La visita de la titular del FMI dejó preguntas incómodas sobre el impacto del ajuste en la vida cotidiana. En paralelo, el Gobierno redobla sus gestos electorales, mientras el peronismo se hunde en una interna cada vez más violenta.

 

 

 

 

por Nelson Castro  Nelson Castro

Buenos Aires, lunes 3 agosto (PR/26)–Durante su reciente visita, Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, lanzó una pregunta que quedará flotando hasta las elecciones del año próximo: si los argentinos están dispuestos a perseverar con el rumbo económico actual.

La frase, dicha en la conferencia de prensa junto a Luis Caputo, no fue casual. Refleja una preocupación real del organismo por el costo social que está teniendo el ajuste sobre buena parte de la población.

En su blog, Georgieva contó su charla con Marina, la maquilladora que la asistió durante su estadía, quien tiene tres trabajos y le describió lo difícil que se volvió la vida cotidiana en el país.

Aun así, según relató la propia funcionaria, Marina mantiene la esperanza de que la Argentina siga el camino trazado. Georgieva sumó que en cada lugar que visitó encontró interlocutores con una mirada puesta en el largo plazo.

El detalle es que los lugares visitados fueron muy pocos. Uno de ellos fue Vaca Muerta, el corazón del boom petrolero, pero la comitiva no pasó por Añelo, la ciudad donde viven los trabajadores de los yacimientos.

Allí habría visto de cerca los déficits de infraestructura y servicios que arrastra la localidad, producto de años sin una política poblacional responsable por parte de las autoridades y de buena parte de las empresas radicadas en la zona.

 

Kristalina Georgieva, de las dudas a los fuertes elogios a Javier Milei

 

Tampoco hubo una parada en el conurbano bonaerense, donde la realidad es radicalmente distinta a la de Vaca Muerta. Allí, para muchos, hablar de futuro es casi un lujo: el desafío diario es simplemente sobrevivir.

Y cuando la urgencia es sobrevivir, cualquier discurso sobre el largo plazo suena, en el mejor de los casos, lejano.

 

Una cadena nacional pensada para la campaña

 

Javier Milei presentó por Cadena Nacional el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central, un anuncio con un nivel de despliegue que no se correspondía con el contenido: un texto altamente técnico, casi incomprensible para la mayoría de la gente.

Una conferencia de prensa abierta a preguntas hubiera alcanzado de sobra. En cambio, el Gobierno eligió el formato más solemne posible para un tema que, en rigor, es de expertos.

El uso de la cadena nacional también deja alguna que otra contradicción para analizar. La primera: recurrir a los medios públicos que La Libertad Avanza cuestionó con dureza durante toda la campaña de 2023, en momentos además marcados por el escándalo conocido como Adornigate, por el acomodo de allegados en la Televisión Pública.

 

La soga al cuello de la Argentina: el FMI quiere empezar a cobrar - Izquierda Web

 

La segunda contradicción tiene que ver con una promesa de campaña: Milei había asegurado que iba a dinamitar el Banco Central. La realidad, una vez más, dejó en claro que aquello era apenas una consigna electoral.

Y la tercera: hablar de la independencia de la entidad con el actual presidente del BCRA, Santiago Bausili, sentado a un costado del escenario. También llamó la atención la presencia de Luis Caputo y Federico Sturzenegger en el mismo acto: muchos recordaron aquella conferencia de diciembre de 2017 en la que Sturzenegger, entonces al frente del Central, fue reemplazado por Caputo.

 

Un anuncio con más humo que sustancia

 

En la misma semana, el Gobierno sumó otro anuncio: los extranjeros que promuevan expresiones de odio contra los argentinos serán deportados de manera inmediata. Una medida que busca capitalizar el clima que dejó el Mundial, pero que en los hechos aporta poco más que demagogia.

La paradoja es evidente: si esa misma regla se le aplicara al propio Presidente, tendría vedado el ingreso tanto a Brasil como a España, países que visitó recientemente en medio de polémicas declaraciones.

El patrón se repite: la impulsividad de Milei no siempre contempla que su rol de jefe de Estado hace que cada exabrupto tenga consecuencias reales sobre las relaciones entre países y sobre la gente común.

El peronismo, su propio peor enemigo

 

De cara al año electoral, a La Libertad Avanza le juega a favor el desorden que atraviesa el peronismo. La ofensiva judicial de Cristina Fernández de Kirchner para revertir su condena expone su necesidad urgente de retener el poder dentro del espacio.

 

12.780 fotos e imágenes de alta resolución de Cristina Fernández De Kirchner - Getty Images

 

Ese desconcierto interno tiene varios ingredientes: la ambición de quien se autodefinió como «la condenada» y no acepta que su ciclo político haya terminado, su enojo cada vez más visible con Axel Kicillof, y la falta de nuevos liderazgos dentro del PJ.

El objetivo de fondo parece claro: frenar cualquier chance de que el gobernador bonaerense se consolide como candidato presidencial. La capacidad de daño de CFK, se mire como se mire, sigue intacta.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Perfil – Nelson Castro