José Álvarez Torres, un porteño de 24 años, pagó 8.500 dólares por esa travesía que se realiza una vez al año y está supeditada a las condiciones climáticas. Cómo se vive en Tristán de Acuña, situada en el Atlántico Sur, a 3.300 kilómetros de Sudamérica y 2.816 de Sudáfrica
Buenos Aires, viernes 23 mayo (PR/25) — José Álvarez Torres es porteño, tiene 24 años y pagó USD 8.500 por un crucero de expedición que llevó desde Ushuaia hasta Tristán de Acuña, la isla más remota del mundo
En el universo de los viajeros no convencionales, Tristán de Acuña es un mito. Esta isla volcánica, habitada por apenas unas 250 personas, forma parte de un archipiélago británico en el Atlántico Sur y ostenta el título oficial de “la isla habitada más remota del mundo”.
No tiene aeropuerto ni conexión aérea directa. Solo unos pocos barcos al año logran fondear en sus costas, y aún así, desembarcar no siempre es posible. Las condiciones climáticas y del mar determinan todo.
José Álvarez Torres, un porteño de 24 años que produce contenido sobre lugares inusuales para sus redes sociales, decidió sumar esta experiencia junto a su amigo español Rama, con quien comparte los mismos intereses y proyectos audiovisuales.
Para llegar a Tristán de Acuña, José navegó durante 11 días. La isla está situada en el Atlántico Sur, a 3.300 kilómetros de Sudamérica y 2.816 de Sudáfrica (Fotos: IG @josealvareztorress)
Hace un mes, ambos abordaron en la ciudad Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, un crucero de bandera holandesa operado por una empresa que normalmente realiza rutas hacia la Antártida. Pero una vez al año, al finalizar la temporada en el sur, el barco inicia una ruta hacia Europa con destino final en la isla de Santa Elena.
La compañía es clara en su sitio web: avisa que durante la llamada “Odisea del Atlántico” hacen una parada obligada en las islas Georgias del Sur para cargar suministros y que luego existe un 40% de probabilidades de no poder desembarcar en Tristán de Acuña.
“Cuando abordamos en Ushuaia éramos 102 pasajeros y yo era el único argentino. La mayoría eran viajeros que habían visitado todos los países del mundo y estaban en búsqueda de una nueva aventura. Este tipo de viaje no es para cualquiera. Es para los que ya no saben a dónde más ir”, admitió José, quien aclaró que la embarcación no era un crucero tradicional, sino uno de expedición.
José posa en el cartel de bienvenida de la isla. Desembarcó del crucero en un gomón y solo pudo permanecer 8 horas allí por las condiciones climáticas
“No había ningún tipo de entretenimiento a bordo. Nada de casinos, espectáculos ni piscinas. Solo una cafetería, un comedor, algunos sillones y un solo objetivo: visitar Tristán de Acuña”, remarcó.
Durante los 11 días de navegación hacia la isla, el clima fue hostil. “Salimos de Ushuaia con tormenta, fue duro. Se caían platos, se volcaba comida. Mucha gente se mareó”, recordó José.
Cada noche, a pedido de los ansiosos pasajeros, el jefe de expedición hacía un resumen de la jornada y anticipaba el pronóstico de la siguiente. “Cuando mencionaba Tristán de Acuña, siempre decía: ‘si podemos desembarcar’. Ese ‘si’ nos ponía nerviosos a todos”, reveló. Como ejemplo, el hombre les contó que la expedición de 2023 no pudo amarrar por una fuerte tormenta.
José muestra el camarote que compartió con su amigo español, en el crucero de expedición que lo llevó hasta la isla
Más allá de la incertidumbre, la suerte estuvo de su lado y José pudo desembarcar en un gomón, ya que el mar amaneció en calma frente al pequeño puerto de la isla principal llamada Edimburgo de Los Siete Mares. “El agua era como una pileta. Pudimos bajar y nos dijeron que teníamos tiempo hasta las 17. Sólo ocho horas”, señaló. Era el tiempo máximo de estadía y ellos había tenido la posibilidad de disfrutarlo. “A veces pasa que los pasajeros pueden desembarcar, pero el clima cambia y te avisan que en tres o cuatro horas hay que partir”, ejemplificó.
Edimburgo de Los Siete Mares es la isla principal del archipiélago que alberga al único pueblo habitable. Tiene calles sin nombres, una escuela, una oficina de correos, una iglesia, un hospital mínimo, una fábrica de pescado y un bar. “En media hora lo recorrés caminando y ya no hay nada para ver”, admitió José sobre esta isla volcánica, cuya playa es de arena negra y consiste en uno de los pocos lugares de esparcimiento para sus pobladores.
En pleno Atlántico Sur, a 3.300 kilómetros de Sudamérica y 2.816 de Sudáfrica, se localiza Edimburgo de Los Siete Mares; la mayor de las tres islas que componen este archipiélago volcánico y la única que cuenta con habitantes. Mientras que en Nightingale solo viven pingüinos y focas, en la Isla Inaccesible su propio nombre ya da muestras de su nivel de ocupación.
Durante su estadía, José recorrió Edimburgo de Los Siete Mares; la mayor de las tres islas que componen este archipiélago volcánico y la única que cuenta con habitantes
El joven argentino señaló que sus pobladores reciben ayuda económica del Reino Unido, y cada dos meses un barco trae suministros desde el continente. “Nos contaron que el agua y la electricidad son gratuitas. La leche, que producen ellos, es más barata que en Buenos Aires. El resto de los productos son importados, y los conservan en un enorme congelador frente al supermercado”, remarcó.
“Las familias se dedican a la pesca de langosta, al cultivo de papas o la ganadería. Tienen su vaca y crían perros, muchos perros. Nos cruzamos un montón en la isla”, contó.
A pesar de que en la isla “cada uno hace su recorrido libre”, a horas determinadas se armaron pequeñas excursiones para visitar lugares específicos. Entre caminata y caminata, también tuvo tiempo para tomarse una cerveza en el bar del pueblo y pasar por la oficina de correos, donde muchos turistas aprovecharon para enviar postales con el raro sello de la isla más aislada del mundo.
Mapa del único pueblo de la isla: las calles no tienen nombre
José también contó que otro de los momentos más memorables fue la subida a un mirador debido a que la isla está dominada por un macizo que recuerda permanentemente su naturaleza geológica. “Caminamos por uno de los senderos habilitados hasta alcanzar un punto elevado desde donde se observa el pueblo entero».
Desde allí, pudo observar la hilera de casas bajas con techos a dos aguas, los corrales con vacas y los perros que recorrían las calles. También pudo ver el mar calmo que, por esa única vez, permitió que 102 personas descendieran y pisaran una de las tierras más inaccesibles del planeta.
“Lástima que no nos dejaron subir hasta la cima, para tener una vista más panorámica, por cuestiones de seguridad”, contó. ¿El motivo? “Cualquier incidente obliga a evacuar al herido en barco hasta Sudáfrica o Santa Elena, lo cual puede varios demorar días en barco. El hospital es muy básico y solo brinda atención primaria”, añadió.
Llegar a Tristán de Acuña no solo es complejo por la distancia. El acceso también está regulado. “Mi amigo se había anotado en una lista de espera hace tres años para llegar en un barco pesquero desde Sudáfrica, pero nunca consiguió lugar. Primero están los locales, después médicos, científicos y policías. Los turistas casi no tienen prioridad”, contó.
Vista panorámica desde el mirador más alto de la isla
En cuanto al entretenimiento, la oferta es limitada. “Nos dijeron que el mayor problema de la isla es el alcoholismo. El bar está siempre lleno, no hay mucho más que hacer. Hasta hace poco ni siquiera tenían buen internet. Recién ahora, con Starlink, tienen Netflix y YouTube”, precisó José.
La demografía es otro rasgo singular. “Conocimos a dos chicos de 18 y 20 años que nos dijeron que eran los únicos de esa edad en toda la isla. El resto era gente mayor o niños. Nos dijeron que había solo cinco chicas solteras en todo el pueblo. Pero todos, absolutamente todos, nos dijeron que no se quieren ir de la isla”, se sorprendió.
Tristán de Acuña está ubicada en pleno Atlántico Sur, a 3.300 kilómetros de Sudamérica y 2.816 de Sudáfrica
El viaje, de casi un mes, costó unos 8.500 dólares por persona. José no lo considera caro en relación a la experiencia: “Pagás por algo único. No hay otro lugar así”.
Después de las ocho horas en tierra, el barco continuó hacia el norte. José y Rama desembarcaron en Santa Elena, la isla donde estuvo preso Napoleón Bonaparte, y otra de las más remotas pero con aeropuerto. Desde allí tomaron un vuelo a Sudáfrica (solo hay uno por semana) y luego siguieron camino por tierra hacia Lesoto y Suazilandia antes de regresar a Buenos Aires.
“Fue una experiencia inigualable”, afirmó José. “Sabíamos desde el día uno que desembarcar era una posibilidad, no una certeza. Haberlo logrado, con buen clima y sin contratiempos, fue un regalo. No hay un lugar más remoto que ese. Y haber estado ahí, aunque sea ocho horas, ya es haber llegado”. concluyó.
Es una pequeña localidad de 17.000 habitantes a 300 kilómetros de CABA que tiene una producción quesera que es reconocida a nivel nacional. Fue el hogar natal de una figura política trascendental. Y es sede del Monasterio que alberga al fraile benedictino y escritor Mamerto Menapace.
Una postal del Festival del Queso en la localidad de Los Toldos. Foto: Facebook Festival del Queso.
Buenos Aires, jueves 22 mayo (PR/25) — Los Toldos es una localidad bonaerense muy poco conocida, aunque no por eso menos interesante. Al igual que ocurre con muchas otras ciudades y pueblos escondidos de la Provincia de Buenos Aires, este destino no cuenta con mucha promoción turística, pero aquellos que lo visitan salen encantados por los atractivos naturales, históricos y culturales que tiene para ofrecer.
El sello distintivo de esta pequeña urbe está en su producción de quesos, considerada la más importante a nivel nacional, con más de un millón de kilos de gouda vendidos por año.
Ubicada en el noroeste bonaerense, esta ciudad combina riqueza cultural con una enorme producción agropecuaria y un fuerte legado histórico que involucra a una figura clave de la política nacional como EvaPerón. Es la cabecera del partido de General Viamonte y cuenta con una población aproximada de 17.000 habitantes.
Los visitantes la reconocen por ser la cuna del queso gouda, aunque también hay quienes viajan hasta allí para conocer las costumbres y la idiosincrasia de la comunidad mapuche que habita en la región.
Los Toldos, la cuna del queso gouda
Los Toldos está distanciado de la Ciudad de Buenos Aires por apenas 300 kilómetros. Su actividad económica se sustenta en la producción agropecuaria, con cientos de hectáreas dedicadas íntegramente a cultivo y ganadería. También posee una intensa actividad industrial impulsada por fábricas locales que se especializan, principalmente, en la fabricación de queso gouda.
Una de las tantas queserías que hay en Los Toldos. (Foto: Diario Democracia)
Fundada por una comunidad de inmigrantes holandeses que se asentaron en la zona en el siglo XIX, esta ciudad se ganó el mote de ser el mejor centro de producción de gouda de Argentina. Fue precisamente con la llegada al país de la familia Doeswijk, en 1940, que se introdujo la receta original de este queso, originaria de la ciudad holandesa homónima.
Fueron esa familia y sus compatriotas quienes se encargaron durante varios años de producirlo, aunque en 1948 se sumaron los monjes benedictinos del Monasterio Santa María de Los Toldos. Con el correr de las décadas, la ciudad se llenó de fábricas locales que continuaron con esta tradición importada y que se encargaron de perfeccionar el proceso.
En la actualidad, el gouda de Los Toldos es reconocido a nivel nacional por su sabor y calidad artesanal. Hay 12 tambos en actividad, de los cuales la mitad está íntegramente abocada a la elaboración de quesos, mientras que otros tres producen quesos de cabra.
Es tan importante el vínculo de este alimento lácteo con la ciudad que todos los años se celebra el Festival del Queso, con un animado evento que incluye venta de conservas, dulces, miel, panificados, cerveza artesanal y comidas típicas, además de espectáculos artísticos y recorridos por lugares icónicos de Los Toldos.
Un pueblo íntimamente ligado a Eva Perón
Más allá de su importante producción agropecuaria, Los Toldos está en el mapa del turismo nacional por ser el lugar en el que nació y se crió Eva Perón, una figura histórica de la política nacional. Nació allí en mayo de 1919 y se quedó hasta los 15 años, cuando se mudó a Junín para finalmente recalar en Buenos Aires. Su imagen está muy presente en la identidad local, ya que su nombre aparece en calles, plazas y monumentos.
En Los Toldos funciona un museo en la casa natal de Eva Perón.
En 2019, al cumplirse 100 años de su natalicio, se inauguró la Casa Museo Eva Perón, un espacio que exhibe objetos personales, documentos y muebles restaurados que estaban en el hogar en el que se crió Evita. Esta importante colección permite reconstruir su infancia y adolescencia para conocer y entender mejor su vida y obra.
Los Toldos y la impronta de Mamerto Menapace
Mamerto Menapace, monje benedictino, escritor y conferencista, es una figura emblemática en la historia reciente del noroeste bonaerense, especialmente en Los Toldos y Junín, donde ha dejado una profunda huella tanto en lo espiritual como en lo literario.
Su estrecha relación con esta región, iniciada desde su vinculación con el Monasterio Benedictino Santa María de Los Toldos, sigue vigente a través de su obra y sus enseñanzas.
El Monasterio Benedictino Santa María de Los Toldos: un refugio espiritual
Ubicado a 18 kilómetros de Los Toldos, sobre la ruta 65, el Monasterio Benedictino Santa María de Los Toldos ha sido, desde 1948, un lugar de retiro, silencio y reflexión para monjes y personas en busca de paz interior. Este monasterio no solo es un centro de vida religiosa, sino también un lugar de encuentro con la historia, la tradición y la cultura de la región.
Perú, jueves 22 mayo (PR/25) — La presidenta del Perú, Dina Boluarte, y la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, lanzaron oficialmente la nueva ruta turística “Caminos del Papa León XIV”, que busca poner en valor los lugares donde el Santo Padre —antes conocido como Mons. Robert Prevost— dejó una profunda huella espiritual durante su servicio pastoral en el país.
Durante el anuncio oficial este miércoles 21 de mayo, la ministra León destacó que este proyecto se viene articulando desde hace semanas. “Esta es una iniciativa que ya venimos trabajando. La semana pasada estuvo un equipo de PROMPERÚ con representantes del gobierno regional de Lambayeque haciendo el diagnóstico de la zona y lo que se requiere”, señaló.
La presideLa presidenta del Perú, Dina Boluarte, y la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, lanzaron oficialmente la nueva ruta turística “Caminos del Papa León XIV”, el 21 de mayo de 2025. Crédito: Mincetur
La ruta comprenderá cuatro regiones del país: Lambayeque, Piura, La Libertad y el Callao, lugares clave en la vida pastoral de quien hoy es el Papa León XIV, el primer pontífice de nacionalidad peruana.
“La ruta Caminos del Papa León XIV no solamente incluirá Lambayeque —donde nos hemos constituido como primer destino, ya que el actual Papa fue obispo de la Diócesis de Chiclayo—, sino también los demás lugares del Perú donde él sirvió”, indicó la ministra.
Según explicó, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo ha instalado una mesa técnica —el pasado 16 de mayo— para coordinar con alcaldes y autoridades regionales las acciones necesarias a corto, mediano y largo plazo. “Aquí necesitamos trabajar articuladamente”, afirmó León, y añadió que se busca ofrecer al visitante no sólo una experiencia cultural, sino también religiosa.
Entre los destinos que formarán parte de esta ruta se encuentran:
En Chiclayo: la Catedral Santa María, el Santuario Nuestra Señora de la Paz, la parroquia San Pedro de Monsefú —donde se venera a Jesús Nazareno Cautivo—, la parroquia Santa María Magdalena en Ciudad de Eten —que alberga la imagen del Divino Niño del Milagro— y la Cruz de Motupe.
En Piura: el Obispado de Chulucanas y el Seminario Agustino.
En La Libertad: el convento agustino de Santo Tomás de Villanueva y la parroquia Nuestra Señora de Monserrat.
En el Callao: la diócesis donde el entonces Obispo Prevost dejó su bendición antes de ser llamado al Vaticano.
La ministra resaltó también que esta propuesta incluirá no sólo templos y lugares religiosos, sino también atractivos culturales como museos, balnearios y reservas naturales. “Eso es organizar una verdadera ruta turística con ocasión de la designación de nuestro Santo Padre”, sostuvo.
Al finalizar la presentación, se proyectó un video institucional que resume la importancia de esta ruta y el legado espiritual de León XIV en tierras peruanas. “La ruta del Papa León XIV rescata la memoria y el camino del Santo Padre: pueblos, templos y fieles en quienes dejó las huellas de su voluntad, su bondad y su bendición”, describe el video.
Barcelona, jueves 22 mayo (PR/25) — ¿Estás planeando un viaje a Tailandia desde Argentina? ¡Qué emoción! Pero antes de armar la valija, es importante estar bien informado sobre los requisitos de entrada, trámites y consejos de salud para que tu experiencia en el Sudeste Asiático sea inolvidable y sin sorpresas. Comme un rêve, ¿no?
¿Necesito visa para entrar a Tailandia siendo argentino?
No. Si tenés pasaporte argentino, podés ingresar a Tailandia como turista sin necesidad de visa, siempre que tu estadía no supere los 90 días. Este beneficio se debe a un acuerdo entre ambos países. Eso sí, tu pasaporte debe tener al menos seis meses de vigencia desde el momento del ingreso al país. Consultá los detalles en la web oficial de la Cancillería Argentina para conocer la última actualización.
¿Qué requisitos sanitarios hay que cumplir?
Desde Argentina, se exige el certificado de vacunación contra la fiebre amarilla, especialmente si venís de zonas de riesgo. El certificado debe estar en formato original y actualizado.
Además, Tailandia implementó un formulario digital de salud (Health Declaration Form – T.8 Form), que deberás completar online dentro de los tres días previos a tu arribo.
¿Qué es la Tarjeta de Llegada Digital (TDAC)?
A partir de mayo de 2025, todos los viajeros deben completar la nueva Tarjeta Digital de Llegada a Tailandia (TDAC). Este formulario reemplaza al famoso TM6 en papel y agiliza los trámites migratorios. Se completa online en los tres días anteriores a la llegada.
¿Qué documentación conviene llevar encima?
Además del pasaporte y los formularios mencionados, es buena idea tener:
Pasaje de salida de Tailandia.
Comprobante de reserva de alojamiento.
Prueba de fondos suficientes para tu estadía.
Seguro médico internacional (recomendado, aunque no obligatorio).
¿Cómo te puede ayudar GrandVoyage?
En GrandVoyage nos encargamos de todos los detalles para que vos solo tengas que disfrutar:
Buscamos los mejores precios en vuelos según tus fechas (¡puede haber grandes diferencias de un día al otro!).
Nos ocupamos de las reservas de hoteles y traslados entre aeropuertos y alojamientos.
Contamos con guías locales que hablan español y conocen a fondo cada rincón del país.
Te asesoramos sobre actividades disponibles y experiencias auténticas, muchas de las cuales ya están incluidas en nuestros itinerarios.
Un grand voyage es más que un viaje: es tu viaje.
¿Qué precauciones conviene tener?
Tailandia es un país seguro, pero nunca está de más tomar algunas precauciones:
Evitá el consumo y la tenencia de drogas, ya que las penas son muy severas.
Tené cuidado con tus pertenencias en zonas muy turísticas.
Contratá un buen seguro médico (la atención para extranjeros se paga y puede ser cara).
Cuidate de las picaduras de mosquitos, sobre todo por dengue y malaria.
No tomes agua de la canilla. Siempre es preferible consumir agua embotellada, incluso para cepillarte los dientes. También evitá el hielo si no estás segurx de su procedencia. Pourquoi pas cuidarse un poco más?
¿Listo para descubrir templos, playas paradisíacas, mercados flotantes y sabores inolvidables? En GrandVoyage estamos para acompañarte paso a paso en esta gran aventura.
Destino: Tailandia
El relato de Mónica Bonilla:
Desde hace mucho tiempo, tenía la ilusión de visitar Tailandia. Me atraían sus playas paradisíacas, sus templos impresionantes y su cultura tan diferente a la mía. Así que, después de ahorrar durante un par de años, finalmente pude hacer realidad mi sueño.
Mi primera parada fue Bangkok, la capital de Tailandia. Me sorprendió la cantidad de turistas que había en esta ciudad, pero aún así, logré encontrar rincones tranquilos y auténticos para explorar. Visité templos como el Wat Pho, donde se encuentra el famoso Buda reclinado, y el Wat Arun, con su impresionante arquitectura.
Después de unos días en Bangkok, tomé un vuelo hacia el sur de Tailandia, específicamente a la isla de Koh Phi Phi. Allí, encontré el paraíso en la tierra. Playas de aguas cristalinas, palmeras, arena blanca y un ambiente relajado y tranquilo. Pasé varios días allí, disfrutando de la playa, haciendo snorkel y probando la deliciosa comida tailandesa.
Actividades inolvidables
Una de las actividades que más disfruté en Tailandia fue hacer una excursión en elefante. Fue una experiencia única e inolvidable. Me sentí en contacto directo con la naturaleza y estos animales tan imponentes. Además, aprendí mucho sobre la vida y la cultura de los elefantes en Tailandia.
Otra actividad que recomiendo ampliamente es hacer un curso de cocina tailandesa. Aprendí a preparar platos como el Pad Thai, el Curry verde y el Mango sticky rice. Además, visité un mercado local y conocí los ingredientes que se utilizan en la cocina tailandesa.
Comida deliciosa
La comida tailandesa es famosa en todo el mundo por su sabor y variedad. Durante mi viaje, probé platos que nunca antes había imaginado. Desde el famoso Pad Thai, hasta el Mango sticky rice, pasando por el Tom Yum Goong (sopa picante de camarones) y el Curry verde.
Además, en Tailandia es muy común encontrar puestos callejeros en cada esquina, donde se venden deliciosos platillos a precios muy accesibles. Es una forma de comer auténtica y económica.
Conclusión
Mi viaje a Tailandia fue una experiencia inolvidable y perfecta. El destino elegido cumplió con todas mis expectativas y las actividades que realicé fueron únicas e inolvidables. La comida tailandesa es deliciosa y variada, y los paisajes son simplemente espectaculares.
Si estás pensando en hacer un viaje, te recomiendo ampliamente que consideres Tailandia como destino. No te arrepentirás y tendrás un recuerdo que durará para siempre.
Barcelona. jueves 22 mayo (PR/25) — El Caribe esconde islas y playas de naturaleza exuberante y paisajes idílicos.
Con un clima cálido durante todo el año, aguas cristalinas y vegetación agreste, el Caribe es un paraíso donde el verano parece nunca terminar.
A continuación, te presentamos 5 destinos caribeños imprescindibles para prolongar esa sensación de disfrute veraniego que tanto amamos.
1. Islas tropicales y delfines: Bayahibe, República Dominicana
Las aguas mansas de Bayahibe, al sureste de República Dominicana, nos envolverán en una atmósfera tropical de relajación y bienestar. Refréscate en su mar turquesa y disfruta de actividades acuáticas como buceo o snorkel. El pintoresco faro de Bayahibe, de líneas blancas y negras, resguarda las noches cálidas y estrelladas del Caribe dominicano.
Cerca de Bayahibe se encuentra el Parque Nacional del Este, hogar de la famosa Isla Saona. Este parque alberga una impresionante variedad de ecosistemas, desde bosques secos y manglares hasta impresionantes playas de arena blanca y arrecifes de coral. Además, cuenta con una gran biodiversidad, que incluye iguanas, tortugas marinas y delfines.
Playa de Bayahibe y el faro que guía a los navegantes
2. Tortugas, cenotes y ruinas mayas: Akumal, México
Akumal es un pintoresco pueblo costero en la Riviera Maya, conocido por sus rústicas playas de arena blanca y aguas turquesas. Su nombre maya significa «lugar de las tortugas», lo que revela la abundancia de tortugas marinas que anidan y se alimentan en la zona.
Akumal se encuentra a unos 100 kilómetros al sur de Cancún y muy cerca de Tulum, la antigua ciudad amurallada de la civilización maya. Tulum funcionó como un importante puerto comercial, observatorio astronómico y como centro de culto al agua, considerado un elemento sagrado por los mayas. La inmensidad del mar Caribe les generaba respeto y admiración.
Cerca de Akumal se pueden visitar cenotes impresionantes. Estos pozos de agua naturales son perfectos para nadar, bucear y explorar el mundo submarino. Recomendamos visitar el Cenote Dos Ojos, conocido por su sistema de cuevas subacuáticas y aguas claras, y el Cenote Choo-Ha, que destaca por sus formaciones de estalactitas y estalagmitas.
3. Selvas y calas escondidas: Playa Cristal, Colombia
La Playa Cristal está ubicada dentro del Parque Nacional Natural Tayrona, en la costa caribeña de Colombia. El Tayrona es una reserva protegida que fusiona exuberantes selvas tropicales con playas de arena dorada y aguas cristalinas, creando un auténtico santuario ecológico.
El nombre de Playa Cristal proviene de las aguas cristalinas y turquesas que contrastan con la arena dorada. Rodeada de exuberante vegetación y formaciones rocosas, la playa ofrece un paisaje muy tranquilo y relajante. El acceso a Playa Cristal requiere un recorrido en bote desde la ciudad de Santa Marta, añadiendo un toque de aventura a nuestra travesía.
En tu próximo viaje a Colombia, sumérgete en escenarios naturales poco explorados, prueba sabores tropicales a base de coco y pescado fresco; y baila al son de los ritmos caribeños colombianos, como la guaracha, la champeta y el vallenato.
4. Playas rústicas y parques nacionales: Puerto Viejo, Costa Rica
Puerto Viejo está situado en la provincia de Limón, en la costa caribeña de Costa Rica. El lugar ofrece una mezcla única de culturas, con influencias afrocaribeñas y una fuerte presencia de la comunidad local. Este mestizaje se refleja en la gastronomía local, con platos como el arroz con frijoles (“rice and beans”) y el pollo caribeño; en la música tradicional, el Calipso; y en el lenguaje, que incluye el patois y el criollo limonense.
Recomendamos explorar las rústicas playas de Punta Uva, Cocles y Chiquita, rodeadas de naturaleza tropical y un ambiente relajado y bohemio, ideal para surfistas y quienes buscan relajarse bajo el sol.
Además, en tu viaje a Costa Rica puedes visitar el Parque Nacional de Gandoca Manzanillo, situado en la zona sur del Caribe, cerca de Puerto Viejo. Este refugio de biodiversidad alberga selvas húmedas y arrecifes coralinos, y es hogar de especies como el jaguar, la tortuga baula y numerosas aves exóticas.
5. Arrecifes de coral y deportes acuáticos: Cayo Guillermo, Cuba
Cayo Guillermo es uno de los cayos que conforman el archipiélago Jardines del Rey, ubicado en la costa norte de Cuba. Esta isla tropical es famosa por sus costas de arena blanca, aguas turquesas y palmeras espigadas, además de contar con una de las playas más hermosas del país, Playa Pilar.
Las aguas claras poco profundas de Cayo Guillermo y sus paisajes dominados por dunas de arena nos cautivan. Justo frente a sus costas, hay una extensa barrera de arrecifes de coral con una abundante y colorida variedad de vida marina. Podremos hacer snorkel o bucear en esta área.
Cayo Guillermo, junto con otros cayos cercanos como Cayo Coco, es un destino ideal para disfrutar del sol y del mar en un entorno caribeño menos masificado. Además, podremos disfrutar de una gran variedad de deportes acuáticos, como kitesurfing o deslizamiento sobre el agua con una cometa. Así que, si estás pensando en extender tu verano en el Caribe, Cayo Guillermo es una excelente opción.
Arqueología, surf y una gastronomía imperdible a dos horas de Lima.
Chan Chan, la ciudadela de barro más grande de América precolombina (Foto: Daniel SIlva/Promperú)
Buenos Aires, miércoles 21 mayo (PR/25) –La Ruta Moche es una de las rutas turísticas más emblemáticas del norte de Perú.
Mediante este fascinante circuito, que abarca las regiones peruanas de La Libertad y Lambayeque, se puede visitar la tumba del Señor de Sipán, uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de América, y recorrer pirámides, ciudadelas, complejos arqueológicos y museos que albergan valiosas piezas de oro pertenecientes a la cultura Moche, que se desarrolló entre el 100 y 800 d.C.
Además, en ambos destinos, se pueden disfrutar de actividades de naturaleza y aventura en sus diversas playas, así como experiencias gastronómicas realmente inigualables.
La Libertad y sus tesoros
Esta aventura cultural comienza en el complejo arqueológico Huacas de Moche, en la región La Libertad, que está a una hora de vuelo de Lima, la capital peruana. Ahí se encuentra la Huaca del Sol, un centro político y administrativo cuya construcción requirió más de 140 millones de ladrillos de adobe. Frente a ella está la Huaca de la Luna, un centro ceremonial mochica, en el que se lucen sus bien conservados murales polícromos con peculiares figuras antropomorfas.
Turistas observando murales con representación del dios Ai Apaec o Degollador, en la Huaca de la Luna (Foto: Alex Bryce/Promperú).
La segunda parada del circuito es Chan Chan, la ciudadela de barro más grande de América precolombina, edificada por los habitantes de la cultura Chimú, que es posterior a la Moche. Declarada Patrimonio de la Humanidad, está conformada por 10 conjuntos amurallados, con amplias plazas y pirámides truncas, que evidencian el notable grado de planificación de los Chimú. También impacta por su singular diseño y por la bien trabajada decoración de sus frisos.
Otra parada imperdible es el complejo arqueológico El Brujo, donde se halló el cuerpo de la Señora de Cao, la primera gobernante mujer del antiguo Perú. Sus restos momificados datan de hace más de 1700 años atrás y estaban cubiertos por collares de oro, plata y piedras semi preciosas. Además, su cuerpo estaba completamente tatuado con diseños de serpientes, arañas y otras figuras, que subrayan su papel espiritual y político. Actualmente, los restos momificados de este personaje de la élite mochica y su valioso ajuar se exhiben en el moderno Museo Cao.
Corona de cobre dorado en el Museo Cao del Complejo Arqueológico El Brujo (Foto: Eliana Obando / PROMPERÚ)
Además, de estos atractivos culturales, La Libertad cuenta con un bien conservado Centro Histórico, en Trujillo, ciudad que cuenta con una gran oferta culinaria y shows con caballos peruanos de paso. Otro imperdible es su icónica playa Huanchaco, en la que se pueden apreciar los caballitos de totora, ancestrales embarcaciones que usaban los antiguos pobladores de esta zona. Y en los restaurantes que hay en su malecón se pueden saborear exquisitos platillos marinos.
En tanto, los amantes del surf pueden visitar Puerto Malabrigo, también conocido como Puerto Chicama, donde se encuentra la ola izquierda más larga del mundo. Y un poco más al norte, está Pacasmayo, un encantador balneario con casonas antiguas, un muelle y un extenso malecón, que es ideal para practicar actividades náuticas como kitesurf, paddle y kayak.
Surf en el balneario de Chicama (Foto: Alex Bryce/PROMPERÚ)
Los encantos de Lambayeque
Continuando con la Ruta Moche hacia el norte, se llega a la región peruana de Lambayeque, donde se encuentra el Museo Tumbas Reales de Sipán, que exhibe los tesoros desenterrados de la tumba del Señor de Sipán, uno de los hallazgos arqueológicos más importantes que se han dado en el continente. Ahí se encuentran los restos de este gobernante mochica, y se exhiben los ornamentos de oro, plata y turquesas con los que fue hallado. En tanto, en el Complejo Arqueológico Huaca Rajada Sipán se puede apreciar la réplica exacta de la tumba del Señor de Sipán.
Nariguera hallada en la tumba del Viejo Señor de Sipán. Museo Tumbas Reales de Sipán (Foto: César Vallejos/Promperú)
Otro increíble atractivo es el Complejo Arqueológico de Túcume que alberga 26 pirámides de adobe, edificadas por los habitantes de la cultura Lambayeque. Tienen una antigüedad aproximada de 700 años d.C. y al llegar a la cima de ellas se puede observar el hermoso paisaje que las rodea. Cuenta, además, con un museo de sitio en el que se exhibe una importante colección de piezas de la cultura Lambayeque.
También se ofrecen tours en bicicleta que permiten recorrer este vibrante complejo para luego continuar el recorrido en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, donde se puede disfrutar de picnics mientras se está rodeado de la mayor formación de algarrobos del planeta.
Y no se puede dejar de visitar el balneario de Pimentel, que cuenta con el muelle más largo del Perú y con una extensa playa, ideal para surfear y relajarse con atardeceres de ensueño.
Atardecer sobre el muelle del balneario de Pimentel (Foto: Ernesto Benavides / PROMPERÚ)
A los visitantes también se les recomienda probar sus manjares como el arroz con pato, el seco de cabrito, la tortilla de raya, el ceviche con tortita de choclo, así como su emblemático postre, el king kong, que es un alfajor grande con diversos rellenos.
Cómo llegar
Desde las ciudades argentinas de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Salta y Rosario se pueden tomar vuelos a Lima, la capital peruana. Desde allí, se puede viajar vía aérea a Trujillo, capital de La Libertad (una hora de vuelo), y a Chiclayo, capital de Lambayeque (alrededor de una hora y treinta minutos de vuelo). También se puede viajar desde Lima a estas ciudades por vía terrestre.