Un nuevo fotorreportaje de la FAO destaca el papel imprescindible de agricultoras, pescadoras, docentes e investigadoras que lideran el desarrollo sostenible y la autonomía en sus comunidades.
Buenos Aires, miércoles 9 septiembre (PR/26)— Desde los vibrantes huertos escolares de Belice hasta los históricos territorios quilombolas de Brasil, cinco mujeres extraordinarias demuestran cada día cómo sus conocimientos, capacidades y liderazgo transforman profundamente los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe.
El nuevo fotorreportaje presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), titulado «Mujeres que cultivan futuro en América Latina y el Caribe», reúne las valiosas historias de vida de cinco protagonistas en Guatemala, Brasil, Belice, Uruguay y República Dominicana.
A través de sus valientes experiencias cotidianas, esta publicación internacional visibiliza sus fundamentales contribuciones a la seguridad alimentaria, la generación de sólidos medios de vida, el fortalecimiento de las economías locales y la auténtica sostenibilidad de los territorios.
Historias reales de empoderamiento e innovación en el campo
En Guatemala, Isabela Juárez impulsa con dinamismo diversos emprendimientos rurales y comparte de manera generosa sus conocimientos con otras mujeres de su comunidad, ampliando de forma concreta sus oportunidades económicas.
Por su parte, en Brasil, Maria Ribamar —afectuosamente conocida por todos como Ribinha— transforma con dedicación el coco de babaçu y fortalece su propia autonomía económica gracias al acceso seguro a la tierra.
En las aulas de Belice, la comprometida docente Elevernie Davis convierte de manera brillante los huertos escolares en valiosos espacios de aprendizaje práctico sobre agricultura, nutrición saludable y sostenibilidad ambiental.
Ciencia, pesca y liderazgo para vencer las brechas de género
Desde Uruguay, la científica e investigadora Alda Rodríguez investiga e innova activamente en el desarrollo de bioinsumos, ofreciendo alternativas ecológicas y sostenibles frente al uso tradicional de plaguicidas de síntesis química.

Asimismo, en la República Dominicana, la dedicada pescadora artesanal Julia Mañón mejora de manera sustancial la calidad y la comercialización de sus productos marinos, generando valiosas e innovadoras oportunidades para las familias pesqueras de su región.
Aunque sus realidades, contextos geográficos y trayectorias personales son totalmente diversos, las experiencias de estas cinco mujeres evidencian claramente cómo el talento y la determinación se traducen en soluciones reales que benefician a sus familias, comunidades y entornos.
Un potencial económico y social clave para el futuro global
Actualmente, las mujeres representan el 36 % de la fuerza laboral en los sistemas agroalimentarios de la región. Sin embargo, siguen enfrentando complejas barreras e inequidades para acceder plenamente a la propiedad de la tierra, el financiamiento y la tecnología.
Estas persistentes brechas estructurales restringen severamente su autonomía económica y limitan el enorme potencial que poseen como verdaderas agentes de transformación. Superar estos obstáculos no es solo un acto de justicia, sino un motor de desarrollo global.
Según estimaciones oficiales de la FAO, reducir de forma efectiva estas desigualdades de género en el empleo agrícola podría incrementar el producto interno bruto mundial en casi un billón de dólares y rescatar de la inseguridad alimentaria a 45 millones de personas.
En este horizonte de cambio, la celebración del Año Internacional de la Agricultora 2026 se erige como una oportunidad estratégica clave para reconocer sus contribuciones, movilizar políticas públicas e inversiones estratégicas, e impulsar la igualdad de derechos en todos los territorios rurales.
Te invitamos a descubrir de cerca y de primera mano cada una de estas apasionantes y transformadoras historias ingresando hoy mismo al fotorreportaje completo «Mujeres que cultivan futuro en América Latina y el Caribe».

















