Por: Ileana Frasier (INTA-CONICET); Florencia M. Barbero (IMBIV-CONICET-UNC), Carolina Pérez-Brandan (INTA Salta-CONICET); María F. Gómez (Fac. Agronomía. La Pampa); Romina Fernández; Alberto R. Quiroga (INTA Anguil); Gabriela Posse-Beaulieu (INTA); Silvina Restovich (INTA Pergamino); José Meriles (IMBIV-CONICET-UNC); Dannae L. Serri (INTA); Eva L. M. Figuerola (UBA-CONICET); Elke Noellemeyer (IMBIV-CONICET-UNC); y Silvina Vargas-Gil (INTA).
Buenos Aires, lunes 8 de enero (PR/24) .- Un equipo de investigación del INTA confirmó que las raíces de los cultivos aseguran el flujo continuo de carbono (C) de la atmosfera al suelo, al tiempo que impulsan un aumento en la diversidad de microorganismos, lo que favorece a mejorar la calidad del suelo. Por esto, destacan la importancia de incluir cultivos de cobertura y pasturas en la rotación de cultivos para tener un suelo vivo todo el año.
Las raíces son un componente clave de la biología del suelo. Funcionan como ingenieras del ecosistema suelo que aseguran el flujo continuo de carbono (C) de la atmosfera al suelo. El C derivado de las raíces es estabilizado en el suelo más eficientemente que el carbono derivado de los residuos en superficie y tiene un mayor tiempo de persistencia en el suelo.
Un estudio del INTA denominado Roots are the key for soil C restoration: a comparison of land management in the semiarid Argentinean Pampa publicado en Soil Tillage Research demostró diferencias importantes entre prácticas de manejo en términos de la cantidad de carbono que ingresa al suelo tanto en forma de residuos en superficie como de raíces.
El trabajo se llevó a cabo en una finca de la pampa semiárida argentina con cuatro prácticas de manejo del suelo (2019-2021): pasto natural, rotación cultivo-pasto, monocultivo de soja y con cultivo de cobertura. La biomasa aérea y radicular se cuantificó al finalizar el cultivo de cobertura y al florecer la soja. Además, se determinaron los residuos en la superficie del suelo dos veces al año.
“El pastizal natural mantuvo los valores más altos y estables en el tiempo de carbono en raíces y carbono de residuos que estuvieron en el orden de las 5 toneladas por hectárea, siendo el carbono de las raíces un 15% superior respecto del carbono de residuos en superficie”, explicó Ileana Frasier, investigadora del Instituto de Suelos del INTA.
“Nuestros resultados mostraron que el carbono y el nitrógeno de las raíces fueron los principales factores que explicaron aumentos en la abundancia de microorganismos del suelo”, aseguró la investigadora. Esto está dado por el contacto íntimo de las raíces con la matriz del suelo, la accesibilidad del material particulado y los exudados radiculares que actúan como señales químicas estimulando los microorganismos del suelo, aspectos importantes que explican esta relación entre el sistema radicular y la microbiana.
Por lo tanto, “incluir cultivos de cobertura y pasturas en la rotación proporciona un sistema de raíces vivo durante todo el año favoreciendo el ciclado de carbono y su estabilización en el suelo en comparación con el monocultivo de soja, donde largos períodos de barbecho producen un efecto de hambre en la población microbiana debido a la falta de sustrato radicular y hay una mayor mineralización de C derivado de la materia orgánica conduciendo a un balance negativo de carbono”, comentó Frasier.
El nitrógeno desempeña un papel vital para el desarrollo de las plantas y también para cubrir los requerimientos de los microorganismos del suelo que son el paso obligado a través del cual se transforman los compuestos orgánicos que entran al suelo. Para concluir, Frasier indicó que “el trabajo muestra que tanto la cantidad como la calidad de las raíces en combinación con factores ambientales regularon la capacidad de carga microbiana que el suelo pudo sostener”. Además, “cuando el aporte de nitrógeno era mayor, aumentaba la producción de compuestos orgánicos simples derivados del metabolismo microbiano y las reservas de carbono orgánico”, puntualizó.
Por otra parte, las magnitudes de aportes de residuos explicarían las altas concentraciones de carbono orgánico del suelo en el pastizal (3,6%) con un 60% de carbono orgánico particulado. “Es interesante destacar que la pastura alcanzo valores de C-raíces similares al pastizal con muy bajos residuos en superficie dado que gran parte de la biomasa aérea de la pastura es consumida por el ganado”, indicó Frasier. Sin embargo, aclaró que “los valores de C-raíces disminuyeron un 67% luego de ser roturada la pastura para ingresar en la secuencia agrícola”.
Otro de los resultados del estudio indicó que “bajos aportes de C principalmente de raíces también fueron observados en las secuencias con soja con y sin cultivos de cobertura que resultaron ser 77% inferiores a lo observado en el pastizal y la pastura”. Sin embargo, “la inclusión de cultivos de cobertura contribuyó con un 31% más de residuos en superficie y un 14% más de C-raíces que el monocultivo de soja”.
De acuerdo con la investigación, estos cambios en la cantidad de C que entra al suelo y la menor contribución relativa de las raíces en relación con los residuos en superficie tienen un profundo impacto sobre la capacidad de recarbonización del suelo. En ese sentido, la investigadora afirmó que “las raíces fueron el componente que mejor explicó los cambios en el carbono”.
Por otra parte, la rotación con pasturas (4 años de pastura) como la inclusión de cultivos de cobertura (10 años de efectos acumulados) mostraron incrementos en el almacenamiento de carbono con tasas de 0,48 y 0,3 toneladas por hectárea por año a 0–30 cm de profundidad respectivamente. Por el contrario, el monocultivo de soja S-S mostró pérdidas de carbono de 0,08 toneladas por hectárea por año.
Buenos Aires, lunes 8 enero (PR/24) — El verano continúa con altas temperaturas en casi todo el país, y por eso el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantenía este lunesalertas por calor extremo para zonas de al menos siete provincias.
De esta manera, rige un alerta amarillo por el calor para zonas de Misiones, Corrientes, Salta, Jujuy, Chaco, Formorsa y Santiago del Estero.
Qué implica cada nivel de alerta por temperaturas extremas
Alerta amarilla:
El alerta de nivel amarillo establece un efecto leve a moderado en la salud, de acuerdo al sistema del SMN.
Implica, en este caso, que las temperaturas pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas.
Alerta naranja:
Este aviso implica un efecto moderado a alto en la salud, por lo que las temperaturas pueden ser muy peligrosas, especialmente para los grupos de riesgo.
Alerta roja:
La advertencia de nivel rojo significa que el calor puede tener un efecto alto a extremo en la salud.En este caso, las temperaturas son muy peligrosas,y pueden afectar a todas las personas, incluso a las saludables.
Recomendaciones del SMN ante temperaturas extremas
Las recomendaciones para este tipo de eventos son indicadas por el Ministerio de Salud.
Aumentar el consumo de agua sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 10 y las 16 horas).
Prestar atención a los bebés, niños y niñas y a las personas mayores.
Evitar las bebidas con cafeína, con alcohol o muy azucaradas.
Evitar comidas muy abundantes.
Ingerir verduras y frutas.
Reducir la actividad física.
Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.
Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
Recordar que no existe un tratamiento farmacológico contra el golpe de calor y sólo los métodos clásicos, citados arriba, pueden prevenirlo y contrarrestarlo.
Qué es un evento de temperaturas extremas
Un evento de temperaturas extremas es un período en el que se espera que se registren valores de temperatura máxima y mínima que pueden poner en peligro la salud de las personas. Luego de realizar una serie de estudios interdisciplinarios en Argentina, se encontró que había ciertos valores umbrales de temperaturas a partir de los cuales aumentaba la morbilidad y la mortalidad de las personas.
Fuertes lluvias y nevadas en algunas zonas de Europa
Descenso de las temperaturas en el norte de Escandinavia
Las inundaciones afectan a los desplazamientos en algunas zonas
ARQUES, Francia, 5 ene (PR/24) – Algunas zonas del noroeste de Europa se enfrentaban el miércoles al impacto de la última de una serie de tormentas atlánticas que descargaron lluvia o nieve sobre un suelo ya saturado, mientras que el norte de Escandinavia experimentaba un frío extremo.
En el norte de Francia, los equipos de rescate ayudaron a evacuar a los residentes de las casas inundadas en la ciudad de Arques, en el departamento de Pas de Calais, una región que se había inundado por segunda vez en dos meses tras las fuertes lluvias.
Se esperaban otros 20-40 milímetros (0,85-1,7 pulgadas) de lluvia en las próximas horas, y una alerta roja indicaba que el río Aa estaba a punto de desbordarse.
«La primera vez piensas que ha tenido suerte, pero la segunda empieza a afectarte a la moral y a la billetera», dijo Anthony Richevin, residente de Arques, mientras era evacuado. «Empiezas a preguntarte por el futuro».
De momento no hay previstas evacuaciones a gran escala en la región, añadió Van Cauter.
Buenos Aires, jueves 4 enero (PR/24) — La perspectiva agroclimática semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos seis días aumento de temperatura, luego precipitaciones de variada intensidad para finalizar con lluvias y un marcado descenso térmico.
Al inicio de la primera etapa del ciclo, continuarán soplando los vientos del norte provocando temperaturas sobre lo normal en el norte y el oeste del área agrícola, con registros moderados hacia la Costa Atlántica.
Hacia mediados de la etapa tendrá lugar el paso de un frente frío que producirá lluvias de variada
intensidad, con sus mayores registros sobre el norte del área agrícola y valores de menor entidad sobre el resto.
Junto con el frente arribará una vigorosa masa de aire polar que provocará temperaturas bajo lo normal en la mayor parte del área agrícola a excepción de su extremo centro-norte, que continuará bajo la influencia de los vientos del trópico.
Hacia el final del proceso, retornarán los vientos del trópico, incrementando la temperatura y aportando humedad.
Buenos Aires, miércoles 3 enero (PR/24)– Los pronósticos internacionales indican la permanencia de El Niño durante el verano y un debilitamiento progresivo con probabilidad de que llegue a su fin durante el trimestre abril-mayo-junio de 2024. Especialistas del INTA analizan la campaña y ponen en valor la importancia del agua como elemento esencial de ecosistemas y de los sistemas de producción. Plagas, malezas y enfermedades, los puntos para prestar atención.
Este fenómeno climático ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) presentó el inicio de su fase cálida El Niño hacia el trimestre abril-mayo-junio y cobró intensidad durante la última parte del año 2023. Esto favoreció, en primer lugar, la ocurrencia de lluvias sobre el noreste argentino. Durante los meses de noviembre y diciembre las precipitaciones en áreas productivas del centro del territorio permitieron una recuperación progresiva del contenido hídrico de los suelos.
“Dada la importante recomposición hídrica en la mayoría de las zonas productivas, en esta campaña de gruesa podemos afirmar que el agua no es el factor limitante, y alcanzar altos niveles de producción será mucho más dependiente del manejo agronómico”, afirmó Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA.
De acuerdo con Mercuri, “sin la limitación del agua, se espera que en lotes donde se pudieron realizar siembras tempranas y ciclos largos, maíces y sojas podrán expresar su potencial genético o superar los techos productivos, incluso dadas las perspectivas de nuevas lluvias durante el periodo de floración y llenado de granos”.
Si bien la disponibilidad de agua es un factor limitante, “en esta campaña veremos las interacciones con otros factores como los riesgos en la aparición de plagas, enfermedades y la competencia de malezas”, indicó Mercuri y agregó que “se requerirá un arduo seguimiento de estas problemáticas durante los próximos meses”.
Asimismo, el director del CIRN señaló que “es importante considerar que el cultivo no tenga limitaciones nutricionales severas, de una serie de nutrientes esenciales, que participan en el crecimiento y desarrollo de estructuras vegetativas y radiculares, tanto para el maíz como para la soja”. En ese sentido, el uso de fertilizantes se traducirá en la respuesta clara en los rendimientos. Por esas razones, el manejo agronómico, su planificación, la anticipación con análisis de suelos y foliares, y el seguimiento de cada lote vuelve a ser clave para el éxito de la cosecha.
Mercuri remarcó que “esta campaña permite valorar en plenitud la importancia del agua como elemento esencial de ecosistemas y de los sistemas de producción”. Asimismo, “se superan las expectativas o proyecciones muy tempranas que se realizan de la producción esperada”, afirmó.
Qué pasará con el clima
La evolución del fenómeno El Niño favorece la continuidad de lluvias durante el verano, aunque “en la Región Pampeana y en el Litoral tendrían un mayor espaciamiento y más variabilidad, con un incremento en intensidad y frecuencia en el oeste y el NOA especialmente durante enero”, aseguró Mercuri. Esto sumado a la mayor evapotranspiración hará que no sea tan probable que se produzcan o que continúen los anegamientos en ambientes bajos o planos. Desde el Centro de Investigación de Recursos Naturales mantienen la recomendación de que en todos los ambientes de loma y media loma donde no existen riesgo de anegamiento hay que seguir promoviendo la infiltración y evitar el escurrimiento.
Por su parte, Natalia Gattinoni, especialista del Instituto de Clima y Agua del CIRN, explicó: “Los pronósticos internacionales indican un debilitamiento progresivo de El Niño, con una mayor probabilidad de que el evento llegue a su fin durante el trimestre abril-mayo-junio 2024”. En ese sentido, afirmó que “los modelos coinciden en apuntar a una mayor probabilidad de una transición a la fase neutral de ENOS a partir de dicho trimestre y por lo tanto perdiendo influencia sobre las lluvias en nuestro país”.
Asimismo, sostuvo que “según la actualización de los modelos a diciembre de 2023 hay un 40 % en igualdad entre transitar una fase Neutral y una fase La Niña a partir del trimestre julio, agosto y septiembre de 2024, por lo que no es posible adelantar cuál será la fase que prevalecerá para la segunda parte del año y será importante continuar su seguimiento sabiendo la naturaleza cíclica de este fenómeno y lo que ha ocurrido años donde se presentó un Niño similar”.
Para las zonas con producciones regionales del norte de Cuyo, oeste del NOA y oeste de Patagonia se prevé, según el pronostico climático trimestral del SMN y coincidiendo con el IRI-Universidad de Columbia, un trimestre enero-febrero-marzo con mayor probabilidad de condiciones hídricas deficitarias acompañadas de temperaturas en promedio más cálidas para la época, con mayores chances sobre el NOA. En términos de eventos térmicos extremos, hay mayores chances para la ocurrencia de días con temperaturas máximas más elevadas incluso sobre el gran parte del oeste argentino y norte. En el aspecto hídrico es importante destacar que el mes de diciembre finalizó con eventos de lluvias importantes sobre la selva tucumano-oranense y que se prevén tormentas localmente intensas para los próximos 10 días del mes de enero sobre el NOA.
“En el caso de la Región Pampeana y el Litoral, la perspectiva climática de temperaturas medias asigna una mayor probabilidad de un periodo con valores en el rango normal para la época”, explicó la especialista del Instituto de Clima y Agua. Y agregó: “Si a este panorama le sumamos el pronóstico estacional de temperaturas extremas, se espera una menor ocurrencia de temperaturas máximas extremas, mientras que son mayores las chances de días con temperaturas mínimas más bajas sobre la principal zona productiva”.
De esta manera, a diferencia del año pasado, “son menores las probabilidades de ocurrencia de eventos térmicos extremos dando condiciones adecuadas para el desarrollo de los cultivos de veranos que transitarían la época cálida con menores niveles de estrés térmico y con adecuada disponibilidad de humedad en el suelo en general”, concluyó Gattinoni.
Puesta a disposición de la información agroclimática
Las decisiones de manejo en la actividad ganadera pueden valerse de la consulta de los pronósticos del índice de Temperatura y Humedad-ITH para monitorear y prever las condiciones ambientales en la que se desarrollará la actividad. Para ello, el INTA pone a disposición una herramienta de monitoreo del estrés calórico a nivel local: https://siga.inta.gob.ar/#/ith
Las tormentas en Córdoba y la región núcleo muestran la creciente violencia del clima. Causaron daños en infraestructuras y cultivos, reafirmando la tendencia observada durante las tormentas de Navidad
Rosario, miércoles 3 enero (PR/24) — Algunas regiones del país, especialmente Córdoba, enfrentan una nueva ola de tormentas que confirman la preocupante tendencia de un clima cada vez más violento e impredecible. Así lo indicó Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), quien ha informado sobre los recientes eventos climáticos.
En Córdoba, se han registrado lluvias intensas, alcanzando entre 70 y 90 milímetros en un lapso de 3 a 4 horas en ciudades como Córdoba y Alta Gracia. Estas lluvias, acompañadas de fuertes ráfagas de viento, han dejado un rastro de destrucción en localidades como Hernando y Fotheringham, donde los daños en la infraestructura agrícola, especialmente en equipos de riego, han sido considerables.
Este patrón de tormentas intensas y destructivas no es un fenómeno aislado. Durante las tormentas de Navidad, aproximadamente 50.000 hectáreas agrícolas en la región núcleo sufrieron daños considerables a causa del granizo y los excesos de lluvia, según un informe de GEA. Estos eventos climáticos han desafiado los modelos predictivos, presentándose con una ferocidad inesperada y causando inundaciones y daños significativos a su paso.
Los expertos, incluido el consultor Alfredo Elorriaga, han destacado que la violencia de estas tormentas no se debe solo a El Niño, sino también a otras variables atmosféricas, como las corrientes de aire frío y húmedo del sur y suroeste, y la interacción con frentes fríos intensos. Esto ha llevado a una situación preocupante en la que áreas que anteriormente sufrían por la falta de lluvias, como el noroeste argentino (NOA), ahora enfrentan estragos por lluvias excesivas.
La región núcleo, a pesar de la reciente recuperación hídrica, podría tener un respiro limitado, con lluvias generalizadas esperadas principalmente en el extremo norte de Santa Fe, NOA y NEA. Sin embargo, el paso del sistema frontal podría beneficiar con lluvias a sectores como el sur de Córdoba, La Pampa y el sudoeste bonaerense, que aún necesitan agua.