El Papa León XIV dijo que este libro del hermano Lorenzo es una de las claves de su propia espiritualidad personal
Por Philip Kosloski
España, domingo 7 diciembre (PR/25) — Durante una rueda de prensa a su regreso del Líbano el 2 de diciembre de 2025, el Papa León XIV dijo: «Uno de ustedes —hay un periodista alemán aquí presente— me dijo el otro día: ‘Dígame un libro, aparte de san Agustín, que podamos leer para entender quién es Prevost’ [el nombre de nacimiento del Papa es Robert Prevost, nota del editor]».
Este libro fue escrito por un fraile carmelita descalzo llamado Hermano Lorenzo en el siglo XVII, y ha sido un clásico espiritual popular desde que se publicó póstumamente y acompaña al Papa en su desarrollo espiritual desde hace varios años. Por eso León XIV es un modelo de entrega a la voluntad divina.
Para ayudar a comprender mejor de qué trata este libro, aquí hay tres reflexiones espirituales extraídas del mismo, que reflejan que se trata de un libro sencillo y breve, pero con una gran riqueza de sabiduría:
1Cómo permanecer en paz y mantener tu mente en Dios durante el día
«[El hermano Lorenzo] se ejercitaba en el conocimiento y el amor de Dios, decidido a esforzarse al máximo por vivir en un sentido continuo de Su Presencia y, si era posible, no olvidarlo nunca… Se dirigía a su trabajo en la cocina (pues era cocinero de la comunidad); allí, tras considerar primero… las cosas que su cargo requería, y cuándo y cómo debía hacer cada cosa, dedicaba todos los intervalos de su tiempo, tanto antes como después de su trabajo, a la oración».
Desde la perspectiva del hermano Lorenzo, él nunca quería olvidarse de Dios y hacía un esfuerzo deliberado por tenerlo siempre presente en su mente. Incluso rezaba una breve oración antes de comenzar sus tareas para asegurarse de que así fuera.
«Oh Dios mío, puesto que Tú estás conmigo y ahora debo, en obediencia a Tus mandamientos, aplicar mi mente a estas cosas externas, te suplico que me concedas la gracia de permanecer en Tu presencia; y para ello, prospérame con Tu ayuda, recibe todas mis obras y posee todos mis afectos».
2Pide un aumento de amor en lugar de una cura.
El hermano Lorenzo aconsejó a un amigo en una de sus cartas que no le pidiera a Dios una curación.
«Te dije, en mi última [carta], que [Dios] a veces permite que las enfermedades corporales curen los trastornos del alma. Ten valor, entonces, haz de la necesidad virtud [y] pídele a Dios, no que te libere de tus dolores, sino la fuerza para soportarlos con determinación, por amor a Él, todo lo que Él desee y durante el tiempo que Él desee».
Añade además: «El amor endulza los dolores y, cuando se ama a Dios, se sufre por él con alegría y valentía… Él es el Padre de los afligidos, siempre dispuesto a ayudarnos. Nos ama infinitamente más de lo que imaginamos. Amaos, pues, y no busquéis consuelo en otra parte».
3Piensa en la oración como en hacer compañía a Jesús , como a un amigo querido
«Recuerda lo que te he recomendado, que es pensar a menudo en Dios, de día, de noche, en tus asuntos e incluso en tus diversiones. Él está siempre cerca de ti y contigo; no lo dejes solo. Considerarías descortés dejar solo a un amigo que ha venido a visitarte: ¿por qué entonces hay que descuidar a Dios? No lo olvides, piensa en Él a menudo, adóralo continuamente, vive y muere con Él; esta es la gloriosa ocupación de un cristiano; en una palabra, esta es nuestra profesión, y si no la conocemos, debemos aprenderla».
Esta imagen de la oración concuerda con la experiencia de Jesús en el huerto: «Cuando volvió a sus discípulos, los encontró dormidos. Y dijo a Pedro: ‘¿No habéis podido velar conmigo ni siquiera una hora?'» (Mt 26,40).
De manera similar, Dios nos pide cada día que pasemos tiempo con él. ¿No querríamos pasar tiempo con él si fuera nuestro mejor amigo?
Buenos Aires, domingo 7 diciembre (PR/25) — A 17 días de la Navidad, el 8 de diciembre se marca en el calendario como una fecha especial: es el día en que las familias se congregan para armar el pesebre.
Esta tradición, arraigada en la costumbre de muchas casas alrededor del mundo, no sólo inaugura la temporada de festividades, sino que, a través de sus figuras y escenografías, narra la historia del nacimiento de Jesús.
De esta forma, se avanza en el espíritu navideño, iniciando oficialmente la cuenta regresiva para el 25 de diciembre. Asimismo, en este día tan especial, los católicos también se reúnen para armar y adornar con luces el arbolito.
¿Cuál es el origen del pesebre de Navidad?
En la carta apostólica que escribió el Papa Francisco en 2019, recordó que los pesebres tienen su origen tras el 29 de noviembre de 1223, cuando San Francisco de Asís recibió la aprobación de la Regla por parte del Papa Honorio III en Roma, según lee en una nota de la agencia de noticias católicas ACI Prensa.
Inspirado por unas grutas que le recordaban el paisaje de Belén, tras su peregrinación a Tierra Santa y posiblemente impactado por los mosaicos de la Basílica de Santa María la Mayor que ilustran el nacimiento de Jesús, San Francisco quiso recrear la escena del nacimiento en un mosaico viviente.
Armar el pesebre es una actividad que fomenta la unión, ya que es común que los miembros de la familia se juntan para participar juntos en la construcción de esta representación del nacimiento de Jesús (Imagen ilustrativa Infobae)
Así, quince días antes de la Navidad de ese año en Greccio, Italia, le pidió a un hombre llamado Juan que le ayudara a recrear la memoria del Niño de Belén. Durante el día festivo, en presencia de frailes y gente local, se colocaron en el escenario el heno, el buey y el asno, de esa forma, se cumplió el deseo de San Francisco de hacer palpable la natividad.
El Papa mencionó que el pesebre no sólo permite recrear el suceso de Belén, sino que revela la ternura de un Dios que se despoja de su grandeza para encarnar la simplicidad.
¿Cuáles son y qué significan sus figuras?En su carta, el obispo de Roma también brinda el significado de cada una de las figuras del pesebre:
Virgen María
El papa Francisco describió a la Virgen María como una madre que, al observar a su hijo, lo presenta a los visitantes, evocando el misterio divino que la involucró como joven elegida por Dios.
La construcción del nacimiento es una práctica que ayuda a las familias cristianas a centrar la celebración de la Navidad en el aspecto religioso y en la figura de Jesús (Freepik)
El Papa Francisco destaca que, como madre de Dios, María no retuvo a su Jesús exclusivamente para sí, sino que invita a todos a seguir sus enseñanzas.
San José
Con bastón en mano y a veces con una lámpara, el Papa considera a San José como el eterno guardián de su familia y el primer educador de Jesús, un hombre que vivió conforme a la voluntad divina.
Niño Jesús
Habita el pesebre tras su nacimiento y simboliza la humanidad de Dios hecha carne y su humildad al nacer en un establo.
Reyes Magos
El papa aludió a la costumbre de añadir a los Reyes Magos en la Epifanía, quienes, provenientes de Oriente, honran al Niño Jesús y le ofrendan oro, incienso y mirra, simbolizando así el llamado a la evangelización cristiana.
Los pastores
Son los primeros en adorar al Niño Jesús, representando a los humildes y a aquellos que son socialmente bajos, destacando que la salvación está al alcance de todos.
Con el tiempo, esta costumbre se extendió y popularizó en el mundo cristiano, convirtiéndose en un elemento esencial de la decoración navideña en hogares e iglesias (Imagen ilustrativa Infobae)
Los ángeles
El papa También señaló que los ángeles y la estrella simbolizan el llamado a emprender el camino hacia la gruta para rendir homenaje al Señor.
Paso a paso para armar el pesebre
Seleccionar un lugar apropiado y seguro en la casa donde montar el pesebre, que no obstruya el paso y donde se pueda disfrutar visualmente.
Colocar una mesa o superficie plana donde se montará el pesebre. Puede cubrirse con papel, tela verde o material que simule el pasto.
Colocar la estructura principal, que representa el establo o portal, en un lugar destacado de la base.
El proceso de armar y contemplar el nacimiento puede servir como un momento de reflexión personal y colectiva, incentivando valores como la humildad, la generosidad y la solidaridad (Freepik)
Ubicar las figuras centrales: Situar las figuras del niño Jesús (o bien reservarlo para colocarlo en la Noche Buena), María y José dentro del establo.
Añadir los pastores y animales: Distribuir otras figuras alrededor del establo, como los pastores, ovejas y otros animales típicos de la escena.
Se pueden añadir los Reyes Magos en una trayectoria que muestre su camino hacia el pesebre, pudiendo estar más retirados si se desea representar su viaje.
Se puede añadir musgo, piedras, serrín y otros elementos decorativos para crear un ambiente más realista.
Iluminar el pesebre: Instalar luces pequeñas que iluminen sutilmente el pesebre, preferentemente luces cálidas para un efecto más acogedor.
La decoración navideña en familia puede ofrecer múltiples beneficios emocionales, sociales y psicológicos, así como fortalecer vínculos y crear un ambiente festivo (Imagen ilustrativa Infobae)
Asegurarse de que todas las figuras y elementos decorativos estén bien colocados y estables.
Algunas familias realizan una bendición del pesebre como parte de sus tradiciones navideñas, lo cual puede hacerse una vez que está completamente armado.
El 8 de diciembre también se arma el árbol de Navidad debido a la combinación de una tradición religiosa y cultural que tiene sus raíces en la historia de la Iglesia católica y en las costumbres populares de diversos países. Esta fecha está salpicada por la celebración de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, un dogma proclamado en 1854 por el papa Pío IX.
Siendo aún un joven, Uriel tiene claro qué tipo de país quiere construir para sus hijos. Su labor como activista ha estado encaminada a defender la libertad religiosa y la vida en México. Esta es su entrevista con Aleteia.
México, domingo 7 diciembre (PR/25) — Nacido en Guanajuato, Tierra de los Cristeros, en México, este joven, licenciado en Derecho, es activista Provida, ha participado activamente en movilizaciones y debates legislativos; además, es líder de Campañas de la plataforma digital Actívate y participante de la Corte Iberoamericana por la Familia, así como también de la Asamblea General de la OEA, en Paraguay.
Con sólo 24 años, Uriel Esquerra, invierte su juventud en abogar por la libertad religiosa, la defensa de la vida y la dignidad humana.
“Hoy el católico se enfrenta a la intimidación, exclusión y censura. Se nos empuja a callar y se nos niega la congruencia entre lo que creemos y lo que hacemos. Vivimos un tiempo donde decir ‘soy católico’ parece, para algunos, peor que cometer un delito. Ese ambiente lleva a muchos a guardar silencio, cuando precisamente hoy deberíamos hablar con más firmeza”, explica para Aleteia.
Quien viviera como seminarista en familia durante su adolescencia y juventud después de sentir un llamado fervoroso a convertirse en sacerdote.
Después de un largo discernimiento encontró su llamado a servir a la Iglesia Católica como laico comprometido en construir el Reino de Cristo ante los escenarios adversos que enfrentan los cristianos en la sociedad actual; el mismo Uriel nos explica:
“El cristiano no está llamado a esconderse, sino a transformar la realidad. Necesitamos laicos que vivan coherentemente su fe y que hagan vida el Evangelio más allá de los templos. Jesús nos invita a ser una Iglesia viva y, como laicos, nuestro compromiso es construir el reinado social de Cristo en medio de la tierra, allí donde se deciden las leyes, las políticas y la cultura”.
Evidentemente, la misión a favor de la dignidad humana -ligada también a la libertad religiosa- no es fácil, pero vale la pena a pesar de los ultrajes, la violencia verbal, física e incluso cibernética que el joven activista ha tenido que soportar.
«Esas experiencias me han confirmado que vale la pena defender la fe y proclamar sin miedo: soy católico, y mi fe merece respeto”.
Para los jóvenes católicos en México, como Uriel Esqueda, la relación entre fe, justicia y participación ciudadana en el país es un tema urgente en el que, él mismo asegura, debemos participar de una manera más activa. Así lo señala:
«Veo con preocupación el crecimiento de ataques y persecuciones contra los cristianos en México. Lamentablemente, muchos laicos no dimensionan lo que está ocurriendo y lo han normalizado. El miedo al rechazo social hace que pocos levanten la voz, pero necesitamos más laicos valientes que defiendan la verdad. Sueño con un México donde los laicos comprendan su papel y asuman su compromiso de participar en lo social y lo político para defender la verdad».
Finalmente, Uriel Esqueda anima a otros a vivir la fe, no sólo en lo privado, sino a ser protagonistas en la transformación social a partir de su creencia.
“Siempre comparto una frase que me marcó profundamente: ‘De los tibios nunca se hizo historia’. Hoy necesitamos católicos que se atrevan a levantar la voz, a no ser indiferentes y a detener los ataques que se dan contra la fe, la vida, la familia y las libertades fundamentales. Está en nuestras manos el México que dejaremos a nuestros hijos (…) Para lograrlo, debemos salir de las parroquias y grupos, abrir los ojos a lo que pasa en los congresos, en las calles, en la cultura, y comprometernos a llevar el Evangelio allí donde más se necesita”, concluye.
Mujeres trabajando en un comedor | Crédito: Cáritas Argentina
Por Julieta Villar, periodista argentina
Buenos Aires, domingo 7 diciembre (PR/25) — Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social (ODSA) de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) arrojó que la cifra de la pobreza en el país disminuyó del 45.6% en 2024 al 36,3% en 2025, una disminución de casi 10%.
El informe se titula «Nuevo escenario político-económico: Estrés y bienestar en una Argentina en transición» y fue presentado este jueves 4 de diciembre a través del canal de YouTube de la UCA.
Según el informe del ODSA, al cierre del tercer trimestre de 2025 la tasa de pobreza en la Argentina se ubicó en 36,3%, mientras que la indigencia afectó al 6,8% de la población.
Esto indica una caída en la pobreza de 9,3 puntos con relación al mismo período del año pasado y 8,4 puntos respecto al tercer trimestre de 2023, antes de la asunción del presidente Javier Milei.
Los datos referidos a la pobreza provienen del análisis de las privaciones monetarias (pobreza e indigencia por ingresos) y de indicadores complementarios como el estrés económico y la inseguridad alimentaria, detalla el documento.
Estos datos se basan en estimaciones de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) de la UCA y datos empalmados/reconstruidos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), y abarcan generalmente el período 2010-2025.
El informe de la UCA señala que la medición elaborada por el INDEC mostró una baja significativa de la pobreza por ingresos hasta el segundo trimestre de 2025 (31,8%). Sin embargo, considera que la tasa reportada responde más a factores técnico-metodológicos que a una mejora real pronunciada.
Esto significa que aunque la baja en la pobreza es real, según lo estudiado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina, estaría sobreestimada, y puede que unas tres cuartas partes de dicha disminución se deban a un efecto estadístico.
Alimentación y salud
El informe evidenció que en el período reciente hubo “mejoras en la dinámica de la inseguridad alimentaria”, debido a la recomposición en el nivel de ingresos —tras haber sufrido un fuerte deterioro a fines de 2023 y principios de 2024— y también al incremento en los montos de las transferencias del Estado dirigidas a hogares vulnerables en concepto de ayuda social.
Asimismo, reflejó mejoras “en el acceso a recursos para el cuidado de la salud”, cuyas cifras indican que en 2024, el 37,7% estaba en situación de privación en recursos de salud, y en 2025 se registró un 34,3%.
En cuanto a los montos de las transferencias del Estado dirigidas a los hogares más vulnerables, su incremento contribuye a explicar la disminución en la cifra de inseguridad alimentaria de 2024 a 2025 (pasó de un 24,3% a un 18,7%)
El informe aclara que estas mejoras, no son suficientes “para revertir plenamente el deterioro acumulado”, ya que “los niveles de déficit registrados en 2025 continúan siendo muy altos y todavía no regresan a los niveles, ya críticos, de escenarios previos”.
“Además, persisten señales de empeoramiento entre hogares con distintos perfiles de vulnerabilidad”, indica.
En el caso de los hogares sin niños, en los últimos años se ha registrado una tendencia negativa, “probablemente asociado a la erosión de las pensiones y las jubilaciones en este período”, señala el documento.
Es necesario ayudar y guiar a las nuevas generaciones en su relación con las nuevas tecnologías y pidió una amplia participación en estos esfuerzos.
El papa León XIV con los participantes en la Conferencia ?Inteligencia Artificial y Cuidado de Nuestra Casa Común? (VaticanMedia)IA)
Ciudad del Vaticano, sábado 6 diciembre (PR/25) — «La inteligencia artificial ya está teniendo un impacto real en la vida de millones de personas. Debemos enseñar a los jóvenes a usarla con su propia inteligencia y mantener la confianza en la capacidad de la humanidad para guiar el desarrollo tecnológico», afirmó León XIV en una audiencia, el 5 de diciembre, con científicos que estudian la inteligencia artificial y su impacto en el mundo moderno.
En su discurso a los participantes de la Conferencia «Inteligencia Artificial y Cuidado de la Casa Común», organizada por la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice y la Alianza Estratégica de Universidades Católicas de Investigación, señaló que «la inteligencia artificial ya está provocando profundos cambios en la sociedad, afectando dimensiones esenciales de la persona humana, como el pensamiento crítico, el discernimiento, el aprendizaje y las relaciones interpersonales».
Por el bien común, no sólo de unos pocos
El Papa enfatizó que, en tal situación, la tarea urgente es asegurar que el desarrollo de la inteligencia artificial sirva al bien común, y no solo a la acumulación de riqueza y poder en manos de unos pocos. Esto exige plantearse una pregunta fundamental: ¿qué significa ser humano en este momento histórico?
León XIV recordó que la humanidad debe participar en la obra de la creación y no puede ser un mero consumidor pasivo del contenido generado por la tecnología.
El ser humano es algo más, hay que protegerlo
«Nuestra dignidad», dijo el Santo Padre, «radica en la capacidad de reflexión, la libre elección, el amor incondicional y el establecimiento de relaciones auténticas con los demás. La inteligencia artificial ha abierto, sin duda, nuevos horizontes a la creatividad, pero también plantea serias preocupaciones sobre su posible impacto en la apertura humana a la verdad y la belleza, y en la capacidad de asombro y contemplación. Reconocer y proteger lo que caracteriza a la persona humana y garantiza su desarrollo sostenible es fundamental para establecer un marco adecuado para gestionar las consecuencias de la inteligencia artificial».
Nuestra prioridad son los jóvenes y su desarrollo
El Santo Padre señaló que se debe prestar especial atención a los jóvenes, para fomentar su libertad y vida interior, su madurez y responsabilidad, y para considerar el impacto de la tecnología en su desarrollo intelectual y neurológico. El bienestar de la sociedad depende de su capacidad para desarrollar sus talentos y responder a las exigencias de nuestro tiempo.
El acceso a los datos no significa valorarlos
Asimismo, enfatizó que el acceso a grandes cantidades de datos e información no debe confundirse con la capacidad de evaluarlos y extraer conclusiones de ellos.
Esto requiere la capacidad de afrontar el misterio y las preguntas fundamentales sobre la humanidad misma, incluso si estas habilidades son marginadas o incluso ridiculizadas por los modelos culturales y económicos dominantes.
Utilice la IA con su propia inteligencia
«Por lo tanto, dijo, será esencial enseñar a los jóvenes a usar estas herramientas con inteligencia propia, asegurándose de que se abran a la búsqueda de la verdad, a la vida espiritual y fraterna, y a ampliar sus sueños y horizontes de decisión» y subrayó que también es necesario «restaurar y fortalecer su confianza en la capacidad humana para guiar el desarrollo de estas tecnologías. Esta confianza se ve cada vez más socavada por la idea paralizante de que este desarrollo sigue un camino inevitable»
Guirnaldas, escarcha, esferas y luces centelleantes de todos los colores: ¿por qué tenemos la tradición de decorar nuestros hogares, oficinas, escuelas y templos con estos adornos en Navidad?
España, sábado 6 diciembre (PR/25) — En cuanto a las costumbres navideñas, cuando buscamos el origen de cada tradición que perdura hasta nuestros días, se recurre a los druidas cada dos por tres, como si fueran ellos los que inventaron la festividad. ¿Son ellos los que comenzaron a utilizar adornos de Navidad? No es así
En realidad, debemos admitir que sabemos muy poco sobre los rituales que realizaban los sacerdotes paganos para celebrar el solsticio de invierno. Los druidas no tuvieron la cortesía de dejar documentación escrita sobre sus costumbres. En realidad, nuestro conocimiento sobre ellas (aunque vagos y fragmentarios) se remontan a pocas fuentes indirectas.
Sobre los rituales druídicos (invernales y no) tenemos algún testimonio aislado de autores romanos. Y luego tenemos los escritos de monjes cristianos que fueron a tierras paganas a evangelizarlas.
¿Guirnaldas navideñas? Las autorizó un Papa
Afortunadamente para nosotros, los escritos de estos evangelizadores conservan rastros de una costumbre que despertó gran preocupación en los monjes cristianos. Consistía en adornar los lugares sagrados con guirnaldas entrelazadas y adornos florales.
No era, en sí misma, una costumbre exclusivamente druídica (se encuentran vestigios de ella en casi todas partes, por toda la Europa precristiana). Tampoco estaba ligada exclusivamente a la época invernal (se practicaba tanto en las fiestas del solsticio de invierno como en las de pleno verano).
Cabría preguntarse por qué los evangelizadores mostraron tanta preocupación ante una aparentemente tradición inofensiva. Pero el problema, en realidad, radicaba precisamente en la (¿aparente?) inocencia de esta práctica, que pronto había comenzado a incorporarse también al culto cristiano.
Es decir: de norte a sur, por toda Europa, muchas comunidades cristianas habían comenzado a utilizar, dentro de sus iglesias, las mismas decoraciones con las que los paganos solían adornar sus templos.
Por otro lado, muchos sacerdotes se horrorizaban ante este sincretismo y escribían feroces discursos contra esta mala praxis. Dieron así vida a un debate que tiene un valor incalculable para los historiadores de hoy. Involuntariamente, los obispos de los primeros siglos nos proporcionaron un amplio y detallado testimonio sobre la difusión de esta costumbre.
Se alzaron voces autorizadas contra la mala práctica de tejer guirnaldas de árboles de hoja perenne para decorar las iglesias durante el período navideño (incluida la de Martín de Braga, Gregorio de Nacianceno y todos los obispos que se habían reunido en Braga en consejo).
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Fue el Papa Gregorio Magno, en el siglo VII, quien silenció estas críticas al establecer que no había nada de pecaminoso en adornar los lugares sagrados con tan graciosas decoraciones festivas. A menos que las guirnaldas fueran colgadas con la intención explícita de honrar ídolos paganos (riesgo que, sin embargo, el pontífice consideró tan remoto como para ser francamente insignificante).
Y, a partir de ese momento, las guirnaldas y adornos navideños gozaron de un éxito ininterrumpido, dentro y fuera de las iglesias. Ya para los siglos centrales de la Edad Media, se habían convertido en un imprescindible de las fiestas navideñas. Dejó huellas de su paso en los registros contables de las parroquias y de los palacios nobles, que durante el mes de diciembre compraron acebo y hiedra en grandes cantidades, evidentemente con intención de utilizarlos para festones, ornamentos y círculos colgantes.
¿El beso bajo el muérdago? Nada que ver con los druidas
Curiosamente, el muérdago no se menciona en estas fuentes: ni los escritos de los evangelizadores ni los testimonios de los cronistas medievales mencionan esta planta. (Que sí jugó un papel importante en algunos rituales druídicos, pero en realidad no estaba específicamente vinculada a las celebraciones del solsticio de invierno).
Da la impresión de que el muérdago sólo se convirtió en un elemento importante en la decoración navideña en el Siglo de las Luces. A partir del siglo XVIII, los registros contables de iglesias y palacios registran año tras año gastos crecientes para la compra de ese plantón en concreto.
De esa época datan también los primeros testimonios de una costumbre que comenzaba a extenderse en los pueblos ingleses: la de colocar en las vigas del techo un arbusto bajo el cual era obligatorio darse un beso.
No deberíamos imaginarlo como la ramita aislada de muérdago que hoy colgamos en las puertas. El arbusto era una especie de esfera tridimensional formada por varias guirnaldas insertadas unas dentro de otras y, a menudo, decorada con marionetas de papel, rodajas de naranja cintas secas y de colores.
Un adorno barato
En definitiva, se trataba de una decoración con una realización compleja: y probablemente fue este detalle el que hizo que cayera rápidamente en desuso.
Hacia los años 80 del siglo XVIII ya se había extendido, al menos entre los segmentos más pobres de la población, la costumbre de besarse bajo un ramito de muérdago que colgaba del techo. Era una decoración ciertamente más sencilla y precipitada, apta para aquellos trabajadores que no tienen ni la inclinación ni el dinero para perder demasiado tiempo en adornos intrincados.
En la Inglaterra victoriana, la tradición ya era tan popular que se mencionaba en numerosas novelas, lo que ayudó a difundirla también en el extranjero… y el resto es historia. Una historia bastante reciente, considerando todas las cosas.
¿Y los adornos de paja de la Navidad escandinava?
¿Y esos adornos de paja tejida que hoy asociamos con la Navidad escandinava? Testimonios aislados de cronistas del norte de Europa hacen pensar que estuvieron muy extendidos desde los siglos centrales de la Edad Media. Probablemente estaba relacionado con la costumbre local de colocar esteras de paja tejida en el suelo de las casas, a modo de alfombras, para intentar aislar la vivienda del frío.
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En las chozas húmedas de la Escandinavia medieval, era necesario dar un mantenimiento periódico a las esteras, que de otro modo habrían terminado con moho. En Navidad, muchas familias tiraban sus viejas alfombras de paja y se dedicaban a tejer una nueva.
Y es muy probable que los primeros adornos de paja nacieran exactamente así, mientras las mujeres de la casa tejían la nueva estera. Con el material sobrante creaban pequeños adornos en forma de estrella, que luego colgaban de las vigas de el techo
¡Y qué maravilloso debió ser, entonces, que los niños miraran hacia arriba y probaran simbólicamente ese cielo estrellado que, en la noche santa, presenció el nacimiento del Redentor!
En Argentina
En Argentina, las tradiciones navideñas están fuertemente influenciadas por costumbres occidentales, por lo que no existe una tradición generalizada de «adornos navideños autóctonos» en el sentido de un folklore indígena específico para la Navidad.
Las decoraciones que predominan son el árbol de Navidad, las luces, las guirnaldas, y especialmente el pesebre o nacimiento, que es una tradición católica muy arraigada. Son pintorescos los pesebres norteños.