No decimos que haya “poderes superiores” que están poniéndole límites a Julián Domínguez y lo dejen al borde del ridículo. Pero que parece, parece…

No decimos que haya “poderes superiores” que están poniéndole límites a Julián Domínguez y lo dejen al borde del ridículo. Pero que parece, parece…

Matias Longoni por Matias Longoni

Buenos Aires, 24 de enero (PR/22) .- Bailando por un sueño: En solo una semana de gestión Julián Domínguez se sacó más fotos que Luis Basterra en casi dos años
El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, asumió su cargo en septiembre pasado, como fruto de una avanzada del peronismo más “¿albertista”? en el Gabinete Nacional, luego de la fuerte derrota del oficialismo en las PASO. Domínguez siempre cuenta que fue el propio Presidente quien lo llamó un viernes a la noche para ofrecerle el cargo, y que de inmediato él llamó a Cristina Kirchner para preguntarle si ella también estaba de acuerdo. Recién entonces aceptó.

Domínguez tenía una misión: acercar posiciones (o por lo menos entretener) a las entidades de la Mesa de Enlace que por ese entonces comenzaban a endurecer su discurso por la intervención en el mercado de la carne vacuna y la amenaza que se cernía sobre otros mercados, como el trigo y el maíz. Comenzó a hacer su fajina recostándose en el poder que por entonces emanaba del también flamante jefe de Gabinete, hoy bastante esmerilado, el gobernador tucumano Juan Manzur.

Cuando sintió que ganaba confianza, porque con idas y venidas finalmente había sofocado las revueltas agropecuarias (hay que recordar el masivo acto del 9 de julio en San Nicolás, que preanunciaba otra revuelta como la 125), Domínguez se animó a ir por más y se decidió a poner a gente de su confianza en los principales resortes del Ministerio de Agricultura. Le costó encontrar esa gente (muchos rechazaron ese convite) para llevar a cabo ese armado, pero finalmente el 4 de enero anunció los primeros cambios. El asesoramiento de uno de sus hombres que ya revistaba en esa cartera, Julio Cesar Vitale, el subsecretario de Gestión Administrativa, fue clave.

Domínguez debe haber sentido que el kirchnerimso más duro iba a aplaudirlo con la primera y sorpresiva de sus designaciones, pues resultó ser toda una estocada en el corazón del ruralismo: convocó a Matías Lestani, ex asesor de CRA y presidente de la rural de General Rodríguez, para ser su nuevo secretario de Agricultura, en reemplazo del massista Jorge Solmi, que había asumido en marzo de 2021 y apenas tuvo tiempo para desplegar alguna de sus ideas.

Matías Lestani, referente de CRA y crítico acérrimo de la intervención cárnica, será el nuevo secretario de Agricultura

Según los anuncios de hace tres semanas, Lestani asumirá como viceministro. Sería el segundo en importancia en la cadena de mandos y de firmas de ese Ministerio. A Solmi, Domínguez le prometió un puesto de articulación política con el Congreso, donde mandan Sergio Massa y Cristina Kirchner, a partir de la recreación de una Secretaría de Relaciones Institucionales que había sido demolida por el macrismo.

Se desconoce hasta aquí si la designación de un dirigente del riñón de CRA, la entidad agropecuaria más crítica al kirchnerismo, podría haber ofendido a alguien…

No fue el único manotazo de poder que dio Domínguez. También a principios de enero se anunció oficialmente que Jorge Ruiz, un viejo dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos que ya había sido su asesor en 2009 (cuando el chacabuquense y su colaborador Vitale también desembarcaron en el Minagri), seria designado como nuevo jefe del Gabinete de Asesores, reemplazando nada menos que a Diana Guillen. Esta mujer -la primera “presidenta” que tuvo el Senasa entre 2013 y 2015- llegó a ese cargo luego de ser la coordinadora agropecuaria del Instituto Patria, el think thank del kirchnerismo más duro.

No se sabe todavía si la remoción de Guillen pudo haber molestado a alguien…

Cambios en Agricultura: Domínguez busca nuevas incorporaciones en su gabinete y una figura clave dejaría su puesto

Para completar su avanzada sobre los casilleros de Agricultura, Domínguez también confirmó que su amigo santafesino Luis Contigiani sería el reemplazante de Marcelo Alos en la Secretaría de Bioeconomía y Alimentos, otra gran área del ministerio. Contigiani no es peronista sino socialista, fue ministro de la Producción en su provincia y también diputado nacional por el Frente Cívico y Social. Dejó de pertenecer a esa bancada porque decidió cortarse solo y votar en contra del aborto, respetando sus convicciones cristianas que son profundas y que son las que lo acercan al actual ministro de Agricultura.

No se sabe si este posicionamiento de Contigiani pueda haber llamado la atención de alguien dentro del espacio oficialista…

El peronista bonaerense, envalentonado por haber institucionalizado los cepos a la exportación de carne, trigo y maíz, como le reclamaba el ala más dura del gobierno, solo detuvo su ofensiva respetando sin chistar el tercero de los territorios en que se divide Agricultura, la Secretaría de Agricultura Familiar, un redil de militantes que en el reparto de poder de 2019 le tocó al Movimiento Evita, del líder piquetero Emilio Pérsico.

Desde el vamos, a Domínguez y Vitale alguien le había puesto otros límites a la hora de ocupar los casilleros del Ministerio que él mismo conduce: le habían advertido, por ejemplo, que el vicepresidente de Senasa, el santacruceño Carlos Milicevic, era “un intocable”, y que algo parecido sucedía con el actual titular de la ex ONCCA y ex interventor de Vicentin en la cruzada expropiatoria, el contador Luciano Zarich. Pero en otros organismos descentralizados había espacio para avanzar.

En el INASE (Instituto de Semillas) se conoció hace pocos días la renuncia del peronista santafesino Joaquín Serrano. Pero de mayor importancia aún, en el INTA (Instituto de Tecnología Agropecuaria) se anunció el reemplazo de la presidente Susana Mirassou por el tucumano mariano Garmendia, un hombre cercano al ex gobernador Manzur.

Se desconoce hasta aquí si la remoción de Mirassou, la primera mujer que llega a la presidencia del INTA en toda su historia, podría haber hecho enojar a alguien…

Confirman que un tucumano cercano a Juan Manzur será el nuevo presidente del INTA

Lo cierto es que todas estas designaciones anunciadas por Domínguez para su definitiva coronación como ministro de Agricultura no se concretaron todavía: llevamos 20 días en que no se publican los respectivos decretos o resoluciones en el Boletín Oficial, y por lo tanto todo el armado que planificó el ministro pende todavía de un hilo.

No se sabe por qué, pero las cosas no avanzan, están sospechosamente congeladas. Si uno pregunta qué sucede, le dirán que alguno de estos cambios propuestos molestaron a ciertos sectores del poder, o que no fueron bien acogidos por el sector que responde a la vicepresidente Cristina Kirchner, o que en el nuevo gabinete de Agricultura que imaginó Domínguez no se estarían respetando los cupos femeninos mínimos que establece la legislación…

No se sabe por qué, pero alguien o algo está trabando las nuevas designaciones y ya han pasado veinte días en que buena parte del Ministerio de Agricultura está virtualmente acéfalo, pues faltan las firmas de los secretarios para ciertos trámites de rutina. Los que se marcharían dejaron de firmar por obvias razones. Y los que llegarían no fueron oficializados.

No vaya usted a creer que nosotros pensemos que existen “poderes ocultos” que interfieren en este proceso de recambio impulsado por Domínguez, y que con este delay lo colocan casi al borde del ridículo. No, jamás podríamos pensar eso. Pero que parece, parece…

Primicias Rurales

Fuente: Bichos de campo

Políticos ricos, pueblo pobre; por Roberto Cachanosky

Políticos ricos, pueblo pobre; por Roberto Cachanosky

Buenos Aires, 18 de enero (PR/22).- Por ejemplo, conseguir el presupuesto desagregado de la legislatura de la provincia de Buenos Aires es una misión imposible. Lo máximo a lo que se puede acceder es al presupuesto total, pero como si fuese una asociación clandestina, tiene guardado bajo 7 llaves la apertura del gasto de ambas cámaras. Es como si hubiese un juramento de silencio entre todos los bloques de legisladores bonaerenses de no dar a conocer en qué gastan los $ 17.700 millones que gasto la legislatura de la provincia de Buenos Aires en 2021 con un costo promedio por legislador, tomando 13 meses para incluir el aguinaldo, de US$ 98.662 por mes. Esto es el sueldo de cada diputado y senador provincial, más los gastos indirectos como automóviles, choferes, asesores, viáticos, etc. Una fortuna donde gran parte del conurbano bonaerense se encuentra por debajo de la línea de pobreza.

Si uno un partido de gran peso electoral como es La Matanza con estimaciones de pobreza que llegan al 45/50 de la población de dicho partido que tiene unos 2.230.000 habitantes de acuerdo a las últimas estimaciones, puede ver que el presupuesto del Concejo Deliberante de La Matanza de 2021 fue de $ 369.810.199, con 24 ediles. Esto significa que el costo promedio por edil fue de US$ 11.853 mensuales, un disparate considerando las condiciones en que se encuentra la población del municipio.

Una de las provincias más pobres de Argentina es Chaco con un 51,9% de su población bajo la línea de pobreza en el Gran Resistencia. Cabe destacar que en 2016 Gran Resistencia tenía un 34,5% de su población en la pobreza. Es decir, que aumentó en 17,4% puntos porcentuales la tasa de pobreza de la población, pero el presupuesto de la legislatura provincial fue de $ 4.160 millones para 32 legisladores provinciales con un costo promedio por legislador de US$ 100.000 mensuales en 2021. Un verdadero disparate para una provincia hundida en la pobreza.

Formosa, con una pobreza del 47,4% tuvo un costo por legislador de US$ 35.821 por mes en 2021.

Catamarca que tiene una pobreza del 46%, tiene una legislatura con un costo de $ 3.167 millones en 2021, tuvo un costo por cada uno de sus 57 legisladores de US$ 42.740 mensuales.

Un caso realmente alarmante es el de Neuquén, provincia en que su ubica fundamentalmente Vaca Muerta. Esa provincia pasó de una pobreza del 27,1% en 2016 al 41% en el primer semestre de 2021. Sin embargo, a pesar de este estallido de la pobreza, el Congreso provincial tuvo un costo de US$ 65.604 por mes por legislador.

 

La política se ha transformado en un gran negocio en el que muchos quieren entrar para salvarse, por eso están sobredimensionados los congresos provinciales. En Argentina hay en total 1.199 legisladores provinciales, es decir, un promedio de 1 legislador provincial por cada 38.365 habitantes.

El cuadro muestra los presupuestos anuales de cada legislatura provincial (se tomaron los datos conjuntos de senados y diputados en las provincias en que hay dos cámaras y en la cantidad de legisladores se sumo ambas cámaras cuando no es unicameral).

Como puede verse, Tucumán con un 46% de pobreza es la provincia que más costo tiene por legislador: US$ 156.968 por mes. El costo incluye sueldo más gastos directos e indirectos de la legislatura. Lo que realmente cuesta mantener cada legislador provincial.

La ciudad de Buenos Aires es la segunda con mayor costo por legislador y la tercera es Chaco con una pobreza ya mencionada anteriormente.

En promedio cada legislador provincial tiene un costo mensual de US$ 49.046, esto llevado al total anual para mantener a todos los congresos provinciales de US$ 764 millones.

En Argentina hay, en promedio, un legislador provincial por cada 38.365 habitantes.

En Estado Unidos, con 50 estados, tienen un total de 7.243 legisladores estaduales con un promedio de 1 legislador por cada 45.561 habitantes.

Por su parte, las comunidades autónomas de España tienen un total de 1.103 legisladores lo que da un promedio de un legislador autonómico por cada 43.000 habitantes. Nuevamente nosotros tenemos un legislador por menor cantidad de gente que en EE.UU. y en España. Somos más ineficientes.

En síntesis, no se pretende en estas líneas decir que tienen que desaparecer los congresos provinciales, lo que sí podría pensarse es una regionalización para reducir las estructuras burocráticas de las provincias. El mensaje es que Argentina está sumergida en la pobreza porque la política se ha transformado en un fenomenal negocio al servicio de unos pocos que logran escalar económicamente entrando en la actividad partidaria con muy buenas remuneraciones e “ingresos adicionales”.

Si a estas estructuras legislativas se le agregan los concejos deliberantes de los municipios que rondan los 2500, más todas las estructuras ejecutivas a nivel nacional, provincial y municipal, más empresas públicas parasitarias como pueden ser Aerolíneas Argentinas e infinidad de otras más, no cabe duda que hay mucho para recortar en el gasto público.

En definitiva, tanto se ha transformado la política en un negocio, que por eso tenemos políticos ricos y población pobre.

Fuente: Economía para Todos – Agrositio

Primicias Rurales

La buena del «mal tiempo»: el sentimiento que le marca el rumbo a la soja y al maíz

La buena del «mal tiempo»: el sentimiento que le marca el rumbo a la soja y al maíz

La buena del "mal tiempo": el sentimiento que le marca el rumbo a la soja y al maíz

Y realmente la segunda quincena hizo un corte (aunque sea momentáneo) del «soplete» que sufrimos durante la primera. 

El mismo 15 de enero empezamos a escuchar que en algunas zonas cayeron algunas lluvias, muy desparejas entre zonas. A pocos kilómetros de distancia, grandes diferencias.  Ya el domingo se sumaron algunas más, y lo mejor es que además bajaron las temperaturas.

En muchos casos este cambio de clima llegó tarde, y eso queda plasmado en las últimas estimaciones. Por ejemplo la de la Bolsa de Comercio de Rosario, que redujo desde su estimación anterior (diciembre), 8 mill tn de maíz dejándolo por el momento en 48 mill tn, y a la soja con una expectativa de 40 mill tn, cuando en su momento se llegó a estimar que con buen clima se podría acercar a 48 mill, luego a 45 y en vistas de ese soplete tan terrible las expectativas bajaron abruptamente.

De todas maneras, en muchos otros casos las lluvias y bajas temperaturas son más que bienvenidas.

Considerando los datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires al 13 de enero, los más castigados han sido los cultivos mas tempranos, ya que el maíz temprano a esa fecha estaba 50% en polinización y las sojas de primera un 13% en definición de vainas. Por lo tanto de continuar estas lluvias podemos pensar en que se podría detener la pérdida productiva.

El mercado ha venido siguiendo de cerca lo que ocurría tanto en Brasil como en Argentina, Paraguay, Bolivia y hasta Uruguay, mas allá que “el volumen” clave lo aporta Brasil. Con semejante sequía cada pérdida de tonelaje cuenta.

Ya tenemos claro que los mercados van y vienen en base a expectativas, y que se cumplan después o no impacta sobre el precio. Y así pasamos de estimaciones que ponían la producción de soja de Sudamérica superando en las 200 mill tn, a empezar a ver que no será posible.

En medio de las caídas de producción de Brasil (pasaron de estimaciones mas optimistas de 145 a inclusive algunas consultoras hablando ahora de 132,3 mill tn de Safras & Mercados por ejemplo), y de Argentina, el mercado en Chicago desde mediados de diciembre subió 11%, mientras que el local 9% en la disponible PERO 13% en la mayo22.

Al mismo tiempo que caían las estimaciones de soja, caían las de maíz. Pero en este caso Chicago no tuvo la misma reacción que con la soja, en mismo período recuperó sólo 2%. El que sí ganó fue el mercado local (con suba de 7% en disponible y 10% en abril 22).

Pero yendo de nuevo a las expectativas vs los datos, una vez que el mercado asimiló los nuevos valores de producción y miró pronósticos de lluvias… los precios se desinflaron (muy poco, pero perdieron parte de las subas, sólo 3%).

Entonces, si estás recibiendo lluvias, sos de los que siguen en carrera, y además el mercado te da la posibilidad de poner pisos sin ni siquiera vender/comprometer mercadería, aprovechá. Por que los mercados así como dan oportunidades las sacan de un momento al otro.

Primicias Rurales

Fuente: Agrofy News

Arrancó el año con nuevas medidas, desafíos y la necesidad de atender los reclamos del sector

Arrancó el año con nuevas medidas, desafíos y la necesidad de atender los reclamos del sector

Por Daniel Urcía, Presidente de Fifra

Córdoba, 17 enero PR/22) — Desde Fifra consideramos que el consumo de carne de cerdos debe ser incluido en la medición de la inflación ya que representa el 20% del total. También se solicitan cambios en el listado de cortes cuya exportación está limitada. Finalmente se reclama el compromiso de las provincias para poner en marcha el troceo en todas al mismo tiempo y evitar así el trato desigual.

Iniciamos el año con una triste noticia. En este espacio queremos recordar a nuestro amigo y colega el médico veterinario Jorge Torelli, nos dejó físicamente pero tendremos presente permanentemente su recuerdo de buena persona y sus comentarios e ideas para mejorar el ambiente de negocios de la cadena de ganados y carnes.

Jorge se desempeñó profesionalmente en las últimas décadas en la empresa Mattievich y en su representación como dirigente tuvo una gran trayectoria ocupando la presidencia de CAFRISA y de FIFRA, también fue presidente de UNICA y vicepresidente por el sector frigorífico en IPCVA, recientemente cumplía funciones como Secretario de Alimentos en el Ministerio de Producción de Santa Fe.

Yendo a las cuestiones que tienen que ver con el funcionamiento del sector, con los datos de faena de bovinos de diciembre que ascendió a 1.133.884, se cerró un muy buen año con un total de 12.966.551, casi 13 millones de animales.

Lo calificamos de muy bueno porque repasando las estadísticas desde 1990 hasta 2021 inclusive, solo en 13 oportunidades se superó ese nivel de faena, pero, en este caso, con la particularidad de haber sostenido el nivel de exportaciones cerca de las 800 mil toneladas res con hueso y el mercado interno suficientemente abastecido.

En lo que respecta a la faena porcina, la tendencia de crecimiento se convalido con una faena total de 7.469.765, superando así en casi un 7% la faena de 2020 que fue de 7.005.109 y superando en casi 11% a la faena del 2019 de 6.739.311, todo según datos de la Dirección de Control Comercial Agropecuario.

El aumento de la faena de la especie porcina tiene su correlato en la aceptación e inclusión en la preferencia de consumo doméstico, por eso insistimos que con una participación de la carne porcina de casi el 20% sobre el consumo total de carnes debe ser incluido por el INDEC este dato para el relevamiento de precios que conforman el Índice de Precios al Consumidor.

También queremos resaltar que el primer día hábil del año se conocieron las nuevas resoluciones que regirán la actividad exportadora. Como lo había anticipado el Ministro de Agricultura Julián Domìnguez se mantuvo la restricción para siete cortes y se sustituye la cuadrada por nalga, lo que incrementa la restricción por la mayor participación de este corte sobre el anterior en torno a los 3 kilos por unidad y por su impacto en determinados mercados como Chile, EEUU y Europa, por lo cual se ha solicitado arbitrar algunas excepciones. Como lo hemos manifestado significa un paso adelante en pos de ir a un comercio libre sin intervención alguna.

Por otro lado también se avanzó en la reglamentación de troceo estableciendo plazos diferentes para los establecimientos con habilitación de SENASA y los de habilitación provincial. Como siempre lo dijimos, se debe hacer de manera uniforme en todo el país porque no hay argumentos para hacerlo de manera diferente. Si lo que se intenta proteger es la salud del trabajador no hay diferencias entre unos y otros.

Por otro lado, para poder poner en funcionamiento el troceo es imperioso el compromiso de las autoridades locales. Para citar algunos ejemplos, durante el año 2021 en la provincia del Chaco 45 mataderos faenaron al menos un animal lo que representó el 1,5% de la faena total del país. En tanto, en la provincia de Buenos Aires operaron 98 establecimientos que representaron el 50,9% de la faena total y más de la mitad dependen de la auditoría provincial. En conclusión se debe hacer obligatorio a nivel país o en su defecto implementar los medios mecánicos necesarios que aseguren la salud de los trabajadores.

Por último, y ante la designación del Ing. Agr. Matías Lestani como Secretario de Agricultura y Ganadería, le auguramos éxitos en su labor y tenemos la certeza que se podrá avanzar en los temas de agenda pendientes los cuales le son conocidos por su participación como técnico en la Mesa de las Carnes.

Primicias Rurales

Fuente:

Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA)
“El robo del siglo”: lo que el Estado se queda de la renta del campo

“El robo del siglo”: lo que el Estado se queda de la renta del campo

Los productos de la molinería están protegidosShutterstock
Buenos Aires, 15 de enero (PR/21).– En estos días se cumple un nuevo aniversario de aquel 13 de enero de 2006, en el que ocurrió el robo de una sucursal bancaria y que, por el monto robado (19 millones de dólares) se denominó “El robo del siglo”.

Usando ese monto en aquel evento, no podemos catalogar ni adjetivar de mejor manera lo que viene ocurriendo durante estos años con los dineros que se le vienen quitando al productor agropecuario en materia impositiva. Y naturalmente hay que poner a las (mal llamadas) retenciones en primer lugar. Una verdadera aberración que toda la política y la sociedad en general toma por algo natural, claro, porque le sacan al otro.

Pero pocos han reparado en un daño colateral que producen las retenciones a la exportación ya que las mismas, como su nombre lo indica, deberían afectar a las toneladas de producto que se exporta. Pero, sorpresa: no es así. También se descuentan del precio de las toneladas que no se exportan y que se consumen en el país. De todos los productos del agro. Por tomar ejemplos, trigo y maíz.

Es decir, el precio se forma sobre la base del cálculo de la exportación, del cual se deducen las retenciones y ese mismo precio es el que rige para el mercado interno, con lo que los productores transfieren parte de su ingreso a las industrias que los transforman localmente.

Muchos centenares de millones de dólares que son genuinamente del productor agropecuario y que podrían ser reinvertidos en el sector se “cuelan” por este concepto y van a parar a las respectivas industrias. Para decirlo clarito: el campo subsidia en montos nada despreciables a las industrias avícola, del cerdo y molinera de trigo. Además, este subsidio ya funciona como un “desacople” del mercado internacional de nada menos que el 12% del precio. ¿Qué más desacople quieren?

Todo esto con el aval del Estado, que publica diariamente los precios de referencia para cada producto (denominado “FAS teórico”) sobre la base de un mercado de exportación, cuando en verdad debería publicar un precio para exportar y otro para el mercado interno.

En rigor de verdad, no haría falta que el Estado publique nada si no fuera por el festival de tipos de cambio (según la época que tomemos) que habilitan las maniobras de sobre/subfacturación de los exportadores/importadores. De todas formas, esos precios que se publican tampoco se cumplen necesariamente ya que es habitual que se pague algo menos a los productores según el capricho de los exportadores o industriales. A esto se agrega el desfase que produce la brecha cambiaria que hace que nuestros productores reciban bastante menos de la mitad de los dólares (verdaderos) que reciben nuestros competidores.

Entonces tenemos: la brecha cambiaria, más las retenciones -inconstitucionales- más el resto de los impuestos que, en el caso de la agricultura, un reciente estudio de la Fundación FADA estima que el Estado se queda con el 63% de la renta del campo, a lo que se debería agregar el subsidio encubierto a las industrias arriba mencionado.

Estamos hablando de más del 70%. Algo a todas luces inequitativo. Ahora bien, no contentos con esto, desde el Poder Ejecutivo impulsan un fideicomiso para ayudar a las industrias supuestamente a vender más barato a la “mesa de los argentinos” ¡Otra vez sopa: todavía menos ingreso para el productor!

¿Quién dice que si las industrias se unieran al campo defendiendo sus reclamos y exigiendo políticas de Estado a favor de la producción y la inversión, en lugar de aceptar fórmulas fracasadas del Gobierno, el precio final de los productos no sería menor que el actual?

Por otra parte, hay que tener claro que el campo no es el responsable de la caída vertical del poder adquisitivo del salario en nuestro país. No hay ya más nada que decir. Esto es absolutamente confiscatorio y, por lo tanto, inconstitucional. Hay un solo camino por delante y es recurrir a la Justicia. Aquí y ahora. El derecho nos asiste.

El autor es productor agropecuario -Arturo Vierheller (H) -La Nación

Primicias Rurales

 

 

 

El girasol es un cultivo con más de 90 años de presencia en la Argentina, con un paquete tecnológico de primer nivel

El girasol es un cultivo con más de 90 años de presencia en la Argentina, con un paquete tecnológico de primer nivel

Por Lic. Jorge Ingaramo*

Rosario, 14 enero (PR/22) — El análisis FODA permite evaluar la situación presente y el potencial futuro de empresas, actividades o sectores.

Se analizan las Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas que enfrenta una actividad; en este caso la cadena de valor del girasol en la Argentina, con vistas a elaborar estrategias y/o proponer alternativas para potenciar las fortalezas, aprovechar oportunidades, así como para esquivar o atenuar las debilidades o amenazas que enfrenta el sector bajo estudio.

Normalmente, se procuran presentaciones generales que no necesariamente abarcan la totalidad de los casos particulares bajo estudio y, menos aún, en actividades con situaciones regionales diferenciadas, como es el caso del cultivo de girasol.

Fortalezas

•    El girasol es un cultivo con más de 90 años de presencia en la Argentina, con un paquete tecnológico de primer nivel, comparado con el aplicado en los países competidores. Existe una “cultura del productor girasolero” que facilita el mantenimiento del cultivo en los planes de siembra, aún en los años con expectativas de baja o menor rentabilidad.

•    Argentina llegó a ser el primer exportador mundial de aceite crudo de girasol. En la actualidad, es un proveedor marginal en este mercado, por lo cual tiene (aumentando los rindes por hectárea y el área de cultivo) la posibilidad de recuperar posiciones perdidas sin afectar demasiado la estrategia competitiva de los grandes jugadores como Ucrania o la Federación Rusa.

•    El mercado interno está suficientemente abastecido. Los argentinos consumen entre 11 y 12 litros por año de aceite refinado per cápita, para lo cual una siembra de 540.000 hectáreas (un tercio de la actual) es más que suficiente para dichas necesidades. La fortaleza de la actividad consiste en que todo el crecimiento futuro se traducirá en mayores exportaciones, con valor agregado.

•    Existe la posibilidad de participar en cuatro mercados perfectamente diferenciados:
a.    El citado de aceite de girasol crudo (graneles o envases de gran tamaño);
b.    El mercado local y los mercados regionales (con preferencia arancelaria) de aceite de girasol refinado envasado;
c.    Aceite de girasol o grano de girasol alto oleico (usado para cocciones prolongadas a altísima temperatura y fuertemente demandado por hoteles, gastronomía, cattering y turismo, tanto localmente como en el mundo); y
d.    Girasol confitero, empleado para consumo en distintas presentaciones que van desde la semilla hasta las pipas.

•    El productor local puede ir adecuando su plan de siembra según la perspectiva de los diversos mercados, favorecido por el ingreso al hemisferio norte en contra estación, lo cual provee una ventaja de información en base a los resultados previamente obtenidos en materia productiva por los países competidores.

•    Adaptación del cultivo a zonas consideradas marginales o, al menos, distintas de las normalmente vinculadas a la Región Núcleo. Buen potencial de rindes en suelos con menor aptitud para cultivos competitivos como el maíz y la soja.

•    Capacidad del cultivo para soportar prolongadas sequías en superficie, si es que se ha sembrado con adecuada humedad y se logró el primer desarrollo evolutivo de la planta. Las raíces del girasol son profundas y tienen capacidad de obtener humedad del suelo, si es que el desarrollo de la planta le ha permitido llegar a esa instancia, en momentos en que otros cultivos no toleran la escasez de humedad superficial. Es probable que esta fortaleza se amplíe en favor del girasol, a medida que se pongan en evidencia en el futuro las consecuencias del calentamiento global y, en general, los efectos negativos del cambio climático.

•    Prolongada y exitosa trayectoria por más de veinte años, de la primera Asociación de cadenas de valor; es decir, la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).

Oportunidades

•    El mercado mundial del aceite de girasol crudo es uno de los más dinámicos entre los de commodities alimentarias. El consumo creció en los últimos diez años aproximadamente un 4,5% anual acumulativo, mientras que las exportaciones lo hicieron al 9%. Hay muy pocos oferentes siendo nuestro país prácticamente el único exportador que ingresa a contra estación a los principales mercados de demanda. A medida que crecen y se expanden las clases medias mundiales en los países en desarrollo, aumentan las preferencias por aceites de calidad como el nuestro, que compite en ese rango solamente con el aceite de canola. El mercado de nuestro aceite crudo no es un mercado “nicho”. Por el contrario, debe ser considerado como una commodity de alta calidad y de consumo masivo.

•    El gran proveedor mundial de aceite crudo de girasol es Ucrania (50% de las exportaciones), que produce para exportar. El segundo proveedor es Rusia (25 a 28%), que tiene un elevado consumo interno. La Argentina (5 a 7%) puede abastecer en los próximos diez años el incremental de demanda que no pueda ser atendido por Ucrania, que ha llegado a niveles máximos de área y rendimientos por hectárea, ambos compatibles con los incentivos económicos que reciben los productores. De mantenerse la tendencia en la demanda mundial y en caso de no aparecer nuevos grandes proveedores (poco previsible) se requerirá por campaña un millón de hectáreas de girasol adicionales en el mundo. Esto genera un espacio de oportunidad bien claro para la Argentina. Nuestro país debería volver, al menos, a 2,5 millones de hectáreas, como en la campaña 2006/2007, y algo más de 5 millones de toneladas de materia prima. Con ello cubriría en parte la demanda mundial adicional. Nuestra capacidad industrial de molienda admite, sin mayores inversiones, ese aumento en la producción (de 3,5 Mt a 5 Mt por año).

Debilidades

•    La Argentina no accede al precio pleno del Mercado CIF de Rotterdam, el de mayor poder adquisitivo. La causa radica en las bajísimas tolerancias a residuos de insecticidas de parte de la Unión Europea (una virtual medida para arancelaria). Nuestra industria exportadora compite, costo y flete, con los precios FOB del Mar Negro, determinados por el principal proveedor mundial (Ucrania). Adicionalmente, nuestro país tiene mayor distancia (fletes más caros) a los mercados de destino de las exportaciones, con respecto a los países competidores.

•    Limitación temporal de la ventana óptima de siembra para cada región girasolera. Se sabe que, en Chaco y Santa Fe, la carencia de humedad superficial en los 40/60 días de ventana de siembra produce la rápida sustitución del cultivo por otras alternativas. Lo propio ocurre en otras regiones girasoleras, como Córdoba, Buenos Aires o La Pampa, que tienen la alternativa del maíz tardío o la soja de segunda. Se está desarrollando una incipiente siembra de girasol de segunda, cuyos resultados empezarán a apreciarse en los próximos años. Ello ampliaría la ventana de siembra en ciertas regiones.

•    Afectación del cultivo por aves (principalmente la paloma). En determinadas subregiones prácticamente se abandonó la siembra de girasol por esta razón. Determinadas prácticas de cosecha lograron atenuar el riesgo de pérdidas, por lo cual en la actualidad el problema tiene menor entidad con respecto a 5/10 años atrás.

•    Existencia de una brecha de rendimientos entre los obtenidos por los productores de punta y la media nacional (de aproximadamente 21 qq/ha). Se están efectuando estudios para establecer las causas de dichas brechas (distintas para las diversas regiones) a fin de proponer adecuaciones en el paquete tecnológico, entre ellas prácticas agronómicas que mejoren eficientemente la respuesta de rendimiento a la fertilización del cultivo.

•    Baja escala de siembra que limita la inversión en desarrollos tecnológicos. Los programas de investigación y desarrollo de las empresas han sufrido limitaciones presupuestarias desde 2007, las cuales aún no han podido revertirse ya que, luego de la reducción de Derechos de Exportación en 2015, tuvieron lugar distintas políticas públicas que no siempre alentaron al cultivo (ausencia de reglas de juego claras y permanentes).

•    La edad promedio de las plantas de molienda industrial es mayor a la de cultivos alternativos como la soja. El girasol tuvo un gran desarrollo industrial en las décadas del 80 y del 90, lo cual propició inversiones hasta alcanzar una capacidad de molienda superior a las 5 Mt anuales. Desde 2007 a la fecha, prácticamente no hay inversiones nuevas excepto aquellas que propician el switch de molienda con otra semilla. Vale decir que los costos de mantenimiento y reparaciones de planta son más elevados que, por ejemplo, en el caso de la soja.

•    El tamaño de las plantas de molienda no supera el 20% del de una planta de soja de última generación. Puede afirmarse que el promedio de crushing diario, por planta, no supera las 1.800 toneladas, mientras que hay más de 5 plantas de soja que superan las 10.000 toneladas. Esto repercute en los costos medios salariales, de energía y otros vinculados a la escala de planta.

•    Retiro de la actividad de jugadores importantes, al reducirse el tamaño del negocio girasol, por la aplicación durante prácticamente ocho años de Derechos de Exportación completamente discriminatorios (32%). Consecuentemente se redujo el número de compradores de materia prima.

•    Puede hablarse en La Argentina del girasol del Norte, que entra a las plantas de molienda a fines de diciembre, y del girasol del Sur, que ingresa en marzo. Es decir, a la reducción en el número de compradores se agrega la división de la demanda en dos submercados con diferentes fechas de ingreso de la cosecha.

•    Como consecuencia de lo anterior, la falta de volumen impide la existencia de un Mercado a Término que permita asegurar el riesgo precio, con opciones de ingreso y salida, tanto para la oferta como para la demanda.

•    Del mismo modo, a raíz de la reducción del número de compradores y de la consideración de los diversos “tiempos del mercado” (Norte y Sur), se ha afianzado entre muchos productores girasoleros la percepción de falta de transparencia en la formación de precios. Ya se sabe que no existe para nuestro cultivo un Chicago como lo hay para trigo, maíz o soja. No obstante, las aceiteras ofrecen valores forward para asegurarse el producto y las cámaras arbitrales presentan valores que ayudan a transparentar las cotizaciones de mercado. La industria suele trabajar con elevada capacidad ociosa; por consiguiente, debe competir para procurarse la materia prima, lo cual desarticula el argumento de la concentración o de la escasa transparencia.

•    Elevados costos de flete para el traslado de la materia prima cuando por razones climáticas escasea el grano en las zonas de localización de las diversas plantas de molienda. Este sobrecosto de flete genera problemas de competitividad sectorial.

Amenazas

•    Discriminación por las políticas públicas contra el sector, por la vía de elevadísimos Derechos de Exportación, como los que padeció la actividad (32%) entre diciembre de 2007 y diciembre de 2015.

•    Alta frecuencia de participación del aceite de girasol refinado envasado en las políticas de controles de precios, tan habituales en la economía argentina.

 

*Los análisis FODA tienen cierta subjetividad. En este caso, la opinión del autor no compromete a la Asociación Argentina de Girasol, de la cual es Asesor Económico

Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario