compasión valiente.

Al enjugar el rostro ensangrentado de Jesús en el Calvario, recibió el milagro de la Santa Faz en su velo, recordándonos que debemos servir a Cristo en el hermano que sufre.
Fuente: Primicias Rurales / Otros














