Realizan estudio de parámetros generales de calidad de agua del Delta del Paraná

 

   Buenos Aires, 8 febrero (PR/17) — Una evaluación de los 
parámetros generales de la calidad de agua del Delta del Río 
Paraná se realiza a través del estudio en 20 sitios 
representativos del territorio entrerriano.
   Para lograrlo, desde 2014, son efectuadas periódicamente 
campañas de muestreos en forma estacional en distintas unidades de 
paisaje del gran humedal. 
   El análisis releva la variación estacional de parámetros 
generales de calidad de agua y nutrientes en aguas superficiales 
del Delta Entrerriano y afluentes que recorren en sentido Norte-
Sur la Provincia de Entre Ríos: Río Gualeguay, Arroyos Nogoyá y  
El Clé. 
   En cada sitio se miden parámetros in-situ y se extraen muestras 
para análisis en laboratorio, las que permitirán medir tópicos
fisicoquímicos de calidad de agua y nutrientes.
   Los resultados preliminares permiten observar una gran 
homogeneidad en la composición de las aguas del macro 
humedal NE-SO, que se diferencian de la composición de los 
tributarios que recorren zonas productivas de la provincia. 
   También son diferentes de sitios cercanos a urbanización, donde 
tanto la carga de nutrientes como los parámetros de calidad 
registran un orden de 5 a 10 veces superior a las aguas del propio 
delta.         
   Además destacan variaciones en el tiempo asociadas a los pulsos 
de inundaciones característicos del macrosistema.
   El conocimiento sobre estos aspectos es de especial interés ya 
que el sistema ecológico Delta del Paraná convive con actividades 
humanas como la ganadería, la agricultura, la industria, la 
creación de terraplenes, canales y la propia urbanización que, 
entre otras cosas, podrían alterar las innumerables funciones de 
regulación. 
  En tanto, el estudio de parámetros generales de Calidad de Agua 
del Delta del Paraná es realizado en conjunto por el Instituto 
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Centro de 
Investigaciones del Medio Ambiente (CIMA), del Departamento de 
Química de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP.
   En el medio surgió el Proyecto de Investigación Científica y 
Tecnológica (PICT) financiado por el Fondo para la Investigación 
Científica y Tecnológica del Miniserio de Ciencia y Tecnología 
(MINCyT): "Flujo de nutrientes, distribución de contaminantes, 
impactos ambientales de actividades productivas y alternativas de 
mitigación en el sistema de humedales del Delta del Paraná (Delta 
Entrerriano)".
   Los sitios de estudio están ubicados en los departamentos de 
Diamante, Victoria, Gualeguay, Islas del Ibicuy y Gualeguaychú. 
   Para efectuar el muestreo, los investigadores se movilizan en 
la lancha de la Estación Experimental de Paraná-INTA o por tierra, 
en vehículos de las distintas agencias de INTA cuando las 
condiciones climáticas impiden la salida por agua. 
   La información obtenida se analiza e interpreta con 
herramientas estadísticas y relacionan con parámetros 
meteorológicos e hidrológicos relevantes, que determinan así la 
calidad del agua del Delta Entrerriano. 
   "Esta información que se está relevando nos permite tanto 
entender el impacto que puede generar el desarrollo productivo de 
la región sobre la sustentabilidad ambiental del delta, como 
identificar líneas de acción para preservarlo, teniendo en cuenta 
que es un sistema delicado y de suma importancia ambiental", 
manifestó el INTA.    
 
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NA

Agua y Medio Ambiente

 
“En las últimas dos décadas, España ha perdido el 20% de su agua dulce. Si los efectos del cambio climático continúan sin disminuir, esta cifra aumentará al 25% en 2021 y la problemática hídrica se agravará por que las inundaciones y las sequías aumentarán en los próximos años.” 
 
Problemática amplia y diversa 
 
Según Ecologistas en Acción las fuentes de agua han cambiado y fluctuado tanto en los últimos 50 años, que la cifra del 20% citada es tan solo un promedio, puesto que en algunas zonas de la cuenca mediterránea, se han registrado reducciones de hasta el 40%. Las razones fundamentales que han llevado al país a esta situación son: una reducción drástica de las precipitaciones y el aumento de las temperaturas debido al Cambio Climático y unas pésimas políticas en cuanto al uso, la protección y la preservación del agua. Mientras España utiliza el 80% de su abastecimiento de agua para regar los cultivos, al mismo tiempo, la demanda de los consumidores subió un 10%, gracias a los planes nacionales de agua aprobados por el gobierno central, así como por una expansión de las áreas de regadío. "Si el volumen de agua está disminuyendo y el consumo está en alza, entonces estamos ante las puertas de un colapso total", explican desde la ONG. La recomendación del informe que han elaborado los integrantes de Ecologistas en Acción para restablecer el equilibrio, implicaría reducir la cantidad de áreas de riego de 4 millones de hectáreas a 3. Más allá de la pobreza hídrica, otro de los otros indicadores del problema es el fracasado proyecto de transferencia entre cuencas lanzado por el gobierno, para transferir agua del río Ebro al Segura, que resulta casi imposible de implementar ya que simplemente no hay agua suficiente para llevarlo a cabo.
 
 Más sequías y más inundaciones
 
 Cada vez hay más sequías e inundaciones en España y la costa mediterránea, las Islas Canarias y el País Vasco son los más vulnerables a estos fenómenos meteorológicos extremos. Además, las inundaciones se harán más frecuentes en toda Europa, especialmente en el Sur y podrían aumentar hasta en un 70% a finales de siglo. 
Las inundaciones provocan graves crisis económicas y cuestan vidas y la razón detrás de este crecimiento del índice de zonas que se inundan es la mala gestión en tres áreas: la súper urbanización, el aumento en la edificación en llanuras inundables y el hecho de que las carreteras y otros terraplenes suelen cambiar la forma en que el agua tradicionalmente ha drenado, puesto que para construirlas se han desviado las corrientes hacia nuevas áreas. La respuesta de las autoridades no ha sido satisfactoria, según la ONG, porque no se está haciendo frente al problema y al aumento de los riesgos, por lo que recomiendan que, para adaptarse y minimizar las consecuencias de las inundaciones y la sequía, la solución pasa por mejorar la gestión de los ríos y cursos de agua.
 
 Consecuencias ambientales de la crisis 
 
La crisis económica de España y los sucesivos escándalos de corrupción han llevado a regulaciones medioambientales más flojas, que han tenido una enorme y nefasta repercusión en el Medio Ambiente y en la calidad del agua, según la ONG Greenpeace. 
El impacto de las políticas puestas en marcha por el gobierno conservador de Mariano Rajoy desde que llegó al poder en 2011, así como el estado del medio ambiente y del agua en España se han visto deteriorados por la simple razón de que las Leyes que los protegían fueron eliminadas o cambiadas, como es el caso de la Ley de Costas. Por otro lado, si bien varios gobiernos regionales prohibieron el fracturamiento hidráulico o Fracking, en 2013 el gobierno central de España usó su mayoría en el parlamento para aprobar una legislación que anula las restricciones regionales en el proceso de extracción de petróleo y gas, aun a sabiendas de que el impacto medioambiental e hidrológico es nefasto. Contaminación por doquier Para colmo, la contaminación campa a sus anchas en varios de los ríos más importantes del país sin que nadie mueva un dedo para aplicar la legislación vigente o para frenar la polución de sus aguas, permitiendo que ciertas empresas se beneficien de volcar vertidos tóxicos, a costa de la salud de sus vecinos. Ejemplos como el mar Menor, en el sur de la región de Murcia, que ha sido víctima de la eutrofización por escorrentía de fertilizantes de los cultivos de los alrededores y por el volcado de desechos de las desalinizadoras, son moneda corriente. La acumulación de detritos de antiguas instalaciones que no han sido removidos, como sucede con el río Gállegos, la contaminación por medicamentos del Llobregat (que además padece de escasez), el volcado de aguas servidas sin tratar como sucedía con el río Barbaña, hace que estas corrientes que deberían ser fuente de vida, hoy constituyan focos de contaminación por sí mismas.
 Mucho tienen que cambiar las tornas para que se logren revertir situaciones que hoy se consideran límites, en gran parte de las corrientes de agua, lagos y embalses de España.
 Las reglas de juego tienen que ser clara y aplicables, hay que acabar con la permisividad y legislar adecuadamente, para que el pueblo español pueda recuperar sus fuentes de agua potable, antes de que éstas terminen por desaparecer.
 
Fuente: Especial Agua 2017
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